Gutíerrez Müller plantea fin de figura de “Primera Dama”

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Este domingo el candidato a la Presidencia de México por la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, cedió el micrófono a su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, para que pudiera plantear la desaparición de la figura de “Primera Dama”, al considerar que es un término clasista.

Durante la gira del candidato en Veracruz, Gutiérrez Müller, quien es historiadora, escribió un discurso donde se pronuncia públicamente en contra de la figura.

La esposa de López Obrador, aseguró que plantea la posibilidad de eliminar la figura ya que la considera racista y que en México nadie quiere mujeres de primera ni de segunda.

“En México no queremos que haya mujeres de primera ni de segunda, tampoco queremos que haya hombres de primera ni de segunda. Todas somos mujeres todas hacemos algo importante y la idea que propongo proclamar aquí que es la suma de todas nuestras actividades la que dará como resultado un mejor País, influyente justo e inteligente”, dijo durante su discurso.

Por otro lado, también hizo referencia a los matrimonio o parejas presidenciales, conceptos que dijo, rechaza.

“El poder presidencial no debe ser de una familia ni de un matrimonio, la compañera de un presidente debe participar en todo lo que pueda hasta un límite”. Eso de ser una co pañera, un compañero. No hablo para nada de una esposa que se convierte en una sombre complaciente, silenciosa o dócil ante un sistema que perpetúa las igualdades”, dijo durante su discurso en Minatitlán.

Por último, Gutiérrez Müller aseguró que no buscará ninguna candidatura no algún cargo como funcionaria.

“Es importante también expresarles que no tengo intereses políticos electorales y, para ser más clara, no voy a ser candidata nada ni seré funcionaria pública. Así que no imaginen un escenario diferente”.

Pide AMLO no votar por el hijo de Yunes

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El candidato a la Presidencia de México por la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, pidió este domingo durante un mitin en Veracruz no votar por Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del actual gobernador de la entidad.

López Obrador aseguró que nunca en la historia de México un gobernador se había atrevido a postular a su propio hijo para pasarle el poder.

“Yunes no se midió, se le pasó la mano. quiere robarse la elección, y yo les digo, con respeto paisanos, serían el hazmerrír de México”, dijo el candidato Presidencial acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y su hijo, Jesús Ernesto.

El candidato de Morena pidió a los asistentes a votar parejo por los candidatos del partido, incluyendo por Cuitláhuac García, quien en el 2016 también busco la gubernatura, compitiendo on Miguel Ángel Yunes Linares.

Por su parte, García aseguró que Yunes pacto con el ex gobernador de Veracruz, el priista Javier Duarte, para que su hijo pudiera ser Alcalde de Boca del Río y añadió que el PAN era lo mismo que el PRI.

AMLO aprovecho la oportunidad de estar acompañado por su esposa e hijo, para recalcar que el no vivirá en la Residencial Oficial de Los Pinos, pues considera que esta “embrujada” y que ese terreno de devolverá al Bosque de Chapultepec.

#HojaDeRuta: “Viejo Siglo Nuevo”

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El título del libro publicado por Beatriz Gutiérrez Müller en 2012 acerca de la revolución y el maderismo, me ha parecido la mejor manera de encuadrar lo sucedido durante los últimos días alrededor del “destape” de José Antonio Meade.

“El problema no es aprender historia, sino interpretarla. (En México) no se enseña historia para pensar” dijo la autora durante una de las presentaciones de la obra hace algunos años. Este peculiar proceso político al interior del PRI necesariamente debe verse a la luz de la historia, empezando por la supervivencia de la figura simbólica de “el tapado”.

De entrada, dos observaciones: si hay un tapado, significa que el proceso de decisión está en la punta de la pirámide y es estrictamente personal. Si hay un tapado, hay un tapador: el presidente en turno que asume como prerrogativa la designación de un sucesor (El Maestro Cosío Villegas debe estar sonriendo desde la biblioteca etérea donde habita), lo que por definición extingue cualquier atisbo democrático alrededor del partido más añejo del actual sistema político mexicano.

Segundo, siempre se asume en masculino. Es “El tapado”, nunca hemos escuchado hablar de “La tapada”. El genial Abel Quezada (uno de los monstruos regiomontanos de la cultura, a quien urge rescatar y promover) dibujó al “tapado” como ese paciente ser trajeado con una sábana sobre la cabeza cual fantasma (aludiendo al espiritismo maderista, el ungido no puede materializarse antes de tiempo), que hasta fumaba sus cigarros “Elegantes” mientras aguardaba su gran día.

Si el destape de Meade hubiese sido una película, habría que adjetivarla como formulaica: una baraja de aspirantes (Chong, Nuño, Narro, Meade); la “caja china” para despistar (Hace unas semanas se daba casi como un hecho la llegada de Meade al Banco de México en sustitución de Carstens); el banderazo del Presidente y los rumores cuyo fuego es atizado desde el propio oficialismo; la renuncia y el anuncio formal de los enroques; la ausencia simbólica del rival (Chong ausente en la renuncia de Meade); la declaración formal de intención y la cargada de apoyo; la visita simbólica a las bases tradicionales (CTM, CNC, CNOP); la comida entre el “derrotado” y el ungido que realmente es un photo-op: “Comieron Meade y Chong. Comenzó operación cicatriz”. El pan y la sal como símbolo de unidad: uno para reconocer que ha sido batido, el otro para tenderle la mano al rival caído y sumarlo. Todo está bien en el paraíso.

En 96 horas se acabaron las dudas y se dio una imagen (al menos en la fachada) de orden y unidad. Múltiples voces celebran y reconocen la elección de Meade como (pre)candidato del PRI. Las formas fueron tradicionales, su perfil, un poco menos: será el primer candidato presidencial del partidazo que no milite en él. En otros tiempos, siquiera pensar en esa modalidad hubiese sido herejía política.

Su figura se presta a interesantes dualidades: donde unos ven a un hombre institucional, otros ven a un hombre del sistema y la confirmación de que la creatura mitológica conocida como PRIAN existe. Donde unos ven una señal de estabilidad, otros ven el continuismo de dos sexenios fallidos. Donde unos ven un alto perfil, otros ven frialdad tecnocrática (Salinas y Zedillo también eran preppys de Ivy League).

El PRI tomó la decisión más racional al elegir a su perfil con menos negativos, menos polémico y sin mayores esqueletos en el clóset (hasta ahora). Probablemente sigue fresca en la memoria la lección del 2006, donde el fratricidio resultó en un desastroso tercer lugar en las presidenciales.

Para aquellos que pensamos que la transición a la democracia en México se esbozó, pero nunca se consolidó (Lorenzo Meyer llama “democracia autoritaria” a nuestro disfuncional híbrido), el proceso de destape de José Antonio Meade nos recordó que la lógica y formas del sistema político del siglo XX siguen presentes. “Viejo Siglo Nuevo”, aquí estamos otra vez.

gilberto@altiusconsultores.com