AMLO y el Combate a la Corrupción

Comparte este artículo:

AMLO tiene una curiosa interpretación del combate a la corrupción. Una interpretación que no convence a quienes se dedican al verdadero combate a la corrupción. A los muy corruptos, entiéndase los ex presidentes y sus colaboradores cercanos, les acordó una amnistía de estilo muy personal, para comprar la paz. Una paz insultante para el resto de los mexicanos. ¿Quién entenderá un AMLO silencioso frente a los desafíos que le envía Peña Nieto desde la cumbre de los lujos en Madrid a la cual accedió gracias a una vida política empapada de corrupción? ¿Habrá lógica en el combate a la corrupción predicado por el presidente y el lujo en el cual se exhibe su predecesor con dinero que nos robó a todos los mexicanos?  

A los proyectos desarrollados por sus antecesores que consideró manchados por la corrupción, simplemente los cancela. Sea cual sea el precio que tenga que pagar el país por esta cancelación. No intenta enderezarlos, no intenta rescatar proyectos muy valiosos para el futuro del país. Los cancela. Así pasó con el NAIM, proyecto clave para fortalecer la vocación turística de México, una vocación indiscutible por las playas, el patrimonio arqueológico y colonial, el clima privilegiado por la ubicación tropical del país. Cancelado. Por corrupto y por demasiado elegante y bonito. Igual que el avión presidencial. Demasiado bonito para él. El aspira a aeropuertos al estilo de los países de Europa oriental antes de la caída del muro de Berlín. Grises y aburridos. Así se siente a gusto. ¿Probabilidades de corrupción en las estancias infantiles? ¡Canceladas! ¿Intento de combatir la corrupción? La corrupción no se combate, se erradica matando los organismos en los cuales se desarrolla. ¿Manejos dudosos en el CONACYT? ¡Que le quiten recursos al CONACYT! 

Para mayor congruencia, solamente falta que acabe con el STPRM y su líder. ¿Tendrá el valor y la honestidad política de hacerlo? ¿O está pavimentando el camino para que Romero Deschamps y Gómez Urrutia escriban las nuevas páginas del sindicalismo mexicano de la nueva era? 

Ya en 2015, Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, engaño a 1 millón de nuevoleoneses con un discurso anticorrupción. Para resultar igual de corrupto que sus antecesores. Y más inútil e ineficiente. Nuevamente, en 2018, AMLO logró el apoyo de 30 millones de mexicanos en nombre de un combate a la corrupción que no es más que un engaño electoral. ¿Será menos inútil e ineficiente? 

Camino resbaloso y peligroso por delante

Comparte este artículo:

Apenas pasaron dos meses de este nuevo régimen, (todavía no se puede hablar de un nuevo gobierno, porque si bien hay un nuevo presidente, parece que ocupa todas las funciones del gobierno….¿en dónde está el gobierno?) y ya está dando lugar a análisis políticos novedosos, cómo lo demostró un editorialista el día lunes, dedicándose a estudiar el “mecansogansismo”, nueva palabra del vocabulario político, propio del nuevo régimen. 

Falta ahora que este editorialista o cualquier otro se dedique a analizar esta afirmación presidencial muy sesuda de la mañanera del día de ayer: “el pueblo se cansa de tanta pinche transa”. La República está tomando altura, gracias a estos ejercicios discursivos novedosos que con toda seguridad van a elevar la capacidad de decisión y a lograr una mejor división de poderes. 

Tal afirmación presidencial era probablemente la consecuencia de una agenda dominical frustrada por haber perdido el vuelo de regreso de Veracruz a la Ciudad de México y de haber tenido que regresar por carretera, agregando fastidio al cansancio de un fin de semana dedicado a una gira política, en lugar de procurar un descanso indispensable para seguir cargando con el país. 

Particularmente, sin querer compartir la tarea con un gobierno que no gobierna nada. En intervenciones nada discretas, el presidente ha dejado sentir su descontento con el poder legislativo, acerca de la Guardia Nacional, y ahora con el poder judicial por su tibieza en condenar la corrupción. ¡Ojo! el “mecansogansismo” está a punto de romper con las instituciones. 

Solamente confirmando lo que exclamó hace 12 años en el Zócalo: “Al diablo con las instituciones”. El camino por delante está resbaloso y podría ser peligroso.  

¿Juntos o acarreados?

Comparte este artículo:

“Asertividad es una habilidad social y comunicativa que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás.” Parece que esta habilidad les faltó a la mayor parte de los organismos que firmaron el desplegado patrocinado  por la Mesa Metrópoli Monterrey (por una ciudad segura y justa) y que apareció publicado a página entera y a todo color en la página 3 de la sección “Nacional” del periódico el Norte, este domingo 27 de enero de 2019. 

Hasta donde pude averiguar, no apareció en todos los periódicos de la localidad. Ya que la Guardia Nacional sigue siendo un proyecto en construcción, aprobado por la Cámara de Diputados, con reservas del propio AMLO y que sigue siendo sujeta a la aprobación y modificaciones que le hagan el Senado de la República, parece algo extraño que tantas instituciones y organismos hayan firmado este desplegado, que no se sustenta en ninguna realidad. 

Por averiguaciones personales, puedo afirmar que muchos de los que aparecen cómo firmantes o fueron forzados o fueron violados. ¡Es decir que su firma, vulgo, su logo, fue puesto sin su consentimiento formal! ¿Quién está detrás de este desplegado? ¿Será el Gobierno de la República, a través de Judith Díaz, urgido del apoyo a un proyecto en construcción, que todavía no recibe apoyo unánime de los propios diputados de Morena? ¿O será el Ejercito, deseoso de recibir un apoyo formal de las instituciones a través de un desplegado que podría dejar abierto el respaldo a su deseo de asumir la responsabilidad formal de la seguridad interior del país? 

Cualquiera sea la respuesta, levanta harta sospecha y no menos cuestionamiento. ¿A dónde vamos? La Guardia Nacional no deja de ser una imposición de AMLO, con todo y pataleo de Morena y de Tatiana Clouthier, para establecer una fuerza represiva armada que en el futuro tendrá el poder de intervenir en todos y cualquiera de los eventos de la vida nacional. El Norte se hizo portavoz de un proyecto subversivo, violentando a muchas organizaciones y forzando su aceptación aparente, sin tener muestras evidentes de su aceptación real. ¿Así será el sexenio de AMLO? ¿Violación de la expresión de los diferentes niveles de la sociedad? 

Todavía estamos a tiempo para patalear y exigir correcciones a lo que aparenta ser una orientación hacía una  violación a la libertad de expresión. Que nos digan Tatiana, Judith  y El Norte que tanto los forzaron para que salga este desplegado. Se trata de los próximos seis años. ¿Libertad real o libertad fingida?     

Construir el presente

Comparte este artículo:

“Yo construyo presente” declara Tatiana Clouthier en una entrevista reciente. Este objetivo debería procurar AMLO en sus búsquedas para lograr construir el nuevo México que pretende construir, bajo la etiqueta de la cuarta transformación. No de la Cuarta República, como algunos quisieran confundirnos. 

Construir el presente sería cumplir con su compromiso de erradicar la corrupción sin transar con la corrupción institucional que existe en el país. Construir el presente sería respetar sus discursos de campaña en los cuales pretendía ganar votos fáciles atacando a un Romero Deschamps, que ahora cómo presidente ni se atreve a tocar y menos a denostar cómo solía hacerlo de candidato. 

Construir el presente sería respetar su promesa de devolver al ejercito a sus cuarteles de dónde nunca debería haber salido y no de pretender armar una Guardia Nacional militarizada y a sus órdenes. Construir el presente debería ser construir una “Fuerza Civil” nacional, sobre el modelo ideado y diseñado por la iniciativa privada de Nuevo León para constituir una verdadera capacidad de respuesta al crimen organizado. 

Construir el presente sería actuar de presidente cómo predicaba de candidato y no de darle la vuelta a enfrentar los verdaderos problemas del país. ¿Realmente pretende construir el presente basándose en el “pueblo bueno y sabio” que aspira a robar gasolina? Si no entendemos que construir el presente es corregir al pueblo bueno y sabio, también es atacar de frente los criminales disfrazados de políticos que robaron a México durante 18 años.

Si no entendemos que construir el presente implica apoyar a los emprendedores en lugar de volver a instaurar precios de garantía para los productos agrícolas, repitiendo errores de hace más de 50 años, si no entendemos que construir el presente es apoyar a la ciencia y a la innovación en lugar de crear cien universidades sin propósito, entonces probablemente, lo que se busca será regresar a un pasado de fracasos ya comprobados. 

Construir el presente significa no regresar a un pasado que condujo al país  a la pobreza y a la incapacidad de progresar. Esperemos que AMLO entienda lo que quiere decir Tatiana cuando afirma que construye presente.  

Indignación versus indiferencia

Comparte este artículo:

Hoy en día, la inconformidad real de las sociedades se juzga por su capacidad de indignación versus su indiferencia natural. 

La sociedad francesa manifestó una enorme capacidad de indignación en su primera semana de protesta alrededor de los “gilets jaunes” (chalecos amarillos) para tumbar las reformas propuestas por un gobierno más enfocado a sus necesidades de recursos que a las capacidades de unos contribuyentes ya exprimidos y cuyo poder adquisitivo se veía cada día más mermado. Después de ocho semanas, la indignación se ve paulatinamente sustituida por la indiferencia y en forma más peligrosa, por el desorden y un intento de subversión. 

Aquí en Nuevo León, la indignación genuina por un trato fiscal injusto e insultante por parte del Ejecutivo, y con el beneplácito de los propios representantes (supuestamente) populares, está cayendo en una indiferencia que le da luz verde al Ejecutivo para seguir hurgando en el bolsillo de los causantes locales para subsanar su ineficiencia en el manejo de los recursos públicos, cuando no en su deshonestidad en estos manejos. 

El “borrón” fraudulento de una parte de la Ley votada por el pleno ni siquiera provoca indignación de los propios diputados. Son cómplices del fraude. 

La indignación contra la corrupción del PRIAN que dio entrada al gobierno independiente (¿?) del Bronco no ha apagado la inconformidad ciudadana. Porque el gobierno independiente mostró indiferencia hacía la corrupción. 

Muchos dirán que más que indiferencia se trata de complicidad activa. Cuando la indiferencia se transforma en complicidad, la indignación se vuelve más fuerte. La impunidad es una forma de complicidad. 

Denunciar la corrupción de los gobiernos del PRIAN y la corrupción en Pemex permitiendo una impunidad criminal es ser cómplices de los gobiernos denunciados. El gobierno de AMLO se apoderó de México en nombre de la indignación contra la corrupción. Está cayendo en complicidad descarada por denunciar sin castigar, demostrando nula voluntad de combatir el crimen.  O incapacidad para combatirlo. 

Indiferencia o indignación. Las sociedades del siglo XXI necesitarán definir si se quedan calladas en su indiferencia o si son cada día más capaces de manifestar su indignación en la calle o en actitudes de repudio eficaces (incluyendo la huelga de pagos de contribuciones injustas) contra gobiernos que no entienden dónde está el límite de su ineptitud. Pero que exhiben permanentemente su deshonestidad. 

La indignación legítima corre el peligro de ser infiltrada por movimientos violentos cuyos objetivos son el caos y el desorden. Es el precio de la ineptitud y de la deshonestidad.       

El Presupuesto de AMLO

Comparte este artículo:

Reducir el presupuesto de Cultura de 7.6%, el de la UNAM de 6%, el de CONACYT de 12.8%, el de la Secretaría de Medio Ambiente de 32%, el de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de 28% no puede significar nada bueno por parte de un gobierno “progresista”. La única explicación que podemos encontrar cómo justificativo, es que, durante la transición, se percataron que el costo de las ineficiencias y de la corrupción en dichas dependencias era respectivamente de 7.6% o más en Cultura, de 6% o más en la UNAM, del 12.8% o más en el CONACYT y agárrense, de 28% o más en la Secretaría de Agricultura y de 32% o más en la Secretaría de Medio Ambiente. 

¿Será? ¿Aplicará el mismo concepto a la reducción del presupuesto (-9%) de la Secretaría de la Marina Armada de México? La reestructuración del presupuesto refleja las nuevas prioridades de Bienestar Social. Nadie se lo puede reclamar. Los recursos aplicados al Bienestar Social serán rápidamente inyectados en la economía y traducidos en alivios reales para una parte significativa de la población más vulnerable. Ni los adultos mayores ni los “Jóvenes Construyendo el Futuro” se dedicarán a atesorar sus nuevos ingresos. Los gastarán inmediatamente para construir su nuevo Bienestar. ¡Qué bueno! Será dinero que regresará rápidamente a los circuitos económicos, a través del consumo. 

Lo que asombra en el proyecto es aspirar a este Bienestar Social sin mayores recaudaciones. ¿Realmente, el Bienestar Social deberá lograrse castigando la Cultura, la Ciencia y la Tecnología, el Medio Ambiente y el Desarrollo Rural? Desgraciadamente, los aspectos encomendables del nuevo régimen con relación al Bienestar Social, se lograrán a través de una nivelación negativa. Una nivelación hacía abajo. ¿Adónde está en el Presupuesto la mayor recaudación indispensable para poder redistribuir? Generar Bienestar Social afectando la Cultura, la Ciencia y la Tecnología, la Educación Superior y el Desarrollo Rural no es progresista, es destruir el futuro. 

¿Por qué el nuevo gobierno no tiene la congruencia de sus propuestas? Decide aplicar de inmediato sus propuestas sociales, pero decide esperar tres años para modificar el esquema fiscal indispensable para financiar su programa. Mientras, destruirá la Cultura, la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología, el Desarrollo Rural y el Medio Ambiente. Parece un juego de Ganar – Perder. No un juego para Ganar – Ganar. ¿Será que AMLO hizo un pacto con quienes podrían (deberían) contribuir más, para acceder al poder? La estabilidad de un gobierno es función directa de su congruencia. Hago lo que digo, digo lo que hago.   

Día internacional de la Anticorrupción

Comparte este artículo:

Este domingo 9 de diciembre, fue el Día Internacional de la Anticorrupción. La Corrupción es una plaga mundial ya que cómo lo señaló el Secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, el costo de la corrupción representa aproximadamente el 5% del PIB mundial, cerca de 2.6 billones de dólares, (trillones según la escala americana) respaldada por una impunidad que se extiende peligrosamente en todos los ámbitos, ya que parece demasiado peligroso enfrentar la corrupción en forma abierta.  

En el México de Peña Nieto,  el costo de la corrupción fue más cercano al 10% del PIB nacional. Sin embargo, en México, este domingo fue día dedicado a las refinerías y al regreso a políticas del siglo XX, gracias a un presidente que ya olvidó que el respaldo de 30 millones de electores fue por su discurso anticorrupción. Sin embargo,  ya decidió sumarse a los partidarios de la impunidad, declarando perdón a los corruptos de los últimos tres sexenios, incluyendo sus predecesores en la presidencia. 

Los 30 millones de electores tendrán que buscar otras formas de combatir la corrupción. Este régimen no lo hará. ¿Engaño electoral que anuncia más corrupción durante el sexenio? ¿O cobardía frente a los poderosos intereses encubiertos por la corrupción reciente? No tardaremos mucho en saber cual de las dos opciones es la buena, o si cómo es muy probable, las dos son muy reales. 

En el show armado para celebrar la nueva refinería de Tabasco, varios gobernadores aceptaron formar parte del elenco y aplaudir las migajas que les ofrecen para rehabilitar las refinerías ubicadas en sus estados. De estas migajas, verán pocos impactos en sus estados. Cuando mucho impactos de corrupción cómo sucedió en Cadereyta con empresas coreanas y alemanas en la última reconfiguración que no sirvió para gran cosa en términos técnicos. Es significativo que ya regresamos a los espectáculos priistas de hace 40 años, cuando era impensable no ser visto en la cercanía del gran tlatoani.  

Mientras los países del primer mundo programan la desaparición de los vehículos que usan combustibles contaminantes, México será el último país de la OCDE en quemar gasolina cuando todos los demás ya estarán en la era de los coches eléctricos. ¿Será para permitir y proteger el huachicoleo que le da buena vida a muchos? 

Perdón e indulgencia

Comparte este artículo:

Para un gobierno electo a nombre del combate a la corrupción y la impunidad, el perdón y la indulgencia a los corruptos es la primera incongruencia dentro de la cuarta transformación. Ya sufrimos el engaño en Nuevo León, ¿se repetirá a nivel nacional? 

El perdón se acuerda a los culpables. Si no hay culpables, ¿a quién acordarán el perdón? ¿A todos en forma genérica? ¿Valdrá algo un perdón sin arrepentimiento? ¿Se arrepentirán los miles de servidores públicos que disfrutarán tranquilamente de los productos de sus malversaciones? ¿O vendrán espontáneamente a devolver las toneladas de dinero y de propiedades mal habidas durante sus administraciones?  ¿Tendrá caso seguir ejerciendo una Justicia selectiva que no tendrá sustento ni justificación? A partir del día 1º de diciembre, ¿quiénes serán sujetos a persecuciones por una Justicia que perdió el derecho de decidir quien es culpable y quien es inocente, si el gran juez, en Palacio Nacional será el único en rendir sentencias? 

Mal empieza un régimen que se atribuye derechos supra naturales para definir la justicia y dictaminar impunidad a quienes saquearon el país durante los últimos sexenios. De democrático, no tiene nada. No entiende ni respeta la separación de los poderes. Más preocupante todavía, cómo lo señala Mauricio González Ochoa en su editorial dominguero, “¿Cómo van a redactar una Constitución Moral aquellos que están perdonando actos inmorales?” La discrecionalidad en las decisiones de Justicia no hará más que perpetuar dos siglos de injusticia que la cuarta transformación pretende erradicar. 

Desgraciadamente, estas posturas erráticas no dejan de ser el reflejo de la sumisión del nuevo régimen a una “mafia del poder” que no dudará en usar el poderío económico y financiero acumulado a costas del erario público para hacer valer su fuerza y hacer prevalecer sus intereses. La lucha será sin piedad. El Presidente sabe el precio que tuvo que pagar para que se respetará la voluntad popular. 

Si es sincero en el combate a la corrupción, algún funcionario de su nuevo equipo de gobierno debería pisar la cárcel en menos de seis meses para que le otorguen credibilidad. ¿Será un fiscal a sus ordenes que designará el chivo expiatorio? Bien lo escribió Gabriel Zaid hace treinta años. “La corrupción es el Sistema”. Parece que aún con cuarta transformación, el nuevo régimen seguirá adoptando el mismo Sistema. 

Un presidente electo desgastado

Comparte este artículo:

Al anticipar 5 meses la toma de posesión de la presidencia de la República, con el beneplácito del presidente saliente, AMLO ha debilitado considerablemente su imagen. Los primeros días del nuevo presidente serán conflictivos y estará remando a contra corriente. 

Sus declaraciones contradictorias acerca del combate a la corrupción han dejado al desnudo su falta de convicción o por lo menos su falta de herramientas para combatirla. 30 millones de electores lo eligieron para que meta los corruptos a la cárcel. En lugar de eso, Morena ratificó el nombramiento de un fiscal a su devoción. Se escribirá el evangelio y la justicia según AMLO. 

Miles de priistas y de panistas que se enriquecieron a costa de perpetuar la pobreza en el país, respiran a gusto, con la seguridad que podrán disfrutar sus fortunas ilegales sin preocupación. AMLO afirma que será honesto. Nos gustaría creerle. Pero el país seguirá siendo de los corruptos. 

Sus manifestaciones insensatas de una participación ciudadana fingida, mediante dos consultas  supuestamente populares, desfiguraron para el resto de sus sexenio cualquier llamado a la opinión pública. De antemano, sus invitaciones a opinar sobre la revocación de mandato están descalificadas desde que el proceso de consulta está en manos de Morena y no del INE y de los ciudadanos. 

¿Desde cuando los 304 votos que levantó la consulta (entre cerca de 90,000 ciudadanos electores en el padrón) de este fin de semana en San Pedro Garza García significan apoyo a diez ideas tan disparatadas y sin relación  ninguna entre ellas?  ¿Esto es su concepción de la participación ciudadana? Hasta se oyó el comentario ridículo de que “el que calla, otorga”, cuando la realidad, es que callan para no contribuir a legitimar decisiones hechas sin fundamentos legales. 

Se abre un juego nuevo en la relación entre la ciudadanía y el poder. Probablemente, será necesario salir de la apatía ciudadana prevaleciente y volver a encontrar el camino de la calle para desmentir las afirmaciones que justifican atropellos que se multiplicarán en el futuro. El ejercicio del nuevo poder revelará poco a poco que el compromiso con la democracia tendrá sus limitaciones y que serán cada día más pesadas.  Y más dolorosas. 

El “guardadito” de la Comisión Estatal Electoral

Comparte este artículo:

Mientras el Estado de Nuevo León y el recién nombrado Concejo Municipal se siguen peleando acerca del mando único, decretado por un Secretario de Seguridad quien ahora lo rechaza en su calidad de Concejal Presidente, en un guión digno de Kafka y que el gobernador independiente no es capaz de clarificar (o no quiere clarificar), mientras el propio Concejo no sabe si integrar comisiones de 3 o 5 miembros, mientras sus concejales síndicos (¿o serán síndicos concejales?) entienden que les corresponde de trabajo por hacer,  sigue sin definirse quien soportará el costo de una elección extraordinaria en Monterrey que quiso el PRI y que decretaron unos jueces a su servicio. 

El PRI sí se está preparando con todo su ejercito de mapaches y de acarreados pero la Comisión Estatal Electoral pretende jugar con el gobierno del estado para sacarle más recursos. 

Muy oportunamente, el Tesorero del Estado, Carlos Garza Ibarra,  soltó la información  del avance de gestión financiera del tercer trimestre 2018 de la Comisión Estatal Electoral, revelando así que dispone de un “guardadito” (como hubiera dicho Fernando Canales) de 161 millones de pesos, que los angelitos constituyeron para construirse un palacio. Sin embargo, exigen del gobierno del estado que le apoquine 44.7 millones para sufragar la próxima elección extraordinaria. 

Por lo visto, la CEE no entiende lo que es austeridad ni lo que es ser solidario con un estado que tiene muy apretadas sus finanzas (el Tesorero insiste que le faltan 3,400 millones para cerrar el año decorosamente). La CEE debería tomar ejemplo de su hermano mayor, el INE, el cual también tenía sueños guajiros de construirse un palacio de las mil y unas noches en la capital del país, pero que se resignó a esperar vientos más favorables cuando el gasolinazo de Peña vino a derrumbar más de un sueño y más de unas aspiraciones a ser maestro de obra a parte de ser comisionado electoral. 

Además, la CEE debería tener la humildad de reconocer que el lio electoral actual es consecuencia de su ineptitud a controlar adecuadamente el proceso electoral. ¿Quién extravió las boletas? ¿No es responsabilidad de la CEE asegurar la cadena de custodia desde las casillas hasta su recinto en dónde las debe resguardar y cuidar? Es conveniente que la CEE doble las manos rápidamente, si no quiere que se indague más a fondo lo que ocurrió con dicha cadena de custodia y que no se destape una cloaca apestosa que no le conviene. Su edifico que pretende levantar como tributo al orgullo de una casta que no ha sabido merecer el respeto que exige, puede esperar tiempos más prósperos. 

¿Tendrá la democracia nuevoleonesa el merito suficiente para levantar un monumento a su gloria? Esto merece una elección extraordinaria, o ¡una consulta popular!