Caso Medina: el trampolín presidencial del Bronco

Ante el hartazgo del abuso y del hambre de poder de los partidos políticos, la ciudadanía de Nuevo León optó, en las elecciones del año pasado, por votar al candidato independiente Jaime Rodríguez Calderón, para la gubernatura. Apreciando a este mismo como una esperanza última que resolvería todos los problemas heredados por su antecesor (esto, como producto de hacer creerle a la población, o bien mantenerla en el error, que tenemos una democracia electoral cuando en realidad tenemos una democracia representativa), los nuevoleoneses le confiaron el cumplimiento de diversas problemáticas, entre las cuales, se encontraban promesas realizadas por el actual gobernador en campaña; casos como Monterrey VI, transporte público gratuito para estudiantes, la eliminación de la tenencia y la resolución de los escándalos de corrupción de Medina, constituyen una parte intrínseca de aquellas promesas electorales que, de una u otra manera, contribuyó a que los electores le confirieran su voto a la opción independiente.

…los nuevoleoneses le confiaron el cumplimiento de diversas problemáticas, entre las cuales, se encontraban promesas realizadas por el actual gobernador en campaña; casos como Monterrey VI, transporte público gratuito para estudiantes, la eliminación de la tenencia y la resolución de los escándalos de corrupción de Medina, constituyen una parte intrínseca de aquellas promesas electorales…

Ahora bien, remontándonos al día de hoy, habríamos de preguntarnos ¿cuántas promesas, de las dichas previamente, ha cumplido Jaime Rodríguez? En cuanto a la tenencia, por el momento se promete una eliminación “gradual” de la misma, hasta llegado el 2018, año donde se asegura, será eliminada. Por parte de Monterrey VI, la mayoría hemos presenciado la exagerada variabilidad con la que el gobernador responde: unos días asegura la cancelación del proyecto, otros asegura que dicho proyecto es la única opción, por lo que podría decirse, al igual que la tenencia, que actualmente se encuentra en espera el cumplimiento de la cancelación definitiva. Asimismo, en el caso de la gratuidad del transporte público para estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad, la historia no es muy distinta a lo dicho previamente, pues si bien el poder legislativo votó a favor de la mencionada gratuidad del transporte, actualmente no se ha comunicado un proyecto oficial al secretario de transporte, que explique a detalle cómo será llevada a la práctica dicha propuesta.

De las promesas que continúan (viéndolo de forma optimista) “en espera”, no puede faltar una que se encuentra, con más fuerza que las demás, en la mente de la sociedad de Nuevo León. Se trata de Medina, aquel gobernador acusado de extraer cantidades monetarias exorbitantes del erario (o mejor dicho, tu dinero y el mío que pagamos de los impuestos) y el cual continua libre y sin ser investigado de forma seria. Esto mismo, aunado al hecho de como Jaime ha mencionado en reiteradas ocasiones a través de los medios, su intención de contender a la presidencia, deja claro un aspecto: o logra llevar ante la justicia a Medina y compañía, o se despide de su sueño de fungir como candidato presidencial.

…aunado al hecho de como Jaime ha mencionado en reiteradas ocasiones a través de los medios, su intención de contender a la presidencia, deja claro un aspecto: o logra llevar ante la justicia a Medina y compañía, o se despide de su sueño de fungir como candidato presidencial.

¿Por qué se menciona esto? Porque hasta ahora no ha cumplido con alguna de las promesas que aseguraba, llevaría a cabo al ser electo, por lo que faltando dos años para las votaciones para presidente de la república, su último bastión habría de ser el encarcelar a Medina, para lograr posicionarse como un candidato “decente”, y además, para bien o para mal, no ensuciar el nombre de los candidatos independientes (esto, debido a la captación que hay hacia el como un “representante de los mismos, a raíz de ser el primer gobernador electo que no contaba con un partido político que lo respaldara). Será el tiempo el que dicte el destino de su carrera política, mas sin embargo, sería la ciudadanía la que al final deberá reclamar el poder que tienen como pueblo para exigirle al ejecutivo, que cumpla con cada compromiso que hizo en campaña, y no lo deje como un simple conjunto de palabras demagógicas a las que estamos tan acostumbradas de parte de los demás servidores públicos.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Eliminan la tenencia… con letras chiquitas.

Y se llegó el día. Ese tan esperado en que los diputados acordaron eliminar la tenencia. Lo que no nos dijeron fueron las famosas “letras chiquitas”. Cumplieron la promesa de eliminar este impuesto, pero lo que en campaña no se dijo es que sería “gradualmente”, es decir, por partes.

Y se llegó el día. Ese tan esperado en que los diputados acordaron eliminar la tenencia. Lo que no nos dijeron fueron las famosas “letras chiquitas”.

El acuerdo al que llegó entre el Poder Ejecutivo y Legislativo de Nuevo León, fue la eliminación de la tenencia pero de manera paulatina: para el 2016 se reduciría un 40%, el siguiente año otro 30% y finalmente en el 2018, se elimina el 30% restante.

El acuerdo al que llegó entre el Poder Ejecutivo y Legislativo de Nuevo León, fue la eliminación de la tenencia pero de manera paulatina: para el 2016 se reduciría un 40%, el siguiente año otro 30% y finalmente en el 2018, se elimina el 30% restante.

Según datos de Milenio (15 de octubre de 2015), 27 mil 348 ciudadanos pedían eliminar la tenencia totalmente, mientras que 2 mil 226 lo pedían de manera gradual. Es decir, el 86% de los ciudadanos exigía quitar este gravamen y solo un 7% lo pedía de manera gradual.

Jaime Rodríguez, en campaña aseguró que “más que una propuesta es un compromiso”. ¿Quién no recuerda el spot de Felipe de Jesús Cantú con “Las Golondrinas” de fondo? Los legisladores del Partido Acción Nacional se atribuyen esta promesa de campaña y aseguran que “¡Cumplimos!”, mientras las letras pequeñas nos dicen “Responsablemente, sin dañar las finanzas del Estado”. Cuando días anteriores afirmaron “¿Por qué SÍ se puede quitar la tenencia?”.

Por el lado del Partido Revolucionario Institucional, los Diputados Locales compartieron videos y fotos sobre las mesas de trabajo en la Comisión de Hacienda, tanto con el Tesorero, los Alcaldes electos y con la Asociación de Distribuidores de Automotores de Nuevo León, donde el intercambio de opiniones permitiría llegar a una conclusión que beneficie a todas las partes. Pero no mostraron una postura definitiva.

Únicamente el partido Movimiento Ciudadano, liderados por Samuel García, durante el análisis de este tema se inclinaban por eliminar la tenencia de forma gradual, para que sea una decisión responsable y estratégica, sin afectar las finanzas del Estado.

Únicamente el partido Movimiento Ciudadano, liderados por Samuel García, durante el análisis de este tema se inclinaban por eliminar la tenencia de forma gradual, para que sea una decisión responsable y estratégica, sin afectar las finanzas del Estado.

Y sí, se logró la eliminación de la tenencia… pero hasta el 2018. No estoy a favor o en contra de la tenencia y todo lo que implica a nivel económico, fiscal, ambiental y social. Solo queda exigir a los servidores y funcionarios públicos que dejen las letras chiquitas de lado, y expliquen a detalle las razones de esta decisión.

La raza pagó y, en esta ocasión, no mandó. Por eso elegimos al Gobernador y a los Diputados Locales para que tomen las decisiones adecuadas para Nuevo León y sus ciudadanos, pero sin las famosas letras chiquitas.

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LA PALABRA EN LA POLÍTICA

Un hombre, se decía antes de las complicaciones de género, lo cual significaba indistintamente hombre o mujer, es decir, del género humano, se decía, repito: un hombre debe honrar su palabra. Esa frase fue, durante siglos, una verdad absoluta.

Hay de aquel que por alguna razón, o sin ella, faltara a su palabra. Se hacía merecedor de la burla, el escarnio y todo tipo de desprecios de una sociedad rigurosa y cuidadosa de conservar, para beneficio de todos, la obligación de hacer honor a la palabra.

Hoy, bajo el amparo de la comodidad que brinda la modernidad, (recuerde el lector que para muchos lo moderno significa batallar menos) mucha gente, y en este caso mucha gente significa una abrumadora mayoría, pasa por alto ese antiguo valor, ya casi en desuso, de hacer honor a la palabra.

Hoy, bajo el amparo de la comodidad que brinda la modernidad, (recuerde el lector que para muchos lo moderno significa batallar menos) mucha gente, y en este caso mucha gente significa una abrumadora mayoría, pasa por alto ese antiguo valor, ya casi en desuso, de hacer honor a la palabra.

Hoy, hablar de honor y de cumplir la palabra es cosa de anticuados, es cosa que sólo los viejos podemos defender con vehemencia.

Incluso en el deporte, que se supone una de las actividades más limpias y sanas de la sociedad moderna, se presentan casos de corrupción que van desde la FIFA hasta los equipos amateurs que se dejan ganar por tal o cual beneficio que obtendrán después, esto en el fútbol.

Lo vemos en todas partes, incluso en el deporte, que se supone una de las actividades más limpias y sanas de la sociedad moderna, se presentan casos de corrupción que van desde la FIFA hasta los equipos amateurs que se dejan ganar por tal o cual beneficio que obtendrán después, esto en el futbol. Del box ya ni hablamos, es de todos sabido que la mayoría de sus aficionados conocen o dudan acerca de la legitimidad de las peleas. No hay palabra, no hay honor y los aficionados no importan, importa el negocio.

La política no podría estar exenta de este mal de la modernidad. Es ya tan frecuente que la mayoría de los políticos digan una cosa y hagan otra, que ya la gente lo acepta como un mal generalizado y por ello deja de ser relevante.

Es ya tan frecuente que la mayoría de los políticos digan una cosa y hagan otra, que ya la gente lo acepta como un mal generalizado y por ello deja de ser relevante.

Recuerdo la toma de posesión de Mauricio Fernández como Presidente Municipal de San Pedro en la administración anterior, antes de Ugo (sin hache). Le toman la protesta de ley y le dicen: ¿protesta usted cumplir y hacer cumplir la ley, etc, etc, etc. Pues resulta que luego de haber dicho “Sí Protesto”, con toda energía, cinco minutos después dijo, palabras más palabras menos, pues yo me voy a brincar las trancas, refiriéndose a que lucharía contra el crimen organizado.

Es decir, Mauricio nos avisó a todos, que en este tema violaría la Ley, que iría más allá de las atribuciones que la ley otorga a los municipios en México en materia de seguridad. Nadie se sorprendió, todo mundo aplaudió, quiero suponer que aplaudieron el valor con el que se dijo la frase, y no su verdadero contenido.

Ejemplos sobran, podría escribirse un libro con varios tomos si se recopilaran frases como esa, o promesas de campaña que no se cumplieron y acabaron siendo sólo eso: promesas que se hacen a los votantes para ganar una elección.

Al escribir este texto, el Congreso del Estado de Nuevo León debate si se debe o no retirar el cobro de la tenencia vehicular para 2016, el cual fue creado para obtener recursos y organizar una competencia deportiva, y la primera mentira sobre la tenencia fue que sería cobrada por única vez. Hace ya varias décadas de eso.

Rodrigo Medina prometió eliminar el cobro de la tenencia en Nuevo León y no cumplió, es decir, faltó a su palabra y la sociedad pareció disculparle ante la frase de “todos nos dicen mentiras para ganar”. Borrón y cuenta nueva. Pues hoy, de nueva cuenta, estamos ante ese dilema y todo parece indicar que el congreso determinará que la tenencia se elimine y el Bronco, que de nuevo utilizó ese tema como estrategia de campaña, podrá vetar esa resolución aunque podrá no ser esa la última palabra (a propósito de palabras).

Hoy se dice que eliminar la tenencia significaría un gran riesgo para la economía estatal por la falta de recursos. ¿Acaso el equipo del entonces candidato y hoy gobernador no había analizado la situación económica y el monto de lo que se dejaría de percibir al prometer y cumplir la eliminación de la tenencia? ¿Fue falta de capacidad de análisis o una mentira deliberada? Usted tiene la palabra.

Prometió enviar a la cárcel al gobernador que recientemente concluyó su gestión y a alguno de sus familiares. ¿Cumplirá su palabra? ¿La sociedad podrá hacer algo?

Junto con esa hay otras promesas de campaña que generarán nuevos debates ante una sociedad cada vez más participativa. Prometió enviar a la cárcel al gobernador que recientemente concluyó su gestión y a alguno de sus familiares. ¿Cumplirá su palabra? ¿La sociedad podrá hacer algo?

En fin, en más de 21 años de experiencia como consultor me queda claro que ganar las campañas no es sencillo. Sin embargo, me queda claro también, que ganarlas con mentiras es un enorme riesgo.

En Nuevo León yo espero dos cosas: primera, que el Bronco, apoyado por todo su equipo, pueda cumplir sus promesas y de, a quienes votaron por él, la certeza de que tuvieron la razón y, segunda, que los ciudadanos participemos más en este acto de gobernanza que a todos interesa, recuperando por el bien de todos, el respeto al honor y a la palabra.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”