SRE descarta condición de Trump sobre negociación de TLCAN

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El canciller de México, Luis Videgaray, aseguró esta mañana en su cuenta de Twitter que era inaceptable condicionar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al tema migratorio, después de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mandará mensaje más temprano.

Esta mañana Trump twitteo en su cuenta en esa red social, que México debía hacer algo para detener el flujo de migrantes ilegales que entran a territorio estadounidense.

“Podemos hacer de esto una condición para el nuevo acuerdo del TLC. ¡Nuestro país no puede aceptar lo que está sucediendo”, escribió Trump.

Por su parte, Videgaray respondió le respondió al mandatario de la Unión Americana.

“México decide su política migratoria de manera soberana y la cooperación migratorio con EUA ocurre por así convenir a México. Sería inaceptable condicionar la renegociación del TLCAN a acciones migratorias fuera de este paro de cooperación”, comentó el canciller.

#HojaDeRuta: “Del miedo a la furia”

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“La emoción más antigua y fuerte de la humanidad es el miedo. Y el más antiguo y fuerte tipo de miedo es el miedo a lo desconocido” -H.P. Lovecraft

La velocidad de la información, el peso del presente y la desconexión del pasado público parecen conjugarse para hacernos olvidar que México es un intento de democracia. Un intento que, además, tiene relativamente poco tiempo de serlo.

Tras el estruendo de la revolución mexicana, y un periodo de inestabilidad, el sistema político moderno se fundó con base en el principio de aceptar el autoritarismo a cambio de garantizar la estabilidad, siempre bajo un manto de democracia simulada.

Algo muy extraño sucedió: una suerte de autogamia donde el propio sistema dio a luz al partido que habría de garantizar su permanencia. Carne de mi carne, vida de mi vida. Una simbiosis política que logró mantener el poder por casi siete décadas.

Tan único fue el caso mexicano que mereció una categoría propia en el análisis de Giovani Sartori: la del partido hegemónico, es decir, aquél sistema político donde había diversos partidos, pero solo uno tenía el control, y por tanto, la posibilidad real de ganar elecciones y gobernar.

En el 2000 quizá había más miedo en México a la posibilidad del cambio político que al famoso Y2K o error del milenio que supuestamente provocaría una falla masiva en todo lo eléctrico y digital, enviándonos de golpe a la edad de piedra.

Sin embargo, la alternancia ocurrió, y con ella, la decepción. Aquél México que inició el siglo XXI con la esperanza de volverse una democracia verdadera, alcanzar la justicia y avanzar hacia el desarrollo, enfrenta menos de dos décadas después un desaliento prácticamente en todos los frentes: las garras de la pobreza aprisionan a la mitad de la población; la corrupción goza de cabal salud (México ocupa el lugar 135 de 180 países medidos en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional); la desigualdad crece mientras el salario pierde poder adquisitivo (el peor de América Latina, de acuerdo a la OIT) y, por si fuera poco, una crisis de violencia que ha dejado cientos de miles de muertes y quebranto social.

En entrevista reciente para el diario El País, la historiadora Soledad Loaeza resumió lo que parece ser el espíritu de los tiempos que corren en el país: “En México tenemos más rabia que susto”, y abunda: “Sin instituciones no hay gobierno que funcione, ni de izquierda ni de derecha. Estamos muy fragmentados y en esa fragmentación no hay posibilidad de entenderse”.

El momentum internacional ha probado la confiabilidad de la vieja herramienta del miedo: el Brexit en Reino Unido; Trump en Estados Unidos; LePen en Francia (que afortunadamente no ganó). Sin embargo, en el caso mexicano el miedo viene jugando un rol central desde hace más de una década. La campaña de “El peligro para México” implementada en 2006 fue exitosa en términos de comunicación política, pero sembró odio y discordia, elementos que nunca son sanos para la democracia.

Pero el tiempo pasó, y no perdona. Ante el correr de los calendarios, la mayoría de las ideas, obras y cosas o se desvanecen o se consolidan. Se olvidan o se vuelven clásicos. La emoción del miedo parece estar siendo sustituida por otra igual o más potente: la rabia. Una rabia generada por la diaria crueldad de una realidad que no mejora.

Hoy el miedo a lo desconocido parece verse superado por las ganas de castigo a las opciones tradicionales y la voluntad de tomar una ruta inexplorada. En la más reciente encuesta de Grupo Reforma hay hallazgos que sorprenden además de la ventaja de más de veinte puntos que registra AMLO, en particular, se pregunta qué candidato es un peligro para México, y en este rubro, el principal “peligro” identificado es el candidato del PRI.

Aunque la tendencia electoral está dibujada con claridad, un país que ha transitado del miedo a la rabia en medio de la precariedad institucional, corrupción desatada y crisis de violencia se encontrará en un momento delicado política y socialmente. De consolidarse la tendencia, la rabia de una población que, en lo general está ausente de lo público, tendrá que volverse una energía de reconciliación, reencuentro, recomposición. El miedo y la rabia movilizan, pero no construyen. Ahí estará el reto del futuro inmediato.

#Kleroterion: “La lucha por la Dignidad”

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En estos días hemos conocido las declaraciones de la reunión que sostuvo el Presidente Enrique Peña Nieto con el Vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence previo a la Cumbre de las Américas en Lima.

Me pareció de mucha importancia que el Presidente Peña destacara la necesidad de la “relación bilateral” y “respeto mutuo” en la relación de México y Estados Unidos, así como acelerar los trabajos de la renegociación del TLCAN.

Recordemos que durante marzo y abril, el presidente norteamericano criticó el recorrido de la tan mencionada “caravana de migrantes”, provenientes en su mayoría de Honduras y que se dirigían a su país, entre sus declaraciones mencionó que ésta tendría que ser contenida por los mexicanos, pero sobre todo advirtió que cancelaría las negociaciones del TLCAN si el gobierno mexicano no detenía a los centroamericanos.

En respuesta el presidente de México emitió un mensaje en cadena nacional donde respondió al mandatario que si tales declaraciones emanan de una frustración por asuntos de políticas internas de su país, o de su congreso, éste debe dirigirse a ellos y no a los mexicanos.

Remembró las palabras de un importantísimo Presidente de los Estados Unidos de América diciendo que “No tendremos miedo a negociar, pero nunca vamos a negociar con miedo” y que no permitiría que la retórica negativa defina sus acciones, posteriormente citó las declaraciones de los candidatos a la Presidencia de la República, haciendo énfasis que los candidatos apuestan por la unidad pese a sus diferencias políticas.

En mi apreciación estuvo muy bien la actuación del presidente de la República con su mensaje a los mexicanos, probablemente el mejor que ha dado desde que asumió la presidencia el Presidente de Norteamérica, señalando que la dignidad de los mexicanos no está sujeta a negociaciones.

Sin embargo también habría que valorar a los políticos y a los presidenciales, incluyendo al propio presidente, que todavía tiene poder para hacerlo, es correcto que se peleen por la dignidad de las personas en el extranjero por este asunto, pero también es cierto que desde México se debe pelear por la verdadera dignidad de los mexicanos.

Me refiero a la dignidad de las madres de familia que día con día se quedan preocupadas por saber si sus familiares van a regresar a casa, por la dignidad de los policías, que en muchas ocasiones tienen que comprar con su dinero las balas de sus armas reglamentarias para poder cumplir con sus funciones.

O por la dignidad de los obreros,  que no tienen para completar la comida en su casa, por los salarios injustos, así como por los muchos ciudadanos que a veces no pueden ni con el pago de los servicios básicos, así como la dignidad de los jóvenes que no encuentran empleo o que a veces tienen que ser contratados para labores distintas a sus estudios y en peores casos, se involucran en trabajos no lícitos por la necesidad de salir adelante.

En fin, me parece que nuestra clase política se puede poner de acuerdo, siendo totalmente crítica de lo que sucede en la actualidad, estoy seguro que al hablar de dignidad implicaría que ellos hubieran hecho algo por mejorar estos pequeños ejemplos de cómo se falta a la dignidad de tantas y tantos mexicanos.

Para los candidatos y la clase política es un buen momento para reflexionar acerca de la verdadera dignidad de los mexicanos, estamos en época electoral, por lo que escuchamos las repetidas soluciones a las problemáticas nacionales que curiosamente nunca han desparecido.

Por lo anterior concluyo que para hablar de dignidad y criticar es importante que también nuestros gobernantes y políticos dejen de ver “la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio”.

Anaya se siente seguro que vencerá a AMLO

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya se dijo seguro de derrotar a su contrincante Andrés Manuel López Obrador en la elección de 1 de julio, esto a pesar de estar detrás del morenista por mas de 20 puntos porcentuales.

“Esta es una medición que nosotros no descalificamos, no es la única, nosotros tenemos otras mediciones, lo que hoy está claro es que es una elección de dos, y soy el único candidato que puedo derrotar a Andrés Manuel López Obrador, faltan 73 días de campaña y van hacer muy intensos, tres debates y estoy convencido que vamos a ganar la elección de manera contundente, el día 1 de julio”, dijo el panista durante su conferencia de prensa mañanera en Tijuana.

Aprovechando que se encuentra en la zona fronteriza, Anaya presentó un programa migrante en donde destaca que solo aceptarán la deportación de mexicanos y que se defenderá a los “dreamers” con el objetivo de que no sean moneda de cambio de las acciones de Donald Trump.

“Es necesario condicionar la cooperación nacional a que cesen los ataques contra los mexicanos, segundo aceptar sólo la deportación de los migrantes que documenten su nacionalidad mexicana; tercer destinar más recursos para la defensa jurídica de la comunidad mexicana dentro de los Estados Unidos, cuatro vamos a promover el diálogo y también frentes comunes entre la sociedad civil de ambos países, especialmente entre empresarios mexicanos y estadounidenses que podrían ver afectadas las relaciones económicas”, expuso Anaya.

 

Anaya propone medidas para migrantes

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, expuso en su conferencia “mañanera” su estrategia para apoyar a los migrares y “dreamers” en Estados Unidos.

En el paquete el frentista considera empujar una reforma que promueva la representación de los migrantes en el Poder Legislativo, ademas de reestructurar el Programa Tres por Uno, que tiene como objetivo el desarrollo de sus comunidades de origen.

“Lo que estamos planteando es regresar el poder de decisión sobre las inversiones en infraestructura social a los migrantes”, dijo Anaya.

También el panista propone una promoción de políticas que protejan los derechos de los migrantes en el retorno, que garantice su reinserción en México y en sus comunidades. Además prometió dar un aumento al presupuesto de la red de protección consular para garantiza la ayuda de los migrantes en Estados Unidos.

“Si el Presidente Tomo quiere seguir utilizando a los ‘dreamers’ como moneda de cambio, usando un lenguaje racista, nosotros vamos a poner sobre la mesa todos los aspectos de la relación bilateral”, advirtió Anaya.

#HojaDeRuta: “Elección 2018 y el Factor Trump”

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La elección presidencial 2018 está marcada por un distingo inusual: la relevancia de la política exterior ante la beligerancia de Donald Trump. Los efectos se han sentido: la cancelación de inversiones de capital norteamericano en México; la renegociación (incluso amenaza de disolución) del TLCAN; la oposición frontal al DACA (la ley de los “dreamers” o migrantes que llegaron al país durante su niñez) y, sobre todo, la insultante insistencia en la construcción del muro, para el que aún no hay presupuesto, aunque sí prototipos.

El escenario exige repensar el rol de México en el mundo: ¿Cuál será la dinámica económica y política de América del Norte? ¿Es momento de profundizar la relación con China? ¿Qué rol jugará México en América Latina? Y sobre todo, la visión de estado mexicano en el siglo XXI en medio de una crisis social marcada por la mitad del país en pobreza y la creciente violencia, así como una crisis política ante el descrédito de la mayoría de las instituciones y clase política.

Una coyuntura comienza a dibujarse: Donald Trump parece regresar a su discurso de campaña, endureciendo sus posturas, apelando a su base y al aislacionismo que tan bien le funcionó como candidato. La razón es obvia: para él también ha comenzado el tiempo de campaña, pues habrá elecciones de medio término el próximo noviembre en Estados Unidos, donde estarán en juego los 435 escaños del Congreso y 34 de los 100 escaños del Senado.

La elección es de relevancia estratégica para la administración Trump, pues actualmente los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras. Si los demócratas logran afectar ese balance, incluso ganar la mayoría en alguna de las cámaras, el tablero cambiaría sustancialmente, pues Donald Trump enfrentaría por primera vez en su gobierno una verdadera oposición legislativa, y por tanto, se vería obligado a negociar en una posición que desconoce y repudia: la desventaja.

Inevitablemente, la elección de medio término se leerá como un referéndum a Donald Trump y su Gobierno. De ahí que haga sentido el endurecimiento de su discurso y posturas. En apenas un par de semanas, Trump inició una abierta guerra comercial con China que ha sacudido los mercados; denunció la caravana de migrantes centroamericanos que se dirigía a la frontera norteamericana, y declaró que, mientras no exista el muro, desplegará a la Guardia Nacional en la frontera con México.

Ante este última declaración de Trump, el Senado mexicano aprobó por unanimidad un pronunciamiento que solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores haga llegar a la oficina del presidente norteamericano y a todos los legisladores de aquél país. El pronunciamiento de la Cámara Alta mexicana tiene un poco de la dignidad esperada: exige respeto a Trump, condena sus expresiones y rechaza categóricamente su intención de militarizar la frontera. 

Pero es el tercer punto el que más llama la atención: “Solicita al Gobierno de la República suspender la cooperación bilateral con los Estados Unidos de América, en materia de migración y de lucha contra la delincuencia organizada trasnacional, en tanto el presidente Donald Trump no se conduzca con la civilidad y el respeto que el pueblo de México merece”.

Este último punto es fundamental, pues reconoce una obviedad que la tibieza del gobierno federal y su esperanza en los buenos oficios de Jared Kushner parecen haber ignorado: México tiene elementos para presionar a Estados Unidos, tanto en el tema seguridad como en el comercial.

Con tino, López Obrador eligió la frontera simbólica de Ciudad Juárez como punto de arranque de su campaña, y desde ahí lanzó el mensaje que más ha resonado en medios internacionales en este inicio de campaña presidencial: “México no va a ser piñata de ningún gobierno extranjero… no es con muros ni uso de la fuerza como se resuelven problemas sociales. La paz y la seguridad son fruto de la justicia”.

Aunque AMLO ganó el ser el primero en oponerse a Trump durante la campaña, Anaya ha buscado presentarse como hombre de “mundo”, lo mismo que Meade con sus credenciales académicas y curriculares. Sin embargo, la pregunta que estará en la mente del electorado será: ¿quién tendrá mayor temple para enfrentarse a la amenaza de Trump?

Acusa AMLO a Trump de estrategia electoral la militarización de la frontera

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El candidato presidencial de Morena, PES y PTAndrés Manuel López Obrador, acusó a Donald Trump de enviar a la Guardia Nacional y militarizar la frontera como estrategia para buscar su reelección.

De acuerdo a ReformaAMLO dijo “Eso le ayudó a obtener votos en la elección presidencial y seguramente está pensando que con esa propagada va a reelegirse. Puede pensarse que falta mucho, pero no, desde que llegan los presidentes de Estados Unidos ya están pensando en la reelección”.

Durante su gira este jueves por Nuevo LaredoLópez Obrador comentó que no hay razones para que Trump envíe a las fuerzas militares a la frontera debido a que los índices delictivos en las ciudades de Estados Unidos que colindan con México no han aumentado.

AMLO reiteró que Trump ya piensa en términos electorales y busca una estrategia similar a la que usó cuando ganó la elección en 2016, “le ha funcionado electoralmente esa política antimexicana porque hay sectores en Estados Unidos con poca información y él les ha despertado un sentimiento antimexicano, lo que se llama xenofobia, que puede ser como racismo, el odio a los extranjeros“.

Sin explicación por parte de EEUU sobre militarización de la frontera: EPN

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El Gobierno de México fijará con claridad su postura sobre un presunto envío de tropas de Estados Unidos a la frontera común, una vez que ese país esclarezca esas acciones, sostuvo el presidente Enrique Peña Nieto.

El Gobierno de la República fijará con claridad, a partir del esclarecimiento que haga la autoridad norteamericana (lo que “todavía no ha ocurrido y eventualmente ocurrirá”), una posición respecto a estos postulados, a través de la Cancillería mexicana, indicó.

En declaraciones al término del anuncio del nuevo titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), respondió a los reporteros las preguntas sobre ese tema; “conocerán la posición que guarde el Gobierno de México a su debido tiempo, en su debido momento”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó a través de la red social Twitter que emprendería acciones para frenar la caravana de migrantes, y este miércoles versiones periodísticas dieron a conocer un supuesto envío de tropas de la Guardia Nacional de ese país a la frontera con México.

Peña Nieto recordó que su gobierno ya solicitó a las autoridades norteamericanas que aclaren estas acciones. Puntualizó que en cuanto exista el esclarecimiento que el Gobierno de México ha solicitado de la autoridad norteamericana por esos postulados se tendrá una posición.

Pide México explicación sobre envío de soldados a frontera por parte de EU

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Tras darse el posicionamiento por parte de Donald Trump de enviar soldados a la frontera sur, el Gobierno de México ha pedido que se dé una explicación de tal medida, con la finalidad de clarificar la propuesta.

A través de su cuenta de Twitter, Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, solicitó que se diera un posicionamiento claro respecto a tal propuesta, para así establecer una postura en dicha clasificación y defender la soberanía de nuestro país.

De igual forma, Videgaray aseguró que la caravana de inmigrantes que se dirigió hacia Estados Unidos, fue una decisión de los miembros del movimiento mismo.

“La política migratoria mexicana se ejerce de manera soberana y conforme a derecho, no a partir de presiones o amenazas externas”, aseguró.

Por su parte Trump anunciaba que: “hasta tener el muro y una seguridad adecuada vamos a vigilar la frontera con militares”.

Aprobación de Mandatarios y Proceso Electoral

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El domingo pasado, como era de esperarse, Vladimir Putin se llevó la victoria en las elecciones presidenciales de Rusia con el 76% de los votos captados con lo cual amarró su 4to mandato que lo mantendrá en el poder mínimo hasta el 2024. Aún considerando las irregularidades en el proceso vale la pena mencionar que Putin es uno de los mandatarios mejor evaluados del mundo con más del 80% de la aprobación popular con cifras de finales del año pasado lo cual explica en gran medida porque su contrincante más cercano sacó un lejano 12% de los votos totales.

La aprobación de Putin contrasta con la del resto de los mandatarios que rondan en la mayoría de los casos entre 30 y 40%, siendo los mejor evaluados por su pueblo Angela Merkel de Alemania con 51% y Emmanuel Macron con 50%, muy lejano al 39% de Donald Trump, al 19% de Enrique Peña Nieto o al 5% de Michel Temer en Brasil. En los últimos años la mayoría de los presidentes latinoamericanos se han ubicado por debajo del 50% y por lo regular ha habido transiciones de gobierno y de sistema de izquierda a derecha como en Argentina de Cristina Fernández a Mauricio Macri, en Chile de Michelle Bachallet a Sebastián Piñeyra, en Perú de Ollanta Humala a Pedro Pablo Kuczynski o de derecha a izquierda como se pronostica pudiese ocurrir en Colombia y en México en las elecciones de este 2018.

Si hablamos de los niveles históricos de aprobación de los presidentes mexicanos vemos el gran contraste, Salinas tuvo un promedio sexenal de 73.1, Zedillo de  54.9, Fox de 57.9 y Calderón de 56.6 mientras que Peña Nieto pinta para ser el presidente peor evaluado en la historia moderna de México, aún y con los logros y reformas que se lograron sacar adelante gracias a la visión y capacidad de consenso de su gobierno. ¿Porqué ocurre esto?, ¿Es un error de comunicación o hay algo que opaca estos logros? Al final yo pienso que es una combinación de ambas. Por ejemplo, han habido varios gobiernos estatales que han dado buenos resultados en varios estados de la república pero que en 2015 y 2016 vivieron derrotas históricas como es el caso de Querétaro donde el gobernador saliente Pepe Calzada era el mejor evaluado a nivel nacional.

En este proceso electoral no cabe la menor duda que hay que considerar tendencias mundiales que existen en la política contra el establishment, que en este caso es representado por el PRI, y que hay gobiernos que por mejor estrategia de comunicación que tengan y logros que presuman la realidad es que unos cuantos o muchos escándalos de corrupción de ese gobierno o de ese mismo partido terminan por hacer impresentable mucha de la oferta electoral que pudiesen presentar.

El fenómeno no es exclusivo de un solo partido, pero termina por afectar sobre todo a las fuerzas políticas tradicionales, el problema es que independientemente del resultado nadie de los que gane triunfará con una amplia mayoría si consideramos que la mitad de las personas no vota, por lo cual habría un problema consiguiente de gobernabilidad y falta de representatividad en los gobiernos estatales, federales y en las propias cámaras del congreso. Si logramos dejar a lado algunas de nuestras diferencias políticas después del proceso electoral y los ciudadanos además de razonar su voto se involucran en las labores de los gobiernos entonces podremos ver avances en temas de gobernabilidad en nuestro país, si seguimos con la tendencia del hartazgo generalizado hacía la política sin generar aportaciones reales podríamos llegar a un escenario de inestabilidad que podría trasladarse de lo político a lo social y a lo económico.