México y el Cambio Ambiental

El medio ambiente es un tema complejo debido a que un pequeño cambio puede alterar todo el sistema. Bajo esta perspectiva, en el año de 1988 la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) crearon el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) con la responsabilidad, entre otras, de investigar el proceso del cambio climático. Este grupo determinó entre otras cosas las siguientes consecuencias del cambio climático generado por las actividades de la humanidad: 1) Aumento de la temperatura promedio global de los océanos y superficie terrestre, 2) Aumento promedio mundial del nivel del mar, 3) Modificación de los patrones naturales de precipitación, 4) Sequías más prolongadas y 5) Disminución de la productividad agrícola por mencionar algunos.

Las investigaciones sobre el cambio climático México demuestran por ejemplo que se ha vuelto más cálido desde 1960 y que la precipitación ha disminuido en la porción sureste desde hace medio siglo. Debe subrayarse que todas las naciones del mundo experimentan los efectos del cambio climático, es algo de lo que simplemente nadie se puede sustraer, y las pérdidas son  públicas y globales.

En este entorno primero se estableció el Protocolo de Kyoto que se adoptó  en el año de 1997 y entró en vigor en 2005, el cual no lo ratificó los Estados Unidos, el mayor emisor de gases de invernadero a nivel mundial. Posteriormente en la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático que se celebró París en el año 2015, donde se logró que por primera vez casi todos los estados se pusieran de acuerdo sobre los métodos para reducir el cambio climático, Inclusive el papa Francisco publicó la encíclica Laudato si que llama a la acción contra el cambio climático. Puede apreciarse que se trata de un esfuerzo multilateral en el orden mundial, donde México participa con una agenda precisa, y donde su papel es relevante en el concierto de las naciones al ser la quinceava economía mundial.

México firmó el Acuerdo de París, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) Rafael Pacchiano Alamán lo hizo en representación del Presidente Lic. Enrique Peña Nieto. Posteriormente en diciembre del año 2016 en la Cumbre Mundial de la Biodiversidad COP 13 se estableció un compromiso que incluyó más de 110 países para incorporar criterios de biodiversidad en políticas forestales, agricultura, pesca y turismo.

México es un Estado a la vanguardia en estos procesos, donde destaca la Nueva Estrategia de Biodiversidad 2016-2030 que eleva a 37% el presupuesto para conservar la biodiversidad en México; en contraste permanece la interrogante sobre el papel de los E.U., dado que su Presidente no ratificó el Acuerdo de París, incluso con la presión de la OTAN, la Unión Europea, el grupo G7, y el Vaticano. 

Los nexos entre la política multilateral de México y la agenda de seguridad nacional es clara en el caso del medio ambiente; somos un actor global responsable que honra su compromiso como miembro fundador de los principales foros multilaterales, esto es, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), entre otros no menos relevantes. Más aún cuando es conocido a escala mundial que aplicar políticas que consideren el medio ambiente y la biodiversidad es tema de Seguridad Nacional, por los efectos que el cambio climático supone para poblaciones, ciudades, biodiversidad e inclusive para el desarrollo de los Estados.

Ahora el Presidente de los E.U. enfrenta cuatro problemas: 1) el cuestionamiento de la comunidad internacional; 2) las criticas a su visión sobre seguridad nacional y seguridad global; 3) las dudas sobre si E.U. podrá sustraerse a la generación de energías limpias; 4) el impacto económico que se derivará de la mayor competitividad de las economías que utilizan energías limpias; la sociedad abierta hoy se cierra ante la historia, página difícil en que ni las agencias de inteligencia de los Estados Unidos muestran capacidades para procesar la información de que disponen para proteger a su ciudadanía y explicársela a su Presidente.

El veto a la Ley de Protección y Bienestar Animal

El día de ayer anunció el Gobernador Independiente que vetaría el decreto aprobado por el Congreso del Estado de fecha 27 de abril del presente año, mediante el cual se expide la nueva “Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado de Nuevo León”, la cual abrogaría la vigente “Ley de Protección a los Animales para el Estado de Nuevo León”.

Si bien, la nueva Ley contiene mejoras en la materia, tales como mayor regulación en ciertas áreas que no eran contempladas, se pasaron por alto una cantidad importante de avances que ya se habían alcanzado en la ley anterior, y que con la entrada en vigor de la nueva que devendría de su publicación, resultaría en un retroceso a todas luces inadmisible, como lo han señalado ONGs en redes sociales (recabaron más de 5 mil firmas solicitando vetar dicha Ley en la plataforma “Change.org”) con las cuales ya se tuvo un acercamiento por parte de la Secretaría General de Gobierno.

Si bien, la nueva Ley contiene mejoras en la materia, tales como mayor regulación en ciertas áreas que no eran contempladas, se pasaron por alto una cantidad importante de avances que ya se habían alcanzado en la ley anterior, y que con la entrada en vigor de la nueva que devendría de su publicación, resultaría en un retroceso a todas luces inadmisible…

Les comparto las principales objeciones a la Ley, que a mi consideración ameritan su veto:

• En la ley anterior se prohíben expresamente las peleas de animales (excepto las de gallos, charreadas, novilladas y lidia de toros) y en la nueva ley se levanta la prohibición, lo cual permitiría las peleas entre perros y cualquier otra especie.

• En la ley nueva se habilita expresamente la venta de animales en los mercados cuando antes estaba prohibido.

• En la ley anterior estaba prohibida la cría, enajenación y exhibición de animales en instalaciones con uso de suelo habitacional. En la nueva ley levantan la prohibición.

• En la Ley anterior se protegía a toda clase de animales, cuando en la actual dejan fuera de toda tutela y protección de la Ley a los animales de producción (bueyes, vacas, cerdos, gallinas, etc). Dejarlos fuera de la Ley implica que podrían ser torturados impunemente.

• En la Ley anterior se protegía a todos los animales de los supuestos de maltrato y crueldad animal, y ahora solo protege a los domésticos, dejando fuera a los animales silvestres (águilas, coyotes, lobos, osos, ardillas, etc).

En la Ley anterior se protegía a toda clase de animales, cuando en la actual dejan fuera de toda tutela y protección de la Ley a los animales de producción (bueyes, vacas, cerdos, gallinas, etc). Dejarlos fuera de la Ley implica que podrían ser torturados impunemente.

Esto representaría un incumplimiento contractual al “Convenio Específico para la asunción de funciones en materia de vida silvestre”, que celebró el 12 de junio de 2014 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales con el OPD Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, pues el estado de Nuevo León, a través de este organismo que lo representa en la materia, asume la obligación de “promover y aplicar medidas relativas al trato digno y respetuoso de la fauna silvestre”.

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