Busca Facebook evitar historia de Estados Unidos en México

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Mark Zuckerberg presidente de la Red Social más grande alrededor del mundo, Facebook, sostuvo este martes durante su audiencia en el Congreso estadunidense que su principal prioridad será evitar que su empresa sea utilizada para injerencias indebidas en las elecciones que se realizarán este año en varios países.

“Lo que más me importa en este momento es que nadie interfiera en las diversas elecciones de 2018 en todo el mundo”, esto declaró tras varios escándalos sobre el uso de la red social para fines de proselitismo encubierto, entre ellos la difusión de miles de anuncios políticos auspiciados desde Rusia en Facebook durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2016.

Zuckerberg, aseguró que Facebook contará con un equipo de 20 mil trabajadores encargados de revisar contenidos, y desplegará nuevas herramientas de Inteligencia Artificial para remover noticias falsas y verificar la autenticidad de anunciantes políticos.

Tendremos unas elecciones intermedias extremadamente importantes en Estados Unidos, y elecciones mayores en India, Brasil, México, Pakistán y Hungría”, indicó.

De igual forma, el presidente de Facebook se lamentó de lo sucedido con la filtración de información de usuarios, y reconoció de igual forma que no se ha hecho lo suficiente para evitar este tipo de problemas, así como lo que se denominan Fake News, por lo cual se estará trabajando en mantener un ecosistema viable y confiable dentro de la Red Social.

Al término de su comparecencia, este declaró que: “no basta con darle a la gente una voz, tenemos que asegurarnos que no la estén usando para perjudicar a otras personas o propaguen desinformación”.

“Queremos estar seguros de que hagamos todo lo que podamos para proteger la integridad de las futuras elecciones”, declaró.

Asimismo, se comprometió a enviar al Senado una serie de propuestas de legislación que ayuden a proteger la privacidad de los usuarios.

#HojaDeRuta: “Arquitectura forense: de la verdad a la mentira histórica”

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“Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque”

-Bertol Brecht.

Acudí al MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo) atraído por conocer los misterios del azul de Yves Klein y su propuesta de una estética del vacío. Su azul (IKB o International Klein Blue) no decepciona: una simétrica piscina del pigmento en polvo se convierte automáticamente en una pieza al desplegarse en la sala del museo. Hay placer y misterio al perderse en ese azul.

Sin embargo, el impacto vino por una vía inesperada al pasar a una pequeña sala adyacente: una exposición dedicada a Forensic Architecture (FA): “un colectivo multidisciplinar integrado por arquitectos, artistas, activistas, científicos, abogados y cineastas que reúne archivos probatorios sobre los conflictos contemporáneos a la par de crear nuevas metodologías de análisis en una serie de trabajos sobre las vulneraciones de los derechos humanos”, según la descripción ofrecida en la página oficial del Museo ubicado en la UNAM.

El colectivo trabaja para evidenciar la violencia de Estado confrontando hechos con relatos oficiales. Es un esfuerzo dedicado a desafiar las versiones establecidas desde el poder. La parte innovadora, se afirma, resulta del uso de la arquitectura como disciplina para investigar conflictos armados y la destrucción medioambiental. Para lograrlo, los integrantes utilizan maquetas, análisis de videos, nuevas tecnologías y cartografías interactivas.

La palabra “forense” en sí misma resulta esclarecedora, pues su etimología proviene del latín “forensis”, que la RAE define como lo perteneciente al foro, y por tanto, a lo público. La palabra también se utiliza para referirse a las pruebas y técnicas utilizadas para detectar evidencias de un crimen. En este sentido, la arquitectura forense resulta una herramienta multidisciplinaria para llevar a la luz pública la realidad de crímenes de gran escala cometidos en todo el globo, con la particularidad de expresar la evidencia de diversas formas gráficas.

El grupo ha analizado casos como los ataques de drones norteamericanos en la frontera entre Pakistán y Afganistán; la cárcel de torturas siria de Saydnaya; la batalla de Rafah en la franja de Gaza y, recientemente, la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

El ejercicio no es museístico,  sino activista por naturaleza. El trabajo del colectivo Forensic Architecture ha sido tomado en cuenta en cortes internacionales, comisiones de la verdad, medios de comunicación y espacios especializados en derechos humanos en diversas partes del orbe.

En su sitio oficial, se explica que el trabajo “El Caso De Ayotzinapa: Una Cartografía De La Violencia” fue comisionado y llevado a cabo en colaboración con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) para las familias de los 43 estudiantes desaparecidos, los heridos y asesinados de Ayotzinapa. A través de un análisis en video y modelos interactivos, FA contrasta las diversas narrativas, reconstruyendo los hechos a través de la evidencia disponible.

Vivimos en un país acostumbrado a ocultar el pasado negro. Rara vez optamos por el reconocimiento y reconciliación. “Verdad y memoria” suele ser la consigna de quienes cuestionan la historia oficial buscando justicia. Cada cual podrá formarse su opinión al enfrentarse al trabajo de Forensic Architecture, baste decir que resulta difícil permanecer indiferente.

Una infografía monumental que detalla los hechos es la pieza central de la exposición. En ella hay múltiples líneas que representan las diversas narrativas y actores. La correspondiente al gobierno federal es de color negro, y lleva estampada una leyenda: “mentira histórica”.

(Puede consultar “El Caso De Ayotzinapa: Una Cartografía De La Violencia” aquí: http://www.plataforma-ayotzinapa.org/)

Ella perseguía su libertad, él reclamaba su poder

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Al interior de un hogar, el lugar que cualquiera supondría le brindase amor y seguridad, yace el cuerpo de una mujer. Su cuerpo ya no es el mismo, es un cuerpo desgarrado por el odio y destrozado por la violencia, es un cuerpo muerto. Sus planes y sus sueños ya no están, todo le fue arrebatado en ese espacio familiar que también era suyo.

Al interior de ese hogar también está un hombre, al que ella amaba y con quien compartió la vida. Él es un adicto de sus creencias y un enfermo de sus valores, él no pudo comprenderla en vida y no quiso verla disfrutar de su libertad, entonces él se disfrazó de ladrón y le robó la vida.

En su entender, en ese hogar no había espacio para los dos. Una infidelidad a los valores tradicionales, a las prácticas culturales, a las costumbres sociales, a la pareja merece un castigo. Para él cualquier tipo de infidelidad es inaceptable e imperdonable, pues atenta contra el honor familiar.

Pero el deshonor no lo hizo ella, al romper con los valores esperados o el estilo de vida impuesto; sino él al sentirse dueño de un cuerpo ajeno. Un cuerpo de una mujer emancipada que decidía por sí misma, ante tal “amenaza” él tuvo que poner un alto, silenciar su voz y preservar el honor familiar. Esté fue un crimen de honor.

Mientras ella perseguía su libertad, él reclamaba su poder y rescataba su “dignidad” y en este desencuentro el atropello de su libertad fue el precio a pagar. Otro feminicidio, una mujer más víctima de la violencia de género, una vez más lo personal es político.

Este relato puede contextualizarse en Punjab, Pakistán o a cientos de kilómetros de ahí en Monterrey, México. Él se puede llamar Muhammad Waseem y ella puede ser Qandeel Baloch, una paskitaní de 26 años y estrella de las redes sociales que murió el viernes 15 de julio ahorcada por su hermano Muhammad tras una discusión por el trabajo de modelo y las fotografías que su hermana compartía.

Pero él también se puede llamar Ernesto Robledo y ella puede ser Devani Montelongo, una mexicana de 22 años que murió acuchillada el miércoles 22 de julio tras sostener una discusión con su pareja, según informan algunos medios locales, por una supuesta infidelidad.

De Pakistán a México hay miles de kilómetros de distancia, pero para la violencia de género no existen fronteras. Según cifras oficiales de la Naciones Unidas (2015) dos de cada tres víctimas de violencia y homicidios familiares son mujeres [1].

De acuerdo la última edición del Estudio mundial Sobre el homicidio (2013) de la Oficina de la UN contra la Droga y el Delito [2], se estima que en la mitad de los casos de mujeres asesinadas en el 2012 el autor de la agresión fue un familiar o compañero sentimental.

En México las tasas de defunciones femeninas por presunción de Homicidio (DFPH) [3] por arma de fuego ocurridas en el hogar alcanzaron su máximo en 2010 y en 2014 alcanzan la misma magnitud que 16 años atrás. Lo cual indica la urgencia por erradicar la violencia doméstica y romper con prácticas machistas.

El caso de Qandeel y Devani son una historia más de la violencia y la desigualdad de género que aqueja a las mujeres. Estas historias – y muchas otras atrocidades que viven las mujeres y que no son contadas- son un llamado de atención para la sociedad, son también evidencia de la vigencia y universalidad del discurso feminista que parte de la opresión de las mujeres en un sistema patriarcal.

La absurda necesidad de Muhammad y Ernesto por dominar y controlar a la mujer los llevó a buscar el poder en un acto de deshonor, el asesinato de un ser humano. Devani y Qandeel, son dos ejemplos de miles de mujeres víctimas, son un recordatorio de la presente desigualdad de género. Sus cuerpos son un cuerpo más muerto a manos del vivo patriarcado.

[1] Departamento de Asuntos Economicos y Sociales de las Naciones Unidas (2015). The world’s Women 2015, Trends and Statistics. Recuperado de: www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures#notes

[2] Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (2014). Global Study on Homicide 2013, p. 14. http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures#notes

[3] “La violencia feminicida en México: aproximaciones y tendencias 1985-2014” , p. 11. Recuperado de: http://www2.unwomen.org/~/media/field%20office%20mexico/documentos/
publicaciones/2016/02/violencia%
20feminicida%20en%20m%C3%A9xico%20aproximaciones%
20y%20tendencias%201985_2014.pdf?v=1&d=20160418T214527

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