Arraigo y prisión preventiva oficiosa violan derechos humanos: Corte IDH

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En el año 2006, Jorge Marcial, Gerardo Tzompaxtle Tecpile y Gustavo Robles López, fueron detenidos por autoridades mexicanas ya que presuntamente habían cometido un delito establecido en la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada. Durante tres meses estuvieron en arraigo, es decir, fueron incomunicados y privados de su libertad mientras se investigaba si realmente había elementos para vincularlos a un proceso penal. Después de eso, estuvieron en prisión preventiva durante dos años y medio sin que existiera una sentencia en su contra. Finalmente, en 2008 un juez resolvió que las personas señaladas no eran culpables del delito que se les acusaba y se les puso en libertad.  

Este asunto fue resuelto el pasado viernes 27 de enero de 2021 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), una institución judicial de carácter internacional encargada de velar por los derechos de las personas en el continente americano. En su sentencia, la Corte IDH estableció que México violó varios derechos humanos en este caso, por un lado consideró que la figura del arraigo viola el derecho a la libertad personal y la presunción de inocencia; por otro lado, estableció que la prisión preventiva en este caso violó el derecho a no ser privado de la libertad arbitrariamente, al control judicial de la privación de la libertad y a la presunción de inocencia en perjuicio de las víctimas. La Corte también dijo que se había afectado el derecho a la integridad y vida privada debido al aislamiento e incomunicación que vivieron las personas durante el arraigo. 

Por último, la Corte IDH ordenó que el Estado Mexicano dejara sin efecto las normas relativas al arraigo de naturaleza pre-procesal; asimismo, indicó que se debe adecuar nuestra legislación en materia de prisión preventiva. ¿Qué quiere decir esto? Por un lado, esta sentencia es obligatoria para todas las autoridades mexicanas, por lo que implicaría, por ejemplo, que jueces y juezas observen los razonamientos allí planteados en casos sobre arraigo y prisión preventiva. También quiere decir que nuestra Constitución se debe modificar, ya que lamentablemente, tanto el arraigo como la prisión preventiva oficiosa, son figuras jurídicas que se encuentran permitidas desde el marco constitucional. 

Esta sentencia es un paso muy importante en favor del Estado de Derecho y los derechos humanos, representa la oportunidad de remediar décadas de injusticias y de arbitrariedades en la aplicación del derecho penal en México. Es, sin duda, una ventana para que nuestro marco legal se convierta en un instrumento de protección para los derechos de todas las personas.

Furia

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Llevo ya un par de semanas con estas letras atoradas en el pecho. Y no precisamente porque no sepa cómo ponerlas en papel – o más bien en un teclado – sino porque no había logrado una manera de hacerlas entender sin que parezca que contradigo mi tan arraigada y sagrada oposición a la violencia.

Detesto la violencia. Le huyo, le repelo. Me gusta la confrontación, sí. Tengo un temperamento fuerte, también. Pero jamás seré partidaria de la violencia como la respuesta a algo, menos en un contexto histórico. Para mí, la violencia sólo trae más violencia, en cualquiera de sus tantas presentaciones. Tal vez tenga algo que ver con que he pasado toda mi vida en entornos con índices de violencia mayores al promedio mundial (Colombia está en el puesto 144 de 163 en el índice de Paz Global y México, en el 137°).  Durante las protestas de Colombia en 2021, escribí sobre cómo para los colombianos la violencia era siempre la respuesta a todo lo que nos pasaba, precisamente porque era lo único que conocíamos – conocemos-.

No obstante, durante los últimos años me he encontrado con un concepto que ha despertado en mí una serie de emociones y sentimientos que en un principio asociaba con la violencia: la tan hablada feminine rage, la furia femenina. De repente, ver las noticias de mujeres que protestaban en la calle gritando y destrozando resultaban sumamente gratificantes. Películas en dónde un personaje femenino arremetía contra todo lo que encontrara a su paso era liberador, incluso relajante. Y en un principio me asustaba, porque pensaba que el hecho de que este tipo de respuestas me produjera tanta gracia significaba que mi tan sagrada oposición a la violencia estaba perdiendo su carácter divino.

El enojo es tal vez una de las emociones más difíciles de procesar. Y es que incluso en la psicología occidental, la ira o el enojo viene casi siempre acompañado de lo que se conoce como “emociones secundarias”. Detrás de la ira siempre hay algo mucho más vulnerable, como la pena, la frustración o los celos. Y en muchos casos es cierto. ¿Quién no ha tenido un enojo en donde no esconde una pena muy profunda? El enojo no es nunca sólo enojo. 

Viene siempre acompañado de miedo, e inseguridades. Pero así también son las otras emociones. Mi alegría viene acompañada de paz, mi tristeza de pena y melancolía y mi miedo de incertidumbre y pánico. Nunca sentimos sólo una cosa, e incluso nunca sentimos la misma combinación de emociones del mismo modo. Al igual que los colores, las emociones vienen en tonos distintos, que se usan para pinturas y situaciones distintas.

Mi otro problema con el enojo es que soy mujer, y las mujeres no deben expresar enojo, o cualquier otra emoción fuerte que en el imaginario colectivo sea asociada a los hombres. La rabia de las mujeres ha sido desestimada durante generaciones. Mi propia furia ha sido ignorada durante 22 años. Pareciera que el ser mujer y la furia fueran dos universos cuya naturaleza les impide coincidir; mi furia no es sino una muestra de mi ciclo menstrual, cuya carga hormonal me convierte en una bestia feroz por algunos días del mes.

Conforme fui creciendo me di cuenta de los problemas que iba a enfrentar a causa de mostrar mis emociones. Más de una vez fui reprendida por decir lo que pensaba o simplemente por no “actuar como niña”, porque “nadie iba a querer a una mujer así”. Sin embargo, la furia continuaba ahí. Pura.  Recta.  Solitaria.  Enfadada y santa.

Con el tiempo comprendí que se trata de algo más profundo. Ha sido acumulada durante años, y por supuesto que va más allá de una simple descarga hormonal. Mi furia es moral y física al mismo tiempo. Tan joven como mi existencia en este mundo y tan arcaica como la primera mujer de la tierra. Va hasta mis lugares más íntimos y diariamente es provocada, ahogada, presionada, negada y por ende cada vez más caliente y pesada.

Entendí que si eres mujer todo es político, lo quieras o no. Inclusive el declararse apolítico conlleva a consecuencias políticas, más aún si hablamos de género. No tenemos lo que queremos. Tenemos una vida y hacemos con ella lo que podemos. La historia de las mujeres ha estado siempre moldeada por una tradición patriarcal. Todas aquellas que a lo largo de la historia han mostrado un indicio de rabia han sido castigadas; “brujas”, “herejes” les llamaron, porque la desobediencia no está en nuestra naturaleza. Por el contrario, las figuras femeninas que nos fueron impuestas desde pequeñas, aquellas doncellas bien portadas y cuyas emociones fuertes se manifestaron a través de la tristeza y el luto, que se vistieron de colores pasteles y se quedaron como niñas pequeñas bien portadas toda la vida, que por cierto giró alrededor de los hombres que las rodeaban, fueron las que se nos presentaron como modelos a seguir.

Leí hace poco que “la furia femenina es lo que hace la mente del corazón cuando las cosas no están bien en el mundo.  Es la verdad de que algunas cosas no están bien”. Y creo que es aquí donde la diferencio de la violencia. Mi furia no necesita ser curada; es un signo de vida. Es mi respuesta a las injusticias que he presenciado y sigo presenciando día a día. No quiero que sea curada, al menos hasta que pueda estar tranquila cada vez que salgo de casa. No quiero tampoco que alguien sienta lástima, quiero ser escuchada. Quiero gritar, golpear, patear, quemar y hacer lo que sea necesario para que se sepa que sigo aquí, que sigo luchando y no pararé hasta llenar los espacios que me han sido negados por tantos años.

La furia femenina persiste.  Tiene que hacerlo. 

Sobre el 2023 y el futuro…

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Puedo calcular el movimiento de las estrellas, pero no la locura de los hombres

-Sir Isaac Newton

Ni siquiera una de las mentes más brillantes pudo sobreponerse a la locura y surrealidad de los mercados. En 1720, Sir Isaac Newton perdió su fortuna en la burbuja de la Compañía de los Mares del Sur. Un error en sus pronósticos al no contemplar la manía como una de sus variables, le significó millones de libras en pérdidas al entonces Maestro de la Casa de la Moneda británica.

Pasado reciente y futuro próximo

El estratega y profesor John Jennings publica anualmente pronósticos para el mercado de valores, sin embargo, su texto en Forbes correspondiente a este año cuenta con un disclaimer muy particular puesto que prefiere ser no específico con referencia a valores y variables: Sé que estas predicciones son insatisfactorias, sin embargo, son tan precisas como cualquiera puede serlo para predecir los rendimientos del mercado.

Para poder hablar del futuro, será necesario hacer un breve recorrido de lo que fue el 2022. En pocas palabras: inestabilidad. Los principales índices se vieron con resultados negativos. Por ejemplo, S&P perdió casi 20%, el IPC 9%, Nasdaq 33%. Además de que los principales indicadores apuntaron desaceleración económica siendo que el PIB Mundial creció apenas 3.2%, procedente de un crecimiento de 6% en 2021. Los únicos activos que aumentaron fueron aquellos de renta fija en el orden del aumento de las tasas a nivel generalizado por los bancos centrales, esto en respuesta a la coyuntura de alta inflación.

El arte de pronosticar… ¿o predecir?

Hace poco leí que pronosticar con base en cifras históricas es como capturar un animal salvaje, enjaularlo (en una distribución) y decir que ya lo domesticaste. No es así en un sentido estricto, sigue siendo un animal salvaje. Solo porque -cabe- en una distribución, no significa que será estable de manera perene (vid. Taleb).

Yield Curve - an overview | ScienceDirect Topics
Fuente: ScienceDirect

Si alguna vez has visto esta gráfica, sabrás de la “certeza” que ha dado al predecir 8 de las últimas 8 recesiones a nivel global. Campbell Harvey, su inventor, indicaba que una curva de rendimiento en contextos normales tendría una pendiente positiva respecto a la duración de los activos; sin embargo, cuando los mercados se encontraban inseguros e inestables, dicha pendiente se invertía, indicando una recesión venidera. Pues incluso Campbell ha asegurado que su modelo se encuentra sobrepasado… roto.

Cada vez entendemos más lo poco que sabemos de variables económicas como inflación y sus efectos. Jerome Powell ha llevado la subida de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos bajo un discurso que roza en lo nihilista; ni siquiera sus modelos y el conocimiento de miles de economistas detrás han podido llegar a conclusiones certeras. Inclusive, subgobernadores del Banco de México como Jonathan Heath han comenzado a admitir las limitantes que existe en el conocimiento actual sobre los temas macroeconómicos. Todos los modelos están y probablemente seguirán rotos, puesto que, por construcción, la linealización de parámetros deja fuera muchas cosas. El gran problema con hacer proyecciones y pronósticos es que se que realizan sobre una sola variable; sin embargo, el futuro es más complejo que eso.

No one knows anything dice el titular de enero de uno de los artículos de Axios (2023). “Después de casi tres años de conmociones económicas y geopolíticas, los expertos se dan por vencidos y admiten que no saben lo que vendrá después”. Hoy, la probabilidad de una recesión en 2023 es de entre 45% y 55%, según los autores de Goldman Sachs. Existen argumentos sólidos para ambas posibilidades.

Bien… la realidad es que todo esto no importa, probablemente el discurso de humildad se vaya una vez que este episodio de incertidumbre tenga fin ya sea con una gran depresión o una época de auge. Pero regresará en el siguiente ciclo. La exprofesional de póker Annie Duke ha comentado en sus libros que la suerte rebasa a las aptitudes de una persona a la hora de pronosticar, esto tanto en el juego y como en la vida. Lo que podemos aprender de ello es que tiene más valor el estar preparado para cualquier escenario sobre tratar de predecir qué ocurrirá. Algunas de las lecciones que tiene Annie son: Apuesta arriesgado, pero poco; aprende a distinguir cuándo no apostar; y no exponerte a riesgos catastróficos.

No caer en trampas del azar

Esto no significa que no sepamos realmente nada, sino que aquello que rige las decisiones que toman los grandes corporativos, los gobiernos y las personas ha quedado obsoleto. Hoy es necesario tomar un compás, saber tu norte y comenzar a tomar riesgos. Que el valor esperado del resultado sea positivo respecto al costo de oportunidad de tu decisión sin la certeza milimétrica.

De acuerdo con Nassim N. Taleb, es necesario tener una mente lo suficientemente abierta como para lidiar con el azar y lo que ello significa emocionalmente. Tal pareciera que somos más “racionales” y científicos en los detalles de nuestra vida diaria que en aquellos que pueden dañarnos y amenazar nuestra supervivencia. La vida moderna parece invitarnos a volvernos extremadamente realistas e intelectuales cuando se trata de asuntos como la religión y el comportamiento personal, pero tan irracional como sea posible cuando se trata de asuntos regidos por el azar (por ejemplo, cartera o inversiones inmobiliarias). Probablemente sea interesante hablar del azar en nuestras vidas en textos de las siguientes semanas.

Entonces, el futuro…

Me da orgullo que este texto haya comenzado teniendo el objetivo de hablar de 2023 y que no lo haya cumplido. Si una cosa hay que decir sobre el futuro es que hay que hacernos robustos. Esperar lo mejor, pero estar preparados para lo peor. Tal como dicen las mejores mentes en estos momentos, 2023 pinta para ser un año de recuperación y soft landing, pero con una posibilidad real de que no sea así, especialmente para México.

A la hora de hablar del futuro, será necesario tener la humildad de decir “no sé”, estar conscientes de nuestros posibles errores y saber que aquellos que nos dedicamos a pronosticar, no somos invencibles. Es demasiado pedir para un mundo económico que se sostiene con la confianza, pero una pizca de humildad es suficiente viraje para modificar el paradigma y cambiar nuestro sistema.

*Economista, consultor y tuitero

 

¿Se puede salir de la pobreza solo con “echarle ganas”?

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La idea de que cualquier persona puede salir de la pobreza con el solo hecho de “echarle ganas” es un argumento común en conferencias motivacionales y libros de superación personal. Pero ¿es esto cierto?, ¿cualquier persona puede salir de la pobreza solo con proponérselo y “echarle ganas”? 

La realidad es mucho más compleja. Primero habría que entender que la pobreza va más allá de la falta de ingresos para atender las necesidades básicas. De acuerdo con la CEPAL, una perspectiva más amplia nos permitiría entenderla no solo como la carencia de recursos, sino como la falta de acceso a derechos fundamentales. 

En segundo lugar, nos debe quedar claro que la pobreza ha afectado histórica y diferenciadamente a ciertos grupos de la población más que a otros. El sexo, color de piel, lugar de origen o las discapacidades regularmente tienen un impacto en las oportunidades de las personas. Por ejemplo, el Colmex ha documentado que, en México, las personas de piel oscura tienen menos posibilidades de salir de la pobreza que las personas de piel más clara. 

En el mismo sentido, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias señala que en México 74 de cada 100 personas que nacen en la base de la escalera social no alcanzan a salir de la pobreza en toda su vida, situación que se hace especialmente más compleja si estas personas tienen piel oscura o son mujeres. 

Las personas que viven en condiciones de pobreza más graves son también aquellas que pertenecen a grupos que históricamente han sido discriminados, segregados y violentados. La pobreza es una de las muchas consecuencias que tiene la desigualdad ocasionada por la discriminación sistemática y estructural que viven millones de personas en el mundo. Además, responde a una herencia intergeneracional de desventajas que continúan reproduciéndose en el tiempo, convirtiéndose en una barrera importante entre las ganas de salir adelante y la falta de oportunidades. 

La próxima vez que leamos o escuchemos el argumento de que las personas son pobres porque quieren, valdría la pena cuestionar de dónde vienen esas ideas; lo más probable es que encontremos a alguien que, desde su privilegio, no ha volteado a ver a las más de 700 millones de personas que diariamente se esfuerzan por no ser consumidas por la pobreza.

No hay soluciones rápidas para acabar con la pobreza. Es necesario el trabajo colaborativo de países, empresas y sociedad civil; trabajar para implementar leyes y políticas con perspectiva de derechos humanos, encaminadas a disminuir las desigualdades y fortalecer la justicia social con un enfoque diferenciado e interseccional. En la medida en la que las desigualdades se hagan menores, todas las personas podrán acceder a mejores condiciones para el disfrute de sus derechos humanos. 

De encuestas y algo más en este proceso electoral

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Como si del Oráculo se tratara, las encuestas son y serán uno de los más grandes referentes electorales, que tanto los candidatos como quienes saben o les interesa el tema electoral y político, usarán como argumento para confirmar quién ganará o perderá la elección que estén siguiendo. Hay fieles seguidores de estas herramientas que parecen místicas con procesos poco entendibles para muchos pero que al final arrojan datos que sirven para dar tranquilidad o preocupar a los consumidores de esta adictiva información.

En la real politk mexicana los encuestadores se han convertido en líderes religiosos  que provocan fanatismo o animadversión, apellidos, firmas  o periódicos levantan investigaciones para después publicarlas y alcanzar inclusive fama por ser los más cercanos o los más lejanos a las verdaderas intenciones de la ciudadanía que está siendo el objeto de obervación.

¿Quién va arriba y por cuántos puntos? ¿Quién es el mejor calificado por su gestión? ¿Tienes una buena referencia de x  o y?, Si hoy fueran las elecciones por quién votarías… Son solo algunas de las preguntas que se presentan a los pocos investigados que representan la muestra. 

A todo esto. En el país nos enfrentaremos, una vez más y con más frecuencia a este insumo de información que podrá ayudar a generar un mejor juicio para poder elegir entre las opciones electorales que se vienen en los procesos electorales del Estado de México y Coahuila este 2023 y para los procesos estatales y federales, principalmente el del titular del ejecutivo, que se vendrán en el 2024.

¿Y cómo vamos?

En el Estado de México

Para las elecciones del 2023 en el Estado de México, se plantea una batalla cada vez más cerrada entre dos mujeres que se disputarán la gobernatura que el PRI ha mantenido por mas de 90 años y que quiere mantener hasta el centenario. Alejandra del Mora Vela, pre candidata por la alianza Va por México ha logrado remontar en el que comenzó como un lejano segundo lugar contra Delfina Gómez, la ex titular de la SEP que encabeza la pre candidatura única de MORENA y que lleva desde el inicio de la contienda un sólido primer lugar. En un tercer lugar aparece Juan Zepeda de Movimiento Ciudadano.

En Coahuila

Manolo Jímenez se mantiene desde el inicio del proceso como el mejor posicionado para ganar la gobernatura y suceder al también priista Miguel Riquelme, en segundo lugar se posiciona el ex senador y empresario Armando Guadiana quien logró ganar el favor de MORENA y después de un proceso que algunos plantearon como dudoso, será quien encabece la candidatura por el partido guinda, cuentan que al interior de la campaña no solo hay un rompimiento en el partido si no también comienza  a haber problemas con su coordinador de Campaña, el ex panista Fernando Salazar; finalmente, el ex subsecretario de seguridad federal, Ricardo Mejía Berdeja ha logrado colarse en la elección y posicionarse en tercer lugar encabezando la candidatura del PT, él fue uno de los que acusó a  MORENA de un proceso sucio en la selección del candidato.

Corcholatas

Para el proceso federal, solo vale la pena echarle ojo a las corcholatas de MORENA que son hoy las que más oportunidades reales tienen para suceder a López Obrador. Dentro de las opciones que MORENA oferta destaca que esta semana la titular del Gobierno de la Ciudad de México dejó la titularidad en el primer lugar de preferencias al ser rebasada por la izquierda por  el Canciller Marcelo Ebrard, esto con información de polls.mx. Dentro de este peculiar y poco claro proceso de designación o elección de candidato, se le volvieron a abrir las puertas al senador Ricardo Monreal para competir y dejar las especulaciones de su posible ida a otro proyecto de lado, mientras tanto Adan Augusto fue saludado por ex futbolistas en redes sociales y nada, no le ayudó pero si provocó que tanto él como los involucrados salieran a declarar que no era proselitismo.

La encuestitis será la comidilla al menos durante un año y medio, datos irán y datos vendrán, nos tocará a nosotros como consumidores de este río de información ser curadores pulcros y responsables que logren con base en un juicio propio tomar la que consideremos la mejor elección al momento de marcar con nuestro voto la boleta.

2023 con un salario mínimo más alto ¿eso es bueno?

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El 2023 empezó con un aumento al salario mínimo en México, esto desató una conversación sobre la pertinencia o no de dicho incremento. Vale la pena señalar que el salario mínimo, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, es la cantidad menor que debe recibir una persona trabajadora por los servicios prestados durante su jornada de trabajo; éste deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de una jefa o jefe de familia en el orden material, social y cultural, así como para proveer educación obligatoria a sus hijos e hijas.

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos para este año 2023 el salario mínimo general pasó de 172.87 a 207.44 pesos diarios; y en la Zona Libre de la Frontera Norte pasó de 260.34 a 312.41 pesos diarios, lo cual significa que se dio un incremento del 20% en ambas zonas salariales. Por su parte, los salarios mínimos profesionales también se incrementaron en un 20% respecto del año pasado.

La pregunta es ¿esto es bueno o malo para la economía? Lo cierto es que el salario mínimo en México ya aumentó entre los años 2018 y 2021 sin causar repercusiones económicas negativas. De hecho, el Instituto Mexicano para la Competitividad señala que estos aumentos impactaron positivamente en la economía, aumentando la eficiencia del mercado laboral en el país. 

En tal sentido, el Banco de México señala que los aumentos al salario mínimo en años anteriores tampoco tuvieron un efecto adverso en el desempleo. Sin embargo, de acuerdo con un estudio del Banco Central, la inflación en la zona de la frontera norte sí tuvo un incremento de 1.2% en 2019 derivado del aumento del salario mínimo, no obstante, este efecto se disipó derivado de las políticas fiscales implementadas de forma simultánea. 

Por su parte, Enrique Elizondo, abogado especialista en Derecho del Trabajo, señala que el incremento es positivo pues responde a una idea de justicia social establecida en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, además genera mayores ingresos a las personas trabajadoras. No obstante, apunta que el aumento del 20% se reflejaría directamente en los tabuladores de los salarios de las empresas respecto de la mano de obra y las cuotas obrero patronales, por lo tanto, podría generar un incremento en la oferta de productos y servicios, teniendo como consecuencia una inflación en los precios. 

A nivel internacional la experiencia en Brasil, Chile y Argentina demuestra que el incremento al salario mínimo puede tener efectos muy positivos para la economía si es implementado adecuadamente y como parte de una política económica integral.

En conclusión, el aumento del salario mínimo es positivo, pero podría traer como consecuencia un aumento en la inflación en los precios de bienes y servicios. Si bien, es imposible saber a ciencia cierta el impacto que tendrá el aumento del salario mínimo en la economía durante 2023, es necesario reconocer que aún con el último aumento no se alcanzan los estándares mínimos para garantizar que una persona pueda vivir plenamente con ese sueldo. Aún queda mucho por seguir trabajando para que los salarios en el país realmente respondan a las necesidades de millones de personas que diariamente trabajan ocho horas (o más) para llevar un sustento a su familia, pero apenas les alcanza para lo más básico.  

Profesor Universitario y Socio Fundador de Humanus DH, firma especializada en igualdad, no discriminación y derechos humanos: http://humanusdh.com.mx/ 

¿La Suprema Corte se quiere robar la Navidad?

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En la víspera de Navidad del 2020, tres municipios del estado de Yucatán, México, colocaron “nacimientos de cristo” pagados con el erario público. Lo anterior tuvo como consecuencia que una organización en favor de los derechos humanos interpusiera tres juicios de amparo por violación al estado laíco.

La principal razón de los litigios consistió en señalar que los ayuntamientos se tienen que desempeñar dentro de los límites de la laicidad, tal y como establece la Constitución Mexicana. La organización Kanan Derechos Humanos planteó que aquellas personas que no comparten o practican el catolicismo tienen derecho a vivir en un municipio que no gaste dinero público en símbolos religiosos de cualquier tipo y a que tampoco se les intente cambiar el pensamiento a través de la difusión del evangelio. 

El caso ha sido tan relevante que será la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien lo resolverá. Si bien este asunto se empezó a discutir en noviembre de 2022, al momento en que se escribe este artículo (diciembre 2022) aún no hay fecha definitiva para dictar sentencia. No obstante, ya se conocen los proyectos de resolución de dichos amparos y, a grandes rasgos, proponen declarar procedentes y fundadas las demandas.

Lo anterior ha ocasionado que algunas personas piensen que, con dichas resoluciones, se prohibirá la colocación de adornos navideños en las calles; que las personas ya no podrían instalar nacimientos en sus casas o que incluso ya no podrían celebrar la navidad.

Lo cierto es que el proyecto de sentencia de la Suprema Corte no tiene dicho propósito. Más bien establece un precedente para que los entes de gobierno respeten el estado laico, absteniendose de colocar públicamente simbolos de alguna religión específica y de erogar recursos públicos con dicha finalidad.

Si bien el derecho a la libertad de religión es un derecho que todas las personas tenemos, también es importante dimensionar que no todas las personas practicamos la misma religión y que incluso algunas no practican ninguna en lo absoluto.

Por lo que, independientemente de lo que resuelva la Suprema Corte, es totalmente razonable que busquemos construir espacios públicos que sean igualmente amigables para alguien que practique el catolicismo, pero también para quienes practiquen cualquier otra religión, desde el cristianismo evangélico, el judaísmo, el islam, el budismo, las creencias de raíces étnicas, los credos new age o las escuelas esotéricas; todas las personas tenemos derecho a poder ejercer nuestra libertad religiosa y a que el Estado respete su obligación de ser neutral ante la gran pluralidad de religiones y creencias que hay en México.

* Profesor Universitario y Socio Fundador de Humanus DH, firma especializada en igualdad, no discriminación y derechos humanos: http://humanusdh.com.mx/ 

1 Se puede consultar con más detalle en: https://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/la-suprema-corte-pretende-prohibir-los-nacimientos-de-jesucristo/ 

2 Se puede consultar con más detalle en: https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/listas/documento_dos/2022-10/AR-216-2022-20102022.pdf 

A la cárcel… por un post

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Shahnewaz Chowdhury, un activista originario de Bangladesh, realizó una publicación en Facebook en donde criticaba del impacto ambiental de una central eléctrica construida en su comunidad y además señaló los incidentes de una protesta en dicha planta que supuestamente habrían llevado a la muerte de 12 personas, por último animó a la juventud a oponerse a los proyectos de esta naturaleza a través de “escritos audaces”. 

Un día después, la empresa que es dueña de la central eléctrica presentó una denuncia en contra de Shahnewaz Chowdhury señalándolo de publicar información falsa; posteriormente fue arrestado por la policía y pasó 80 días en reclusión sin tener una sentencia en su contra, fue hasta agosto de 2021 que pudo salir bajo fianza. Sin embargo, su juicio continúa y si es encontrado culpable podría pasar varios años en prisión. El proceso penal en su contra tiene sustento en una Ley de Seguridad Digital que ha sido usada para silenciar a disidentes y activistas. 

Lo que pasó con Shahnewaz Chowdhury es preocupante, ya que su historia presenta un caso de violación al Derecho de Libertad de Expresión, pues se está usando la ley para silenciar a un activista ambiental. 

Lamentablemente, este tipo de leyes existen en otros países del mundo (incluido México), en donde a través de Códigos Penales se sancionan conductas conocidas como Delitos contra el honor, las cuales regularmente caen en figuras como injurias, difamación, calumnias, ataques al honor, entre otras. Este tipo de delitos castigan con cárcel expresiones que puedan dañar el honor u honra de otra persona.

Organismos internacionales, desde hace muchos años, han abogado por la eliminación de este tipo de delitos para que, en vez de sancionarse con prisión, se aborden a través de la vía civil, ¿qué quiere decir esto? Significa que en lugar de ir a la cárcel por alguna de las conductas descritas anteriormente se reciba una sanción civil, misma que podría ser rectificar la información publicada, pedir una disculpa pública e incluso, indemnizar económicamente por posibles daños.

Organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales han coincidido en que la existencia de los delitos contra el honor pone en riesgo la democracia y la existencia de una sociedad mejor informada. Asimismo, se ha establecido que las sanciones penales resultan desproporcionadas e inadecuadas para atender casos en donde la libertad de expresión se pone frente a otros derechos humanos y que, por lo tanto, sería mejor que se resolvieran por la vía civil.

En México, desde el 2007, los delitos contra el honor fueron derogados del Código Penal Federal; sin embargo, no fueron modificados los Códigos Penales de todas las entidades que conforman el país. En estados como Nuevo León, Yucatán, Zacatecas, Campeche, Sonora y Michoacán aún se clasifican la injuria, la calumnia, la difamación y los ataques contra la honra como delitos. Es decir, si te encuentras en alguno de estos lugares, podrías enfrentar un proceso parecido al que enfrentó Shahnewaz Chowdhury en su natal Bangladesh.

A principios de este 2022, la organización Propuesta Cívica A.C. presentó un estudio en donde fueron analizadas todas las legislaciones penales de México y sus implicaciones en temas de libertad de expresión y periodismo. Con esta investigación se concluye que los estados que aún conservan este tipo de delitos ponen en riesgo la libertad de expresión, ya que en sus legislaciones no se establecen límites claros que protejan discursos e informaciones de interés público, lo que podrían causar desinformación pues su efecto inhibidor promueve la autocensura.

Como consecuencia, en septiembre de 2022 se presentaron una serie de iniciativas en el Congreso de Nuevo León, uno de los estados con mayor retraso legislativo en temas de libertad de expresión, con el propósito de eliminar los delitos contra el honor del Código Penal y así regular la responsabilidad civil de manera adecuada.

A la fecha las iniciativas se encuentran en estudio y no se tiene certeza de si se resolverán positivamente.

Esperemos que el Congreso de Nuevo León retome el análisis presentado desde la sociedad civil organizada, ya que brinda elementos técnicos que toman en cuenta la experiencia nacional e internacional para la discusión de reformas legislativas que permitan que tengamos un marco normativo que no ponga en peligro la democracia, ni la libertad de expresión como pasó en el caso de Shahnewaz Chowdhury.

Sobre la inteligencia artificial y su impacto socioeconómico

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“La inteligencia artificial no es nuestro enemigo, sino nuestro aliado”

– Sundar Pichai, CEO de Google.

La inteligencia artificial (IA) es una tecnología en constante desarrollo que está cambiando la forma en que se realizan las tareas en una variedad de campos, desde la medicina hasta la manufactura. A medida que la IA avanza, también puede tener implicaciones socioeconómicas significativas en el futuro.

Uno de los principales efectos de la IA en la sociedad será la automatización de muchos trabajos que actualmente se realizan manualmente. Esto puede llevar a una reducción en la necesidad de mano de obra en algunos sectores, lo que podría provocar desempleo a corto plazo. Sin embargo, también puede crear nuevas oportunidades de empleo en áreas relacionadas con el desarrollo y la implementación de la IA.

Además, la IA también puede tener un impacto en la desigualdad económica. Como la IA tiende a favorecer a quienes tienen acceso a ella y a los recursos necesarios para utilizarla, es posible que ciertos grupos de personas se queden atrás en términos de oportunidades económicas y empleo. Por otro lado, la IA también puede ser utilizada para abordar problemas de desigualdad, como el acceso a la atención médica y la educación.

La inteligencia artificial (IA) puede tener una serie de ventajas. Una de las principales ventajas de la IA es su capacidad para realizar tareas de manera más rápida, precisa y eficiente que los seres humanos. Esto puede permitir a las empresas y organizaciones mejorar su productividad y competitividad, lo que a su vez puede contribuir a la economía en general.

Otra ventaja de la IA es su capacidad para analizar grandes cantidades de datos y detectar patrones y tendencias que pueden pasar desapercibidos para los seres humanos. Esto puede tener una serie de aplicaciones útiles en campos como la salud, la ciencia, las finanzas y la seguridad. Además, la IA puede ser utilizada para realizar tareas peligrosas o insalubres que no son adecuadas para los seres humanos.

Esta tecnología, por otro lado, puede tener algunas desventajas, como su costo de implementación y mantenimiento. Además, el desarrollo de la IA puede requerir una gran cantidad de datos y recursos computacionales, lo que puede ser costoso.

Otra desventaja de la IA es que puede reemplazar trabajos y desplazar a los trabajadores humanos. Esto puede tener un impacto negativo en la economía local y en la sociedad en general, ya que puede reducir la demanda de trabajadores cualificados y aumentar el desempleo. Además, la IA puede ser utilizada de maneras que pueden ser perjudiciales para los seres humanos, como en el caso de armamento autónomo. También existe la preocupación de que la IA pueda superar a los seres humanos en términos de inteligencia y habilidades, lo que plantea preguntas éticas sobre cómo debemos tratar a las máquinas inteligentes.

Es posible que la inteligencia artificial (IA) tenga un impacto en la desigualdad en el futuro. Uno de los principales motivos por los que se teme que la IA pueda aumentar la desigualdad es su capacidad para reemplazar a los trabajadores humanos en una variedad de tareas. Esto puede desplazar a trabajadores cualificados y aumentar el desempleo en ciertas áreas, lo que a su vez puede contribuir a la desigualdad en términos de ingresos y oportunidades laborales.

Además, el desarrollo y uso de la IA puede estar concentrado en ciertas áreas geográficas y sectores económicos, lo que puede perpetuar y agravar la desigualdad regional y de clase. También existe la preocupación de que la IA pueda favorecer a ciertos grupos en detrimento de otros, por ejemplo, en términos de acceso a servicios y oportunidades. Por lo tanto, es importante abordar cuestiones relacionadas con la equidad en el desarrollo y uso de la IA.

Plagio a una IA

Si yo publicara este pequeño ensayo sin un comentario como el presente, salvo que me conozcas muy bien, probablemente pasaría desapercibido como una columna quincenal más de mi autoría. Sin embargo, tengo que confesar que, en realidad, el autor de la columna de esta ocasión se trata precisamente de una inteligencia artificial. Si, como yo, vives pegado a tu celular, te habrás dado cuenta de que la semana pasada se volvió viral la herramienta gratuita (hasta ahora) llamada ChatGPT.

En este espacio digital, me tomé la molestia en preguntarle quién era, a lo que respondió: “CHATGPT es un modelo de lenguaje generativo desarrollado por OpenAI, una variante del modelo GPT-3 (Generative Pretrained Transformer 3) que fue entrenado específicamente para el lenguaje de chat. Esto significa que CHATGPT está diseñado para generar respuestas coherentes y naturales en conversaciones de chat, como las que ocurren en plataformas de mensajería o en chats en línea. CHATGPT puede ser utilizado en una variedad de aplicaciones, como para mejorar la capacidad de un chatbot para responder preguntas o para ayudar a los usuarios a generar contenido de chat de manera más rápida y eficiente.”

Quien está detrás de esto es OpenAI, dejé que también se presentara en el chat: “OpenAI es una organización de investigación en inteligencia artificial creada con el objetivo de promover y desarrollar la IA de manera segura y beneficiosa para la humanidad. OpenAI fue fundada en 2015 por un grupo de empresarios y científicos de datos, incluyendo a Elon Musk y Sam Altman. La organización realiza investigación en áreas como el aprendizaje profundo, el lenguaje natural y el juego de computadora, y ha desarrollado algunos de los modelos de IA más avanzados del mundo. Además, OpenAI también colabora con otras empresas e instituciones en proyectos relacionados con la IA y promueve el desarrollo de tecnologías de IA de manera responsable y ética.”

Tan solo en 5 días, esta plataforma superó el millón de usuarios y es capaz de resolver problemas matemáticos, ordenar información o desarrollar código. Si bien, no cuenta con un manejo de lenguaje mayor al que tendría un profesionista capaz de convertir su escrito en algo con apariencia coherente, aunque incapaz de aplicar el juicio crítico sobre los componentes de su respuesta. Con el tiempo y el entrenamiento, podemos posiblemente llegar al momento en el que las respuestas se encuentren en nivel de un Ph.D. en el área relevante concreta.

La pregunta pertinente, por lo tanto, es: ¿y ahora qué?

Lo que significa esta tecnología que, por el momento, no está conectada a internet es inimaginable. La aplicación de la inteligencia artificial en la vida cotidiana tiene consecuencias (positivas y negativas) de niveles de la Revolución Industrial. Tan solo esta herramienta ChatGPT puede llegar a reemplazar a Google o inclusive realizar cualquier tarea ordinaria como la lista del super, una rutina de ejercicios o exámenes para la universidad.

Hay momentos en los que tomar una pausa no vendría nada mal para reflexionar y asegurarnos que efectivamente esta tecnología tan delicada se incorporará de la mejor manera a nuestras vidas. Así como mirar quién está detrás de su implementación, cuidando sus intereses e inclusive sus definiciones de ética y responsabilidad.

¿Realmente todos y todo es reemplazable por la tecnología?

¿Realmente vivimos una crisis de derechos humanos?

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Cuando hablamos de derechos humanos se generan opiniones diversas. Por un lado, estamos las personas que observamos con preocupación las estadísticas de violencia, inseguridad y discriminación, pero pensamos que muchas cosas positivas se pueden hacer si logramos trabajar en conjunto sociedad y gobierno. También están las personas que con escepticismo consideran que los derechos humanos estorban más de lo que ayudan, y que al final terminan por “beneficiar más a los delincuentes que a las personas buenas”. Incluso están quienes sin saber exactamente de qué se tratan, optan por el rostro de la indiferencia, pensando ingenuamente que “mientras que a mí no me toque, no me afecta”.

La finalidad de esta columna (y las que siguen) es brindar un contexto objetivo sobre la situación de derechos humanos en México y en el mundo, todo desde una mirada que plantea ser objetiva, clara y sencilla ante situaciones complejas. Hablar de derechos humanos nos permite no solo conocer los problemas actuales, sino también enterarnos de lo que se está haciendo y lo que aún queda por realizar. 

Por ejemplo, es importante saber que de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos nuestro país atraviesa, desde hace varios años, una grave crisis de violencia, inseguridad y violaciones a los derechos humanos. En efecto, los datos no son alentadores y nos muestran indicadores preocupantes: al día de hoy más de 100 mil personas continúan desaparecidas; desde el año 2018 se registran más de 35 mil homicidios dolosos anuales; del año 2000 a la fecha la organización Artículo 19 ha documentado más de 150 asesinatos de periodistas; solo en 2022 se tiene registro de más de 600 presuntos feminicidios en todo el país, y de acuerdo con diversas estadísticas en México tenemos más del 98% de impunidad; por mencionar algunas cifras.

Sin embargo, vale la pena mencionar que no todo ha sido malo, también se han hecho acciones positivas en favor de los derechos humanos. Por ejemplo en el año 2011 se consolidó una importante reforma constitucional que trajo como consecuencia la adopción de criterios muy favorables por parte de la Suprema Corte de Justicia en temas como derechos de personas indígenas, derechos de personas con discapacidad, matrimonio igualitario, derechos sexuales y reproductivos, igualdad de género y libertad de expresión, solo por mencionar algunos. 

También, a través del sector social y privado se ha realizado una importante labor en favor de los derechos humanos. Por un lado, desde la sociedad civil se han gestado esfuerzos muy valiosos, mismos que están reflejados en reformas de ley, políticas públicas y sentencias paradigmáticas en favor de los derechos de todas las personas. 

Por su parte, las empresas también han comenzado a demostrar que existe un genuino interés de algunas de ellas por implementar principios y valores en favor de la dignidad humana en los centros laborales. Un claro ejemplo es el trabajo que realiza el Centro Eugenio Garza Sada que, en conjunto con sus empresas aliadas, busca potenciar la capacidad transformadora de las y los empresarios con la finalidad de generar una sociedad responsable, participativa y solidaria.

Al final del día el objetivo de los derechos humanos es que todas las personas alcancemos un desarrollo integral, que podamos vivir en un ambiente que nos permita realizar nuestros sueños y aspiraciones. Esto solo se logrará si trabajamos de manera coordinada sociedad, empresas y gobierno; ningún cambio será permanente sin la concurrencia de voluntades de estos tres sectores sociales.

La promoción de los derechos humanos es fundamental en este proceso. Nos toca, como diría Eleanor Roosevelt, empezar con cambios en lo más íntimo de nuestras comunidades para continuar afrontando los problemas de un país que exige unidad, coordinación y sensibilidad. ¿Todo está perdido? Claro que no, pero si queremos que los derechos humanos dejen de ser solo un discurso cada diez de diciembre nos corresponde no rendirnos y continuar caminando hacia el horizonte de desarrollo y bienestar que nos presenta un mundo en donde los derechos humanos sean una realidad para todas las personas.