Cuenta Regresiva

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Domingo 6 de junio de 2021. Día de elecciones en México. Si bien aún falta un año entero, es conveniente comenzar a abordar el tema pues las intenciones de los grupos políticos no tardan en hacerse ver.

A lo largo del país, en las 32 entidades federativas, se elegirán diferentes cargos estatales y municipales. 15 estados tendrán nuevo gobernador o gobernadora, 30 estados renovarán alcaldías y también 30 estados tendrán nuevas legislaturas locales, además de otros cargos menores. Y a nivel federal, se renovará en su totalidad la Cámara de Diputados, con 500 escaños en juego. 

En este proceso electoral también se podrá ver la participación de nuevas alternativas políticas, como lo es México Libre, partido del expresidente Felipe Calderón, o el PES que regresa a la escena nacional después de su refundación. 

Estas elecciones intermedias tienen una importancia sin precedentes debido a la profunda división que vive México hoy en día. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha separado a la opinión pública de manera que en los siguientes comicios estaremos definiendo el rumbo de nuestro país. 

Morena tiene en 2021 la oportunidad perfecta para afianzar un poder inalcanzable a lo largo de México. Con 15 gubernaturas en juego y la renovación de la Cámara de Diputados, podría ahora tener mayoría en el Poder Legislativo y también en la Conferencia Nacional de Gobernadores. 

Para la oposición, en la que se encuentran partidos como Movimiento Ciudadano, PAN y PRI, es el único momento que tendrán para revertir la situación política de México y poder quitarle la mayoría a Morena en la Cámara de Diputados, así como evitar que el oficialismo se apodere de la mayoría de los gobiernos estatales y alcaldías en juego. 

Dependiendo de los resultados de esta elección podremos hablar del camino que tomará México en los siguientes años. Un control completo por parte del oficialismo sería peligroso para nuestra democracia, por lo que las distintas oposiciones deberán hacerse de un plan ambicioso, congruente y sobretodo eficaz, para recuperar terreno perdido y poder equilibrar las esferas políticas en México. 

El Instituto Nacional Electoral tiene registradas a casi 95 millones de personas habilitadas para votar, otra razón por la que estas serán unas elecciones históricas. Tomando en cuenta la pésima participación que se registró en los estados que tuvieron contiendas electorales en 2019, se espera que activar a la ciudadanía e impulsarla a participar sea uno de los más grandes retos. 

Como ciudadanos debemos asumir el rol que nos toca en este proceso, y entender que somos de suma importancia para el funcionamiento de nuestra democracia. Sin nuestros votos, sin una ciudadanía participativa, no habrá forma de lograr los cambios que nuestro país necesita. 

2021 es el año en el que debemos pasar del reclamo a la acción. Que todas nuestras exigencias, inconformidades o necesidades en todos los niveles del gobierno se conviertan en votos y podamos percibir nuestra participación haciendo un cambio. 

En los últimos meses hemos vivido todo tipo de situaciones que sin duda alguna moldearán el futuro. Es por eso que ahora más que nunca debemos ser partícipes del proceso de construcción de ese futuro, en vez de simplemente quedarnos callados como durante muchas generaciones se ha hecho. 

Sea cual sea tu ideología, preferencia o decisión, lo importante es que participes. La belleza de nuestra democracia radica en que hay espacio para todas las opiniones y posturas. Fallamos como ciudadanos cuando esa opinión y postura, no la externamos y no la hacemos valer.

Así que ya sabes, tu voto cuenta ahora más que nunca. Inicia la cuenta regresiva, rumbo al domingo 6 de junio de 2021. 

Día más violento del año en México, con 117 homicidios.

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Durante el 7 de junio, en México se reportaron 117 asesinatos, lo cual lo convierte en el día más violento de lo que va del año, a pesar del asolamiento a causa de la pandemia por COVID-19. 

En México se acumulan 565 homicidios dolosos, eso apenas durante los primeros siete días de junio. lo cual representa un promedio diario de 80.7, mismo que ya supera la media de 78.2 registrada en mayo, eso según el informe diario de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

El mayor número de asesinatos ocurrieron en Chihuahua y el Estado de México, con 11 decesos cada uno, seguidos por Guanajuato, con 10; y Baja California, Michoacán y Tabasco, con nueve cada uno.

En contraste, solamente fueron seis las entidades federativas que no reportaron ningún homicidio: Aguascalientes, Baja California Sur, Coahuila, Nayarit, Querétaro y Yucatán. 

El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que, “Se nos está concentrando (el delito de homicidio) en cinco entidades del país, sobre todo lo que tiene que ver con homicidios y una de ellas es Guanajuato”.

Además de estos homicidios, en marzo se registraron 70 feminicidios y en abril 78 de estos crímenes, que identifican a los asesinatos de mujeres ocurridos por violencia machista o violencia de género.

El número de homicidios se ha mantenido elevado durante la pandemia, a pesar de la reducción de otros delitos, debido a que los cárteles del narcotráfico se están disputando el control de rutas y comunidades, señalaron  especialistas a EFE.

México registró por tercera ocasión consecutiva su año más violento en el pasado 2019, con un total de 34 mil 608 homicidios dolosos y mil 12 feminicidios reportados. 

 

 

(Con Información de EFE)

Familia de Zoé Robledo también tiene COVID-19, revela AMLO

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Luego de que Zoé Robledo, director del IMSS, anunciara ayer que dio positivo a COVID-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que la familia del funcionario también está contagiada, por lo que envío un mensaje de solidaridad.

“Deseamos que se mejor, que salga adelante. Se contagió y está recluido en su casa, está bien pero hay que estar atentos. Su familia también, de acuerdo al informe que nos dio ayer, tiene la infección del virus, pero sin gravedad, lo cierto es que usen virus muy peligroso”, dijo López Obrador en #LaMañanera.

Ayer el funcionario, quien estuvo de gira el fin de semana para acompañar al Presidente López Obrador en Tabasco, detalló que sus contactos se encuentra en vigilancia epidemiológica.

En un comunicado, el IMSS detalló que “luego de presentar síntomas de la enfermedad el 06 de junio, Robledo Aburto se realizó la prueba, la cual resultó positiva”.

 

AMLO afirma que no se ha hecho pruebas de COVID-19 porque no presenta síntomas

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El presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que no se ha hecho pruebas hasta ahora para detectar COVID-19 debido a que no ha presentado síntomas.

“Afortunadamente estoy bien y me cuido, se guarda la distancia (…) Estoy bien, estoy siguiendo las indicaciones de los médicos, de los especialistas”, dijo López Obrador en #LaMañanera.

Sobre el caso positivo del director general del IMSS a COVID-19, Zoé Robledo, el mandatario señaló que el funcionario federal se mantiene recluido en su casa junto a su familia, la cual dijo también a presentado síntomas de la enfermedad.

“De todas formas hay que estar atentos, su familia (de Robledo) también tiene la infección de la pandemia del virus, pero sin gravedad, lo cierto es que es un virus muy peligroso, es una pandemia que produce mucho dolor, mucho sufrimiento”.

Por otro lado, el presidente dijo que no hay saturación de hospitales a causa de la nueva cepa del coronavirus.

Considera AMLO que acusaciones de Alfaro fueron irrespetuosas a la investidura Presidencial

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El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró como irrespetuosas las acusaciones del gobernado de Jalisco, Enrique Alfaro, sobre la presunta injerencia de su gobierno en las protestas por el asesinato de Giovanni López.

López Obrador apuntó que no busca pelearse con nadie y que la relación con el gobierno de Jalisco es buena “a secas”.

“No tenemos pleito con nadie, ni queremos tenerlo. Me llamó mucho la atención que él (Alfaro) haya tratado de involucrar al gobierno federal y a mi persona, se me hizo algo injusto, incluso irrespetuoso de la investidura presidencial, no se pueden lanzar esas acusaciones a la ligera. Echarle la culpa a otros de lo que están enfrentando, de los problemas que cotidianamente tiene que enfrentar como gobernante”, dijo el mandatario en #LaMañanera.

“No estoy acostumbrado a tirar la piedra y esconder la mano, no soy hipócrita, eso tiene que ver con los conservadores, porque esa es su doctrina. No creo que ese sea el mejor método de relacionarnos. He dado instrucciones para que no nos metamos en nada, no tenemos porqué inmiscuirnos. Jalisco es un estado libre y soberano”.

Por otro lado, el presidente señaló que no ha hablado con el gobernador jalisciense, sin embargo, le recomendó no usar la fuerza pública en dichas manifestaciones.

“No he hablado, pero no tengo porque hacerlo, cada quien tiene que hacerse responsable de lo que le corresponde, nada más la recomendación es no usar la fuerza no actuar de manera autoritaria garantizar las libertades. No debe de ser maltratada la gente, los que protestan, deben tener garantizada la libertad de manifestación”, indicó.

La aprobación de AMLO baja: su partido enfrenta un escenario adverso para 2021

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Esta columna es parte del análisis que realizamos en Reporte-19, un producto de Altius Consultores para orientar en la toma de decisiones. Consulta el reporte completo en https://bit.ly/Reporte19 

El nivel de aprobación del presidente López Obrador bajó ocho puntos en mayo, para situarse en 60 por ciento, según revela la más reciente encuesta nacional de El Financiero.

El efecto rally behind que mencionamos hace un mes en Reporte-19 como uno de los factores en el incremento de la popularidad del presidente parece haber llegado a un punto de agotamiento. 

La aprobación de AMLO ha vuelto a los niveles que tenía en marzo, cuando comenzó el confinamiento. Este nivel de aprobación es el más bajo en lo que va de su presidencia.

La disminución en la popularidad presidencial se registra en el mes con más contagios y fallecimientos por COVID-19, pero también en el que las medidas de confinamiento han detenido buena parte de la actividad económica y productiva del país.

El Economista-Mitofsky también compartieron su encuesta de mayo en la que se aprecia una aprobación del 50%.  Un aspecto relevante en el estudio es la aprobación por tipo de ocupación. Los profesores y trabajadores informales son quienes más alta tienen su valoración (66% y 67%) mientras que los empresarios y personas desempleadas son quienes más lo reprueban (58% y 62%, respectivamente).

La desagregación de aprobación por Estados muestra que donde mayor incremento hubo fue en Tamaulipas, Chiapas, Zacatecas y Durango, mientras que el decremento se hizo más latente en Campeche, Nuevo León, Baja California Sur y Durango.

La probabilidad de que la aprobación del presidente continúe a la baja es alta por factores obvios: el aumento en el costo humano y económico de la pandemia y un zoom de los factores de rechazo para el presidente se encuentra en la opinión al manejo de problemáticas específicas.

De acuerdo a la encuesta de El Financiero, el 62% de la población piensa que AMLO ha manejado “mal/muy mal” el empleo y el 57% piensa lo mismo sobre la economía.

Esto configura un escenario adverso para el mandatario y su partido, pues aunque falta un año, enfilarse hacia 2021 con una percepción mayoritaria de mal manejo en la economía y seguridad podría acarrear considerables costos electorales. Es probable que el debilitamiento de la imagen presidencial sea más agudo en los estados del norte, donde históricamente la votación por AMLO siempre fue menor que en el centro y sur.

Es relevante recordar que en la elección de 2018 Nuevo León fue el segundo estado con menos votos para AMLO, solo por detrás de Guanajuato (La única entidad en la que no ganó).

El histórico desmantelamiento a CFE

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En los pasados días, se publicó un acuerdo por parte del CENACE sobre la limitación de privados en su participación en el mercado eléctrico. 

El presidente ha usado una frase recurrentemente “Hay que poner el piso parejo” para CFE y ha sostenido que se les ha dado prioridad a los privados que a CFE en la compra de energía eléctrica.

Esto último es muy interesante de precisar, porque más allá si se está de acuerdo o no en la nueva normativa que limitaría a los privados, es una realidad el hecho de que se ha desmantelado el sistema eléctrico nacional a lo largo de los años, especialmente en el periodo neoliberal del que tanto hace alarde la 4T.

En los límites de Apodaca y San Nicolás de los Garza al norte de la ciudad están numerosas empresas y almacenes de diversos tipos, desde las plantas de Hylsa (ahora Ternium), un parque Kalos, KIR, Conductores Monterrey, entre otras. En la avenida López Mateos / Carretera a Roma durante muchos años existió una Termoeléctrica de la CFE de nombre Monterrey I. Las notas periodísticas de la época de Fox y Calderón hablan de que la planta era incosteable, era poco eficiente y con un panorama desolador. Actualmente, no existe más la termoeléctrica, sin embargo, las instalaciones son usadas como almacén y funciones varias. Esta situación ha pasado en diferentes estados y con plantas de diversos tipos.

La CFE desde la nacionalización de la industria eléctrica sirvió para conectar al país entero y dotarlo de un servicio vital para el desarrollo de un país. Sin embargo, los años pasaron y las capacidades de CFE fueron minadas, una parte, por el avance tecnológico al cual CFE no correspondió y otra parte, por su dependencia en recursos públicos cada día más escasos que no le alcanzaban para mejorar.

CFE se llenó de plantas viejas, poco productivas, sindicatos con pasivos laborales altos y con un atraso respecto a las empresas eléctricas del mundo. En el mundo, numerosos países como Reino Unido, Argentina, Francia, España, abrieron su paso a los privados en el sector.

Recordemos la nefasta extinción de Luz y Fuerza del Centro realizada por Felipe Calderón, justificada ampliamente en TV Azteca, principalmente, a quien se acusó de ineficiente y representar una carga. A decir verdad, LyF tenía adeudos enormes de privados e instituciones públicas que jamás quisieron pagar. De paso decir que desde De la Madrid se inventaron zonificaciones para LyF y para CFE especialmente en el Valle de México y sur del país generando ineficiencias en un reparto por demás arbitrario.

Estas historias refuerzan la percepción de la política gubernamental de abandono deliberado del sector energético en donde se buscó someter a las empresas a “competir” en franca desigualdad al tener saqueos fiscales y limitaciones presupuestarias. El objetivo era claro: Debilitar, desmantelar y privatizar. 

El argumento histórico frente a las empresas estatales es que los monopolios, además de ser ineficientes por definición, distorsionan los precios al consumidor. Sin embargo, una empresa estatal tiene otras razones de existir, no solo el lucro y la maximización de beneficios, como una empresa privada, sino también la de subsidiar a los sectores menos favorecidos y llegar a zonas donde a un privado no le costea, especialmente en ese México rural y atrasado. Esa es la razón de ser de CFE.

Sin embargo, en los últimos 30 años, el gobierno fue cerrando o deshaciéndose de plantas, como la termoeléctrica de Apodaca, justificando con datos que, realmente, mostraban que la ineficiencia de las plantas, pero ignorando el desmantelamiento y la discrecionalidad para la entrada de privados nacionales y extranjeros, donde políticos y grandes empresarios figuran como socios. Además, se dieron casos de políticos y funcionarios del sector (Ej. Rosario Green, secretaria de Energía de Fox, el propio Felipe Calderón con Iberdrola) en un fenómeno de puerta giratoria pasaron a la iniciativa privada con información privilegiada del sector y quitándole más espacios a CFE.

Además, se brindaron subsidios justificados solo en politiquería a entidades e instituciones públicas aunado al perenne impago de empresas privadas. Todo esto suma al abandono.

Ahora, se pega el grito al cielo, desde los privados por la reglamentación que quiere el nuevo gobierno, cuando, por ejemplo, mediante políticas de despojo y contaminación del suelo, la industria eólica se ha establecido en lugares del Istmo de Tehuantepec. O también cuando los privados han relegado a la CFE a ser una empresa de distribución, puesto que los privados producen “más barato” y la CFE tiene que comprarles electricidad.

Los privados suman y son bienvenidos a participar en el sistema eléctrico nacional. No obstante, el presente gobierno quiere revivir una empresa en una competencia desleal y con numerosos atrasos tecnológicos que difícilmente serán subsanados en 6 años, lo cual resultará caro, lento y políticamente en disputa constante por la oposición vinculada a los lobbies energéticos.

Lo dicho, dicho está.

AMLO y el PIB: cómo medir el desarrollo de un país

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Esta columna es parte del análisis que realizamos en Reporte-19, un producto de Altius Consultores para orientar en la toma de decisiones. Consulta el reporte completo en https://bit.ly/Reporte19 

El presidente López Obrador anunció en días pasados que propondría un índice “alternativo al Producto Interno Bruto” para medir el desarrollo de México. 

Afirmó que el “modelo mexicano” de medición del desarrollo puede seguir incluyendo el PIB, pero también otros factores como desigualdad social y la “felicidad”.

Para definir el nuevo índice se convocaría a matemáticos, economistas, sociólogos, antropólogos, entre otros especialistas. 

La discusión sobre la pertinencia del PIB como principal indicador para medir la economía y/o el desarrollo de un país no es nueva. Desde hace años especialistas económicos y sociales alrededor del mundo han discutido y propuesto maneras alternativas para medir el desarrollo. 

El PIB mide la salud de la economía en términos de crecimiento, lo cual en sí mismo es útil. Pero no mide el impacto en la vida de las personas en términos de bienestar, desigualdad o acceso a oportunidades.

Es en este sentido que se han creado otros indicadores internacionales como el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y el Índice de Progreso Social lanzado en 2014 por la organización Social Progress Imperative, dirigida por Michael E. Porter, de Harvard, y por el economista Michael Green.

Si bien es pertinente discutir cómo medir de mejor manera el bienestar y desarrollo de una nación, lo que AMLO propone no deja de ser conveniente para tratar de orientar la discusión más allá del Producto Interno Bruto como indicador de medición, pues los pronósticos económicos son muy poco alentadores para el país. En días recientes Goldman Sachs empeoró el pronóstico para el país a una contracción de 8.5% en 2020.

Además, durante la campaña de 2018 el entonces candidato de Morena tuvo como argumento recurrente el que México debería crecer al 4% anual en términos del PIB.

Ahora bien, el gobierno de México no es el único en anunciar una medida similar. En China, el primer ministro Li Keqiang informó que se ha decidido no establecer un objetivo de crecimiento anual este año, pues se “dará prioridad a estabilizar el empleo y garantizar el nivel de vida”.

Apenas el año pasado, Nueva Zelanda dejó a un lado el PIB para priorizar lo que denominaron el bienestar real de su población. “Si bien el crecimiento económico es importante, y es algo que seguiremos buscando, por sí mismo no garantiza las mejoras de los estándares de vida de los neozelandeses” señaló la primera ministra, Jacinda Arden. 

En suma, es positivo que se enriquezcan las metodologías e indicadores para medir el desarrollo y bienestar, sin embargo, estas no tendrían por qué sustituir al PIB, sino simplemente complementarlo. 

Exigir en vez de aplaudir

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En lo personal, creo que los problemas de nuestra sociedad, vienen en parte de cómo visualizamos a nuestros gobiernos.  No sólo en México, sino en el mundo entero. Es un error grandísimo venerar políticos, o tratarlos como figuras superiores. Esto hace que se terminen creyendo que lo son, se desentiendan de la realidad de la gente y, por consecuencia, fallen. Un gobernante o representante no es más que un ciudadano representando las causas y necesidades de su gente. Pero cuando se les trata como superhéroes o profetas, los problemas vienen.

Hace tiempo leí una frase dicha por Victor Trujillo, “Brozo”, que creo que resume perfectamente el deber de los ciudadanos: “Al poder se le revisa, no se le aplaude.”

Tenemos que mantenernos siempre críticos con el actuar de estos individuos, sin importar que hayamos votado por ellos o no.

Intentaré explicarme. Un político es elegido para un cargo público, en el que debe de actuar en busca de mejorar las condiciones de los ciudadanos que representa o gobierna, haciendo uso de dinero que no es suyo. Y, al menos en México, son cargos temporales. Al ser así, deben estar sujetos a constante revisión y crítica (constructiva) de la ciudadanía. Lo que muchos políticos en el México moderno no entienden. Toman como insulto el hecho de que alguien levante la voz en su contra. Se burlan de sus opositores. O, en el peor de los casos, pierden la noción de que gobiernan para todos, y no sólo para sus votantes.

Aplaudirle a un político por realizar acciones positivas es como aplaudirle a un pez por nadar. Aunque si hay que reconocer cuando las cosas se hacen bien, no debe ser motivo de veneración. Al final de cuentas, para eso se les eligió. Tienen el poder en sus manos y si están ahí es porque los ciudadanos confían en que harán siempre lo mejor posible.

En México, la política actualmente está sumamente polarizada. Los que aplauden de tiempo completo y los que juzgan de tiempo completo. Los primeros carecen de visión critica para entender que muchas veces los gobiernos, sin importar de que partido o ideología sean, se equivocan. Y los segundos, los que únicamente juzgan, fallan en reconocer cuando el gobierno acierta en sus decisiones. Si bien no se les debe de aplaudir, sí es válido reconocer el buen trabajo.

Todos los ciudadanos tenemos el deber de exigirle a nuestros representantes. Por ahí empieza la política. Se debe de revisar todo lo que hacen, y con cada periodo de elecciones, buscar mejorar. Aunque el representante en turno sea de tu partido de preferencia, es necesario exigirle, para que realice su trabajo como debe de ser. Los políticos que incumplen sus labores son un cáncer para la sociedad, pero he de reconocer que poco a poco hemos entendido eso y hemos mejorado.

Otro error que encuentro en la clase política mexicana es la constante tendencia de criticar lo hecho por gobernantes anteriores, sin solucionar esos mismos problemas, y esto va para todos los partidos políticos.

 Si un político se postula para un puesto público, es porque se cree lo suficientemente capaz de solucionar los problemas que aquejan a la gente. Cuando usan su tiempo, ya en el cargo, para criticar o juzgar a los anteriores, sólo demuestran su incapacidad para solucionar esos mismos problemas. Entiendo que la mayoría de estos no se arreglan de la noche a la mañana, pero el tiempo en el cargo debería de ser aprovechado de mejor manera.

 ¿De qué le sirve al PAN quejarse de los estragos que dejó el PRI, si el PAN ya gobierna y no hace nada por solucionarlo? O, ¿De qué le sirve a Morena quejarse de la mala gestión del PRD, si tampoco buscan mejorar el entorno? Es un ciclo constante y muy dañino para los mexicanos. 

En conclusión, este problema es de dos partes. Por un lado, nuestros políticos, que casi en su totalidad (y repito, de todos los partidos) no buscan lo mejor para sus ciudadanos, aún con todos los recursos a su alcance, y por otro lado los ciudadanos, que han dejado de exigir para simplemente aplaudir o dejar de interesarse en lo que sucede en nuestro país.

La política comienza en las calles, en las conversaciones comunes, en los individuos. A partir de ahí, día a día, debemos construir el futuro que queremos ver.

“Haced política, porque si no la hacéis, alguien la hará por vosotros y probablemente contra vosotros”.
Antonio Machado.

El papel de la oposición

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En México durante muchas décadas estuvimos varados en un sistema unipartidista que funcionaba, se entendía y evolucionaba por sí solo. Con el paso de los años esto fue generando la necesidad de garantizar cierta representación a algunos partidos de oposición como una especie de válvula de escape. Se crearon los diputados plurinominales,  el sistema de regidores de representación proporcional, (mismo que no se explica que se otorgue la totalidad de la planilla a quien gana la elección sin importar el porcentaje que obtuvo, y al resto de planillas un numero de regidores significativos solo para tener “representación” en un cuerpo colegiado donde predomina la simulación, pues es evidente que la planilla electa tiene mayoría absoluta en el Ayuntamiento), con la finalidad de que la oposición acceda a ciertos cargos de elección popular. Por otro lado, como un intento de disminuir la creciente aceptación de los partidos de oposición, se llegó a especular que se impulsaba la creación de algunos partidos políticos desde el poder para dividir a la oposición.

Con el pasar de los años el deterioro y hartazgo del sistema unipartidista fue creciendo y se concretó con la elección del año 2000 donde históricamente Vicente Fox habría vencido al PRI, esto daría paso a la primera alternancia democrática en México. Tras haber perdido la elección presidencial el PRI no encontró su lugar en la alternancia y lejos de convertirse en una oposición propositiva para el país, se dedicó a emprender luchar interna para lograr el control del partido. El PRI no supo ser oposición desde entonces por sobreponer sus intereses a los del país.

En el año 2012 se concretó la segunda alternancia de la historia democrática del país, donde el PAN pierde la presidencia en un tercer lugar y el PRI vuelve al poder. Con este cambio político el PAN no asumió un rol de oposición responsable y se dedicó a ser cómplice o crítico del gobierno según su conveniencia.

Con la primera y segunda alternancia democrática en el país, donde ni el PRI ni el PAN lograron consolidarse como una fuerza política seria de oposición al servició del país, avanzó por vía libre una oposición crítica, organizada y propositiva hasta cierto punto que sí le hablaba a un gran sector de la población y que fue encabezada por la izquierda, la cual, tras la corrupción, impunidad e incompetencia de los gobernantes, logró el triunfo electoral en el 2018, lo que dio paso a la tercera transición democrática en el país. Por fin, quien llevaba décadas siendo la mejor oposición política en México, había llegado al poder. 

Tras años de una “lucha democrática” hoy vemos a un presidente al que no le gusta la oposición política, empresarial, de medios de comunicación, ni de ningún tipo y la única verdad es la de él y a veces la de su gobierno, y por si fuera poco, en México tenemos una oposición desfigurada que no termina de articularse ni definirse como tal. En un sistema democrático es fundamental que se cuestione las acciones del gobierno, en España por ejemplo, quien logra posicionarse como la segunda fuerza electoral se consolida como el Líder de Oposición y se llevan a cabo sesiones de control al gobierno paródicamente en el congreso para realizar cuestionamientos y una valoración al desempeño del gobierno. A un sistema democrático le hace mucho bien el diálogo abierto, la trasparencia y los distintos puntos de vista de todos los sectores porque eso genera la pluralidad.  

La democracia mexicana nació y se ha desarrollado bajo la idea de un sistema unipartidista, y esas son las bases del sistema político que nos rigen todavía hoy en día donde predomina un partido y se otorgan algunos espacios a la oposición sin saber que hacer con ellos, sin embargo, nuestro país ha cambiado y es necesario replantear un sistema democrático que garantice todas las expresiones políticas y donde se le dé utilidad a una oposición que sirva para construir un mejor país.  

Alejandro Villanueva Camargo

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