Regulación de drogas, principal ruta para disminuir violencia y homicidios: Semáforo Delictivo

Comparte este artículo:

Prohibir las drogas en México no significa reducir los índices de consumo, a la par de que una regulación de las mismas no implica promover su uso, así lo aseguro Santiago Roel, fundador de la organización no gubernamental Semáforo Delictivo y durante la presentación de su informe de seguridad correspondiente al primer semestre de este año.

La mayor parte de ejecuciones y actos delictivos en el país están emparentados con el crimen organizado dedicado al narcotráfico y al narcomenudeo, sostiene el especialista, mientras que la mayoría de estos ilícitos se presentan en los barrios y zonas menos favorecidas de las ciudades.

Durante los últimos seis meses, y en todo el territorio nacional, el crimen organizado perpetró más de 11 mil ejecuciones, aproximadamente 60 por día, cifra que representa un incremento del 28 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado, puntualizó.

Por todo lo anterior, Roel celebró y calificó como “valiente e inteligente” la propuesta en materia de regulación de drogas presentada por Olga Sánchez Cordero, senadora electa y nominada por López Obrador como próxima secretaria de Gobernación.

Asimismo, explicó que la despenalización de varias sustancias es sólo “el primer paso para llegar a un estado de paz”, no obstante, también se debe actuar en otras áreas de seguridad y de una forma diferente a la que se han estado llevando tales estrategias, por lo que recomienda un mayor enfoque preventivo y social, que parta de pruebas científicas y estadísticas.

“Los mexicanos estamos cansados del mal gobierno que se manifiesta no sólo en temas de seguridad, sino en todos los ámbitos, por ello es necesaria una reforma administrativa de fondo, que transfiera el poder a los ciudadanos y garantice un buen gobierno“, enfatizó el presidente de Semáforo Delictivo.

En cuanto a la incidencia de ilícitos en México, la asociación reportó un aumento en los delitos de Homicidio (15%); Feminicidio (11%); Violencia familiar (9%); Robo de vehículos (5%); y, Violación (3%).

Mientras que una disminución se registró en los delitos de: secuestro (18%); robo a casa habitación (8%); robo a negocio (5%); lesiones dolosas (4%) y extorsión (2%).

Se pudo haber prevenido la tragedia

Comparte este artículo:

El pasado domingo 15 de julio de 2018, Ana Lizbeth Polina de 8 años fue secuestrada en el municipio de Juárez, Nuevo León y 3 días después su cuerpo sin vida fue identificado en un lote baldío de este mismo municipio. 

Más allá del homicidio, hay que fijarnos en el culpable de este acto. Juan Fernando “N” fue policía en Monterrey en el 2000, pero no hay registro de cuándo o porqué fue dado de baja. También ya había estado preso 7 años por la violación de una menor de edad, y en 2014 se le levantaron 2 órdenes de aprehensión por delitos sexuales contra una menor de 12 años y otra joven de 20 años. 

En primer lugar: Juan Fernando ya había cumplido una condena y como quiera reincidió en los mismos delitos. ¿No se supone que precisamente para esto es la prisión? ¿Para corregir actitudes y que la persona no vuelva a quebrar la ley? De acuerdo con la Encuesta Nacional de Población Privada de Libertad de 2016 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 24.7% de la población privada a la libertad ya había estado recluida previamente en un centro penitenciario, es decir, son reincidentes. 

En segundo lugar: Juan Fernando ya tenía 2 órdenes de aprehensión desde hace 4 años, ¿cómo es posible que la misma búsqueda que se realizó durante esta semana para capturarlo no se hizo en su debido momento en el 2014? Además, que la primera condena fue muy corta, ¿sólo le dieron 7 años por violar a una menor de edad?

¿Por qué nos tenemos que esperar a que una mayor tragedia suceda para poder actuar? ¿Por qué hay gente con órdenes de aprehensión que siguen libres? ¿Por qué no podemos invertir y enfocarnos en políticas públicas de prevención de delito y también mejorar los programas dentro de los centros penitenciarios para que haya una efectiva reinserción social del reo? 

Con esto notamos que hay más de un solo responsable en la muerte de la menor de edad. Debe de haber una reforma total dentro de la Fiscalía que tome en cuenta los aspectos ya antes mencionados, porque es un hecho que no solo basta con sancionar este tipo de violencia. Definitivamente el presunto culpable no va a quedar (y no puede quedar) impune, pero hay más personas como Juan Fernando que siguen sueltos y es cuestión de tiempo para que el caso de Anita se repita si no se hacen los cambios necesarios. 

Pide Karina Barrón a incluir feminicidios en Semáforo Delictivo

Comparte este artículo:

Al calificar de preocupante que ya se han registrado cinco feminicidios en lo que va del mes de enero, la Diputada Independiente Karina Barrón Perales lanzó un exhorto a la Procuraduría del Estado para que incluya en el semáforo del delito el índice de casos denunciados de violencia contra las mujeres.

“Este tema es preocupante y estamos pidiendo de manera respetuosa al Procurador para que también incluya en el Semáforo del Delito el tema del feminicidio y que también se transparente los casos que se están llevando a cabo, cómo va el proceso, porque al final de cuentas estamos hablando de feminicidios, pero en ningún caso hemos visto resultados”, señaló la Diputada Independiente.

Como Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género en el Congreso del Estado, reiteró el llamado al Gobierno del Estado para que se nombre, lo más pronto posible, a una nueva titular en el Instituto Estatal de las Mujeres, que desde octubre pasado permanece acéfalo.

“Se requiere una persona titular a la cabeza del Instituto Estatal de las Mujeres, porque ya no hemos visto que se le dé continuidad a los programas; se le ha apoyado por parte del Congreso cuando se le aumentó cuatro veces más el presupuesto, se le mantiene ese presupuesto, pero vemos que no se ha hecho nada al respecto y no tenemos una titular”, enfatizó Barrón Perales.

De igual forma exhortó para que el Instituto Estatal de las Mujeres, en conjunto con las diversas dependencias estatales y municipales, aumente las campañas de prevención de violencia contra las mujeres, sobre todo en los municipios de García y San Nicolás, donde han tenido un aumento significativo en fechas recientes.

Barrón Perales presentó el documento formal en la Oficialía de Partes del Poder Legislativo.

#ElTalónDeAquiles: “Violencia de Género”

Comparte este artículo:

Pasó lo que se temía: el terremoto que todos en Ciudad de México (CDMX) esperaron por años, aconteció el 19 de septiembre de 2017. El derrumbe de edificios no debe sorprender: se sabía de la precariedad estructural en varios sectores capitalinos y, por el epicentro y tipo de sismo, poco era lo que se podía hacer. Vino después lo de siempre: medios de comunicación reportaron el dolor de CDMX (olvidándose del resto del país); el sensacionalismo hizo de Frida Sofía, una niña inexistente, una heroína precoz; se vaticinó un movimiento telúrico mayor: nada mejor que las redes sociales para anunciar el fin del mundo. Los políticos fueron víctima de la indignación ante el patético intento de escabullirse ante las demandas ciudadanas de donar fondos de la campaña electoral a la reconstrucción. Hubo intentos de fraude de inescrupulosos que trataron de aprovecharse de la desgracia. Y claro, salieron las banderas. Ni siquiera en estos casos me gusta el nacionalismo, pero lo acepto, hubo solidaridad. La historia dirá que los mexicanos se unieron para levantarse, como debe ser, y como todo pueblo lo hace, en estas circunstancias.

¿Pero en dónde estábamos antes del drama? Un día antes del fatídico terremoto, ciudadanos indignados de al menos cinco Estados mexicanos, manifestaban por el asesinato de Mara Fernanda Castilla, una estudiante de Ciencia Política originaria de Xalapa (Veracruz), de 19 años de edad, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Castilla perdió la vida presumiblemente el 8 de septiembre, al abordar un taxi para regresar a su casa. Estuvo desaparecida durante ocho días.

Para una persona como yo, que siempre ha trabajado con mujeres brillantes y fuertes, colegas de las que he aprendido un mundo, fue toda una revelación el poder ver, por vez primera, con ojos de mujer, a Cholula, ese pueblo masculinamente tranquilo y amigable que me recibió en enero. Claro, desde mi primer día en México (2012), me percaté del fastidioso machismo que aqueja a esta sociedad. Pero ahora comprendí, gracias a los testimonios de mis estudiantes, que el asesinato de una joven universitaria puede tan sólo ser la punta del iceberg, pues el acoso es constante, y la inseguridad creciente, para todas las mujeres. Contrariamente al hombre, las residentes de San Andrés de Cholula se exponen a diario a situaciones que van desde lo desagradable (piropos, vulgaridades) hasta cuadros potencialmente peligrosos para su integridad física.

Aplaudí su indignación e iniciativa, pero les indiqué que el reto no consistía en hacer conciencia sobre la importancia del tema hoy, sino en mantener la violencia de género en un lugar prioritario en la agenda de discusión de problemas nacionales. Al fin y al cabo, entre 2013 y 2015 ocurrió un feminicidio por semana; solo en 2017, el Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos contó 83, y en el primer semestre de 2017, se contabilizaron, en promedio, 35 denuncias diarias de violación sexual, la gran mayoría de parte de mujeres, para un total de 6,444. Además, entre 2007 y 2014 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) registró 17,274 casos de presunción de homicidios de mujeres. En síntesis, la situación es alarmante.

No estoy ignorando la amplitud de la catástrofe originada por el terremoto del 19 de septiembre, ni la necesidad de ayuda inmediata. Sin embargo, este es un ejemplo de cómo un evento coyuntural, de alto impacto, puede alterar la agenda pública, y sacar del reflector un problema crónico, estructural, y de gran magnitud. El pecado de Mara es salir a divertirse, con tanta libertad como la mía; nuestro pecado, sería olvidarlo. Ante lo coyuntural, no perdamos de vista lo estructural. El reto es re-visibilizar la tragedia de la violencia de género sin parecer insensible ante el drama causado por el movimiento sísmico. Y para ello, un recordatorio de en donde estábamos antes del desastre, puede ser un buen comienzo.

Fernando A. Chinchilla

San Andrés de Cholula, 5 de octubre de 2017

Nuevo feminicidio en Puebla, Mariana estudiante de la BUAP es asesinada

Comparte este artículo:

A dos semanas de que autoridades poblanas confirmaran que la joven Mara Castilla fue asesinada en Cholula, este fin de semana otra estudiante pero de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), fue asignada en la capital del estado, según confirmaron autoridades y la institución educativa.

Mariana “N”, murió al recibir un balazo cuando acudía a visitar a unas amigas, con quienes iba a salir en la noche del sábado pasado.

En su cuenta de Facebook la BUAP pidió a las autoridades poblanas, aclarar la muerte de la estudiante y que apliquen todo el peso de la ley a quien resulte responsable.

Por si parte la Fiscalía de Puebla informó en su cuenta de Twitter que se realizaran las investigaciones correspondientes para dar con los responsables.

Va gobierno de Puebla contra Cabify y Uber por asesinato de Mara Castilla

Comparte este artículo:

Este lunes el gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, confirmó a medios locales que instruyo a la Secretaria de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a investigar el marco legal bajo el cual opera la empresa de transporte privado Cabify, después de que uno de los socios de la empresa violara y asesinara a la joven de 19 años Mara Castilla.

“Esta empresa que presta els Servicio del transporte está siendo investigada. Es una línea de investigación ¿por qué? Porque el chofer o socio de esta empresa, tuvo mucho tiempo y ellos también para saber qué era lo que estaba sucediendo. Sin embargo, nos posible que no haya control”, asevero el mandatario poblano.

Ricardo Alexis, chofer de la unidad Cabify y acusado de haber asesinado a Castilla, tenía tan solo un mes de haber ingresado a trabajar con su propia unidad, a la empresa de transporte privado, cumpliendo los más mínimos requisitos, entre los que se encuentran la carta de antecedentes no penales y aceptar destino el 20% de las ganancias a Cabify.

Y también van contra Uber

Gali Fayad, también dio a conocer que instruyó al presidente del congreso local de Puebla, a hacer una revisión de la Ley de Transportes, con el fin de regular a las Empresas de Redes de Transporte, entre las que destacan Uber.

“Vamos a checar a todas las empresas que prestan este tipo de servicios porque así como esta persona (el presunto feminicida), llegó de otro estado, a trabajar a Puebla y se comete este acto atroz, todos tienen que checar como una obligación a todos los trabajadores. Es una obligación de todas las empresas”, dijo el gobernador de Puebla.

 

Ella perseguía su libertad, él reclamaba su poder

Comparte este artículo:

Al interior de un hogar, el lugar que cualquiera supondría le brindase amor y seguridad, yace el cuerpo de una mujer. Su cuerpo ya no es el mismo, es un cuerpo desgarrado por el odio y destrozado por la violencia, es un cuerpo muerto. Sus planes y sus sueños ya no están, todo le fue arrebatado en ese espacio familiar que también era suyo.

Al interior de ese hogar también está un hombre, al que ella amaba y con quien compartió la vida. Él es un adicto de sus creencias y un enfermo de sus valores, él no pudo comprenderla en vida y no quiso verla disfrutar de su libertad, entonces él se disfrazó de ladrón y le robó la vida.

En su entender, en ese hogar no había espacio para los dos. Una infidelidad a los valores tradicionales, a las prácticas culturales, a las costumbres sociales, a la pareja merece un castigo. Para él cualquier tipo de infidelidad es inaceptable e imperdonable, pues atenta contra el honor familiar.

Pero el deshonor no lo hizo ella, al romper con los valores esperados o el estilo de vida impuesto; sino él al sentirse dueño de un cuerpo ajeno. Un cuerpo de una mujer emancipada que decidía por sí misma, ante tal “amenaza” él tuvo que poner un alto, silenciar su voz y preservar el honor familiar. Esté fue un crimen de honor.

Mientras ella perseguía su libertad, él reclamaba su poder y rescataba su “dignidad” y en este desencuentro el atropello de su libertad fue el precio a pagar. Otro feminicidio, una mujer más víctima de la violencia de género, una vez más lo personal es político.

Este relato puede contextualizarse en Punjab, Pakistán o a cientos de kilómetros de ahí en Monterrey, México. Él se puede llamar Muhammad Waseem y ella puede ser Qandeel Baloch, una paskitaní de 26 años y estrella de las redes sociales que murió el viernes 15 de julio ahorcada por su hermano Muhammad tras una discusión por el trabajo de modelo y las fotografías que su hermana compartía.

Pero él también se puede llamar Ernesto Robledo y ella puede ser Devani Montelongo, una mexicana de 22 años que murió acuchillada el miércoles 22 de julio tras sostener una discusión con su pareja, según informan algunos medios locales, por una supuesta infidelidad.

De Pakistán a México hay miles de kilómetros de distancia, pero para la violencia de género no existen fronteras. Según cifras oficiales de la Naciones Unidas (2015) dos de cada tres víctimas de violencia y homicidios familiares son mujeres [1].

De acuerdo la última edición del Estudio mundial Sobre el homicidio (2013) de la Oficina de la UN contra la Droga y el Delito [2], se estima que en la mitad de los casos de mujeres asesinadas en el 2012 el autor de la agresión fue un familiar o compañero sentimental.

En México las tasas de defunciones femeninas por presunción de Homicidio (DFPH) [3] por arma de fuego ocurridas en el hogar alcanzaron su máximo en 2010 y en 2014 alcanzan la misma magnitud que 16 años atrás. Lo cual indica la urgencia por erradicar la violencia doméstica y romper con prácticas machistas.

El caso de Qandeel y Devani son una historia más de la violencia y la desigualdad de género que aqueja a las mujeres. Estas historias – y muchas otras atrocidades que viven las mujeres y que no son contadas- son un llamado de atención para la sociedad, son también evidencia de la vigencia y universalidad del discurso feminista que parte de la opresión de las mujeres en un sistema patriarcal.

La absurda necesidad de Muhammad y Ernesto por dominar y controlar a la mujer los llevó a buscar el poder en un acto de deshonor, el asesinato de un ser humano. Devani y Qandeel, son dos ejemplos de miles de mujeres víctimas, son un recordatorio de la presente desigualdad de género. Sus cuerpos son un cuerpo más muerto a manos del vivo patriarcado.

[1] Departamento de Asuntos Economicos y Sociales de las Naciones Unidas (2015). The world’s Women 2015, Trends and Statistics. Recuperado de: www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures#notes

[2] Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (2014). Global Study on Homicide 2013, p. 14. http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures#notes

[3] “La violencia feminicida en México: aproximaciones y tendencias 1985-2014” , p. 11. Recuperado de: http://www2.unwomen.org/~/media/field%20office%20mexico/documentos/
publicaciones/2016/02/violencia%
20feminicida%20en%20m%C3%A9xico%20aproximaciones%
20y%20tendencias%201985_2014.pdf?v=1&d=20160418T214527

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”