Lo mismo de siempre, con los de siempre

El día de ayer se pasó a votación en las comisiones de legislación y puntos constitucionales, un dictamen de la Ley Electoral, donde se pretende en algunos puntos dejar muy mal parados a los ciudadanos.

Duele ver como ciertos actores políticos de una manera ventajosa quieren seguir al frente del Estado, municipio o cual sea su interés propio, no es posible que quieran traicionar a la ciudadanía que en los comicios del 2015 les dio un voto de fe.

Yo no hablo de colores, o estoy culpando en especial a algún partido, porque sé que todas las ideologías y movimientos sociales nacieron de una noble causa.

Lo que no es permisivo, es que nos sigan pegando en donde nos duele a los ciudadanos, dejando siempre un piso disparejo para la participación activa ciudadana; temas importantes que se trataron en el dictamen mencionado solo por nombrar algunos son:

Seguir permitiendo la entrada a las casillas electorales con celulares, esto incentiva el voto clientelar debido a que en lo oscurito se puede seguir tomando la famosa fotografía a las boletas y “entregar” ese voto al encargado de dar el moche, de $500 a $600 pesos por voto.

Otro tema por demás importante es que los actuales Alcaldes no deben dejar su puesto si quiere hacer campaña para su relección, esto es peligrosísimo ya que se puede hacer un vicio monetario y utilizar los recursos públicos en su campaña, o en su defecto, puede tomar 4 meses de licencia si así lo desean, esto para ver lo que les conviene o no, es decir les dejan todo en bandeja de plata.

Sigue el financiamiento desmedido a partidos políticos, es decir sigue nuestros impuestos cubriendo necesidades de campañas políticas en lugar de hacer una correcta distribución de estos o invertir en movilidad por nombrar un caso en específico.

Cabe recalcar que esta fue la primera vuelta, estos puntos no están plasmados en ninguna ley ni tampoco publicado en ningún medio oficial, la bola esta de lado de los diputados y es su misión ver por la ciudadanía, esperemos que está vez no nos fallen.

Sé que este tipo de decisiones se ven ventajosas, de muy mal gusto y aterradoras si así gustan nombrarlo, pero lo que más da tristeza, es que seguimos sin hacer nada, seguimos sin informarnos, seguimos aceptando sin saber cualquier condición que nuestros gobernantes dicten, tal pareciera que estamos destinados a seguir en línea recta hacia un acantilado bastante hondo y no poder revirar.

Es nuestro tiempo, debemos de tomar lo que nos toca y hacer conciencia de boca en boca, informando al vecino, al amigo o a nuestros hijos, según sea el caso, nos urge participar activamente con nuestra sociedad, no más moches, seguir tratando de ser lo más apegados a la cultura de la legalidad posible, sé que cuesta y mucho, pero es la única manera en que podremos tener una educación social positiva para que el día de mañana transformemos Nuevo León, es un duro camino por recorrer, pero si no empezamos dando el primer paso, jamás llegaremos a la meta.

Trascendamos, que esto sea nuestro único deber.

AMLO y el Estado de México, ¿será posible?

En los últimos años los mexicanos hemos sido testigos de la paulatina, y algo lenta, democratización política, es decir, en un proceso que comenzó hace ya varias décadas de pluralidad partidista hasta el día de hoy que vemos cambios políticos sin precedentes, el partido único, el PRI y su hegemonía absoluta en el territorio nacional han sufrido fuertes golpes electorales, al grado de poner en duda hasta el más experto analista político al dar una predicción acertada del ganador en cualquier tipo de elección.

Cada día es más difícil presagiar el resultado de una elección política debido a cuestiones multifactoriales que han demostrado afectar el resultado por la mínima diferencia porcentual. Sin embargo, tenemos que aceptar que existen municipios, distritos o estados donde el dominio de un partido sobre la preferencia del electorado es clara e incondicional.

Tal es el caso del Estado de México una de las pocas entidades donde no ha habido alternancia política alguna desde que se consolidó el sistema político moderno en el país.

La influencia y poderío que ha caracterizado la prevalencia de un solo partido en esa entidad federativa ha quedado para la historia e inclusive ha sido como preámbulo político de gran cantidad de funcionarios que ven su estancia en la entidad como catapulta hacia las grandes ligas, por nombrar a alguien, el actual presidente Enrique Peña Nieto, anteriormente gobernador del Estado de México y en la actualidad, presidente de la república.




Este año es el turno del estado de renovar a sus representantes, empieza la cuenta regresiva de dos meses de una guerra sucia campal -que llevan en la psique social mucho antes de lo autorizado- y una pizca de lo que nos espera a nivel nacional en el 2018, pero las piezas parecieran jugarle en contra al partido dominante, la ya muy desprestigiada imagen de la institución en los tres niveles de gobierno, encuestas que aseveran un virtual ganador, mientras otras nombran a la contienda como la más reñida nunca antes vista en la entidad y el impetuoso deseo por parte de la población por una alternativa diferente son obstáculos que nadan contracorriente del partido. El PRI la tiene difícil, por no decir perdida la elección.

Sin embargo, la pérdida de un bastión priista como lo es Edomex, porta una cantidad de vicisitudes que ponen en jaque no solo no poder gobernar la entidad por seis años más, sino arriesgan dejar ir la mayor fuente de aportación de votos y contribución presupuestal que llegan a las barcas del partido.

Así que este escrito se basa principalmente en el siguiente cuestionamiento y que del cual derivan muchos más y cuyas respuestas solo serán descubiertas con el paso del tiempo, ¿cuáles serían las consecuencias si el PRI por primera vez perdiese la gubernatura de Edomex?




Y si de ser el caso, los cuestionamientos se multiplican, ¿la alternancia inclinaría hacia la candidata del PAN o a la de MORENA?, ¿Cuan parecido será esta contienda electoral con lo propio en el 2018?, ¿La pérdida del Edomex es prueba irrefutable de la derrota en la elección presidencial?, ¿El PRI se desmorona poco a poco dejando de figurar como primera fuerza? ¿Cómo será el accionar de él o la candidata que gane, no priista, sin las estructuras organizativas con las que cuenta la actual administración? ¿Perder Edomex implica que su invicto electoral tiene fecha de caducidad en otros estados?, ¿El voto duro como el de estados de esta índole ya no impactan en elecciones? Un sinfín de preguntas y lo que nos espera.

Y, por último, pero una de las más importantes ¿qué posibilidad existe de que sea la candidata Delfina Gómez la vencedora?

Es posible que el PRI haya dado por sentado su fracaso en las elecciones presidenciales y repetir lo ya ocurrido en el año 2000, entregar la silla presidencial, pero arriesgarse a perder Estado de México es manifestar una rotunda e innegable fragmentación institucional y dejar a la postre flaquezas y debilidades que bien serán aprovechadas por los otros partidos.

Andrés Manuel López Obrador esta consciente, más que nadie, de esto y asegurar su primer triunfo a nivel estatal, y no hablamos de cualquiera entidad, aporta de manera inmensurable beneficios a su plan por vencer en su tercer intento por la presidencia.

No cabe duda que la incertidumbre está a la orden del día y la moneda ya está en el aire por lo que intentar darle respuesta a las preguntas que surgen al examinar los distintos escenarios es muy osado hasta para el más especializado analista. Mucho está en juego y poco a poco somos testigos de grandes hazañas electorales en donde los resultados han dejado boquiabiertos a más de uno y contradiciendo cualquier lógica o sentido común.

La era de los antisistemas, los cambios políticos de 180 grados y de resultados totalmente inesperados están siendo la expresión de una sociedad hastiada de la forma en como sus líderes los han gobernado en los últimos años. Y México no es la excepción.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

#EspacioWiki: Volver a creer

La crisis política global que se manifestó en 2016 y que continúa causando estragos ha devuelto las palabras a la arena política. Las estadísticas y demás “datos duros” se muestran incapaces de frenar los discursos incendiarios que la mayor parte de los analistas ha catalogado llanamente como populistas.

Esta clasificación ramplona es peligrosa porque erradica del campo político la labor de construir esperanza. Ignora que el que quizá el incentivo más importante para trabajar por lo público y organizarse es la existencia de un sueño compartido.




No es que se defienda el populismo, tragarse historias de buenos contra malos cercenan a la sociedad y la inmovilizan porque terminan por atacar un principio democrático esencial: la pluralidad. El reto entonces bajo el desencanto imperante es, en primera instancia, volver a alertar a la sociedad para que se vuelque a participar, pero hacerlo no movida por la venganza o el revanchismo, sino por la convicción de que es necesario ver hacia el futuro.

La entrada de las candidaturas independientes trajo consigo una posibilidad de futuro, pero su integración a la ecuación electoral vino acompañado de un discurso al que hay que aproximarse con cautela y es el de partidos vs pueblo.

El problema con esta simplificación del momento que estamos viviendo en nuestra democracia es que pareciera que con sacar a los partidos de la jugada se resuelven todos los problemas públicos, se erradica la corrupción, se vuelve a creer en la política. Es en ese sentido que lo que representó la victoria de Kumamoto en Jalisco, y lo que sigue representando Wikipolítica, es más valioso: es una invitación a la unidad en tiempos de rabia.

El malestar en la democracia es sistémico y resolverlo exige que los ciudadanos rompamos el muro divisorio que tanto políticos y ciudadanos hemos construido entre nosotros. Los primeros para proteger sus intereses personales, los segundos por asco y desilusión hacia las acciones de los primeros.

Por eso es importante ver con detenimiento la campaña de Kumamoto y el discurso que han erigido los nodos de Wikipolítica en la promoción de #SinVotoNoHayDinero.

No se buscó quitarle el poder a los políticos, sino devolver espacios a la ciudadanía que siempre debieron ser de ellos; no se pretende a través de la propuesta de ley castigar a los partidos políticos quitándoles dinero, sino brindar mecanismos para que la desilusión pueda canalizarse a través de la democracia para así volverla más efectiva, más cercana a las personas y más alejadas de los vicios que hoy la lastiman.

Volver a pensar la política desde las personas tiene que ver forzosamente con atrevernos a reconocernos como ciudadanía y organizarnos para crear las nuevas instituciones con las que reemplazaremos las que hoy se encuentran podridas y endebles.

El colapso de un modelo de gobernanza que se basa en los unos–que sólo pagan impuestos– y los otros –que los gastan como se les viene en gana– está agotado. Llegó el momento de hacer una política del “nosotros”, de ofrecer una visión de lo público en la que quepamos todos y, más aún, nadie se quede sin participar.

Nuevamente estamos encarrilándonos frente a unas elecciones presidenciales y la particularidad histórica de éstas no puede limitarse a la aparición de un posible candidato independiente. El reto es más grande y el llamado histórico es más fuerte: debemos recuperar la esperanza y tomarla con nuestras manos, debemos atrevernos a pensar la política como algo que nos pertenece a todos y que por lo mismo no puede seguir siendo responsabilidad de “alguien”, sino de todos y cada uno de nosotros.




Sólo en la suma de esfuerzos, sólo desde lo cotidiano, sólo pensando que el verdadero poder radica en las personas y en su capacidad para encontrarse y actuar en consecuencia hallaremos una salida. Únicamente unidos y sin soltarnos de un sueño común seremos capaces de volver a creer en el futuro.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Espacio Wiki: “Devolver los Partidos a las Personas”

Max Weber decía que “la dirección de un Estado o de un Partido debe ser por personas que, en el sentido económico, viven para la política y no de la política”. Para Weber, los partidos políticos existirían solamente cuando una comunidad ha alcanzado un nivel organizativo o de socialización de alta complejidad. Dada esta condición, se origina un sistema que mantiene el orden social y permite a los partidos tener influencia en el mismo, participando en su conducción.

En México, los partidos políticos tienen su origen en los grupos masónicos que se disputaron el poder político desde los primeros años de vida independiente, hasta la época de la Reforma, en la que empiezan a tomar forma como clubes de debate.  Es con la expedición de la Ley Electoral de 1918 que se empiezan a tomar la forma que conocemos actualmente, hasta que en 1929 nace el Partido Nacional Revolucionario.

Durante los 88 años de existencia que tiene el actual sistema mexicano de partidos, hemos visto cómo la fuerza del ideal se ha ido comprometiendo cada vez más por la presencia de intereses de carácter privado, en su mayoría económicos, desplazando así a la búsqueda del mayor bien para todas y todos.

Fue la reforma político-electoral del año 1996, de cara a las elecciones federales del año siguiente, la que otorgó el financiamiento a los partidos bajo el esquema que actualmente nos rige. Es decir que desde hace veinte años, cada mexicana o mexicano con credencial de elector vigente, otorga a los partidos políticos la cantidad de $47.50 pesos por el simple hecho de aparecer en el padrón electoral, sin importar si acude a votar o no; sumando un monto total de 4 mil millones de pesos que son destinados al financiamiento de sus actividades.

Ante la severa crisis que vive nuestro país, derivada de diversos factores internos y externos en los terrenos de lo político, económico y social; y frente una clase política incapaz de poner un freno a sus excesos y que prefiere revirarnos un “¿Y Ustedes qué hubieran hecho?”, en Wikipolítica hemos decidido cambiar resignación por esperanza.

Pedro Kumamoto, diputado independiente en el Congreso de Jalisco, y miembro de esta red nacional llamada Wikipolítica, es quien ha llevado ante el Congreso de la Unión la iniciativa denominada #SinVotoNoHayDinero, la cual busca cambiar la fórmula con la que se calcula el dinero que se le otorga a los partidos políticos; pues actualmente se calcula con base al número de credenciales para votar existentes y no con el número de personas que votaron válidamente en las últimas elecciones, como sí sucede en varios países.

Lo que nosotras y nosotros planteamos, en voz de Kumamoto, es que ese monto se calcule con base en los votos emitidos válidamente en la elección, lo cual representa un ahorro de más de 2 mil 200 millones de pesos (tomando en cuenta la votación emitida en el año 2015).

Esto es importante, porque los partidos políticos hoy en día ni nos representan ni nos rinden cuentas. Necesitamos devolverles los partidos a las personas y reconstruir el vínculo entre partidos y ciudadanía. #SinVotoNoHayDinero permite a las personas evaluar el desempeño de los partidos y determinar su financiamiento a través del voto en un mecanismo de participación ciudadana directa, más allá de las elecciones como tal. Esto significaría que los partidos deben mejorar, pues el voto duro no basta para que sigan sosteniendo el financiamiento que poseen hoy en día.

Eliminar por completo el financiamiento público dejaría a la política y a la democracia en manos de sólo unas cuantas personas, provocando que los puestos públicos se llenen de Trumps, Macris o Piñeras que puedan comprar cada cargo público.

Aunque hoy el financiamiento público de los partidos político es exagerado y no responde a ninguna rendición de cuentas para la población, ni se maneja con transparencia ni equivale a la representatividad que tienen los partidos; sería muy riesgoso dejar nuestra democracia sin subsidio y en manos del capital.

Los partidos son un gran negocio que en épocas electorales buscan el voto suficiente para que sus candidatos sean elegidos. Es urgente cambiar esto y convertir a los partidos en herramientas de participación ciudadana, de fortalecimiento de la democracia y en espacios públicos y políticos para que las personas sean representadas.

El abstencionismo siempre será el argumento de quienes no apoyen nuestra iniciativa. El miedo al voto nulo o a la no participación electoral es un riesgo que deben de dejar de asumir las y los ciudadanos y que debe preocupar a los partidos.

Hoy por hoy, los partidos no hacen nada para que la gente no abstenga su voto porque ellos recibirán exactamente el mismo dinero votemos por quien votemos. Con #SinVotoNoHayDinero si no se esfuerzan y mejoran, los partidos sólo recibirán el dinero del 40% de las personas, es decir que el abstencionismo y el voto nulo les pegaría directamente en los bolsillos lo que significa que esta iniciativa es un incentivo para que los partidos se ganen los votos de la ciudadanía.

Llegó la hora de estar unidos y no soltarse. #SinVotoNoHayDinero será una realidad en la medida que nos movilicemos y demostremos al Congreso de la Unión que estamos juntos y que tenemos muy claro lo que queremos: si ellos buscan nuestro dinero, que se ganen nuestro voto.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

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Acerca del autor: José Antonio Hernández Griego es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Presidente y fundador de Monterrey Ciudad Olímpica A.C. con la cual ha encabezado las candidaturas de la ciudad de Monterrey por los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2014, 2018 y 2023.

También se ha desempeñado como asesor durante la LXXII Y LXXIII Legislatura Local. Participó como Diputado Juvenil en el 2do. Parlamento de la Juventud organizado por el H. Congreso del Estado en 2008, y ha trabajado como activista en los temas de juventud, deporte, cultura de la legalidad, rescate de espacios, entre otros. 

En 2012 participó como Precandidato a Diputado Local, y en 2015 fue Precandidato a Diputado Federal. Ha coordinado diversas áreas en campañas políticas a la Presidencia de la República, Gubernatura, Alcaldía y Diputación Federal. En 2015 renunció a su militancia en un partido político, y desde entonces hace labor desde las organizaciones de la sociedad civil de forma independiente.

Ha impartido cátedra en la Universidad José Martí de Latinoamérica y tiene estudios en Gestión Urbana, Cultura de la Legalidad, y fomento de Organizaciones No Gubernamentales.

También se ha desempeñado como Conferencista, Articulista, Observador Legislativo y ha realizado diversas publicaciones sobre Política y Deporte Olímpico en algunos medios de comunicación.

En la actualidad se encuentra consolidando la plataforma de participación y confluencia ciudadana denominada “Ganemos Monterrey” y es miembro fundador de Wikipolítica Nuevo León.

 

En el 2017, la democracia nos costará más

En los recientes meses el tema del presupuesto asignado a los partidos políticos ha estado en la boca de muchos líderes de opinión, representantes y ciudadanos. Yo mismo en este mismo espacio he hablado sobre el tema y propuesto que sea eliminado en su totalidad.

Hasta el momento las cosas no han cambiado. A pesar de que el diputado federal, Agustín Basave y el legislador local de Jalisco, Pedro Kumamoto, han hecho dos propuestas diferentes para reducir el gasto en partidos políticos.




Este año electoral habrá un gasto de $29,525 mdp. Esta cifra no incluye las aportaciones privadas ni financiamiento ilegal que los partidos no reportan. Simplemente el costo para las elecciones de cuatro entidades siendo estas, Nayarit, Estado de México, Coahuila y Veracruz, será de $4,028 mdp. En promedio los ciudadanos de estos estados estarán pagando $203.00 pesos. Nayarit tiene el costo más alto por habitante, puesto que es de $222.00 pesos.

Mientras tanto, en otros rubros también el gasto es excesivo. En el caso de las 28 entidades que no tienen elecciones este año, se les ha asignado 7 mil millones de pesos. También se dio un presupuesto de 18 mil millones de pesos a todo el sistema electoral mexicano.

Por otro lado, $1,383 mdp van a ser asignados a partidos políticos. El PRI es el que más dinero recibirá $369.90 millones, le sigue el PAN con $264.76 millones de pesos y luego Morena, con $171.94 millones de pesos.

Los montos son exorbitantes. Con el dinero que se invierte en mantener a partidos políticos, se podrían hacer mejores escuelas, o mejorar el sistema de salud pública (algo muy necesario en nuestro país). Hasta hoy en día existen dos propuestas, atoradas en la Cámara de Diputados, que buscan precisamente reducir el presupuesto de los partidos políticos.

La primera de ellas es la del Diputado Federal Agustín Basave, del PRD. Su propuesta es conocida como “Voto Blanco” y consiste en que los electores que no están conformes con ningún candidato, puedan en lugar de anular su voto, algo que no tiene efecto jurídico, voten en blanco, y esto se traduzca en un verdadero castigo a los partidos, puesto que se les reduciría el presupuesto que se les asigna.




Otra propuesta para reducir el presupuesto de los partidos, es la del legislador local de Jalisco, Pedro Kumamoto. Su propuesta llamada en redes sociales como #SinVotoNoHayDinero, es muy parecida a la de Basave. Kumamoto propone que el presupuesto de los partidos sea proporcional a los votos válidos, es decir, si hay votos nulos, estos puedan afectar la cantidad de dinero que reciben los partidos políticos.

Ambas propuestas son buenas, el problema es el sistema. Hasta el momento las iniciativas de ley están atoradas en la Cámara de Diputados, ya que existe obviamente una falta de interés por parte de los partidos políticos de reducirse el presupuesto.

Como lo he dicho en varias ocasiones, los partidos en muchos casos son negocios familiares. Uno tan solo tiene que voltear a ver al PT con Alberto Anaya y el Partido Verde Ecologista de México, con la familia González. En ambos casos llevan años viviendo a costas de los impuestos de los mexicanos y con tan solo tener el 2% de los votos, logran seguir con vida y recibiendo dinero.

Por último, las propuestas de ley de Basave y Kumamoto, ayudan a incrementarla participación en las elecciones, ya que los ciudadanos y las ciudadanas podrán castigar, literalmente, a los partidos políticos, mismo que llevará a que en el futuro haya mejores candidatos y mejores propuestas.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Ocupemos La Ciudad, Habitemos la Política

En estos tiempos, pareciera que no se puede hacer política de altura sin dinero ni se puede ser eficiente electoralmente anteponiendo las ideas a la imagen. Los partidos políticos y los círculos de poder en México, se han empeñado en construir un pesado muro de indolencia, impunidad y falta de ética; que nos ha llevado a una crisis política y democrática sin precedentes.

Cada vez, son más las personas que caen en el desaliento y la desesperanza. Pareciera que debemos resignarnos a vivir con el lastre de la corrupción y a mantener un pesado aparato burocrático cargado de excesos y extravagancias, que cada vez más encarece y violenta nuestra calidad de vida y condiciona nuestro acceso a los derechos humanos fundamentales.

Es en este contexto, que en México ha empezado a gestarse una nueva generación que cree que la política no es exclusiva de unas cuantas familias o grupos de intereses oscuros, sino que está hecha para que todos dialoguemos y resolvamos de qué forma queremos conducir a nuestro país. Es ahí, donde nace Wikipolítica.

Wikipolítica es un esfuerzo de muchas personas por devolver a sí mismas el protagonismo de la política, privilegiando las ideas y el discurso como fundamentos de la democracia real que queremos para México.

El término Wiki, se utiliza hoy en día como sufijo de plataformas o conceptos que buscan transmitir una idea de horizontalidad y apertura. Esto tiene su origen en la palabra hawaiana WikiWiki que significa informal, sin protocolos, pero también alude a la idea de veloz y sin trabas.

A pesar de ya tener presencia, a través de nodos formales en la Ciudad de México, Jalisco y Baja California Sur, así como nodos en incubación en Chihuahua, Puebla, Quintana Roo, Yucatán y San Luis Potosí; el rostro más conocido de la Wiki (como la llamamos cariñosamente quienes la integramos) es un joven tapatío vestido de camiseta, jeans y tenis que contendió y ganó, como candidato independiente para diputado local por el distrito 10 de Zapopan.

El triunfo de Pedro Kumamoto y su trabajo legislativo, han resultado un impacto de proporciones monumentales al sistema político mexicano. Cada una de sus propuestas, no son una ocurrencia o una improvisación. Son resultado de consultas abiertas, diálogos cercanos y planeaciones colectivas que se han visto plasmadas en una agenda legislativa pensada por y para las personas.

Después de históricos triunfos post-electorales como la eliminación del fuero en Jalisco, la creación del fondo Germina para organizaciones de la sociedad civil, así como las reformas de participación ciudadana; hoy el equipo de Wikipolítica se encuentra librando una nueva batalla en el plano nacional: la iniciativa #SinVotoNoHayDinero.

Con esto, se busca que la asignación de recursos a partidos políticos sea con base en el número de votos válidos emitidos en las elecciones y no por la cantidad de ciudadanos inscritos en el Padrón Electoral como hasta ahora, logrando una reducción de 2mil 200 millones de pesos al año en presupuestos que van a los partidos políticos y que pueden enfocarse en necesidades más importantes para los mexicanos.

De la mano de todo este trabajo, este 2017, Wikipolítica llega a Nuevo León. Estamos convencidos, que debemos ser una repuesta y una alternativa a aquellas personas que se han desencantado de la política porque han visto traicionada su confianza.

Wikipolítica Nuevo León busca ser un espacio en el que todas y todos podamos encontrarnos, dialogar, crear y llevar a la acción. Nosotros no creemos en proyectos “charros” y unipersonales. Tampoco estamos a la espera de un “llanero solitario” que  juegue a ser el héroe todopoderoso, propio de las páginas de “El Libro Vaquero”.

Estamos convencidos que nuestro proyecto no es un caballo desbocado, sino un esfuerzo colectivo donde se escuchan todas las voces y se construye en común. La política mexicana cambiaría en la medida en que nos sumemos y no nos soltemos. Juntos podemos ser la grieta de ese pesado muro de encono y división.

Por todo esto, me llena de felicidad ser parte de esta historia y salir a la búsqueda de todos aquellos soñadores que anhelamos un México para todos: justo, solidario, incluyente, tolerante, democrático y en paz.

Aquí nace Wikipolítica Nuevo León. Ocupemos la ciudad y habitemos la política sin miedo. ¡Los muros sí caen!

Acerca del autor: José Antonio Hernández Griego es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Presidente y fundador de Monterrey Ciudad Olímpica A.C. con la cual ha encabezado las candidaturas de la ciudad de Monterrey por los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2014, 2018 y 2023. También se ha desempeñado como asesor durante la LXXII Y LXXIII Legislatura Local. Participó como Diputado Juvenil en el 2do. Parlamento de la Juventud organizado por el H. Congreso del Estado en 2008, y ha trabajado como activista en los temas de juventud, deporte, cultura de la legalidad, rescate de espacios, entre otros.

En 2012 participó como Precandidato a Diputado Local, y en 2015 fue Precandidato a Diputado Federal. Ha coordinado diversas áreas en campañas políticas a la Presidencia de la República, Gubernatura, Alcaldía y Diputación Federal. En 2015 renunció a su militancia en un partido político, y desde entonces hace labor desde las organizaciones de la sociedad civil de forma independiente.

Ha impartido cátedra en la Universidad José Martí de Latinoamérica y tiene estudios en Gestión Urbana, Cultura de la Legalidad, y fomento de Organizaciones No Gubernamentales.

También se ha desempeñado como Conferencista, Articulista, Observador Legislativo y ha realizado diversas publicaciones sobre Política y Deporte Olímpico en algunos medios de comunicación.

En la actualidad se encuentra consolidando la plataforma de participación y confluencia ciudadana denominada “Ganemos Monterrey” y es miembro fundador de Wikipolítica Nuevo León.

Oposición en México ¿Dónde?

Hablar de oposición en México me hizo concientizar del horizonte político que se aproxima en estos dos últimos años presidenciales de EPN, causando en mí curiosidad por saber cuál ha sido el papel de la oposición en la historia política del país y, principalmente, conocer si es esto lo que la sociedad mexicana requiere realmente.

La necesidad de un partido de oposición para evitar recaer en el repetido y fallido sistema partidista en el cual nos encontramos inmersos.

Encontré, algo que me sorprendió bastante, una estrecha relación entre las fechas de fundación de los partidos y algunos procesos electorales, es decir, partidos políticos que vieron su nacimiento coincidentemente en periodos previos a las elecciones presidenciales permitiendo la inmediata postulación de su candidato.

Y más contraproducente aún, los fundadores de dichos partidos provenían de las filas del partido hegemónico que al no ver posible una candidatura a su favor, rompían con el sistema, alegando corrupción, como excusa para su ruptura e inmediata postulación, o a mi parecer, un capricho demagogo que abusa del sistema y de su poder para alcanzar la presidencia, o al menos anhelar a ella.

El juego político que han abordado los partidos políticos para posicionarse en la silla presidencial a lo largo de los años, ha mantenido similitudes en su proceso de fundación e institucionalización, la búsqueda y lucha del poder, una ambición compartida entre los líderes políticos sin importar ideologías.




La historia comienza con la idea progresista del presidente, Plutarco Elías Calles, creando a lo que hoy conocemos como al Partido Revolucionario Institucional (PRI), precedido por dos nombres, en 1929 por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y posteriormente el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938, con el ideal de unificar a todos los estratos sociales y avanzar a una era de institucionalización, sin embargo, fue la excusa perfecta que permitió a Calles perpetuarse en el poder estableciendo una hegemonía institucional en las elecciones próximas.

Tal proceso partidista fue repetido por Manuel Gómez Morín, al fundar el Partido Acción Nacional (PAN) en 1939, a raíz de la inconformidad social en medio de un sistema preponderantemente unipartidista, en el cual no logra la postulación de un candidato sino hasta 1952 pero que con el tiempo se volvería principal opositor electoral.

El poder hegemónico alcanzado por el PRI causó la retirada de muchos de sus integrantes para reagruparse en un nuevo conglomerado político, el Frente Democrático Nacional, preámbulo del Partido de la Revolución Democrática (PRD) creado en 1989, encausándose en las elecciones de 1988, esta unificación de diferentes partidos políticos fue con la intención de hacer frente a la hegemonía unipartidista pero que, irónicamente, fue liderado por ex miembros priistas que habían sido rechazados por el sistema de continuidad presidencial.




La última gran generación partidista fue llevado a cabo por Andrés Manuel López Obrador, cuando en 2012 fractura su relación con el PRD, al ser excluido a las próximas elecciones, para fundar en 2014 el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), proceso repetitivo en la vida política del tabasqueño, cuando realizó lo propio al desertar de las filas del PRI en la década de los 80´s.

En la actualidad pareciese que el multipartidismo de México, no debe su razón de ser a excelsa capacidad democrática de la política mexicana, ni al de un sistema plural y diversificado, sino que es el resultado de la acción realizada por algunos personajes ambiciosos que antepusieron sus interés profesionales y políticos al querer continuar en la contienda y se vieron encasillados por un sistema que les coloco un techo de cristal en su carrera política.

Esta oposición suena más a un juego de niños, donde el que va perdiendo se lleva  su pelota y decide jugar con los niños de otra cuadra, similar ha sido la proliferación de partidos políticos, donde tomar el camino de la oposición es vía más fácil para seguir en la jugada y no finiquitar su carrera hacia la presidencia y, consecuentemente, seguir viviendo del financiamiento público campaña tras campaña.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Bronco se va: Elecciones 2018

Este fin de semana, durante su intervención el segundo Congreso Nacional de Campañas Políticas, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, hizo casi de manera oficial su destape. Según “El Bronco” en el 2018 se va “joder” a los partidos políticos, dejando en claro sus aspiraciones a la Presidencia de México. Adicionalmente, presentó la estructura que usurará para poder armar su campaña. Con la inminente salida de Jaime, ¿cuál es el panorama para las elecciones extraordinarias del 2018 en Nuevo León?

Desde ya, los partidos políticos están haciendo sus estrategias con mira a las elecciones a la gubernatura en el 2018. El campo independiente tampoco se está quedando atrás y prácticamente ya tienen una estrategia para postular a su gallo.

En los pasillos políticos se habla que en cuanto “el Bronco” deje la gubernatura, y se vaya de gira por el país, dejará en su lugar a Humberto Torres, actual titular de la Secretaria de Infraestructura. Mientras tanto, Manuel González, actual Secretario de Gobierno, dejará su puesto, con el objetivo de ser el operador de la campaña del candidato independiente.

Aunque en muchas ocasiones se ha hablado que Manuel, sería el candidato, al parecer el golpeteo político que ha tenido el Secretario de Gobierno, lo deja en desventaja. Por lo tanto, el campo independiente tiene el plan de postular a Fernando Elizondo.

 




Por su parte, el famoso PRIAN, tiene en cierta manera una estrategia. Por parte del Partido Acción Nacional, se habla que el podrían volver a postular a Felipe de Jesús Cantú. Recordemos que el año pasado, aunque quedó en tercer lugar, estuvo muy cerca de quedar por delante de Ivonne Álvarez.

También se habla de otro posible candidato, que en lo personal me sorprende mucho, el PAN actualmente está negociando con Mauricio Fernández, alcalde de San Pedro Garza García, para que se lance a la gubernatura.

Aunque el golpeteo político de Mauricio, y las críticas, han sido fuertes durante su primer año de administración, para el PAN Mauricio sigue siendo un candidato fuerte y con muchas posibilidades de ganar en el 2018.

El Partido Revolucionario Institucional, es el que tiene menos creatividad de los tres campos. Nuevamente tienen la intención de lanzar a Ivonne Álvarez, pero al igual que el PAN, el PRI está negociando con un segundo candidato, siendo este, Paco Cienfuegos, alcalde de Guadalupe.

 




Pero Paco sabe que el PRI no tiene chance de ganar nada en el 2018. Por lo tanto, considera seguir con su plan original, reelegirse cómo alcalde, después buscar una senaduría y en unos años, cuando los escándalos del PRI estén en el pasado, lanzarse a la gubernatura.

De las tres opciones, la más viable para ganar en el 2018 es probablemente el candidato del PAN, les diré por qué. Aunque Fernando Elizondo ha tenido un buen papel dentro de la administración de Jaime, los recientes golpes políticos por el Paquete Fiscal 2017, además de la irrelevancia que ha tenido la Secretaría de Coordinación, lo ponen en una posición con la que difícilmente podría ganar.

Por su parte, el PAN si llegará a lanzar a Mauricio Fernández, tiene muchas posibilidades, por la fuerza y buena imagen que tiene el alcalde en municipios fuera que San Pedro.

Por otro lado, el PRI, la tiene absolutamente perdida, los casos de corrupción de Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge y Rodrigo Medina, han dejado un partido débil, y con cero posibilidades incluso de ganar la Presidencia nuevamente.

De las tres posibles opciones, mi favorita es Elizondo, aunque ciertamente no ha tenido el papel relevante que se esperaba que tuviera durante este gobierno independiente, una gubernatura al 100% bajo su control puede ser positiva para el Estado de Nuevo León, el problema repito, es el golpeteo político que ha tenido durante este año de gobierno, que lo deja como una persona que no cumple su palabra.

¿Tú por quién votarías?

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Dimes y Diretes: “¿No qué muy limpios?”

Todos los años, en especial en los años electorales, los partidos se dan unos increíbles baños de pureza. Siempre dicen que ellos llevarán al país por el buen camino, también que están llenos de valores y principios, con los cuales van a contagiar al aparato político del país.

Este discurso se les acabo ayer, cuando el Instituto Nacional Electoral (INE), dio a conocer que los partidos políticos de este país le deben 625 millones de pesos al IMSS, ISSSTE y al SAT.

Que incongruentes son los partidos políticos, en verdad. Mientras que muchos de sus militantes que llegan a puestos públicos le exigen y motivan a los ciudadanos a que paguen sus impuestos y sus obligaciones, ellos tienen el descaro de no pagar los suyos. Esto es lo que debe cada uno de los partidos: PRD 332 millones, PRI 73 millones, Verde Ecologista 52 millones, PT 45 millones, Movimiento Ciudadano 44 millones, PAN 37 millones y Nueva Alianza 9.5 millones de pesos.




Ahora la pregunta correcta es, ¿por qué los partidos no pagan estas deudas? Dudo mucho que sea por qué no tienen presupuesto, no claro que no, el detalle es que ellos saben que son intocables, ven difícil que el SAT en algún momento vaya a embargarles el changarro o en su caso hacerles una exhaustiva revisión.

En otras palabras, ciudadano, si quiere tener un negocio donde no tenga que pagar obligaciones fiscales, forme un partido político.

Lo más triste de la historia, es que los que nos llevamos la peor parte de todo esto, somos nosotros, los ciudadanos. Mientras los partidos le deben millones al IMSS y al ISSSTE, estos servicios de salud pública se están cayendo a pedazos.




No digo que los partidos sean los culpables absolutos de que esto esté sucediendo, pero ciertamente no suena bien que deban dinero a estas instituciones, mientras esta tanto el IMSS y el ISSSTE en quiebra.

Por último, nosotros financiamos a los partidos políticos cada año, para que estos puedan mantenerse y puedan cumplir con sus obligaciones. Si no lo están haciendo, ¿cuál es el punto que sigan recibiendo una tajada de nuestro dinero? Mejor que se financien solos, y si no cumplen, entonces que los cierren, tal y como le sucedería a cualquier negocio que debe millones.

¡Ahí Se Leen!

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Dilemas normativos de la reelección

En 2018 no solamente acudiremos a las urnas para seleccionar a la persona que ocupará la Presidencia de la República. En algunos estados, como en Nuevo León, también saldremos a votar por la posible reelección consecutiva de Diputaciones, Presidencias Municipales, Sindicaturas y Regidurías. No es menor la decisión polítca que en el orden local deberemos de tomar: Ahora más que nunca debemos tener información confiable para refrendar, o no, a ciertas personas en sus cargos públicos electivos.

Sin embargo, para que la institución de la reelección consecutiva opere jurídicamente, como en muchas otras ocasiones, se precisa de la labor de desarrollo normativo del legislador ordinario, en este caso, del Congreso del Estado de Nuevo León.

Aunque puede existir un número importante de situaciones a regular jurídicamente, me parece que las esenciales son las siguientes cuatro:

Primero, si la reelección consecutiva es un derecho de las personas o es un derecho de los partidos políticos. Segundo, si las personas electas en 2015 vía una candidatura independiente pueden ser reelectas y, en su caso, si deben volver a recabar firmas de apoyo ciudadano. Tercero, si la reelección es una excepción para cumplir con la paridad de género en las postulaciones. Y cuarto, ¿qué reglas específicas deberá seguir una persona a reelegirse para no afectar la equidad en la competencia? Si bien cada uno de estos problemas tiene de por si respuestas complejas, ensayo en las siguientes líneas algunas propuestas de solución.

Primer dilema normativo

El primer dilema normativo se deriva de la manera en que se redactaron las normas constitucionales que ahora permiten la reelección consecutiva para ciertos cargos públicos. Por ejemplo, para los Ayuntamientos, la disposición constitucional establece que “la postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partidos político o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato” (art. 115, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, CPEUM).

 




 

Sin embargo, cualquier intento de las élites partidistas de interpretar estas palabras en el sentido de que la titularidad de este derecho recae en los partidos se desvanece frente al reconocimiento claro del derecho humano a ser votado para todos los cargos de elección popular en la propia Constitución (art. 35, fracción II CPEUM), y en el artículo 23.1.b) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Es decir, los titulares del derecho a ser reelecto, como faceta inobjetable del derecho a ser votado, son las personas, no los partidos políticos.

Segundo dilema normativo

Esta propuesta de respuesta al primero de los dilemas, en cierta forma, nos ayuda a responder que una persona electa por la vía de candidaturas independientes, también tiene reconocido el derecho a ser reelecta de forma consecutiva, porque de lo contrario se haría una distinción injustificada entre personas electas a propuesta de los partidos políticos y personas electas por la vía independiente.

Y, además, porque las candidaturas independientes, una vez reconocidas constitucionalmente, son un mecanismo más de refortalecimiento de los derechos políticos y de la democracia, tal como sostuvo la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Caso Castañeda Gutman vs Estados Unidos Mexicanos, párrafo 204).

 




Sin embargo, ello implica que los gobernantes electos a través de candidaturas independientes deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano, porque ese es su vehículo normativo para la postulación, tal como las personas propuestas por partidos políticos deben cumplir con los estatutos para ser postulados por sus partidos (incluso participar en contiendas internas).

Tercer dilema normativo

La posibilidad de ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género en las postulaciones. Esto en razón de que el principio de paridad en la postulación reconoce una necesidad de igualación material entre mujeres y hombres.

Asumir una posición distinta podría reeditar problemas de incumplimiento de la paridad en razón de la faceta mayoritaria de la democracia, desatendiendo la cara de la garantía de derechos de igualdad substancial y no meramente formal.

Cuarto dilema normativo

Por último, si uno de los pilares de nuestro sistema electoral es la equidad en la competencia, las reglas que se delimiten por el legislador local deben buscar inhibir conductas de utilización de recursos públicos a favor de las personas postuladas para ser reelectas.

 




En otras palabras, a diferencia del sistema norteamericano en donde el Presidente Obama pudo trasladarse en el Air Force One para su campaña de reelección, en México, en Nuevo León, deben crearse reglas específicas para mantener un piso igual para todas las personas contendientes.

En resumen, la reelección es un derecho de las personas y no de los partidos políticos. Las personas electas en 2015 a través de candidaturas independientes sí pueden ser reelectas, aunque deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano. La postulación para ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género.

Y, por último, Las personas que sean postuladas para ser reelectas deben cumplir reglas claras y estrictas para no desequilibrar la equidad en la competencia.

Por si esto no fuera suficiente, además, todo debe quedar legislado en el primer semestre de 2017. Una tarea por demás compleja tiene el Congreso del Estado.

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