Trabajar por la honestidad en México

En términos porcentuales las pérdidas derivadas de actos de corrupción en nuestro país representan casi el 10% del PIB nacional, esto de acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA) es casi 5 veces mayor al promedio que se presenta en todo el mundo en donde el porcentaje es del 2% del PIB global. Al parecer no se trata de actos particulares ni siquiera de casos emblemáticos, se trata en cambio de una práctica extendida desde lo local hasta lo federal que se expresa en las más diversas formas y está presente en lo público, lo privado y lo social.




Por ejemplo en el año 2015 se estima que la corrupción en nuestro territorio alcanzó los 906 mil millones de pesos lo que representa el 5% del PIB de ese año. De acuerdo con el libro de la Dra. María Amparo Casar “Anatomía de la Corrupción 2015” los costos de la corrupción implican entre otras cosas la pérdida de 480,000 millones de empleos al año así como la pérdida de 5% de las ventas en las empresas sólo por mencionar algunos. Así también este estudio comenta que ante un incremento en la corrupción hay un incremento en la violencia.

Ante los alcances que esta problemática tiene en lo económico, político, y social, sólo por mencionar unos rubros, el gobierno mexicano aprobó a partir de la reforma constitucional del mes de mayo de 2015 el Sistema Nacional Anticorrupción para poder atajar este fenómeno; en ese marco se estableció que el sistema sea presidido por ciudadanos, por ello la investigadora de la UNAM, Jacqueline Peschard encabezará el primer Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción.

Entre las aportaciones de esta Ley está el fortalecimiento de instituciones como la Secretaría de la Función Pública y se les dará autonomía para perseguir los actos de corrupción, igualmente se ponderó la transparencia y rendición de cuentas en búsqueda de un combate a la problemática; los alcances de la reforma en lo normativo se aprecia en aprobación de siete paquetes de legislación secundaria en la materia, a saber:

La Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, la Ley General de Responsabilidades Administrativas, la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, son el cuerpo que vertebra y articula de manera lógica otra serie de reformas a la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, a la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, al Código Penal Federal y a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Se trata de un gran trabajo inédito por sus alcances y será la fuente que permitirá construir una nueva forma de trabajar en la función pública con base en la transparencia, la rendición de cuentas y sobre todo con ética pública.

Por el lado del Poder Legislativo, la Junta de Coordinación Política creó en diciembre de 2016 la Comisión Investigadora del Funcionamiento de los Organismos Descentralizados y Empresas de Participación Estatal Mayoritaria, presidida por el suscrito, y que se integra con un grupo plural de diputados de todos los partidos políticos, y su presidencia será rotativa cada cinco meses entre los grupos parlamentarios que las integran.

Esta comisión investigadora se creó para revisar que las operaciones y contratos de infraestructura y servicios con particulares se hayan apegado a los principios de legalidad, transparencia y honradez, vigilando el apego a las normas y procedimientos. Para el desarrollo de sus funciones la Comisión se coordina con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y con los Órganos Internos de Control de las Entidades Paraestatales. La Comisión al revisar estos contratos realiza un tipo de revisión que no suple ni duplica a la ASF, sino que asegura que los contratos se desarrollen en apego a los que las normas establecen.




En los próximos años deberá trabajarse en todos los frentes de la función pública para lograr que la honestidad sea una forma cotidiana de trabajar, para que el dinero público se gaste en lo que se tiene que gastar, para  optimizar el uso de los recursos que son de todos, y sobre todo, para dejar atrás una era en que la administración de recursos terminó por convertirse en un factor adverso a la legitimidad y credibilidad del Estado mexicano.  La corrupción cuesta mucho más del diez por ciento del PIB, cuesta la disolución de las instituciones,  la pérdida de credibilidad y la fractura de la confianza ciudadana en sus gobiernos.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

El Talón de Aquiles: “El Manifiesto de Paz Sostenible (Segunda Parte)”

El martes 14 de marzo de 2017, el Laboratorio Transnacional Paz Sostenible A.C. (LTPS), cumplió su primer año de existencia. Esta ocasión amerita retomar la reflexión que inicié en abril del 2016, en el Talón de Aquiles # 8, titulado “El manifiesto de paz sostenible (primera parte)”. Procedo entonces en dos vertientes. Por un lado, es central recordar por qué es importante reflexionar sobre la paz, y su sostenibilidad. No pretendo desarrollar aquí una cátedra al respecto y tampoco estoy seguro de poder hacerlo.

Sí puedo afirmar que este es uno de los temas centrales de nuestro tiempo, si bien existen dos elementos que convierten esta reflexión, como explicaré a continuación, en una aventura abstracta y difusa. A pesar de ello, quisiera enumerar, en un segundo momento, algunos de los desafíos que debemos enfrentar los que deseamos trabajar a favor de la paz.

 

¿Por qué es importante reflexionar sobre la paz sostenible?

La paz ha preocupado a filósofos por milenios, si bien el carácter abstracto y difuso hace de esta, una ardua aventura. Por un lado, existe la crítica del idealismo: el pacifismo es un movimiento ingenuo, que no toma en cuenta el hecho que los protagonistas sociopolíticos son racionales y egoístas.

La guerra ha existido desde que el ser humano puso los pies sobre el planeta; el mundo en el que vivimos hoy es el resultado de esa realidad. Desde esta perspectiva, los intereses, tanto en política interna como internacional, explican nuestra tendencia a la violencia. Múltiples ejemplos, sin embargo, en diversas áreas del quehacer humano, muestran que esta afirmación no es tan certera, y que sí es posible pensar en un mundo articulado alrededor de la cooperación internacional.

El hecho que el “egoísmo racional” guíe mucho del comportamiento humano, no implica que el mismo se guíe exclusivamente por el egoísmo.

Si nos hubiéramos rendido ante esta supuesta “cruda realidad”, no existiría hoy una Organización de Naciones Unidas (ONU) la cual, a pesar de sus múltiples debilidades, sigue presentándose como un baluarte de los que pensamos que un mundo mejor es posible.

Son 97,000 Cascos Azules, provenientes de 110 países grandes, pequeños, ricos y pobres, los que en 2017 se encuentran desplegados en 16 operaciones de paz alrededor del mundo. Hoy, si bien los conflictos armados internos siguen cobrando muchas vidas, demasiadas, la guerra entre Estados ha prácticamente desaparecido. Esta cooperación no se limita al nivel político.

En el ámbito científico, uno de los mayores logros en ingeniería, la Estación Espacial Internacional, y que es el fruto de la cooperación entre la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Agencia Espacial Rusa (FKA), la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA), y la Agencia Espacial Europea (ESA), pasa por encima de nuestras cabezas más de 15 veces por día, a una velocidad de 27,743 kilómetros por hora.

Si esto no ejemplifica cooperación internacional a favor del progreso humano, entonces que alguien me explique de qué se trata. Es decir, no es fácil cooperar, pero se puede, y ejemplos reales y concretos existen para sustentar esta posición.




Por otro lado, hablar de construcción paz es difuso, pues existen múltiples formas de violencia que se erigen como obstáculo. Si se focaliza exclusivamente en violencia letal, es decir en las muertes, es fácil perderse en los análisis de las dinámicas de la violencia colectiva en cualquiera de sus formas.

Ya sea violencia política (que enfrenta Estados represores a guerrillas y otros grupos armados), violencia social (que puede tomar la forma de genocidios, limpieza ética, etc.), o violencia económica (principalmente causada por el crimen transnacional organizado), el análisis no es fácil.

Pero si, además, incluimos otros tipos de violencia – la de género (contra las mujeres y poblaciones sexualmente diversas), la simbólica (discriminación y otras exclusiones basadas en características étnicas o socioeconómicas), el maltrato a personas de la tercera edad, a los animales, etc. – entonces nunca terminamos.

Alcanzar la paz significa entonces luchar contra esos comportamientos. Es decir, la “paz sostenible” implica una revolución que debe abarcar al ser humano en todas sus dimensiones. La opción contraria, es decir no hacer nada porque es iluso pensar que se puede cambiar, no es éticamente factible.

No solo implica aceptar tanta injustica y maltrato, sino que además incurrimos en una contradicción ética: vivimos, y muchos de nosotros defendemos, un mundo en donde el universalismo de nuestra moralidad nos enseña que todos los seres humanos somos iguales. Habría entonces que actuar consecuentemente.

 

¿Por dónde comenzar?

En la abstracción de lo general, es posible argumentar que es vital extender los valores del cosmopolitismo, los cuales se nutren del pensamiento estoico greco-romano, y que encontraron en Kant a un aliado importante. Debemos ser prudentes y adherir a valores propios de la humanidad. Debemos alejarnos de los nacionalismos insensatos. Para ello, debemos comenzar aceptando el precepto publicado en 1762 por Jean-Jacques Rousseau, en su novela “Emilio o de la educación”, según el cual el ser humano es “bueno por naturaleza”.




Argumenta Rousseau que, si no fuéramos oprimidos por la educación tradicional y corrompidos por la sociedad, estaríamos todos orientados a hacer el bien. ¿Idealismo? Tal vez ese sea el caso, pero tal vez no. En su libro “Camino hacia la Libertad”, Rolihlahla, llamado cariñosamente en Sudáfrica Madiba, pero quien es mejor conocido a nivel internacional por el nombre que adoptó para poder asistir a la escuela – Nelson Mandela – señalaba: “Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”. Sudáfrica sigue siendo, a pesar de todo, un modelo de transición pacífica hacia la democracia. ¿Amor y Paz? Tal vez, pero con resultados concretos.

¿Cuál es el punto? Cuando el planeta explote, ya sea por el cambio climático, porque alguna de las armas nucleares detone por abandono o por haber caído en manos de un grupo/red transnacional radical, o porque las desigualdades sociales han llegado a un punto insostenible, poco importará si somos japoneses, marroquíes, o turcos.

Todos estamos en el mismo barco, y aunque vivamos creyendo que solo en el comercio nos liga, la verdad es que somos más interdependientes de lo que pensamos: nuestro futuro, y el de las especies que nos acompañan, depende de las acciones que, como colectividad, tomemos hoy.

Pensar en términos de “paz sostenible” es entonces importante al menos en tres sentidos.

Primero, es un acto político, pues al hacerlo, estamos indicando que, a pesar de los intereses particulares de múltiples actores, se debe ir más allá. Se trata un necesario e impostergable acto de rebeldía, de juventud e ingenuidad, ante el cinismo que nos ahoga.

Segundo, es un acto de humanidad y humildad. Se trata de reconocer que nuestro interés racional y egoísta nos llama a vivir en ambientes que garanticen la seguridad. Desarrollar arquitecturas segregacionistas que esconden lo feo, es decir la pobreza, para mostrar solo lo bonito (esto aplica a nivel local e internacional) no implica seguridad. La paz sostenible incluye también proteger el medio ambiente y las especies animales, pues no hay economía que aguante un planeta desarreglado.




Pero todo esto es abstracto. ¿Por dónde comenzar en lo concreto? Cuatro son los principales retos del LTPS en lo inmediato. Primero, es fundamental conseguir financiamiento estable que permita desarrollar proyectos concretos en aspectos específicos del quehacer humano ligados de forma directa o indirecta a la generación de espacios de paz.

El reto es de talla, pues la cooperación usualmente privilegia la generación de logros el corto plazo, en una lógica de eficiencia en la gestión financiera. De lo que se trata es de circunscribir estas iniciativas “fragmentadas” en una visión holística que permita cumplir con el cortoplacismo sin perder de vista el largo plazo. Segundo, hay que quebrar la lógica de competencia entre las entidades gubernamentales, no-gubernamentales, y la academia. Hay que generar genuinos espacios de convergencia interinstitucional.

El LTPS es una iniciativa independiente, interinstitucional y multidisciplinaria, y por ello requerimos de la cooperación para crecer. Debemos actuar en esta dirección sin caer en líneas partidarias o políticas que a veces, por no decir a menudo, impregnan el quehacer de las entidades públicas y privadas.

Tercero, el elemento transnacional, que implica la adopción de una perspectiva “glocal” (intersección entre lo global y lo local) es central, pues en el mundo contemporáneo, lo global tiene incidencia local, y viceversa. Cuarto, debemos pasar de la teoría a la práctica. Lo afirmaba el año pasado y lo vuelvo a afirmar hoy: uno de los retos de nuestra generación es ejecutar ideas que cambien el mundo en el que vivimos: diagnósticos tenemos de sobra; lo que hace falta es actuar, y hacerlo asertivamente.

 

Epílogo (un poco menos preliminar que el del año pasado)

Ser “cosmopolita” o considerarse “ciudadano del mundo” no significa viajar mucho, ser “internacionalista” o tener diferentes nacionalidades. Ni siquiera implica ser multicultural. El cosmopolitismo es despojarse del nacionalismo que tanto daño ha hecho, dejar de cantar himnos y de envolverse en banderas, y priorizar la adhesión a la humanidad. Primero soy humano; luego puedo ser costarricense, francés, gay, norcoreano, rico, pobre, latino, asiático, bisexual, conservador, mujer, o revoltoso.

Implica también reconocer que los intereses individuales no se pueden alcanzar si no existe una garantía de supervivencia en paz, la cual, como especie, debería ser considerada nuestro más importante interés colectivo. Invito a todos los que se deseen sumar a esta iniciativa, a acercarse a nosotros. Las necesidades son múltiples, los recursos escasos, pero la acción colectiva organizada es necesaria.

Por algún lugar se empieza, y este puede ser un buen inicio. Termino esta segunda parte del manifiesto de paz sostenible igual que el año pasado: hago un llamado para que seamos, más que expertos en construcción de paz, verdaderos constructores de paz. Mayor información sobre el LTPS es accesible en nuestro sitio web, el cual debería entrar en funcionamiento muy pronto, por la página Facebook (@pazsostenible.org), la cual está en actividad desde febrero de 2017. También nos pueden escribir a: info@pazsostenible.org

Fernando A. Chinchilla

Cholula (México), marzo de 2016

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

¿Qué nos dejó el 8 de marzo?

En el Día Internacional de la Mujer, se conmemora la lucha por la cual hemos transitado las mujeres para el reconocimiento de nuestros derechos. Es un día que te invita a reflexionar, debatir y denunciar los problema actuales a los que nos enfrentamos diariamente. Justamente, mí 8 de marzo lo conmemore de esa forma: reflexionado.

Les comparto mis reflexiones entorno al Día Internacional de la Mujer:

En primer lugar, la frase: “feliz día de la mujer”. ¿Por qué me debería sentir feliz?. Me pregunté, insistentemente. De verdad, todavía no comprendo por qué debo sentirme feliz, es pleno 2017 y aún tenemos que marchar/luchar/exigir derechos. Otra frase, que me retumbó fue: “feliz día  a ti mujer, por ser esposa, madre, hija, hermana.” En serio, ¿siempre tenemos que ser objeto de alguien más?. Al parecer, por el contenido de esos mensajes, las mujeres siempre “funcionamos” para otra persona.

En segundo lugar, es evidente la desinformación que existe respecto a las verdaderas razones por las cuales se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. De nuevo, la sociedad invisibiliza la causas reales y la disfraza de romanticismo barato.

El Día Internacional de la Mujer nació por diversos acontecimientos históricos. Por un lado, la huelga de trabajadoras 1857 en Nueva York; el trágico incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en 1911, en donde murieron más de 140 mujeres; la defensa y exigencia constante de mejores condiciones laborales.  Por el otro, la movilización de las sufragistas por los derechos político-electorales.[1]




El 8 de marzo se instauró como un día para conmemorar la lucha feminista. Recordamos a todas las mujeres que han defendido y luchado por los derechos que en la actualidad nosotras gozamos. Es un día, dedicado a generar espacios para la manifestación de nuestras ideas. ¿Qué derechos nos faltan revindicar?. Repensar cuáles son los problemas que nos aquejan hoy en día (obstáculos reales).

De lo anterior, parte mi tercera reflexión: ¿Cuáles son las pugnas que tenemos que continuar? Es cierto, en el ámbito jurídico hemos ganando terreno, en la ley se goza de igualdad ante el hombre, pero ¿poder ejercitar nuestros derechos en verdaderas condiciones de igualdad?.

La desigualdad de género no esta plasmada en el texto jurídico, la desigualdad de género esta plasmada en la realidad social. Los problemas de género no se encuentran en la ley, se encuentran impregnados en las construcciones sociales, en los papeles que nos obligan a desarrollar <<por ser mujeres>>. Nuestros derechos reconocidos constitucional e internacionalmente, en la práctica son inaccesible y poco efectivos. Seguimos condicionadas por nuestro género.

Creo innecesario poner cifras, 45% mujeres actualmente sufren o han sufrido violencia (desde niñas); 5 mujeres mueren a diario (sólo por ser mujeres); en Nuevo León se activó la alerta contra la violencia de género; también persisten cuestiones en el ámbito laboral, en donde las mujeres seguimos ganando menos; o el no reconocido trabajo de cuidado que nos “tocó” realizar.

La violencia y desigualdad de género persisten, las brechas sociales persisten. No me cansare de decirlo. La lucha continua y no únicamente por el reconocimiento de nuestros derechos, sino también por el libre acceso de ellos. Hasta que no exista desigualdad en todos sus ámbitos y expresiones.

Mi última reflexión, es la que más me ha pesado en todo el día. El miedo de algunos hombres por el empoderamiento de las mujeres (reconozco a los que se unen a la lucha). Es increíble, escuchar a hombres “sedientos de supuesta igualdad” inconformados por el Día Internacional de la Mujer.

Estas son algunas de sus frases que me tocaron presenciar: “quieren igualdad, tener un día especial, no es ser iguales”;por qué no existe un Día Internacional del Hombre” (sí existe); “las mujeres ya están igual que los hombres, no necesitan más derechos”; “al rato la balanza se va a invertir las mujeres van a querer tener el poder”. Los mismos argumentos infundados que año tras año nos toca escuchar.




La última frase fue la que me causó más impacto. Los hombres tiene miedo de perder su poder. Las aportaciones de muchos, consistentes en críticas destructivas y mal informadas, pareciera como si estuvieran intimidados por el feminismo. Pienso, que mucha de esa crítica solamente detona un desconocimiento total de lo qué realmente es el feminismo.

Afecta gravemente  al movimiento que muchas personas no están abiertas al debate, y su argumentación sobre las condiciones actuales de las mujeres, esta basada únicamente en su contexto (obviamente privilegiado). Considero, que debemos de trabajar en conjunto para la construcción sólida de ideas igualitarias.

Debemos reflexionar sobre nuestras construcciones sociales, la prácticas comunes que realizamos y las razones por las cuáles las implementamos. Reflexionar sobre la violencia en todos sus contextos y formas. Nuestro parámetro de medición no puede ser nuestra propia realidad, no es suficiente. Tenemos que empezar abrir el diálogo, creando espacios donde todas las personas quepamos.

Para finalizar, me gustaría cerrar con una frase de Chimamanda Ngozi Adichie:

“Algunas personas preguntan: ¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres la que, durante siglos, han sido excluidas. Seria como negar que el problema de género tiene como blanco a la mujeres”

[1] Les recomiendo leer la columna “Felicitar a las mujeres en su “su día” de Regina Larrea Maccise. Considero que su contenido sigue vigente. Disponible en: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=4676

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Las joyas provienen del carbón

La portada de la revista Vanity Fair México en donde posa Melania Trump, causó debate, descontento e indignación. ¿Y cómo no provocarlo?. En la fotografía se muestra a la primera dama de Estados Unidos con un plato lleno de joyas el cual pretende ser una pasta.

El blog de noticias “The Huffington Post” condenó el artículo de machista. Y claro, está plagado de respuestas misóginas y machistas por parte de Melania. En el artículo se describió como: “tímida, bella y complaciente.”

Concuerdo plenamente con muchos de los comentarios que se realizaron en torno a la publicación. La revista Vanity Fair es responsable del daño que genera ese contenido, además de alimentar la tensión que existe actualmente entre México y Estados Unidos.

Después de conocer la noticia, recordé el documental Miss Representation[1], el cual visualizaba la desigualdad y violencia de género en Estados Unidos. Sobre todo puntualizaba la responsabilidad de los medios de comunicación en reproducir y provocar esa desigualdad.




“Las mujeres americanas prefieren ser modelos y estrellas de televisión, que convertirse en jefas de Estado.”

Entonces me pregunto: ¿Cuál es el mensaje que transmite Melania con esa fotografía?

Me alarma el efecto que puede causar una sola fotografía. Pero sobre todo, me preocupa la deshumanización exteriorizada de la Primera dama.

¿Cómo se les inculca a las niñas y niños que luchen en contra del machismo si tienen a Melania y Trump de ejemplo? ¿Cómo le enseñas a tu hijo a no tratar a las mujeres como objetos sexuales? si una persona que  escribió: “Las mujeres son en esencia objetos estéticamente agradables”[2] llegó a ser Presidente.  ¿Cómo les enseñamos a luchar por la justicia e igualdad social? Si la primera dama come pasta de joyas.

Aunque concuerdo con las críticas por el contenido machista del artículo, me gustaría reflexionar respecto a la irresponsabilidad de Vanity Fair México y Melina, en profundizar tan gravemente la desigualdad económica en el mundo – mientras los ricos comen joyas, hay personas que comen basura– y no, no lo sentencio en tono de exageración, sino de realidad. Les recomiendo ver el documental “La Isla de las Flores”.[3]




En el año 2016 los economistas Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, realizaron un estudio sobre el aumento de la desigualdad en Estados Unidos de América.

Lo señalaron actualmente como uno de los países con la economía más desigual. En las últimas cuatro décadas, la distribución de la riqueza se fue directamente a los ricos –siendo la más rápida de la historia moderna-. Los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres.[4]

A partir del año 1980, los ingresos del 50% más pobre se estancaron, mientras que los ingresos del 1% crecieron 205% y los del 0.001% despegaron, aumentado al 636%.[5]

En el año 2013 el expresidente Barack Obama manifestó que: “la desigualdad es el mayor desafío de nuestros tiempos”. Desde hace años se discutía sobre los problemas socioeconómicos que enfrenta el día de hoy la llamada: “nación más poderosa del mundo” –término con el cual estoy en desacuerdo-.

La Distribución de la riqueza en las últimas décadas, ha sido únicamente amasada por el 1% de la población estadounidense, con ingresos alrededor de 27 millones de dólares anuales por familia.

Claro, si abordo el tema de  desigualdad en Estados Unidos, es  casi imposible no mencionar sobre la desigualdad en México, país donde más de 45 millones de personas viven en pobreza.[6] En donde se ha ido generando continuamente un círculo vicioso de desigualdad y bajo crecimiento económico.

El estudio realizado por OXFAM México, titulado: “Desigualdad extrema en México”, mostró que pertenecemos dentro del 25 por ciento de los países con mayores niveles de desigualdad. Además de evidenciar en manos de quienes se concentra el poder económico, político y social.[7]

Si de algo estoy segura es que la pobreza mata, y mata todo. Para comenzar, es uno de los principales factores de la violencia, marginación y castigo por parte de la sociedad.

Además agregando, la reproducción del machismo, el cual causa desigualdad de género y económica. Lo más triste es que esa reproducción provenga de “representantes sociales”.

En el 2014 el 53.9% de la población de 0 a 17 años, –es decir 21.4 millones de niñas, niños y adolecentes-,[8] se encontraba en situación de pobreza en México. Lo cual dificulta directamente el ejercicio de su derechos, como lo son, la educación, alimento, acceso a la salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de vivienda.

La mayoría de nuestra población no cuenta con servicios básicos para desarrollarse, menos para materializar una verdadera calidad de vida.

Es preocupante ver que  Vanity Fair México reproduzca una imagen tan desagradable, como ver a la Primera dama comiendo joyas. Además considero que no se les debe de eximir de responsabilidad, simplemente por ser una revista de la “elite social”.

Es indignante también como alguien con un puesto tan importante –de representación social– acepte mostrar una imagen tan insensible, no solo de nuestra realidad, sino también de la suya.

Independientemente de quién sea o lo que constantemente externe, debemos de condenar sus actos pedantes e inhumanos –y no para que cambien– sino para que las personas –sobre todo las mujeres– estén conscientes de lo que verdaderamente provocan: desigualdad, pobreza, división y sobre todo, exclusión. [9]

[1] Se encuentra disponible en Netflix

[2] Libro Trump 101, lanzado en año 2006.

[3] Link: https://www.youtube.com/watch?v=9fEMHB9kksM

[4] Economic growth in the United States: A tale of two countries. Washington  Center of Equitable Growth. Disponible en: http://equitablegrowth.org/research-analysis/economic-growth-in-the-united-states-a-tale-of-two-countries/

[5] Economic growth in the United States: A tale of two countries. Washington  Center of Equitable Growth. Disponible en: http://equitablegrowth.org/research-analysis/economic-growth-in-the-united-states-a-tale-of-two-countries/

[6] OXFAM México, Desigualdad extrema en México, Concentración del Poder Económico y Político. Disponible en: http://www.cambialasreglas.org/pdf/desigualdadextrema_informe.pdf

[7] Id.

[8] UNIFEC, Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México 2014. Disponible en: https://www.unicef.org/mexico/spanish/MX_Pobreza_derechos.pdf

[9] El ser humano posee un telencéfalo altamente desarrollado, un pulgar oponible, además es libre, por consecuente está capacitado para crear su propia realidad, lo que trae consigo: la capacidad y razonamiento, la determinación del bien y el mal. Pero hay un factor que impide el desarrollo pleno del ser humano, conocido como: “el dinero” – La Isla de las Flores

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

In Memoriam: Fernando Maiz

Fernando Maiz deja una doble huella en la vida regiomontana y neoleonesa. La primera que tendrá que crecer y seguir floreciendo en nuestra sociedad, es la de su fe en la participación ciudadana cómo camino de la mejora continua para la vida política y cómo camino de una mejor convivencia entre los mundos ciudadanos y políticos.

Nunca ha dejado de tender puentes entre la sociedad civil y una clase política que no siempre ha entendido su mensaje, a pesar de disfrutar sus esfuerzos de convivencia.

La segunda ha sido determinante en los años más difíciles de la violencia y de la desesperación y ha consistido en mostrar un camino que otros habían recorrido, en circunstancias igualmente complejas y oscuras. Abrió la comunicación entre Nuevo León y Antioquía en Colombia, entre Medellín y Monterrey, facilitó con mucha generosidad los contactos necesarios para que los políticos neoleoneses pudieran aprender de las experiencias de sus colegas colombianos.

Aportó además su visión de una sociedad que puede combinar el respecto a la Naturaleza con un progreso del cual era parte integral. Ojalá muchos de nuestros alcaldes metropolitanos recuerden su mensaje y aprendan de esta visión sin la cual no hay verdadero estadista.

Participación ciudadana y esperanza, respeto y generosidad, forman parte del legado que deja Fernando Maiz. Que descanse en Paz. Enviamos nuestras condolencias a su familia por este conducto.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Una cuestión de ética

Lamento mucho lo sucedido en el Colegio Americano del Noreste en Monterrey, Nuevo León y me uno a la pena que embarga a las familias de las víctimas, tanto de la maestra como de los alumnos y alumnas.

No voy a escribir sobre lo que pudo hacerse para evitar lo sucedido ni voy a tratar de señalar culpables, ya que en estas situaciones no me parece correcto señalar. Tampoco abundaré en que lo que tenemos que hacer es un análisis introspectivo y determinar cómo es que hemos normalizado la violencia y qué podemos hacer para que la sociedad tóxica en la que vivimos no siga propiciando estas lamentables tragedias.

No escribiré sobre eso. Escribiré sobre la responsabilidad que tienen los medios de comunicación de informar.




Informar, en el contexto de las noticias, implica dar a conocer al público un hecho relevante. En el caso de la tragedia del Colegio Americano del Noreste, los medios de comunicación hubieran cumplido su deber de informar a la población simplemente mencionando que hubo un school shooting en el Colegio en cuestión, orquestado por un menor de edad, en el que varias personas, incluyendo el agresor, resultaron gravemente heridas. Éso hubiera sido suficiente.

Pero a la mayoría de los medios de comunicación no les interesa informar, lo que les interesa es generar visitas en sus sitios web o redes sociales, razón por la cual se extralimitaron: publicaron videos y fotografías de las víctimas del tiroteo.

Es así como Multimedios, El Norte, Reporte Índigo, El Universal, entre otros, no “cumplieron con su deber de informar”, sino que cometieron una violación a la intimidad de las víctimas menores de edad. Informar no significa difundir fotografías de las personas heridas, en el suelo, incluso sin distorsionar los rostros.

La Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LDNNANL), así como su Ley General, es clara en que las personas menores de edad tienen derecho a la intimidad personal y “no podrán ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada(…); tampoco de divulgaciones o difusiones ilícitas de información o datos personales, incluyendo aquélla que tenga carácter informativo a la opinión pública o de noticia que permita identificarlos”. [1]

La LDNNANL impone a los medios la obligación de asegurarse que las imágenes que difundan no pongan en peligro, entre otras cosas, la dignidad de las personas menores de edad. [2] El DIF de Nuevo León ya emitió un comunicado en redes sociales en el que menciona que ejercitará una acción en contra de los medios de comunicación que cometieron esta infracción a la ley.




Inclusive, la Procuraduría de Protección de las Niñas, Niños y Adolescentes del estado de Nuevo León puede actuar de oficio, es decir, sin necesidad de que quienes ejercen la patria potestad o la tutela de las víctimas menores de edad lo soliciten.

Queda en manos de la Procuraduría ejercer las facultades que le ha otorgado el marco jurídico e iniciar un procedimiento en contra de los medios de comunicación que cometieron esta infracción.

Los medios de comunicación no sólo tienen el deber de informar, sino que también tienen el deber de hacer un ejercicio ético de su profesión. La Ethical Journalism Network tiene cinco principios de la ética periodística [3] , entre los cuales están la humanidad y la responsabilidad. La humanidad significa que no debe dañarse a nadie; la responsabilidad, que debe asumirse las consecuencias cuando se cometan errores.

Multimedios, El Norte, El Universal, Reporte Índigo y todos los demás medios que difundieron las fotografías y el video, demostraron que no tienen ética periodística. La tragedia no basta, hay que exhibirla y conseguir un beneficio de ella.

Los límites a la libertad de expresión son otros derechos humanos, mismos que deben ponderarse en cada caso concreto. En este caso, el interés superior de la niñez es un claro límite a la libertad de expresión de los medios de comunicación.

No se justifica de ninguna forma la difusión de las imágenes de las víctimas: son brutales y no necesitamos – ni queremos – más violencia. Exijamos como sociedad una forma más ética de hacer periodismo. ¡Basta de morbo! Más respeto para las víctimas, por favor.

[1] Artículo 97 (LDNNANL).
[2] Artículo 80 (LDNNANL).
[3] Ethical Journalism Network. Five Core Principles of Journalism. Disponible en línea: http://ethicaljournalismnetwork.org/who-we-are/5-principles-of-journalism.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Tragedia en Nuevo León

Como ya estarán enterados la mayoría de los neoleoneses y mexicanos, el día de ayer un alumno del Colegio Americano del Noreste disparó dentro de su salón dejando cuatro víctimas, tres de ellas en gravedad y una fuera de peligro, además de quitarse la vida después de los acometidos.

Aunque ni en Monterrey, ni en México desconocemos la violencia, este suceso en específico nos dolió en lo más profundo por distintas razones. Primero que nada, duele porque un menor de edad consideró necesario atentar contra su vida y la de sus compañeros y maestra.

También duele por que se ha dado a conocer que el menor estaba asistiendo a terapia ya que mostraba signos de depresión, lo cual abre la herida de cómo en la sociedad mexicana y aquí mismo en Nuevo León, minimizamos muchas veces las enfermedades y trastornos mentales, llamando a aquellos que asisten ya sea a un psicólogo o psiquiatra “loquitos”.

Así mismo, duele porque muchos periódicos en sus plataformas, con tal de tener más tráfico o atraer a los lectores, decidieron subir el video del tiroteo. ¿A quién le hace bien observar tal tragedia? Si con escuchar lo sucedido es suficiente para entristecer a cualquiera.

El compartir estas imágenes y videos no sirven para prevenir futuros ataques de este tipo, inclusive los podría promover, además de que demuestra una increíble falta de solidaridad hacia los familiares y amigos de las víctimas.

Muchos culpan a los padres del menor porque “no tuvieron el cuidado suficiente”, y aunque de nada sirve señalar, creo que la culpa no es exclusivamente de ellos, también es de nuestra sociedad, dentro de la cual en muchísimos casos dejamos pasar actos violentos y en ocasiones hasta los promovemos, compartiendo imágenes o contenido que puede ser dañino para los más jóvenes, también nos burlamos de quienes buscan ayuda psicológica siendo esto algo perfectamente sano y normal.




Así mismo, la culpa es de algunos medios de comunicación, que como en esta ocasión, sí cumplieron con la tarea de informar pero también cayeron en el amarillismo y el morbo.

Ayer aproximadamente a las 4:30 PM en camino a mi casa pase por la calle del colegio, aun habían muchos medios con sus cámaras y tripies, solo esperando. No tiene nada de malo que reporten lo acontecido, pero entristece ver como hay gente más preocupada y sedienta por ser el que da primero la información y de la manera más impactante que verdaderamente solidarizarse frente a los hechos.

Ante todos los acontecimientos violentos como del miércoles en Nuevo León, el tiroteo del Blue Parrot en Quintana Roo, y muchos otros; no debemos indignarnos por un día y seguir adelante sin pensar como es que podemos nosotros poner nuestro granito de arena y ayudar a crear un Nuevo León, un México, más unido, poner de nuestra parte para evitar que ocurran acontecimientos tan violentos (aunque muchas veces estos están fuera de nuestro control).

¿Y como podemos poner nuestro granito de arena? Porque “del dicho al hecho hay mucho trecho”, irónicamente, podemos poner nuestro granito de arena dejando de hacer muchas cosas.

Podemos dejar de juzgar a las personas que van al psicólogo o psiquiatra, podemos dejar de compartir imágenes que inciten a violencia de cualquier tipo, podemos evitar bullear a las personas simplemente porque no nos agrada su manera de pensar.




Mucho nos preocupa en un mundo tan cambiante, pero creo que este acontecimiento del día de ayer amerita que paremos para reflexionar que podemos hacer para comenzar a sanar nuestro Nuevo León, nuestro país, nuestro mundo, y aunque suene cliché y algo utópico, poder vivir en paz, o por lo menos con menos violencia.

Por último, recordemos ser solidarios con las victimas, que aun se encuentran delicadas, y con sus seres queridos.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Los 10 libros de 2016 (Segunda Parte)

Encuentra la primera parte aquí: https://goo.gl/i7GwIW

  1. Omertà, Mario Puzo

La Omertà es el pacto de honor que consiste en no hablar ni denunciar los delitos cometidos por otras personas. Don Raymundo Aprile deja la mafia para relevar el puesto a hijo adoptivo Astorre Viola.

Mientras tanto, un funcionario del FBI dispuesto a desmantelar a los Aprile ha convencido a los enemigos de dicha familia de violar la Omertà a cambio de protección federal. Astorre se dedicará a cuidar el patrimonio encomendado y de hacer pagar a aquellos que incriminaron a su mentor.




  1. El undécimo mandamiento, Jeffrey Archer

Para un agente de la CIA, el undécimo mandamiento es no dejarse atrapar y, en tal caso, no dar información al enemigo bajo ninguna circunstancia. Después de 28 años como agente, Connor Fitzgerald ha roto el undécimo mandamiento y mientras aguarda recluido en una prisión en San Petersburgo su vida dependerá de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia y de una conspiración que involucra a altos funcionarios de la CIA.

  1. Los Borgia, Mario Puzo

Una novela histórica sobre una de las familias más poderosas del renacimiento: los Borgia. Al ser elegido como el máximo dirigente del Vaticano, el Papa Alejandro Sexto (Rodrigo Borgia) tendrá que mantener el poderío de la Iglesia Católica a costa de abusos, corrupción y violencia.

Esta novela retrata la vida de Alejandro Sexto y sus cuatro hijos, quienes a pesar del promisorio futuro planeado meticulosamente por su padre, tendrán que pagar el precio de sus pecados.

  1. La mamma, Mario Puzo

Esta historia inspirada en la madre del autor, narra la vida de la típica familia de inmigrantes italianos en el Nueva York de los años 20.

Viuda en su primer matrimonio y abandonada por su segundo esposo, Lucía Santa tendrá que dar sustento a sus cuatro hijos en medio de la gran depresión, mientras adaptan sus costumbres y tradiciones italianas a la vida en América.




  1. El Siciliano, Mario Puzo

Mientras Michael Corleone está por terminar su exilio en Sicilia, su padre, Vito Corleone, le encomienda una importante misión: llevar a Norteamérica al bandido Salvatore Giuliano.

Este joven promotor de la justicia social se convirtió en la figura pública más aclamada de Sicilia al repartir los botines robados entre los campesinos y las familias pobres de su comunidad, situación que lo llevó a ganarse la enemistad del gobierno italiano y de la mafia.

Tras siete años de vivir fuera de la ley, Salvatore tendrá que planear su escape de la isla para encontrar una nueva oportunidad en Estados Unidos, al tiempo que sus poderosos enemigos le tienen planeado otro destino.

La meta de 2017 es un total de 12 libros, ¿cuáles son sus recomendaciones?

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Ahora sí: de la protesta a la propuesta

Una vez asumida la corresponsabilidad que NOS TOCA, necesitamos participar en ejercicios de ciudadanía que oxigenen la democracia en nuestro estado y país.

Ya sea desde una organización de la sociedad civil, un colectivo o una marcha pacífica, el alzar la voz muestra a quien ejerce el poder que hay quien vigila sus acciones y se inquieta cuando el panorama pareciera no ir por buen rumbo.

Hemos enfrentado momentos similares en el pasado, lo que más allá de dañarnos nos fortaleció y debemos retomar esas lecciones hoy.

Ante lo recién sucedido en nuestra ciudad, considero hemos olvidado que para resolver los grandes retos de hoy en día se requiere estar JUNTOS: Empresarios y académicos, el ímpetu de los jóvenes y la sabiduría de los mayores; ciudadanía y gobernantes.




Es imperante el construir puentes de diálogo, empatía y colaboración, más allá de fomentar la violencia, generar disturbios y romper la ley con la excusa de estar inconformes con las políticas gubernamentales.

Si se opta por el choque, al voltear la vista atrás, no encontraremos la apertura que se requiere y no demostraremos la capacidad ciudadana de entablar diálogos de altura con su autoridad.

Abracemos los retos y no dejemos a nadie fuera en el proceso. Reflexionemos qué acciones hemos hecho y dejado de hacer que nos han llevado al país que hoy estamos viviendo.

Nuevo León es resultado de generaciones de ciudadanos que con empeño buscaron propiciar un mejor lugar para vivir.




Que la desesperación no nos lleve a pisotear la historia sino a encontrar un momento de reflexión que nos permita seguir generando las Transformaciones que quedarán marcadas en la memoria colectiva.

Somos muchos los buenos y podemos, con determinación, mejorar nuestro México.
______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

La Gran Crisis Política

Pareciera como si el fin estuviera a punto de llegar. La clase política en el país ha perdido tanta credibilidad que da miedo. Miedo de ya no temerla a las apariencias y ya no buscar si quiera una legitimación que parece pérdida. El político de la vieja escuela en México está dando sus últimos respiros, pero al parecer también se ahorca solo.

Presenciamos, quizá, el caos más grande de México en los últimos 30 años. Los ciudadanos- para bien y mal- están tan hartos de sus gobernantes que han decidido salir a las calles a levantar la voz, y en ocasiones, a descargar su desesperación en forma de actos de vandalismo y violencia.

Y ¿cómo no estar hartos de una clase política tan pobre? ¿Cómo defender a una camada de gobernantes tan cínicos y además incapaces?




La realidad es que la corrupción en el país representa ya una fuga de egresos insostenible. En un país donde la economía ya ni si quiera es estable, donde el alza al salario mínimo es prácticamente nula y donde los servicios básicos siguen disparándose hasta los cielos resultado de pésimas gestiones gubernamentales y de una inexistente continuidad de proyectos.

La gran crisis de políticos en México nos está dejando grandes costes. Enrique Peña Nieto, que llegaba a la presidencia bajo dos lemas que pretendían modernizar la baraja política en el país. Desde el “Nuevo PRI” hasta el “Saving México” hoy tiene en sus filas tan solo un 7% de credibilidad entre los ciudadanos de México según algunas casas encuestadoras.




Javier Duarte y una de las gestiones más oscuras de gobernadores, plagado de sangre, violencia, despilfarro, corrupción e impunidad. Borges y Padrés, dos gobernadores que salieron cortados con la misma tijera, pero de diferente color.

Hilario Ramírez mejor conocido como “Layin”, un alcalde que sí robo, pero poquito. Actualmente se perfila para ser un serio candidato a la gubernatura de Nayarit, a pesar de los grandes escándalos por sus fiestas despampanantes, por levantarle la falda a las mujeres en plenos bailes públicos e incluso por regalar coches a personas que se hacen virales por las redes sociales.

Definitivamente vivimos la peor crisis de la clase política en México, en vísperas de los comicios electorales del 2018 no hay esperanza y la realidad es que tampoco hay razones para tenerla.

¿Qué estamos haciendo como sociedad para salir de ésta crisis? O ¿Tenemos a la clase política que merecemos? Lo dejo a su consideración. Por cierto, felices XV años de Rubí y un saludo al “talentoso” Lady Wuuu.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”