¿100 días? 250 días del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y su estilo personal de gobernar

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El pasado lunes 11 de marzo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador dio un mensaje con motivo de sus primeros 100 días en el Gobierno de la República, que en realidad, de facto son ya 250 días donde él ha estado marcando la agenda pública nacional y tomando decisiones, pues desde el día 2 de julio del año pasado, una vez concluido el proceso electoral, el Presidente Enrique Peña Nieto prácticamente desapareció de la vida pública nacional.

250 días es poco tiempo para poder hacer un análisis o pronosticar lo que van a ser sus 6 años de gobierno, sin embargo, al parecer el protagonista de la 4ta Transformación se ha caracterizado por ir muy a prisa, y ha dado mucho de que hablar. Estos 250 días nos han dejado claro, cual es, lo que Daniel Cossío Villegas acuñó como: “El estilo personal de gobernar”. Análisis que se da en la época del presidencialismo exacerbado de partido hegemónico, sin embargo, vale la pena traer este análisis a la realidad actual por ciertos elementos, que nos hacen pensar sobre una añoranza a aquel sistema que creímos superado. Cito brevemente algunos puntos de coincidencia.

Sin duda alguna, el Presidente López Obrador ha tenido la capacidad de concentrar todo el poder, y que toda la operación del gobierno gire en torno a su persona, para mí, con aires de un presidencialismo exacerbado. Goza de un nivel de aprobación tan alto y un acompañamiento ciudadano como hace mucho no veíamos, un bono democrático que le ha permitido tomar en estos primeros meses de gobierno decisiones fuertes que tocan fibras sensibles y ha abierto muchos frentes. Si algo le podemos reconocer a nuestro Presidente, es el manejo político de la Presidencia misma y por otro lado su narrativa, en especifico lo que académicos llaman: Los símbolos del poder; por ejemplo: Abrir “Los Pinos” a la ciudadanía, no utilizar al Estado Mayor Presidencial (EMP), trasladarse en un vehículo austero, cancelar el uso del avión presidencial, que si bien son prácticas de forma y no de fondo, a la gente agradan.

Otro punto a resaltar, es la eficaz operación política del Presidente con el Poder Legislativo, al grado de que ha logrado sacar reformas que él ha señalado, como claves para el ejercicio eficaz de su gobierno; una de las mas sonadas: La Guardia Nacional, la cual fue aprobada por unanimidad. Aunque, sin afán de demeritar, hay que reconocer que “enfrente” no tiene a Partidos Políticos que tomen la responsabilidad de ser oposición; últimamente, hemos visto mas contra peso al Presidente por parte de algunos grupos de la Sociedad Civil y de liderazgos dentro del mismo MORENA, que de los Partidos Políticos tradicionales que, por naturaleza, deberían jugar ese papel.

Algo que también ha marcado su estilo personal de gobernar, son las llamadas conferencias “mañaneras” las cuales han dejado claro que, aunque no haya mucho que anunciar, el presidente asiste diariamente a las 7 de la mañana, se expone, y esa exposición exagerada puede ir desgastando al Presidente de la República. 

Por otro lado, hay que poner especial atención en lo que ha venido sucediendo ya en 15 entidades, me refiero a los abucheos a los Gobernadores en las plazas públicas con motivo de las visitas del Presidente a los estados; donde, si bien no necesariamente esto se opera con el visto bueno del Presidente, si se presume que es planeado por liderazgos locales de Morena, en donde, como si estuviésemos en la antigua Roma, el Presidente exhibe y humilla a los gobernadores preguntando a los asistentes si quieren que los mandatarios den su discurso o no, levantando la mano. Lamentable.

Otro tema es la moderación en sus declaraciones, que, como titular del Poder Ejecutivo debería tener; el lenguaje que a veces utiliza suele ser brusco y la palabra del Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene mucho peso y un señalamiento de el permea fuerte. Escuché muchas veces a analistas decir que: “una cosa era el candidato y otra el Presidente, que iba a moderarse mas”; pero, por otro lado, ¿por qué pensar que como Presidente iba a ser distinto, si ser así lo llevó a ocupar la silla presidencial? En fin, son tantos los temas como la cancelación del aeropuerto, las previsiones sobre la baja de crecimiento que expertos han señalado, entre otros, que serían temas para otra columna.

Los primeros meses siempre son de luna de miel, recordemos los niveles de aprobación de Enrique Peña Nieto. Por ejemplo, con el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, la captura del Chapo Guzmán, la alta capacidad de cabildeo con la oposición para formar el Pacto por México. Si bien sus niveles de popularidad nunca estuvieron ni cerca de lo que AMLO tiene ahora, si inició como un Presidente muy fuerte.

Este gobierno empezará con números rojos, que si bien, son herencia del gobierno anterior y de un lastre que se viene arrastrando de sexenios anteriores, si no hay un cambio sustancial y medible, se le va a ir agotando el discurso. Los dos temas fundamentales a mi parecer, la Economía familiar y la Seguridad Pública, es decir, cuando los habitantes de Tamaulipas, Jalisco, Michoacán y Guerrero se sientan seguros, y cuando el ingreso de las familias mexicanas se incremente.

Las expectativas son muy altas, sobra con ver las encuestas; y si bien celebro la idea de un cambio de un régimen ya muy desgastado, un cambio radical como el promete, no es posible materializarlo en 6 años; al final, los números hablaran por si solos.

El debate enriquece la mente, se vale discrepar.

Día de la mujer: momento de reflexión

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El día de hoy se conmemora la lucha que desde hace ya más de un siglo, las mujeres han venido teniendo en busca del reconocimiento de sus derechos. Sin duda, es digno de reconocerse los avances que el movimiento feminista ha ido generando paulatinamente en materia de equidad de género. Pero la realidad no es tan optimista como los discursos políticamente correctos que en este día varios actores de la vida pública intentan colocar en la sociedad. Cito, brevemente, algunos ejemplos en los planos local y federal.

El pasado 6 de marzo la legislatura local de Nuevo León aprobó una reforma al artículo 1 de la Constitución local para establecer el derecho a la vida del ser humano desde la concepción hasta la muerte natural, aún y cuando no “tocaron” el Código Penal del Estado, donde se establecen casos de excepción para no penalizar el aborto: cuando la concepción sea producto de una violación, o cuando se ponga en riesgo la vida de la madre. Considero que dicha reforma es violatoria de garantías individuales y derechos de la mujer pues, desde 2008, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció como criterio la despenalización del aborto y a favor de los derechos a la vida, salud, integridad y privacidad de las mujeres. En fin, habrá que esperar a ver qué dice la SCJN una vez que, como es de esperarse, los opositores a la reforma impugnen ante esa instancia a través de los controles de constitucionalidad.

Por otro lado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador recortó casi 50% del presupuesto destinado al Programa de Estancias Infantiles lo cual, indudablemente, va a generar un gasto extra en las familias que contaban con esta opción para el cuidado de sus hijos durante sus jornadas laborales. Además, muchas mujeres trabajadoras se verán forzadas quizás a renunciar a sus empleos para poder cuidar de sus hijos. El cambio será, sin duda, brusco. Ya la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se pronunció y advirtió que dicha decisión impactará de manera negativa en las garantías de los menores de edad y sus familias. 

En fin, son tantos los ejemplos donde el rol masculino se impone sobre el femenino (violaciones, feminicidios, violencia laboral, etc.) que la pregunta es si vamos a seguir politizando temas tan sensibles, o de una vez por todas nos convertimos en una comunidad real con todo lo que eso implica. Las mujeres exigen políticas públicas que les permitan tener un trato justo en todos los ámbitos de su vida. Son varias las lecciones que el mundo recientemente nos muestra para pensar que la dirección correcta no es por donde nuestro país transita.

El debate enriquece la mente, se vale discrepar.