Va Anaya en contra de Meade y Calderón

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR), al ex Presidente Felipe Calderón y a ex funcionarios de su gobierno, en donde se incluye a su contrincante, José Antonio Meade.

De acuerdo a la denuncia, el gobierno de Calderón es responsable de ser parte de un “esquema criminal” y de una “sofisticada red de corrupción” para favorecer a la empresa Breskam-Idesa, filial de Odebrecht.

La denuncia, que es parte de lo que los frentistas llaman el “Decreto Calderón-Meade”, asegura que al menos 23 funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Energía, de quien Meade era titular, y de Hacienda. También se involucra a directivos de la firma brasiles Breskam y del grupo mexicano Idesa, pues de acuerdo a la denuncia confabularon para beneficiar ilegalmente al consorcio con el proyecto de construcción de una planta etileno en Coatzacoalcos, Veracruz.

Por otro lado, se asegura que después de firmar el convenio sin tener las condiciones de suministro de gas natural, Calderón y Meade emitieron en el 2012 un decreto para aumentar los aranceles al etileno importado para impedir la competencia de Breskam-Idesa y permitir que ésta vendiera caro su producto.

En al denuncia se pide investigar al Presidente Enrique Peña Nieto, al Canciller Luis Videgaray, al Secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, al ex titular de Pemex, Emilio Lozoya, y el directo de Pemex Transformación, Carlos Murrieta Cummings, asó como los calderonistas Bruno Ferrari, Juan José Suárez Coppel y Jordy Herrera.

Afectación por baches no se dio en el Paso Express, sino en Puente Palmira: SCT

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La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que ya se encuentran trabajando en el lugar de los “hundimientos” que fueron reportados en el Puente Palmira.

Explicó que en el lugar sólo había dos baches, y no hundimientos mayores, mismos que sostuvo fueron ocasionados por una fuga en una tubería de la red de agua potable a cargo del municipio de Cuernavaca.

La dependencia aseguró que “no existe riesgo de un hundimiento mayor”, y aclaró que estos hundimientos no se ubican en el Paso Exprés, como informó la Secretaría de Protección Civil de Morelos a través de redes sociales.

“Esa fuga en la tubería de 8 pulgadas de la red de agua potable del municipio, misma que cruza el Libramiento de Cuernavaca a la altura del kilómetro 94+020, ocasionó un bache de 60×60 y otro menor en uno de los carriles laterales”, indicó.
El titular de PC de Morelos, Franky Mondragón, dijo al diario Reforma que estaban a la espera de los ingenieros de SCT “para conocer este problema, de dónde se está filtrando el agua y hacer una revisión mayor como sucedió con el socavón anterior”.
Asimismo la SCT estimó que los trabajos de reparación se concluyan en las próximas 24 horas. Además destacó que no existe riesgo de un hundimiento mayor

En julio de 2017,  solo tres meses después de su inauguración, se abrió un socavón en el Paso Exprés que provocó la muerte de dos personas – padre e hijo – al caer su vehículo.

Las fuertes lluvias provocaron inundaciones y reblandecimiento de la carpeta asfáltica, lo que causó el socavón.

El gobierno federal presumió la obra poco antes de su inauguración, incluso el presidente Enrique Peña Nieto la recorrió en su camioneta. La obra, que tiene  14 kilómetros de longitud construidos con cemento hidráulico y 10 carriles, facilitaría la llegada a Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo, Taxco, Chilpancingo e Iguala, desde la Ciudad de México, según la SCT.

Quitar un gobierno malo no garantiza un gobierno bueno

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El populismo, o cómo sea que se le quiera llamar a la coalición heteróclita encabezada por Andrés Manuel López Obrador, no es más que una respuesta a la inconformidad generada por los malos gobiernos de los últimos sexenios y por la corrupción ilimitada que institucionalizaron, particularmente durante los últimos seis años. Y por el sistema de privilegios vergonzosos que protege una Nomenclatura voraz. 

En Nuevo León, en respuesta a dos sexenios de malos gobiernos y de corrupción sin control, echamos fuera a la partidocracia del poder ejecutivo para sustituirla por un gobierno inútil. Los electores no están arrepentidos de haber echado fuera a partidos corruptos. Sí, muy desilusionados de haber abierto espacios a una bola de inútiles poco productivos, que hasta el momento, no han mostrado capacidad para solucionar los problemas del estado. Y que, engaño más grave,  tampoco han mostrado capacidad para erradicar la corrupción y la violencia, a pesar de sus promesas. Promesas incumplidas.  

El echar fuera malos gobiernos no garantiza dar entrada a buenos gobiernos. Echar fuera un gobierno que ha endeudado el país de forma criminal y transformado el pago de intereses en una carga tan pesada que ni permite inversiones productivas o de infra estructuras, no asegura que un nuevo gobierno no siga en este camino de facilidad que consiste a trasladar el problema para las generaciones futuras. Echar fuera un gobierno que utilizó la corrupción cómo sistema de gobierno, no garantiza que un nuevo gobierno tenga éxito en su combate a la corrupción, solamente porque promete limpieza, pero no promete hacer de la corrupción un motivo de castigo ni de sanciones severas. Tampoco promete quitarles lo robado a los ladrones. 

Echar fuera un sistema de gobierno que hizo de la compra del voto una herramienta institucional sostenida con recursos estratosféricos desviados de los estados y de los municipios, sin que esto sea considerado un crimen, más bien que sea considerado cómo una aportación a la estabilidad del régimen,  no impide que el nuevo régimen sustituya esta compra del voto por otro mecanismo disfrazado de política social, cuyo costo, por ser más transparente no será menos destructor del progreso económico del país. Comprar el voto y comprar la voluntad de las personas mediante otros mecanismos de dadivas no es muy diferente, y el objetivo sigue siendo el mismo. 

La oferta electoral que tiene el país a su disposición no es muy atractiva. Se supone que el debate de este martes en Mérida debe portar sobre temas económicos. ¿Habrá alguna propuesta esperanzadora que no sea de más neoliberalismo o de más asistencialismo descarado e improductivo? ¿Alguno de los candidatos se acordará de la economía del conocimiento, de la innovación y de los emprendedores? 

Echar fuera un mal gobierno apoyado en un mal sistema político es necesario. ¿Los electores tendrán la capacidad y la tenacidad de dar seguimiento al gobierno que elegirán para impedir que sea peor que el gobierno saliente?   

Balance de cuentas, Fin del Sexenio

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En menos de un mes, millones de mexicanos saldremos a votar a las urnas, a elegir a nuestro futuro Presidente por los próximos 6 años, una de las reglas del presidencialismo mexicano no escritas es: a los 6 años dejará el poder y te retirarás del servicio público.

Hay un candidato que piensa que todo esta mal, que se requiere destruir todo y empezar todo desde cero, que la corrupción galopante es la culpable de todos los males, ciertamente es algo que molesta a todos y más en un país donde el costo de uno de los bienes inelásticos en la economía se compone en 40% de impuestos, me refiero,  a la gasolina.

Es prudente mencionar que el gobierno que está por terminar el próximo 1 de diciembre, se atrevió en conjunto con la oposición a sacar reformas como la energética, educativa, electoral, competencia económica y telecomunicaciones (estas desde el punto de vista propio como las más importantes en los bolsillos de los mexicanos y las “más populares”), desde luego está la reforma hacendaria que nos dejó enojados por el alza en el ISR a las personas que mas ingresos tienen, el IEPS que en opinión propia a alimentos de alto contenido calórico (viene a ser meramente recaudatorio y sin probabilidad de acreditarlo como lo es el caso del IVA).

La reforma energética adopta un modelo de libre competencia en dos empresas productivas del Estado (CFE y PEMEX) que tienen graves problemas en sus finanzas y el tema de las pensiones, que se debió manejar desde tiempos de Salinas de Gortari bajo esquemas de libre mercado e inversión por parte de la IP, mediante estrategia compartida donde el riesgo y ganancias fueran para todos los participantes (incluyendo al Gobierno) y permitir la entrada de capitales en toda la cadena productiva del sector desde exploración hasta venta al público.

La reforma política electoral que tiene a bien incluir a los ciudadanos en las elecciones con la figura de las candidaturas independientes, sin duda algo que la Administración pública tenía como pendiente desde el 2006, con el caso de Jorge Castañeda, que hoy en el caso de Nuevo León una entidad federativa competitiva tiene ya un gobernador independiente.

La de competencia económica introduce organismos (COFECE y Tribunales de Competencia Económica) que por primera vez investiga y castiga de manera efectiva a los agentes económicos preponderantes por prácticas que afectan al consumo de las familias y empresas. 

En materia educativa el garantizar la calidad de la educación y la evaluación de los docentes por un organismo constitucionalmente autónomo (INEE) e instaura una educación de calidad para los niños y jóvenes mexicanos, se le tiene que seguir que apostando e invirtiendo en este rubro pero que sea a gasto de inversión como las TIC e instalaciones de calidad no a “sueldos de aviadores”. 

La de telecomunicaciones que regula y abre el mercado de sectores ante monopólios como son el  triple-play (telefonía, televisión de paga e internet) para que haya mayor cantidad de oferentes y los pequeños productores se beneficien de la infraestructura de los grandes como es el caso de la tarifa de interconexión, eliminando la larga distancia y el cobro por minuto en paquetes de telefonía celular pasando a esquemas de llamadas ilimitadas nacionales e incluso a Estados Unidos y Canadá.

Sin duda alguna en la opinión de un servidor estos cambios son perfectibles, sin embargo no se pueden instituciones o leyes y empezar desde cero, un buen gobierno se caracteriza por responder a intereses del ciudadano, entiendo el enojo ciudadano por los casos de moches y escándalos de corrupción pero creo que el próximo 1 de julio tendremos que salir a votar con la cabeza y no con el estómago, ya que retomando una frase que escuché hace poco tiempo y la dejó a su criterio: “La libertad es algo que solamente valoramos cuando la perdemos y que siempre se puede estar peor cuando se toman decisiones que no son a conciencia”. Lo peor que se puede hacer ese domingo es no salir a votar (abstenerse) o anular el voto.

La carta Peña Nieto, cuestión de tiempo

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La figura del presidente de la República había estado relativamente ausente en el debate electoral. Después de un spot en el que enlistó a los candidatos sin mostrar favoritismo hacia aquel de su partido, se sumó como una figura bastante neutra en estas contiendas. 

A pesar del uso constante de su nombre como un argumento para presionar a José Antonio Meade, no se había “aprovechado” de mayor manera el descontento de la opinión pública mexicana. Tras distintos escándalos en su sexenio, varias crisis de corrupción y otras tantas de derechos humanos, tuvo uno de los índices de aprobación más bajos (si no es que el peor) en la historia mexicana, llegando a 17% en febrero de 2018.

Por la coyuntura, parecía extraño que ningún candidato de la “oposición” mantuviera un discurso firme con alusión a Peña. Lo mantenido por Andrés Manuel, a pesar de ser repetitivo, es generalizado y sin un rostro particular. La mafia del poder o el PRIAN dejan en ambigüedad al caso específico del presidente. Ricardo Anaya, por otra parte, había hecho hincapié en la relación de Meade con el PRI y en su postura en cuanto al desempeño del presidente, pero solo para presionar al otro candidato y no como un compromiso en su campaña.

Meade, ante esta insistencia, no supo aprovechar algo que solo ha podido utilizar en frases monótonas en spots y discursos: su calidad de ciudadano. No pudo deslindarse de la sombra de Peña Nieto. No fue capaz de aceptar las debilidades de su sexenio y ni siquiera se atrevió a enlistar errores puntuales.   

Será que López Obrador se ha conformado ya con las tendencias innegables en las encuestas. Será que Meade no tuvo la determinación para disociarse del sexenio de Peña. Será el sereno, pero Ricardo Anaya fue el único que (tarde pero seguro) jugó la carta Peña Nieto. 

El pasado 3 de junio, Ricardo Anaya publicó en su cuenta de Youtube su respuesta a lo que consideró una guerra sucia encabezada por Enrique Peña Nieto. El video es claro: habla de manera directa y responsabiliza al actual presidente por las acusaciones en torno al candidato. Además, desde su presencia en la Ibero, ha afirmado que, de llegar al poder, no dudaría en darle seguimiento legal a Enrique Peña Nieto. Incluso, en caso de ser determinado culpable, aplicar las sentencias correspondientes y que termine en la cárcel.

Creo que las declaraciones fueron inevitables. La campaña de Anaya ya no muestra el ascenso que tuvo, cuando se afirmó que la competencia sería entre dos. Se llegó a pronosticar un Ricardo Anaya creciendo en las predicciones provocando una elección reñida con López Obrador. Hoy, sorprendentemente, José Antonio Meade ha incrementado algunos puntos porcentuales, mientras que Anaya se mantiene igual, y en algunas encuestas hasta a la baja.

El deber ser, indicaría que este antagonismo claro y directo con Peña Nieto removerá algo en el imaginario colectivo de los votantes indecisos. Estrategia de marketing, intenciones honestas, declaraciones desesperadas. De la manera en que se considere, creo que la carta de Enrique Peña Nieto solo fue aprovechada por Anaya, y en estos días veremos si funcionó en términos de rentabilidad electoral.

“Es un vulgar ladrón”: Meade sobre Anaya

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Todos por México”, José Antonio Meade, aseguró que su contrincante, Ricardo Anaya, es un “vulgar ladrón” y que debe de ser investigado por la Procuraduría General de la República (PGR).

“Evidentemente, y sin ninguna duda, lo que estamos viendo es un vulgar ladrón que desde el poder se robó dinero y que lo cacharon y debe de pagar sus consecuencias. Por supuesto que hay una exigencia para que actué la PGR, no queda absolutamente ninguna duda, se clavó una lana, lo cacharon y tiene que pagar consecuencias”, dijo Meade al llegar a Mérida, Yucatán, lugar donde se llevará acabo el tercer y ultimo debate presidencial.

Las reacciones del ex Secretario de Hacienda, se dan después de que el8 de junio se exhibieran extractos de audio y video de conversaciones de Juan Barreiro, hermano de Manuel Barreiro, empresario investigado por la PGR, en las que dice que han aportado dinero a la campaña de Anaya.

El candidato de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, responsabilizó al Presidente Enrique Peña Nieto del ataque en su contra y aseguró que lo hizo en contubernio con Andrés Manuel López Obrador.

El abanderado priista fue cuestionado sobre si Anaya debería de aspirar a la Presidencia.

“Es un vulgar ladrón”, contestó.

Propone Anaya crear fiscalía que investigue a EPN

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, planteó en un nuevo video que subió a sus redes sociales que se haga una fiscalía autónoma que investigue al Presidente Enrique Peña Nieto.

“Propongo una fiscalía autónoma que investigue al Presidente Enrique Peña Nieto y su papel en la Casa Blanca y en los demás escándalos del sexenio. Y si resulta responsable, pues como cualquier otro, terminará en la cárcel”, propone Anaya en el spot.

Por otro lado, el panista hace nuevamente referencia a los ataques que ha habido en su contra.

“Sé que por proponer esto, hoy me atacan por todos los medios, no importa. Con tal de combatir la corrupción desde el más alto nivel, es lo correcto. Soy Ricardo Anaya, hablemos de frente”.

El spot es parte de dos anuncios en los que el ex dirigente nacional habla sobre la corrupción. En el segundo se exhibe a Andrés Manuel López Obrador, afirmando en diferentes entrevistas que no enjuiciará al Presidente Peña Nieto.

Frente denuncia ataque vs auto de Anaya, acusa a gobierno

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Este viernes, los liderazgos de la coalición Por México al Frente, que integran los partidos del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, respaldaron a Ricardo Anaya. Acusaron que tras la difusión de un nuevo video sobre supuesto lavado de dinero, se dio una agresión contra el automóvil que transportaba al abanderado a la Presidencia.

“Decirles que lamentablemente el día de ayer, además de todos estos ataques vulgares que se dan contra nuestro candidato, se dio un acto de intimidación por la noche. Habiendo dejado a nuestro candidato, el vehículo en el que viajaba, tan solo entre 10, 15 minutos después fue interceptado por otro vehículo y fue agredido,rompiéndole el vidrio de atrás el día de ayer. Hacemos responsables directamente al Gobierno Federal de la seguridad de nuestro candidato y nuestros familiares. Les decimos de frente, exigimos qué es lo que está pasando con este tipo de actos”, declaró Damián Zepeda, líder de Acción Nacional en conferencia de prensa.

Por su parte, Dante Delgado, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, acusó a Andrés Manuel López Obrador de “traicionar al pueblo”, pues refirió que se puso de “tapete” al servicio del gobierno en turno.

“Desde Jalisco, Dante Delgado le dice a Andrés Manuel López Obrador, que no siga mintiendo al pueblo de México“, expresó, al acusar que envió un mensaje a Enrique Alfaro, candidato de Movimiento Ciudadano al gobierno de Jalisco, para que traicionara al partido que lo postula.

En su momento, Ricardo Anaya agradeció al Frente por su respaldo, y señaló que se mantendrá firme de llegar a la Presidencia de atender los casos de corrupción.

Anaya Cortés criticó que José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador no acudieran al encuentro con estudiantes de la Universidad Iberoamericana, al cual él fue y dijo que Enrique Peña Nieto sí realizó actos de corrupción, y se investigará en caso de ganar la Presidencia.

“Esta muy claro, al gobierno le molestó mucho lo que yo dije en la Ibero, ahí dije con toda claridad que yo sí haré como presidente de la República lo que me corresponde para llevarlo ante la justicia y en caso de haber cometido actos de corrupción y confirmarse, que pague las consecuencias”, dijo el candidato del PAN.

Niega AMLO tener pacto con EPN

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, negó que el tenga un pacto con Enrique Peña Nieto, como lo señaló su contrincante, Ricardo Anaya, quién dijo que esta desesperado.

“Que se tranquilice (Anaya), ha cometido muchos errores y hoy no está yendo bien y por eso está desesperado pero, ¿yo qué culpa tengo?”, dijo López Obrador durante un mitin en Uruapan, Michoacán.

“Yo no hago pactos en lo oscurito, yo siempre planteo mis cosas de manera abierta, en las plazas públicas, y no tengo ningún acuerdo, ningún pacto, lo que pasa es que ya no ven lo duro, sino lo tupido”, expresó el abanderado de Morena.

Finalmente, el político tabasqueño le aconsejo a Anaya mantearse firma, “porque el que se aflige se afloja”.

El candidato a la Presidencia por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, aseguró en un video en redes sociales que López Obrador tenía un pacto con el Presidente Enrique Peña Nieto.

#HojaDeRuta: “Ayotzinapa: el pasado que no pasa”

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El problema del pasado es que no pasa. Así se refirió el sociólogo portugués Boaventura de Sousa a la revolución rusa al reflexionar sobre su centenario en 2017. Lo mismo podría decirse de la desaparición forzada y asesinato de 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014. Es un pasado que, por más que algunos quieran desterrar, no se irá a ninguna parte.

El crimen ahí ocurrido dejó una marca indeleble no solo en el sexenio de Enrique Peña Nieto, sino en la historia mexicana. A la conmoción nacional e internacional se sumó la burda actuación de la entonces Procuraduría General de la República, cuyo titular era Jesús Murillo Karam, quien calificó como “verdad histórica” la versión oficial de los hechos.

Lo único que pasó a la historia fue la incapacidad del gobierno federal de llevar y facilitar un proceso convincente que permitiera esclarecer el caso y acceder a esa tierra que rara vez está a la vista de los tripulantes del navío mexicano: la justicia.

En días pasados, el caso Ayotzinapa tuvo una importante novedad: un tribunal federal con sede en Tamaulipas ordenó crear una Comisión de la Verdad para reponer la investigación de la PGR, considerando que la indagatoria hecha por la dependencia federal “no fue pronta, efectiva, independiente ni imparcial”.

La reacción internacional no se dejó esperar: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos instó a cumplir la sentencia del tribunal. 

Esta novedad jurídica se da justo en el contexto de las elecciones presidenciales. Hasta ahora, AMLO ha sido el único candidato que ha pisado Iguala, Guerrero. En un mitin celebrado hace un par de semanas, se comprometió frente a los padres de los normalistas a crear una comisión de la verdad. Tras la noticia de la sentencia por el tribunal tamaulipeco, Ricardo Anaya se pronunció a favor de reabrir el caso.

Aunque también hay un debate jurídico respecto a los alcances de la sentencia emitida por el tribunal federal, es un hecho que la narrativa se ha instalado: la versión existente no es confiable, por ende, para saber la verdad se requiere una nueva indagatoria. Pase lo que pase el primero de julio, las condiciones parecen estar dadas para avanzar en el esclarecimiento del crimen.

Además de abrirse un camino a una eventual justicia para las víctimas y sus deudos, una nueva investigación sobre los 43 también rompería con la nociva práctica de pretender enterrar verdades incómodas. Crímenes como Tlatelolco, el Halconazo, Acteal y Aguas Blancas siguen sin ser resueltos de manera convincente.

Contrastan casos como el chileno. Tras la dictadura de Pinochet y el retorno del sistema democrático en 1990, han existido 4 comisiones de la verdad que han buscado conocer con claridad el número de víctimas, las circunstancias de sus decesos, señalar a los responsables y buscar hacer reparaciones. La más reciente dio su informe en 2011.

Además de las obvias razones humanitarias, éticas y legales, hay un argumento político para reabrir el caso: si se pretende retomar una transición democrática, pasando de un sistema autoritario a uno democrático por la vía pacífica e institucional, esto no puede hacerse sin una reconciliación con el pasado, sin el reconocimiento de las víctimas y el señalamiento público a los victimarios. Sin memoria no hay democracia.

En este sentido, una eventual Comisión de la Verdad, el reconocimiento de las víctimas y la limpieza de sus nombres, así como el procesamiento de quienes resulten responsables, sería oxígeno puro para recuperar un poco de credibilidad y legitimidad en las instituciones del Estado Mexicano.

El pasado no pasa. Está entre nosotros, y solo hay un camino para avanzar: verlo a los ojos, hacerle justicia y mantenerlo en la memoria. 

“The past is what you remember, imagine you remember, convince yourself you remember, or pretend you remember.”