#ElTalónDeAquiles: “Violencia de Género”

Pasó lo que se temía: el terremoto que todos en Ciudad de México (CDMX) esperaron por años, aconteció el 19 de septiembre de 2017. El derrumbe de edificios no debe sorprender: se sabía de la precariedad estructural en varios sectores capitalinos y, por el epicentro y tipo de sismo, poco era lo que se podía hacer. Vino después lo de siempre: medios de comunicación reportaron el dolor de CDMX (olvidándose del resto del país); el sensacionalismo hizo de Frida Sofía, una niña inexistente, una heroína precoz; se vaticinó un movimiento telúrico mayor: nada mejor que las redes sociales para anunciar el fin del mundo. Los políticos fueron víctima de la indignación ante el patético intento de escabullirse ante las demandas ciudadanas de donar fondos de la campaña electoral a la reconstrucción. Hubo intentos de fraude de inescrupulosos que trataron de aprovecharse de la desgracia. Y claro, salieron las banderas. Ni siquiera en estos casos me gusta el nacionalismo, pero lo acepto, hubo solidaridad. La historia dirá que los mexicanos se unieron para levantarse, como debe ser, y como todo pueblo lo hace, en estas circunstancias.

¿Pero en dónde estábamos antes del drama? Un día antes del fatídico terremoto, ciudadanos indignados de al menos cinco Estados mexicanos, manifestaban por el asesinato de Mara Fernanda Castilla, una estudiante de Ciencia Política originaria de Xalapa (Veracruz), de 19 años de edad, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Castilla perdió la vida presumiblemente el 8 de septiembre, al abordar un taxi para regresar a su casa. Estuvo desaparecida durante ocho días.

Para una persona como yo, que siempre ha trabajado con mujeres brillantes y fuertes, colegas de las que he aprendido un mundo, fue toda una revelación el poder ver, por vez primera, con ojos de mujer, a Cholula, ese pueblo masculinamente tranquilo y amigable que me recibió en enero. Claro, desde mi primer día en México (2012), me percaté del fastidioso machismo que aqueja a esta sociedad. Pero ahora comprendí, gracias a los testimonios de mis estudiantes, que el asesinato de una joven universitaria puede tan sólo ser la punta del iceberg, pues el acoso es constante, y la inseguridad creciente, para todas las mujeres. Contrariamente al hombre, las residentes de San Andrés de Cholula se exponen a diario a situaciones que van desde lo desagradable (piropos, vulgaridades) hasta cuadros potencialmente peligrosos para su integridad física.

Aplaudí su indignación e iniciativa, pero les indiqué que el reto no consistía en hacer conciencia sobre la importancia del tema hoy, sino en mantener la violencia de género en un lugar prioritario en la agenda de discusión de problemas nacionales. Al fin y al cabo, entre 2013 y 2015 ocurrió un feminicidio por semana; solo en 2017, el Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos contó 83, y en el primer semestre de 2017, se contabilizaron, en promedio, 35 denuncias diarias de violación sexual, la gran mayoría de parte de mujeres, para un total de 6,444. Además, entre 2007 y 2014 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) registró 17,274 casos de presunción de homicidios de mujeres. En síntesis, la situación es alarmante.

No estoy ignorando la amplitud de la catástrofe originada por el terremoto del 19 de septiembre, ni la necesidad de ayuda inmediata. Sin embargo, este es un ejemplo de cómo un evento coyuntural, de alto impacto, puede alterar la agenda pública, y sacar del reflector un problema crónico, estructural, y de gran magnitud. El pecado de Mara es salir a divertirse, con tanta libertad como la mía; nuestro pecado, sería olvidarlo. Ante lo coyuntural, no perdamos de vista lo estructural. El reto es re-visibilizar la tragedia de la violencia de género sin parecer insensible ante el drama causado por el movimiento sísmico. Y para ello, un recordatorio de en donde estábamos antes del desastre, puede ser un buen comienzo.

Fernando A. Chinchilla

San Andrés de Cholula, 5 de octubre de 2017

Asesino de Mara Castilla es vinculado a proceso

El chofer de Cabify, Ricardo Alexis Díaz, quien violó y asesinó a Mara Fernanda Castilla en Puebla, fue vinculado a proceso por el delito de feminicidio, así lo daría a conocer el Fiscal del Estado, Víctor Carrancá.

Víctor Carrancá dijo en su cuenta de Twitter: “se hará justicia”.

Hay que recordar que Mara Fernanda fue secuestrada en San Andrés Cholula el 8 de septiembre por la madrugada, luego de abordar la unidad que conducía Alexis Díaz, su cuerpo se localizaría una semana después en el paraje de la autopista México-Puebla.

La fiscalía detuvo a Ricardo Alexis como principal sospechoso por el crimen, luego que se le detectara que tenía en su poder el celular de Mara Castilla.

Según la investigación de la Fiscalía, se corroboró que Mara y su asesino estuvieron en un motel cercano al domicilio de la joven, siendo aquí el lugar del asesinato.

Nuevo feminicidio en Puebla, Mariana estudiante de la BUAP es asesinada

A dos semanas de que autoridades poblanas confirmaran que la joven Mara Castilla fue asesinada en Cholula, este fin de semana otra estudiante pero de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), fue asignada en la capital del estado, según confirmaron autoridades y la institución educativa.

Mariana “N”, murió al recibir un balazo cuando acudía a visitar a unas amigas, con quienes iba a salir en la noche del sábado pasado.

En su cuenta de Facebook la BUAP pidió a las autoridades poblanas, aclarar la muerte de la estudiante y que apliquen todo el peso de la ley a quien resulte responsable.

Por si parte la Fiscalía de Puebla informó en su cuenta de Twitter que se realizaran las investigaciones correspondientes para dar con los responsables.

Gobierno de Puebla cancela registro de Cabify ante protestas.

El secretario de Gobierno de Puebla, Diódoro Carrasco, informó el día de ayer lunes sobre la cancelación del registro del sistema de transporte Cabify en la entidad, “por irregularidades en su protocolo de seguridad”, esto tras el caso de la joven Mara Castilla, asesinada al utilizar ese servicio.

Entre las irregularidades, Carrasco mencionó que el presunto responsable del asesinato, Ricardo “N”, ya había sido despedido por la empresa Uber, “por comportamiento indebido”, y aún así Cabify lo contrató, para laborar en Puebla.

Al respecto, Cabify respondió con un comunicado, que inicia con la pregunta: ¿Revocarnos la licencia es la solución al problema de la inseguridad?

“Respetamos a las autoridades y a los diferentes agentes de gobierno pero, en este caso en concreto, manifestamos nuestra inconformidad”, señaló la empresa sobre la decisión de impedirle operar en Puebla.

En conferencia de prensa, el secretario de Gobierno estatal, Carrasco, también habló de que serían reforzadas las medidas de seguridad del sistema de transporte público de Puebla, para evitar las agresiones contra mujeres.

En el caso de servicios como el de Cabify o Uber, las autoridades de Puebla señalaron que será obligatorio que sus conductores tramiten una licencia mercantil, para garantizar que presenten una carta de no antecedentes penales. Deberán presentar pruebas toxicológicas, y tendrán que recibir capacitación contra hostigamiento o acoso sexual.

El fiscal estatal, Víctor Carrancá, dijo a medios este lunes que Ricardo Alexis “N” ya había sido presentado antes ante el Ministerio Público Federal, por transportar tambos de combustible en su automóvil.

En tanto Alejandro Sisniega, director de Cabify en México, aseguró en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula que Alexis “N” les presentó una constancia de no antecedentes penales, emitida por el gobierno del estado de Puebla.

Además, Sisniega confirmó que Alexis “N” ya había trabajado antes para Uber, en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Paridad de Género; una lucha ciudadana

Después de los lamentables acontecimientos en los que una joven perdiera la vida a costa de la violencia de género en el estado de Puebla, hemos visto un despertar ciudadano en el que principalmente las mujeres se han expresado por la lamentable situación en la que su género es víctima de violencia y acoso. El que hoy en día en el año 2017 sigamos discutiendo este tema, y en el que observamos claramente que el Estado mexicano no ha sido capaz de garantizar la seguridad y bienestar de las mujeres, es verdaderamente desconcertante. Urge la implementación de políticas públicas en todos los niveles de gobierno para garantizar que las mujeres tengan acceso a las mismas oportunidades que los hombres, y más aún que se les garantice su libre traslado y desarrollo con completa seguridad.

Estos temas nos obligan a analizar las políticas públicas y acciones de gobierno que están implementando en Nuevo León las instancias correspondientes para garantizar la seguridad y libre desarrollo de la mujer en el estado. Podemos observar a un Instituto Estatal de las Mujeres que se queda muy corto a las demandas y necesidades que la ciudadanía requiere. Las mujeres de Nuevo León deben contar con un instituto que realmente atienda y resuelva sus problemáticas, cercano a la comunidad y que construya de la mano con la gente.

La ciudadanía organizada debemos cuestionar ampliamente las acciones que se están implementando por parte de las diferentes dependencias del Gobierno del Estado, y qué medidas se están tomando con seriedad en el tema de paridad de género.

Porque, a fin de cuentas, debemos hacer que las instituciones vuelvan a estar al servicio de la ciudadanía e impedir que se conviertan en organismos al servicio de algunos políticos.

Si todo éste movimiento nacional por la muy lamentable muerte de Mara, hace que podamos reivindicar las razones y las acciones que las dependencias de gobierno realizan en favor de la ciudadanía, esta lucha realmente habrá triunfado. Más allá de un tema de género, será un triunfo de la ciudadanía, un triunfo de los mexicanos.

Va gobierno de Puebla contra Cabify y Uber por asesinato de Mara Castilla

Este lunes el gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, confirmó a medios locales que instruyo a la Secretaria de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a investigar el marco legal bajo el cual opera la empresa de transporte privado Cabify, después de que uno de los socios de la empresa violara y asesinara a la joven de 19 años Mara Castilla.

“Esta empresa que presta els Servicio del transporte está siendo investigada. Es una línea de investigación ¿por qué? Porque el chofer o socio de esta empresa, tuvo mucho tiempo y ellos también para saber qué era lo que estaba sucediendo. Sin embargo, nos posible que no haya control”, asevero el mandatario poblano.

Ricardo Alexis, chofer de la unidad Cabify y acusado de haber asesinado a Castilla, tenía tan solo un mes de haber ingresado a trabajar con su propia unidad, a la empresa de transporte privado, cumpliendo los más mínimos requisitos, entre los que se encuentran la carta de antecedentes no penales y aceptar destino el 20% de las ganancias a Cabify.

Y también van contra Uber

Gali Fayad, también dio a conocer que instruyó al presidente del congreso local de Puebla, a hacer una revisión de la Ley de Transportes, con el fin de regular a las Empresas de Redes de Transporte, entre las que destacan Uber.

“Vamos a checar a todas las empresas que prestan este tipo de servicios porque así como esta persona (el presunto feminicida), llegó de otro estado, a trabajar a Puebla y se comete este acto atroz, todos tienen que checar como una obligación a todos los trabajadores. Es una obligación de todas las empresas”, dijo el gobernador de Puebla.

 

#NoFueTuCulpa

En un clima de luto, el día de ayer acudimos a tomar las calles de Nuevo León para alzar nuestras voces de indignación ante un caso más de feminicidio en nuestro país: el caso de Mara Castilla.

Con los gritos de: “Ninguna agresión sin respuesta, la calle y la noche también son nuestras” “ni una menos, vivas nos queremos” y “Mara hermana, tu muerte será vengada”, mujeres y hombres nos unimos haciendo uso de uno de los mecanismos sociales de defensa de los derechos humanos más comunes: la protesta.

“Las mujeres estamos hartas de vivir con miedo, inseguras del machismo, de la institucionalización de la impunidad”, así leía el cartel que convocaba a una de las marchas que se llevaron a cabo a lo largo del país.

Tomamos las calles para hacer eco de nuestras voces y hacer exigibles nuestros derechos.

Porque no sólo ha sido Mara, son las más de 50 mujeres asesinadas por razones de género en nuestra entidad, es aquella terrible estadística que lanza The Geneva Declaration (2015) estimando que alrededor del mundo suceden 60 mil feminicidios por año, y es la región latinoamericana aquella con las mayores tasas.

Y son aquellas voces silenciadas, víctimas de la violencia machista a las que ya no podemos hacer oídos sordos. La visibilización de los casos es importante para dar a conocer el peso de la problemática, algunos casos han sido más mediáticos que otros (las razones son cuestionables) pero todos igual de importantes, todos igual de dolorosos.

“Queremos que nos dejen de tratar como ciudadanas de segunda clase” comentaba una de las activistas al finalizar la marcha en el centro de Monterrey, Nuevo León.

Necesitamos que las alertas de género se conviertan en mecanismos eficaces y logren trascender su parte discursiva, jueces y fiscales que laboren con perspectiva de género, ciudadanía bien informada que no re victimice a las víctimas, programas y políticas con enfoque de derechos humanos con mayores tintes de prevención y de atención a la capacitación y educación en materia de nuevas masculinidades.

Por último, hablar de estos temas no es moda, las cifras demuestran un escenario adverso para nosotras. Aún hay mucho por hacer: “disculpe las molestias: nos están matando”.

Protestan por asesinato de Mara Castilla

Al rededor de 500 personas en Nuevo León, en su mayoría mujeres, se unieron a las marchas que se realizaron a nivel nacional, tras el asesinato de la joven de 19 años Mara Castilla en el estado de Puebla.

Al grito “Ni una menos”, el contingente comenzó su protesta frente a la Catedral Metropolitana de Monterrey en la calle Zaragoza. La marcha acabo en la Explanada de los Héroes frente al Palacio de Gobierno, lugar en el que las manifestantes aprovecharon la estructura que el Estado instaló para el Grito de Independencia, para hacer algunos pronunciamientos y tocar la campana “de la libertad femenina”.

A la marcha asistieron activistas como Leticia Hidalgo de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, y Irma Alma Ochoa, directora de Artemisas por la Equidad.

La marcha se da después del asesinato de la joven Mara Castilla en Puebla, misma que desapareció el pasado 8 de septiembre al salir de un antro. Hasta el momento hay registrados 52 feminicidios en Nuevo León, según cifras de organismos ciudadanos.