¿Qué ciudad queremos?

Transitable, peatonal, limpia, ordenada, justa, con banquetas de primer mundo, segura, con movilidad sustentable, con vialidades pavimentadas, con un desarrollo urbano reglamentado, con leyes que nos protejan, con espacios públicos dignos para la convivencia sana y familiar.




Con índices de contaminación bajos, con empresas socialmente responsables hacia sus empleados y la comunidad, con una policía cada vez más preventiva y menos reactiva, con una democracia palpable, con comunidades participativas, con cultura de la legalidad rigiendo nuestras actitudes diarias, con empleo, educación digna y de calidad.

Con seguro popular donde entren todos, con un sistema judicial que castigue a quien se brinque la ley, con políticas publicas efectivas, no de aquellas que malgastan el dinero (como sí sobrara), con indicadores que nos ayuden a medir el impacto de las decisiones de aquellos quienes hemos elegido como nuestros gobernantes.

Con una ciudadanía activa en el seguimiento a que todo lo que se nos fue prometido en campaña se cumpla, agréguele que también queremos políticos, empresarios, padres de familia, profesores, jóvenes, no tan jóvenes, vecinos, hijos, hermanos, sacerdotes, abogados, y sobre todo, ciudadanos honestos.

¿Tenemos la ciudad que queremos? ¿Trabajamos por la ciudad que buscamos? ¿O estamos esperando a que venga alguien y la construya por nosotros?

Estimado lector, la ciudad la construimos todos. Cada cual desde su trinchera pero unidos en el mismo objetivo, mejorar nuestra comunidad y a México. Mientras más rápido entendamos que nuestra herramienta más poderosa no es Twitter o Facebook, sino las iniciativas y herramientas de participación ciudadana, será que empezaremos a notar los cambios con mayor rapidez.

El político tradicional está pasando por una crisis existencial. No entiende y le cuesta adecuarse al nuevo paradigma que tiene enfrente donde la información es cada vez más rápida y la ciudadanía más crítica. Como tarea principal debería ser la modificación en los esquemas de comunicación e interacción con los electores, porque los cambios en la ciudad de hoy no se imponen, se consensuan con ellos, los ciudadanos.

Participar que no es nuestro derecho, sino una obligación.

Si no nos vemos, pues nos escribimos.




______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

La ciudad de los expertos

Cuando uno se siente enfermo debe ir al médico, presentar los síntomas, responder a las preguntas del doctor, escuchar el diagnóstico y seguir las instrucciones del profesional. Eso es lo correcto.  Pero siempre está la opción de considerarse experto, auto diagnosticarse y recetarse medicamentos que harán sentir mejoría por un tiempo pero tienen posibilidades de dañar más la salud.

¿Qué pasa cuando la ciudad es la enferma? 

En fechas recientes he visto gran polémica en algunos temas urbanos que se deberían tratar con un especialista y seguir sus sugerencias en lugar de exigir ser tratados bajo la auto medicación.

El incremento en la contaminación, el desmedido uso del automóvil privado como medio principal de transporte, la falta de un transporte público de calidad, el déficit de arbolado público, la falta de respeto al peatón en las calles, son algunos de los síntomas de una ciudad enferma de un urbanismo obsoleto, complaciente, con limitada visión social y poca capacidad de generar riqueza pública.

Andadores ecológicos en San Pedro, aplicación de verificación vehicular para el área metropolitana, ordenamiento del Barrio Antiguo, Distrito Tec, aplicación del reglamento homologado de tránsito, son algunas medidas que se presentan ante los síntomas de esta enfermedad progresiva y degenerativa pero hay grupos asintomáticos que se niegan a los medicamentos sugeridos y prefieren que se aplique la medicina que ellos mismos proponen.

Considerar que las mejoras en la movilidad peatonal son temas estéticos que no son prioridad, la generación de más carriles para la circulación de autos, buscar ampararse ante el reglamento de tránsito, preocuparse sólo por los beneficios privados, creer que solo las pedreras deben ser verificadas porque son las causantes de la contaminación y no los autos, y hacer mas vías de alta velocidad para autos son los medicamentos sugeridos bajo el auto diagnóstico.




¿En qué momento nos volvimos expertos? Seguramente cuando le perdimos la confianza al médico. 

Quizás una buena parte de la desconfianza consiste en que el diagnóstico cambio y nos están recetando cambiar espacios dedicados al auto por espacios verdes y peatonales, reducir el uso del auto, moderar la velocidad, respetar el reglamento de tránsito, propiciar ciudades que se puedan caminar y cambiar la cultura vial para dar prioridad al peatón.

¿A quién le gustan los medicamentos de sabor amargo que requieren cambios de hábitos? 

Y quizás también la explicación del diagnóstico no ha sido la adecuada y no se están percibiendo las consecuencias de seguir con el estilo de vida que llevamos. Siempre hay médicos faltos de tacto.

Lo importante de la condición clínica de la ciudad es que se empieza a reconocer que Monterrey y su área metropolitana  tienen síntomas de stress en su urbanismo que pueden degenerar en un repentino colapso.

Y como toda enfermedad grave, se está pasando por la etapa de negación que requiere una segunda opinión o incluso cambiar de médico. La opción que no parece viable es dejar pasar los síntomas y seguir con la auto medicación. No tener un tratamiento adecuado nos puede llevar a acelerar la enfermedad y tener una muerte súbita sin tener claro cómo sucedió.




Y por último, la medicina alternativa también es válida en este momento. No es necesario un diagnóstico ni medicamento. Hay que practicar unos minutos al día la meditación, olvidarnos de lo que queremos para nosotros de manera individual y hacernos la pregunta ¿Qué ciudad queremos para las generaciones más jóvenes? Nos puede ayudar a reducir el stress y estar preparados para cualquier tratamiento.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¿Realmente necesitamos la Ruta Ecológica?

La contaminación en Monterrey y su área metropolitana es alarmante, tenemos la peor calidad del aire de todo el país. Los regiomontanos ahora somos mucho más propensos a padecer cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias. Todos estamos de acuerdo en que debemos hacer algo para remediar la situación que actualmente vivimos.

En las últimas semanas el plan de las Rutas Ecológicas en el municipio de San Pedro Garza García ha dado mucho de qué hablar.

Estas rutas ofrecen integrar a la comunidad entre sí; los lugares de trabajo con las ecuelas, centros comerciales y culturales, además de ser un pulmón urbano y fomentar la convivencia y actividad física de los habitantes del municipio.

Las Rutas Ecológicas de Conectividad Urbana (RECUs) forman parte de un proyecto integral de conectividad peatonal que vincula 8 parques, escuelas, centros comerciales a través de 6 rutas con una extensión de 24.4 kms, se lee en la página del municipio de San Pedro.

Al empezar las obras, los vecinos de San Pedro no tardaron en protestar por este nuevo proyecto municipal. Que si va a generar más tráfico, que quién va a limpiar las hojas que se caigan de los árboles, que quién la va a usar si para eso están las banquetas, en fin, todos tienen sus opiniones al respecto y son válidas. Las protestas hicieron que el municipio pusiera en pausa una parte del proyecto, específicamente en Lomas del Valle, por un tiempo.

Quisiera compartirles una experiencia personal que viví a finales del año pasado. Yo, al igual que muchos de los habitantes del municipio manejaba todos los días de ida y vuelta al trabajo. Si tenía una cita, una visita al banco o alguna reunión con amigos en la tarde; hacía lo mismo, usaba mi carro para desplazarme como lo he estado haciendo desde que me acuerdo.




Transcurría un día normal de un caluroso agosto mientras me dirigía a mi casa para la hora de comida. En la cuadra de mi casa, me chocaron y yo terminé en la peor posición en un choque de 3 carros; en medio. A esto le siguieron los trámites del seguro, una visita al hospital y meter el vehículo al taller.

Por diversas razones el carro estuvo ocho semanas en el taller. ¡Wow, casi dos meses sin carro, cómo le hiciste? Muy fácil; me vi forzada a cambiar la manera en que me transportaba. Fueron ocho semanas en las que aprendí a caminar las banquetas y calles del municipio a diario para ir a trabajar, una vez a la semana para la reunión con las amigas, y a eficientar mi tiempo y pendientes fuera de la oficina, todo esto con las temperaturas de agosto y septiembre en Monterrey.

Reconozco que también acudí a Uber cuando eran distancias largas, y a pedir aventón a familiares o amigos. Pero la mayoría de los días de esas ocho semanas, caminé por las banquetas de San Pedro, los primeros de ellos con collarín.

Agradezco que pasé por esta incómoda experiencia ya que pude ver que es precisamente eso, una Ruta Ecológica Urbana, lo que le hace falta a San Pedro. De qué sirve cuidar y usar Calzada del Valle si cuando salimos de ella para caminar por la banqueta de las calles aledañas, éstas están hechas un desastre.

Banquetas rotas e incaminables, banquetas tan arquitectónicamente hermosas pero tan peatonalmente inútiles, árboles enormes JUSTO EN MEDIO de la banqueta. Sí, en medio de ella, sin espacio suficiente por atrás o por adelante de ellos para continuar con el traslado. Al ir caminando sola, me bajaba hacia la calle, caminaba unos cuantos metros y me volvía a incorporar a la banqueta, así, sencillo. Si hubiera ido empujando una carreola o silla de ruedas, mi experiencia hubiera sido todo lo opuesto.

Transcurridas varias semanas, empecé a notar una diferencia en cómo me quedaba la ropa. Ese pequeño cambio de moverme en carro a moverme yo, hizo que perdiera unos cuantos kilos, contribuyera al medio ambiente y encontrara en caminar diario una fuente alternativa para transportarme.




Y me gustó tanto que aún después que salió el carro del taller, sigo caminando varias veces por semana hacia el trabajo o a mis compromisos. De esta manera, pongo mi parte en disminuir el tráfico vehicular y la contaminación ambiental.

Los vecinos deberíamos protestar que 24.4 kms son demasiado pocos para la cantidad de contaminación que hay en San Pedro.

Deberíamos estar buscando más espacios verdes, de convivencia y medios de transporte alternativos al automóvil, para mejorar nuestra calidad de vida y la del municipio. Quien sabe, igual y en algunos meses además de mejorar la calidad del aire que respiramos, también logremos bajar los índices de sobrepeso que actualmente tenemos en México.

Como siempre, soy todo oídos.

https://www.sanpedro.gob.mx/rutas/rutasecologicas.asp

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Contaminación en Monterrey: Del Activismo de Twitter a la acción

Si bien la contaminación ha sido un tema polémico que ha tenido mucho impacto en las redes sociales, en lo personal siento que se ha tomado a la ligera y que no se ha llegado a algo más que la difusión de dicha información así que he decidido hoy poner mi granito de arena para explicar las principales razones de esto y en lugar de quejarme, dar soluciones.

Las personas han publicado en sus redes sociales la imagen con el aire contaminado de la Zona Metropolitana de Monterrey pero al mismo tiempo, no se encuentran consientes de las verdaderas fuentes principales de la causa de esta contaminación, las cuales son: las industrias, las pedreras, los vehículos (de combustión derivado del petróleo), la falta de áreas verdes, los polvos y basura que arrastra el aire, entre otros.

Nosotros podemos ayudar a disminuir el problema ambiental al tener los vehículos bien afinados, con las llantas al nivel adecuado, buscar compartir el carro (car pooling), tratar de utilizar los vehículos lo menos posible, plantar árboles en las casas y cuidar los arboles de las áreas verdes, no quemar las hojas o la basura en los terrenos baldíos, recoger la área enfrente de tu casa y depositarlo en la basura (el polvo) y exigir a las autoridades (La Secretaria de Ecología) la implementación de mejores medidas de control para evitar la contaminación de las industrias y el transporte público.

Me encuentro consciente de que al compartir en las redes sociales las imágenes de nuestra zona metropolitana con la contaminación y difundir los índices tan altos en los que nos encontramos es una forma de concientización.

Pero creo yo que debemos llevarlo más lejos, además de compartirlo nos debemos de unir en buscar soluciones pero sobre todo implementarlas para tener un ambiente menos contaminado para el beneficio de todos.

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

La Porquería que Respiramos

Durante el reciente puente vacacional, con motivo del Aniversario de la Revolución Mexicana, decidí el lunes darle un “retoque”, una “pequeña lavada” a mi automóvil.

Entre las cosas que tuve que limpiar están claro, los rines, carrocería, partes que sean de plástico y claro los parabrisas. Cuando llegue a limpiar esta parte, me sorprendió algo, la acumulación de tierra blanca que tenía el limpiaparabrisas.

Usualmente es normal ver que un carro esté polvoriento, pero esta acumulación era digna para decir que mi coche había estado en un desierto en el Medio Oriente, o para no irnos tan lejos en Chihuahua. Esto mismo me llevo a la pregunta, ¿qué porquería estamos respirando?

Desde hace varios años el bum de la construcción llego a Monterrey, principalmente al municipio de San Pedro Garza García. El municipio está en constante construcción, tan pronto como se acaba una edificación, nace otra nueva y así ha sido por lo menos por los últimos cinco años.

Personalmente no estoy en contra de nuevas edificaciones, siempre y cuando cumplan con requisitos, y claro que sean viables conforme a la infraestructura que los rodea, o por lo menos soliciten adecuaciones al municipio, puntos que recientemente no se han cumplido en San Pedro, mismo que lleva a un caos y por ende a la contaminación ambiental.

 




Uno de estos ejemplos son los edificios que se están construyendo en el Cerro de la Loma Larga en la Colonia Fuentes del Valle. Para la construcción de estos multifamiliares el constructor literalmente mutiló el cerro, a un punto que, aunque la obra fuera parada y destruida, tardaría décadas, sino es que siglos en recuperarse.

Caos vial, accidentes de maquinaria pesada con colonos, y maltrato al pavimento son algunos de los efectos que han tenido en la colonia esta construcción. Pero más allá de eso, también ha tenido serios efectos en el medio ambiente. La cantidad de tierra que vuela hacia el aire que respiramos, desde el cerro es muchísima. Simplemente, en la misma colonia, los coches lucen a diario empolvados con tierra café, del mismo color que la del cerro.

 




Por otro lado, cuando uno va transitando por Morones Prieto con dirección al Oriente, se puede notar la polvareda que dejan los camiones que transitan por el terreno, al igual que el viento que sopla en esa parte alta del cerro.

Lo preocupante es que esa tierra al quedarse suspendida en el ambiente, contribuye a la contaminación de nuestra ciudad, que es de por si la más contaminada de todo México.

Literalmente, los regiomontanos comemos y respiramos tierra todos los días, debido a este tipo de construcciones que están hechas en espacios, que de entrada no están diseñados para edificaciones de ningún tipo y que además no está permitido por ley que se construya en ellos.

Al igual que con las pedreras que fueron cerradas por no cumplir con los requisitos, estas edificaciones también contribuyen a problemas pulmonares.

Es decir, que desde mi punto de vista estas construcciones deberían de ser clausuradas y detenidas en su totalidad, debido a que igual que las pedreras en García y Santa Catarina, contribuyen a la contaminación de nuestra ciudad y afectan la salud de los regiomontanos.

Es por esto mismo, que consideró que el alcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández, al igual que el municipio, se debería de dejar de simulaciones y dar un cierre definitivo a esta obra en la Colonia Fuentes del Valle.

Por el bien no solo de los sampetrinos, pero también del estado en general, no se puede continuar la mutilación de cerros y contaminando la ciudad sin deberla, ni temerla.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Día mundial sin auto

El 22 de septiembre se celebró el día mundial sin auto. Ese día se acostumbra demostrar que es posible llevar a cabo las actividades del día sin utilizar un automóvil privado.

En mi caso, era posible no utilizar mi auto durante el día si planeaba mis actividades al inicio de semana. Pero esa no es la realidad de un gran número de personas que a diario salen en sus autos a realizar sus actividades, así que me puse a hacer el ejercicio del día sin auto como un análisis y reflexión de lo que pasaba en el contexto en el que habito.

Vivo en una zona céntrica de la ciudad en la que se mezclan casas, algunos edificios habitacionales, muchas escuelas y muchos negocios de distintos tamaños y número de empleados en lo que antiguamente fueron viviendas unifamiliares.

Decenas de autos llegan todos los días a la zona y estacionan sus autos en la calle durante toda una jornada laboral dejando muy limitadas las opciones de estacionamiento a los residentes que no cuentan con cocheras o estacionamientos exclusivos.




Sumada a esta situación, encontramos camiones de reparto, personas que llegan de vista a casas u oficinas que al no encontrar donde estacionar sus vehículos utilizan con este fin y en completa impunidad la banqueta y otros espacios prohibidos en el reglamento de tránsito generando graves dificultades a los peatones.

Los mismos negocios al no contar con espacios suficientes de estacionamiento han transformado sus predios para crear cocheras y cajones de estacionamiento, muchas veces tomando parte de la banqueta, obligando a peatones a circular por el arroyo vehicular. Si llegas a reclamar la invasión del espacio público peatonal te dicen que con el tiempo han logrado ‘derechos adquiridos’.

Bajo este contexto me surgieron algunas preguntas: ¿es la opción más sustentable trasladarse al trabajo en un auto que estará parado todo el día ocupando un espacio de estacionamiento de la vía pública? ¿Realmente es el centro de la ciudad el lugar adecuado para oficinas que no cuentan con estacionamiento y sí con un gran número de empleados y visitantes que llegan en autos? ¿Se pueden adquirir derechos de un bien público para el uso privado? Supongo que no, pero de ser así, ¿cuándo y de qué manera los ciudadanos adquieren de nuevo el derecho al bien público que le corresponde y les ha sido arrebatado para beneficiar a particulares?




Si bien el ejercicio de un día sin auto nos enfrenta a observar nuestras acciones y ver con otra perspectiva los usos y abusos de movernos en auto, nos deja abierta la opción de replantear el modelo de ciudad que tenemos y buscar soluciones enfocadas en un mejor transporte público, en restricciones de estacionamiento en zonas que se busca repoblar y en el cumplimiento de un reglamento de tránsito enfocado a la seguridad del peatón.

Al menos en el tema de movilidad, el mejor ejercicio será no pensar en la ciudad que queremos solo un día del año en el que se nos invita a vivir la ciudad sin auto. Todos los días pueden ser momento de reflexionar la ciudad que vivimos, la que queremos tener y las soluciones en las que podemos participar.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Las pedreras: Villanos ambientales

Las pedreras son una de las principales causas de la contaminación en la zona metropolitana. Esta industria expide partículas de 10 PM las cuales son de las más dañinas para el sistema respiratorio ya que estas llegan hasta los pulmones sin filtrarse.

En Santa Catarina se encuentran 6 pedreras de las cuales la mayoría, si no es que todas, incumplen con la norma ambiental estatal. Ejemplos de lo que marca la norma ambiental es que no pueden estar en zonas conurbadas, lo cuál es obvio que están dentro. Las explosiones que hagan deben de ser controladas para que el polvo no se se esparza por toda la ciudad, pasa lo contrario.

Hace 1 semana fui a una manifestación encabezada por los diputados Sergio Pérez y Marcelo Martínez contra las pedreras y vi de primera mano los pésimos controles que tienen y como afectan a la ciudadanía. En el tiempo que estuve fuera de una de las pedreras, tuvieron lugar 2 explosiones y todo el polvo era llevado a Monterrey y San Pedro.

pedreras1

Es importante resaltar que la norma ambiental que comentaba arriba obliga a las pedreras a rociar con agua el camino antes de que camiones pasen por su ruta para que no levanten más polvo. En este caso, y no dudo que en todas las otras pedreras adyacentes, primero pasaron los camiones y levantaron todo el polvo.

Al darse cuenta de que habían medios de comunicación y una manifestación afuera de las instalaciones decidieron enviar un camión roceando el camino de terracería. Pero no sirve de nada, los camiones ya levantaron todo el polvo, solo lo hicieron para que los medios vieran que “ellos si cumplen”, pero no pensaron con que se verían más ridículos intentando quedar bien.

El domingo pasado veo una hoja entera pagada por la asociación de pedreros en el periódico “EL NORTE”. Mientras leía la hoja no pude evitar pensar que era una broma por el cinismo en la misma. En esta publicación establecen “5 verdades sobre las pedreras que no quieren que sepas”, en donde buscan ser exonerados de la contaminación de la ciudad y que toda la culpa la carguen los vehículos como si ellos fueran las victimas.

El Bronco prometió durante campaña en Santa Catarina que iba a retirar las pedreras y no han siquiera intentado hacerlo, no se ha visto disposición del gobierno de hacerlo.

Debido a que el gobierno no ha hecho nada, da lugar a suposiciones, ¿El gobernador tiene intereses personales con las pedreras? ¿La publicación de las pedreras fue en conjunto con el gobernador? Ya que culpando solo a los vehículos puede justificar su “negocio” de la verificación vehicular la cual le dejara unos 10 mil millones de pesos en lo que resta de su administración.

Son preguntas que surgen al no ver una reacción solida del gobierno, puede que la respuesta a ambas preguntas sea un no, pero como dice el escritor francés Emmanuel Carrère, “Estamos obligados a basarnos en indicios, en lo que la gente hace. De lo contrario, ¿cómo saber lo que les pasa por la cabeza?”pedreras2

Quisiera terminar enviando un mensaje al gobernador que se que muchos de ustedes también quisieran expresar:

Lo que si queda claro señor gobernador es que es tiempo de actuar, estoy cansado de escuchar excusas y le aseguro que todos los ciudadanos del área metropolitana también. Quiero respirar, quiero salir a correr a los parques sin sentir que en lugar de hacerme un bien, me estoy haciendo un daño por respirar todas esas partículas.

change.org/fuerapedreras

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

La Contaminación que ahoga a Monterrey

Desde hace unas semanas Altavoz ha estado compartiendo a través de su cuenta de Twitter los informes que el Gobierno del Estado da sobre los niveles de calidad del aire en Monterrey y su Área Metropolitana. Lo interesante de esta práctica se han vuelto las críticas que hemos recibido por parte de algunos lectores al afirmar que Monterrey, no es la Ciudad de México y que probablemente estemos promoviendo la agenda de imponer la verificación vehicular lo que es totalmente falso.

Monterrey es hoy por hoy la ciudad con más partículas PM10 y PM2.5 de toda la República Mexicana. Afirmativamente Monterrey no es la Ciudad de México, ya que supera a la capital del país en contaminantes en el ambiente e incluso la Organización Mundial de la Salud en el Global Urban Ambient Air Pollution Database, la sitúa como la metrópoli más contaminada de México.

Por esto último, soluciones tiene que haber y pronto. Las partículas del tipo PM10 y PM2.5 contienen sulfatos, nitratos y carbón, químicos que ingresan a los pulmones y el sistema cardiovascular, lo envenenan y causan graves riesgos para la salud. Entre las soluciones ya propuestas están la verificación vehicular que ya comprobó no ser muy popular entre la población de Nuevo León, el “Hoy No Circula” que ya existe en la Megalopolis (Ciudad de México, Estado de México, Puebla), control en la cantidad de contaminantes por parte de la industria local, y la regulación y reubicación de la pedreras.

Esta última es la que ha tenido más empuje y aceptación a nivel local. Actualmente se sabe que el 30% de la contaminación por polvo proviene de las pedreras directamente. En los municipios de Santa Catarina y García por ejemplo existen seis pedreras que no cumplen con la normal ambiental.

Cabe mencionar que la reubicación de pedreras que no cumplieran con las normas ambientales y se localizaran en el Área Metropolitana de Monterrey fue una de las propuestas de campaña del Gobernador Jaime Rodríguez Calderón, pero hasta el momento no se le ha puesto la atención debida.

Desde hace varias semanas se está promoviendo en la famosa página www.change.org una petición ,promovida por los diputados Marcelo Martínez y Sergio Pérez, dirigida al Gobernador y el Secretario General de Gobierno, Manuel González Flores, para que se actúe lo más pronto posible en contra de las pedreras que no estén cumpliendo con las normas ambientales.

Ciertamente la reubicación de las pedreras no es la solución definitiva a los problemas de contaminación de nuestra ciudad, pero si es un inició con el pie derecho para combatir un problema que no afecta a unos cuantos, sino a las millones de personas que vivimos en Monterrey y sus alrededores.

Los invito a firmar la petición: https://www.change.org/p/reubicar-las-pedreras-del-área-metropolitana-de-monterrey-que-no-cumplan-con-las-normas-ambientales-nuevoleon-sustentablenl-jaimerdznl

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Una Ciudad para Peatones

El pasado sábado 28 de mayo la organización “La Banqueta Se Respeta” y “Caminando en mi Barrio” presentaron la Carta de los Derechos del Peatón Ilustrada. Esta importante carta, aunque corta, explica de forma fácil de entender y brevemente qué personas son peatones y cuáles son los derechos de los mismo.

Actualmente la Ciudad de Monterrey pasa por una crisis de contaminación y congestión vial continua, por lo tanto medios alternativos de movimiento como el peatonal se vuelven cada vez más importantes y como una solución a estos problemas, ¿por qué es importante la carta?

Actualmente la Ciudad de Monterrey pasa por una crisis de contaminación y congestión vial continua, por lo tanto medios alternativos de movimiento como el peatonal se vuelven cada vez más importantes…

Según números del INEGI en el 2014, 1,063 personas perdieron la vida por atropellamiento, lo que representó la cifra más alta, si lo comparamos con otras razones de muerte en una colisión vial. Por esto mismo también se ha vuelto un tema primordial cuidar lo más posible los derechos de los peatones en todas la ciudades de México.

Actualmente cuando uno va transitando por las calles y avenidas de nuestra ciudad puede darse cuenta que realmente Monterrey no está diseñado para el tráfico de peatones, puesto que las banquetas tienen diversos obstáculos, como pueden ser: publicidad (MOPIs), postes, alcantarillas abiertas, puestos ambulantes y automóviles que se estacionan sobre la banqueta estorbando el libre tránsito sobre ella.

La Carta de los Derechos del Peatón expone claramente los derechos que tienen estos y delinea de muy buena forma las acciones que se deben de seguir para mejorar la seguridad de los peatones en las ciudades, una de las soluciones que se proponen y que para mí es la más interesante es la de banquetas más amplias, con el fin de que los peatones puedan caminar con más seguridad.

Adicionalmente se propone mobiliario adecuado, es decir que las banquetas estén diseñadas de una manera que el flujo de peatones sea libre y seguro, a diferencia de la actualidad donde quien este caminando tiene que pasar por un sin fin de peligros, además del de los automovilistas.

La Carta de los Derechos del Peatón expone claramente los derechos que tienen estos y delinea de muy buena forma las acciones que se deben de seguir para mejorar la seguridad de los peatones en las ciudades…

Todos somos peatones en algún momento del día, ya sea que te muevas en tu propio carro o transporte público, los riesgos son los mismos. Lo que se debe de lograr en nuestra ciudad es un perfecto balance entre la movilidad peatonal y el automóvil, sin dejar atrás el que se deben de seguir buscando soluciones a fondo para hacer nuestra ciudad menos dependiente del automóvil.

Es importante que las autoridades pongan atención a textos como la Carta de los Derechos del Peatón, debido a que solo de esa manera podrán darle solución a uno de los problemas que más acongoja al Área Metropolitana de Monterrey.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Polvo eres y en polvo te convertirás

El viejo adagio bíblico, que describe el ciclo de la vida del hombre, parece profesar ahora también el ciclo de vida de nuestra comunidad. La Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, que era poco más que polvo en 1596, literalmente, de poco a poco, a polvo está volviendo en este 2016.

Los distintivos cerros y montañas de nuestra metrópoli permanecen como referentes internos. Pero hacia afuera, en lo externo, empiezan a ser desplazados de su histórico papel de señalamientos naturales –indicaban antes la llegada próxima a la Sultana del Norte– por una verdosa nata de contaminación, que es cada vez más permanente y menos intermitente.

La tolva de suciedad que nos cubre, delata desde lejos una generalizada falta de compromiso regiomontano con un medio ambiente sano. La Avenida Cuauhtémoc huele a smog de camión urbano, y el corazón de la ciudad, sobre todo de Colón hacia el norte, a escombro. Cruzar hacia Bernardo Reyes; ver las vías del tren que pasan cerca del Centro; o ir a la Colonia Moderna, confirma la profecía del polvo.

Los distintivos cerros y montañas de nuestra metrópoli permanecen como referentes internos. Pero hacia afuera, en lo externo, empiezan a ser desplazados de su histórico papel de señalamientos naturales –indicaban antes la llegada próxima a la Sultana del Norte– por una verdosa nata de contaminación, que es cada vez más permanente y menos intermitente.

La Organización Mundial de la Salud, publicó la semana pasada que Monterrey es una de las ciudades con peor calidad de aire de América Latina. Padecemos de dos males; de dos polvos: partículas PM 2.5, que son más pequeñas y producen más daño (en esta medición aparecemos en tercer lugar del Continente); y partículas PM 10, que son un poco más grande y pueden detenerse, en parte, por el sistema respiratorio (en esta medición obtuvimos el séptimo lugar). En el Área Metropolitana de Monterrey, dependiendo del sector, las distintas fuentes contaminantes, causantes de nuestra condición “empolvorada”, contribuyen en variadas proporciones a la totalidad del problema. En Santa Catarina, García y el poniente de San Pedro, las 49 pedreras y las industrias crecen en su porcentaje de responsabilidad. Al oriente de la ciudad, en Juárez, Guadalupe y Cadereyta, los azufres emitidos por la refinería de PEMEX juegan un papel mucho más preponderante. Además, existen más de 18,000 empresas establecidas en el área conurbada que contaminan. Otro problema, es el de los carros.

Sin haber herramientas claras para medir por separado, en un promedio generalizado de toda la ciudad, qué porcentaje del problema de contaminación del aire es ocasionado por los carros y cuánto por la industria, el Dr. Gerardo Mejía del Tec de Monterrey, calcula que ambos factores representan un 80%. En el Tec, también se ha estimado que el costo por persona, calculando la pérdida de productividad, la disponibilidad de pago y los gastos en salud, del problema de la calidad de aire lo es de 1,900 millones de dólares al año. Esto representa un costo per cápita de 422 dólares anuales, considerando 4.5 millones de habitantes en el Área Metropolitana de Monterrey.

Atacando únicamente un solo factor, el gobierno del estado, que encabeza Jaime Rodríguez Calderón, ha insistido en una política irresponsable por insuficiente, ante las recientes alertas internacionales entorno al problema. El programa de la verificación vehicular, no constituye una solución integral para resolver el tema de la calidad del aire en Nuevo León. De acuerdo con las evaluaciones del Centro de Tecnologías para el Desarrollo Sostenible del Tec de Monterrey, la solución debe de incluir estrategias de movilidad y transporte; de inspección en la industria; de planeación urbana; y de establecer más parques y programas de reforestación.

…el gobierno del estado, que encabeza Jaime Rodríguez Calderón, ha insistido en una política irresponsable por insuficiente, ante las recientes alertas internacionales entorno al problema. El programa de la verificación vehicular, no constituye una solución integral para resolver el tema de la calidad del aire en Nuevo León.

El viernes pasado, junto con Mauro Guerra, el Presidente del PAN en Nuevo León; Annia Gómez; Lalo Leal, el Secretario de Acción Juvenil, y dos diputados del Grupo Legislativo de mi partido, Hernán Salinas y Marcelo Martínez; los jóvenes del PAN pedimos al Gobernador una solución responsable y de largo plazo, en la que se incluya a todos los sectores de la sociedad, para atender el problema de la contaminación del aire. La verificación vehicular ha fallado en otros lugares y las voces de los expertos y de las organizaciones civiles reclaman, como alternativa un programa de inspección y mantenimiento. Además, aprovechar el problema como una excusa para crear conceptos de impuestos o cobros adicionales a los ciudadanos, es salirse por la tangente y no atacar el tema de frente: el gobierno tiene que estar dispuesto a absorber el costo político de vigilar a la industria; sacar a las pedreras del área metropolitana; y regularizar las emisiones de la refinería de Cadereyta.

Que tenemos un mejor gobierno que el que teníamos, es tan indiscutible como que la postura mediática del gobierno es insuficiente. Sin embargo, ha faltado una propuesta innovadora y con carácter para atender este tema. Esperamos subir el nivel de la discusión y que el “Bronco” adopte la postura que necesita Nuevo León. En la misma serie de análisis del Tec, se calcula que si seguimos así, en 40 años, a valor presente, el problema de la mala calidad del aire llegará a representar un costo por persona anual que oscilará alrededor de los 210,000 pesos “que representan el exceso en gastos de salud al aumentar la contaminación por atender a una persona de unos 65 años hasta su fallecimiento”.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”