Surge Penny Money

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En la actualidad en México vivimos una situación de desigualdad social y mayor violencia en sectores vulnerables, son los principales factores por las que aumenta el índice de migración hacia Estados Unidos, buscando una mejor calidad de vida.

En su estancia en el país vecino, carecen de un seguro de vida, servicios de salud física y mental (pasan por situaciones difíciles que afectan su estado emocional por motivos de desintegración familiar, abusos de autoridades y discriminación). Cuando logran adaptarse a su entorno y a un empleo, comienzan a ser proveedores de sus familias residentes en México.

Como dato, el flujo de remesas representa la segunda fuente de ingresos provenientes del extranjero, superando la Inversión Extranjera Directa (IED) y situándose sólo detrás de las exportaciones petroleras.

En el primer semestre de este año tuvimos un alza anual de 8.9%. Analizando la fuente económica que representan, no me cuadra al ver a sus familias pasando por situaciones extremas de pobreza en el país.

El envío de remesas ha resultado ser un negocio rentable para FAMSA, COPPEL, ELEKTRA y LA RED DE LA GENTE. Cobran por cada envío de remesa una comisión de 23 a 45 pesos (Sin importar el monto).

En nuestro país no se tiene una regulación de una tarifa promedio por cobro de comisión en envíos. Cuando un migrante puede ganar 10 dólares al día por más de 8 horas de trabajo.




Como Presidenta del Proyecto Mexicano Migrante Nuevo León estuve en la presentación oficial de la TARJETA PENNY MONEY, una iniciativa del empresario Ing. Alejandro del Valle, Director de HBC Internacional, acompañado por Reggie Gray, Presidente de la Cámara de Comercio Intercontinental en Houston, Adrian García, ex Sheriff del Condado de Harris, Mario Ventura, Presidente de Proyecto Mexicano Migrante y Oscar Rodríguez, Cónsul de México en Houston.

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Estuvo también presente Gonzalo Guizar, Presidente de la Comisión de Asuntos Migratorios, para conocer y evaluar la iniciativa, el proyecto representa una oportunidad de fortalecer y apoyar a los mexicanos en el exterior.

PENNY MONEY es la única tarjeta que puede obtenerse en Estados Unidos con la credencial del IFE y comprobante de domicilio, emitida por el Metropolitan Commercial Bank.

Ofrece servicios que cubren las principales necesidades del migrante y sus familias; seguro de vida, seguro de Repatriación de restos a México, Seguro de gastos funerarios, envío de remesas SIN COSTO, 135 mil puntos de recarga en Estados Unidos y depósito directo de nómina sin costo.

En los consulados mexicanos en Texas se encuentran centros de información del PROGRAMA MIGRANTE SEGURO.

Este proyecto MIGRANTE SEGURO es pionero en dejar de ver al fenómeno migrante como un problema binacional, si no como una oportunidad de trabajar en políticas públicas en beneficio de las economías familiares.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Un fantasma en el partido republicano

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Visto en los medios, el Partido Republicano de los Estados Unidos decidió hace un par de días a su candidato para las elecciones presidenciales que será el famoso magnate Donald Trump.

Más allá de la popularidad del candidato y sus chances de ganar, el movimiento que encabeza Trump no es por él ni creado por él; es un fantasma ideológico que habita dentro del Partido.

Este fantasma es la salida oficial del “clóset” del ala ultra radical del partido, la cínica aparición del nativismo que busca frenar cualquier ápice de multiculturalidad, un movimiento racista, puritano, pro-evangélico, anticomercio, supremacista y armamentista que ahora camina libremente por los pasillos de la Convención Republicana.

¿A quién le importan los “negros”?, ¿A quién le importan los mexicanos?…esos solo construyen casas, ¿eres musulmán?, lo más seguro es que eres terrorista… hay que tener las armas listas, SIEMPRE. ¿Tratados de Libre Comercio? Al diablo… yo quiero mi pequeña fábrica en Cleveland aunque sea deficitaria… Hillary Clinton es adoradora del diablo… dijo el ex precandidato Ben Carson en una entrevista con CNN.

Este fantasma siempre estuvo ahí y quizás nunca se irá, pero existieron movimientos dentro del partido que trataban de quitarle peso a esta fuerza, ni el Tea Party era tan abiertamente radical la gente detrás del Trumpismo.

Lo peor del asunto es el capital político que se toma de aquí, el desempleo en Estados Unidos crece, la tasa de migrantes también y el descontento generalizado de la población con el gobierno hace que este tipo de ideas agarren fuerza.

Gente como Trump siempre ha habido y vendrán peores en el futuro, sin embargo, el cinismo del racismo público es una realidad donde la “corrección política” es solo una bonita fachada.

El electorado estadounidense está cansado de medidas tibias, de la “islamización” de la sociedad y de una posible legalización de los migrantes mexicanos ilegales. Es temprano para decir si Trump ganará o no, lo que sí está para quedarse es la proliferación en medios sin ninguna censura, sin ninguna pena de este tipo de ideas por demás racistas e intolerantes.

Amparados en la libertad de expresión se comenten muchos atropellos e injusticias, pero también es cobarde permitir que este tipo de ideas de choque tengan una difusión que no merecen.

Estados Unidos, quizás el país más vanguardista del mundo y de los últimos 200 años está en una crisis de identidad donde migrantes no quieren migrantes, donde política y religión son un juego de intereses de unos y otros, donde la “corrección política” llegó demasiado lejos y ahora nadie la quiere respetar…

Lo dicho, dicho está.

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Migrantes: ¿Acaso son solo números?

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En el libro “72 migrantes” que publicó la editorial Almadía, Víctor Núñez cuenta la historia de Miguel Ángel, un jornalero hondureño, harto de su miseria y cansado de enviar a sus hijas e hijos a la cama antes de las seis de las tarde para que se les olvidara el hambre, quien decidió emprender su camino para obtener una mejor vida, viéndose en la necesidad de salir de la tierra que lo acogía por más de 40 años y de abandonar sus recuerdos y a su familia. [1]

Así como Miguel Ángel, existen más de 80,000 [2] personas al año que intentan cruzar la frontera, hartos de su pobreza, ilusionados con su futuro y muertos de miedo por su presente, se van a la aventura rodeados/as de desconocidos/as con las y los cuales comparten sus mismas esperanzas de buscar un mundo desconocido, olvidar su dolor y poder obtener más oportunidades en un nuevo país, ya que el suyo se las arrebató.

En su último informe, “Situación de derechos humanos en México”, la CIDH determinó que las y los migrantes se encuentran en constante situación de vulnerabilidad toda vez, que son víctimas de secuestros, asesinatos, robos, y desapariciones por parte del crimen organizado y/o de la propia autoridad,

En el año 2013 la Relatoría de la Migración de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su informe “Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad en México”, destacó que México se caracterizaba por ser un país de: origen, transito y destino de migrantes; considerándolo como el segundo país con mayor emigración a nivel mundial. A consecuencia de su posición geográfica, se ha convertido en el medio de paso de las y los migrantes, entre los que se encuentran: centroamericanos(as), caribeños(as) y sudamericanos(as). De igual forma, también considerando a la frontera Guatemala – México como una de las más peligrosas para cruzar hoy en día [3]. La CIDH también determinó que existía un fuerte problema entre organizaciones criminales -las cuales habían podido establecer un régimen de violencia generalizada, además de cometer graves violaciones a derechos humanos de las personas en especial las que intentaban cruzar la frontera-, y la participación de las autoridades mexicanas, generando un ambiente de impunidad y violencia sistematizada [4].

En su último informe, “Situación de derechos humanos en México”, la CIDH determinó que las y los migrantes se encuentran en constante situación de vulnerabilidad toda vez, que son víctimas de secuestros, asesinatos, robos, y desapariciones por parte del crimen organizado y/o de la propia autoridad. Asimismo, sacó a relucir la práctica retirada y sistemática de las autoridades al momento de proceder a la detención de una persona por considerarla “ilegal”, -como si las personas fueran ilegales- la cual es sometida a tortura, y/o tratos crueles, inhumanos y degradantes [5].

Por su parte, las mujeres que deciden emprender su viaje por nuestro país saben que serán víctimas de violación sexual –se estiman alrededor de 45,000 mujeres migrantes al año de las cuales más del 70% son víctimas de agresión sexual–,tal es su realidad que se tienen que poner la llamada “inyección anti-México” para no quedar embarazadas, pues son mujeres, migrantes y pobres, entrando a una país donde esas tres características significan no ser nadie.

…diversas organizaciones internacionales como son la: CIDH, ONU, Amnistía Internacional , Red Fronteriza por los Derechos Humanos, entre otras, han reportado y exhortado en diversas ocasiones a las autoridades mexicanas respecto al tema de protección y reconocimiento de los derechos humanos de las y los migrantes, de los cuales su situación no sólo ha empeorado sino agravado estratosféricamente en el país.

El Comité de desapariciones forzadas de las Naciones Unidas también ha manifestado su preocupación por la numerosa cantidad de desapariciones de migrantes y la violación de derechos humanos de los niños y niñas, la cual va en aumento.

Considero importante mencionar que la CIDH señaló a Nuevo León junto con Tamaulipas como focos rojos de destino de migración, y también los apuntó como lugares estratégicos de localización de fosas clandestinas para los restos de migrantes.

Las organizaciones de la sociedad civil y el equipo de expertos forenses de Argentina denunciaron alrededor de 814 casos de migrantes desaparecidos, de los cuales una inmensa mayoría no han podido ser identificados [6]. Además diversas organizaciones internacionales como son la: CIDH, ONU, Amnistía Internacional [7], Red Fronteriza por los Derechos Humanos, entre otras, han reportado y exhortado en diversas ocasiones a las autoridades mexicanas respecto al tema de protección y reconocimiento de los derechos humanos de las y los migrantes, de los cuales su situación no sólo ha empeorado sino agravado estratosféricamente en el país. Y como es costumbre, el gobierno decidió excusarse de la forma que mejor lo sabe hacer: descalificando el informe argumentando que no eran prácticas generalizadas, sin presentar prueba alguna que lo sustentara.

Miguel Ángel, cuenta Víctor Núñez, dejó de llamarse así cuando cruzó a territorio mexicano, pasó a ser reconocido como el número 27 -la última vez que se le vio fue en una bolsa negra- y a su paso le siguieron otros y otras más hasta que se llegó al número 72 al cual no se logró identificar.

[1] Víctor Núñez Jaime, 72 migrantes, Almadia, pág. 29 y 30.

[2]Amnistía Internacional México, Contenido. Disponible en: http://amnistia.org.mx/nuevo/2014/03/27/amnistia-internacional-teme-por-la-vida-de-personas-migrantes-secuestradas-en-tamaulipas/; Instituto Nacional de Migración, Numeralia Migratoria. Disponible en: http://www.omi.gob.mx/es/OMI/Numeralia_Migratoria; Instituto Nacional de Migración, Datos abiertos. Disponible en: http://www.omi.gob.mx/es/OMI/Datos_Abiertos

[3]Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México, OEA/Ser.L/V/II Doc. 48/12, 30 de diciembre 2013, pág. 27. Disponible en: http://www.oas.org/es/cidh/migrantes/docs/pdf/Informe-Migrantes-Mexico-2013.pdf

[4] Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México, op.cit., pág. 98

[5] Comisión Interamericana de Derechos Humanos, situación de derechos humanos en México, OEA/Ser.L/V/II, Doc. 44/15, 31 de diciembre de 2016, págs. 89-91. Disponible en: http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/Mexico2016-es.pdf

[6] Comisión Interamericana de Derechos Humanos, situación de derechos humanos en México, op.cit, pág. 105.

[7]Aministia Interncional. Verguenza la falta de respuesta del gobierno de los 72 migrantes asesinados en San Fernando, Tamulipas, 1 de marzo de 2016. Disponible en: http://amnistia.org.mx/nuevo/?s=anti+mexico&imageField_x=0&imageField_y=0

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Mexico: No existe la memoria histórica

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El domingo por la noche, un coche bomba explotó en la capital de Turquía, Ankara, dejando 37 muertos y 125 heridos, se presume que hay una relación entre éste acontecimiento y el del pasado mes de febrero. De ser así, es probable que los autores del horrible hecho sean un grupo armado Kurdo. ¿Por qué éste hecho no permeo en las redes sociales o en la sociedad mexicana?

¿Qué pasó en Occidente? ¿Nos sentimos tan alejados de esa realidad o de la cultura para sentir empatía por ellos? Uno de los fallecidos en el lugar fue el padre del jugador del Galatasaray, Umut Bulut. El club confirmó este lunes la muerte del padre, quien probablemente se dirigía a ver jugar a su hijo en el encuentro que hubo entre Galatasary y Gençlerbirliği el domingo en Ankara.

En México no fue un coche bomba el que explotó y mató o desapareció a miles de personas. En México fue la falta de memoria histórica la que explotó y permitió que se llevaran a miles de personas, desaparecieran estudiantes y mataran periodistas.

Es una historia lo suficientemente trágica para contar en los diarios o en las redes sociales, ¿Por qué nadie lo ha hecho? Los diarios tomaron la noticia, pero no hubo alguien del lado occidental que sintiera una verdadera indignación e infestara las redes sociales con comentarios a favor de las victimas y pidiendo un alto a la violencia. No hubo una reseña detallada de lo sucedido, o fotos dramáticas con una historia alusiva. No hubo nada el domingo, lunes o martes en las redes sociales.

¿Por qué normalizamos la violencia en lugares que son ajenos a nosotros? ¿Por qué nos hemos deshumanizado y no luchamos por terminar con la violencia? ¿Dejamos de asombrarnos por la violencia que se vive o es que no somos lo suficientemente empáticos? Me decepciona que no haya indignación por lo sucedido en Turquía. Pero más me molesta que nos volvimos tan individualistas que el sufrimiento ajeno, es eso, ajeno.

Estamos tan sumergidos en una falsa realidad que no nos percatamos de todo lo que pasa en nuestro entorno. Nos encontramos tan inmersos en esa realidad que se nos olvidó algo básico para detener esa violencia: Memoria histórica. “Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Es la maldición que vivimos en el país. Hay miles de desaparecidos en México, estudiantes a los que les robaron su identidad, periodistas asesinados por ejercer su profesión. ¿Por qué toleramos esto? ¿Cuánta indignación falta para poder unirnos como sociedad y pedir un alto a la violencia? ¿Por qué no se logra esclarecer el caso Ayotzinapa? ¿No tuvimos suficiente con los acontecimientos del 68? ¿Por qué seguimos permitiendo que violenten nuestros derechos?

¿Por qué normalizamos la violencia en lugares que son ajenos a nosotros? ¿Por qué nos hemos deshumanizado y no luchamos por terminar con la violencia? ¿Dejamos de asombrarnos por la violencia que se vive o es que no somos lo suficientemente empáticos?

En México no fue un coche bomba el que explotó y mató o desapareció a miles de personas. En México fue la falta de memoria histórica la que explotó y permitió que se llevaran a miles de personas, desaparecieran estudiantes y mataran periodistas. En México la doble moral existe. Nos solidarizamos con las victimas del atentado en París pero no pasa lo mismo con las victimas de Ankara, con las victimas de la llamada “Lucha contra el narco”, con los migrantes que pasan condiciones deplorables en nuestro país, con los feminicidios, con los periodistas asesinados, con los estudiantes muertos o desaparecidos ni con la pobreza extrema en la que vive más de la mitad de la población.

En México nos urge la indignación y la acción colectiva, nos urge erradicar la violencia, nos ugre gozar juntos de nuestros derechos, nos urge la libertad. Libertad de sentirla, para exigirla siempre. Para indignarnos por la violencia.

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¿La justicia tiene género?

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¿La justicia tiene género? Es una pregunta que me he estado haciendo tras los últimos atentados en Turquía, Líbano, Francia, Siria, entre otros. ¿Realmente existe la justicia? Y si es que existe, tiene alguna preferencia en el mundo machista y patriarcal en el que vivimos. Mi respuesta es sí, hasta este concepto discrimina a los sectores más vulnerables como lo son las mujeres.

Vivimos en un mundo donde hay millones de desplazados. Tan sólo en el 2011 se estimó una cifra de 43.3 millones de personas desplazadas por conflictos y persecuciones. De acuerdo a la ONU, cada minuto ocho personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror. Las mujeres son el sector más vulnerable y con mayor riesgo. El problema para ellas no es solamente el desplazamiento, éste es solo el inicio de muchos más.

Denuncian hostigamiento, detenciones arbitrarias, abusos físicos, torturas, violaciones, entre muchas más. Sin embargo, esto es el inicio de lo que para ellas serán las secuelas inmediatas y permanentes de la guerra.

Se han reportado en diferentes organismos internacionales las denuncias de mujeres principalmente provenientes de Siria. Denuncian hostigamiento, detenciones arbitrarias, abusos físicos, torturas, violaciones, entre muchas más. Sin embargo, esto es el inicio de lo que para ellas serán las secuelas inmediatas y permanentes de la guerra.

De acuerdo a un estudio realizado por Human Rights Watch, estas mujeres son víctimas de todos los frentes: de fuerzas gubernamentales y leales al gobierno, también por grupos armados opositores como Liwa’al-Islam y organizaciones extremistas como el Estado Islámico, Iraq y el Levante (EIIL). Muchas mujeres aseguraron, en el reporte elaborado por la ONU “We Are Still Here: Women on the Front Line of Syria’s Conflict”, que fueron detenidas en su país por brindar asistencia médica a los heridos y por manifestarse pacíficamente en contra de los hechos violentos que se viven todos los días desde hace más de 4 años en Siria.

Este reporte se elaboró de testimonios recopilados de mujeres refugiadas en Turquía. Estas mujeres, aunque ya no viven en guerra bélica, sí siguen en guerra al seguir luchando porque se respeten sus derechos y no ser discriminadas por ser refugiadas. Que se respeten sus tradiciones y no les impongan una nueva al llegar.

En nuestro México, de acuerdo al ACNUR, se están deteniendo y deportando un 230% más mujeres centroamericanas que en 2013.

Aunque este conflicto escala todas las dimensiones de la injusticia, no es una realidad propia de los países de Medio Oriente, es una realidad tan cercana que nos es imposible percibirla. En nuestro México, de acuerdo al ACNUR, se están deteniendo y deportando un 230% más mujeres centroamericanas que en 2013. ¿Qué se debe hacer? Estas mujeres viajan buscando una mejor calidad de vida para ellas y sus familias, huyendo de las guerras, pobreza, alejando a sus hijos de la influencia de las guerrillas y de la injusticia que viven todos los días en su país de origen.

Retomando el concepto de justicia, ¿existen en México las condiciones idóneas para que puedan romper el círculo de desigualdad y puedan luchar en contra del sistema que dicta lo que deben hacer?

Deben escoger entre dos de los ritos de iniciación: relaciones sexuales con todos los miembros o una golpiza. Esto sólo para tener un lugar o grupo, el cual les asegura su supervivencia, a través de más violencia y humillaciones.

No, no las hay. A pesar de esto, sigue siendo un país de tránsito y destino para muchas de estas mujeres. En una entrevista, una mujer salvadoreña decía que vivía huyendo de la violencia generada por las pandillas o por el crimen organizado: “En mi país hay que pagar siempre el impuesto de guerra”. Más allá de un impuesto económico, es un impuesto social, donde las mujeres para sobrevivir tienen que ser parte de las pandillas. Para entrar, deben escoger entre dos de los ritos de iniciación: relaciones sexuales con todos los miembros o una golpiza. Esto sólo para tener un lugar o grupo, el cual les asegura su supervivencia, a través de más violencia y humillaciones.

¿Lo correcto es regresarlas a vivir ese infierno o dejarlas aquí y que sean presa fácil de los narcotraficantes, siendo su verdadero destino final una fosa? ¿Y la justicia? ¿Dónde queda la justicia para todas las mujeres que están sufriendo a causa de la guerra? ¿Dónde está la justicia que todos debemos tener y merecemos? ¿Cómo podemos esperar justicia si los que la prevén, en muchos casos como el de Siria o México, son los mismos que la limitan?

¿Lo correcto es regresarlas a vivir ese infierno o dejarlas aquí y que sean presa fácil de los narcotraficantes, siendo su verdadero destino final una fosa?

La justica sí tiene género y no es feminista.

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