Asegura AMLO que refinería de Cadereyta contamina por debajo de los normas

Comparte este artículo:

El Presidente AMLO afirmó que la contaminación que genera la Refinería de Pemex en Cadereyta está por debajo de las normas ambientales, tanto federales como estatales.

Sin embargo, durante una visita a la planta prometió atender la demanda del Gobierno y ciudadanos de Nuevo León para que se reduzcan las emisiones contaminantes.

El Gobernador (Jaime Rodríguez) nos ha planteado esta demanda y aquí ya se informó que estamos abajo de la norma, pero tenemos que seguir invirtiendo para que no haya ni corrupción ni contaminación, para que no se afecte el medio ambiente“, digo,

En la presentación, Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, informó que se han destinado 4 mil 125 millones de pesos tan solo este año para proyectos de rehabilitación en la Refinería de Cadereyta.

Es la refinería que ha ejercido con mayor eficiencia su presupuesto“, expresó.

José Manuel Rocha Vallejo, subdirector de Productos Petrolíferos, afirmó por su parte que la refinería no rebasa los límites permitidos de emisiones de azufre, bióxido de nitrógeno, PM2.5, ni PM10.

Además, afirmó, se han emprendido acciones para sustituir el combustóleo por gas natural como combustible en las calderas de la refinería, y la recuperación de azufre es del 92.5 por ciento, por encima del 90 por ciento que establece la norma.

 

 

(Con información de El Norte)

Culpa AMLO a los gobiernos anteriores por refinerías sucias

Comparte este artículo:

Esta mañana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador culpó a gobiernos anteriores por la contaminación de refinerías, pues, dijo, las dejaron convertidas en chatarra. Esto luego de que se le cuestionara sobre un reporte publicado por Reforma en el que se exhibe un monitoreo de la NASA que asegura que cinco de las seis refinerías de Pemex están dentro de las 25 que más contaminan en el mundo el ambiente con dióxido de azufre (SO2).

Respondió asegurando que la NASA estaba “en la luna” por no reportar antes la contaminación de esas plantas.

Del mismo modo, el titular del ejecutivo informó que su Gobierno trabaja en un programa para rehabilitarlas, tras el descuido de Administraciones anteriores.

Pues cómo no van a contaminar si las dejaron casi convertidas en chatarra, estos irresponsables corruptos“, aseguró, siendo que López Obrador recordó que en sexenios anteriores se reconfiguraron tres de las seis refinerías existentes: Minatitlán, Cadereyta y Madero. Mencionó que “las tres que reconfiguraron producen menos que las tres que no reconfiguraron: Salina Cruz, Salamanca y Tula“.

Entonces ¿qué fue lo que hicieron, cuánto invirtieron en la reconfiguración de las refinerías en el periodo neoliberal en los 3 últimos sexenios? 8 mil millones de dólares, ¿qué pasó entonces? Pues hubo mucha robadera“.

Hablando de los datos publicados por la NASA, las emisiones de las refinerías de Pemex están relacionadas con el crudo extraído en México, que tiene una alta concentración de azufre, así lo explica Beatriz Cárdenas, responsable de Calidad Del Aire del World Resources Institute (WRI).

Finalmente, el mandatario cuestionó: “¿Ese reporte acerca de la contaminación quién lo dio a conocer?“.

Se le respondió que: “La NASA“.

¿Y por qué no dijeron nada antes? Estaban en la luna entonces“, concluyó López Obrador.

Con información de Reforma

#ElNidoDelGavilán: “La pastorela de la mafia transportista versión 2019”

Comparte este artículo:

En los últimos días se ha discutido la Ley de Movilidad en el Congreso del Estado con opiniones encontradas y con voces de activistas y urbanistas como una ley laxa y poco clara.

También los concesionarios transportistas ya empezaron con el tradicional y decembrino amago de subir las tarifas de los camiones. Como siempre, el oligopolio del transporte queriendo tomar de rehén al gobierno y a la ciudadanía en lo que respecta a las tarifas. Todo esto debido a que la Comisión de Costos del Consejo Estatal del Transporte y Vialidad (donde pesan fuertemente los camioneros) palomeó un alza de precios. Esto ha causado rechazo entre la ciudadanía, diputados de diversos partidos y de funcionarios estatales.

Sin embargo, esto es de siempre, los transportistas siempre buscan alzas y rara vez cumplen con los compromisos firmados, es decir, mejores unidades, seguridad, frecuencias de pasos, etc.

El cuento de siempre es “estamos al borde del colapso financiero”, en los últimos años, el número de rutas desaparecidas es menor al de rutas creadas, lo cual es no gratuito. No obstante, otro tema importante ya mencionado por numerosos analistas es la rivalidad de rutas. Es verdad que existen rutas que no son rentables, pero que existen con el único fin de impedir que otro consorcio llegue y explote la ruta. Usted puede ver los trayectos de las rutas denominadas “Periféricas” (Las que empiezan en el 200) y son distancias enormes y con recorridos cuestionables en algunos tramos. Otras rutas se han re-inventado con los “ramales” que son bifurcaciones de rutas establecidas.

Sin embargo, esto nos habla de una ausente regulación y ordenamiento del transporte público de pasajeros en el área metropolitana. Cada grupo “agandalla” una parte del territorio y gobierna las rutas a discreción. Esto se ve en García, en Juárez y se hará notorio en próximos años en Salinas Victoria y Cadereyta.

El problema no es quienes son los transportistas, no se trata de eliminar rivales, crear nuevos rivales o licitar por licitar, sino una verdadera planeación que incluya planes de expansión a nuevas zonas de la ciudad, que integre rutas, que integre trayectos y que sume a otros sistemas de transporte como Ecovía y el Metro.

Como el sistema de movilidad en Monterrey es tan limitado y el área por cubrir tan grande, los transportistas se vuelven los stakeholders más importantes. El Estado se ha preocupado poco en expandir su red propia y ha dejado a los privados a reinar.

Sistemas alternos como bicicletas, tranvías, trolebuses, cables han sido eliminados de toda fórmula o iniciativa por los poderosos consorcios transportistas y los taxistas. Desafortunadamente, esto se vincula con que la contaminación se agudice, con que la Ciudad tenga la mayor tasa de muertes prematuras en el país por emisión de partículas menores a 2.5 micras (PM 2.5) y a 10 micras (PM 10) de acuerdo con el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) y con que la concentración de automóviles por habitante sea de las más altas del país.

Monterrey no se cansa de invertir en el transporte privado con los freeways de Constitución y Morones Prieto, así como los numerosos puentes a desnivel sobre Eugenio Garza Sada. Lo malo del asunto es que la ley -aun en discusión- no habla de impulsar proyectos sustentables, simula y usa verbos de manera general que dicen poco o nada.

La movilidad se vincula a la calidad de vida de los habitantes, sin embargo, la narrativa pública no profundiza en el problema, ni el Congreso, ni los lobbies empresariales, salvo activistas y urbanistas que dan batalla.

Mientras la excusa del Bronco, de Samuel García y otros tantos sea: “Es que la Federación nos da menos de lo que damos”, vamos a seguir de brazos cruzados.

Lo dicho, dicho está.

El Poder Centennial

Comparte este artículo:

Para nadie es secreto que las redes sociales llegaron para quedarse cambiando no solamente las formas en la que nos comunicamos y convivimos sino también en como las nuevas generaciones crecen bajo la influencia de esta nueva realidad virtual. La generación centennial representa a los nuevos jóvenes, a todos aquellos nacidos entre mediados de los 90s al 2010 equivalentes al 35% de la población mundial.  Una figura de esta generación es la joven sueca Greta Thunberg que encabeza el movimiento mundial “Fridays for Future” el cual invita a grupos de jóvenes para que realicen una huelga estudiantil para exigirle a los gobiernos de todos los niveles que atiendan la problemática del cambio climático.

Del 20 al 27 se septiembre se llevaron a cabo marchas por la semana de huelga mundial por el clima “Global Climate Strike” en donde se pronosticó que más de 4 millones de jóvenes salieron a las calles en 5,225 paros en 156 países a nivel mundial. En algunos países como Australia la manifestación es la más grande desde las ocurridas contra la guerra de Iraq en 2003 y con todo esto podríamos preguntarnos: ¿Quién está detrás de este movimiento? ¿Una serie de empresas y marcas buscando posicionar sus productos y servicios? ¿Grupos de cabilderos y políticos con intereses medioambientales? ¿Las Naciones Unidas y otros organismos internacionales con los recursos y el apoyo de decenas de gobiernos y empresas a nivel mundial? Y no, la responsable detrás de todo este movimiento es una centennial de 16 años quien hace apenas 1 año tuvo la idea de ir y plantarse afuera del parlamento sueco todos los días después de sus clases de secundaria para exigirle al gobierno que tomara medidas para reducir las emisiones de carbono que generaron en ese año uno de los veranos más calientes jamás registrados en ese país nórdico.

¿Cómo pudo una niña menor de edad lograr encender la mecha de un movimiento con más integrantes que muchos partidos políticos e inclusive religiones a nivel mundial? El ingenio a la hora de expresarse y el hablarle a su generación en su mismo lenguaje, en sus canales y en sus formas son parte fundamental de su éxito. Los centennials siguen comportamientos en manada y aunque si bien pudiese parecer que son ajenos a la política la realidad es que por el contrario se apasionan muchísimo cuando se les logra comunicar de la manera adecuada, creando valor, no anuncios y conectando, no convenciendo.

México es el país de Latinoamérica con más marchas registradas al momento con 65 marchas activas, seguidos por Brasil y Colombia con 48 y 43 respectivamente. Miles de jóvenes mexicanos se han estado registrando para participar en las marchas sin distinción de religión, ideologías, nivel social, ni de ningún tipo más que querer poner un alto a los elevados niveles de contaminación que se viven día a día, sobre todo en ciudades con alta actividad industrial y parque vehicular como la Ciudad de México y Monterrey.

Lejos de ser otro movimiento anti sistémico y rebelde, es en realidad una iniciativa que busca que los cambios en la reducción de la huella de carbono en cada país comiencen con acciones individuales en nuestros hábitos de consumo, alimentación y transporte. La manifestación más grande se llevó a cabo en Nueva York el 20 de septiembre en el marco de la Cumbre del Clima de la ONU en esa misma ciudad que a diferencia de otras cumbres o eventos internacionales en esta ocasión de integra en su mayoría por participantes jóvenes, en especial de la generación centennial y no es para menos, ya que es la generación que al final tendrá que lidiar con los estragos de la sobre explotación de los recursos hacía el 2050.

El tema del cambio climático no es el único tema que ha podido movilizar en años recientes a la juventud, distintos proyectos políticos algunos de derecha y otros de izquierda lo han logrado captando la atención de esta generación hablándoles en su idioma, entendiendo su sentir y partiendo de la idea que el centennial es sumamente emocional, le motiva crear y busca recompensas en el corto plazo. Quien quiera comunicar a esta generación deberá entender que los impulsos, trastornos y comportamientos de esta generación son diferentes a la de los milennials y requieren de estrategias que busquen un éxito rotundo. Quien sabe, podríamos tener a nuestra Greta Thunberg de seguridad, empleo o algún otro tema en nuestro país y solo es cuestión de tiempo para que surja.

El autor es consultor senior de centennials en Espora y consejero de la organización juvenil Alianza 2030

Monterrey XXI

Comparte este artículo:

Esta semana se entregó el premio nobel de economía a Esther Duflo, economista francesa y segunda mujer en la historia en ganarlo. Duflo, en conjunto con sus colaboradores, plantea una nueva forma de hacer política pública. Dejemos las ideologías de lado y concentrémonos en la acción. Hace 500 años la revolución científica nos dio la principal herramienta que nos ha hecho avanzar a pasos agigantados en medicina, tecnología, química, física y muchas otras ciencias naturales. Esa herramienta es el Método Científico, pero irónicamente no lo hemos utilizado para la política, economía y otras ciencias sociales. Es momento de cambiar eso. 

Nuestra capital se encuentra en un momento crítico, seguimos sin resolver los principales problemas que día a día nos afectan, contaminación, tráfico, inseguridad, vivienda digna, pobreza y desigualdad. Lo que plantea Duflo es que en lugar de concentrar los esfuerzos en los grandes problemas, partámoslos en pequeños problemas para encontrar sus causas y ataquemos su raíz con el Método Científico. Para esto hay que desarrollar grupos de control con experimentos sociales para encontrar que sí funciona y que no funciona. 

Monterrey sufre de inseguridad, confirmado con los resultados de la ENSU de Septiembre de la INEGI con un 73.8% de percepción, la peor de toda la ZMM. No sólo eso, somos la ciudad con peor calidad del aire de latinoamérica, perdemos $9,800 mdp anuales en el tráfico, no hay espacios públicos o de esparcimiento, no hay inversión en transporte público, estamos llenos de basura, hay mucho desperdicio de comida y hay un claro rezago en la lucha contra la corrupción dentro del gobierno. Problemas que no se han resuelto con las alcaldías del PAN ni del PRI. 

Para resolver estos problemas complejos tenemos que plantearnos preguntas sencillas que busquen respuestas concretas. En vez de concentrarnos en resolver la seguridad, preguntémonos: ¿Con más luminarias se reducen los crímenes? ¿Parques, vecinos atentos, hacinamiento, cursos de prevención en escuelas? ¿Un carril carpool reduce el tráfico y la contaminación? ¿Tren ligero, verificación vehicular, scooters eléctricos, red de ciclovías? ¿Una contraloría ciudadana resuelve la corrupción? ¿Evaluación policial, evaluación de políticas públicas o funcionarios? Es así como tenemos que comenzar a implementar acciones concretas que busquen resolver estos cuestionamientos para encontrar soluciones reales, con datos y comparaciones claras para estar seguros de su efectividad. 

Tenemos que dejar de lado el pensamiento ideológico, si aplicamos un capitalismo, socialismo, comunismo, progresismo, etc. y concentrarnos en cada tema. En desarrollo urbano tenemos que voltear a ver ciudades como Singapur, Boston, Barcelona o Curitiba, donde se realizó vivienda social vertical y se aumentaron los espacios públicos. En Medio Ambiente comenzar con programas de reciclaje para poco a poco probar si hay reducción de basura y mayor generación de energía, así como fomentar el uso de paneles solares y regular la contaminación industrial y vehicular. En desarrollo social atacar la desigualdad de ingreso de las familias, dejar de lado la burocracia de esos programas y probar un Ingreso Básico sin ataduras que ayude a su economía a fin de fomentar la reinversión y reenfoque en actividades más productivas. Pero todo esto tenemos que probarlo de manera controlada antes de implementarlo en su totalidad, porque sólo así sabremos si sí funciona o no. 

Duflo fue reconocida por concentrarse en estas preguntas y atacar la pobreza en diversas partes del mundo. Como resultado hay personas en África, Asia y Latinoamérica que cuentan con mejor educación, salud y calidad de vida. Pero todas son diferentes culturas, lenguas y sociedades, no sabemos si lo que funciona en otras partes va a funcionar aquí, a menos que lo probemos.

Todo esto solamente se puede lograr si trabajamos en conjunto, al fin y al cabo el Método Científico es una herramienta, no una respuesta. Pero está muy claro que el conocimiento y la mejora es resultado de un trabajo colectivo, de prueba y error. Pongamos nuestras propuestas en acción, juntémonos como regios para encontrar soluciones, para así, juntos construir el Monterrey que queremos para el siglo XXI. 

Luis Susarrey exige aire limpio al Estado

Comparte este artículo:

Ante las nulas acciones del Gobernador Jaime Rodríguez para garantizar un aire limpio a los ciudadanos, Diputados locales del PAN y el líder estatal del partido promovieron un amparo. Luis Susarrey, Legislador local panista, dijo que buscan obtener una suspensión y obligar al Ejecutivo a garantizar ese derecho humano.

“Estamos pidiendo el amparo y protección de la justicia federal ante una violación flagrante al artículo 4 de la Constitución federal y 3 de la Constitución local, ya que esos artículos establecen el derecho humano que tenemos todos a un medio ambiente sano”, expresó.

“El Gobierno del Estado evidentemente y de manera cínica está violando nuestro derecho humano a un medio ambiente sano, pues lleva cuatro años sin arreglar las unidades de monitoreo ambiental ni ha usado el presupuesto para implementar la verificación vehicular, entre otras cosas”.

Agregó que si obtienen la suspensión, van a tramitar un amparo colectivo para obligar al Estado a garantizar aire limpio para los ciudadanos. El amparo también lo promovieron la Diputada Claudia Caballero y el líder estatal panista Mauro Guerra.

A la presentación del amparo acudieron representantes de la asociación Piensa Verde Nuevo León.

 

 

(Con información de El Norte)

“Fernand”: Monterrey y la Crisis Climática

Comparte este artículo:

Esta semana tuvimos dos encuentros inevitables con el futuro. Por una parte se presentó “Fernand” que rápidamente creció hasta soltar el 60% del agua del año en unas cuantas horas. Por otro lado ayer se compartió el estudio publicado en Agosto, “Contaminación atmosférica de partículas y mortalidad diaria en 652 ciudades” en el New England Journal of Medicine. Dentro del mismo se deja en evidencia a Monterrey como la ciudad más contaminada de partículas PM10 en todo el continente americano, las más dañinas para los humanos. 

Mucho hemos escuchado de la Crisis Climática, pero en pocas ocasiones se deja una explicación sencilla de qué es lo que está sucediendo y sobretodo, qué podemos hacer para evitarlo. Qué mejor momento que justo después de una cachetada de realidad por parte de la naturaleza.

¿Qué está sucediendo? Estamos calentando el mundo, en exceso. Durante el último siglo hemos crecido poblacional, tecnológica, industrial y económicamente como nunca antes. Esto llevó al desarrollo de grandes sociedades, lo que terminó en el mundo globalizado que conocemos. Pero todo tiene un costo y el crecimiento desmedido provocó la sobreproducción de todos los bienes, por ende mayor consumo de recursos naturales y mayor creación de desperdicio. Entonces tenemos industrialización, deforestación, agricultura a gran escala y contaminación por desperdicios. 

¿Por qué se está calentando? Una de las principales partículas contaminantes es el CO2 (dióxido de carbono), es necesario mencionar que esta partícula se produce naturalmente por los seres vivos, pero los humanos lo hemos producido al extremo. Las industrias de producción y consumo energético, transportación y construcción han provocado un aumento exponencial de estas partículas en nuestra atmósfera. Esto en conjunto con otras partículas como NO2 y NO provocan gases de efecto invernadero haciendo que los rayos solares se reflejen con la atmósfera, provocando un sobrecalentamiento en nuestro planeta. Llevando a que los polos (norte y sur) se calienten y se derritan los glaciares que ahí se encuentran, terminando con el aumento del nivel del mar.

Dicho de otra manera las actividades que mueven gran parte de la economía global han llevado al aumento de la temperatura de la tierra, resultando en cambios climáticos drásticos. Hace poco tiempo nevó en Monterrey, estamos cada año con temperaturas históricas y a gran escala vemos una mayor frecuencia y potencia de desastres naturales. Esto en conjunto con la contaminación (marítima, terrestre y atmosférica) están provocando la muerte de todo tipo de especies como nunca antes visto en nuestra historia.  

¿Qué podemos hacer? Estamos en un momento clave en la historia de la humanidad, el reto no es menor. Son dos las soluciones, a nivel global tenemos que cambiar la base de nuestra economía y las industrias mencionadas que la sostienen, se deben concretar pactos y acuerdos internacionales que impulsen las energías renovables, un Acuerdo de París que sí asegure sus metas. La segunda solución son nuestras acciones individuales, la economía funciona con oferta y demanda, está en nosotros cambiar nuestros hábitos, tenemos que reciclar, no consumir plástico o hielo seco, reducir la carne roja, reducir el uso del carro y la luz, pero sobretodo generar conciencia. Si bien el primer punto es el principal, las acciones individuales son igual de necesarias.

Esto se debe hacer de manera coordinada, de nada sirve reciclar si el Gobierno Municipal no diseña programas factibles. O reducir el uso del carro si no hay un plan de movilidad con alternativas como tren ligero o metrobús por el Gobierno Estatal. O instalar paneles solares o comprar vehículos eléctricos, si el gobierno federal no impulsa y fomenta su consumo y explotación.

Ahora es cuando nos tenemos que convertir en ciudadanos del mundo, luchar en lo local por lo global, en el día a día por el futuro de nuestros hijos, o corregimos la tendencia o aquí nos extinguimos. Esto no es de religiones, ideas, culturas, o creencias la vida seguirá con o sin nosotros, tenemos que empezar a actuar.

Infraestructura en México; más allá de la política

Comparte este artículo:

México se encuentra a tiempo para revertir los problemas que están afrontando sus ciudadanos, y tanto gobierno federal como gobiernos locales, tienen en sus manos la oportunidad de lograrlo. Ya no asombra que cada año, los registros meteorológicos y estudios ambientales registran eventos con récords máximos y mínimos de temperatura, altos niveles de contaminación en la atmósfera, eventos climatológicos que nunca se habían presentado en diferentes regiones del país, sequías, inundaciones, entre otros que están afectando a la economía los mexicanos.

Aunque pocas, gobiernos e iniciativa privada han presentado proyectos de infraestructura de carácter sustentable que si bien, son principalmente para obtener algún tipo de distintivo o reconocimiento personal, estas se están sumando para afrontar algunos de los problemas ambientales, sociales y económicos que atañen al país. A pesar de las constantes críticas hacia quienes lideran este tipo de proyectos, debemos recordar que en México sigue existiendo la necesidad de construir carreteras, puentes, presas, aeropuertos, redes para el abastecimiento de recursos energéticos, y sobre todo, ofrecer transporte público de calidad para sus ciudadanos.

Es cierto que la nueva forma de construir infraestructura en el mundo tiene requerimientos que los gobiernos mexicanos no han sabido traducir en acciones factibles y suficientes, pero vale la pena preguntarse en este año electoral: ¿qué vamos a hacer con los proyectos que están en marcha? ¿cómo podemos garantizar que los nuevos proyectos de infraestructura se adecúen a las necesidades de nuestro país? ¿qué tendrían que incluir los planes de infraestructura y desarrollo de cada región?

Si bien, el gobierno de México ha fungido durante décadas como “donante” de la infraestructura para que inversionistas nacionales y extranjeros puedan desarrollar sus proyectos en el país, también es cierto que el gobierno no puede cubrir por sí mismo todas las necesidades que existen y absorber todas las actividades de planeación, desarrollo y financiamiento, menos si las personas que están al frente de las tomas de decisiones no tienen el conocimiento técnico ni la capacidad para implementar este tipo de proyectos.

Desafortunadamente, hoy tenemos proyectos de gran importancia para la economía de México con retrasos, sobre costos y daños tras su inauguración como lo son: el Tren México-Toluca que en su último reporte presentó un incremento del 27% en su inversión requerida; la Línea 3 del Metro de Monterrey que vio congelado sus recursos en 2012 por actos de corrupción durante el gobierno de Rodrigo Medina y que ahora por fin se pudieron liberar durante el gobierno de Jaime Rodríguez, y; la carretera Cuernavaca-Acapulco que ha sido cerrada constantemente por los famosos “socavones”.

Afortunadamente, y aunque con ciertas irregularidades, en México también se están construyendo proyectos bajo normativas y certificaciones de gran exigencia a nivel internacional como: el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que está en proceso de Certificación LEED, la certificación más exigente del mundo para construcciones sustentables y los Hospitales del IMSS en la ciudad de Nogales y en la ciudad de Querétaro, que también están en proceso de certificación.

Esto definitivamente representa un avance importante para la infraestructura en México. Tener una visión global de construcción y estrategias dirigidas hacia una más sustentable que aporte a su economía, sociedad y ecosistemas, son una oportunidad que debe comenzar a replicarse en todos su proyectos y que permitirán revertir los problemas que ahora nos acontecen.

#PulsoUrbano: “La alergia nuestra de cada día”

Comparte este artículo:

La escena se repite. Una “nata” gris divide entre el cielo que emerge del imaginario más poético y esa parte “baja” de la ciudad en donde ni se pierde incluso la visibilidad.

El problema de la contaminación del aire es que el aire no se ve. Así que la vida cotidiana pasa mientras respiramos “quiénsabequécosa” sin darle demasiada importancia. Sin embargo, eso no quiere decir que no exista.

La mala calidad del aire es y cada vez más se presenta en la alteración de la salud pública de los habitantes. Si preguntamos a nuestros conocidos sobre los síntomas que no les permiten “vivir en paz” en la ciudad, nos daremos cuenta que la mayoría apunta a ligeros y no menos graves señales de que algo no está bien: dolores de cabeza, alergias, nariz tapada o dificultad para respirar.

Es esto último, respirar, uno de los verbos de los que depende la vida humana. Por eso es tan importante, hablar del problema lacerante para la calidad de ida colectiva que representa la contaminación del aire.

Lamentablemente, su medición como regulación, dependen de las instituciones públicas competentes. Las mismas que “brillan por su ausencia” una vez que lo único que hoy tenemos en el Estado de Nuevo León es una irrisoria medición que ni siquiera alcanza los estándares tecnológicos para hacerla de forma oportuna y correcta.

A lo más que ha llegado la acción gubernamental ha sido a difundir esa medición imprecisa, emitir recomendaciones para que nosotros hagamos algo en términos de prevención y conferencias o talleres para que sepamos de qué se trata.

Dos que tres batallas legales contra las famosas “pedreras”, pero hasta ahí.

¿Se puede hacer más? Por supuesto que sí. Sobre todo, porque Nuevo León tiene una gran posibilidad de involucrar a una sociedad civil cada vez más preocupada por solucionar este problema y cuyo conocimiento y propuestas deberían estar como prioridad en estos momentos de crisis ambiental en la que todos los días estamos con el semáforo en rojo.

Lo cual se traduce en enfermedades y, por tanto, en altos costos en salud que se termina pagando con dinero privado y también con dinero público.

Debemos hacer la gran apuesta que no sólo considere a los baches como el problema de Nuevo León, sino… ¿Qué estamos respirando? Preguntemos una y otra vez para darnos cuenta que esa nata nuestra de cada día debe desaparecer si queremos garantizar nuestra calidad de vida.

#PulsoUrbano: “Eres el aire que respiro”

Comparte este artículo:

¡Qué frase tan romántica! Admitiré que es de mis favoritas… De no ser porque respiro ese aire y siento que en la ciudad en la que vivo, ¡es mortal! De hecho, sin ser la única, comienzo a estornudar, a sentir que tengo que inhalar más profundo y que me cuesta ver en la lejanía de esa “nata” denso color gris que nos impide visualizar con claridad el horizonte. Pero descubrí que sí, que no es una percepción personal, sino un grave problema de salud pública que está siendo mal atendido tanto en la prevención como en la reacción.

Es momento, en que poco sabemos qué es lo que tenemos que hacer ante la crisis ambiental que esta mala calidad del aire representa. Aunque los gobiernos están obligados a proveernos información, no toda la población se mantiene enterada. O no todos entendemos que esto está íntimamente relacionado con enfermedades cardiovasculares o que es altamente probable que tenga que ver con nuestras alergias y otros malestares respiratorios que no se quitan con cualquier dosis o con las frecuentes visitas al médico.

Algunos grupos de organizaciones de la sociedad civil están presionando para que se entregue la información completa. Hasta ahora, tampoco estamos tan en el “hoyo” como hace algunos años. Al menos ahora contamos con un semáforo que podemos consultar en diferentes sitios de Internet gubernamentales, así como la difusión en medios de comunicación masiva.

Pero, más allá de eso, ¿nos acostumbraremos a vivir así?, sobre todo, ¿a sabiendas que los costos de estas enfermedades o molestias derivadas las pagamos nosotros? Es difícil el panorama que presentamos.

Porque aún con esa entrega de datos, de poco sirve conocer que este día o tal otro día está más o menos contaminado, si no estamos haciendo algo para que las condiciones de contaminación del aire no condicionen nuestros hábitos o que sólo sean mero conocimiento de las razones que incrementan nuestros malestares físicos.

Si son las padreras, los autos; si es la conglomeración de personas; si es la falta de ética de las empresas; si es la inacción de los gobiernos… Lo cierto es que tendríamos que estar exigiendo que cualquiera que sea responsable de contaminar y agravar la situación que nos deja vulnerables ante escenarios adversos, sea castigado o sancionado como debería ser.

Nuestra vida es valiosa, respirar es uno de los actos mecánicos menos apreciados porque no es visible, sin embargo, de eso se sostiene los cuerpos humanos. Dicen que somos lo que comemos, pues para variar también somos lo que respiramos. Si eso que estamos respirando es de mala calidad, imaginemos sus consecuencias. ¿Qué es lo que se tiene que hacer? Primero, que nos cambien el sistema de monitoreo que es arcaico y fuera de los estándares internacionales. Esta proeza no sólo es para el estado de Nuevo León sino para el país. Es decir, que esta medición no tiene precisión, por lo tanto, lo primero es eso. Pero lo segundo tiene que ver con que tanto gobiernos como empresas tendrían que estar haciendo reglamentos y lineamientos de lo que se puede hacer o mejorar para dejar de contaminar. Así como programas de reacción desde las secretarías de salud pública que son los primeros que atienden pacientes con diversos síntomas relacionados.

Además, de los castigos o incentivos para las conductas que favorezcan la calidad del aire. Nosotros, tendríamos que ocuparnos de mantener el tema como prioridad y vigilarlo desde cada una de nuestras trincheras. Que la mala calidad del aire no discrimina. Sus costos elevados son para todos. No, no quiero el aire que respiro. Ni que seas el aire que respiro, si no es el aire que asegura o garantiza mi salud y la de los habitantes de esta ciudad.