Venezuela propone proyectos a México

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Luis Videgaray fue elegido como presidente de la 47 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Cancún, Quintana Roo, durante la cual se espera que la crisis de Venezuela sea abordada.

Videgaray aseguró que México confía en el sistema interamericano de Derechos Humanos.

“Me quiero referir, si me lo permiten brevemente, es al fortalecimiento del sistema interamericano de derechos humanos, México es un país que cree en el sistema interamericano de derechos humanos y en el escrutinio internacional, como un poderoso instrumento de cambio”, dijo el canciller mexicano.

Por otro lado, Delcy Rodríguez, la canciller de Venezuela, pidió de nuevo el respeto a la soberanía de su país y criticó a sus homólogos que piden al presidente Nicolás Maduro reconsiderar su convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente y el cese de las hostilidades.

“¿A qué están llamando en Venezuela?,  ¿a la guerra, es eso lo qué quieren para nuestro país?, ese escenario que promueven no va ha suceder, respeten la soberanía, exijo respeto a los sumisos del país hegemón de la región”, dijo la canciller venezolana.

Rodríguez presentó  a México diez proyectos de resolución.Dentro de ellos hay uno sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y otro para rechazar la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos.

 

Aumenta un 57% la toma clandestina de combustible en México

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Monterrey (20 de junio de 2017).- Pemex detecto un crecimiento del 57%  de toma clandestina de combustible en los primeros cuatros meses de 2017.

Guanajuato encabezando la lista de registro de tomas clandestinas de combustible, con 659 perforaciones detectadas, dejando atrás a Puebla que durante 14 años habían reportado mayores números que en este primer cuatrimestre, ya que solo se reportaron 460 tomas.

Según Pemex, se hacen al menos 5.4 perforaciones por día en Guanajuato, desbanco a Puebla, en el primer cuatrimestre de 2017, con más tomas clandestinas detectadas por Pemex.

Según afirma el titular de la Secretaria de Hacienda y Crédito Publico, José Antonio Meade, estos robos generan pérdidas de 15 mil hasta 20 mil millones de pesos, cada año.

En los primeros cuatro años del sexenio de Peña Nieto, Pemex perdió 97 mil millones de pesos por robo y fugas de tomas clandestinas.

Puebla y Guanajuato reflejan el mayor número de tomas con 460 y 659, detectadas.

Morelos es el estado con mayor crecimiento de tomas de combustible, pues paso de tener ocho registros a 85 en ese mismo tiempo. El robo de combustible en Morelos, se concentra en Huitzilac, municipio que colinda con el Estado de México.

 

(Con información de Animal Político)

Hacia un Gobierno de Coalición

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En Europa existen  gobiernos de coalición entre izquierda y derecha, si bien los sistemas políticos son de orden parlamentario, y en varios de los casos con monarquías constitucionales,  sus élites políticas han encontrado fórmulas para construir gobiernos en que la unidad surge de la racionalidad política, y aún de principios ideológicos en que izquierda, centro  y derechas moderadas se unen en ciertas coyunturas para formar un gobierno de coalición en el Parlamento.

También se presentan coaliciones bajo la fórmula de balotaje, esto es una segunda vuelta electoral para cargos públicos en el poder ejecutivo o bien para los Parlamentos. Básicamente consiste en que para llegar a un cargo público  es necesario obtener una mayoría de los votos emitidos que le de representatividad y legitimidad a los gobiernos, fórmulas que varían por porcentajes sobre el total de votos emitidos o bien por una diferencia porcentual entre el primer y el segundo lugar o las dos cosas, sin desestimar otras combinaciones existentes. En el caso de América Latina algunos países con sistemas presidencialistas  han introducido esta fórmula para darle mayor legitimidad al Poder Ejecutivo.

En suma, los gobiernos de coalición existen, son posibles y han dado en algunos casos resultados, con independencia a si el cargo de Presidente de la República es de un partido y el cargo de Primer Ministro es de otro partido, a lo que se le denomina cohabitación; sin embargo, debe subrayarse que se trata de un orden político parlamentario, donde el poder Ejecutivo se divide en Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, y donde el Parlamento elige al jefe de Gobierno o Primer Ministro mediante precisamente una coalición que es mayoritaria. O bien se trata de sistemas semi-presidencial.

No se pide en una coalición política que los involucrados piensen lo mismo, ni que renuncien a sus ideologías, en cambio se pide unidad en objetivos comunes. En algún sentido, una fórmula básica para una coalición radica en la pregunta “qué tanto estamos dispuestos a ceder”, más todavía cuando se trata de enfrentar problemáticas de envergadura, posiciones políticas que cuestionan el propio orden democrático o elaborar un programa de gobierno viable.

En el caso de las coaliciones electorales, México tiene fórmulas para realizarlas, desde parciales hasta totales, así como un aleccionador compendio de coaliciones electorales a lo largo de su historia.  Sin embargo hoy se habla en un sentido distinto de coalición, por un lado unos se refieren a un sistema presidencial de mayoría absoluta con doble vuelta -semi-presidencial-; otros un sistema parlamentario donde los partidos políticos representados en el Legislativo se ponen de acuerdo en un Programa de Gobierno y eligen un Primer Ministro. Suponer un régimen parlamentario en México, implicaría crear la figura de Primer Ministro o algo parecido, toda vez que orgánicamente debe tener sentido formar una coalición en el Poder Legislativo, que por supuesto debe trascender el repartir los cargos del gabinete.

Por otra parte se habla de realizar una segunda vuelta electoral como vía de una coalición en el gobierno, pero eso requiere un cambio de régimen y que se establezca que si el ganador no obtiene el 50 por ciento de los votos entonces se transite a una segunda vuelta electoral, por tanto se perfila una estructura semi-presidencial, por lo menos. Ha de decirse que al considerar los tiempos electorales establecidos por la ley, es complicado abrir una nueva fórmula de votación para la elección de Presidente de la República por segunda vuelta. Debe considerarse que la experiencia muestra que en América Latina las fórmulas de segunda vuelta electoral no se han traducido de manera lineal en gobiernos con mayores consensos.

Es posible, aunque quizá no en un momento mediato, avanzar hacia un cambio de régimen que asegure la representación del Parlamento, del Presidente y genere una nueva figura constitucional donde la representación del Estado y el ejercicio de gobierno recaigan en figuras distintas. En otros términos sería dejar atrás el Sistema Político Presidencialista; empero, será por demás complejo, dados los tiempos legales, realizar una reforma a la estructura política nacional.

Si en cambio lo que se busca es un Convenio de Coalición electoral, entre los Partidos Políticos para alcanzar la Presidencia de la República en 2018, entonces el tema es otro, toda vez que la ley actual dispone de los medios para que esto ocurra, empero, la construcción de esta coalición -o alianza como la denominaron en el año- reclama: condiciones al interior de los partidos para ir en unidad a una elección: alguno deberá aceptar que el candidato sea de otro partido; y el partido que logre poner el candidato habría de aceptar que elegirá el que mayor confianza le genere a su aliado electoral y no el que quiera. Un asunto que podría unir a izquierda y derecha en la próxima elección Presidencial sería generar un cambio de régimen político con un sistema coalición en el Gobierno. México podría avanzar bajo un orden político de este tipo. El bien del país es siempre algo que puede unir la diversidad.

#IntimidadesPúblicas: “El sueño de la segunda vuelta electoral en 2018”

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Es el 1 de julio del 2018. La jornada electoral de las elecciones federales ha concluido y los resultados respecto a la elección presidencial arrojan un importante resultado: nadie obtiene más del 50% de la votación.

La competencia entre los candidatos y la oferta electoral entre los partidos políticos fue dura. La votación de los candidatos ronda entre el 30% y 20%. La diferencia entre el primero y el segundo lugar es de tal sólo 3%, habrá segunda vuelta electoral.

La elección por segunda vuelta se celebrará en dos semanas más. Por un lado, un candidato impulsado por la izquierda y por el otro, la centra derecha impulsan al propio. Son dos semanas vitales para que quienes aparecerán en las boletas hagan todo lo posible para conseguir el mayor respaldo posible, desde las bases ciudadanas hasta las negociaciones con los partidos políticos que no pasaron a esta etapa.

Llega el domingo 15 de julio, la jornada electoral transcurre con algunas dudas. Después de todo, se ha optado por utilizar una nueva variable en nuestro sistema democrático que busca fortalecerlo después de una grave crisis por la que ha transitado.

Es así, como después de 30 años, se elige a un Presidente de la República con más del 50% de la votación de la elección, comenzará con la legitimidad suficiente que le permita tener la fuerza y empuje necesario para gobernar a un país como México.

Pero este escenario hipotético respecto a las elecciones del siguiente año no será posible aunque muchos crean que puede llegar a serlo. La Constitución en su artículo 105 es clara al mencionar que “Las leyes electorales federal y locales deberán promulgarse y publicarse por lo menos noventa días antes de que inicie el proceso electoral en que vayan a aplicarse…” y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en su artículo 225 menciona que “El proceso electoral ordinario se inicia en septiembre del año previo al de la elección y concluye con el dictamen y declaración de validez de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”, por lo que dicho plazo ha vencido.

Independientemente de esto, valdría la pena cuestionarnos acerca de que tan positivo puede llegar a ser que se implemente una segunda vuelta electoral en nuestro país. ¿Cuáles serían sus alcances? ¿Se fortalecería la democracia? ¿Qué soluciona?

En lo personal, considero que dicha medida podría ayudar a que aquel candidato que resulte electo tenga mayor “legitimidad” al inicio de su mandato. Es decir, forzosamente más de la mitad de los electores habrán votado por él. Pero ¿votarían por él por ser la mejor opción o porque era “lo mejor” que había en la segunda vuelta? ¿Qué esto en todo caso no genera una legitimidad ficticia?

Dicho de otra forma, puede llegar a existir la concepción de que un candidato obtuvo un triunfo que genera más legitimidad, pero esto no quiere decir de ninguna forma que dicha legitimidad se traduzca en gobernabilidad. La gobernabilidad dependerá de muchas otras variables más allá del voto recibido por un sector de la población -el cual reitero podría considerarse como una “mayoría falsa” respecto a lo que el elector realmente quiso en la primera vuelta-, será necesario acoplar variables como: una conformación del Congreso distinta, una elección limpia, el apoyo organismos de la sociedad civil organizada, la obtención de votaciones favorables en Entidades Federativas clave, por nombrar algunas.

Desafortunadamente, en la actualidad quienes utilizan como discurso el tema de su aprobación en lugar de buscar fortalecer nuestra democracia es porque parecen estar más preocupados por buscar la forma de ser competitivos mediante esta fórmula, tal vez porque no ven posible serlo sin ella.

En fin, este tema podrá ser materia de discusión para próximas elecciones Presidenciales, pero queda jurídicamente descartado para el 2018.

#PulsoUrbano: “Mitos urbanos (Parte II)”

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“Es culpa de la planeación urbana, “No tenemos planeación”, “hay intereses malvados”.

La planeación urbana existe. No es un fantasma que opere sin instituciones, presupuestos o reglas. Lamentablemente, ha salido de las Secretarías de Desarrollo Urbano en gran medida. Sin embargo, en el país y cada estado existen desde organismos hasta oficinas dedicadas a la elaboración de planes.

No es reciente. Tendrá aproximadamente 30 años que comenzó a ser indispensable contar con la técnica. Esto en medida de que comenzamos a crecer territorial y poblacionalmente. Demanda de infraestructura como servicios para esas comunidades en la periferia crearon tales posibilidades.

No obstante, como casi todo en México. Algunos de esos planes estuvieron supeditados a decisiones políticas que no consideraban los cambios de futuro. Eso aunado a la corrupción, la impunidad y también la falta de visión técnica que estuviera preparada no para tales cambios, sino para crearlos. Tan sólo hagamos la pregunta: ¿cuántos planeadores urbanos hay en la Zona Metropolitana de cualquier ciudad de México?, ¿cuántos organismos públicos dedicados a la planeación urbana? Esa fue una cuestión que nos hicimos expertos de todo el mundo, créame que la respuesta es igual de frustrante en la India, en Inglaterra, en Canadá que aquí. Vaya, es un tema generalizado sólo que en algunas partes estas ausencias son más visiblemente nocivas que otras.

El rezago nos ha alcanzado, no hay duda, con ello el conflicto, el caos, la selva de asfalto. Lo que vivimos con realidad urbana no es más que un reflejo de la coexistencia misma de eso, más los intereses. Intereses que no sobra decir que tenemos todos. Absolutamente cada habitante tiene un interés.

Los intereses de hecho no son malos ni buenos. Sólo son intereses. Pero se convierten en perjudiciales cuando sólo pensamos de la puerta de nuestra casa para adentro sin tomar en cuenta puntos de acuerdo común.

Eso no va a ser posible en su totalidad hasta que resolvamos también otra de las acefalías en las ciudades: la democracia.

La democracia tiene que ver con la Planeación urbana en la medida en que dejemos de entender que esos planes sólo surgen de la “nunca brillante idea” de un sólo actor (llámese Alcalde, Gobernador, empresario, etc). Tenemos que movernos y transitar un duro camino hacia la Planeación colaborativa que permita ese diálogo, la retroalimentación y la cooperación.

Cooperación que no está asegurada sólo con opinar sino que es la sumatoria de esfuerzos públicos, privados y de la sociedad civil que se conjugan no para determinar los planes, eso nos toca a los técnicos, sino para ejercer el derecho a la participación como la vigilancia y la continuidad en la ejecución de los mismos.

En algunas entidades del país, en el caso de México, todavía no se tiene claridad al respecto. En qué se puede, cómo, para qué… Estamos haciendo el camino y estamos aprendiendo a cómo lograr no permanecer inmóviles aún cuando la situación sociopolítica de nuestro país es tensa en este momento

De acuerdo con Joan Clós, Director de ONU-Hábitat esas son las variables que hacen que la planeación urbana sea ahora un reto colectivo que debe rebasar los límites de la técnica.

Quizá por eso los planeadores del futuro nos sentimos en una batalla solitaria y contracorriente. Porque entre esos planes arcaicos, intereses que no todos están en las mesas de debate y algunos en ese sentido del “nadie gana más que yo” nos estamos perdiendo de hacer más ejercicios ricos en diversidad, pluralidad y visiones distintas.

No es trabajo del gobierno. No es trabajo de hecho de una sola persona porque justo lo que pretendemos en la Planeación colaborativa es que esos intereses estén todos representados y decidan qué vamos a hacer realidad o no.

Entonces las preguntas se vuelven complejas, ¿cómo cambiar si los intereses -incluyendo los de los más “progres”, “educados” y con “dinero” cuando no existe en el imaginario si quiera la búsqueda del bien común?

Por eso estamos como estamos.

No es la Planeación, son los intereses que todos los tenemos. Y que en esta ciudad como en otras deberíamos preguntarnos qué clase de intereses tenemos porque con los que hoy están, incluyendo los de los habitantes, pocos quieren transformar a esa urbe que tanto nos duele y aqueja.

Intereses que corresponden a personas con alto nivel de conciencia nos permitiría seguir “picando piedra” en la muerte de la planeación urbana tradicional a una nueva sostenida en procesos colaborativos. Porque no, no es un fantasma. Ni tiene la culpa. Ni hay intereses malvados si el resto de los intereses hacen contrapesos. Eso, es repensar colectivamente la Ciudad en función de solucionar la realidad caótica y no de seguir teniendo fábricas de planes.

El cambio no esta en manos de unos cuantos

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Sin ánimo de parecer una radical que critica el sistema y lejos de considerarme afín a algún partido político en particular, es triste lo que acontece en Coahuila. Cuando pensamos que lo hemos visto todo y que la corrupción y el sistema no pueden estar peor y que después de tantos años de fraudes algo hemos aprendido, o  cuando creemos que la sociedad despierta y busca un cambio, cuando la indignación es tan grande que nos permite imaginar la luz al final del camino nos volvemos a topar con pared. Testimonios de personas cercanas que se han involucrado directamente en el proceso, que intentan “participar”, porque ni eso se les permite, narran la porquería en la que se encuentra inmersa el Estado de Coahuila, lo describen literalmente como un mugrero.

– No hay quien nos respalde, nos defienda o nos brinde apoyo ante las injusticias y las irregularidades en la votación y en el conteo de las actas, la policía esta coludida y nos ignora al igual que el Instituto Electoral de Coahuila. No atienden nuestras denuncias, vemos como se cuentan actas que no tienen marcado a ningún candidato y se contabilizan a favor de PRI, como desfilan frente a nuestros ojos las boletas falsas y todas las evidencias del fraude electoral y nadie hace nada. No se nos permite ingresar como observadores para validar el conteo de las actas, se nos trata con desprecio por buscar la verdad y señalar a quienes se burlan de nosotros con semejante descaro. No se nos permite siquiera la entrada al baño, todo esto con el afán de que desistamos. Yo estoy cansado de la injusticia de la que somos víctimas y he decidió luchar y no dejarme amedrentar, pero ese soy yo ¿Cuántos más como yo hacen falta que seamos escuchados? ¿Cuántos más están dispuestos a pelear y a sacrificar en pro de la justicia? – .

Después de todo, lo que sucede en Coahuila es solo el reflejo de México. Quizá marchar por unas cuantas horas, en algunas ciudades, y escasos ciudadanos no sea suficiente y el mensaje que mandamos como sociedad no está siendo claro. Quizá sea momento de reflexionar y hacernos consientes que si podríamos estar peor, y si seguimos dejándonos pisotear de esta manera tan brutal y descarada, lo estaremos. Quizá ya va siendo hora de darnos cuenta que la lucha es de todos y no solo de algunos cuantos, que las consecuencias de la apatía social y el desinterés repercuten en todos los niveles de la sociedad y nadie estamos exentos.

El bipartidismo hegemónico

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En la historia de nuestro país hemos sido testigos de la vida política emanada de las desiciones de dos partidos que han decidido el rumbo de México en desiciones en contubernio en materia legislativa como en la representación de los gobiernos estatales y municipales, el intercambio de reformas, como de posiciones; las “alianzas” han dejado de lado la voluntad popular de elegir mediante el sufragio a sus autoridades, el reflejo de la elección de 2017 da vista a un acuerdo de no dejar crecer a ningún partido o movimiento que atente contra su representatividad, y el resultado es opuesto al mandato social; 2018 será testigo de la inminente alianza que cocina el bipartidismo moderno
En la historia de nuestro país hemos sido testigos de la vida política emanada de las desiciones de dos partidos que han decidido el rumbo del México en desiciones en contubernio el rumbo de nuestro país en materia legislativa como en la representación de los gobiernos estatales y municipales, el intercambio de reformas, como si fueran barajas de cambio, así como de posiciones estratégicas en gobiernos y plazas de interés público, además  de  las “alianzas” que han dejado de lado la voluntad popular de elegir mediante el sufragio a sus autoridades, de forma libre y bien documentada.
El reflejo de la elección de 2017, que acabamos de vivir en diferentes estados de nuestro país, da vista a un acuerdo de no dejar crecer a ningún partido o movimiento que atente contra su representatividad, que no les permita hacer sus “negocios” en lo oscurito y sin transparencia,  y el resultado es opuesto al mandato social.
El  2018 será testigo de la inminente alianza que cocina el bipartidismo moderno, de atentar contra el pensamiento que esta despertando en nuestro país, de atentar contra la razón y la innovación de un pueblo que ha despertado.
La conciencia de este México, representa la nueva revolución de ideas que en el mundo se esta adoptando; a nivel internacional la aceptación de personajes fuera de los sistemas tradicionales es alta, debido a los resultados que aportan a una sociedad de ver como el mundo se termina entre corrupción, contaminación y violencia extrema.
México ha despertado y no puede permitir que el bipartidismo termine con lo que se ha avanzado en muchos estados de nuestro país, como la elección en Nuevo León del 2015, la ciudadanía demostró a los partidos políticos que estaban cansados de sus mismos actos, este 2018 Nuevo León tendrá una elección aun más poderosa e histórica, donde tiene la oportunidad de refrendar su decisión y su próxima historia que será contada por los actuales cronistas de los municipios.
Nuevo León tiene la oportunidad de seguir siendo ejemplo nacional y consagrarse como el estado más moderno en infraestructura, comercio, empresas y política del país.

Se determina que no existió uso indebido de recursos en EdoMex

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El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) informó que no considera que se hayan utilizado de manera indebida los recursos públicos en el EdoMex por aportar masivamente a programas sociales con el fin de favorecer al PRI.

Seis de los siete Magistrados consideraron inexistente la impugnación que fue atribuida por Morena al PRI, Alfredo del Mazo, el actual gobernador Eruviel Ávila y a otros funcionarios.

Morena había presentado esta impugnación ya que consideraban que las autoridades correspondientes no habían tomado en cuenta el gran impacto que tuvieron los apoyos del PRI tanto económicos como materiales en grandes eventos.

El Magistrado Indalfer Infante González argumentó que sí se había tomado en cuenta el impacto del apoyo a los programas sociales ya que el Código Electoral dicta que 30 días antes de la jornada electoral las autoridades locales tienen el deber de no implementar programas de apoyo en especie o económicos.

Así mismo, González comentó que Morena no había aportado las pruebas necesarias para poder afirmar que existió una coacción del voto al apoyar a programas sociales, esta siendo otra razón por la cual el Tribunal desestimo la impugnación.

Con información de El Norte

 

 

Voto Duro: El mal de México

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El pasado 4 de junio del presente año, cuatro entidades federativas celebraron elecciones locales para distintos puestos políticos, entre los que se encontraban candidatos a gobernador, alcaldías y diputaciones. Unas elecciones nada sencillas, por un lado, la elección local más importante, por tamaño poblacional y económico, la del Estado de México, y por otro, la última competencia de la partidocracia previo a las elecciones por la silla presidencial. Todo está en juego y, como muchos afirman, una probada de lo que será el próximo año de conflicto partidista. Pero ¿qué pudimos darnos cuenta con lo acontecido?

Lo primero, las encuestas y los análisis vuelven a quedarse cortos con los resultados predichos, a pesar de no tener datos oficiales por el INE, es claro que el PREP nos muestra una realidad lo más cercano a la resolución final, y está es la de, como virtual ganador en las gubernaturas el PRI, tanto en Coahuila como en Estado de México.

Con altas expectativas se inició la jornada electoral y con encuestas en mano que apuntalaban a Delfina Gómez y Guillermo Anaya, con MORENA en Estado de México y con el PAN-PRD en Coahuila, respectivamente, a ser los rotundos ganadores, se finiquitaron con lo cerrado que se tornaba la contienda. Las esperanzas fueron cayendo poco a poco, y así, conforme se transcurría la noche y el PRI tomaba fuerza para posicionarse en primer lugar de las preferencias del electorado.

Lo segundo, aún le queda poder a ese monstruo político, llamado PRI, cual posee entre sus organizaciones e institucionalismo, la capacidad para convocar a masas sociales para obtener la mayoría de los sufragios, condicionando el voto.

Y tercero, el abstencionismo, mismo que pareciese no extinguirse, 1 de cada 3 mexicanos decide no ir a las urnas a ejercer su derecho de elección y contribuir a la democracia nacional, prefiere quedarse en casa y dejar en manos de otros tomar las decisiones y los liderazgos que administrarán el futuro del país.

Estas tres razones se ven reflejadas en el voto duro, el mal de todos los males, un sufragio condicionado y forzado, que abusa de las necesidades de la sociedad para obligar a los ciudadanos a elegir a un partido especifico, con fuertes consecuencias en caso de no hacerlo. Un voto duro que las mismas encuestas son incapaces de calcular, imposibilitando sus predicciones correctas, sesgando todo resultado posible. Y que es, incluso, mayor que el mismo abstencionismo, que no perjudica a los partidos, pero sí a la sociedad misma.

Con todo esto, el PRI dejó en claro una cosa, no es tan débil como pensamos, no lo subestimemos, el PRI no es sólo Enrique Peña Nieto y su mala administración, o la camada de gobernadores más corrupta de la historia, el PRI es, y seguirá siendo, una de las instituciones mejor organizadas que tiene la región y eso le es suficiente para, aún, ganar elecciones, apoyado en su voto duro.

Así que no lo hemos visto todo, y el conflicto mayor apenas comienza, a un año de las próximas elecciones todo puede pasar y nada está escrito.

AMLO considera elecciones de EdoMex como fraude electoral

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El día de ayer, Andrés Manuel López Obrador sostuvo una conferencia de prensa con Delfina GómezHoracio Duarte, el dirigente estatal del partido, y Yeidckol Polevnsky la secretaria general de Morena.

En la conferencia de prensa AMLO recalcó que no aceptaría el resultado de las elecciones en el Estado de México ya que había sido producto de un fraude electoral.

“Nos pueden acusar somos tercos y que no nos gusta perder, que somos malos perdedores. Pueden decir lo que quieran, pero no vamos a aceptar un fraude electoral” Agregó el presidente nacional de Morena.

López Obrador añadió que impugnará la elección del EdoMex, y que no se trataba de un asunto personal si no de que no se respeto la voluntad de los ciudadanos.

Horacio Duarte comentó que “Los votos del PRI fueron comprados o son producto del relleno de urnas o de la falsificación de actas”, y que “los votos a favor de Morena son de ciudadanos libres, sin coacción y conscientes”.

Así mismo, AMLO le pidió a Enrique Peña Nieto que ya no interviniera en las elecciones y se dejaran de manejar todos los procesos electorales desde Los Pinos.

Por otro lado, Delfina dio gracias a quienes la habían apoyado y recalcó que era necesario que se respetara la decisión de los ciudadanos.

“Amenazo con regresar. Voy a regresar a donde fui a pedir humildemente ese apoyo, ese voto. Voy a regresar a partir de la próxima semana a hacer un recorrido de agradecimiento a esos ciudadanos que confiaron en nosotros”, agregó Gómez.

López Obrador también dijo que no llamarán a movilizaciones ya que eso es lo que busca el ‘régimen’, esto con el fin de no dar motivos para que se les acuse de violentos.

Con información de Aristegui Noticias