Nuevo León ¿La nueva independencia?

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A casi 3 años del primer gobierno estatal independiente en la historia de México, nos lleva a hacer un profundo análisis sobre el desempeño, congruencia y resultados de este gobierno de Nuevo León hacia la ciudadanía. 

Si bien, es cierto que los partidos tradicionales (PRI y PAN) en la pasada legislatura pareciera que se empeñaron en no dejar trabajar al gobierno del estado, esto no es excusa para, en términos generales, tener un gobierno que no ha respondido a las demandas de la ciudadanía. 

Aunque ha habido aciertos, como el tema de la deuda pública del estado, el corte de pagos millonarios en medios de comunicación oficialistas, las expectativas de este gobierno entre la ciudadanía estaba mucho más elevada. Lamentablemente, desde los inicio del gobierno hemos visto “desdichos” del propio gobernador, cuando aceptó que el impuesto de la tenencia vehicular siguiera, a pesar de que era una propuesta de campaña eliminarla, entre otras propuestas. Posteriormente vimos a un gobernador y a un gobierno aferrado en figurar en la carrera presidencial del 2018, etapa en la que se abandonó la responsabilidad en el estado. 

Más recientemente, con el lamentable e inminente aumento a las tarifas del transporte público, diversas expresiones políticas y de la sociedad civil han evidenciado la incongruencia del gobernador, al ofrecer en campaña “obligar a las ocho familias que manejan el transporte en Nuevo León” a brindar un mejor servicio y a un “mejor precio” de lo contrario les quitaría la concesión, cosas que no han sucedido, por el contrario. 

Ante la percepción de la ciudadanía, el primer gobierno estatal independiente de México y Nuevo León no ha respondido a las demandas de la ciudadanía, pareciera que tenemos un gobernador al que ya no le interesa gobernar y hacer bien las cosas. ¿Entonces todos los videos y publicaciones en Facebook de la primera parte del gobierno eran solo para un tema electoral?, Ojalá, por el bien de Nuevo León que no sea así, pues queda la mitad del gobierno. 

Si bien es cierto que toda alternancia es buena para una democracia, porque evita que sigan las prácticas de corrupción y que se acostumbren a malas prácticas los grupos, sindicatos y caciques de siempre que abusan y se aprovechan del poder. El momento político que vive Nuevo León nos obliga a preguntarnos ¿Cuál será el futuro de la figura de Candidatos Independientes en el estado? ¿Debemos fortalecer esta figura, o tenemos que exigir a los partidos políticos que se transformen y que realmente se conviertan en instrumentos que le sirvan a la ciudadanía?

En Nuevo León tendremos elecciones de gobernador en el 2021, y eso debería ser el principal motor de los partidos políticos para prepararse y reinventarse siendo más cercanos a la ciudadanía y sus afiliados para elevar la calidad del debate y de la clase política en este estado.

2018: la nueva realidad política

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Después de las elecciones del pasado domingo 1 de julio, Nuevo León y México enfrenta una nueva realidad política a la que no nos habíamos enfrentado. Por décadas en Nuevo León solamente tuvimos representantes de los partidos de siempre PRI y PAN, a nivel estatal y federal. El resultado de estas últimas elecciones arrojó en el Congreso local 12 distritos para el PAN, 11 para la coalición Juntos Haremos Historia, 2 para el PRI y 1 para Movimiento Ciudadano, esto nos pone desde luego, en una nueva dinámica en la vida política del estado. 

Por años la ciudadanía confió y votó a los partidos de siempre, y esa opción perduraba por tiempo, sin importar los candidatos los partidos ganaban las elecciones. Tenemos muchos ejemplos de ello, Apodaca y Escobedo bastiones priistas, San Nicolás y Santa Catarina bastiones panistas, Guadalupe de 1994 al 2003 del PAN, luego del 2003 al 2018 PRI sin alternancias. En San Pedro Garza García el PAN ha gobernado hasta 2018 por más de 30 años. La nueva realidad política nos dice que cada vez menos la ciudadanía confía en los partidos políticos por el hecho de serlo, y ahora el candidato tiene mucha más relevancia para la toma de la decisión. 

Después de estos últimos años donde el abuso, corrupción e impunidad de la clase política ha prevalecido y la mayoría de las veces sin tener consecuencias, la política en general se ha hundido en el descrédito y desconfianza de la ciudadanía, y con mucha razón. Esta elección gran parte de la ciudadanía optó por una opción que ponga fin a los abusos de los políticos corruptos de siempre, y en gran medida, ese hartazgo lo capitalizó la coalición Juntos Haremos Historia. Eso es la democracia, se gana y se pierde, pero lo importante es, donde la ciudadanía decida que estén los políticos que sean una oposición responsable, que no estén en contra de todo solo porque son de otro partido, si no, que señalen lo que esté mal y propongan soluciones, porque Nuevo León es un estado plural, donde es importante considerar todas las voces para asumir esta nueva etapa. Que esta nueva realidad política sirva para mejorar a Nuevo León y a México, porque ser oposición es amar a México. 

El Nuevo Guadalupe

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Guadalupe, Nuevo León es una ciudad ejemplo por el trabajo, dedicación y esfuerzo para salir adelante de sus ciudadanos, es un municipio clave para el desarrollo del estado y que su gente merece vivir mejor. 

Por décadas, el municipio sufrió las consecuencias de los gobiernos corruptos que mantuvieron al municipio en el abandono; calles sucias y con un pésimo pavimento o de plano sin pavimentar; una ciudad sin espacios públicos; sin jardines; un malísimo sistema de recolección de basura, además de que esas administraciones permitieron el crecimiento de la ciudad en un completo desorden. Todo esto orilló a la ciudadanía cambiar las cosas, por lo que en 1994 llegó la alternancia ganando el PAN las elecciones en el municipio. Esta Alternancia en Guadalupe, no tengo duda contribuyó a mejorar la infraestructura y servicios municipales que elevaron la calidad de vida de la gente, sin embargo, no tardaron mucho en convertirse en más de lo mismo.

Nuestro estado y municipio necesitan avanzar mucho más rápido, hoy en día no basta con mantener algunas instalaciones o espacios públicas en buen estado, no basta con arreglar algunos parques, pintar algunas calles y arreglar algunas luminarias. Hoy Guadalupe necesita gobiernos honestos y de calidad, que escuchen a la ciudadanía y en los que el ciudadano sea el protagonista de las grandes decisiones en el municipio y deje de ser un simple espectador. Se necesita un nuevo Guadalupe, con nuevos actores políticos que estén al servicio de la ciudadanía. Quienes ya han estado en el Gobierno, en las Diputaciones y en la política de Guadalupe han probado ser más de lo mismo, se necesita algo nuevo.

El Nuevo Guadalupe lo vamos a construir con ciudadanos libres y honestos, con una necesaria nueva generación de servidores públicos, que lleguen a los puestos para representar a la ciudadanía como se merece, que acabe con la corrupción e impunidad y recupere la confianza de la gente en las instituciones para dignificar la política en este municipio, que mucha falta nos hace. El Nuevo Guadalupe es incorruptible, seguro y con espacios y servicios públicos de calidad.

Los Mismos de Siempre en 2018

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Es sabido de todos que existe una percepción negativa muy generalizada entre la ciudadanía sobre los partidos y la política en general, esto es debido a que estamos viviendo un momento crítico para en la vida pública, así como de credibilidad en las instituciones de nuestro estado y país. Hay un desprestigio impresionante hacia los políticos porque quienes han llegado a puestos de elección popular han defraudado a la gente y han abusado de su poder. Enriqueciéndose sin explicación y a costa de la ciudadanía.

Ante todo esto, a los partidos de siempre pareciera no importarles el sentir de la ciudadanía, y en este proceso electoral de 2018 apuestan por la continuidad de un régimen político agotado y corrupto que muy bien lo representan los mismos políticos de siempre, pues no podemos esperar resultados diferentes de quienes ya han estado en el poder y no han respondido a las necesidades de la ciudadanía. Para obtener resultados distintos, hay que hacer las cosas diferentes.

En Nuevo León tenemos muchos ejemplos: en Monterrey Felipe de Jesús Cantú quien será candidato a la alcaldía de Monterrey este año ya fue alcalde del 2000 al 2003 por el PAN. Además Adalberto Madero y Adrián de la Garza que volverán a ser candidatos del Verde y PRI respectivamente. 

Al igual Guadalupe es verdaderamente inaceptable que los partidos de siempre: el PRI y PAN pretenden seguir con sus mismos políticos que brincan de un puesto a otro sin darle resultados a la ciudadanía, Cristina Díaz fue alcaldesa del 2006 al 2009 por el PRI y ahora quiere volver al puesto, al igual que Pedro Garza que también ya fue alcalde por el PAN. Además en las diputaciones locales y federales observamos en esos partidos a los mismos de siempre: Alfonso Robledo, Itzel Almanza, por el PAN. Héctor García, María de Jesús Aguirre, José Luis Garza y Oscar Collazo por el PRI.

Además se puede observar como en diversos municipios y distritos locales y federales, los partidos tradicionales postulan a los mismos de siempre, que solo pasan de puesto en puesto sin dar resultados, de lo cual, la ciudadanía está cansada. ¿Qué acaso no hay gente nueva que pueda hacer las cosas bien?

Llegó el momento de una nueva generación de servidores públicos que hagan bien su trabajo, dando resultados a la ciudadanía, con eficiencia y sin robar. Se necesita una nueva generación de ciudadanos en la política para hacer que las cosas cambien.

Representar a la ciudadanía como se merece

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Todos los días nos enfrentamos a problemáticas que parecieran comunes, parte de nuestra vida y muy difíciles de resolver, estamos acostumbrados a ver que nada pasa y que nada mejora. Estamos viviendo una etapa de descomposición del viejo régimen político, en donde prevalece la corrupción y la impunidad que afecta todos los días nuestra calidad de vida.

El sistema político actual ha permitido que los políticos de siempre puedan llegar a un cargo de elección popular sin representar a la gente. Los viejos políticos están acostumbrados a vivir del erario público, del dinero de nuestros impuestos, y a no dar resultados. Los viejos políticos están acostumbrados y obligados a representar los intereses de sus partidos y sus jefes políticos, y no a la gente, por eso debemos quitarlos.

Luego de ver como los políticos de siempre han utilizado a la política y los cargos de elección popular para beneficiarse y no representar a la gente, es muy entendible la falta de confianza de la ciudadanía hacia la política en general, puesto que hay muchos ejemplos de políticos corruptos que han dejado un pésimo legado, que visitan a la gente solo para pedir el voto y con promesas que nunca cumplen. “Se sientan en la silla” y se olvidan de la gente.

A pesar de este escenario desalentador, quienes formamos parte de una nueva generación de ciudadanos libres en la política, no podemos quedarnos de brazos cruzados sin actuar para participar en la transformación que nuestro estado necesita. Necesitamos gente nueva, con ideas nuevas para representar un verdadero cambio e impulsar mejores condiciones de vida para todos. Necesitamos representar a la gente como se merece: con sinceridad, responsabilidad y tomando en cuenta sus problemáticas para resolverlas.

Libres para Cambiar el Régimen

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Desde hace años que los ciudadanos no somos representados por la clase política, es increíble el descaro con el que los políticos de siempre creen que pueden volver a pedir el voto a la ciudadanía cada 3 años sin dar resultados en sus puestos. Sin duda, Nuevo León y México necesitan un cambio de raíz en el sistema político, ya que la clase política actual está muy cómoda con la corrupción, el despilfarro y la incompetencia en el sector público.

Todavía los políticos de siempre creen que pueden convencer a la ciudadanía con despensas, dadivas y bonitos discursos, sin embargo, los ciudadanos estamos cansados de promesas que no se cumplen y que al momento de que los políticos ganan la elección, se olvidan de todo y solamente ven por sus intereses y los de su partido político.

Al recorrer las calles y platicar con la gente es muy notoria su desconfianza al escuchar a los políticos que buscan su apoyo, esto sin duda, lo han ocasionado las promesas incumplidas y la arrogancia de los políticos corruptos de los partidos políticos tradicionales en Nuevo León, no obstante, para hacer que las cosas cambien necesitamos hacer las cosas diferentes, votando diferente a las opciones que siempre se han votado. Sí es posible representar los intereses de la ciudadanía con dignidad y eficacia.

Tenemos que cambiar el viejo Régimen Político que ya no nos sirve para poner al ciudadano en el lugar donde se toman las decisiones públicas, porque solo así, con la participación de la ciudadanía y tomando en cuenta sus intereses y demandas, vamos a hacer que las cosas cambien.

Necesitamos ciudadanos en la política libres de la corrupción y la presión de los intereses de los partidos políticos y de sus cúpulas, para cambiar el Régimen Político de fondo.

Cambio de Régimen Político

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Vivimos una grave crisis de credibilidad en las instituciones públicas y políticas, cada día la desconfianza y descontento de la ciudadanía hacia la clase política, que debería representarnos, es mayor. No es un secreto que los actores políticos en su gran mayoría han actuado para beneficiar sus intereses y los de sus partidos, dejando de lado los grandes problemas que nos afectan todos los días a la ciudadanía.

Necesitamos generar mejores mecanismos democráticos, donde la ciudadanía, tenga mayor representación ante la clase política y los funcionarios públicos. El régimen político en el que vivimos está agotado, ha demostrado no tener la capacidad de resolver los profundos problemas de Nuevo León y México. La ciudadanía no puede seguir al margen de lo que acontece en nuestro país, tenemos que poner al ciudadano en el centro de las grandes decisiones públicas que cambiarán las cosas. Necesitamos ciudadanos organizados, informados y encabezando y formando parte de los órganos de gobierno para redirigir el rumbo del país.

En nuestro estado enfrentamos una grave crisis en la clase política que debemos reemplazar con ciudadanos libres y organizados para cambiar el Régimen Político en el estado. Ya que no podemos concebir la idea de que la corrupción es un problema cultural, que la violencia no la podemos evitar, o que la desigualdad es natural. Ante esto, es indudable que se requiere voluntad política con la ciudadanía para cambiar la forma de gobernar en nuestro país y estado. Se requiere construir y consolidad un frente que contribuya desde una visión ciudadana al proceso de transformación en nuestro estado y país.

¿In-dependientes por México?

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En los últimos días hemos observado el desfile de diversos actores políticos buscando la candidatura por la vía independiente para la Presidencia de la República, hemos visto aspirantes impulsados por organizaciones y movimientos sociales cansados de tanta corrupción y de no ser tomados en cuenta. Y por otro lado vemos a otros actores políticos que por diversos motivos han abandonado su partido político recientemente para buscar la candidatura, algunos quizá o al menos así parece ser, cegados por la ambición y poder.

Para adentrarnos en el tema de la candidatura presidencial independiente, vale la pena mencionar algunos datos, pues el Instituto Nacional Electoral (INE) solicita 866,593 firmas de ciudadanos que avalen la candidatura para antes del 13 de febrero del 2018 y deberán de ser recabadas mediante una APP, misma que impide que un ciudadano pueda firmar por más de un aspirante a la vez, cosa que limita y violenta los derechos de la ciudadanía para avalar la participación de diversos aspirantes por la vía independiente, ya que la firma a algún aspirante para que obtenga la candidatura independiente, no significa un voto para el aspirante, si no, el apoyo para que pueda postularse y competir en el proceso electoral. Este esquema pareciera más que obliga a la ciudadanía a decidir anticipadamente su voto, pues solamente puede elegir uno entre los más de 40 aspirantes independientes a la presidencia de México.

Independientemente de los procesos y normas fijadas por el INE, no cabe duda de que los ciudadanos que logren la candidatura presidencial por la vía independiente tendrán un piso disparejo y condiciones de desventaja. Considerando además que los candidatos independientes a cualquier cargo de elección popular recibirán una cantidad mucho menor que los de los partidos políticos para su campaña.

Con todo esto, nos preguntamos: ¿Quiénes son realmente los aspirantes “independientes” a la presidencia?, vemos a un Gobernador que, aunque llegó por la vía independiente, militó y ocupó cargo de elección popular por décadas en el PRI, la expanista Margarita Zavala que representa un obscuro lado de ese partido, al no pronunciarse contra la violencia y corrupción ocasionada por el gobierno de Felipe Calderón, el experredista Armando Ríos Piter quien militó por más de 10 años en ese partido, por lo que estos actores nos hacen pensar que buscan la candidatura presidencial independiente por caprichos políticos o falta de visión e integración política en sus partidos políticos.

Ante este escenario, donde además de los candidatos independientes contaremos con los candidatos de los partidos y coaliciones, la ciudadanía sigue al margen de las decisiones políticas que marcarán el rumbo de nuestro país, donde la gente no tiene claro lo que sucede con los independientes ni en los partidos, y muchas veces se piensa que “independiente” es un nuevo partido.

Esta elección del 2018, que pareciera una de las más fragmentadas en la historia de nuestro país, necesitaremos propuestas serias, que pongan al ciudadano al Frente en el centro de las decisiones para cambiar el régimen político que ya no funciona.

Luchar contra la corrupción: La sociedad civil y la generación que cambiaría al país

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Hoy hablamos de casos de corrupción casi todos los días, es un mal que nos ha acompañado por décadas y que poco a poco gracias a trabajos periodísticos y hasta las redes sociales han permitido que las denuncias se vean reflejada en acciones concretas en su contra.

La gran corrupción política, más allá de la avaricia y el cinismo de la clase política, nos habla de la necesidad de reconstruir nuestro tejido social, volver a las instituciones al servicio de la ciudadanía y recuperar la confianza con buenas prácticas.

Alguna vez la llamaron “la generación que cambiaría al país”, al grupo que conformaron algunos gobernadores y exgobernadores, que sí cambiaron al país; la violencia, los escandalosos contratos, la malversación de recursos y una corrupción sin precedentes. Varios de estos exgobernadores han sido acusados y hasta encarcelados, pero qué ha pasado desde entonces; no solo deberían regresar lo que se llevaron, también debemos trabajar día a día para formar una clase política que responda a las necesidades de los ciudadanos.

Más de dieciséis gobernadores se encuentran actualmente bajo proceso, algunos no sólo por actos de corrupción, también destacan tortura y peculado entre los cargos. Hablar de una clase política que necesita un cambio, ha sido el común denominador en campañas desde hace unos años.

Las recomendaciones que Transparencia Internacional y Transparencia México hicieron al presentar su Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2016 no sólo nos habla de los escenarios que están pasando en la actualidad:

  1. Corrupción e impunidad deben ser excepción y no regla. Las redes de corrupción formadas por empresas y funcionarios públicos deben ser investigadas, perseguidas y desmanteladas.
  2. Es necesaria una Fiscalía General de la República capaz, autónoma e independiente para asegurar que la política anticorrupción del país no dependa ni de la política interna ni de la política externa. Su diseño deberá permitirle emprender acciones decididas, sistemáticas y permanentes para desmantelar redes de corrupción. México debe comenzar la transición de la Procuraduría General de la República hacia una Fiscalía General, asegurando una discusión técnica y abierta, así como apertura en el proceso de designación de su titular.
  3. El Congreso, y en particular los Congresos Locales, deben cumplir su función constitucional de ser un contrapeso a los poderes ejecutivos y cumplir cabalmente con su función de vigilancia de las decisiones y el ejercicio de los recursos a nivel local.
  4. Además de asegurar la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción en el ámbito federal, es necesario iniciar el proceso de creación de los Sistemas Locales Anticorrupción: 19 de las 32 entidades federativas del país aún no lo han hecho. En el ámbito federal las reformas en materia de adquisiciones y obra pública deben ser una prioridad.
  5. En muchos estados del país, las instituciones que formarán parte de los Sistemas Locales Anticorrupción cuentan sólo con una autonomía jurídica, sin independencia real para investigar y sancionar la corrupción a nivel subnacional. Debe revisarse que existan contrapesos reales y no sólo formales entre los poderes de los estados, especialmente en los órganos de fiscalización estatales.
  6. En el contexto económico del país, además de las medidas de austeridad anunciadas, deben incorporarse instrumentos adicionales que fortalezcan la apertura gubernamental, la integridad y la apropiada fiscalización del gasto público.” IT. http://www.tm.org.mx/ipc2016/ 

Las recomendaciones responden además al trabajo que aún queda por delante, un gran camino que aún nos toca recorrer, debemos seguir construyendo políticas públicas que permitan erradicar las malas prácticas y seguir alzando la voz para exigir instituciones más justas y cercanas a todos. Sigamos trabajando y pasando de las palabras a los hechos.

Monumentos a la corrupción

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En los últimos meses hemos observado una innumerable cantidad de sucesos en los que personas inocentes que transitaban o se encontraban en el lugar equivocado, en el momento equivocado, han perdido la vida debido a la mala calidad de en la construcción de las obras, por negligencia o descuido por parte de las autoridades o por clara corrupción en los tramites y permisos de construcción de cada una de estas obras.

Luego del devastador terremoto de 7.1 grados que azotara la Ciudad de México y entidades vecinas, tras el desplome y severas afectaciones en más de 10 edificios nuevos, se dejó en evidencia la clara negligencia y corrupción por parte de las autoridades al no garantizar que la construcción de dichos edificios se hicieran con las medidas y precauciones necesarias para la actividad sísmica.

Semanas atrás en el estado de Morelos, pudimos conocer el lamentable caso donde dos integrantes de una familia perdieran la vida en el socavón del “Paso Exprés” de reciente inauguración por las autoridades. Este es otro claro caso de corrupción, donde diversas autoridades son responsables de la tragedia, tanto el Gobierno Federal a través de la SCT y el Gobierno del Estado de Morelos, es verdaderamente lamentable la corrupción e impunidad con que se sigue actuando en el país, pues al día de hoy no hay quien se haga responsable de este lamentable accidente.

Recientemente en Monterrey, N.L., conocimos la triste noticia del accidente donde una mujer perdiera la vida en un socavón. Una muestra más de la incapacidad, ineficacia y corrupción de nuestros gobiernos, es una verdadera pena que sigamos tolerando administraciones que no velan por la seguridad de la ciudadanía. La ciudadanía organizada debemos exigir a las autoridades transparencia y rendición de cuentas para que realicen su trabajo con eficacia y se eviten todas estas tragedias, que claramente, si se hubieran hecho correctamente desde un inicio se pudieron evitar.

Con el pasar del tiempo, el socavón en Cuernavaca, el de Monterrey y los edificios nuevos que colapsaron tras el sismo del 19 de septiembre permanecerán por siempre en el pensamiento colectivo como Monumentos a la Corrupción en nuestro país.