Cáncer Sindical

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Lo que en el siglo XIX comenzó como un genuino interés de proteger a los obreros que eran explotados en fábricas y obligados a trabajar en condiciones inhumanas, se convirtió en una poderosa estructura de poder que ejerce presión incluso en las decisiones transcendentales del país.

En los años 20, el sindicalismo obtuvo una enorme fuerza y poder social debido a la dupla formada por el gobierno y las organizaciones obreras a propósito de reconstruir el estado mexicano quebrantado en la década de 1910.

Personajes como Luis Morones fueron clave en el fortalecimiento del movimiento sindical, apoyado en gran medida por Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y otros jefes políticos que encontraron beneficios en el ordenamiento sindical.

“Los líderes actuaban mediatizando las demandas obreras y las decisiones eran tomadas en función de la alianza entre los dirigentes sindicales con los jefes políticos”, cita José Manuel Lastra, en su libro El sindicalismo en México. [1]

Durante todo el siglo XX y en la actualidad, los sindicatos han servido como un arma política y una impresora de votos que difícilmente algún candidato ha rechazado. Y es esta co-dependencia y beneficio mutuo la que ha alimentado su poderío y preservación en perjuicio de la actividad productiva del país.

Tanto la hacienda pública como la iniciativa privada son víctimas del gasto económico que representan los sindicatos. Por ejemplo “entre 2007 y 2015, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) ha recibido del erario más de 671.8 millones de pesos (mdp) por conceptos de apoyo económico al Comité Ejecutivo; festejos del Desfile del 1 de mayo; festejos de aniversario para la expropiación petrolera y gastos para la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo”, escribe Gerardo Villafranco en Forbes México. [2]

La cantidad de recursos públicos que son destinados por concepto de prestaciones laborales al personal sindicalizado representa para los tres niveles de gobierno un importante gasto que impide a las finanzas públicas dirigir ese dinero a inversión o servicios públicos.

 




Para el sector privado, la constante amenaza de que estalle una huelga si no se aceptan las condiciones propuestas por el sindicato en el contrato colectivo de trabajo merma la productividad de las empresas y, por ende, el de nuestro sistema económico.

“La falta de un auténtico liderazgo y representación de las organizaciones obreras no ha respondido a las exigencias de la clase trabajadora, quien ha rebasado en mucho las expectativas de sus líderes, comprometidos, en política, con intereses personales y apetencias de poder y riqueza, no de defensa ni de mejoramiento de la clase que representan”, expone Lastra en el libro anteriormente citado.

En concordancia con la cita anterior, líderes sindicales como Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps, por nombrar algunos, se han enriquecido estrepitosamente producto de la dirigencia del sindicato de maestros y de PEMEX, respectivamente, denotando la incongruencia entre los principios de un sindicato y los resultados reales de liderar uno. El poder político emanado de su cargo les ha permitido influenciar ampliamente en las decisiones transcendentales del país, incluso ejerciendo presión sobre distintos presidentes de la república.

 




Elba Esther Gordillo, quien fungió hasta 2013 como líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, fue arrestada por operación con recursos de procedencia ilícita, lavado de dinero y defraudación fiscal; Carlos Romero Deschamps se presume que participó en un desvío de más de $1,500 millones de pesos para la campaña de Francisco Labastida en 2000; Napoleón Gómez Urrutia, líder minero, se exilió en Canadá tras ser denunciado por un desvío de más de $55 millones de dólares del fideicomiso minero.

En la práctica, la representación de los trabajadores es eclipsada por la corrupción de los líderes sindicales, cuyo poder político y económico contraviene los motivos por los cuales los sindicatos fueron creados en un principio.

El sindicalismo en México representa una obstrucción al avance económico y al desarrollo de los trabajadores, quienes bajo el manto protector del sindicato, pueden llegar a ejercer mediocremente sus labores sin poder ser removidos ni sancionados.

Atendiendo a la primacía de la realidad, el líder sindical se enriquece y empodera con el apoyo de sus agremiados, éstos a su vez reciben prestaciones laborales más allá de las merecidas y ejercen un co-poder contra el patrón; donde, finalmente, este último se encuentra en desventaja ante exigencias económicas que sobrepasan la prudencia. Las características del sistema económico actual requieren empleados mejor capacitados y con mayor apertura a las exigencias de un mundo cada vez más competitivo.

[1] https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/anuario-mexicano-historia der/article/view/29632/26755
[2] http://www.forbes.com.mx/el-enorme-costo-de-los-sindicatos-en-mexico/#gs.gEIbLHI

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Dimes y Diretes: “Congreso Manipulado”

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En verdad que los diputados locales cada vez me asustan más, pero el que más me asusta, incluso más que los “payasos tenebrosos” que andan asustando gente en Estados Unidos, Canadá y últimamente en México, es Marco “El Pollo Loco” González.

Es que tal parece que el diputado del PRI tiene manipulado al congreso local y claro en el bolsillo tiene a Arturo “La Manzanita” Salinas, situación que le ha creado al panista encontronazos con los demás legisladores de su partido.

¿Por qué digo que “El Pollo Loco” tiene manipulado el congreso? Bueno pues no se si recuerdan que la semana pasada les contaba sobre la adquisición de 22 automóviles tipo Versa último modelo. La compra millonaria se debe, según el diputado priista, a que los carros actuales que tienen y que les dejó la legislatura pasada ya son antiguos y están muy desgastados, por lo tanto necesitan ir renovando la “flotilla”.

 




No entiendo bien por qué tanto el empeño de “El Pollo Loco” para comprar 22 carros Versa, hasta parece que él va a ganar comisión de la compra de los automóviles. Seamos honestos la situación económica del estado no esta en sus optimas condiciones, y con los recortes del año que viene al presupuesto, las cosas van a empeorar, es decir que esos 7 millones que les sobraron al congreso, es muy probable que los vayan a necesitar, como para que los anden gastando en cosas innecesarias.

Lo interesante de todo esto, es que realmente han sido pocos los diputados que han salido a decir que no están de acuerdo con la adquisición de los carros, entre ellos obviamente Samuel “Fotolog” García de Movimiento ciudadano.

Por parte del PAN no se ha escuchado ni pío, y es que como ya se sabe muy bien, “El Pollo Loco” y “La Manzanita” mantienen un serio “bromance” y este a llegado tan lejos que el diputado del PRI parece que ya manipula al diputado del PAN, no me sorprendería que esto resulte a la larga en más abandonos en la bancada del PAN.

 




¿Cuál debe de ser nuestra función como ciudadanos para evitar la compra de estos automóviles? Presionar, pero presionar en serio, enviar correos a nuestros diputados del distrito donde vivamos, llenar sus redes sociales de mensajes protestando esta nefasta compra que solo lo hacen para su propio beneficio y no de los ciudadanos.

Ahí Se Leen.

P.D. Al momento de realizar esta columna aún no se cancelaba la compra de 22 automóviles.

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DE LA CASA BLANCA AL PERDÓN

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En las últimas elecciones fuimos testigos de una jornada histórica para el sistema electoral y político mexicano. Una sociedad enardecida votó en contra de la corrupción, el despilfarro, la violencia y el narco-gobierno. Los ganadores formaron coaliciones para derrumbar al partido que por muchos años había gobernado en Estados como Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Durango.

La derrota fue tan dura que el presidente nacional del PRI no tuvo mas que renunciar y hacerse a un lado para permitirle a su partido buscar, de manera desesperada, componer el barco rumbo a una virtual derrota en el 2018.

En Nuevo León, por ejemplo, la sociedad le dio una paliza a los dos partidos que habían alternado el poder y que son denominadas las dos grandes fuerzas políticas de México. Jaime Rodríguez Calderón logró lo que jamás se pensó: un ’independiente’ sin estructura partidista llegaba a gobernar el Estado.

Todo esto sucedió como reacción a una de las peores gestiones presidenciales en la historia de México. Repleta de sinsabores que directa o indirectamente causaron las decisiones de Enrique Peña Nieto y sus asesores. Comenzó con un error tras otro, hasta que se convirtió en la burla favorita de los mexicanos en las redes sociales.

Que no sabía inglés, que no había leído libros, que se equivocaba al saludar militares y que era una broma a lado de los presidentes de Estados Unidos y Canadá. Pasó de la risa a la frustración profunda.

Jamás dio una respuesta contundente a los 43 normalistas desaparecidos y presuntamente asesinados por el narcotráfico, sus reformas no han terminado de ser lo que se presumía en una portada de revista como “Saving México” y estamos muy lejos de ser la potencia económica que Luis Videgaray Caso (Secretario de Hacienda) mencionaba al inicio de la gestión en el 2012.

Hoy tenemos a un presidente con los niveles más bajos de popularidad y credibilidad entre la población mexicana, quien ha estado inmerso entre la corrupción y la ostentación de riqueza sin tener la claridad perfecta de dónde se originó.

La Casa Blanca logró lo que quizá ninguna asociación pro participación ciudadana o política había logrado; causó que los mexicanos salieran a las calles a votar en contra del partido que lo postuló y que hoy sufre una profunda crisis de identidad.

Nuestro presidente ha optado por pedir ‘perdón’ como si eso devolviera esperanza a los familiares de los normalistas de Ayotzinapa, como si las disculpas fueran el plato lleno de alimentos con los que hoy millones de mexicanos en extrema pobreza pudieran comer y como si con esto la seguridad volviera a las calles. Acciones como ésta verán muchas de en dos años, no crean que es porque el presidente y su partido están arrepentidos, NO, es porque están realmente asustados por perder la presidencia en el 2018.

Sigamos despiertos mexicanos y recordemos que un “perdón” no soluciona en nada el país en llamas en el que hoy vivimos.

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Hay que tener buen gusto…

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Hola amigas, ¿cómo están? Les escribo desde Vancouver, ando aquí aprovechando que el galanazo de Trudeau(uffff) nos quitó la visa y de paso jugándole una partida de té canasta a mi amiguito Napoleón Gómez Urrutia, ex líder minero y que ahora, corrido/exiliado de la patria, es modista de altos vuelos aquí en Vancouver.

Les cuento que me escribió un wasapt, la Nena, una amiga de la parroquia de la Nati muy preocupada porque fue a comprar sus revistas Hola, Proceso, el suplemento Cumbres, TVNotas y el semanario de los Millonario$$ de Cristo y vio como gente de muy mal gusto se está metiendo en estas revistas.

Para empezar sale en todos lado un tal Agustín Basave, un muchacho muy mono con finta de chófer de la ruta 1, que me enteré que anduvo de outsourcing en la presidencia del PRD. Un tipo que agarró el trabajo en una feria del empleo que hizo el PRD al no encontrar un líder surgido de sus tribus.

De muy mal gusto que este señor salga en todos lados con su cara de depresión junto con esos famosos Chuchos que tienen menos moral y menos ética que los narcocorridos que escucha Silvano Aureoles…Luego me enteré del romance del senador Javier Lozano con una asesora de imagen llamada Desiree Navarro… de muy mal gusto que alguien tan corriente como Lozano salga en Hola donde debidamente sale gente de nuestra clase como el Rey de España, Barbarita Coppel, Alejandrito Hank, el presidente Peña, gente de bien, gente nice.

La entrevista que pareció una declamación de cursilerías de Lozano rayó en lo grotesco, se dijo conocedor de la música clásica, la ópera y admirador de la filosofía de la salsa… Supongo que para Lozano, Celia Cruz era prima hermana de Hegel y Kant… pobrecito Javier, ¿quién con 3 dedos de frente le va a creer que tiene buen gusto cuando de ser salinista y vocero de la fatídica campaña del ahora buchón y vocero del Opus Dei, Francisco Labastida Ochoa pasó a ser calderonista?

No me imagino cuanto tiempo tardó el fotógrafo de Hola para tomarle una foto donde Lozano se viera bien, con esa cara de mapache encandilado que no se maneja ni con el photoshop de Obama. (comentario patrocinado por Frijol with Gorgojo S.A)

Y para colmo ver la cara del esposo de Anahí, ídolo en TV Notas, con su finta de gringo vacacionando en San Cristóbal, invocando el fantasma de Díaz Ordaz da muy mal imagen a la socialité del país.

Pero bien me dice Napito, todos estos son priistas y tienen escuela del figureti, del vacilón desmedido en prensa, herederos del prócer aquel José López Portillo, el buen Pepe, nuestro Pepe el perro, ese hombre horrible pero que con sus devaluaciones sexies conquistó el corazoncito de Sasha Montenegro

La Nena es de esas groopies regiomontanas de la izquierda… no le vayan a decir esto, pero… de esas groopies que ni le entienden, no conocen a Marx ni a Engels, de esos que aprendieron de oídas… gente como Cristina Sada, Poncho Romo o Fernando Turner. Lo bueno es que son poquitos, creo…

Me dice Napito que deje de hacer bilis por lo que me dijo la Nena… y tiene razón, políticos corridos van y vienen en todos los partidos y en todas las clases sociales (Con o sin lucha de clases diría Marx), al fin, aquí, en Canadá y en China, para corridos… Los Cadetes de Linares… corridos classy, chic como deben ser.

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Abriendo fronteras

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Esta semana se dio a conocer la noticia de que Canadá eliminará el requisito de la visa para los mexicanos que deseen visitar ese país, medida que entrará en vigor a partir de diciembre de este año. Nuestro país ha recibido esta noticia como un paso más para el fortalecimiento de la relación entre México y Canadá, lo que sin duda beneficiará a ambas naciones.

Esta noticia es muestra de la necesidad que tienen los países para facilitar la interacción social y comercial, lo que sin duda tiene un impacto económico positivo. Lo contradictorio es que mientras algunas naciones reconocen las ventajas de fortalecer estos lazos, en otros países existen discursos que incentivan el rompimiento de estas relaciones internacionales, como si levantar un muro entre países vecinos fuera una solución a los problemas para los cuales no son capaces de idear una solución.

La globalización ha permitido que entre naciones intercambiemos no solo bienes, sino también nuestro capital humano. Esto ha tenido como consecuencia que las empresas se beneficien con la posibilidad de ofrecer sus productos y servicios en el resto del mundo, pero también que tengan acceso a los insumos que proporcionan otros países. De la misma forma, la movilización internacional de estudiantes ha permitido que el conocimiento no solo sea compartido, sino que se desarrolle a partir de la interacción de personas con bases académicas diferentes. El arte también se ha nutrido gracias al acceso que se ha tenido a una gran cantidad de culturas distintas.

Con todas las ventajas que tiene el mantener relaciones con otros países, resulta sorprendente que algunas personas mantengan el discurso de la necesidad de levantar muros para aislar naciones. Esta idea parece desprendida de la doctrina del proteccionismo, solo que esta vez no solo se pretende obstruir el comercio internacional, el objetivo final es separar culturas. Pensaríamos que movimientos como este forman parte del siglo pasado, pero al escuchar que estas ideas absurdas existen en nuestros días podemos cometer el error de ignorarlas, cuando lo que debemos de hacer es desacreditarlas.

Debemos de aplaudir decisiones como la que ha tomado Canadá de abrir sus puertas para la libre interacción de nuestros países y refutar cualquier discurso que incentive el rompimiento de lazos comerciales y sociales.

La estrategia de una persona para captar la atención de la población de un país no puede convertirse en la política pública que dicte el rumbo económico y social de una nación.

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Se hizo la luz…

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Hace poco buscando videos de la Tierra tomados desde la Estación Espacial me llamó la atención algo muy curioso que se repetía en cada uno de ellos.

https://www.youtube.com/watch?v=FG0fTKAqZ5g

¡Hay demasiada luz en las ciudades! Pensaba que era normal, pero investigando encontré un artículo basado en una tesis doctoral del astrofísico español Alejandro Sánchez de Miguel donde explica sobre el desperdicio de energía lumínica que se hace en las ciudades.

En resumen, hablamos de contaminación lumínica. ¿Qué es? Muy sencillo, es el brillo de luz en el cielo nocturno que se produce por la luz artificial (focos) que se reflejan en las partículas del aire. Esto lo puedes ver cuando sales de la ciudad en la noche y se ve un resplandor de luz en el cielo que está arriba de la ciudad.

La contaminación lumínica es una de las formas más generalizadas de alteración ambiental a la cual nos hemos acostumbrado y afecta gravemente nuestro ritmo biológico además de confundir e incluso matar insectos y aves migratorias (se estima que cerca de mil millones de aves mueren por contaminación lumínica en Norteamérica)

Otra consecuencia de esta contaminación lumínica es la contribución a aumentar el efecto invernadero en la atmósfera, ya que para producir tanta cantidad de energía lumínica se arrojan enormes cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera.

Desgraciadamente, la contaminación lumínica también nos impide apreciar al 100% el espacio. Se calcula que un tercio de la población vive en lugares donde la contaminación lumínica es tan alta que impide distinguir la Vía Láctea en las noches.

Te dejo una imagen de cómo se vería el cielo nocturno sin esta contaminación en la ciudad:

contaminacion

Las ciudades más contaminadas lumínicamente están en Estados Unidos, Japón, Corea, India, Argentina, Canadá, Brasil, Rusia y México. Es por eso que cuando sales a tu patio muy pocas estrellas son visibles y cada vez será más complicado poder verlas. Estamos en uno de los países más contaminados y tenemos que tomar cartas en el asunto.

¿Y qué puedo hacer?

Evitar la contaminación lumínica no significa apagar las luces en la noche o estar a oscuras siempre; significa iluminar mejor los lugares, dirigiendo la luz hacia donde la necesitamos, es decir hacia abajo, hacia el suelo.

Lo más importante y mi objetivo con esta columna es que seas consiente de que este tipo de contaminación también nos afecta, muy sutilmente pero a la larga vemos los efectos en nosotros y en el medio ambiente.

Y como amante del espacio me preocupa que en el futuro perdamos la posibilidad de ver las estrellas, de admirar los planetas y la Luna. No quiero que las siguientes generaciones tengan un cielo por las noches completamente iluminado, en donde las estrellas sean borradas.

Espero te haya gustado la columna. Nos leemos la siguiente semana.

@TonioRenteria – Making the Future come Faster

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“El Talón de Aquiles” # 9: Radiografía de un Laberinto

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Por primera vez en cuatro años y medio le tomé el pulso al aparato burocrático mexicano. Voy directo al grano. He aquí mis dos conclusiones luego de esta modesta pero intensa experiencia: (1) la presunción de culpabilidad lleva a la culpabilidad y (2) el desordenado cambio para generar eficacia termina generando más desorden. Afortunadamente, lo último que se pierde es la esperanza. Veamos en detalle estas observaciones.

La presunción de culpabilidad lleva… ¡a la culpabilidad!

El Talón de Aquiles de la burocracia mexicana se resume de la siguiente forma: todo ciudadano es fundamentalmente culpable hasta que demuestre lo contrario. A sabiendas de lo odioso que son las comparaciones, me permitiré señalar que en Canadá, país que conozco bien, no solo se parte de la idea contraria, es decir que el ciudadano es inocente hasta que muestre lo contrario, sino que existe además en ese país una cultura positiva de servicio público, en donde el empleado público considera un privilegio – sí, leyó bien: un privilegio – servir a sus semejantes. Sabe el servidor, además, que es su responsabilidad hacer bien su trabajo, pues su sueldo proviene del esfuerzo colectivo generado por los impuestos. La historia es bien diferente en México: muchos de los servidores públicos tienen poco de “servidores”. O mejor dicho, no sirven para nada, tanto literal como figurativamente. He calculado que en el mejor de los casos, se necesita ir a una dependencia pública al menos dos veces: la primera para saber por qué no se pudo hacer el trámite esa primera vez y la segunda para hacerlo. Eso es así, si tiene suerte o si es meticuloso con los requisitos. Porque no es nada extraño perderse en la tramitología burocrática.

He calculado que en el mejor de los casos, se necesita ir a una dependencia pública al menos dos veces: la primera para saber por qué no se pudo hacer el trámite esa primera vez y la segunda para hacerlo.

Recientemente, tuve que ir dos veces a un segundo piso, esperar 45 días hábiles, pasar al primer piso de la misma dependencia para cotejar todo de nuevo, cumplir con nuevos requisitos y sacar copias, para nada. Presenté cinco veces los originales hasta que un día me dijeron que debían verificar que los originales fueran… originales. Ese día decidí tomar vacaciones de la burocracia. ¿Por qué hay tanta informalidad en México? Basado en estas experiencias, propongo dos formas de responder a esta pregunta. La cultura del “no se puede” produce tal pérdida de tiempo y de energía, que muchos deciden, si pueden, no hacer nada (aun cuando preferirían estar en regla). Pero cuando los trámites son indispensables, la carrera de desconfianza alcanza tales proporciones que los controles burocráticos cruzados improbables e inverosímiles terminan atizando la creatividad ciudadana a límites inimaginables. Sería mejor cotejar los documentos una o dos veces, confiar en el trabajo de los colegas y acompañar al ciudadano a alcanzar su objetivo, que por cierto es cumplir con las normas legales que el mismo Estado le impone. Pero eso es imposible: en México somos culpables ante el empleado público y ante tal laberinto, terminamos siendo culpables de verdad, ya sea por inacción o por invención.

Sin un cambio integral y ordenado, las reformas a favor de la eficacia crean… ¡más ineficacia!

En principio, la informatización y puesta en línea de los servicios públicos deberían aligerar la tramitología y acercar el Estado al ciudadano. Eso es cierto si se respetan dos principios. Primero, internet complementa, no sustituye, la oferta de servicios. Si se ponen los formularios en línea pero se retiran de la oficina, los que no tienen acceso a internet no podrán realizar su trámite, aunque se presenten en la oficina y tengan todos sus documentos, pues primero deberán “ir a Internet” para imprimir sus formularios. Esto es así en un país en donde personas van a papelerías a solicitar que les envíen un email. Lo he visto: por MXP 10 (USD 0.80) el cliente dicta su mensaje como en los tiempos de los jefes, las secretarias y las máquinas de escribir. Un gobierno en línea, tal y como se implementa en México, crea entonces una odiosa discriminación entre ciudadanos conectados y desconectados. Se inventa además un paso adicional en el triatlón burocrático.

Si se ponen los formularios en línea pero se retiran de la oficina, los que no tienen acceso a internet no podrán realizar su trámite, aunque se presenten en la oficina y tengan todos sus documentos, pues primero deberán “ir a Internet” para imprimir sus formularios.

El segundo requisito para que una reforma informática genere los resultados esperados, tiene que ver con la eficacia y transparencia en el manejo de la información. Si los trámites son digitalizados y “subidos” a Internet, pero no se rediseñan las páginas para que la información sea fácilmente accesible, entonces este cambio produce más ineficacia: el ciudadano, por más conectado que esté, terminará frustrado por no encontrar la información. Tal vez habrá intentado obtener respuesta telefónica, pero al no obtener éxito, probablemente deberá presentarse en la oficina para que le expliquen en donde encontrar la información… en Internet. Si tiene suerte, es decir si el funcionario conoce la respuesta, deberá ir a buscar un acceso a internet para imprimir, llenar el requisito y entonces volver a presentarse, ahora sí, con los papeles, en la oficina. Y si no tiene suerte, ya sea porque le tocó uno de esos empleados que exigen fotocopias redondas o porque interactuó con uno que intentó ayudar pero no sabía–en México existe también un serio problema de formación de empleados, tanto en empresas privadas como en el sector público– pues habrá, ahí sí, que implorar a la virgencita de Guadalupe, para que por lo menos no se “caiga el sistema”. Es decir, ser un ciudadano conectado no es suficiente.

Si los trámites son digitalizados y “subidos” a Internet, pero no se rediseñan las páginas para que la información sea fácilmente accesible, entonces este cambio produce más ineficacia: el ciudadano, por más conectado que esté, terminará frustrado por no encontrar la información.

El problema es tan serio, que se ha generado un mercado informal que vive a la sombra de esta ineficacia. Alrededor de las dependencias públicas hay papelerías en donde, por MXP 20.00, se pueden sacar citas por internet (cuando se pide este requisito para poder ser atendido), bajar formularios (que nadie logra encontrar por sí mismos). En estos negocios, el personal de fotocopiadora aconseja a su clientela cómo sobrevivir a esta deriva burocrática: no ponga el recibo a la derecha porque se lo rechazan: póngalo a la izquierda. Hágalo al revés, porque al derecho no se lo van a aceptar. Y también existen los “filólogos”. Me refiero aquí, por supuesto, a los especialistas en hacer las interminables filas a las que la administración nos tiene acostumbrados, y que aquellos que tienen un trabajo no se pueden dar el lujo de hacer. ¿Cómo explicar a un Jefe que se lleva días haciendo la misma fila para hacer el mismo trámite, sin resultado alguno? Es mejor pagarle a alguien para que se pelee por uno y que luego regrese con el trámite completo.

Conclusión: no todo está perdido (al menos hay esperanza)

Debo ser justo: en este laberinto burocrático, también me he topado con servidores públicos que sí son serviciales. Admiro, lo acepto, las leyes que obligan a contratar personal con capacidades diferentes. Y, a nivel organizacional, existen algunas islas de eficiencia dentro del mar de ineficiencia.

…en este laberinto burocrático, también me he topado con servidores públicos que sí son serviciales. Admiro, lo acepto, las leyes que obligan a contratar personal con capacidades diferentes. Y, a nivel organizacional, existen algunas islas de eficiencia dentro del mar de ineficiencia.

Existen programas de calidad que funcionan, por lo que algunas sedes se esfuerzan constantemente por ocupar los primeros puestos en atención al cliente. Otras oficinas funcionan con estándares de primer mundo, exigiendo la menor cantidad posible de papeles y simplificando al máximo el acceso a formularios en Internet. El Estado no es solo una colección de frustraciones e ineficiencias. Sin embargo, me queda un sabor amargo, pues mi argumento es más profundo y tiene que ver con la sociedad en la que queremos vivir: ¿Por qué debemos suponer que nos quieren engañar en vez de partir del supuesto que podemos ser solidarios? ¿Por qué vivir en una sociedad de desconfianza cuando podemos hacerlo en una sociedad basada en la confianza? Si en Canadá se puede, de seguro que en cualquier otro país latinoamericano también se debe poder. No. No es idealismo. Se trata de exigir, de reclamar los servicios a los que tenemos derecho, en los estándares de calidad que merecemos, y de no ser castigados por ello.

Fernando A. Chinchilla
Ciudad de México (México), mayo de 2016

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¿Por qué no tenemos políticos como Justin Trudeau?

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Justin Trudeau es prácticamente el it boy de la política… carismático, amante de los animales, comprometido con la defensa de los derechos de los indígenas, impulsor de la equidad de género… en fin, el escenario internacional se vuelca en demostraciones de aprobación, afecto y afición hacia el Primer Ministro canadiense quien desde su campaña, demostró tener un perfil muy diferente al del político convencional.

Pero, ¿por qué en México no tenemos a un político como él? O por lo menos, uno que no tenga miedo de hablar de frente sobre temas como el feminismo, cambio climático, y la mariguana. Muchos podrán ser los motivos, pero me permito enlistar algunas de las razones por las cuales considero que en nuestro país, no vemos un liderazgo que busque romper paradigmas:

1. Por que no queremos.
Así, simple y llanamente no queremos. Nos gusta pensar en que necesitamos una irrupción en el orden establecido. Nos sentimos cómodos con el estereotipo de político que ha permanecido por varias décadas en México y que, para bien o para mal, nos ha llevado hasta donde estamos actualmente.

…es muy válido no compartir la idea de que el Primer Ministro canadiense es una figura política la cual debemos aspirar tener. Más bien, el objetivo de este ejercicio es invitarlos a la reflexión de que es posible divorciarnos de la idea que impera sobre el político como un ser egoísta, corrupto y vergonzoso…

2. Porque no nos la creemos.
O bueno, tal vez sí queremos tener a alguien con el liderazgo como el de Trudeau, pero ¿cómo? si “somos muy corruptos” y “es diferente porque es Canadá”. Y muchos otros argumentos pueden surgir… sin embargo, no olvidemos que desde el lenguaje inicia la construcción del mundo que percibimos con nuestros sentidos. Mientras que no nos creamos dignos de tener algo diferente, mantendremos el resultado constante.

3. Porque desconfiamos de los demás.
Relacionado al punto anterior, no solo nos falta creer que podemos tener líderes diferentes, sino que cuando surge un perfil preparado y dispuesto a hacer las cosas bien, la envidia de quienes hacen las cosas mal y la desconfianza del público general se encarga de opacar ese acenso. Justos pagando por pecadores y así el cuento de nunca acabar… o, aprendamos a observar y analizar antes de criticar y opinar.

4. Porque nos gusta que nos digan qué hacer.
Lamentablemente, este rasgo se puede trazar desde nuestro sistema educativo. Nos enseñan a seguir órdenes y ponernos límites que muchas veces están por debajo de nuestra capacidades reales. Lo peor de todo esto es que no solo nos subestimamos, sino que tomamos una actitud pasiva y nos deslindamos de nuestras responsabilidades, ya que estamos esperando a que ese líder mesiánico nos diga qué hacer, y nosotros contestarles “Sí, Lic.” “Sí, Inge” “Sí, señor presidente”.

Nos falta agudizar nuestro sentido crítico, y entender que la participación ciudadana va más allá de ir a votar o de ningunear a un político en las redes sociales, sino de vigilar, exigir e incluso trabajar en conjunto con ellos para que salgan adelante los proyectos que apoyen al bien común.

5.Por que nuestras instituciones son débiles.
Desde las electorales hasta las de procuración de justicia y de derecho… el común denominador de las instituciones en nuestro país es que la mayoría se doblegan ante los intereses de ciertas élites. Como consecuencia, se crea un ecosistema ideal para que lleguen al poder antes y más rápido personas incapaces pero picudas, que las capaces pero rectas. Fortaleciendo nuestras instituciones podemos evitar tener malos liderazgos, o liderazgos interesados solo en su beneficio (y en el del padrino que los llevó al poder).

6. Por que nos falta madurar nuestra participación ciudadana.
Si bien, es digno de reconocerse que en los últimos años se ha visto un aumento en la participación ciudadana, esto para nada es suficiente. Nos falta agudizar nuestro sentido crítico, y entender que la participación ciudadana va más allá de ir a votar o de ningunear a un político en las redes sociales, sino de vigilar, exigir e incluso trabajar en conjunto con ellos para que salgan adelante los proyectos que apoyen al bien común.

Como mencionaba, estos no son los únicos factores que influyen en el surgimiento de una figura como Justin Trudeau. E incluso me gustaría resaltar que es muy válido no compartir la idea de que el Primer Ministro canadiense es una figura política la cual debemos aspirar tener. Más bien, el objetivo de este ejercicio es invitarlos a la reflexión que es posible divorciarnos de la idea de que impera sobre el político como un ser egoísta, corrupto y vergonzoso; y por el contrario, sí podemos tener algo diferente, alguien a quien respetar, y que nos motive a trabajar en conjunto, siempre y cuando permitamos que las condiciones se den.

Por que lo merecemos.

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Comentario Aclaratorio a Javier Náñez Pro

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El día de ayer (jueves) se publicó en esta misma página, una colaboración de Javier Náñez Pro referente a “Lo sucedido en el Congreso ante la visita de Manuel González”. No es la primera vez que el Coordinador Jurídico de la Consejería Jurídica del Gobernador se dirige a otras personas de una manera soez y políticamente incorrecta.

En sus redes sociales (Facebook específicamente) ha mencionado que Donald Trump es un “simio”, acusa a los Senadores de la República de “exhibirse” al criticar la crisis del penal de Topo Chico, hasta los Organismos No Gubernamentales se han llevado su tajada de negativismo por declaraciones, pero como dicen por ahí “La actitud descalifica el argumento”.

Pero bueno, regresemos al punto central. El procedimiento para elegir al titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León (CEDHNL), se dio de manera ciudadana al invitar a Universidades (ITESM, UANL, UDEM, U-ERRE, Universidad Metropolitana, Facultad Libre de Derecho), la asociación civil Visión DH y funcionarios estatales. Los 15 candidatos comparecieron durante 15 minutos ante la presencia de los asistentes en el Salón Rojo. Así, se obtuvieron los tres candidatos finalistas sobresalientes que son Eduardo Román González, Magda Yadira Robles y Sofía Velasco Becerra.

El Gobernador Jaime Rodríguez Calderón enviaría la propuesta al Congreso del Estado el 15 de enero de 2016, junto a los vetos a la Ley de Participación Ciudadana y la Ley Antitabaco. Cabe mencionar que el Congreso Estatal se encontraba en receso y su segundo periodo ordinario de sesiones iniciaría hasta el 1ro de Febrero.

Tampoco es por defender a los Diputados Locales, que suficiente chamba tienen. Pero lo que hizo el Secretario Manuel González, incluso el video de 55 segundos que subieron a facebook (Por si no lo vieron: https://www.facebook.com/jnpro/posts/1102779819741200?ref=notif&notif_t=like) es una intromisión a las labores del ejercicio legislativo, decir que “solicitamos estar ausentes hasta que toquen el tema por el cual estamos aquí” y los Diputados al afirmar que son sesiones públicas, González asegura que “no queremos estar, no nos puedes obligar (risas)” porque no se va a tratar su asunto inmediatamente, hasta el tercer tema. Y que no me diga el joven Javier N.Pro que Manuel González “realizó sus planteamientos de la forma más cortés, civilizada y cordialmente posible”, porque si me llegan a hacer eso en mi lugar de trabajo es una forma grosera e irrespetuosa de interrumpir mis actividades laborales ¿o no, señores Diputados?
La manera de hacer grilla de este joven jurista es decir “no quisiera especular… aunque una diputada dice” y con los usos y costumbres de su jefe “El Bronco” de preguntar la opinión de solo lo que les conviene: gasto en comunicación social, predial, policías municipales y hasta la ¡eliminación de visa para ir a Canadá! Esto es grilla, grilla y más grilla.

Náñez Pro finaliza echándoles la culpa a los legisladores por “polemizar el tema” y desprestigiar la legislatura y el retraso legislativo. Pero me permito aclararle que durante esta Legislatura se ha tratado de reducir el rezago legislativo, sobre todo en el tema de las Cuentas públicas que pueden ser hasta de 2006. Así que hay que ser más objetivos a la hora de criticar y empezar a repartir culpas.

Efectivamente, existe una crisis de Derechos Humanos, sobre todo con la situación del Penal de Topo Chico que ocurrió hace unos días. Pero esto no se soluciona aventándole la bolita a los diputados o al Gobierno Federal, porque durante los últimos 100 días de gobierno es lo que han hecho, decir que la culpa es de alguien más y no propiamente de Gobierno del Estado y de los ciegos que se niegan a ver la situación real, de creer que todo es por atacarlos y que están a la defensiva.

Me sorprende que el Lic. Homero Cantú Ochoa se preste a estos “teatritos” y que el Dr. Eduardo Román González busque el respaldo de los funcionarios estatales cuando se “supone” que la actuación de la CEDHNL debe estar desligada del Ejecutivo Estatal.
Solo para recordarles: ¡Señores, ya no están en campaña! Pónganse a trabajar.

El Balance del 2015

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El 2015 ha sido un año de grandes alegrías y triunfos, pero también el de terribles tragedias. Este año nos mostró grandes ejemplos de los efectos de la profunda globalización que predomina nuestros tiempos, misma que, en su vorágine de eventos, no es ni buena ni mala, sino que sólo es. Por eso, así como la globalización, que abre fronteras a la vez que divide naciones, que genera oportunidades económicas para unos mientras que genera condiciones de vida difíciles para otros, el 2015 no fue ni un buen ni un mal año, sólo fue un vertiginoso ciclo en que presenciamos el conflicto bélico y la paz acordada, la apertura de unas fronteras y el levantamiento de barreras, la oportunidad económica y la crisis, la división de naciones y la unión.

El diccionario Oxford de inglés se unió a enmarcar el sentimiento irónico de este año, calificando al emoji de lágrimas de alegría como la “palabra del año”. Y es que este emoji resume a la perfección las emociones vividas: muchas razones por las cuales llorar, y muchas otras por las cuales reír. ¿Tal vez al mismo tiempo?

Cada uno de los hitos de este año tuvo su lado positivo y su lado negativo, es decir, sus razones para hacernos reír y sus razones para hacernos llorar.

Cada uno de los hitos de este año tuvo su lado positivo y su lado negativo, es decir, sus razones para hacernos reír y sus razones para hacernos llorar. Por ejemplo, mientras que en este año por primera vez las mujeres en Arabia Saudita pudieron emitir su voto en las elecciones municipales y pudieron postularse como candidatas —un obvio avance que no hemos de minimizar— se debate si esta elección en realidad tiene el potencial de traer cambios para las mujeres. En este conservador reino, la mayoría de las decisiones aún son tomadas por el rey, y muchas mujeres jóvenes, educadas y con trabajos ni si quiera se enteraron de las elecciones.

Por esto, mientras nos afligimos ante la muerte de casi 8 mil personas en el devastador terremoto de Nepal en abril, nos alegramos también de que en México el huracán Patricia no haya dejado ni una sola víctima en octubre.

Asimismo, celebramos que después de 29 años, una mujer es nombrada persona del año por la revista Times, la canciller alemana Angela Merkel en su décimo año de mandato. Sin embargo reconocemos que el título se lo gana ella a capa y espada, y bajo mucha protesta: por su lucha contra la creciente islamofobia, por sus esfuerzos por mantener las fronteras alemanas abiertas ante el desborde del flujo de refugiados a Europa, y por las duras medidas financieras propuestas por ella para rescatar a Grecia de su persistente crisis.

Nos alegramos también ante el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos tras más de cinco décadas de haber cesado, pero lamentamos que, al otro lado del globo y tras unos ataques aéreos sin aclarar, Rusia y Turquía rompen relaciones indefinidamente y la guerra siria continúa creciendo y complicándose.

Nos duele el que muchos países hayan levantado muros contra el flujo de refugiados, pero nos entusiasma que, en Canadá, el nuevo primer ministro electo abre sus brazos públicamente para recibir a decenas de miles de personas huyendo del conflicto.

Nos duele el que muchos países hayan levantado muros contra el flujo de refugiados, pero nos entusiasma que, en Canadá, el nuevo primer ministro electo abre sus brazos públicamente para recibir a decenas de miles de personas huyendo del conflicto y de la violencia.

Nos alarmamos a principios del año cuando los ucranianos protestaban violentamente contra Rusia y su opresión política, y casi fuimos testigos de una secesión, pero nos unimos a celebrar que hemos encontrado agua en Marte y que es la primera vez que vemos con “ojos digitales” y de cerquita la cara de Plutón (la que tiene un corazón dibujado).

Nos compadecemos de en que los Estados Unidos se haya vivido uno de los años con más número de víctimas por tiroteos masivos, pero nos regocijamos juntos tras despenalizarse el matrimonio homosexual y el uso de la marihuana como sustancia recreativa.

¿Podríamos acaso imaginar hace unos años que 195 países se pudieran reunir en paz, armonía y con un sólo objetivo común: salvar a nuestro único hogar de su potencial catástrofe?

Y la ironía más grande, en una ciudad atacada dos veces masivamente por terroristas —Charlie Hebdo en enero y los ataques por ISIS en noviembre, de los eventos más “trending” en las noticias nivel mundial— se concreta un acuerdo internacional más ambicioso que nunca para hacer frente al cambio climático. ¿Podríamos acaso imaginar hace unos años que 195 países se pudieran reunir en paz, armonía y con un sólo objetivo común: salvar a nuestro único hogar de su potencial catástrofe?

Invito entonces a reflexionar que, ante todos estos altibajos, ante todos estos conflictos y celebraciones, nuestra tarea, como siempre, es la de observar ambas caras de la moneda, informarnos, educarnos sobre las perspectivas contrarias. Ver quién combate y quién es combatido, quién es víctima y quién es opresor, tratar si quiera de entender por qué los conflictos escalan y ver que nadie se salva de culpas. Como ciudadanos del mundo, como hombres y mujeres ligados a una misma tierra, es nuestro deber convivir con nuestro hermano y servirle ante toda esta necesidad, pues quién sabe cuándo —por azares de la vida— nos toque estar del lado no amigable del destino, tal y como este 2015 ejemplificó.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”