¿Abrazos, no balazos?

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En una administración que en el discurso ha tenido como prioridad los derechos humanos, hoy tenemos otras (no tan inesperadas) sorpresas que nos llevan a concluir que el gobierno actual podrá ser de todo, pero dudosamente de izquierda.

Hoy, resulta difícil emitir un juicio o encontrar la línea en las decisiones de Morena, tanto en el legislativo como en el ejecutivo. Por una parte, se votó a favor de la ampliación de los delitos meritorios de prisión preventiva oficiosa. Esta última palabra es clave, ya que determina la naturaleza automática y obligatoria. Es decir, cuando un ciudadano sea acusado de cometer alguno de los actos ilícitos establecidos, se le privará de su libertad (aunque aún no se compruebe nada) hasta que finalice su juicio. 

Esta figura representa un retroceso para el sistema penitenciario, y un riesgo para el goce de derechos humanos de los mexicanos. Hay que recordar que los procesos judiciales pueden tomar meses y hasta años; y que en México hay un número muy alto de inocentes inculpados por los famosos “delitos fabricados”. Esta decisión puede inducir a más casos de corrupción, a un sistema de justicia ineficaz y con investigaciones dudosas. Todo esto, se contrapone con el discurso de los derechos humanos, bajo la lógica de “eres culpable hasta que se demuestre lo contrario”.

Esta propuesta del legislativo, específicamente de la bancada de Morena, causó mucha indignación entre los mismos simpatizantes del partido y de López Obrador. Como otras decisiones, va en contra de todo el discurso de la 4T y está a años luz de ser una deliberación de un gobierno que se dice de izquierda.

Sin embargo, por otro lado, hoy en el Senado se vivió un ejemplo de ejercicio democrático. La bancada de Morena supo aceptar que su propuesta sobra la Guardia Nacional tenía áreas de oportunidad, se escuchó a la sociedad civil, se configuró una especie de oposición en la cámara, y los contrapesos fueron reales. Al final, se aprobó una Guardia Nacional de carácter civil, en la que, al contrario de la propuesta inicial, ya no se contará con fuero militar y la operación estará a cargo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. 

Aunque decisión sobre la Guardia Nacional es una ventana de esperanza, no podemos olvidar los sinsabores y contradicciones en la 4T. Fue hace solo unos días cuando AMLO afirmó que la sociedad civil llevaba la agenda del conservadurismo. Y bajo esta premisa, se puede tachar a todo aquel que tenga una opinión diferente como conservador para invalidar su argumento. 

Un gobierno responsable y de izquierda debe de promover y proveer los espacios para el diálogo sano, para el confrontamiento de ideas, y sobre todo mecanismos en los que se tome en cuenta la voz de las organizaciones de la sociedad civil y de los ciudadanos en general.

Aquella frase de “abrazos, no balazos”, más allá de las bromas, canciones, y memes, representó para muchos un atisbo de esperanza de ver iniciativas de ley y políticas públicas que buscaran conciliar y reconstruir el tejido social, teniendo como base los procesos de paz y el desarrollo. Ante el escenario de un país dañado por la guerra contra el narcotráfico y los niveles de violencia, se prometió un cambio en la perspectiva de seguridad, una apuesta por los derechos humanos, el perdón, y las soluciones basadas en la no-violencia. La 4T aún está a tiempo de legislar y hacer política congruente a su discurso. Esperemos que los acontecimientos de hoy en el Senado sean los primeros de muchos otros espacios democráticos, de pluralidad y contrapesos. Será cuestión de tiempo ver si en la práctica se favorecerán a los abrazos, y no a los balazos.

#ElTalónDeAquiles: “Maduro inmaduro”

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Afirma el conocido animador de televisión peruano, Jaime Bayly, que Nicolás Maduro, lejos de ser un dictador de verdad, de los que da miedo, es un payaso: sus excursiones lingüísticas Shakespearianas, los pajarillos que lo sobrevuelan, y los “Back from the future”, son algunos ejemplos de sus excentricidades. Hoy, el régimen da sus últimos aleteos en un triste aislamiento. La situación va más allá de la tradicional oposición de derecha, la cual sigue denunciando la intención de cubanizar Venezuela (como si Cuba hubiera vivido la hiperinflación y Fidel Castro hubiese sido el hazmerreir de amigos y enemigos). No. En Venezuela, la realidad superó al peor de los temores. 

El aislamiento de Caracas es triste porque incluye, de manera clara y evidente, críticas de izquierda, que ven impotentes cómo las oportunidades de cambio y de justicia se fueron por la cloaca discursiva. Es decir, a los opositores tradicionales del chavismo, como lo son la derecha colombiana (hoy en la presidencia, de la mano de Iván Duque), y opositores menos tradicionales (como el recientemente electo Jair Bolsonaro, en Brasil), se les une líderes de centro-izquierda, como Alvarado (Costa Rica) y Trudeau (Canadá). Además, el heteróclito Grupo de Lima, compuesto por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, y Santa Lucía, intenta desde 2017, a pesar de Caracas, encontrar una salida pacífica a la crisis. En fin, democracias europeas como Francia y España decidieron recientemente no seguir siendo indiferentes ante la parodia revolucionaria. El gobierno de Maduro sigue siendo reconocido por Bolivia, China, Cuba, Turquía, y otros tantos, pero ya no es reconocido por muchos otros.

Los demócratas progresistas nunca perdonaremos a la nomenclatura petro-chavista el haber fracasado en su intento por cambiar el destino de su país. Habrían podido desmontar el corporatismo creado por el Pacto de Punto Fijo, invertir en el futuro creando un sistema educativo competitivo, y poner la renta petrolera al servicio de la diversificación económica. Pero no. En vez de lanzar la revolución más radical que siempre ha requerido América Latina, la democracia, sustituyeron a los viejos receptores de las dádivas petroleras por nuevos actores. Ya no son los ricachones de los partidos políticos tradicionales los que se aprovechan del sistema, sino los nuevos líderes, prontamente corrompidos, del Partido Socialista Venezolano. Y en vez de educar y desarrollar, se fortaleció el clientelismo, fomentando así la dependencia económica de las clases sociales menos favorecidas a un sistema que no da herramientas para sobrevivir. Entonces, en vez de hacer germinar la democracia, se transformó el autoritarismo: se pasó de un corporatismo de centro-derecha a un confuso gobierno despojado de toda agenda izquierdista. Por su obstinada resistencia al cambio, el grupo fiel a Maduro es hoy más reaccionario que progresista. 

La última vez que escribí sobre Venezuela señalaba que la situación seguía degradándose en una certera descomposición de la revolución bolivariana. En mayo de 2017, se cumplían varias semanas de movilización social que había producido decenas de muertos. El gobierno argumentaba que la principal amenaza era la contrarrevolución (golpista) de derecha. Desde ese entonces, poco cambió pero todo empeoró: Maduro fue reelecto en un proceso electoral muy cuestionado a nivel nacional e internacional. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, se autoproclamó presidente legítimo del país. Mientras tanto, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) pronostica que la economía venezolana se contraerá el 10 % en 2019 mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una astronómica hiperinflación de 10,000,000%.

Maduro es inmaduro. Se aferra al poder y asegura que no hay crisis humanitaria en su país. Cree que todavía puede gobernar. Es posible que el dirigente bolivariano no tenga la sofisticación de líderes autoritarios como Vladimir Putin, y sí, es posible que sea un payaso. Pero sus excentricidades ya no hacen gracia y su testarudez es peligrosa, no solo para Venezuela, sino para toda la región latinoamericana. La invitación es clara: salir del poder ahora que todavía puede hacerlo. 

Fernando A. Chinchilla

Winnipeg (Canadá), febrero de 2019

#Kleroterion: “¿Más partidos… para seguir partidos?”

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Hoy en día al pensar en elecciones, participación ciudadana, en el INE o en candidatos, nos llega a la cabeza inminentemente “los partidos políticos”. Sin embargo, me pregunto qué pensamos cuando hablamos de democracia, gobernantes, instituciones, leyes o justicia, para un gran porcentaje de ciudadanas y ciudadanos también nos referimos a políticos.

Es entonces que me parece pertinente hacer un análisis de cómo se relacionan los partidos políticos en actuar cotidiano de las personas y, en su caso, cómo los reflejan en su país, estado, municipio o colonia.

El 31 de enero de este año, venció el plazo para los interesados en manifestar su intención para registrar un partido político nacional, lo anterior, en el Instituto Nacional Electoral, cabe mencionar que al obtener dicho registro cada nuevo partido recibirá la cantidad aproximada de 5 millones de pesos para el 2020, así como 65 millones para el 2021, que sería el año de las elecciones federales, pero se aclara que el registro de nuevos partidos no significa más dinero, al contrario, mientras más partidos existan, a cada uno le corresponde menos cantidad.

Ahora bien, respecto a los grupos que manifestaron su interés, fueron 106 organizaciones de las cuales al final desistieron 4, pero ¿cuáles fueron los requisitos?, en primer lugar, deben de presentar una declaración de principios, sus estatutos y un programa de acción, que básicamente consisten en los derechos y obligaciones internos con los que se regirán, así como los valores fundamentales y rectores de su actuación que sustentan el motivo de ser un partido político y las acciones de trabajo que emprenderán para poder lograr sus objetivos. En segundo lugar, deben contar con 3 mil militantes como mínimo, en al menos 20 entidades, o 300 militantes en 200 distritos electorales uninominales, cabe mencionar, que estos militantes bajo ninguna circunstancia podrán pertenecer a otro partido político y también, el número total de sus militantes en el país no podrá ser inferior al 0.26 del padrón federal; tercero, se deben acreditar sus asambleas mínimo en 20 estados o en 200 distritos electorales, lo anterior verificado por un funcionario del INE y cuarto, de acuerdo a la Ley General de Partidos Políticos se debe celebrar una asamblea nacional constitutiva.

Completados los cuatro puntos anteriores se procede a la manifestación de interés de registrarse como partido político nacional ante el INE, del 7 al 31 de enero de 2019, posteriormente se deben realizar asambleas de febrero a diciembre del mismo año, para enero de 2020, deben presentar la solicitud de registro; asimismo se presenta la declaración de principios, programa de acción y estatutos aprobados por sus afiliados, así como las listas nominales de afiliados por entidades, distritos electorales y las respectivas actas de las asambleas celebradas en las entidades federativas, distritos electorales y la de su asamblea nacional constitutiva. Por su parte, de enero a abril de 2020, se deben expedir los certificados de los nuevos partidos políticos que hayan cumplido con todos los requisitos y el 1 de julio entrarían en vigor los partidos que podrán participar en la elección intermedia de 2021.  Es importante mencionar que este tipo de trámite sólo se realiza cada seis años y desde 1990 a 2014 han sido 32 partidos los que han obtenido su registro, de los cuales sólo 8 se mantienen vigentes.

Dentro de las organizaciones que se destacaron en la manifestación de interés, se encuentra la de Redes Sociales Progresistas AC, encabezada por Rene Fugiwara, nieto de Elba Esther Gordillo; la Fundación Alternativa APN, del expriista César Augusto Santiago, Libertad y Responsabilidad Democrática AC, de Margarita Zavala y Felipe Calderón; también Cambiemos MX, de Gabriel Cuadri de la Torre, entre otras.  

Es entonces que en el pasado mes de enero, como se había mencionado, se realizó el proceso donde diversas organizaciones a nivel nacional, convocaron a un gran número de ciudadanos para presentarles sus programas y propuestas, para discutirlas y, en su caso, aprobarlas, buscando acreditar el mínimo de afiliados, con miras a formar parte del sistema nacional de partidos y participar en la siguientes elecciones.

Estoy seguro que el día de hoy nos enfrentamos a una sociedad más adversa, las problemáticas sociales, se han incrementado en varios sexenios, nos encontramos con nuevos delitos, nuevos sistemas de procuración de justicia, una muy distinta burocracia y por consiguiente una democracia alternante, que en muchas ocasiones no refleja los principios básicos de una sociedad moderna y solicitante de armonía social. Al pensar en un gobernante, pensamos en un partido político y ésa es una de las causas principales que los ciudadanos adoptan al cumplir con sus ejercicios legales y/o electorales, pero que no necesariamente son un buen antecedente para tomar la decisión acertada, ya que detrás de cualquier partido político, existe la oposición natural, que no es por estatutos, proyectos o planes, sino por el simple hecho de que son contrincantes electorales y eso sin duda, merma a la sociedad para la buena gobernanza, ya que si determinado gobernante propone algún proyecto, la oposición siempre buscará demostrar que no está bien su propuesta y así sucesivamente, lo que entonces el sexenio o trienio se convierte en un ring electoral mientras esté vigente y no se fundamenta en el aspecto primordial de nuestros gobernantes o líderes políticos, el bienestar de todas y todos lo ciudadanos.

Para mi punto de vista, en una verdadera democracia, no es necesario crear más partidos, sino deben constituirse o nuevamente cimentarse en las necesidades de la población, en el entendido, de que los nuevos aspirantes a fundar un partido político nuevo, no son más que el reflejo natural de las carencias que los actuales no han podido resolver, por lo que se justifica en todo su esplendor, su legítimo derecho de manifestar su interés por desear un registro legal de su asociación y/o agrupación.

Pero entonces, ¿qué es un partido político?, como dijimos anteriormente, son agrupaciones u organizaciones con intereses en primera instancia políticos, siguiendo o postulando alguna ideología, deberán promover la participación ciudadana, que sin duda hoy en día, es una de las más difíciles por el desapego que se tiene a los partidos políticos, deben proponer a sus respectivos candidatos que los representen, que en muchas ocasiones desde ese momento para algunos, empieza a fraccionarse el mismo partido, por no ser simpatizante del candidato, o simplemente por que la mayoría quiere llevar las riendas del mismo, posteriormente deben competir en las elecciones con propuestas coherentes, pero de la mano de sus estatutos y aspiraciones partidistas, además que en esencia, sirven para dar fortaleza y seriedad a la política nacional, que en sentido muy estricto, son utilizados como filtros vitales para llegar a la democracia.

Durante muchos años han existido los partidos políticos, desde 1929 con el PRI o 1939 con el PAN, hasta 2014 con MORENA, que ganó la Presidencia de la República con su entonces candidato Andrés Manuel López Obrador, sabemos también que en muchos casos los partidos no han sido perfectos y que han sido obscurecidos con actos de corrupción, autoritarismo, abuso de autoridad, o liderazgos incoherentes y muy alejados de la realidad ciudadana; sin embargo, debemos entender que sin la pluralidad de los partidos políticos la misma democracia no sería viable, ya que la pluralidad política hace que en ningún momento el gobierno se vuelva omnipotente, asimismo, no se debe confundir democracia con partido político, aunque se suplementan son conceptos distintos, pero necesarios para la existencia del principal que sería la democracia.

En nuestro país, durante muchos sexenios pareció que no existía la democracia ya que siempre ganaba el partido que todos conocemos, sin embargo, las sucesivas alternancias nos demostraron que tenemos un país con todos los requisitos democráticos, es cierto, que los partidos hoy en día están desprestigiados, lo que hace que los ciudadanos se desapeguen de los propios políticos y por supuesto ven muy lejana una verdadera democracia en el país, ya que durante mucho tiempo, votaban y seguía pasando lo mismo o empeoraba, por lo que no había diferencia entre los partidos políticos, el día de hoy, con esta nueva alternancia, esperan firmes, esperanzados y convencidos un verdadero cambio, que eso sólo lo dirá el transcurso del sexenio.

Por lo anterior, estoy seguro que el sistema de partidos políticos, necesita un verdadero cambio, rostros nuevos, ideas innovadoras, mentes jóvenes, frescas y preparadas, así como aprovechar la experiencia de muchos, plasmando las acciones de los ciudadanos en planes o estrategias fundamentales, pero mi pregunta es, si esto se puede dar con los partidos políticos que puedan obtener su futuro registro o como lo vimos en estos años, en los candidatos que no ostentan algún partido y son postulados por la vía independiente, esperemos a ver los resultados para la creación de los nuevos partidos, analizando nuestros antecedentes democráticos, las diversas alternancias, los gobernantes, los partidos que se extinguieron, los que siguen vigentes, en fin, me parece buen momento para hacer una reflexión, ¿estamos en una democracia plena?, ¿tenemos una buena pluralidad política?, o simplemente hacernos una pregunta clave Más partidos… ¿para seguir partidos?     

AMLO y el Combate a la Corrupción

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AMLO tiene una curiosa interpretación del combate a la corrupción. Una interpretación que no convence a quienes se dedican al verdadero combate a la corrupción. A los muy corruptos, entiéndase los ex presidentes y sus colaboradores cercanos, les acordó una amnistía de estilo muy personal, para comprar la paz. Una paz insultante para el resto de los mexicanos. ¿Quién entenderá un AMLO silencioso frente a los desafíos que le envía Peña Nieto desde la cumbre de los lujos en Madrid a la cual accedió gracias a una vida política empapada de corrupción? ¿Habrá lógica en el combate a la corrupción predicado por el presidente y el lujo en el cual se exhibe su predecesor con dinero que nos robó a todos los mexicanos?  

A los proyectos desarrollados por sus antecesores que consideró manchados por la corrupción, simplemente los cancela. Sea cual sea el precio que tenga que pagar el país por esta cancelación. No intenta enderezarlos, no intenta rescatar proyectos muy valiosos para el futuro del país. Los cancela. Así pasó con el NAIM, proyecto clave para fortalecer la vocación turística de México, una vocación indiscutible por las playas, el patrimonio arqueológico y colonial, el clima privilegiado por la ubicación tropical del país. Cancelado. Por corrupto y por demasiado elegante y bonito. Igual que el avión presidencial. Demasiado bonito para él. El aspira a aeropuertos al estilo de los países de Europa oriental antes de la caída del muro de Berlín. Grises y aburridos. Así se siente a gusto. ¿Probabilidades de corrupción en las estancias infantiles? ¡Canceladas! ¿Intento de combatir la corrupción? La corrupción no se combate, se erradica matando los organismos en los cuales se desarrolla. ¿Manejos dudosos en el CONACYT? ¡Que le quiten recursos al CONACYT! 

Para mayor congruencia, solamente falta que acabe con el STPRM y su líder. ¿Tendrá el valor y la honestidad política de hacerlo? ¿O está pavimentando el camino para que Romero Deschamps y Gómez Urrutia escriban las nuevas páginas del sindicalismo mexicano de la nueva era? 

Ya en 2015, Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, engaño a 1 millón de nuevoleoneses con un discurso anticorrupción. Para resultar igual de corrupto que sus antecesores. Y más inútil e ineficiente. Nuevamente, en 2018, AMLO logró el apoyo de 30 millones de mexicanos en nombre de un combate a la corrupción que no es más que un engaño electoral. ¿Será menos inútil e ineficiente? 

#HojaDeRuta: “La ciudad que no se mira”

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“Flor de la perversión, noche perfecta, 

tantas veces deseable maravilla y tormenta” 

-Efraín Huerta

Entra narrador omnisciente con voz en off. Si Monterrey se mirase al espejo ¿a quién vería por las mañanas? Si la ciudad tuviese un ángel en un hombro y un diablo en el otro ¿a cuál escucharía? Si se acostara en el diván y tuviera qué definir quién es ¿qué diría?

Quizá estaría atormentada por las salvajes diferencias que la marcan. Quizá prefiere ignorarlas. Dicen que pocas cosas cuestan tanto como ver hacia dentro…

Corte a miércoles. Exterior. La primera tarde medianamente limpia tras semanas de aire plomizo. Conforme el sol baja, se apilan los autos que quieren entrar al hueco de la montaña. Desde la altura de los penthouses deben verse como hormigas desesperadas por entrar a su guarida. 

Una Ford F-150 hace rugir la ancha garganta de su viejo motor y dribla coches con ligereza inesperada, buscando colarse al inicio de la fila. Su caja, cubierta con un camper hechizo, revela el verdadero carpooling: al menos siete albañiles viajan y ríen en su interior. 

En la orilla, junto a la puerta, los dos más jóvenes (no llegan a los 18 años) miran en silencio las relucientes torres: “la línea del cielo”, le llaman a las postales de edificios altos, solo olvidaron aclarar que al cielo -cuando menos a ese. no llegan todos. Son sus manos las que las han levantado, sus manos también las tendrán en pie. Pero siempre serán forasteros. 

La tarde los devuelve a ser tragados por el túnel. La cansada Ford verde llega al límite: se juega su pase contra una SUV de lujo, que en el asiento de atrás lleva a otro adolescente. Por un momento, el trabajador y el privilegiado se cruzan, pero no han de encontrarse nunca. Curioso: llevan el mismo corte de pelo que ambos le han querido copiar a Cristiano Ronaldo. 

La Ford pasa primero -porque si en casi nada se le puede ganar a la miseria, cuando menos se puede acelerar- y se pierde en la oscuridad del túnel mientras la noche cae encima. 

“Noches de no oír nada y ser todo, imperfectos.

Hermosa y santa noche de crueles bestezuelas.”

Corte a jueves. Exterior. Aún no amanece en el comedor de los pobres. Una señora salvadoreña espera con sus dos hijos pequeños (un niño y una niña, ambos duermen todavía) sobre la banqueta. 

Aguardan porque les han dicho que, de lunes a viernes en horario de 9 AM a 5 PM, el milagro ocurre: se multiplican los peces y los panes. Se reparten sin necesidad de pasaporte, porque hasta donde ella sabe, en las orillas del mar de Galilea no había aduanas. 

Lucha por mantenerse despierta cuando la espanta un grito seco, y a los minutos, el lamento de sirenas. Una multitud empieza a reunirse alrededor de una caja blanca con cruzada por lazos azules: ¡una cabeza! grita uno de los curiosos que para entonces son muchedumbre -Como la de Juan el Bautista, susurra ella aterrada, mientras aprieta a sus hijos cerca de ella. 

A unos cuántos kilómetros de ahí, un televisor narra el sombrío hallazgo, pero nadie le escucha. Dos amigos hacen planes para el fin de semana: acuerdan que uno llevará una hielera con cervezas y whisky, el otro con carne. Ambas estarán rebosantes, porque aquí el cuerno de la abundancia es un rectángulo de plástico. 

A veces la sangre de la carne escurre en la hielera, pero no es nada que una lavada no arregle, dice uno al otro compartiendo la sabiduría que solo dan mil parrilladas. Y el Rib-Eye de una pulgada es mejor término medio: solo hay que esperar a que sangre para voltearlo.

“Noche de fango y miel, de alcohol y de belleza,

de sudor como llanto y llanto como espejos.”

#ElNidoDelGavilán: “Huachicoleros de influencias”

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La definición de conflicto de intereses es aquella situación en la que el juicio del individuo y la integridad de una acción tienden a estar indebidamente influidos por un interés secundario, de tipo generalmente económico o personal.

Los conflictos de intereses básicamente son un problema del que adolece nuestros gobiernos por la presencia de agentes, funcionarios y personas que básicamente responden a “dos patrones”. En los últimos días el presidente Andrés Manuel ha comentado sobre los conflictos interés de secretarios específicamente de energía con empresas del ramo, ha mencionado incluso presidentes. 

Y es un gran debate puesto que es “dudoso” que un presidente tenga que entrar a la iniciativa privada específicamente en un rubro del cual sabe y del cual puede tener información privilegiada, la cual pone en desventaja a otros competidores y es más, pone en riesgo hasta el propio país y su futuro de políticas públicas en el tema.

Casos como el del ex presidente Zedillo que privatizó los ferrocarriles y luego trabajó para una empresa estadounidense del ramo y Calderón con su “asesoría” a una filial de Iberdrola retumban en las mentes de las personas que vivieron dichos gobiernos y que saben de los turbios manejos de los bienes públicos que hicieron estas personas. No olvidemos que en los últimos sexenios se desmantelaron casi todas las empresas productivas del Estado de gran calado.

El lunes se presentaron diversos nombres por parte de Bartlett como director general de CFE que no nos dicen nada…. porque son lugares comunes y figuras comunes que son fáciles de criticar, pero no de procesar. Lo que sí es que siguen poniendo el dedo en la llaga del desmantelamiento por parte de las políticas neoliberales y de estos políticos corruptos que viven inmersos en el conflicto de interés.

Es importante precisar que las empresas privadas no pueden ni deben dictar línea en situaciones públicas y menos en las empresas productivas del estado por más lobby que hagan. 

AMLO ha anunciado una iniciativa de ley para prohibir que exfuncionarios trabajen en empresas privadas al dejar sus cargos, por lo menos que no se incorporen de inmediato; sino 10 años después. 

Es increíble como la prensa y la opinocracia mexicana calla ante semejantes “machuchones” diría AMLO a los que a pesar de su dudoso y tibio desempeño como presidentes o gobernadores gozan aun de un respeto y de credibilidad. Ojalá, este nuevo gobierno pueda abrir carpetas de investigación contra el tráfico de influencias, que en resumen, huachicolean contratos y concesiones al amparo del dinero de todas y todos.

Lo dicho, dicho está.

#Kleroterion: “El reconocimiento de AMLO a la colaboración real”

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Una de las metas y labores que el estado de Nuevo León siempre ha empoderado, es sin duda, la seguridad y justicia. Durante muchos sexenios, federales y estatales, hemos venido recorriendo un  sin fin de planes, estrategias, acciones y demás actuaciones de gobierno locales y federales, se han recuperado varios municipios y hasta la misma capital neolonés; sin embargo, la delincuencia organizada no perdona los descuidos o, en su caso, el mismo tiempo hace que el gobierno y los ciudadanos aligeren esta gran problemática volviéndonos vulnerables y comenzado nuevamente la delincuencia que en muchas ocasiones ahora se blinda con impunidad, a tal grado que en un abrir y cerrar de ojos, podemos encontrarnos como en los tiempos más violentos e injustos que sufrió nuestro estado. 
Estoy convencido que al mismo tiempo que avanza la tecnología, así como la modificación y actualización de nuestros marcos legales, la delincuencia organizada lo hace también. Por lo que de ninguna manera debemos bajar la guardia y se debe de ir un paso delante de ellos, pues resulta necesario buscar estrategias y acciones encaminadas a una buena y eficaz conducción, pero sobre todo, una actualizada procuración de justicia y seguridad. 
Durante mucho tiempo nuestros gobernantes y sus áreas de seguridad, han instaurado estrategias para combatir a la delincuencia, algunas más eficaces que otras, pero hoy en día nos damos cuenta que más allá de las acciones de gobierno, se necesita trabajar en equipo, ya que sólo así podemos llevar a cabo estrategias certeras y documentadas, con resultados visibles. Me refiero a que con una trabajo coordinado y en equipo del Gobierno Federal, Estatal y la ciudadanía, podemos tener información, acciones, infraestructura y capacidad para poder actuar en escenarios reales, soluciones infalibles, modernas y totalmente estudiadas, formándonos en bloque, que sin duda, harán que las actuaciones sean desde los dos flancos, de adentro hacia fuera (aportación y análisis ciudadano) y de afuera hacia adentro (gobierno y corporaciones). Por ejemplo, una problemática real es que la ciudadanía no denuncia y con justa razón, no es por no querer hacerlo, sino por tener una mala percepción de la autoridad, por lo que es necesario devolver la confianza en todo el sistema de gobierno.
Por lo anterior, es de vital importancia buscar esquemas innovadores entre la sociedad civil, empresarios, autoridades y asociaciones, convencidos que la única meta es poder mitigar los niveles de inseguridad en todo el estado y en todas sus modalidades, anteponiendo los municipios con más incidencia delictiva incluida la capital Monterrey. Se ha venido trabajando de manera estrecha con la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General de Nuevo León, buscando agendas comunes y fortalecimiento al funcionamiento de las policías, entre otros factores.
Derivado del trabajo en equipo del Presidente, el Gobernador y los funcionarios, Nuevo León será anfitrión de las Mesas de Seguridad coordinadas por el Ejecutivo Federal, lo anterior, con beneficio de las familias de Nuevo León, por lo que con esta cooperación, se vislumbra que el estado no se aislará de las acciones que tiene el ejecutivo federal con el estatal.
Es así, que derivado de la estrecha reciprocidad que se ha mantenido con el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador Jaime Rodríguez Calderón, el Presidente participará en una mesa de Seguridad en el estado, que se llevará a cabo el 20 de febrero del año en curso, por lo que con esta visita, el ejecutivo federal hace referencia a lo establecido en el plan nacional para contribuir con la paz y la seguridad. 
Cabe mencionar que esta es la primera mesa de seguridad en el país, donde acudirá el Presidente de la República, por lo que se hace como un reconocimiento a Nuevo León, estado que más seriedad le ha dado a este programa federal.
En estas mesas, sesionará todo el Gabinete de seguridad, junto con los titulares del Ejecutivo Federal y estatal, lo anterior, para analizar el sistema de coordinación en materia de seguridad del estado y poder profundizar en la incidencia delictiva, además de ser el banderazo para continuar en distintos estados, por lo que Nuevo León será puntero de estas acciones federales, además de mencionar que somos uno de lo estados que ha trabajado mucho en este tema, por lo que el gobierno central nos ha visto de buena manera.
Pero, ¿qué efectos tendrán estas mesas?, sin duda el esquema de corresponsabilidad entre gobiernos federales y estatales, coadyuvará para poder trabajar de fondo en esta problemática, en el entendido que la finalidad real es atender los factores de riesgo y regresar las condiciones de tranquilidad y seguridad a nuestro estado, consolidando el estado de derecho.
Estoy seguro que esta participación del Presidente AMLO, sin duda cambia las expectativas de los Gobiernos centralistas, dando cauce y continuidad a un ánimo de trabajo en equipo, no sólo con Nuevo León, sino con todos los estados de la República, lo que sin lugar a dudas, cambia el panorama de las relaciones que desde hace muchos sexenios no se ve reflejada en el estado, ya sea en materia de seguridad, o en temas estructurales que el estado necesita. Ya que trabajando el Presidente y Gobernador paralelamente, estamos seguros que avanzaremos como integrantes de la federación, en una sola mira, el beneficio de todos los ciudadanos, que estoy seguro, como en grandes potencias mundiales, es clave para la buena gobernanza, salvaguardando la soberanía y libertad constitucional que cada estado tiene, pero entendiendo que todos pertenecemos a un pacto federal, por lo que la manera correcta es el actuar que hoy se refleja, el trabajo organizado y en equipo en todos los niveles de Gobierno.
Sabemos que para el estado hay mucho trabajo por hacer, pero me parece que al tener esta trato con el ejecutivo federal, nos da muestra que se están haciendo bien las cosas y no sólo es por decirlo, ya que al día de hoy se arrojan cifras oficiales que nos posicionan en resultados significativos en materia de seguridad. 
Sigamos avanzando con este buen ritmo y ahora trabajando paralelamente con el Gobierno Federal, bienvenido el Presidente y su Gabinete, México necesita creer nuevamente en sus Gobernantes, los ciudadanos neoloneses necesitan saber que el Ejecutivo Federal es aliado del Ejecutivo Estatal, debemos volver a confiar en nuestras instituciones y que el gobierno no solo actué por sus círculos o en sólo algunas entidades, México somos todos, la seguridad nos lastima a todos y esto sólo lo podremos erradicar con trabajo ligado, es muy importante que el Gobierno Federal vea que en Nuevo León siempre estamos dispuestos a trabajar conjuntamente, por lo que es un buen presagio el reconocimiento de AMLO a la colaboración real.

Reflexiones sobre el trabajo social

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Se ha contado ya miles de veces la misma historia. Llega un extranjero benevolente, y pone su granito de arena para ayudar a una causa social. Este extranjero no necesariamente es una persona física, puede ser una organización, un grupo religioso, un país, una agencia de la ONU, incluso un turista. 

En las dinámicas internacionales, occidente es que tiene la agenda caritativa. Los países europeos o de Norteamérica son los que proveen con fondos y dádivas a aquellos menos afortunados.  

Las diferencias de poder económico y político repercuten directamente en las dinámicas e interacciones entre los Estados. Y afectan principalmente a los que han recibido ya distintos motes: los del Sur global, los subdesarrollados, el tercer mundo, los que están en vías de desarrollo, incluyendo alguno que otro incluso denominado como “Estado fallido”. 

La pregunta para muchos es ¿por qué? ¿por qué la mayoría de los Estados del continente africano no ha podido salir de los ciclos de pobreza, enfermedades, desastres?, ¿por qué Latinoamérica, a pesar de las particularidades regionales, parece compartir un presente y futuro similar, tan distinto al de nuestros prósperos vecinos del Norte? ¿cómo es que en Asia están algunas de las máximas potencias económicas, y a la vez regiones enteras de escasez e incumplimiento de necesidades básicas?

Junto con otros autores que han compartido la postura, lo probó Dambisa Moyo en su libro Dead Aid. Con un ejemplo muy sencillo, explica cómo diversas empresas quiebran después de que una ONG (benevolente, pero sin un diagnóstico preciso) llega y comienza a repartir matamoscas gratuitos. Y este es solo un ejemplo de cómo la caridad internacional en África, a pesar de tener las mejores intenciones, entra con un disfraz de cura, pero actuando en realidad como veneno. Con esta lógica, la misma caridad es la que ha subyugado a África a este estado de pobreza.

A nivel nacional y regional, se genera una dinámica similar. Los altruistas o emprendedores, con buenas intenciones, llegan a comunidades remotas, rurales, a los polígonos de pobreza en las urbes, y aplican actividades cual sacadas de un recetario. Implementan proyectos de snapshot, que funcionaron en algún otro lugar en alguna época en específico, pero que no toman en cuenta la especificidad de la nueva comunidad. 

Hay mucho documentado en este tema, y vale la pena reflexionar con esta información. Se han concebido conceptos como la pornografía de la pobreza, en los que se remarca la asimetría y hasta cinismo con la que se realizan algunas acciones con fines sociales. Esto, no solo en la sociedad civil, pero también en las políticas públicas. Los programas sociales muchas ocasiones carecen de un diagnóstico preciso y de una metodología que los pueda probar efectivos. 

Pero… es importante precisar: no es regla o una generalización absoluta. Se está haciendo mucha consciencia sobre prácticas asistencialistas, y hay muchos proyectos que están aplicando métodos diferentes con resultados que vale la pena voltear a ver. Pero aquí está la clave: la profesionalización. 

Y no es que la filantropía, la caridad, el gobierno o los grupos misioneros, estén equivocados. Pero sí que muchas veces han tenido un enfoque equivocado. Porque en el trabajo social, las buenas intenciones no son suficientes. La profesionalización, traducida en el uso de metodología y de respaldos teóricos, es clave en el éxito de aquellos que quieran identificarse en alguna causa social.

Reflexionar sobre el tema no es un regaño o una mala calificación. Pero es un recordatorio de que no hay que dejarnos llevar por la necesidad de ver resultados inmediatos. En las Relaciones Internacionales, en la política pública, sector privado o sociedad civil. Hay que invitar a cimentar los proyectos sociales en una metodología diseñada cautelosamente, en un proceso participativo y específico para cada proyecto. Fomentemos el diseño de programas analíticos, críticos y de largo plazo. 

#HojaDeRuta: “¿Qué dijo Trump?”

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Donald Trump, la lengua más violenta de la política global, ha dado su mensaje más solemne del año: el State of the Union. El Presidente norteamericano en turno comparece anualmente en una sesión general del Congreso, donde asisten tanto Senadores (Cámara Alta) como congresistas (Cámara Baja).

Históricamente, el State of the Union es el discurso donde el mandatario habla de los logros de su administración, de los retos que se enfrentan, de necesidades presupuestales y de las prioridades de su gobierno, desdoblando su agenda legislativa para el periodo.

La del pasado 5 de febrero no fue una edición ordinaria, pues se da en un clima de alta tensión entre Republicanos y Demócratas por la polémica insistencia de Trump de obtener presupuesto para construir su muro (que ya mutó a reja) en la frontera con México. 

Tal ha sido la obstinación del presidente y la resistencia de la oposición, que se dio el cierre del gobierno (shutdown) más largo en la historia de EEUU, es decir, no había presupuesto para mantener andando el aparato federal. Esta disputa también vio surgir una figura inesperada como líder opositora: la de Nancy Pelosi, veterana demócrata que actualmente ostenta la presidencia de la Cámara Baja.

Durante la medición de fuerzas de las últimas semanas, Pelosi demostró un temple y oficio muy superiores a los del Presidente, con respuestas punzantes y movimientos políticos que en todo momento superaron a un mandatario acostumbrado al terreno de la vociferación y la bravuconería en redes y medios, pero con poca experiencia en el ajedrez político que requiere tanto paciencia como certeza.

Pelosi asestó un duro golpe a la vanidad de Trump al sugerirle no asistir a brindar el mensaje anual al Congreso, pues al estar “cerrado” y sin recursos el gobierno federal, no podía garantizarse su seguridad. Aunque finalmente el evento se llevó a cabo, la sazonada demócrata ganó el juego de las percepciones.

¿Qué dijo Trump relevante para México? Aunque sin alusiones directas al nuevo gobierno ni al pueblo mexicano, nuestro país está en el centro de la actual tensión por el presupuesto para construir el muro (5.7 billones de dólares es lo que Trump ha solicitado) y la negativa demócrata de otorgarlo. 

El Jefe de Estado norteamericano ha amenazado incluso con declarar un estado de emergencia en la frontera con México (hay que recordar que durante pasados meses ya se dio el despliegue de tropas y se estarán enviando más) ¿Por qué no hizo esta amenaza en su principal mensaje del año ante todo el legislativo presente? Todo indica que la razón es que existe división en su partido, y habría republicanos que se opondrían a la medida, lo cual le significaría no solo una derrota legislativa, sino una considerable herida política.

Otra alusión a México -la única abiertamente crítica, en realidad- fue cuando criticó a los países que estaban dejando pasar caravanas migrantes. AMLO, por su parte, se mantuvo en la misma línea de no confrontación, y tras el mensaje agradeció que el norteamericano fue “bastante respetuoso de nuestro gobierno”.

Estamos pues ante un momento extraño, pues Trump ha decidido apostar todo su capital político a su base, de ahí que se explique su insistencia en obtener fondos para el muro, por otra parte, ha sido mesurado en su trato hacia el Presidente López Obrador y se avanzó en la iniciativa de generar proyectos de desarrollo en México y Centroamérica para desincentivar la migración. Sin embargo, más tropas se están desplegando en la frontera, lo cual es un mensaje agresivo, y al mismo tiempo, significa una vía de presión política hacia los demócratas que le permite a Trump dar la percepción de estar actuando por la seguridad fronteriza.

La tensión por el muro está cerca del punto de ebullición, pues en menos de dos semanas expira el acuerdo temporal para abrir el gobierno, y volverá a darse un choque donde, por el momento, los demócratas parecen estar en mejor posición ¿México podrá mantenerse solo como espectador? Veremos.

gilberto@altiusconsultores.com

Venezuela y el intervencionismo estadounidense en América Latina

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Las dos Guerras Mundiales fueron, en un sentido muy general, consecuencia de la contradicción entre el capitalismo y los imperialismos. Para ser claros, la contradicción no radica en términos absolutos, es decir, en la entidad conceptual de imperialismo como término singular, sino en su manifestación plural en un sistema global capitalista. Para que el capital subsista debe de reinvertirse constantemente, ya que de lo contrario perece ante la competencia. Empero, al tener rendimientos decrecientes -función creciente con tasas decrecientes-, el capital también debe de expandirse a regiones en donde la capacidad acumulativa no se encuentre saturada; es decir, en donde aún haya un atraso en la productividad y exista un alto grado de fuerza de trabajo sin ser explotada o en donde las mercancías no hayan llegado a saciar al máximo todas las necesidades de una población en específico. Por ello, las disputas por el dominio geopolítico y comercial entre las potencias coloniales de Europa se dirimieron en el aspecto bélico. 

A diferencia de las potencias europeas, el imperialismo estadounidense no chocaba contra otros imperialismos, y la dualidad capitalismo/imperialismo funcionaba sin fricción para convertir a Estados Unidos en la nueva potencia hegemónica. La acumulación de capital de los E.U. fue posible como consecuencia de una serie de factores: la sujeción de la oligarquía política, la mano de obra barata latinoamericana, la inversión monopólica de su capital, la regulación de precios a los productos manufactureros, la intervención militar y la retórica política e ideológica para justificar todo lo anterior, entre muchos otros.    

Pablo González Casanova en su ensayo Imperialismo y Liberación en América Latina apunta a que la intervención del imperialismo estadounidense en América Latina presentó variantes sustanciales por lo menos en tres periodos que van desde 1880 hasta  1973, en los cuales sus mecanismos y su retórica se fueron adaptando a las circunstancias.

El primer periodo que va de 1880 a 1933 se caracterizó por una intervención abierta y manifiesta, sobre todo en el aspecto político. A partir de un par de doctrinas descendientes de la “Doctrina Monroe” y la doctrina del “Destino Manifiesto”, E.U., desde Roosevelt a Wilson, se “acrecentó el sometimiento de las oligarquías latinoamericanas al poder imperial” para, así, reprimir cualquiera levantamiento que amenazara sus empresas monopólicas. Los dos principales mecanismos mediante los cuales se controló la política en América Latina fueron a través de la “Doctrina del Garrote” -la posibilidad de una actuación violenta como medio de presión en las “negociaciones”- y la “Diplomacia del dólar” -el uso del poder económico como garantía de concesión. A todas estas medidas “diplomáticas” se les puede encontrar una única base ideológica que las sustenta y que Theodore Roosevelt la sintetizó en una declaración: ante el desorden social resulta necesario la intervención de una nación civilizada que actúe como policía internacional.

En el segundo periodo que comprende de 1934 a 1959, la retórica política e ideológica alcanzó el apogeo del cinismo y la incoherencia empírica. La propuesta de E.U. para este periodo fue la de una penetración pacífica, una integración económica y una coordinación de fuerzas para constituir un sistema “panamericano”. Ante las amenazas de la expansión comunista, E.U. transformó su retórica, bajo los lemas “Buena Vecindad” y “Defensa Hemisférica”. 

Por último, en el tercer periodo (1960-1973), E.U. emprendió, nuevamente, la lógica militar de represión violenta ante cualquiera levantamiento revolucionario. A través de la CIA y la política de “desestabilización”, se aniquiló todo movimiento nacionalista, reformista y revolucionario; y también se derrocó cualquier gobierno conservador que no aceptara “la dependencia y explotación imperial”. Ante estas acciones, E.U. se exoneró de cualquier acusación señalando la exclusiva culpabilidad de las masas: “El pueblo hace la revolución. Nosotros sólo lo ayudamos”.

A todos estos discursos le subyacen el término orwelliano de doublethink. La única explicación para acceder a la intervención estadounidense en la región es si simultáneamente aceptamos dos creencias mutuamente contradictorias: el concepto de libertad y el concepto de intervencionismo. El objetivo de liberar a los pueblos latinoamericanos de la represión de los dictadores era a través de la intervención militar. Y así como en la obra de Orwell se necesitaba un Ministerio de la Verdad encargado de perpetuar falsedades, de la misma manera E.U. necesitó de una retórica democrática que justificara las intervenciones estadounidenses.

Ante la coyuntura venezolana, los aires del intervencionismo militar en América Latina resurgen y se prevé una nueva amenaza a su soberanía. Como expresó el ex Presidente de Uruguay, José Mújica, Venezuela necesita dos cosas: una puerta de escape y no acorralar a Maduro, ya que las consecuencias pueden ser desastrosas. El gobierno venezolano debe llamar a elecciones democráticas libres, en las cuales ni Maduro ni Guaidó participen.