Beauty and the Queer

A inicios de este mes, casi sin querer (o tal vez con toda la intención), el director de la nueva película “La Bella y la Bestia”, Bill Condon, habló un poco de Lefou -el compinche de Gastón– y halagó la destreza del actor Josh Gad para representar la homosexualidad del personaje con mucha sutileza, y declaró que Disney tendría en la película su primer y exclusivo “momento gay”. Y obviamente se armó un alboroto.

Muchos grupos cristianos llamaron a boicotear el estreno de la película, su estreno se canceló en Malasia, y en Rusia se le impuso una clasificación para mayores de 16 años. Disney se rehusó a cortar la escena, que es de apenas tres segundos, para obtener un beneficio económico y los actores de la película han defendido la película resaltando el mensaje de inclusión y amor de la historia.

En las redes sociales de iglesias y grupos religiosos que compartieron la nota de esta escena, me alegró ver muchísimos comentarios de personas hartas de la persecución a la comunidad LGBT; muchos de ellos pidiendo que sus esfuerzos se enfocaran en otras cosas y no en esta cacería de brujas.

Pero no faltó el comentario homofóbico y otros tantos de decepción “porque arruinaron un clásico”. Muy seguramente porque desconocen que el clásico animado desde siempre ha tenido una bella dedicatoria para la comunidad LGBT, sutil pero que siempre ha estado ahí:

La Bella y la Bestia, el clásico “ultrajado”, se estrenó en noviembre de 1991. Su productor ejecutivo fue el gran Howard Ashman, el genio que salvó la división de animación de Disney en 1986 cuando fue invitado a formar parte de la empresa y aceptó escribir las canciones de La Sirenita, proyecto que, de fracasar bien podría haber sido el último de Disney.

Con La Sirenita, Ashman cambió las reglas para siempre. A partir de él, Disney entendería de manera diferente la forma de usar la música y las canciones. Con su experiencia e historia en el teatro musical (y de la mano de Alan Menken como compositor de la música de sus letras), le enseñó a Disney a hacer de una canción parte de la narrativa y no sólo un accesorio.




La Sirenita ganó dos Oscares, dos Golden Globes y dos Grammys, y así Ashman recibiría la encomienda de hacer posible un proyecto que el mismísimo Walt no pudo hacer posible en 1930 y en 1950 porque sin duda, tenía que ser un musical: La Bella y la Bestia.

Pero Howard Ashamn para ese entonces ya estaba perdiendo la batalla contra el SIDA… Pudo ocultar su enfermedad durante la última etapa de producción de La Sirenita, pero para hacer La Bella y la Bestia una realidad, la empresa y su mano derecha Alan Menken tenían que saberlo.

Se hizo lo necesario para que Ashman pudiera quedarse con el proyecto y su lucha contra la enfermedad tuvo una gran influencia en la narrativa y las canciones de la película. Bestia sufre de una maldición que ha cambiado su cuerpo y que lo ha obligado a la reclusión; una maldición que hace casi imposible que alguien lo ame.




Su maldición no sólo lo afectó a él, también a quienes lo rodean -fue idea de Ashman que el hechizo afectara a sus sirvientes, que eran la única familia que tenía-, y un pueblo entero motivado por el miedo y el desconocimiento marcha para matarlo porque “vendrá por sus hijos” y porque “hay que salvar nuestro pueblo y nuestras vidas”. Hoy podríamos pensar que es una exageración, que esas referencias simplemente eran parte del cuento. Pero no, Ashman modificó muchas cosas de la historia original y si escuchas sus letras pensando en la batalla que estaba librando, encuentran un nuevo sentido.

Disney siempre ha ayudado a establecer roles y estereotipos de género que hasta hace muy poco comenzaron a revalorar. No fue hasta el 2005 que Disney (Pixar) hizo la película de Valiente, donde la princesa Mérida es la verdadera heroína de la historia y no necesita de un príncipe que la rescate. Nada más le tomó 68 años a Disney contar un final así.

Este cuento de Bella y Bestia que tanto queremos tiene mensajes que deberían hacernos reflexionar y fruncir el ceño.  Primero conocemos a Bella como una mujer inteligente, valiente y que no está pensando sólo en el matrimonio, pero termina con el príncipe violento que la tenía secuestrada… Como verán, tres segundos de diversidad no le caen nada mal al cuento.

La deuda de Disney con la inclusión y la diversidad sigue siendo enorme, y aunque muchas de sus películas tienen sutiles elementos subversivos, poco a poco tendrán que dejar de ser mensajes que tienes que leer entre líneas o escudriñar para encontrarlos. Pronto Disney tendrá que salir de closet.

La nueva adaptación de Bella y Bestia es una película hermosa, alegre y conmovedora que se desprende fielmente de un clásico que es considerada por los realizadores de la película como “la historia personal de Howard Ashman”, un hombre homosexual que murió por complicaciones del SIDA pero que durante sus últimos años de lucha contra la enfermedad pudo darle a una sirena su voz y a una bestia su alma.

La dedicatoria en la película animada lee: To our friend Howard, who gave a mermaid her voice and a beast his soul, we will be forever grateful.

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Les quedó grande el término “defensores de la familia”: Carta abierta al Frente Nacional x la Familia

Ya han pasado siete meses desde que el ejecutivo Enrique Peña Nieto, presentó ante el Congreso de la Unión su iniciativa de ley con el fin de reformar la Carta Magna; a través de dicha reforma se pretendía reconocer legalmente las uniones entre personas del mismo sexo (en otras palabras, reconocer el matrimonio igualitario), y con ello brindar los mismos derechos y obligaciones que poseen los mexicanos que viven es dicho estado civil.

Como se era de esperarse, las protestas por parte de los sectores más conservadores no se hicieron esperar, e instantáneamente surgió una agrupación bajo el estandarte de la “defensa de la familia”. Con la denominación de Frente Nacional por la Familia, los integrantes de dicho frente realizaron diversas acciones para frenar la iniciativa del presidente, con ayuda de diversos lemas como “no te metas con mis hijos”, “en defensa de la familia natural”, entre otros.

Ahora bien, luego de las marchas realizadas por todo el país, luego de la generación del pánico moral como herramienta para conseguir adeptos, el pasado noviembre la iniciativa de ley propuesta por EPN finalmente fue rechazada en la comisión de derechos humanos del poder legislativo. Más que la desilusión de la comunidad LGBT, más que la euforia del sector fundamentalista al alcanzar su objetivo, queda por preguntarse a uno mismo como espectador ¿Dónde están los defensores de la familia? ¿Dónde quedaron aquellos activistas que se daban golpes de pecho y juraban proteger tal institución?

Pues bien, lo que comentaban varios activistas LGBT parece haber sido cierto: los defensores por la familia no eran más que aquello que denunciaban: un lobby; un grupo de cabildeo el cual, al cumplir su objetivo desaparecerían tan rápido como surgieron. ¿Era de esperarse lo anterior? Para los que no formaban parte, definitivamente ¿Se debería de olvidar este lobby por parte de la población? Considero, que más que olvidarse, se debería hablar directamente, tanto a los que militaban directamente, como a los que simpatizaban con ellos y su eslogan de protectores de la familia. Esto, por medio de una carta abierta, donde (vaya la redundancia) se diga abiertamente, a los dirigentes nacionales y locales, así como a los militantes: ustedes no son defensores de la familia, sino que al contrario, les queda grande ese nombre.

¿Por qué no lo son? Primero, porque alguien que defiende la familia, no solo se preocupa por las familias “naturales”, sino que vela por cada familia de nuestra nación, incluyendo las homoparentales.

Segundo, la persona que se autonombra defensor de la familia, no concibe como problema principal una iniciativa donde se reconozca legalmente la unión de dos personas, sino que aprecia las distintas problemáticas que, hoy en día, perjudican a las familias mexicanas más que cualquier propuesta en torno al matrimonio igualitario. La pobreza, la violencia, la falta de educación de calidad, el abuso infantil, todos estos problemas, afectan realmente a las familias de México; la violencia y la pobreza extrema quitan muchísimas vidas; el abuso infantil realmente destruye la estructura familiar y condena a los niños a una vida de traumas; ni se diga de la falta de educación la cual condena a un gran número de personas a un trabajo poco remunerado y a una vida llena de dificultades. ¿Dónde está el supuesto frente luchando y plantándole cara a todos estos problemas? ¿Dónde ha quedado ese fervor? Porque parece que se ha disperso en el momento de ver materializada la eliminación de la iniciativa del ejecutivo.

Podrán haber diversas posturas, todas respetables, y entre ellas está la mía: aquel que no está dispuesto a encarar todos los problemas que afectan a las familias del país, y en lugar de ello, se retira fugazmente al apreciar que se cumplió un objetivo, no merece llamarse defensor de la familia. En todo caso son defensores de los valores tradicionales, pero jamás de la familia, no con esa tibieza.

Ha pasado un mes desde que desechada la iniciativa en torno al matrimonio igualitario, y varios siguen a la espera de ver a los “defensores de la familia”, iniciar la batalla contra los demás problemas que afectan a la institución que estuvo antes del surgimiento del estado. Creo que se quedarán esperando, pues el autonombrado frente, no habrá sido más que un lobby que buscaba desechar una iniciativa, nada más.

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LA PARADOJA DE LA TOLERANCIA

Más que un insulto, se trató de una mirada condescendiente que mezcló pobreza, raza, e ignorancia. En una cena en casa, uno de los invitados se refirió despectivamente hacia los africanos. El comentario no duró cinco segundos, pero fue suficiente para que decidiera, en ese momento, que esa persona no volvería, pues no abalaría ni aprobaría, ni siendo ni dejando ser, el racismo en cualquiera de sus formas.

La decisión la tomé allá por 2002, y me hizo descubrir lo que luego llamé la “Paradoja de la Tolerancia”: la mejor forma de contribuir a la construcción de un mundo más tolerante, es denunciando pública y enérgicamente a los intolerantes, entre ellos, por supuesto, a los racistas.

Que no se malentienda: mi lucha es por un mundo más tolerante, y si existiera otra forma de contribuir activamente a ese ideal, la promovería. Hoy, retomo este tema en el contexto de la discusión sobre la familia diversa en México, y lo hago en dos partes: primero recuerdo algunos de los hechos que han acontecido recientemente al respecto; luego, golpeo en el Talón de Aquiles del movimiento.  

Los hechos

El 17 de mayo de 2016, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, propuso una iniciativa federal conocida como de “matrimonio sin discriminación”. La misma busca modificar el primer párrafo del artículo 4 de la constitución, para garantizar que cualquier persona mayor de 18 años, residente en México, pueda casarse sin ser discriminada por cuestiones étnicas, de género, de discapacidad, por su condición social, su salud, su religión, o sus preferencias sexuales, entre otros.

También propuso un decreto para reformar el Código Civil Federal para asegurar el “matrimonio igualitario”. Algo de Pink Washing Político – estrategia marketing que consiste en mostrarse gay-friendly para ganar simpatía ante la opinión pública y desviar así la atención sobre otros problemas – hay en las iniciativas, pero igual, existen criterios jurídicos que obligan al gobierno a moverse en esa dirección.

 Por un lado, es innegable que existe discriminación entre los gays residentes en los estados en donde sí se reconoce el matrimonio igualitario (Campeche, Chihuahua, Coahuila de Zaragoza, Ciudad de México, Colima, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, y Quintana Roo), y en los que no.

México es una federación, y cada Estado posee un código civil que regula la cuestión del matrimonio. Pero el acceso a los derechos no puede ni debe variar en función del Estado de residencia. ¿Qué sucede con las parejas legalmente casadas en un Estado que se mudan a uno en donde su matrimonio no es válido?

Por el otro, la Resolución de Jurisprudencia 43 2015 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (12/06/2015) señala que no es idóneo, en términos constitucionales, defender que la finalidad del matrimonio es la procreación.

Es entonces imposible vincular los requisitos del mismo a las preferencias sexuales, pues se excluyen injustificadamente del acceso al matrimonio (con ello se discrimina) a los gays. En los principios de igualdad ante la ley de las que se inspiran las sociedades modernas, la discriminación basada en la orientación sexual está prohibida.

Por lo tanto, ningún juez en México, incluso en un Estado en donde no se permite el matrimonio igualitario, puede negar ese derecho. En ambos casos, la acción del gobierno federal es pertinente y necesaria, y la misma deberá ser discutida en el congreso mexicano en un futuro cercano.

Ahora bien, a fines de agosto de 2016, la “Coordinadora Nacional Pro Familia” anunció que el movimiento mexicano contra el matrimonio gay, aglutinaba 250,000 firmas. Se advierte que la inclusión de la “ideología” de género en la educación de los niños y adolescentes, y la inclusión de México en la lista de países que desean promover esa “ideología” a nivel mundial, genera problemas.

Marcial Padilla, Director de la Asociación Conciencia y Participación, señaló que “la ideología de género es una forma de oponerse a la biología, donde el género de una persona se describe como un hombre o una mujer, sin embargo, con la nueva ideología se establece que los seres humanos son una entidad psíquica y pensante”.

Indica el movimiento que la sociedad debe saber que el gobierno federal planea entregar a niños en adopción a parejas del mismo sexo, incorporar el divorcio exprés, eliminar los exámenes prenupciales, y permitir el cambio legal de sexo a cualquier ciudadano.

Los que defendieron las manifestaciones adujeron que no se trataba de una actitud homofóbica, sino que defendían el derecho de los padres a educar a sus hijos y a incidir sobre el contenido de los libros de texto educativos. Al fin y al cabo, México es una democracia; el respeto a la diversidad, que tanto defienden los gays, debe ser una actitud que va en ambas direcciones, pues existe libertad de pensamiento.  

El pensamiento

Antes de continuar, desearía aclarar que “género” no es una ideología, sino un campo de estudios interdisciplinario académico-científico, compuesto por diversas corrientes teóricas, en donde se incluye, en efecto, estudios LGBT y, a veces, la sexualidad, pero en donde también se desarrollan estudios feministas y sobre masculinidad. No se necesita un PhD. para saber esto: esta definición viene de Wikipedia y la obtuve googleando “teoría de género”.

Existe, además, una serie de resoluciones internacionales y de documentos para proteger a la comunidad LGBT, porque se le vulneran una serie de derechos humanos, entre los que se encuentra, precisamente, la discriminación en relación al acceso de servicios básicos como la vivienda y la asistencia sanitaria. Cualquier intento del Gobierno Federal por cambiar el artículo cuarto de la constitución, para adecuarlo a las normas internacionales en la materia, no es mera coincidencia, como se verá más adelante.

A nivel internacional, se acepta hoy que la orientación sexual forma parte de la dignidad de la persona. De hecho, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos indica que se trata de una parte fundamental de la vida privada de las personas, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sostenido que la misma forma también parte del concepto de libertad y del derecho de auto-determinación individual.

Los Principios de Yogyakarta (Indonesia, 2007), que buscan facilitar la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género, indican, en su principio # 24, que “toda persona tiene el derecho a formar una familia, con independencia de su orientación sexual o identidad de género, y responsabiliza al Estado para crear el contexto normativo que lo permita.

El derecho a la igualdad y a la no discriminación están consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la Carta de Naciones Unidas, y en los tratados internacionales en la materia.

Es decir, sabíamos que la tierra es redonda y que somos nosotros los que damos la vuelta alrededor del sol. Ahora, nos enteramos que existen diversas configuraciones familiares, que existen derechos internacionales (que México, por cierto, ha firmado), y que los Estados deben actuar para proteger.  

Claro, con un poco de perspicacia, se podría señalar que el famoso artículo 4 no aborda la cuestión del “matrimonio”, y aunque sí hace referencia a la “familia”, en ningún lado se indica que el mismo debe ser obligatoriamente entre hombre y mujer. Entonces, si se desean defender los derechos de los heterosexuales, habría que cambiar la constitución para que restrinja claramente este derecho. El asunto, precisamente, es que no se puede restringir el acceso a la familia. Sería inconstitucional.

También se podría señalar que al ser el matrimonio un concepto religioso, se debería poder preservar la integridad de la institución. Es decir, la unión entre personas del mismo sexo podría llamarse “Unión Civil” o cualquier otra analogía. Al fin y al cabo, si se pide respeto: ¿Por qué no darlo? ¿Y qué más da si se le cambia el nombre con tal que elimine la discriminación?

Ahora bien, el susodicho artículo 4 indica que todos tienen derecho, además de la salud, a un medio ambiente sano, al agua potable, a la cultura, a vivienda digna y decorosa, y a una alimentación sana, a decidir sobre el número y ritmo de los hijos. Confiere también al Estado la labor de cumplir con el principio de interés superior de la niñez (los derechos de los niños pasan primero). Y este es el meollo del asunto. No es una cuestión religiosa: es una cuestión de educación.  

Como el matrimonio está a la base de la familia, la cual es el entorno de la niñez, entonces si se desea proteger la infancia, se debe evitar que las uniones entre personas del mismo sexo sean consideradas “familia”, para lo cual se debe impedir el matrimonio igualitario. Como los mismos manifestantes lo dicen, no se trata de discriminar a parejas gays, sino de proteger el derecho de los padres a educar a sus hijos.

Claro, no hay discriminación, solo preocupación: no vaya a ser que “se les pegue” esa “condición”, que se “vayan a confundir” por tener ese tipo de “modelos”, o que vayan a ser víctima de acoso en las escuelas (porque claro, la sociedad va a continuar siendo igual de intolerante). Pero no es discriminación. Y aquí es en donde el argumento cae por su propio peso.

Este movimiento lo que intenta es preservar el “derecho” de esos padres para educar a sus hijos de forma tal que no sean gays. O a evitar que haya “mal suertudos”, infantes dados en adopción, que podrían caer en ambientes gays. Tal vez no todos lo ven así, pero sospecho que muchos sí adhieren implícitamente a esta idea.

En el momento en que se defiende la idea que los gays no nacen, sino que se hacen, se asumen posturas homofóbicas en donde sí se discrimina. Un homosexual, no es, digamos, como un gordo, el cual, en la gran mayoría de los casos, no nace, sino que se hace (excepción hecha a casos de tiroides o de metabolismos lentos).

Un gay nace y, si se le respeta su derecho de auto-determinación y a su privacidad, vivirá su vida gay, bien gay, aunque haya sido educado en un ambiente heterosexual. Lo contrario también es cierto: así como lo heterosexual no es contagioso, lo homosexual tampoco lo es.  

Conclusión: me declaro en contra de la ideología de la gordura

Quisiera yo que esta columna fuera una pérdida de tiempo, que no sirviera para nada. Pero no es así. Todavía falta mucha educación, aunque la paradoja de la intolerancia no nos deja mucho espacio para caminar hacia atrás. Señalo que me declaro en contra del matrimonio entre las personas obesas. No es natural tener sobrepeso. La ciencia es clara sobre cuál es el índice de grasa corporal “normal” y saludable.

Además, y sin tomar en cuenta el “bullying” al que pueden ser expuestos en las escuelas los niños de condición redonda, todos sabemos que por comer chatarra se contraen enfermedades crónicas incurables, como la diabetes. ¿No castiga así “Dios” la gula? El objetivo primero de la alimentación es nuestra supervivencia.

 

 

Comamos entonces sencillito, en las proporciones recomendadas. Y no nos hagamos de la vista gorda: en varias partes de la Biblia se intuye que la gordura es pecado. Para muestra varios ejemplos: bebedores y comelones empobrecerán; el hijo glotón es vergüenza de su padre; no debemos permitir que nuestros apetitos nos controlen; y la habilidad de decir “no”, el “auto-dominio”, es uno de los frutos del Espíritu.

¿Quién ha visto a un Jesús regordete? Nadie, porque nuestro Cristo es flaco. Así lo quiso nuestro Señor. Y como él también quiere que seamos a su imagen y semejanza, entonces todos debemos ser delgados. Imagínese la degeneración de un mundo en donde infantes, inocentes criaturas, se contagien de la gordura de sus padres.

La paradoja de la intolerancia me lleva hoy a ponerle un alto a los eufemismos, y a llamar las cosas como son. Tolerar la homofobia escondida detrás de la defensa de la “diversidad del pensamiento” es dar un paso atrás. La “ideología de género” que tanto incomoda, es la misma que censura la ablación de clítoris (por razones culturales o religiosas) en Asia y África.

Comencemos a defender los relativismos culturales, y perderemos entonces los avances universales que hemos alcanzando durante el siglo XX, y que diferencian el mundo moderno de otras etapas de la historia humana. Hoy, debemos denunciar la intolerancia para parar su progreso. Por cierto, se me olvidaba aclarar: no soy “gordofóbico”: no tengo nada en contra de los gorditos.

De hecho, tengo varios amigos y amigas con ese estilo de vida (o “condición”). Los quiero mucho, (no los promuevo, pero) los tolero e, incluso, los respeto. ¿O ahora resulta que no puedo ejercer mi “derecho humano” a no estar de acuerdo con la “ideología” de la gordura?    

Fernando A. Chinchilla
Ciudad de México, octubre de 2016

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LA DICTADURA HETEROSEXUAL

Este sábado 10 de septiembre es la marcha nacional organizada por el “Frente Nacional por la Familia“, entre comillas, porque no se están manifestando a favor de ella, sino en contra de todas las familias.

Las personas que promueven este tipo de marchas no se manifestan por “sus derechos”, sino en contra de los de otras personas.

Si un grupo de hombres saliera hoy a manifestarse en contra del voto de las mujeres y promoviera una iniciativa de ley para removerlo, ello no sería manifestar una opinión, sino promover un discurso de odio por razón de género. El caso de ahora es el mismo, pero con discriminación por orientación sexual.

Se habla de una “dictadura gay” que viene a “meterse con nuestros hijos”, cuando al parecer la “dictadura” real es la heterosexual.

En México, la Suprema Corte se tardó, pero ya declaró inconstitucional la norma que prohiba a las personas del mismo sexo contraer matrimonio. Este criterio es jurisprudencia obligatoria.

Asimismo, la Corte también declaró en jurisprudencia obligatoria la inconstitucionalidad de la norma que incluya la procreación como finalidad del matrimonio.

No obstante lo anterior, aún hay personas que eligen discriminar y odiar sin fundamento real.

El Frente quiere promover una iniciativa de ley para impedir a las personas del mismo sexo casarse y formar una familia. Ésto sería totalmente inconstitucional y no tendría validez, por lo que el “esfuerzo” es inútil.

Se supone que el Frente está “armado” con abogados y abogadas. Si ésto es cierto, seguro están conscientes de que su iniciativa discriminatoria no tiene sentido. ¿Por qué insisten en meterse en la vida de las demás personas aun y sabiendo que no van a lograr nada?

¿Realmente es la comunidad LGBTTTIQ la que se está metiendo con sus hijos e hijas? ¿O son las mismas personas del Frente quienes les están inculcando abiertamente la desigualdad a sus propios hijos e hijas, adoctrinándoles para pensar que la ciudadanía no es única, sino que se divide en clases?

La lucha por los derechos de las personas LGBTTTIQ es la batalla de los derechos civiles de nuestro tiempo: estas personas no son ciudadanas de segunda clase frente a las personas heterosexuales. Se trata de derechos humanos, no de privilegios, como este Frente se ha empeñado en difundir.

Si las personas heterosexuales tienen derecho a casarse con la persona que aman, buscar lo mismo para las personas homosexuales no es privilegio, es igualdad de derechos.

Exactamente lo mismo es con la adopción. No es posible que una persona soltera pueda adoptar, pero si resulta que esta persona soltera es homosexual, automáticamente pierde su derecho.

Está comprobado científicamente (por estudios de la Universidad Clark de Massachusetts, la de Melbourne, la de Cambridge, la de Washington, etc.) que los niños y niñas que crecen en una familia de una pareja del mismo sexo tienen el mismo nivel de desarrollo que los de una familia de una pareja heterosexual.

Se ha comprobado (según estudios de la Universidad de California, de Padova, de Lethbridge, etc.) que la homosexualidad no es una decisión, sino una combinación de factores epigenéticos, hormonales y ambientales.

Empero, si la orientación sexual de una persona es una cuestión biológica o una decisión es irrelevante porque si resultase que indubitablemente es una decisión, esto no le quitaría sus legítimos derechos.

La conversación no debe girar en torno a si la orientación sexual es biológica o no, sino en torno a si todas las personas tenemos los mismos derechos humanos, independientemente de nuestras condiciones biológicas y de nuestras decisiones de la vida diaria. Y la respuesta es sí: sí tenemos los mismos derechos y hay que respetarlos.

Las parejas del mismo sexo no se meten con los derechos de las parejas de distinto sexo; tampoco se meten con sus hijos e hijas. ¿Qué les hace creer a las personas heterosexuales que tienen ese derecho? No lo tienen.

El problema no es el entorno familiar de la niñez que vive con una pareja homosexual, sino el estigma social y la discriminación que estas familias sufren por parte de la sociedad heteropatriarcal.

De acuerdo a varias disposiciones de la Ley Federal Para Prevenir y Eliminar la Discriminación, las conductas discriminatorias en las que incurre el Frente pueden ser materia de sanciones administrativas y de medidas de reparación, además de ser violatorias de la Constitución federal.

Resulta preocupante que se esté promoviendo un discurso de odio en las calles, pero es más preocupante aún que esta homofobia que mata –porque sí mata– se esté promoviendo dentro de casa.

La niñez no peligra con el reconocimiento ni la promoción de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ, la niñez peligra con la tolerancia a la homofobia y, en general, a todo tipo de discriminación y de odio.

mariasantosv.blogspot.mx

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#LatAmWithHer




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Algunos no contamos con voto, pero todos tenemos una voz, que unida, llama por una América que construya puentes en lugar de muros.

Philadelphia – En la Convención Nacional Demócrata lanzamos un movimiento para todos los latinoamericanos creyentes en una nación y región inclusiva en apoyo a la primera candidata mujer a la presidencia de los Estados Unidos. No permitiremos que otros candidatos discriminen a nuestro pueblo, raíces, cultura y valores.

Somos más de 625 millones de latinoamericanos en la región unidos con los 28 millones de latinos viviendo en los Estados Unidos que no son elegibles para votar. Quizá no podamos elegir directamente a Hillary Clinton, pero nuestra voz cuenta en esta decisión que nos afecta directamente a todos nosotros.

Nuestro mensaje ha resonado en todos los rincones de la región y en apenas cinco días, ya contamos con delegados en 15 países y 22 ciudades incluyendo Ciudad De México, Monterrey, Guatemala City, Buenos Aires, Panamá City, San José, Santo Domingo, Sao Paulo, Caracas y Madrid.

Nunca antes habíamos estado tan interconectados, contando con la posibilidad de expresar nuestros sentimientos y pensamientos de manera inmediata e impactante cruzando fronteras. Hoy en día, las redes sociales nos permiten cambiar el curso de la historia luchando en contra de la discriminación y la inequidad impulsando a Latinoamérica al apoyar a Hillary, esto nos ha permitido sumar a más de 3,000 voces provenientes de toda Latinoamérica en nuestra primera semana de lanzamiento.




Utilizando el #LatAmWithHer modelado a raíz del hashtag utilizado por millones de partidarios de Hillary #IAmWithHer podemos todos contribuir a la conversación de manera proactiva y constructiva. Nuestro grupo no solo busca apoyar la elección de la primera presidenta de los Estados Unidos en Noviembre, sino que también servirá como un vínculo para promover las relaciones multilaterales con los diferentes países latinoamericanos enfatizando la promoción de los derechos humanos en particular los derechos de la mujer, de los pueblos indígenas, de las personas con discapacidad y necesidades especiales, de los afrolatinos y de la comunidad LGBT.

En palabras del Presidente Barack Obama “Hillary es la persona más preparada en la historia de los Estados Unidos como candidata para la presidencia”.  De acuerdo al candidato a la Vicepresidencia, el Senador Tim Kaine, quien sirvió como misionero en Honduras “Hillary Esta Lista”.

Como se escuchó en la Convención Nacional Demócrata “Sí se puede”. Las voces de Latinoamérica tendrán eco desde cientos de ciudades hasta el corazón de la elección por la presidencia de Estados Unidos. Que se construyan puentes por encima de los muros.

gerardo@latamwithher.org / cesar@latamwithher.org / www.latamwithher.org /

Twitter/Facebook – @LatAmWithHer

17 de Mayo, Lucha Nacional contra la Homofobia y Transfobia: un largo camino que recorrer

Este martes pasado, 17 de mayo, se conmemoró el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia y Transfobia. Celebrado por primera vez en el 2004. La razón por la que se escogió esa fecha fue porque en 1990, en ese día, la Organización Mundial de la Salud removió de su lista de enfermedades mentales, la homosexualidad (CONAPRED, 2016). El 17 de mayo es celebrado en más de 130 países y es apoyado por organizaciones como las Naciones Unidas (CNN Español, 2016). En la actualidad se utiliza este día para hacer conciencia sobre la discriminación que sufren las personas de la comunidad LGBT+, además de buscar un buen trato a todas las personas sin importar su orientación sexual. Mientras es cierto que la comunidad ha ido logrando de poco a poco ganar terreno en lograr un trato igualitario, no ha sido carrera fácil.

En la actualidad se utiliza este día para hacer conciencia sobre la discriminación que sufren las personas de la comunidad LGBT+, además de buscar un buen trato a todas las personas sin importar su orientación sexual. Mientras es cierto que la comunidad ha ido logrando de poco a poco ganar terreno en lograr un trato igualitario, no ha sido carrera fácil.

La lucha contra la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia ha sido una difícil situación de estira y afloja entre diferentes grupos de la sociedad civil y el gobierno. La homofobia ha prosperado gracias a la intolerancia, ignorancia, miedo y apatía de la población mexicana y la estructura del país que ha permitido esta discriminación. Debido a lo estructural que es la homofobia, ha sido muy complicado señalar un culpable visible, porque esta discriminación puede venir desde situaciones cotidianas como bullying en las escuelas, hasta estar presentes en las leyes. Por ejemplo, en relación a esto último, en la documentación oficial en México se utiliza el término “preferencias sexuales”, no obstante, la comunidad LGBT+ prefiere que se use el concepto de “orientación sexual.

El 21 de Marzo de 2014, por medio de un Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, en México, se derogó el Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias para establecerse el 17 de Mayo como Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia. En México ya se tiene un total de 30 leyes estatales que prohíben la discriminación con base en la homofobia. Además de esto, a partir del 2011 el artículo primero de la Constitución Mexicana señala que todas las personas deben ser tratadas por igual y sin discriminación, añadiendo la preferencia sexual como otro factor.

El matrimonio igualitario es posible en Ciudad de México, Quintana Roo, Coahuila y Nayarit (CONAPRED, 2016). Sin embargo, esto no ha sido suficiente para bajar los índices de violencia que hay en el país contra la comunidad LGBT+.

No obstante, las leyes no siempre solucionan todo lo que prometen arreglar. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México se encontró que 7 de cada 10 personas homosexuales y lesbianas consideran que sus derechos no son respetados (2010). Lo que es aún más preocupante, es que las personas homosexuales encuestadas han observado intolerancia de parte de instituciones. Intolerancia que 42.8% de los encuestados acuerda que viene principalmente de la policía (ENADIS, 2010). La organización Letra S, señaló en su informe 2015 de crímenes de odio cometidos por homofobia, que del año 1995 al 2015 se habían cometido -en México- 1,310 asesinatos por homofobia. Donde Nuevo León es el tercer estado con más crímenes de odio cometidos con una cantidad de 81, superado sólo por Estado de México y Veracruz (Letra S, 2015).

No obstante, las leyes no siempre solucionan todo lo que prometen arreglar. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México se encontró que 7 de cada 10 personas homosexuales y lesbianas consideran que sus derechos no son respetados (2010).

¿Qué pasó este 17 de Mayo en México? El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, firmó una iniciativa para reformar el artículo 4 de la Constitución como parte de 1 de las cuatro estrategias para fortalecer el acceso de la comunidad LGBT+ a sus derechos cívicos y políticos. La reforma del artículo 4 sería para poder, finalmente, permitir que todas las personas puedan contraer matrimonio sin ninguna discriminación (Reséndiz, 2016). Mientras que esto no es algo que mejorará la situación de la comunidad LGBT+ de la noche a la mañana, sí se puede ver como un pequeño avance en este movimiento social. Aún así, es importante resaltar que el verdadero objetivo como sociedad no es solamente lograr un matrimonio igualitario, sino que lo que se busca es el respeto a la diversidad sexual, la equidad y la inclusión en la sociedad.

7 datos sobre el Día Internacional contra la Homofobia. (17 de mayo de 2016). CNN Español. Recuperado el 17 de mayo de 2016 desde: http://cnnespanol.cnn.com/2016/05/17/7-datos-sobre-el-dia-internacional-contra-la-homofobia/#0

17 de mayo. Día internacional de la lucha contra la homofobia. (17 de mayo de 2016). Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Recuperado el 17 de mayo de 2016 desde: http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/DOSSIER%2017%20mayo.pdf

17 de mayo. Día nacional de la lucha contra la homofobia. (17 de mayo de 2016). Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación en colaboración con la Secretaría de Gobernación. Recuperado el 17 de mayo de 2016 desde: http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/DOSSIER%2017%20mayo.pdf

Derogación del Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias y Establecimiento de Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia, el 17 de mayo. (21 de marzo de 2014). Diario Oficial de la Federación. Recuperado el 17 de mayo de 2016 desde: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5337843&fecha=21/03/2014

Encuesta Nacional Sobre Discriminación en México. (Abril 2011). Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. México. 1era edición. Recuperado el 18 de mayo de 2016 desde:
http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/Enadis-2010-RG-Accss-002.pdf

Reséndiz, F. (17 de mayo de 2016). EPN va por reconocimiento de matrimonios del mismo sexo. El Universal. Recuperado el 17 de mayo de 2016 desde: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2016/05/17/epn-va-por-reconocimiento-de-matrimonio-del-mismo-sexo-en-el

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Los Óscares: Los lobbies en acción

El domingo vimos la presentación de los Premios Oscares donde la película Mad Max se llevó la noche.

Los Oscares sin duda alguna es una institución sólida que ha pasado generaciones y seguirá. Es la premiación de la industria cinematográfica más poderosa y rentable del mundo. Sin duda, el talento global es acaparado por los presupuestos, prestigio y trayectoria de quienes manejan la industria.

Sin embargo, hay que analizar la presencia de los lobbies en Hollywood.

Estados Unidos es el país donde estos grupos de poder influyen en todas las decisiones políticas y sociales; el lobby mexicano, el lobby cubano, los armamentistas, los cristianos fundamentalistas, las farmacéuticas, la NFL, la FDA, entre otros.

Sin caer en juego fácil de la conspiración y la denostación étnica, los lobbies hacen su trabajo de “poner en la mesa” temas de interés o darle más presencia a algo. Un ejemplo claro de esto es que los presentadores son de raza blanca y negra. Hay que cumplir con unos y otros… Sin dudar del talento de los nominados, la agenda de la multiculturalidad es la norma (en la medida que la industria quiere, claro), de esta manera tenemos de todo un poco en los premiados y nominados.

Spotlight es un ejemplo de poner en la mesa un tema difícil como los abusos a niños por parte de sacerdotes católicos en Estados Unidos. Tanto “The Danish Girl” como “Carol” son dos películas muy entretenidas que abordan el tema LGBT de una manera muy adecuada pero es cosa de cada año donde el lobby LGBT tiene una película nominada.

Lo mismo para la película paquistaní que ganó y la nominación ucraniana. Aquí podemos ver la visión “Americana” de la realidad paquistaní que, si bien es cierto, es algo terrible tener en pleno 2016 feminicidios por cuestiones de “honor”, es una crítica de frente, total y directa a la visión paquistaní del Islam. Y qué decir de la película ucraniana, otra flor de la industria directamente contra Rusia.

El punto acá no es cuestionar el talento ni la validez de la nominación, sino el interés de la industria de poner temas para promover o atacar una idea, lo negativo es nominar actores para inflar sus carreras y subir su valor de mercado.

¿Quién no recuerda aquella queja que faltaba gente de raza negra en las nominaciones? Y curiosamente, el presentador cómico es afroamericano. No se trata de que los temas no sean importantes o pocos válidos, sino los mensajes sobre líneas que se mandan. México y sus autodefensas, Medio Oriente y su violencia, Estados Unidos y su apertura sexual….

Celebro que durante la premiación al momento de hablar de los Oscares honorarios se habló de la inclusión y la apertura. Sin embargo, el talento no tiene que ver con la raza y si ganan sólo blancos o solo chinos deberá ser por talento y no por dar trofeos para cumplir. Espero que el mensaje sea honesto y no un dulce placebo para mantener el statuo quo.
Lo dicho, dicho está.

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