La era irreversible del multiculturalismo

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A raíz de la campaña de Trump de “Make America Great Again” el discurso conservador extremo ha ido aumentando. En Estados Unidos se hicieron políticas estrictas de migración, separando familias en la frontera con México e inclusive no permitiendo la entrada de personas de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen por afiliar (erróneamente) el Islam con el terrorismo. 

A partir de este movimiento y de la victoria de Trump, salió a la luz el estadounidense “puro” a defender “su tierra” de los extranjeros. No solo se vieron afectados los latinos y los musulmanes por la discriminación, sino cualquier persona que no tuviera la apariencia del estadounidense “blanco”. Empezaron a surgir videos de gente siendo acosada y violentada física y verbalmente en supermercados, parques y espacios públicos en general por el hecho de verse diferente o hablar otro idioma que no fuera el inglés.

Y así como pasa en Estados Unidos, también sucede en otros países como Gran Bretaña, Francia y Alemania. Hace 2 días hubo un tiroteo en un bar en Hanau, Alemania, con 9 muertos y ha sido confirmado como un crimen impulsado por la xenofobia por el perfil de extrema derecha del asesino y porque más de la mitad de las víctimas eran turcos. 

En verdad a mi me intriga, ¿por qué se les hace tan difícil a las personas aceptar a gente de un contexto cultural diferente al suyo? ¿Por qué les causa tanto conflicto ver a alguien con un color de piel diferente o escuchar a alguien hablando otro idioma? Nadie pide dónde y cómo nacer y nadie debería de cambiar su manera de ser por querer encajar en una sociedad y sentirse aceptado. El ser respetado debería ser intrínseco sin tener que fijarse de qué nacionalidad, género o religión es uno.

Estamos en una era irreversible de multiculturalismo. La migración no es un fenómeno de la globalización, pues éste se remonta desde los nómadas hasta las colonizaciones de nuevos continentes. Pero la globalización sí ha permitido que hoy en día el intercambio cultural se dé más fácilmente y que las personas puedan explorar y migrar a lugares que les ayuden a crecer personalmente. Esta multiculturalidad no va a ser echada atrás porque un grupo de personas sienten que sus tradiciones y privilegios están “siendo atacados”. 

Trabajemos en enseñar a los demás que haber crecido en un contexto cultural diferente no es pecado, pues todas somos personas que deberíamos ser respetadas por el simple hecho de ser humanos. Nuestros derechos terminan hasta los que los de los otros empiezan, y la violencia en cualquier contexto es inaceptable. Luchemos para que en las próximas generaciones abunde la solidaridad sobre el odio y la división.

Por qué soy de centro

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Vivimos en una sociedad llena de etiquetas. Hablemos de género, religión, nacionalidad, edad hasta gustos en películas, deportes, música, pasatiempos, etc. Pero una de las etiquetas que causa más problemas entre la gente es la de política; más específicamente: derecha o izquierda. Realmente es más complicado que esto, pero para efectos de este escrito lo dejaremos en solo esas 2 categorías.

Los de derecha, o conservadores, se caracterizan por la prioridad que le dan a la estabilidad económica antes que las personas, mientras que la izquierda, o liberales, le dan más importancia a las libertades y derechos de las personas sobre la economía. Para ejemplificar estas categorías tenemos al PAN y a MORENA.

No hay manera de evaluar completamente las acciones de estos partidos respecto a su tiempo en la presidencia puesto que MORENA solo lleva un año de gobierno. Pero sí puedo compararlos a nivel ideológico y de simpatizantes.

En el documento oficial de principios del PAN, se establece que ellos se centran en la persona libre, la equidad de género, la familia, globalización económica y el humanismo bioético (o en otras palabras, la vida humana desde la concepción). Pero vemos que aunque están a favor de la familia y la equidad de género, sus acciones solo defienden la familia “natural” o heteroparental y no reconocen los derechos de las mujeres para decidir sobre su propio cuerpo, inclusive recordemos que en las elecciones del 2018 Ricardo Anaya propuso un ingreso básico universal, algo totalmente socialista.

Por otro lado, en los principios de MORENA se resalta el rechazo a cualquier tipo de opresión humana, social o económica, la defensa de los pueblos indígenas, igualdad de género y la autonomía internacional o religiosa. Y aunque esto sea su guía, vemos como el partido ha velado por la construcción de un Tren que daña los entornos de pueblos indígenas y más recientemente la transgresión a los migrantes con la fuerza de la Guarda Nacional.

Por eso para mi es muy difícil elegir una categoría, porque en México los partidos no actúan según sus ideales y en tiempo de elecciones hacen alianzas incongruentes (PAN+PRD+MC y MORENA+PES+PT) solo para ganar más votos. A los partidos no les importa ser fieles a lo que declaran, solo buscan poder a como de lugar.

Por eso yo me considero de centro; porque aunque me defina en un extremo u otro, en la realidad todos los partidos son una mezcla de ideologías y nadie es completamente fiel a su categoría. Soy de centro porque esta mezcla es válida siempre y cuando no te contradigas; se puede tener ciertos elementos de creencia en la libertad económica y también en las libertades y derechos de todas las personas. Pero sobre todo soy de centro porque hay que saber criticar y aplaudir a ambos extremos y estar en constante análisis político para crear una propia identidad y no dejarte guiar por una categoría.

Ni salud ni bienestar

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El primero de enero de este año, comenzó a operar el nuevo órgano descentralizado de la Secretaría de Salud: El Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) que viene a reemplazar al Seguro Popular. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre tener salud y tener bienestar? La Real Academia Española define la primera como el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones y la segunda como el conjunto de las cosas necesarias para vivir bien. Por lo tanto, la salud para el bienestar se podría explicar como estar en un estado funcional necesario para poder vivir dignamente.

El motivo por el que se crea el INSABI es para brindar servicios gratuitos de salud a 69 millones de personas que no cuentan con un seguro social; algunos de los servicios son atención universal médica y medicinas y tratamientos gratis.

Todo va bien hasta que uno se pone a pensar: ¿cómo puede un presidente decir que va a expandir los servicios médicos cuando ni siquiera en los hospitales actuales se puede brindar una atención suficiente a los pacientes? A diario al pasar por estos lugares vemos a gente desesperada por ser atendida y familiares que son obligados a permanecer fuera sin saber qué pasa con sus seres queridos dentro. A diario vemos noticias o publicaciones en redes sociales sobre el mal cuidado que se da en los hospitales del IMSS y la escasez de cosas básicas como jeringas, gasas y medicamentos.

Según el CONEVAL en el 2015 se contaba en el país con 2.4 médicos por cada 1,000 habitantes, siendo la más baja de los países de la OCDE y en el caso del personal de enfermería se contaba con 2.8 por cada 1,000 habitantes, mientras que el promedio de los países de la OCDE era de nueve. Por otro lado, el porcentaje de hospitales con 30 camas censables o más en el sector público es de 58.7%, siendo nuestro país, el segundo país de la OCDE con menor número de camas totales por cada 1,000 habitantes, justo por encima de la India, con un total de 1.5 camas.

Además, falta hablar sobre los efectos de haber eliminado el Seguro Popular, la gente que estaba afiliada a este seguro ha estado teniendo dificultades para volver a incorporarse a este nuevo Instituto y se quejan en redes sociales que la promesa de que todo fuera a ser gratuito es mentira, pues sí siguen cobrando varias cuotas y otras ya existentes han aumentado como el costo de hospitalización de 88 pesos a 477 pesos.

Es muy triste ver cómo se están ejecutando las acciones del gobierno sin una correcta planeación antes. No puedes prometer algo en una mañanera y luego “cumplir” de una manera tan mediocre. No se les dio un debido seguimiento de transición a los afiliados del Seguro Popular al INSABI, también el personal médico no tiene idea de cómo atender según este nuevo modelo y peor aún, la principal idea de hacer que todo fuera gratuito es completamente mentira. Con estos modos no se cumple ni salud ni bienestar y solo demuestra una vez más el pobre diseño e implementación de las políticas públicas de esta cuarta transformación.

El cambio desde lo local

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Al inicio de mi carrera yo entré con un objetivo muy claro: hacer un cambio en el país. Y no solo yo, sino todos los politólogos, internacionalistas y abogados de primeros semestres también tenían este objetivo. Y es que cuando uno entra a estudiar las leyes, historia y política de México es porque tiene un interés en querer arreglar algo específico dentro del gobierno o en la sociedad.

A un año de graduarme no puedo decir que este interés general haya cambiado para todos, pero por lo menos mi sueño sí cambió. Un gran maestro una vez dijo que los municipios son los primeros contactos con el gobierno que un ciudadano tiene y son los que conocen a su gente y a sus problemáticas. Desde ese día no he dejado de pensar en esa frase y cada día se vuelve más cierta para mí.

Los municipios son quienes se encargan de las calles, parques, prevención del delito a través de la policía y servicios públicos como el alumbrado, agua, drenaje, transporte público y recolección de basura. Los municipios tienen su propio alcalde, cabildo y secretarías y además cuentan con otras instituciones descentralizadas.

Yo me pregunto, ¿por qué los programas nacionales no siempre son efectivos? Y la respuesta es tan simple como: no todos los municipios y regiones tienen las mismas necesidades. No se puede crear un plan maestro que vaya a solucionar todos los problemas; si bien sí puede tener un efecto en la mayoría de las zonas, hay lugares que necesitan tener un poco más de investigación y desarrollo al llevar a cabo un programa.

Todos sabemos que el norte y sur de México son diferentes, e inclusive el noroeste es diferente del noreste y el bajío es diferente del sureste. No hay una fórmula mágica general, sino que deben de hacerse fórmulas sectoriales basadas en las necesidades reales de cada municipio.

Aquí es donde pasé de querer hacer un cambio en México a querer hacer un cambio en mi entorno real. No hay lugar que los ciudadanos conozcan mejor que su municipio, y el municipio conoce a su gente pues es por ellos y para ellos que gobiernan. Les invito a acercarse a conocer el trabajo de sus alcaldes, regidores, síndicos, dependencias y juntas vecinales. A final de cuentas, todos los esfuerzos locales suman a la mejoría general del país y hay mucho trabajo que tiene que hacerse en nuestras comunidades.

Diferente partido, lo mismo de siempre

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Hace poco asistí a un panel en el ITESM donde los dirigentes nacionales del PRI, PAN y MORENA iban a dialogar con los jóvenes sobre los rumbos de cada uno de sus partidos.

Asistí con un una mente objetiva y lista para criticar; no tenía mucha esperanza de Marko Cortés del PAN o Alejandro “Alito” Moreno del PRI pues ya estos partidos tienen discursos preparados y repetitivos. Sin embargo, sí tenía esperanza en que Yeidckol Polevnsky, dirigente de MORENA, tuviera algo diferente que decir y demostrara que en verdad quieren hacer un cambio.

Mi decepción fue absoluta. No pude ni siquiera quedarme a escuchar el panel completo, porque simplemente lo que cada uno de los dirigentes decían eran mentiras, incongruencias y sobre todo comentarios hipócritas con lo que realmente hacen en la arena política, y fue tanta mi desesperación que simplemente salí del evento.

Del PRI y PAN ya no sorprende que hablen sobre ser partidos que defienden la libertad y democracia y que los políticos corruptos no son tolerados. De ellos nos queda decir nada y no me voy a enfocar en ellos, porque no vale la pena analizar su discurso.

Pero Yeidckol dijo dos cosas que no se me van de la mente:

1) Que la percepción de la inseguridad ahora está sesgada porque ahora “los números no se miden como en el pasado” y

2) Sólo los partidos conservadores son los que recortan el presupuesto a los programas sociales

Ambas declaraciones son falsas y solo muestran la cobardía que tienen para aceptar sus errores. No es posible que MORENA se haya lanzado como la “cuarta transformación” y de transformación tenga más negativo que de positivo.

En el primer argumento se puede reflejar en que MORENA es el partido con el inicio de sexenio más violento, pues el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indica que de enero 2019 a octubre 2019 en materia de homicidio han habido alrededor de 27 mil casos, a comparación del inicio de Enrique Peña Nieto en 2013 con 23 mil y Felipe Calderón en 2007 con 10 mil.

Sobre el segundo punto quisiera realizar unas simple preguntas: ¿si solo los partidos conservadores disminuyen los programas sociales, el hecho de que AMLO haya eliminado comedores comunitarios, recortado presupuesto a hospitales, apoyo a la vivienda y atención a jornaleros agrícolas, entre otros, significa que Morena es conservador?

Entonces Yeidckol, ¿qué es exactamente lo que están haciendo diferente? ¿El decir “abrazos, no balazos”? ¿Criticar cada mañana a los fifís, conservadores o cualquier medio que esté en su contra? ¿O el decir todos los días que son la esperanza de México? Porque para mí las acciones hablan más que las palabras, y aunque AMLO solo lleva un año en mandato, ha tenido otros 12 años para desarrollar un mejor plan. El buscar excusas y deslindarse de su responsabilidad de aceptar que han habido fallos no es justo para los mexicanos que votaron por ustedes creyendo en verdad en un cambio, y es mejor reconocer, aceptar y cambiar que solo desviar los temas controversiales y vivir en una burbuja de felicidad en la cuarta transformación.

¿Estar o no estar en el Pacto Federal?

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Probablemente hayas escuchado la frase de “por cada peso que Nuevo León pone, nos regresan 29 centavos” o “Nuevo León es el tercer estado que más contribuye al PIB sin embargo no nos regresan una cantidad justa de dinero”. Ambas de estas frases son ciertas, y varios políticos han explotado estas cifras a su favor y han creado un debate sobre si Nuevo León debería de salirse del Pacto Federal.

El Pacto Federal surge en 1824 y es la base de la unión para formar los Estados Unidos Mexicanos y a través de la historia es como el federalismo se vuelve naturalmente parte de México. En el federalismo encontramos la división y delegación de facultades entre la Nación, los estados y los municipios y puede darse en los ámbitos políticos, administrativos y fiscales. 

Es en el federalismo fiscal donde encontramos el dilema de si Nuevo León debería ser un país independiente o seguir “manteniendo” a los demás estados. Pero debemos tomar en cuenta que nuestro sistema fiscal está diseñado para ser solidario. Cada estado recibe aportaciones y participaciones de acuerdo con su población, PIB, pobreza y otras necesidades como rezago educativo, de salud, tecnología, etc. A pesar de que Nuevo León es el tercer estado con más contribución al PIB nacional, tenemos solo una población de 5.12 millones de personas y según índices del CONEVAL somos el estado con el menor índice de pobreza siendo éste 14.5%. A comparación de Chiapas, por ejemplo, en el índice de pobreza son los más altos con 76.4% y tienen una población de 5.21 millones de personas. 

Para poner esto en una comparación a la vida cotidiana, imagínate que tienes 2 hijos, y hay un hijo que contribuye más a la economía de la casa porque tiene más experiencia y desarrollo que los demás, y otro hijo que tiene poca aportación porque tiene necesidades que le impiden desarrollarse como su hermano. A la hora de dar la mesada de la semana procuras que ambos reciban el mismo dinero, pero hay que tomar en cuenta que hay un hijo que se le debe de recompensar por hacer un mejor trabajo y hay otro hijo que necesita un poco más de ayuda para poder intentar nivelarse con su hermano. Es exactamente lo mismo que pasa en nuestro federalismo fiscal; a Nuevo León se le regresa un porcentaje de acuerdo a su contribución al PIB pero para las áreas de educación, salud, tecnología, etc. se nos da poco porque nuestra pobreza no se compara con la pobreza de Chiapas.  

En lugar de estarnos polarizando más e intentar alejarnos del Pacto Federal, deberíamos nosotros estar generando ingresos propios a través de una recaudación de impuestos estatal y municipal más eficiente sin tener que esperar el dinero que la Federación nos da cada año. Y en lugar de proclamar que Nuevo León debería ser un país independiente, y por Nuevo León pensar solo en el Área Metropolitana, deberíamos de voltear a ver a los demás municipios del estado que necesitan de ese desarrollo y trabajo que tanto presumimos a los demás. Recordemos que los mexicanos somos reconocidos internacionalmente por ser solidarios y fraternos, entonces no cedamos a discursos divisores de los políticos que solo velan por intereses muy específicos.

La forma es fondo

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La inesperada petición vía video de Andrés Manuel López Obrador al Rey de España Felipe VI y al Papa Francisco para obtener una disculpa por la manera en que colonizaron a los pueblos indígenas de México ha causado polémica, burlas y hasta cierto punto pena por parte de los mexicanos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de España rápidamente comunicó que rechazaban con toda firmeza esta solicitud y de parte de la población española también hubo indignación hacia la misma. 

En la conferencia mañanera del día consecutivo, López Obrador dijo: “contestó el Gobierno de España sobre una carta que enviamos, que dicho sea de paso no dimos a conocer como ellos sostienen … es un asunto de forma, pero a veces la forma es fondo”. Además, mencionó que el lado bueno de esto es que se va a saber lo que sucedió hace 500 años y se podrá iniciar una nueva etapa de perdón y reconciliación, aunque en 1836 ya se había firmado el Tratado Definitivo de Paz y Amistad entre México y España. 

No se puede negar que hubo una brusca colonización e imposición de la cultura española en los pueblos originarios y por esto son merecedores de una disculpa, sin embargo, la comunicación de AMLO carece de congruencia y claridad y está sujeta a declaraciones espontáneas que posteriormente tienen que ser corregidas por el alboroto causado. La historia no debe ser olvidada, los pueblos indígenas han sido invisibilizados a lo largo del tiempo, se reconoce que ahora se les quiera brindar una voz, ya que ellos también son parte de México. 

Tal como dijo nuestro presidente, la forma es fondo, y si se va a optar por tener un ‘Año de la Reconciliación’ también debe haber acciones para llegar arreglar lo que se encuentra cuarteado dentro de la sociedad mexicana. Que haya un apaciguamiento entre las ideologías políticas que puedan existir, un reconocimiento que la prensa es libre y no es fifí solo por mostrar una postura diferente, una igual defensa a los derechos de las mujeres, niños y otros sectores vulnerables, políticas públicas más concretas, fuertes y eficaces para terminar con la corrupción y más para así llegar a una reconciliación en México.

De Trump y el ejército europeo

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Esta semana se reunieron más de 60 líderes en Francia para conmemorar el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. Entre las personalidades presentes en el evento se encontraban Donald Trump, Angela Merkel, Justin Trudeau, Vladimir Putin y desde luego Emmanuel Macron. 

Como era de esperarse, Trump escribió una serie de tweets hablando sobre su visita y específicamente de como Europa, necesita empezar a protegerse a sí mismo, al ser Estados Unidos quien paga su protección militar a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). 

 Y al parecer Macron y Merkel decidieron hacerle caso, y ambos durante sus discursos, propusieron la creación de un ejército europeo para dejar de depender de EUA, a lo que Trump respondió: 

 

No sé que me sorprende más, que Trump se haya molestado porque tomaron su sugerencia o que en verdad hay una posibilidad que haya un ejército europeo. Cabe aclarar que no es la primera vez que se habla sobre esto, pues en los años cincuenta se intentó crear una Comunidad de Defensa Europea, que nunca entró en vigor. Y hace 3 años el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker también propuso algo similar por la tensión con Rusia. Más allá del tiempo, dinero y apoyo de los demás países, este ejército conlleva una gran significativa carga.

Que Alemania y Francia declaren que ya no pueden confiar en otros países, es un reflejo de la falta de fe que le tienen a Estados Unidos con Trump a cargo. Para Europa podría ser una oportunidad para tener una autonomía estratégica y una cooperación real entre los países miembros; sin embargo, esta solidaridad también puede causar inquietud entre distintas naciones, al ver a la Unión Europea como un nuevo poderío militar en la sociedad internacional. Al final, es una idea que va a muy largo plazo y puede que sea poco realista, pero pensar que fue generada por la tensión que hay entre los líderes de las potencias europeas con EUA, preocupa y abre paso a un nuevo orden global.

La necesidad de ‘Ubuntu’

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El desarrollo sostenible es un tema ha tomado mayor importancia con el paso del tiempo al ver que cada vez es peor la contaminación y problemas ambientales que surgen. El concepto se refiere al uso de los recursos del presente para satisfacer nuestras necesidades, sin condicionar el uso de éstos mismos para las futuras generaciones. Y aunque suene cliché, es un tema que no deberíamos esperar a que el gobierno resuelva, sino que es necesario que cada persona empiece por cambiar su estilo de vida. 

En África tienen una ética ambiental que podría ser comparada en cuánto a raíces y religión. Desde la antigüedad la naturaleza es divina porque era el regalo que se esperaba a partir de los sacrificios a los dioses. Sin embargo, en África esta perspectiva de la naturaleza sigue presente (sin los sacrificios), y crearon el término: ubuntu (en lenguaje Nguni). Ubuntu no puede ser traducido literalmente, pero significa pertenecer a una comunidad y tener el deber de cuidarse los unos a los otros y, por lo tanto, a la naturaleza física. Porque si se cuida el ambiente, traerá mejor calidad de vida a todos. 

Este término tan culturalmente intrínseco es algo que todo el mundo debería conocer y practicar. En general, debido a la importancia que se le da a ser sociedades modernas y altas en tecnología, hay una industrialización sin responsabilidad ecológica y sobreexplotación de recursos naturales que hace que nosotros mismos olvidemos el cuidado del entorno. En México, según el INEGI, en el 2016 se gastó 0.7% del PIB para realizar acciones a favor del medio ambiente, no obstante, la degradación de éste y el agotamiento de recursos costó el equivalente al 4.6% del PIB; es decir, fue casi 7 veces más el daño. 

A pesar de que México está en el ranking de los 5 países más biodiversos del mundo, nosotros los mexicanos, no le damos ese valor a la naturaleza y nos dan igual los temas de basura, transporte verde, energía renovable, etc. Sí puede que haya empezado una campaña para dejar los popotes, pero ¿cuándo van a empezar las campañas para la eliminación de bolsas de plástico? ¿o empezar a usar termos en lugar de comprar una botella de agua cada día? ¿Por qué nos tendríamos que esperar a que los diputados y senadores legislen sobre regulaciones para minimizar la contaminación si son acciones que bien podríamos hacer costumbre desde ahorita? 

Como bien dice el proverbio: “Sólo después que el último árbol sea cortado, el último río haya sido envenenado y el último pez haya sido atrapado, nos daremos cuenta que no podemos comer el dinero.” Nos hace falta más ubuntu, más sentido de pertenencia y respeto por la naturaleza por el simple hecho de que es lo que nos mantiene. Apreciar y cuidar el medio ambiente es también apreciarnos y cuidarnos a nosotros mismos. 

Paridad numérica

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Muchos aplauden el hecho de que en el Congreso de la Unión hay un número similar de hombres y mujeres, ¿pero con esto ya podemos decir que tendremos una verdadera paridad de género? Técnicamente que exista esta equidad en las Cámaras es producto de las cuotas de género, lo cual no es una medida mal intencionada, pero sólo causan que los partidos llenen las listas de candidaturas con mujeres que puede resultar en dos escenarios: 1) mujeres preparadas que por fin tendrán la oportunidad de poder formar parte de la vida política de México, o 2) mujeres que solo están para cumplir con la cuota, seguir las órdenes de su partido y que no necesariamente tienen la intención de contribuir en la legislación. 

Si nos fijamos en las 18 coordinaciones de bancada sólo una es mujer: Sasil de León por el Partido Encuentro Social en el Senado; y quién sabe si sí se quede debido a que el PES puede perder su registro como partido. En la Junta de Coordinación Política del Senado, 3 de los 11 integrantes son mujeres, y de la Cámara de Diputados todos son hombres. En las Mesas Directivas ya hay un poco más de diputadas y senadoras habiendo dos vicepresidentas de 3 en la Cámara Baja y una vicepresidenta de 3 en la Cámara Alta. Donde sí predominan dentro de las Mesas Directivas es en el puesto de secretarias, donde todas son mujeres a excepción de un hombre en cada Cámara. 

Así como en el próximo gabinete tendremos a Olga Sánchez Cordero, María Luisa Albores e Irma Eréndira Sandoval, que prueban estar altamente preparadas para sus puestos, así también se deberían de formar a todas las mexicanas para que puedan alcanzar su máximo potencial. 

Esperemos que las diputadas resulten ser del primer escenario y demuestren la falta que hacían para poder cambiar la política. No solo puede haber unas cuantas diputadas capacitadas; tienen que ser todas. La representación de las mujeres no se puede quedar en términos numéricos, también tienen que llegar a roles de alto nivel dentro del Congreso para que haya una verdadera paridad de género.