Tocando Fondo

Se termino Septiembre, mes en el que el país sufrió grandes catástrofes naturales, teniendo una gran cantidad de daños materiales, pero lo más lamentable son la gran cantidad de pérdidas humanas.

México tuvo dos fuertes sismos, el primero ocurrido el pasado 7 de Septiembre, el cual afecto el sur y centro del país. El segundo ocurrió el 19 de Septiembre, siendo este último impactante por sus daños.

Aún no nos reponíamos de la perdida, del dolor y la angustia cuando estábamos repitiendo la historia, la cifra de personas muertas a nivel nacional a causa de este sismo es de 369, la cual es una gran cantidad, ¿qué está pasando?

Es verdad que los sismos son desastres naturales que simplemente ocurren, no hay una forma de ser pronosticarlos, la tierra no avisa, pero déjenme decirles que si existe una forma de evitar tantas muertes.

No, no crean que tengo una esfera mágica, ni soy prima de Madam Zazu para tener la solución a estos desastres naturales, lo que si se es que los sismos ocurridos en países corruptos son devastadores.

A que me refiero con esto, pongamos el ejemplo de Japón, el cual es un país altamente sísmico por su ubicación. En los últimos 40 años ha tenido grandes desastres siendo devastadores, pero a diferencia de muchos países con la misma situación, los japoneses en los últimos 15 años han trabajado en implementar métodos para que las pérdidas humanas sean mínimas.

¿Como lograron disminuir el número de víctimas ante estas catástrofes? La respuesta es sencilla y todo un reto, sacando la corrupción, si algo tan presente en nuestro país corrupción, la relación de está con los sismos es muy visible.

En Japón invirtieron en tecnología, crearon programas de mitigación de sismos, dándole continuidad para su buen funcionamiento, estudiaron a fondo la prevención, reconcocieron y actuaron sobre los problemas de construcción, cuidaron que la arquitectura que sus materiales sean los adecuados, estudiaron el cálculo estructural, la mecánica de suelo, sin excluir ningún paso.

En cambio, en México, la corrupción brota desde los más profundo, basta con ver los diferentes casos salidos a la luz después de la catástrofe, un ejemplo es el colegio Enrique Rèbsamen, donde quedaron al descubierto todas las omisiones por parte del gobierno y las autoridades correspondientes en diferentes temas como el correcto uso de los edificios

Esta es la gran diferencia entre México y Japón la corrupción, si sabemos que contamos con un país propenso a sismos, pero sobre todo una ciudad de México altamente sísmica porque no invertir en tecnología y seguir correctamente las medidas de prevención, existen gobiernos y autoridades corruptas, así como  inspectores que no están haciendo bien su trabajo, aprendamos de esta desgracia y toquemos fondo.

#ElTalónDeAquiles: “Violencia de Género”

Pasó lo que se temía: el terremoto que todos en Ciudad de México (CDMX) esperaron por años, aconteció el 19 de septiembre de 2017. El derrumbe de edificios no debe sorprender: se sabía de la precariedad estructural en varios sectores capitalinos y, por el epicentro y tipo de sismo, poco era lo que se podía hacer. Vino después lo de siempre: medios de comunicación reportaron el dolor de CDMX (olvidándose del resto del país); el sensacionalismo hizo de Frida Sofía, una niña inexistente, una heroína precoz; se vaticinó un movimiento telúrico mayor: nada mejor que las redes sociales para anunciar el fin del mundo. Los políticos fueron víctima de la indignación ante el patético intento de escabullirse ante las demandas ciudadanas de donar fondos de la campaña electoral a la reconstrucción. Hubo intentos de fraude de inescrupulosos que trataron de aprovecharse de la desgracia. Y claro, salieron las banderas. Ni siquiera en estos casos me gusta el nacionalismo, pero lo acepto, hubo solidaridad. La historia dirá que los mexicanos se unieron para levantarse, como debe ser, y como todo pueblo lo hace, en estas circunstancias.

¿Pero en dónde estábamos antes del drama? Un día antes del fatídico terremoto, ciudadanos indignados de al menos cinco Estados mexicanos, manifestaban por el asesinato de Mara Fernanda Castilla, una estudiante de Ciencia Política originaria de Xalapa (Veracruz), de 19 años de edad, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Castilla perdió la vida presumiblemente el 8 de septiembre, al abordar un taxi para regresar a su casa. Estuvo desaparecida durante ocho días.

Para una persona como yo, que siempre ha trabajado con mujeres brillantes y fuertes, colegas de las que he aprendido un mundo, fue toda una revelación el poder ver, por vez primera, con ojos de mujer, a Cholula, ese pueblo masculinamente tranquilo y amigable que me recibió en enero. Claro, desde mi primer día en México (2012), me percaté del fastidioso machismo que aqueja a esta sociedad. Pero ahora comprendí, gracias a los testimonios de mis estudiantes, que el asesinato de una joven universitaria puede tan sólo ser la punta del iceberg, pues el acoso es constante, y la inseguridad creciente, para todas las mujeres. Contrariamente al hombre, las residentes de San Andrés de Cholula se exponen a diario a situaciones que van desde lo desagradable (piropos, vulgaridades) hasta cuadros potencialmente peligrosos para su integridad física.

Aplaudí su indignación e iniciativa, pero les indiqué que el reto no consistía en hacer conciencia sobre la importancia del tema hoy, sino en mantener la violencia de género en un lugar prioritario en la agenda de discusión de problemas nacionales. Al fin y al cabo, entre 2013 y 2015 ocurrió un feminicidio por semana; solo en 2017, el Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos contó 83, y en el primer semestre de 2017, se contabilizaron, en promedio, 35 denuncias diarias de violación sexual, la gran mayoría de parte de mujeres, para un total de 6,444. Además, entre 2007 y 2014 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) registró 17,274 casos de presunción de homicidios de mujeres. En síntesis, la situación es alarmante.

No estoy ignorando la amplitud de la catástrofe originada por el terremoto del 19 de septiembre, ni la necesidad de ayuda inmediata. Sin embargo, este es un ejemplo de cómo un evento coyuntural, de alto impacto, puede alterar la agenda pública, y sacar del reflector un problema crónico, estructural, y de gran magnitud. El pecado de Mara es salir a divertirse, con tanta libertad como la mía; nuestro pecado, sería olvidarlo. Ante lo coyuntural, no perdamos de vista lo estructural. El reto es re-visibilizar la tragedia de la violencia de género sin parecer insensible ante el drama causado por el movimiento sísmico. Y para ello, un recordatorio de en donde estábamos antes del desastre, puede ser un buen comienzo.

Fernando A. Chinchilla

San Andrés de Cholula, 5 de octubre de 2017

Monumentos a la corrupción

En los últimos meses hemos observado una innumerable cantidad de sucesos en los que personas inocentes que transitaban o se encontraban en el lugar equivocado, en el momento equivocado, han perdido la vida debido a la mala calidad de en la construcción de las obras, por negligencia o descuido por parte de las autoridades o por clara corrupción en los tramites y permisos de construcción de cada una de estas obras.

Luego del devastador terremoto de 7.1 grados que azotara la Ciudad de México y entidades vecinas, tras el desplome y severas afectaciones en más de 10 edificios nuevos, se dejó en evidencia la clara negligencia y corrupción por parte de las autoridades al no garantizar que la construcción de dichos edificios se hicieran con las medidas y precauciones necesarias para la actividad sísmica.

Semanas atrás en el estado de Morelos, pudimos conocer el lamentable caso donde dos integrantes de una familia perdieran la vida en el socavón del “Paso Exprés” de reciente inauguración por las autoridades. Este es otro claro caso de corrupción, donde diversas autoridades son responsables de la tragedia, tanto el Gobierno Federal a través de la SCT y el Gobierno del Estado de Morelos, es verdaderamente lamentable la corrupción e impunidad con que se sigue actuando en el país, pues al día de hoy no hay quien se haga responsable de este lamentable accidente.

Recientemente en Monterrey, N.L., conocimos la triste noticia del accidente donde una mujer perdiera la vida en un socavón. Una muestra más de la incapacidad, ineficacia y corrupción de nuestros gobiernos, es una verdadera pena que sigamos tolerando administraciones que no velan por la seguridad de la ciudadanía. La ciudadanía organizada debemos exigir a las autoridades transparencia y rendición de cuentas para que realicen su trabajo con eficacia y se eviten todas estas tragedias, que claramente, si se hubieran hecho correctamente desde un inicio se pudieron evitar.

Con el pasar del tiempo, el socavón en Cuernavaca, el de Monterrey y los edificios nuevos que colapsaron tras el sismo del 19 de septiembre permanecerán por siempre en el pensamiento colectivo como Monumentos a la Corrupción en nuestro país.

#PulsoUrbano: “#19s y el “valemadrismo” mexicano de la construcción”

Ya hay quienes lo apodan “el cartel inmobiliario”… Después de que las pérdidas de vidas humanas y materiales estén causando estragos en el centro-sur de México. Por supuesto que ante la tragedia humana, lo más importante que debemos destacar es la solidaridad inmediata, generosa y presente de la gente que se ha entregado de forma incondicional para ayudar a los damnificados.

Pero detrás de ese orgullo mexicano que nos da cada persona que ha sido capaz de hacer cualquier cosa con tal de salvaguardar la dignidad de la vida humana, los cuestionamientos surgen también desde los escombros: ¿Quién otorgó permisos dónde se supone que no debería otorgarse permisos? ¿Quién o quiénes fueron negligentes a la hora de no atender los avisos previos de edificaciones en malas condiciones? ¿Quién o quiénes se atrevieron a entregar departamentos casi nuevos con materiales de baja calidad? ¿Quién o quiénes hicieron caso omiso a las advertencias de las regulaciones e inspecciones que se supone debían existir?

Son preguntas generales que sin entrar a los detalles pueden darnos el panorama sombrío en el que estamos parados como habitantes de este país.

Tan sólo hace unos días después de hacernos preguntas sobre si Monterrey estaría preparado para un sismo u otro huracán y saber que la respuesta es negativa rotundamente, una mujer junto con otros miembros de su familia cayó en un socavón en Monterrey. Para variar, la respuesta en medio de este drama de “valemadrismo” fue ver cómo dos administraciones municipales jugaban a echarse la culpa.

Es tal el riesgo que no sólo el espacio público se ve afectado por decisiones en donde de por medio va la negligencia o la corrupción o la omisión por parte de las autoridades, sino incluso la vivienda… Tan sólo pensemos en esas “cajitas de zapatos” que hacen pasar por casa y que después de construidas representan más “dolores de cabeza” qué beneficios no sólo para los pobres sino para la clase media a la que les venden “gato por liebre”.

¡Qué difícil vivir en estas condiciones! En donde las construcciones anteriores como nuevas están dependiendo de personas sin conocimiento y/o lo que es peor: sin ética.

Después de este sismo somos testigos de que el “qué tanto es tantito” de nuestro valemadrismo mexicano si tiene consecuencias y a veces mucho más graves de las que imaginamos.

Lo que se esperaba, dueña del Colegio Rébsamen no asiste a declarar

Mónica García Villegas, dueña y directora del Colegio Enrique Rébsamen donde perdieron la vida 19 niños y 7 adultos tras el sismo del 19 de septiembre, no se presentó a su cita para declarar en la Fiscalía de la Delegación Tlalpan.

García Villegas, fue requerida por la Procuraduría General de Justicia de la CDMX para ampliar sus declaraciones por el uso de documentos falsos para construir departamentos sobre la institución educativa, pero no se presento.

Desde el lunes de la semana pasada, la dueña y representante legal del Colegio Rébsamen se encuentra ilocalizable, esto a pesar de haber convocado a padres de familia a dos reuniones, siendo la primera cancelada y a la segunda no asistió.

El periódico Reforma reporto el sábado que, García Villegas, no a tenido ningún tipo de comunicación formal con los padres de familia del plantel educativo.

La PGJ informó que emitirán un nuevo citatorio, pero no precisaron en que fecha.

(Con información de Grupo Reforma)