Acusa AMLO que usaron carta a Rey de España para enfrentarlos

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El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que la carta que mandó al Rey Felipe VI para que España pidiera disculpas por los actos de la Conquista fue filtrada y usada para enfrentar a su Gobierno.

“Esta carta se envió en su momento, la filtraron en España, tanto el periódico El País como el periódico Reforma, Y la usaron para enfrentarnos, para decir que cómo íbamos a atrevernos a pedir que se disculpara el Gobierno español por lo sucedido durante la Conquista, cuando el propósito era que todos hiciéramos lo propio, ofreciéramos disculpas a los pueblos originarios para buscar reconciliación. Entonces la filtraron, se sintieron ofendido y con altanería mandaron a sus voceros a insultarnos, a respondernos, hasta un intelectual, Vargas Llosa, un intelectual de la realiza, se nos lanolinas muy fuerte, cuando era esto”, dijo López Obrador en #LaMañanera.

El titular del Ejecutivo Federal dijo que después de que se reveló la carta surgieron movimiento en Estados Unidos contra conquistadores, sin embargo, la propuesta del Gobierno de México fue rechazada porque el asunto se consideró “enterrado”.

“Después de que se nos envido la carta, ya pasó la tormenta, siguieron movimientos, no en México, en Estados Unidos, en contra de conquistadores, se cometieron incluso actos indebidos. Pero cuando se rechazó nuestra propuesta se hablo de que ya había pasado mucho tiempo y que eso ya estaba enterrado, que estaba en el olvido y luego vino esto que les estoy refiriendo, estas propuestas. Entonces, es tarde para llevar a cabo conjuntamente este propósito de acordar el ofrecer disculpas a los pueblos originarios e iniciar una etapa nueva de reconciliación entre nuestros pueblos, entre nuestros gobiernos”, añadió.

Cabe mencionar que López Obrador leyó la carta que envió al Rey de España, cuando se le cuestionó por qué esta no fue revelada a través de transparencia, por lo que el mandatario decidió leerla para mostrar como es que el INAI no es necesario.

Dice AMLO que periódicos famosos del mundo mienten

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El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó a los diarios famosos como The New York Times, The Washington Post, Financial Times y El País mienten y que hay una crisis por la falta de ética en la difusión de información durante la pandemia del COVID-19 en el mundo.

“Los que están distorsionando la información, lo que están manipulando, yo lo he dicho en otras ocasiones, lo repito, está bien que tengan problemas con nosotros, eso es normal, pues son posturas distintas. Nosotros estamos llevando a cabo una transformación y desde luego hay quienes se sienten afectados en sus intereses y por eso su molestia y su reacción de ahí viene, son reaccionarios”, dijo López Obrador en #LaMañanera.

“Hay una crisis como parte de la decadencia, no sólo en la economía, no sólo hay una crisis de bienestar social, de pérdida de valores, hay una cirsis también por la falta de ética en el manejo de la información en México y en el mundo. Los periódicos más famosos del mundo mienten, calumnian, el New York Times, el Washington Post, el Financial Times, El País, muy famosos, pero ética”, señaló.

Por otro lado, el mandatario pidió a los diarios a hacer una autocrítica y una revisión para el regreso a la nueva normalidad.

Además, solicitó que se ponga a los ciudadanos por encima de intereses políticos y económicos.

“En el caso de la comunicación, que seamos objetivos, que se hable con la verdad, que no se mienta, que se esté cerca de los ciudadanos, que se ponga en el centro al ciudadano y no a los grupos de intereses creados, no al poder económico, no al poder político. No faltarle al respeto a la gente, no ofender en el sentido común, esa es otra enseñanza, no al autoritarismo, no ofender el sentido común de nuestro pueblo”, dijo.

La danza de cifras por el COVID-19, ¿miente el gobierno federal?

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En días pasados prominentes medios internacionales publicaron reportajes sobre el tamaño de la magnitud del coronavirus en México. 

Una estimación publicada en El País y basada en datos oficiales del sistema de salud, ubica el número de contagiados entre 620,000 y 730,000. 

El medio hizo el cálculo con base en el exceso en las atenciones médicas por ETI (Enfermedad Tipo Influenza) e IRAG (Infección Respiratoria Aguda Grave) con respecto a años pasados. 

Según El País, con datos oficiales del modelo centinela, esta cifra asciende a 43,166 casos (hasta la semana 9) y representan el 6% del total de enfermedades de ese tipo, por lo que el total de casos serían alrededor de 730 mil.

Por su parte el New York Times señala que en la CDMX se podrían estar dejando de informar cientos o incluso miles de muertes por coronavirus. De acuerdo al medio norteamericano el total de muertes en la capital del país ascendería a 2,500, un 75% más de las informadas por el gobierno federal y casi la misma cifra que el total nacional de fallecimientos (3,000 al momento del reportaje). 

Una cosa es segura y es que la contabilidad perfecta o exacta en una pandemia es inviable, y la apuesta por el modelo Centinela (de muestreo y proyección) por parte del gobierno federal fue abierta desde el principio. 

El mismo gobierno ha reconocido en múltiples ocasiones que sus cifras son una muestra con la que toman decisiones y que más que ocuparse en tratar de sacar una estimación exacta, su prioridad es evitar el colapso en el sistema de salud.

El éxito del modelo elegido y su prioridad está precisamente en esa variable. Hasta el momento, ninguna entidad ha tenido un colapso hospitalario en disponibilidad de camas con ventilador. 

Incluso las estimaciones presentadas por el NYT ponen a la ciudad de México por debajo de otras grandes urbes, como Nueva York o Madrid, donde los casos y fallecimientos han sido inmensamente mayores. 

El foco no debe estar en si la cifra que proporciona el gobierno federal es precisa o no, sino en que su estrategia de basar la toma de decisiones en el modelo Centinela logre el cometido de evitar la saturación hospitalaria y por ende una catástrofe en el manejo de la pandemia. 

La gran preocupación que existe es el consenso internacional respecto a la necesidad de desarrollar sistemas masivos de pruebas, no solo en esta etapa, sino para lograr mantener estabilidad en la nueva normalidad. Ahí es donde el modelo federal encontraría su principal limitación.

Esta columna es parte del análisis que realizamos en Reporte-19, el producto de análisis de Altius Consultores para brindar perspectiva y herramientas a tomadores de decisiones durante la contingencia.

Para consultar el reporte completo entra a https://bit.ly/reporte19altvz 

Oposición en tiempos de Coronavirus

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Como cualquier otro asunto público que acapara la discusión y urgencia nacional, las medidas para controlar y mitigar los efectos de la pandemia de Coronavirus COVID-19 en México también han entrado al complejo campo de la política. En todos los Congresos locales, la Cámara de Diputados, el Senado de la República, redes sociales y mensajes en medios de comunicación, la oposición tomó una postura de ataque contra el Gobierno Federal. Durante las primeras semanas, hemos visto a actores políticos de la oposición día con día tomar acciones frontales contra las medidas en materia salud, ya sea sobre los modelos de vigilancia epidemiológica, los datos proporcionados, los mensajes técnicos, las iniciativas en el legislativo con el contexto actual, etc. No me malinterpreten, considero imperativa la obligación de análisis, crítica y propuestas de la oposición, ellos son los que tienen una labor fundamental de estar siempre pendientes y exigentes con las acciones del gobierno en turno contra el COVID-19. Sin embargo, en diversas ocasiones, la información y narrativa que muchas veces utilizaba la oposición parecían provenientes de una actitud colérica en lugar de una labor responsable. 

Ante todo esto, surge una pregunta obligada: ¿Cuál debe ser el papel de la oposición durante esta emergencia? Para poder responder esta pregunta, es importante hacer una lectura sobre Portugal y su situación política en estos días de emergencia. En dicho país, el gobierno en el poder es uno identificado con el socialismo, cuyas medidas de administración y gestión sanitaria han sido calificadas como efectivas, y es interesante el rol de la oposición política portuguesa en esta ecuación, ya que el Partido Social Demócrata y los partidos de derecha, iniciaron una estrategia de colaboración con el gobierno. ¿esto se ha traducido en impunidad y falta de crítica? no, simplemente apostaron a la unidad nacional ante una situación sin precedentes. Esta emergencia esta siendo una oportunidad para que la oposición logre generar mayor legitimidad social en ese país, incluso, el líder opositor Rui Rio en un comunicado mencionó que “No es patriótico criticar en estos momentos al Gobierno”. Como bien retrata la editorial del periódico español “El País” del 25 de abril respecto la situación política de Portugal: “toda la oposición ha adoptado desde el primer momento -incluso antes de que empezaran a producirse fallecidos- una actitud crítica, pero un límite claro y explícito: la necesidad de unidad en torno al Gobierno para superar una potencial situación dramática para el país”. Si hacemos un ejercicio comparativo en México, el comportamiento político de la oposición es completamente distinto, y nos da una sensación de que los diversos sectores opositores han aprovechado la emergencia nacional para intentar  capitalizarse y ante embates de sectores empresariales y partidos, es claro que existe una brecha  muy grande entre el gobierno federal y su oposición, sin abonar al dialogo, apostándole solo a la confrontación, como escribió Lorenzo Meyer: “suponer que hoy en México un líder de la derecha decidiera apelar a la ética y al patriotismo de sus correligionarios para convocarlos a desactivar temporalmente los ataques al gobierno que debe hacer frente a una emergencia nacional, es tanto como suponer que se puede arar en el mar”.

Resulta desconcertante ver que todo el sector opositor es reactivo y no proactivo, ya que pareciera que se oponen por el simple hecho de oponerse, sin mayor consenso o ejercicio político. Considero fundamental e imperativo ver un nuevo papel y desarrollo de aquellos opositores, no podemos esperar que todo  falle para decir “se los dije”, al contrario, su trabajo es contribuir a la buena administración de la crisis sanitaria que vivimos, ello sin menoscabar su papel crítico y de vigilancia. 

Sobre los métodos y aspectos generales de este sector, creo que es importante retomar el análisis que Steven Levitksy y Daniel Ziblatt hicieron respecto a la situación de Estados Unidos en su obra How Democracies Die, que si bien, existen diferencias, podemos vislumbrar similitudes y aprendizajes. En dicho país, el Partido Demócrata ha sido fuertemente criticado por la ausencia de una estrategia agresiva contra el Partido Republicano, a diferencia de México, en nuestro vecino del norte, la oposición no ha utilizado los mismo métodos que el partido en el poder utiliza contra ellos, “deberían luchar como republicanos” dicen algunos. Para Levitsky y Ziblatt, realizar una estrategia política de este tipo es errada, ya que “estarían jugando a favor de los autócratas”, y a esto le denominan “tácticas de tierra arrasada” las cuales tienen una tendencia a beneficiar más al partido en el poder, ya que los indecisos o moderados no encuentran un  atractivo a este tipo de tácticas, solo ven confrontación vacía. Para llegar a esta conclusión, analizaron los casos de Venezuela y Colombia. En el primero, en tiempos de Hugo Chávez, la oposición apoyó un golpe militar que terminó fallando y erosionando su discurso demócrata, posteriormente hicieron un llamado de paro nacional que duró dos meses y le costó a su economía 4 mil quinientos millones de dólares aproximadamente, dejando un panorama aún más difícil, todo esto le dio mayor fuerza al partido en el poder en las elecciones intermedias para el Congreso, dandole la mayoría a Chávez; en el caso colombiano, la situación y estrategia fueron totalmente distintas, durante le presidencia de Álvaro Uribe, quien intentó adjudicarse facultades extraconstitucionales, generó que su oposición utilizara los Congresos y Tribunales para combatirlo, la situación llegó a tal punto, que incluso la Corte Constitucional colombiana declaró como Inconstitucional la postulación de Uribe para un tercer mandato. Como concluyen estos autores que analizaron a Venezuela y Colombia, utilizando el caso de Estados Unidos en contextos de profundo conflicto entre oposición y gobierno, las oposiciones deben ser “firmes, pero destinadas a preservar, en lugar de vulnerar, las reglas y normas democráticas”, para ello es necesario generar legitimidad en el Poder Legislativo y Judicial, y ello no se logra con sólo una confrontación agresiva, si la oposición utiliza los métodos institucionales y constitucionales, con prácticas de dialogo y construcción mutua, es más efectivo insertar en la agenda del gobierno en turno los puntos de vista y sus contrapropuesta, y ello se refleja, indudablemente, en el electorado. 

Las formas son importantes, porque determinan el fondo. Es urgente una reformulación de los ejercicios opositores, vemos pequeños destellos de liderazgo opositor, pero no se puede percibir una agenda conjunta y alternativa, y esto tiene que ver con su desdibujamiento del debate público y un intento desesperado, no por construir un mejor país, sino por ganar poder político. Estamos en un momento de mucha reflexión y acción por parte de los actores públicos, y sería un buen punto de inicio una agenda única nacional de ambos sectores para lograr, no una cuarta transformación, simplemente una cambio y bienestar para todos, sin importar el espectro ideológico. Es hora de que la oposición evolucione a la modernidad, y vea los puntos en común para construir y no para destruir. 

El confinamiento desde Barcelona

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El 28 de enero se detectó el primer caso de coronavirus en Barcelona. Se trataba de alguien que fue con síntomas al Hospital Clínic, que está a unos 15 minutos caminando desde mi trabajo. Todo mundo lo minimizamos y bromeábamos al respecto.

La gente se quejaba de las personas que salían con tapabocas y provocaban la histeria colectiva. En el Mercadona (principal cadena de supermercados) se empezaban a hacer las primeras compras de pánico. En redes, muchos videos y fotos de gente con carritos llenos. Todos los comentarios iban en dos líneas: o riéndose de lo que veían, o pidiendo que por favor sólo se comprara lo necesario.

Yo voy al súper los sábados por la mañana. Este último sábado coincidió con que fue el día después de la declaración de la alerta nacional. Había mucha gente haciendo fila, desesperada y peleándose por las cosas. Efectivamente, ya no había papel de baño. Ya no había pasta, casi no había arroz y las panaderías estaban a reventar. Los cajeros no se daban abasto y nos pedían, con poco éxito, que mantuviéramos la distancia los unos de los otros.

Al momento de redactar este texto, se registran más de 13 mil casos en todo el país y un total 623 fallecimientos (según datos del periódico La Vanguardia a 18 marzo). La basta mayoría de los casos se registra en la Comunidad de Madrid y, en segundo lugar, en donde vivo: Catalunya. Eso sí, la diferencia es muy grande: mientras que allá hay más de 5600 casos confirmados y casi 400 muertos, acá hay menos de 2000 infectados y 41 muertes (según los datos de El País a 18 marzo)

Las calles están prácticamente vacías y todos los restaurantes y bares están cerrados. Sigue habiendo servicios básicos: hay autobuses, hay metro y los supermercados están abiertos, pero con restricción de aforo. Algunas personas aprovechan para sacar a pasear a sus perros. Yo sólo salgo a tirar la basura y a comprar algo cuando me hace falta. Me levanto todos los días en la mañana y hago home office, porque soy de los que tienen la oportunidad y los medios para hacerlo.

La última vez que fui a la oficina fue como de película. En el camino se veían muchos agentes de los mossos (policía catalana) y algunos de la Policía Nacional. Éramos muy poca gente en la calle y preferíamos ir lo más separados posible. Si alguien estornudaba o tosía, rápido volteábamos para tratar de ver quién había sido. “Somos la Policía Nacional. Por favor, regresen a sus casas. Es por su salud. Muchas gracias”, me tocó escuchar desde el altavoz de una patrulla. Afortunadamente no nos multaron.

La situación de alerta es crítica y es real. Afortunadamente, el ánimo no decae. Hoy desde la sala de mi casa pude escuchar a unos vecinos alegrándonos la mañana con un poco de música. Todas las noches en punto de las 8:00pm se oyen los aplausos, las palabras de ánimo y de agradecimiento para todo el personal de salud y de seguridad que sigue en la calle. En ese momento cuando los vecinos sacamos la cabeza por la ventana y nos vemos desde nuestras casas, de verdad se respira mucha alegría. Se siente mucho entusiasmo y hay un espíritu de solidaridad en el ambiente.

En México la cosa apenas comienza. Cuento mi experiencia para que mis familiares y amigos se cuiden. Pidan a las autoridades que tomen las medidas necesarias para frenar el esparcimiento del virus y, sobre todo, respetémoslas. Que la historia no se repita. Por favor, #QuedateEnCasa

AMLO se lanza contra El País por columna sobre feminicidios

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El presidente Andrés Manuel López Obrador reclamó al periódico español “El País” por la editorial de este martes donde se abordan los feminicidios en México.

El mandatario señaló que durante el periodo neoliberal no cuestionaron cuando empresas españolas “eran las favoritas y con el apoyo del gobierno obtenían jugosísimas ganancias”.

“Quienes apoyaron el régimen de corrupción, de injusticias, de privilegios ahora están inconformes, no les gusta. Estaba yo leyendo un editorial del periódico ‘El País’ de España cuestionándonos. ¿Y por qué no dijeron nada cuando las empresas españolas eran las favoritas y con el apoyo de los gobiernos obtenían jugosísimas ganancias. Bancos, Iberdrola -que hasta se llevó a un expresidente de consejero-, OHL, Repsol, cuando en ‘El País’ se hizo un cuestionamiento sobre el comportamiento inmoral de estas empresas?”, reprochó López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

El editorial critica la postura del presidente sobre la ola de feminicidios en el país y remarca que su discurso es indolente, ignorante y solo se enfoca en remarcar que la violencia de género es parte del índice delictivo.

#ElNidoDelGavilán: “La crisis del futbol latinoamericano: Dinero mata carita”

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Leyendo diversas revistas y periódicos tras la eliminación de Brasil, subrayo un texto de El País (https://elpais.com/deportes/2018/07/07/mundial_futbol/1530986311_539657.html) sobre el triste performance del futbol sudamericano en la Copa del Mundo hablando de que la pugna entre Sudamérica y Europa es más nostálgica que real.

En las últimas décadas con el advenimiento de la globalización y las nuevas tecnologías de comunicación, el futbol se ha visto afectado.

Desde Argentina hasta Senegal, desde Canadá a Malasia, los entrenamientos, las bases de datos de jugadores, los sistemas tácticos y formaciones llegaron. El know-how se diversificó.

Esto último tiene gran relevancia al ver en los últimos torneos a equipos “chicos” o que pertenecen a la “periferia” del futbol mundial haciendo buenos papeles y sacando resultados poco esperados.

Sin embargo, hay otro factor atrás de esta diversificación y globalización: el dinero.

El dinero ha hecho que los “grandes clubes” de Europa se mantengan en el monte Olimpo del futbol. Ha hecho que el Chelsea y el Manchester City, equipos que en 50 años ganaron poco o nada, hoy sean referentes del futbol mundial.

En México, está pasando con los equipos de Monterrey y el Santos Laguna de Torreón frente a la hegemonía histórica de los equipos del centro del país.

El dinero ha sacado al futbol del barrio y lo ha vuelto industrial, ha forzado a los países latinoamericanos a vender lo más pronto posible, a tener ligas más débiles y a un total y completo acaparamiento del talento mundial en la Europa occidental.

Esta industrialización del futbol donde los chicos salen de academias y no del barrio no es nuevo. Pero si se nota en la dinámica de generación de jugadores en la actualidad. Los jugadores entran a estas academias desde muy chicos y el scouteo de talento ha pasado a un segundo nivel.

Historias como las de Cuauhtémoc Blanco descubierto en un torneo de barrios en Tepito ha sido superadas por historias de como llevaron a determinado jugador a la Masía del Barcelona a los 10 años.

Los debuts en lo profesional más allá de los 25 años y las selecciones con límite de edad con jugadores amateurs es cosa del pasado en el futbol moderno.

Si un joven para los 18 años no entró a un club profesional, su carrera como futbolista está perdida. En términos industriales, si el producto no está en la cadena de distribución desde el primer cliente interno, el cliente final jamás sabrá de su existencia en el anaquel de la tienda.

Bélgica y Estados Unidos son dos ejemplos de selecciones de nivel medio históricamente que se avocaron a trabajar este desarrollo de jugadores desde muy chicos con una diversidad étnica impresionante entre jugadores y entrenadores para tratar de ponerse al día en el mundo.

Bélgica llegó a semifinales de una Copa del Mundo y se quedó a nada de la gran final. En el caso de los Estados Unidos, su selección llegó a cuartos de final con esa generación dorada en 2002 aunque cayeron al abismo en este ciclo mundialista increíblemente.

Esta semifinal del mundial pasó a ser un grupo de la Eurocopa con 2 históricos como Francia e Inglaterra y dos miembros de la clase media europea del futbol como Bélgica y Croacia. 

Los europeos nos han dejado en claro que la brecha es amplia y algo más triste es que las selecciones de la Concacaf, empezando por México, aun estamos en un nivel inferior a lo mejor de Sudamérica. 

El nuevo Cuauhtémoc Blanco o Landon Donovan no saldrá del barrio pateando botes, saldrá de academias capitalistas de producción serial de jugadores de futbol. La esperanza de la región quizás sigue estando en Brasil en sus favelas, en Argentina, en sus villas del conurbano bonaerense. No es suficiente.

Lo dicho, dicho está.

México he perdido su capacidad de indignación

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El próximo lunes 7 de mayo, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, se entregará el Premio Ortega y Gasset de periodismo a los periodistas Daniel Moreno, Salvador Camarena, Miriam Castillo, Nayeli Roldán y Manuel Ureste por “La estafa maestra“, una investigación sobre el desvío de fondos públicos en México publicada en Animal Político. Animal Político es un periódico electrónico mexicano. 

Al publicar la noticia, el gran periódico español El País titulaba:  “La investigación que debió sacudir a México (pero no lo hizo)”, y en sub título destacaba: La estafa maestra, ganadora del Ortega y Gasset, documenta una maquinaria de corrupción que mueve. Cientos de millones de dólares y por la que nadie ha pisado la cárcel. Sigue el comentarista de El País: “La aritmética de La estafa maestra es sorprendente. 517 de solicitudes de información, más de 100 entrevistas y largas jornadas de reporterismo en zonas marginales y entornos hostiles. El resultado es el descubrimiento de un fraude de más de 7.760 millones de pesos (unos 420 millones de dólares) en el que están involucrados 11 dependencias del Gobierno mexicano, ocho universidades públicas y más de 50 funcionarios. Pero quizás el dato más impresionante que ha arrojado este trabajo periodístico es una cifra que enciende las alarmas en México: cero responsables. 

Lo que asombra al periodista español es un ejemplo entre muchos otros de lo que es la impunidad en la república de Peña Nieto. “No te preocupes, Rosario, no pasa nada”. Es un ejemplo de lo que significa la corrupción cómo sistema de gobierno. Un ejemplo de las herramientas puestas a disposición de altos funcionarios y allegados para saquear a sus anchas el erario de México. Para robar a los mexicanos lo que es producto de sus impuestos, por lo tanto de su trabajo y de sus ahorros. 

En realidad el periodista asume que la noticia enciende las alarmas en México. Las encendieron un par de semanas y ya esto fue asimilado al igual que la casa blanca, que el fraude del tren rápido, que los 43 desaparecidos y ahora que los tres disueltos en ácido. Después de un sexenio de corrupción, de impunidad, de mentiras y de narco gobierno, los mexicanos nos hemos vueltos insensibles a esta categoría de noticias. Las tragamos sin manifestar mayor inconformidad. Las digerimos sin señales de rechazo. Es la población entera de un país que resulta anestesiada por seis años de fraudes, robos, mentiras y sinvergüenzas  perpetradas desde todas las instancias y todos los niveles del poder. 

México está intoxicado. Tal cómo el rey Mitrídates el Grande, en el primer siglo antes de Cristo, hemos absorbido tanto veneno a lo largo de este sexenio y de los anteriores que ninguna noticia nos indigna. Esto es muy preocupante: México está perdiendo su capacidad de indignación. Esto resulta bastante peligroso: cualquier estafador nos puede embaucar. Algo para reflexionar en tiempos electorales.

#Kleroterion: “El debate y el futuro de la elección”

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Entre los resultados del primer debate Presidencial en Palacio de Minería, hemos encontrado diversas postulaciones, por supuesto en entrevistas posteriores, cada uno de los candidatos, se han declarado ganadores del mismo.

Respecto a la audiencia, el INE informó que más de 3 millones de personas vieron el debate por medio de redes sociales como Facebook, Twitter y Periscope, por otro lado 11.4 millones de personas mayores de 18 años, lo vieron por televisión.

Es importante conocer las visiones del debate desde un aspecto ciudadano a nivel nacional, sin embargo,  hoy en día y desde la época de Vicente Fox, sobresale la división de ciudadanos a través de grupos, en este caso nos referiremos al mencionado “Grupo Rojo” o conocido en la política como “Círculo Rojo” y cómo puede intervenir de manera importante para las próximas elecciones.

Este círculo está integrado principalmente por líderes de élite en todos los ámbitos, son formadores de opinión pública y consumen información de calidad reconociendo los intereses y compromisos de cada medio y en varias teorías se refieren a que esta información se forma habitualmente de arriba hacia abajo, es decir, primeramente de la opinión del grupo rojo y posteriormente al que le llaman “sociedad de masas” o para algunos investigadores el llamado “grupo verde”, al que pertenecen los demás mexicanos, donde la gente no se preocupa por conocer a los candidatos o propuestas, ni mucho menos fuentes de información eficaces para poder tomar la decisión más acertada a sus necesidades.

Por supuesto sé muy bien que esto se escucha totalmente elitista o desigual, pero es una realidad hoy en México y es de vital importancia para poder tomar decisiones respecto a elecciones, aunque el grupo verde no percibiría de manera directa los beneficios que postula el grupo rojo, por lo que pareciera que éste sólo se beneficiaría y no la población en general.

Al día de hoy en la etapa de campañas, se percibe un intento en el círculo rojo  de generar una percepción respecto al crecimiento del candidato Ricardo Anaya, la caída de José Antonio Meade en las encuestas, así como la de AMLO, para ser ya un referéndum Andrés Manuel contra el segundo lugar que en este caso sería Anaya. En este sentido ya observamos organismos intermedios, cámaras, y líderes de este círculo rojo, operando  abiertamente en contra de Andrés.

Es importante señalar que este círculo también tiene fijaciones internacionales, por lo que su espectro de crítica e información, trasciende fronteras, por ejemplo, diversos medios informativos a nivel internacional tuvieron reacciones ante el primer debate presidencial, para el Russia Today, no hubo un ganador, resaltando el enfrentamiento de todos contra AMLO, el Associated Press igualmente destacó los ataques en contra de Andrés Manuel estableciendo que este candidato permaneció centrado y preparado, El País consideró que López Obrador fue previsible y que los momentos más destacados fueron la bala del Bronco y mochar la mano al funcionario que robe, la amnistía de Obrador y por último el reto de Anaya a Meade para aclarar los actos de corrupción del PRI, para el Newsweek, lo más relevante fue lo de cortar la mano, para el Irish Time Andrés Manuel salió ileso del debate y para el Turkish Telegrah Ricardo Anaya fue el que se llevó el debate, pero AMLO no entró en provocaciones y el debate versó en atacarlo.

Según los analistas después de este primer debate es poco probable que cambien las preferencias expuestas en las encuestas, donde hasta el momento, supera el candidato Andrés Manuel, seguido por Ricardo Anaya y de acuerdo a la notoria actuación de los cuatro candidatos a atacar a AMLO, los analistas concluyen que realmente éste ganó en sus términos, que sólo fue, como manejaron algunos actores, a administrar su victoria, sin embargo, en una encuesta telefónica que realizó Grupo Reforma menciona que el 36% de los entrevistados consideraron ganador a Anaya.

Después de todos estos datos y razonamientos el asunto medular de fondo no es si gana Andrés Manuel, sino más bien qué va a pasar si pierde.

Estamos totalmente ciertos que con su victoria o no, la vida política y legislativa cambiará de manera drástica, ya que MORENA será parte fundamental de todas las actuaciones venideras del Congreso, se convertiría en una parte medular para aprobar reformas estructurales, desde las más sencillas hasta las más vitales, por lo que podríamos caer en signos de ingobernabilidad en las cámaras, paralizadas por la fuerza que tendrá este partido.

Asimismo, no estamos seguros si al perder AMLO, se podrían generar estallidos de violencia después de que encuestas lo ponían 22 puntos arriba a dos meses de la elección, en el supuesto escenario de que sus seguidores presumieran que exista un fraude, habría que ver los riesgos que presenta esto para el país y el tipo de comportamiento que surgiría, además de saber que AMLO estaría nuevamente en una encrucijada histórica, aceptar la derrota y retirarse, o como comentamos, tomar otro camino.

Por lo anterior, considero que es de vital importancia fortalecer a las instituciones y la civilidad en la elección, ya que al blindarse las autoridades electorales, podremos tener la tranquilidad de que el resultado final, será el que realmente México decidió a través de su voto.

 

#HojaDeRuta: “Del miedo a la furia”

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“La emoción más antigua y fuerte de la humanidad es el miedo. Y el más antiguo y fuerte tipo de miedo es el miedo a lo desconocido” -H.P. Lovecraft

La velocidad de la información, el peso del presente y la desconexión del pasado público parecen conjugarse para hacernos olvidar que México es un intento de democracia. Un intento que, además, tiene relativamente poco tiempo de serlo.

Tras el estruendo de la revolución mexicana, y un periodo de inestabilidad, el sistema político moderno se fundó con base en el principio de aceptar el autoritarismo a cambio de garantizar la estabilidad, siempre bajo un manto de democracia simulada.

Algo muy extraño sucedió: una suerte de autogamia donde el propio sistema dio a luz al partido que habría de garantizar su permanencia. Carne de mi carne, vida de mi vida. Una simbiosis política que logró mantener el poder por casi siete décadas.

Tan único fue el caso mexicano que mereció una categoría propia en el análisis de Giovani Sartori: la del partido hegemónico, es decir, aquél sistema político donde había diversos partidos, pero solo uno tenía el control, y por tanto, la posibilidad real de ganar elecciones y gobernar.

En el 2000 quizá había más miedo en México a la posibilidad del cambio político que al famoso Y2K o error del milenio que supuestamente provocaría una falla masiva en todo lo eléctrico y digital, enviándonos de golpe a la edad de piedra.

Sin embargo, la alternancia ocurrió, y con ella, la decepción. Aquél México que inició el siglo XXI con la esperanza de volverse una democracia verdadera, alcanzar la justicia y avanzar hacia el desarrollo, enfrenta menos de dos décadas después un desaliento prácticamente en todos los frentes: las garras de la pobreza aprisionan a la mitad de la población; la corrupción goza de cabal salud (México ocupa el lugar 135 de 180 países medidos en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional); la desigualdad crece mientras el salario pierde poder adquisitivo (el peor de América Latina, de acuerdo a la OIT) y, por si fuera poco, una crisis de violencia que ha dejado cientos de miles de muertes y quebranto social.

En entrevista reciente para el diario El País, la historiadora Soledad Loaeza resumió lo que parece ser el espíritu de los tiempos que corren en el país: “En México tenemos más rabia que susto”, y abunda: “Sin instituciones no hay gobierno que funcione, ni de izquierda ni de derecha. Estamos muy fragmentados y en esa fragmentación no hay posibilidad de entenderse”.

El momentum internacional ha probado la confiabilidad de la vieja herramienta del miedo: el Brexit en Reino Unido; Trump en Estados Unidos; LePen en Francia (que afortunadamente no ganó). Sin embargo, en el caso mexicano el miedo viene jugando un rol central desde hace más de una década. La campaña de “El peligro para México” implementada en 2006 fue exitosa en términos de comunicación política, pero sembró odio y discordia, elementos que nunca son sanos para la democracia.

Pero el tiempo pasó, y no perdona. Ante el correr de los calendarios, la mayoría de las ideas, obras y cosas o se desvanecen o se consolidan. Se olvidan o se vuelven clásicos. La emoción del miedo parece estar siendo sustituida por otra igual o más potente: la rabia. Una rabia generada por la diaria crueldad de una realidad que no mejora.

Hoy el miedo a lo desconocido parece verse superado por las ganas de castigo a las opciones tradicionales y la voluntad de tomar una ruta inexplorada. En la más reciente encuesta de Grupo Reforma hay hallazgos que sorprenden además de la ventaja de más de veinte puntos que registra AMLO, en particular, se pregunta qué candidato es un peligro para México, y en este rubro, el principal “peligro” identificado es el candidato del PRI.

Aunque la tendencia electoral está dibujada con claridad, un país que ha transitado del miedo a la rabia en medio de la precariedad institucional, corrupción desatada y crisis de violencia se encontrará en un momento delicado política y socialmente. De consolidarse la tendencia, la rabia de una población que, en lo general está ausente de lo público, tendrá que volverse una energía de reconciliación, reencuentro, recomposición. El miedo y la rabia movilizan, pero no construyen. Ahí estará el reto del futuro inmediato.