El paraíso se vuelve a pintar de sangre

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Texto en colaboración con Dafne Willis, estudiante de Relaciones Internacionales y feminista interseccional.

@DafneWillis

Lo sucedido este fin de semana en Quintana Roo es imperdonable. Pero tristemente, no es nuevo. El paraíso que tú ves en fotos y redes, hoy vuelve a ser noticia por la tragedia.

Empecemos hablando de Victoria. Seguramente ya lo viste en las noticias. Una mujer salvadoreña, de 37 años y madre de dos, que perdió la vida la tarde del sábado a manos de cuatro policías de Tulum que, insensiblemente, la sometieron y ahorcaron con fuerza desmedida. No se murió. La mataron. Le arrebataron la vida.

Duele, y mucho. 

También hoy recordamos a Karla. Mujer de 29 años a la que le arrebataron la vida el mismo fin de semana en Holbox, isla paradisiaca al norte del estado, siendo ella el primer caso de feminicidio en la historia de la isla. El taxi que ella conducía fue encontrado flotando en el mar. 

Te acordarás del 9 de noviembre, día en el que una vez más Quintana Roo fue noticia debido a la tragedia. Estos hechos, y muchísimos más, son los que marcan a México como un país represor, agresivo, dañado y roto.

Estos eventos tienen causas que lleva cargando el estado y la sociedad por cientos de años. Fue un acto de un estado fallido, en el que la opresión es su solución. La ineficiencia para capacitar fue la causa que se debe y puede solucionar de manera más concreta, directa y rápida. Pero ese cambio no puede detenerse ahí, tiene que haber una reestructuración social y sistemática en el que las personas despierten, y respeten. 

Se debe pensar en un cambio completo desde la manera en la que educamos y enseñamos a nuestros hijos e hijas, hasta la manera en la que se practica la política y el gobierno en nuestras ciudades y nuestro país. El machismo que podemos ver en la vida cotidiana tiene que parar. No es normal que 10 mujeres al día sean víctimas de feminicidio. El estado está obligado a protegernos y al fallar tiene que transformarse. El sistema debe evolucionar, la impunidad tiene que detenerse y los grupos minoritarios necesitan poder disfrutar de una vida digna y sin violencia de ningún tipo. 

El acto en contra de Victoria Esperanza Salazar fue un asesinato provocado por la brutalidad policiaca. Merece ser nombrada y honrada. Ella es una de los y las miles de migrantes que son discriminados, de las miles de mujeres asesinadas y agredidas en México. Lo sucedido en Tulum fue un acto de xenofobia, de racismo, clasismo y machismo. Fue un reflejo de los valores de la sociedad mexicana. Sería erróneo e hipócrita no reconocerlo y aunque sea incómodo escucharlo, se debe mencionar para poder cambiar. El paraíso es selectivo, sólo para los más privilegiados. Las personas que no cumplen con los requisitos normalizados por la sociedad no son respetadas, no tienen oportunidades, son oprimidas y son reprimidas por los sistemas que deberían estar ahí para protegerlos.

El atentado en contra de Karla Moguel en Holbox fue un feminicidio más para el gobierno, y para la sociedad apática en la que vivimos. Fue visto como una noticia común, como un acto que ya no suena tan trágico por la cantidad de veces que ha pasado. Pero no es normal, no es una noticia más ni una cifra más. Fue una vida entera que, como muchas otras se llevó la cultura machista de este país, la actitud indiferente de nuestra sociedad y la ineficiencia de nuestro gobierno. 

Si no cuestionas tus actitudes, si no cuestionas las actitudes de tu círculo y de tu ambiente entonces eres responsable de lo que está pasando. Se debe actuar para poder lograr un cambio, dejar de darle la espalda a la situación que viven las mujeres cada día. Usa tu voz y la posición que tengas para hacer el cambio que puedas. Infórmate, aprende, cambia y exige para poder lograr que todas las ciudadanas de México y el mundo vivan una vida digna, libre de violencia y libre de miedo.

Hoy, el paraíso se pinta de sangre, otra vez. Que quede grabado en nuestra memoria, para que sociedad y gobierno comiencen a hacer lo que les corresponde. No es normal lo que se vive. Es horroroso y trágico. Que no se olvide y que no se perdone. Recordamos las vidas de Karla, Victoria y todas las que ya no están para que esto no vuelva a suceder.

¿Qué le deben a Félix?

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El día que escribo esto, amanezco viendo la noticia de que, por segunda ocasión, el senador Félix Salgado Macedonio ganó la encuesta de Morena para ser candidato a Gobernador de Guerrero. En dicha encuesta, junto con él, participaron cuatro mujeres: Adela Román, alcaldesa de Acapulco; Nestora Salgado, Senadora de la República; Esther Gómez, coordinadora de organización de Morena en Guerrero y María de la Luz Núñez, ex alcaldesa de Atoyac.

Al clásico estilo morenista, dicha encuesta fue amañada para que Salgado saliera beneficiado, y así pueda comenzar su campaña, que tristemente es muy posible que gane. Pura simulación para hacerlo parecer democrático, pues.

Ahora, esto se suma a la constante e indignante defensa del Presidente a su candidato durante sus conferencias de prensa. Desconoce las denuncias en su contra, les dice que “ya chole” y sugiere que todo es una estrategia sucia de los conservadores. Naturalmente surge la duda: ¿Qué le deben en Palacio Nacional a Félix Salgado como para defenderlo tanto? ¿Qué hizo Félix por AMLO como para merecer su protección incondicional? ¿Por qué López Obrador piensa que es guerra sucia?

La relación entre el Presidente y Salgado data de décadas atrás. Su amistad va desde los inicios del PRD, y siempre se apoyaron mutuamente en sus derrotas electorales. Salgado Macedonio perdió dos veces la gubernatura de Guerrero, y López Obrador perdió dos veces la presidencia de México. En las derrotas se mantuvieron cerca. Hoy, que López Obrador es Presidente de México, le paga a Félix sus años de fidelidad: lo respalda, ante todo, como su candidato a Gobernador de Guerrero.

A esto, se le añade lo expuesto por Salvador García Soto en su columna de El Universal. En su texto nos cuenta que esta serie de sucesos se entrelazan con las acusaciones de corrupción en contra de Pablo Amílcar Sandoval, hermano de la Secretaria de la Función Pública y un nombre que sonaba seguido para obtener la candidatura. López Obrador hizo a un lado a Pablo y a su hermana, relegándolos a un segundo plano y dejando sólo a Sandoval en sus aspiraciones a ser candidato.

La decisión final se tomó cuando en Palacio Nacional obtuvieron información de que el ex Fiscal de Guerrero se reunió en secreto con Manuel Añorve, prominente priísta guerrerense y Senador de la República, y con Pablo Amílcar Sandoval. Presidencia interpretó esa reunión como una planeación de golpeteo político en contra de Félix y a partir de ese momento se le entregó la confianza total de abanderar esa candidatura.

Salgado Macedonio cuenta con diversas acusaciones de violación. El debate va más allá de si debe ser el candidato o no. No debería ni siquiera ser Senador, y si la justicia se hiciera en este país, estaría viendo su futuro en prisión. Que él mismo no se retire de la contienda es indignante, pero peor aún es que lo defiendan.

Que el Presidente piense que Félix es víctima de guerra sucia y ataques políticos habla mucho de las deficiencias de quien nos gobierna. Va más allá de lo político, pero la firmeza de López Obrador en regresarle el favor a quien le es fiel le hace mucho daño a México.

Se refleja lo que vemos en otros estados y dependencias federales: llegan y se mantienen los más fieles, no los más capaces.

Ahora que Salgado Macedonio tristemente será el candidato, es labor del pueblo de Guerrero pensar el voto y hacerlo valer. Evitar que alguien así de despreciable ocupe el cargo público de mayor peso en el Estado, servirá de enseñanza para que todas y todos los mexicanos participemos en la vida política desde lo local hasta lo federal. 

De nosotros depende que tengamos mejores gobiernos, mejores representantes y mejores servidores públicos.

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De ruptura y división

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Lo que vive México hoy en día no es nuevo, ni tampoco es único en el mundo, pero es difícil y doloroso. La división que caracteriza estos tiempos modernos es producto de años, décadas, de injusticias y abusos hacia el pueblo mexicano.

Se puede notar en lo más básico como lo es una conversación con tus padres o tus amigos a la hora de la comida. Es común que conforme se vaya desenvolviendo la plática, se acabe tocando el tema de la política o de los conflictos sociales. Notas que hay división al instante: hay dos o más posturas en la mesa que parecen ser irreconciliables. El video que se viralizó esta semana de los insultos hacia el presidente en un vuelo comercial son el ejemplo perfecto de que nuestra sociedad se partió en dos. Y ambas partes pueden tener su pedazo de razón. Y así es también a gran escala.

El presidente López Obrador ha dedicado su vida a luchar en contra de lo que él llama la mafia del poder, del periodo neoliberal. Ganó en 2018 en gran parte por el voto de castigo al PRI y al PAN, y también porque supo unir a todo mexicano decepcionado. Ganó y contundentemente, pero su discurso informal de “conmigo o contra mí” no beneficia en lo absoluto a la nación, y nos aleja del pensamiento de una eventual reconciliación.

Él y su gente repiten constantemente que los partidos antiguos abusaron de México, lo saquearon y lo dejaron lastimado, roto y vulnerable. Y objetivamente, es verdad. La corrupción que caracterizaba a aquellos partidos era, y es, descarada y brutal.

Del otro lado, los opositores a la llamada “Cuarta transformación” argumentan que las medidas del nuevo gobierno son dañinas, anticuadas, poco efectivas, caras y muchas veces innecesarias. Y, objetivamente, también tienen razón.

No puedes hablar de un país en progreso sin energías limpias, sin inclusión, sin ciudades accesibles, sin impartición de justicia. Todos estos parecen temas secundarios en este gobierno. Duele ver cómo lo único seguro es que todas las mañanas se van a quejar del pasado.

La división política y social no es fenómeno exclusivo de México. De hecho es muy frecuente en el mundo. El ejemplo más notorio es Estados Unidos y su sociedad dividida. Venezuela también. Ecuador está atravesando por un proceso electoral de dos bandos opuestos. En Brasil, Jair Bolsonaro se volvió presidente como resultado de una profunda ruptura social, causada por problemas de corrupción en los altos círculos políticos. 

Cada país debe responsabilizarse y hacerle frente a la sociedad dividida. Buscar, por medio del diálogo y de puntos medios, la reconstrucción de la unidad en miras al bien común.

Aquí en México, tenemos que involucrarnos como ciudadanos en la construcción de una sociedad unida y proactiva. Involucrarnos todas y todos significa que con el paso del tiempo tendremos mejores gobiernos, mejores procesos, mejores avances, mejores comunidades y mejores oportunidades. La división se resuelve desde lo más esencial: la familia y la comunidad. Trabajemos en la reconciliación y el acuerdo, que aunque sea un camino largo, será eventualmente la solución a lo que necesita nuestro país.

Al final del día, mexicanas y mexicanos somos todos, y el bien común debe ser siempre nuestra meta.

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Pasos de bebé

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Esta semana inició la vacunación de adultos mayores en distintas regiones del país, en lo que pareciera ser el inicio de un considerable incremento de las dosis diarias que se aplican, para ya poder comenzar a hablar sobre la inmunidad de rebaño en el mediano plazo. Sin embargo, el tema de las vacunas ha traído consigo un sinfín de escándalos (como con todo en este país) y de problemas que vamos a platicar en este espacio.

Lo primero es que hasta el momento la cantidad de vacunas administradas al día es mínima o casi nula. Se avanza a pasos de bebé. Hay días donde en toda la nación se inoculan 300 personas, a veces más, a veces menos. Claro que hay que entender que este ritmo no se mantendrá para siempre (como critican algunos opositores) pues conforme se vayan cumpliendo los contratos, las dosis aumentarán. 

Sin embargo, al ver países como Chile, que inmunizó a un millón de personas en un día; Israel, con 74.4 vacunas por cada 100 habitantes; o los Emiratos Árabes Unidos con 51.1 dosis por cada 100 habitantes, nos damos cuenta que no es necesario ser una superpotencia mundial o un productor de vacunas para poder acelerar este proceso.

Si bien la población de México es varias veces superior a la de estos países, la cantidad de vacunas que estos han administrado supera también varias veces a las aplicadas en nuestro país. Muestra de que, hasta el momento, la estrategia no está siendo efectiva en lo absoluto. 

Por otro lado, la figura de los “servidores de la nación” ha causado más problemas que soluciones. En un acto de gandallismo, se saltan la espera para aplicarse las dosis ellos mismos antes que el personal médico, y de paso incluir a sus familias y más cercanos. 

Sumémosle que ya en más de una ocasión se les ha visto recopilando datos personales portando los chalecos de Morena, lo cuál en cualquier lugar se interpreta como acto político o “electorero”, justo cuando este partido se encuentra a cuatro meses de jugarse su mayoría en la Cámara de Diputados. El descaro es a costa de las y los mexicanos.

Por último, celebro que al fin se comience a vacunar a los adultos mayores, pues es necesario y es urgente. Aún así, considero que es igual de importante terminar de vacunar al personal de salud de primera línea, y priorizar las vacunas que vayan llegando por profesión y riesgo, y no únicamente por edad. ¿Por qué no vacunar a médicos de consultorios privados, que también se arriesgan? ¿Por qué no vacunar a policías, bomberos, trabajadores de limpieza de las ciudades, trabajadores esenciales, aquellos que mantienen en pie a México y que se exponen todos los días?

Hay que diversificar y agilizar la aplicación de las vacunas para que tanto grupos de riesgo como grupos esenciales puedan vencer al virus. Es por el bien de México y de las y los mexicanos.

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La crisis que vendría

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Esta última semana he leído infinidad de comentarios respecto a la salud del presidente en redes sociales. Buenos deseos de algunos, otros con rumores, incluso leí a quien le daría gusto ver que se le complicara la enfermedad, o incluso que perdiera la vida. 

Me parece que pensar eso es lo más bajo que puede mostrar un ser humano. Se puede estar en desacuerdo con la gente, pero desearles el mal es hasta macabro. Tantita humanidad no les vendría mal.

Además, y es el tema que vamos a tocar hoy, me he dado cuenta que mucha gente no dimensiona la crisis que azotaría a México en caso de la falta total del presidente.

Tomemos en cuenta que, nos guste o no, nos gobierna un hombre con una inmensa popularidad, tal vez una nunca antes vista. Esa popularidad se traduce en una legitimidad que absolutamente nadie más en México tiene. Cualquier otra persona encabezando el Ejecutivo Federal en estos tiempos no tendría ni una pizca del respaldo con el que cuenta Andrés Manuel.

Eso es sólo lo primero. Según el artículo 84 constitucional, Olga Sánchez Cordero asumiría la titularidad del Ejecutivo, en lo que el Congreso de la Unión designe a quien vaya a terminar el sexenio en un lapso no mayor a sesenta días. ¿En serio creen que en Morena se puedan poner de acuerdo en sesenta días?

Regeneración Nacional, el partido en el poder, tiene mayoría en ambas cámaras. Tuvieron un ascenso meteórico y eso está causando muchas rupturas internas. Lo pueden ver claro y en alta definición con sus procesos para definir candidatas y candidatos, tanto a las gubernaturas como a las alcaldías y al Congreso. Designan a uno sin revelar la encuesta, el contrincante no acepta, renuncia y arma un escándalo. Con el que renuncia se van sus seguidores, porque en ese partido siguen a los personajes, no a la ideología. Si no pueden organizarse para elegir candidato en Tlaxcala, no hay razón para pensar que se podrán organizar para elegir presidente.

El partido oficialista tiene políticos de carrera y algunas figuras jóvenes notables, pero ninguno tiene la popularidad de la que goza el presidente. Y cabe resaltar que todos los servidores públicos electos de ese partido, son producto del efecto AMLO. A él le deben su cargo. López Obrador es el único pegamento que mantiene unida a esa institución.

En una ocasión escribí que Morena tiene ya los mismos problemas que tuvo el PRI setenta años después de su fundación, o aquellas diferencias que llevaron al PRD a ser lo que son hoy. Veríamos tribus impulsando a personajes como Delgado, Sheinbaum, Ebrard, Monreal, entre otros, sin olvidar que evidentemente la oposición también metería su mano impulsando a algunos posibles candidatos.

Definitivamente no habría consenso en poco tiempo, lo que nos llevaría a una crisis política que no podríamos soportar. El gabinete y los partidos estarían tan ocupados en la pelea por espacios que los realmente afectados serían las y los ciudadanos. 

Esperemos que el Presidente López Obrador se recupere bien y se recupere pronto. Su estado de salud es tema de seguridad nacional. Pero también esperemos que con esto, modifique la estrategia claramente fallida del Gobierno de México para enfrentar a la pandemia. Estamos en un punto crítico y ya no hay espacio para errores.

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Tres años antes

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Comenzamos esta semana con otro de los videos de Ricardo Anaya, de alta producción, hablándole a México. Esta vez anuncia que rechazará ser diputado federal plurinominal por el Partido Acción Nacional para recorrer todo el país, empezando con mil municipios, escuchando a la gente de cara a la elección presidencial de 2024.

A poco más de tres años, ya tenemos al primer destapado.

Su plan de caminar por México, sus montañas y sus valles, recuerda un poco a la estrategia que usó Andrés Manuel López Obrador durante varios años para ganarse la simpatía de la gente. Fácilmente se puede confundir por ambición de poder, aunque el ex candidato presidencial lo anuncia como una fuerte necesidad de un verdadero cambio.

En la Cámara de Diputados, es probable que Anaya hubiera encabezado al Grupo Parlamentario del PAN o alguna comisión notable, pues es conocido que es una de las voces más fuertes en contra del actual gobierno de la 4T, incluso desde antes de las campañas de 2018. Famoso por los argumentos que presentaba en los debates presidenciales y las confrontaciones que tenía con López Obrador, Ricardo ha ido ganando terreno desde su reaparición pública hace meses después de dedicarse a su familia por dos años.

Es de suponerse que si eligió este camino es porque el apoyo a su candidatura existe, más aún por la notable ausencia de líderes en Acción Nacional. Este partido, que en algún momento fue el más fuerte de México, sufre de una crisis interna derivada de la triste gestión de Marko Cortés, de la ruptura de antiguos líderes y de la falta de perfiles fuertes que den la cara por la oposición mexicana.

Ahora, esta estrategia de Anaya Cortés deja ver claramente que, si bien si es posible que tenga genuino interés por el bienestar de México, es un personaje muy ambicioso. 

¿Recuerdan cuando en 2018 se impuso como candidato de su partido y como consecuencia Margarita Zavala renunció y con eso el PAN se fragmentó? Eso fue por la ambición de Ricardo. Consiguió una considerable cantidad de votos y se posicionó como un importante opositor, pero también se le recuerda por dañar a un partido con tal de poner su proyecto personal por encima de todo lo demás.

Anunciar una intención presidencial con tres años de adelanto no es nuevo, pero ya conocemos bien qué características tienen aquellos personajes que lo hacen. 

Tiene mucho tiempo para ganarse la confianza de las y los mexicanos. Pero también, en un instante sus aspiraciones prematuras se pueden venir abajo. Habrá que estar pendientes de su recorrido y quienes desde ahora suenan para ocupar Palacio Nacional el siguiente sexenio.

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En un día se define todo

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Empieza el 2021 y lo recibiremos platicando de las elecciones al Senado que se llevan a cabo hoy mismo, 5 de enero, en Georgia, Estados Unidos.

 Verás, estas votaciones son de suma importancia porque el resultado de hoy definirá en buena parte la presidencia de Joe Biden. ¿Por qué? Te platico.

En Noviembre pasado, como recordarás, se llevaron a cabo las elecciones generales en Estados Unidos. Además de muchísimos cargos locales, los ciudadanos eligieron a su próximo presidente y a sus representantes, y algunos estados también votaron por senadores. 

Los resultados ya los conocemos: Joe Biden es el presidente electo, y los demócratas mantuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes. Sólo falta determinar la composición del Senado en su totalidad.

Hasta el momento, el Partido Republicano tiene 50 senadores, y los demócratas 48. 98 lugares de 100, siendo los 2 restantes los que se disputan hoy. Si el partido de Donald Trump gana al menos uno de los dos lugares, mantienen su mayoría, y con eso, la capacidad de bloquear gran parte de la ambiciosa agenda que enseña Joe Biden. 

Con 51 o 52 votos es más que suficiente para que leyes o resoluciones importantes, como las de protección al medio ambiente o las de ayuda económica durante la pandemia, no pasen del piso del Senado y sean congeladas.

Si los demócratas ganan ambas carreras mañana, el Senado terminará en un 50-50. Según sus leyes, en caso de empate, el voto definitivo lo tendría la Vicepresidenta Kamala Harris, demócrata. Es por lo que en papel, el partido azul tendrá mayoría en todo el brazo legislativo del gobierno estadounidense.

Son dos carreras muy diferentes. 

Lo que sucede en Georgia es que si ningún candidato obtiene la mayoría de votos, se tiene que disputar una segunda vuelta, o runoff, como ellos le llaman. En la primera carrera, el senador David Perdue (R) enfrentó a Jon Ossoff (D). El republicano le ganó al demócrata por casi dos puntos, pero no alcanzó la mayoría, finalizando con 49.7% de los votos, y por eso es que vuelven a enfrentarse ahora.

La otra carrera es más extraña. La senadora Kelly Loeffler (R) no llegó a Washington ganando una elección. Fue designada por el gobernador del estado tras el retiro de su antecesor. En esta elección en particular no hay primarias, por lo que todos los candidatos sin importar el partido son colocados en la boleta de la elección general. De todos estos, que son más de una decena, cinco sobresalieron en las encuestas, pero Raphael Warnock (D) fue el que más votos obtuvo, el 32.9% de las preferencias. Al seguirle la senadora Loeffler, con 25.9%, ambos avanzan al runoff, mismo que se vota hoy.

Es por esto que la elección en Georgia, estado donde se encuentra Atlanta, es de gran importancia. ¿Podrán los republicanos mantener el control del Senado y así ser oposición de Biden? ¿O los demócratas obtendrán mayoría en ambas cámaras y así podrán completar su agenda?

Quedamos pendientes. Que tengan un excelente inicio de año.

El nuevo tema de conversación

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Ha sido un año difícil y cansado. Sé que a ti, como a mí, ya te cansa escuchar del COVID-19 por todas partes. Es el único tema en los noticieros, te aparece cada dos publicaciones en redes sociales, y en la mesa con la familia todas las conversaciones terminan en lo mismo: la pandemia.

Así nos la hemos llevado ya un año completo, y es evidente que el tema seguirá presente en los meses posteriores. Sin embargo, 2021 abordará al COVID desde la esperanza y no desde el miedo, frustración y angustia.

Y es que lo que tanto esperábamos desde el inicio de esta crisis por fin llegó. Las vacunas comenzarán a ser parte fundamental de nuestras conversaciones de la vida diaria. 

Estas vacunas, tanto de Pfizer como Moderna y otros laboratorios, son enormes logros de la comunidad científica, mujeres y hombres dedicados completamente al desarrollo de una solución al gigante problema que enfrenta la humanidad. Es de admirar su incansable labor y sus efectivos resultados.

Aquí en México, el gobierno federal ya firmó contratos para adquirir 198 millones de vacunas de Pfizer, AstraZeneca y CanSino, según datos de Animal Político.

La indicación es comenzar esta misma semana con la vacunación a personal médico, inicialmente en la Ciudad de México y Coahuila. A lo largo del 2021 se inmunizará a la gran mayoría de los sectores de la población, siendo primeros los que más riesgo corren de enfermar de gravedad.

En papel todo suena ordenado y eficaz. En el campo, la situación es diferente. La logística para distribuir casi 200 millones de vacunas debe ser perfecta para cumplir con las metas establecidas. Esperemos que el gobierno realice su labor de manera correcta y se tome a esta jornada de vacunación como la más grande prioridad. No estamos para que sea tema político o sea utilizado con fines electorales. La vida de las y los mexicanos está en juego.

Países como Estados Unidos y el Reino Unido, que registran números alarmantes de contagiados, ya han iniciado con una extensa labor de inoculación a su personal médico. Comenzando con Pfizer y Moderna, las demás vacunas se irán sumando a la solución colectiva de esta pandemia.

Se ve la luz al final del túnel. Mantengamos la esperanza de que el trabajo de la comunidad médica y la comunidad científica ha valido la pena, y más temprano que tarde saldremos de esta.

¿Qué opinas?

Quiero aprovechar este espacio para agradecerte a ti, que me leíste durante el 2020, por dedicarle unos minutos de tu semana a mis columnas. Agradecimiento especial a quienes me dieron la oportunidad de colaborar en Altavoz y a quienes me dan constante retroalimentación.

A todas y todos les deseo una Felices Fiestas llenas de amor, salud, paz y alegría.

Nos leemos en 2021.

La burla hecha alianza electoral

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La narrativa que Andrés Manuel López Obrador construyó desde hace ya muchos años, esa de la existencia de la mafia del poder, del ya famoso “PRIAN” o “PRIANRD” parecía simplemente una estrategia para dividir, un ataque sin fundamentos lógicos con el cuál el Presidente ganó mucha popularidad. Parecía nada más que un apodo a sus adversarios, algo que no podía ser tangible. Pero no. Cuesta trabajo aceptarlo, pero López Obrador, en este caso, siempre tuvo la razón. 

Cuando escribo siempre busco la imparcialidad y dar mi punto de vista desde lo objetivo, pero esta vez me cuesta trabajo esconder la ya inmensa vergüenza que me invade como ciudadano al ver en lo que se ha convertido la política mexicana.

Hace un par de meses, en un conversatorio al que fui invitado, se me preguntó sobre la posibilidad de ver realmente una alianza PRI-PAN buscando el voto en 2021. Expresé que me parecía ilógico por ambas partes. De lado del PAN, sería traicionar sus ideales (los que les quedan) al meterse a la casa del partido rival de siempre – el PAN existe directamente como oposición dura al PRI corrupto y dictador del siglo XX. Aliarse con ellos argumentando que es con el fin de salvar a México, es simplemente abandonar una política de ideales, y arropar una política de búsqueda de poder.

Por el lado del PRI, es un poco la misma historia. De ellos ya sabíamos la ambición de poder, pero aceptar una alianza pública con Acción Nacional, su contrario de toda la vida, es dejar atrás a sus militantes y a su estructura, para únicamente fortalecer el discurso del presidente. Del PRD no es sorpresa; el que alguna vez fue referente de la izquierda mexicana está a meses de desaparecer como partido político nacional, y una alianza sólo les causará más daño y división.

Eso que expresé en aquel conversatorio, al parecer está completamente equivocado.

No se vayan con la finta de que el 17% de preferencias que tiene el PAN y el 16% de preferencias que tiene el PRI van a hacer la suma perfecta. Muchas personas que jamás apoyarían al PRI son precisamente panistas, y viceversa. Esta coalición electoral que respalda al pasado no tiene al futuro de México como finalidad y objetivo.

Si bien es verdad que Morena está siendo una decepción, fallando en la mayoría de sus promesas y únicamente obedeciendo las instrucciones del Presidente, lo único que causa esta alianza opositora es fortalecer al partido oficialista.

Una elección debe dejar de ser sobre votar por el menos peor. Sabemos que panistas y priístas ya le fallaron a México en repetidas ocasiones. Por eso mismo, se le dio la oportunidad a Morena, misma que desaprovecharon y fallaron catastróficamente. Por donde se vea, ambos bandos han traicionado la confianza de la gente. 

Juntos Haremos Historia y PRIANRD, por igual, buscan solamente la victoria efímera y el poder absoluto. En sus planes no está el progreso de la nación y el bienestar de la gente que tanto necesita a un buen gobierno. Eso lo dejaron a un lado.

Nuestro futuro va más allá de elegir al que menos daño le haga a México. Depende de todas y todos construir las alternativas viables en las que dejemos las prácticas del pasado en donde deben de estar, y miremos fijamente hacia el futuro con paso firme. 

Existe, sin duda, la alternativa para ver a un México mejor. A un México justo, incluyente, limpio, estable, en progreso y en paz. Y definitivamente esa alternativa no empieza ni por quienes ahorita nos gobiernan, ni por quienes buscan regresar bajo las siglas que ya son una burla nacional: PRI, PAN y PRD.

Tomemos cada detalle en cuenta, y votemos pensando México y en nuestra gente.

Nuestra participación en donde merecemos estar

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Siempre he pensado que el dicho “hagan política, porque si no la hacen, alguien más la hará y probablemente en contra de ustedes” es algo que todas y todos debemos de llevar muy presente. Aunque ya he hablado de esto en anteriores ocasiones, me parece que la conversación sobre “hacer política” ha recuperado fuerzas por la cercanía del proceso electoral que se avecina.

Seré claro: ya es hora de las y los jóvenes. Y no, no es pelea generacional y no buscamos acaparar todos los reflectores para nosotros. Buscamos ser escuchados: tener los espacios que nos corresponden para tener voz y tener voto en las decisiones de la vida pública de nuestras ciudades y nuestros estados.

Y esto es porque la juventud trae agenda distinta a las viejas generaciones, misma que es fundamental para el progreso de México y para la preservación de nuestro medio ambiente. El debate entre ciudadanas y ciudadanos jóvenes sería sumamente enriquecedor para la sociedad, y de esos mismos debates estoy convencido que saldrían muchas respuestas para nuestros problemas. 

Una cuarta parte de la población de México es joven, pero nuestra representación en donde se toman las decisiones es mínima. Buscamos, en estados como Quintana Roo, que la juventud tenga al menos el 25% de los espacios en los cabildos, acercándose a la realidad en cuanto a la cantidad de población joven. Básicamente una representación justa.

A lo largo de este camino buscando que escuchen nuestras voces, me he encontrado con que algunos institutos políticos se niegan rotundamente a este tipo de propuestas. Es una lástima porque esto no es tema partidista ni de quién gana con la iniciativa. Se trata de hacer lo correcto y poder conformar mejores ayuntamientos y mejores legislaturas.

Estos mismos institutos políticos tienen incluso grandes organizaciones juveniles, mismas que son traicionadas por sus dirigencias. ¿De qué sirve que formes cuadros y les destines recursos si a la hora de darles voz, en lugar de eso les das la espalda?

Yo desde acá te pido que si me lees y militas o simpatizas con algún instituto político, te asegures de que van a darte la voz que mereces, y que no se escudarán en excusas viejas y desgastadas para mantener sus influencias con los mismos de siempre, dándole la espalda a nuestra generación.

Y si me lees y no militas o no sabes por dónde empezar a participar, mantén presente el entrarle a un lugar donde te den voz y no te usen de relleno o te inviten únicamente a repartir folletos y ondear banderas. Mereces, y merecemos, que nos den las herramientas para construir una mejor sociedad. Merecemos formar parte de la toma de decisiones y merecemos ser tomados en cuenta.

Recordemos que la política es la manera más efectiva de mejorar nuestras comunidades. Si bien la política se hace en el día a día y desde las calles, tenemos que participar y hacernos notar en los ayuntamientos y los congresos. Estoy convencido que la juventud puede ser esa chispa para una verdadera evolución en México.