Espacio Wiki: “Devolver los Partidos a las Personas”

Max Weber decía que “la dirección de un Estado o de un Partido debe ser por personas que, en el sentido económico, viven para la política y no de la política”. Para Weber, los partidos políticos existirían solamente cuando una comunidad ha alcanzado un nivel organizativo o de socialización de alta complejidad. Dada esta condición, se origina un sistema que mantiene el orden social y permite a los partidos tener influencia en el mismo, participando en su conducción.

En México, los partidos políticos tienen su origen en los grupos masónicos que se disputaron el poder político desde los primeros años de vida independiente, hasta la época de la Reforma, en la que empiezan a tomar forma como clubes de debate.  Es con la expedición de la Ley Electoral de 1918 que se empiezan a tomar la forma que conocemos actualmente, hasta que en 1929 nace el Partido Nacional Revolucionario.

Durante los 88 años de existencia que tiene el actual sistema mexicano de partidos, hemos visto cómo la fuerza del ideal se ha ido comprometiendo cada vez más por la presencia de intereses de carácter privado, en su mayoría económicos, desplazando así a la búsqueda del mayor bien para todas y todos.

Fue la reforma político-electoral del año 1996, de cara a las elecciones federales del año siguiente, la que otorgó el financiamiento a los partidos bajo el esquema que actualmente nos rige. Es decir que desde hace veinte años, cada mexicana o mexicano con credencial de elector vigente, otorga a los partidos políticos la cantidad de $47.50 pesos por el simple hecho de aparecer en el padrón electoral, sin importar si acude a votar o no; sumando un monto total de 4 mil millones de pesos que son destinados al financiamiento de sus actividades.

Ante la severa crisis que vive nuestro país, derivada de diversos factores internos y externos en los terrenos de lo político, económico y social; y frente una clase política incapaz de poner un freno a sus excesos y que prefiere revirarnos un “¿Y Ustedes qué hubieran hecho?”, en Wikipolítica hemos decidido cambiar resignación por esperanza.

Pedro Kumamoto, diputado independiente en el Congreso de Jalisco, y miembro de esta red nacional llamada Wikipolítica, es quien ha llevado ante el Congreso de la Unión la iniciativa denominada #SinVotoNoHayDinero, la cual busca cambiar la fórmula con la que se calcula el dinero que se le otorga a los partidos políticos; pues actualmente se calcula con base al número de credenciales para votar existentes y no con el número de personas que votaron válidamente en las últimas elecciones, como sí sucede en varios países.

Lo que nosotras y nosotros planteamos, en voz de Kumamoto, es que ese monto se calcule con base en los votos emitidos válidamente en la elección, lo cual representa un ahorro de más de 2 mil 200 millones de pesos (tomando en cuenta la votación emitida en el año 2015).

Esto es importante, porque los partidos políticos hoy en día ni nos representan ni nos rinden cuentas. Necesitamos devolverles los partidos a las personas y reconstruir el vínculo entre partidos y ciudadanía. #SinVotoNoHayDinero permite a las personas evaluar el desempeño de los partidos y determinar su financiamiento a través del voto en un mecanismo de participación ciudadana directa, más allá de las elecciones como tal. Esto significaría que los partidos deben mejorar, pues el voto duro no basta para que sigan sosteniendo el financiamiento que poseen hoy en día.

Eliminar por completo el financiamiento público dejaría a la política y a la democracia en manos de sólo unas cuantas personas, provocando que los puestos públicos se llenen de Trumps, Macris o Piñeras que puedan comprar cada cargo público.

Aunque hoy el financiamiento público de los partidos político es exagerado y no responde a ninguna rendición de cuentas para la población, ni se maneja con transparencia ni equivale a la representatividad que tienen los partidos; sería muy riesgoso dejar nuestra democracia sin subsidio y en manos del capital.

Los partidos son un gran negocio que en épocas electorales buscan el voto suficiente para que sus candidatos sean elegidos. Es urgente cambiar esto y convertir a los partidos en herramientas de participación ciudadana, de fortalecimiento de la democracia y en espacios públicos y políticos para que las personas sean representadas.

El abstencionismo siempre será el argumento de quienes no apoyen nuestra iniciativa. El miedo al voto nulo o a la no participación electoral es un riesgo que deben de dejar de asumir las y los ciudadanos y que debe preocupar a los partidos.

Hoy por hoy, los partidos no hacen nada para que la gente no abstenga su voto porque ellos recibirán exactamente el mismo dinero votemos por quien votemos. Con #SinVotoNoHayDinero si no se esfuerzan y mejoran, los partidos sólo recibirán el dinero del 40% de las personas, es decir que el abstencionismo y el voto nulo les pegaría directamente en los bolsillos lo que significa que esta iniciativa es un incentivo para que los partidos se ganen los votos de la ciudadanía.

Llegó la hora de estar unidos y no soltarse. #SinVotoNoHayDinero será una realidad en la medida que nos movilicemos y demostremos al Congreso de la Unión que estamos juntos y que tenemos muy claro lo que queremos: si ellos buscan nuestro dinero, que se ganen nuestro voto.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

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Acerca del autor: José Antonio Hernández Griego es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Presidente y fundador de Monterrey Ciudad Olímpica A.C. con la cual ha encabezado las candidaturas de la ciudad de Monterrey por los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2014, 2018 y 2023.

También se ha desempeñado como asesor durante la LXXII Y LXXIII Legislatura Local. Participó como Diputado Juvenil en el 2do. Parlamento de la Juventud organizado por el H. Congreso del Estado en 2008, y ha trabajado como activista en los temas de juventud, deporte, cultura de la legalidad, rescate de espacios, entre otros. 

En 2012 participó como Precandidato a Diputado Local, y en 2015 fue Precandidato a Diputado Federal. Ha coordinado diversas áreas en campañas políticas a la Presidencia de la República, Gubernatura, Alcaldía y Diputación Federal. En 2015 renunció a su militancia en un partido político, y desde entonces hace labor desde las organizaciones de la sociedad civil de forma independiente.

Ha impartido cátedra en la Universidad José Martí de Latinoamérica y tiene estudios en Gestión Urbana, Cultura de la Legalidad, y fomento de Organizaciones No Gubernamentales.

También se ha desempeñado como Conferencista, Articulista, Observador Legislativo y ha realizado diversas publicaciones sobre Política y Deporte Olímpico en algunos medios de comunicación.

En la actualidad se encuentra consolidando la plataforma de participación y confluencia ciudadana denominada “Ganemos Monterrey” y es miembro fundador de Wikipolítica Nuevo León.

 

En el 2017, la democracia nos costará más

En los recientes meses el tema del presupuesto asignado a los partidos políticos ha estado en la boca de muchos líderes de opinión, representantes y ciudadanos. Yo mismo en este mismo espacio he hablado sobre el tema y propuesto que sea eliminado en su totalidad.

Hasta el momento las cosas no han cambiado. A pesar de que el diputado federal, Agustín Basave y el legislador local de Jalisco, Pedro Kumamoto, han hecho dos propuestas diferentes para reducir el gasto en partidos políticos.




Este año electoral habrá un gasto de $29,525 mdp. Esta cifra no incluye las aportaciones privadas ni financiamiento ilegal que los partidos no reportan. Simplemente el costo para las elecciones de cuatro entidades siendo estas, Nayarit, Estado de México, Coahuila y Veracruz, será de $4,028 mdp. En promedio los ciudadanos de estos estados estarán pagando $203.00 pesos. Nayarit tiene el costo más alto por habitante, puesto que es de $222.00 pesos.

Mientras tanto, en otros rubros también el gasto es excesivo. En el caso de las 28 entidades que no tienen elecciones este año, se les ha asignado 7 mil millones de pesos. También se dio un presupuesto de 18 mil millones de pesos a todo el sistema electoral mexicano.

Por otro lado, $1,383 mdp van a ser asignados a partidos políticos. El PRI es el que más dinero recibirá $369.90 millones, le sigue el PAN con $264.76 millones de pesos y luego Morena, con $171.94 millones de pesos.

Los montos son exorbitantes. Con el dinero que se invierte en mantener a partidos políticos, se podrían hacer mejores escuelas, o mejorar el sistema de salud pública (algo muy necesario en nuestro país). Hasta hoy en día existen dos propuestas, atoradas en la Cámara de Diputados, que buscan precisamente reducir el presupuesto de los partidos políticos.

La primera de ellas es la del Diputado Federal Agustín Basave, del PRD. Su propuesta es conocida como “Voto Blanco” y consiste en que los electores que no están conformes con ningún candidato, puedan en lugar de anular su voto, algo que no tiene efecto jurídico, voten en blanco, y esto se traduzca en un verdadero castigo a los partidos, puesto que se les reduciría el presupuesto que se les asigna.




Otra propuesta para reducir el presupuesto de los partidos, es la del legislador local de Jalisco, Pedro Kumamoto. Su propuesta llamada en redes sociales como #SinVotoNoHayDinero, es muy parecida a la de Basave. Kumamoto propone que el presupuesto de los partidos sea proporcional a los votos válidos, es decir, si hay votos nulos, estos puedan afectar la cantidad de dinero que reciben los partidos políticos.

Ambas propuestas son buenas, el problema es el sistema. Hasta el momento las iniciativas de ley están atoradas en la Cámara de Diputados, ya que existe obviamente una falta de interés por parte de los partidos políticos de reducirse el presupuesto.

Como lo he dicho en varias ocasiones, los partidos en muchos casos son negocios familiares. Uno tan solo tiene que voltear a ver al PT con Alberto Anaya y el Partido Verde Ecologista de México, con la familia González. En ambos casos llevan años viviendo a costas de los impuestos de los mexicanos y con tan solo tener el 2% de los votos, logran seguir con vida y recibiendo dinero.

Por último, las propuestas de ley de Basave y Kumamoto, ayudan a incrementarla participación en las elecciones, ya que los ciudadanos y las ciudadanas podrán castigar, literalmente, a los partidos políticos, mismo que llevará a que en el futuro haya mejores candidatos y mejores propuestas.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Ocupemos La Ciudad, Habitemos la Política

En estos tiempos, pareciera que no se puede hacer política de altura sin dinero ni se puede ser eficiente electoralmente anteponiendo las ideas a la imagen. Los partidos políticos y los círculos de poder en México, se han empeñado en construir un pesado muro de indolencia, impunidad y falta de ética; que nos ha llevado a una crisis política y democrática sin precedentes.

Cada vez, son más las personas que caen en el desaliento y la desesperanza. Pareciera que debemos resignarnos a vivir con el lastre de la corrupción y a mantener un pesado aparato burocrático cargado de excesos y extravagancias, que cada vez más encarece y violenta nuestra calidad de vida y condiciona nuestro acceso a los derechos humanos fundamentales.

Es en este contexto, que en México ha empezado a gestarse una nueva generación que cree que la política no es exclusiva de unas cuantas familias o grupos de intereses oscuros, sino que está hecha para que todos dialoguemos y resolvamos de qué forma queremos conducir a nuestro país. Es ahí, donde nace Wikipolítica.

Wikipolítica es un esfuerzo de muchas personas por devolver a sí mismas el protagonismo de la política, privilegiando las ideas y el discurso como fundamentos de la democracia real que queremos para México.

El término Wiki, se utiliza hoy en día como sufijo de plataformas o conceptos que buscan transmitir una idea de horizontalidad y apertura. Esto tiene su origen en la palabra hawaiana WikiWiki que significa informal, sin protocolos, pero también alude a la idea de veloz y sin trabas.

A pesar de ya tener presencia, a través de nodos formales en la Ciudad de México, Jalisco y Baja California Sur, así como nodos en incubación en Chihuahua, Puebla, Quintana Roo, Yucatán y San Luis Potosí; el rostro más conocido de la Wiki (como la llamamos cariñosamente quienes la integramos) es un joven tapatío vestido de camiseta, jeans y tenis que contendió y ganó, como candidato independiente para diputado local por el distrito 10 de Zapopan.

El triunfo de Pedro Kumamoto y su trabajo legislativo, han resultado un impacto de proporciones monumentales al sistema político mexicano. Cada una de sus propuestas, no son una ocurrencia o una improvisación. Son resultado de consultas abiertas, diálogos cercanos y planeaciones colectivas que se han visto plasmadas en una agenda legislativa pensada por y para las personas.

Después de históricos triunfos post-electorales como la eliminación del fuero en Jalisco, la creación del fondo Germina para organizaciones de la sociedad civil, así como las reformas de participación ciudadana; hoy el equipo de Wikipolítica se encuentra librando una nueva batalla en el plano nacional: la iniciativa #SinVotoNoHayDinero.

Con esto, se busca que la asignación de recursos a partidos políticos sea con base en el número de votos válidos emitidos en las elecciones y no por la cantidad de ciudadanos inscritos en el Padrón Electoral como hasta ahora, logrando una reducción de 2mil 200 millones de pesos al año en presupuestos que van a los partidos políticos y que pueden enfocarse en necesidades más importantes para los mexicanos.

De la mano de todo este trabajo, este 2017, Wikipolítica llega a Nuevo León. Estamos convencidos, que debemos ser una repuesta y una alternativa a aquellas personas que se han desencantado de la política porque han visto traicionada su confianza.

Wikipolítica Nuevo León busca ser un espacio en el que todas y todos podamos encontrarnos, dialogar, crear y llevar a la acción. Nosotros no creemos en proyectos “charros” y unipersonales. Tampoco estamos a la espera de un “llanero solitario” que  juegue a ser el héroe todopoderoso, propio de las páginas de “El Libro Vaquero”.

Estamos convencidos que nuestro proyecto no es un caballo desbocado, sino un esfuerzo colectivo donde se escuchan todas las voces y se construye en común. La política mexicana cambiaría en la medida en que nos sumemos y no nos soltemos. Juntos podemos ser la grieta de ese pesado muro de encono y división.

Por todo esto, me llena de felicidad ser parte de esta historia y salir a la búsqueda de todos aquellos soñadores que anhelamos un México para todos: justo, solidario, incluyente, tolerante, democrático y en paz.

Aquí nace Wikipolítica Nuevo León. Ocupemos la ciudad y habitemos la política sin miedo. ¡Los muros sí caen!

Acerca del autor: José Antonio Hernández Griego es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Presidente y fundador de Monterrey Ciudad Olímpica A.C. con la cual ha encabezado las candidaturas de la ciudad de Monterrey por los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2014, 2018 y 2023. También se ha desempeñado como asesor durante la LXXII Y LXXIII Legislatura Local. Participó como Diputado Juvenil en el 2do. Parlamento de la Juventud organizado por el H. Congreso del Estado en 2008, y ha trabajado como activista en los temas de juventud, deporte, cultura de la legalidad, rescate de espacios, entre otros.

En 2012 participó como Precandidato a Diputado Local, y en 2015 fue Precandidato a Diputado Federal. Ha coordinado diversas áreas en campañas políticas a la Presidencia de la República, Gubernatura, Alcaldía y Diputación Federal. En 2015 renunció a su militancia en un partido político, y desde entonces hace labor desde las organizaciones de la sociedad civil de forma independiente.

Ha impartido cátedra en la Universidad José Martí de Latinoamérica y tiene estudios en Gestión Urbana, Cultura de la Legalidad, y fomento de Organizaciones No Gubernamentales.

También se ha desempeñado como Conferencista, Articulista, Observador Legislativo y ha realizado diversas publicaciones sobre Política y Deporte Olímpico en algunos medios de comunicación.

En la actualidad se encuentra consolidando la plataforma de participación y confluencia ciudadana denominada “Ganemos Monterrey” y es miembro fundador de Wikipolítica Nuevo León.

Oposición en México ¿Dónde?

Hablar de oposición en México me hizo concientizar del horizonte político que se aproxima en estos dos últimos años presidenciales de EPN, causando en mí curiosidad por saber cuál ha sido el papel de la oposición en la historia política del país y, principalmente, conocer si es esto lo que la sociedad mexicana requiere realmente.

La necesidad de un partido de oposición para evitar recaer en el repetido y fallido sistema partidista en el cual nos encontramos inmersos.

Encontré, algo que me sorprendió bastante, una estrecha relación entre las fechas de fundación de los partidos y algunos procesos electorales, es decir, partidos políticos que vieron su nacimiento coincidentemente en periodos previos a las elecciones presidenciales permitiendo la inmediata postulación de su candidato.

Y más contraproducente aún, los fundadores de dichos partidos provenían de las filas del partido hegemónico que al no ver posible una candidatura a su favor, rompían con el sistema, alegando corrupción, como excusa para su ruptura e inmediata postulación, o a mi parecer, un capricho demagogo que abusa del sistema y de su poder para alcanzar la presidencia, o al menos anhelar a ella.

El juego político que han abordado los partidos políticos para posicionarse en la silla presidencial a lo largo de los años, ha mantenido similitudes en su proceso de fundación e institucionalización, la búsqueda y lucha del poder, una ambición compartida entre los líderes políticos sin importar ideologías.




La historia comienza con la idea progresista del presidente, Plutarco Elías Calles, creando a lo que hoy conocemos como al Partido Revolucionario Institucional (PRI), precedido por dos nombres, en 1929 por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y posteriormente el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938, con el ideal de unificar a todos los estratos sociales y avanzar a una era de institucionalización, sin embargo, fue la excusa perfecta que permitió a Calles perpetuarse en el poder estableciendo una hegemonía institucional en las elecciones próximas.

Tal proceso partidista fue repetido por Manuel Gómez Morín, al fundar el Partido Acción Nacional (PAN) en 1939, a raíz de la inconformidad social en medio de un sistema preponderantemente unipartidista, en el cual no logra la postulación de un candidato sino hasta 1952 pero que con el tiempo se volvería principal opositor electoral.

El poder hegemónico alcanzado por el PRI causó la retirada de muchos de sus integrantes para reagruparse en un nuevo conglomerado político, el Frente Democrático Nacional, preámbulo del Partido de la Revolución Democrática (PRD) creado en 1989, encausándose en las elecciones de 1988, esta unificación de diferentes partidos políticos fue con la intención de hacer frente a la hegemonía unipartidista pero que, irónicamente, fue liderado por ex miembros priistas que habían sido rechazados por el sistema de continuidad presidencial.




La última gran generación partidista fue llevado a cabo por Andrés Manuel López Obrador, cuando en 2012 fractura su relación con el PRD, al ser excluido a las próximas elecciones, para fundar en 2014 el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), proceso repetitivo en la vida política del tabasqueño, cuando realizó lo propio al desertar de las filas del PRI en la década de los 80´s.

En la actualidad pareciese que el multipartidismo de México, no debe su razón de ser a excelsa capacidad democrática de la política mexicana, ni al de un sistema plural y diversificado, sino que es el resultado de la acción realizada por algunos personajes ambiciosos que antepusieron sus interés profesionales y políticos al querer continuar en la contienda y se vieron encasillados por un sistema que les coloco un techo de cristal en su carrera política.

Esta oposición suena más a un juego de niños, donde el que va perdiendo se lleva  su pelota y decide jugar con los niños de otra cuadra, similar ha sido la proliferación de partidos políticos, donde tomar el camino de la oposición es vía más fácil para seguir en la jugada y no finiquitar su carrera hacia la presidencia y, consecuentemente, seguir viviendo del financiamiento público campaña tras campaña.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Bronco se va: Elecciones 2018

Este fin de semana, durante su intervención el segundo Congreso Nacional de Campañas Políticas, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, hizo casi de manera oficial su destape. Según “El Bronco” en el 2018 se va “joder” a los partidos políticos, dejando en claro sus aspiraciones a la Presidencia de México. Adicionalmente, presentó la estructura que usurará para poder armar su campaña. Con la inminente salida de Jaime, ¿cuál es el panorama para las elecciones extraordinarias del 2018 en Nuevo León?

Desde ya, los partidos políticos están haciendo sus estrategias con mira a las elecciones a la gubernatura en el 2018. El campo independiente tampoco se está quedando atrás y prácticamente ya tienen una estrategia para postular a su gallo.

En los pasillos políticos se habla que en cuanto “el Bronco” deje la gubernatura, y se vaya de gira por el país, dejará en su lugar a Humberto Torres, actual titular de la Secretaria de Infraestructura. Mientras tanto, Manuel González, actual Secretario de Gobierno, dejará su puesto, con el objetivo de ser el operador de la campaña del candidato independiente.

Aunque en muchas ocasiones se ha hablado que Manuel, sería el candidato, al parecer el golpeteo político que ha tenido el Secretario de Gobierno, lo deja en desventaja. Por lo tanto, el campo independiente tiene el plan de postular a Fernando Elizondo.

 




Por su parte, el famoso PRIAN, tiene en cierta manera una estrategia. Por parte del Partido Acción Nacional, se habla que el podrían volver a postular a Felipe de Jesús Cantú. Recordemos que el año pasado, aunque quedó en tercer lugar, estuvo muy cerca de quedar por delante de Ivonne Álvarez.

También se habla de otro posible candidato, que en lo personal me sorprende mucho, el PAN actualmente está negociando con Mauricio Fernández, alcalde de San Pedro Garza García, para que se lance a la gubernatura.

Aunque el golpeteo político de Mauricio, y las críticas, han sido fuertes durante su primer año de administración, para el PAN Mauricio sigue siendo un candidato fuerte y con muchas posibilidades de ganar en el 2018.

El Partido Revolucionario Institucional, es el que tiene menos creatividad de los tres campos. Nuevamente tienen la intención de lanzar a Ivonne Álvarez, pero al igual que el PAN, el PRI está negociando con un segundo candidato, siendo este, Paco Cienfuegos, alcalde de Guadalupe.

 




Pero Paco sabe que el PRI no tiene chance de ganar nada en el 2018. Por lo tanto, considera seguir con su plan original, reelegirse cómo alcalde, después buscar una senaduría y en unos años, cuando los escándalos del PRI estén en el pasado, lanzarse a la gubernatura.

De las tres opciones, la más viable para ganar en el 2018 es probablemente el candidato del PAN, les diré por qué. Aunque Fernando Elizondo ha tenido un buen papel dentro de la administración de Jaime, los recientes golpes políticos por el Paquete Fiscal 2017, además de la irrelevancia que ha tenido la Secretaría de Coordinación, lo ponen en una posición con la que difícilmente podría ganar.

Por su parte, el PAN si llegará a lanzar a Mauricio Fernández, tiene muchas posibilidades, por la fuerza y buena imagen que tiene el alcalde en municipios fuera que San Pedro.

Por otro lado, el PRI, la tiene absolutamente perdida, los casos de corrupción de Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge y Rodrigo Medina, han dejado un partido débil, y con cero posibilidades incluso de ganar la Presidencia nuevamente.

De las tres posibles opciones, mi favorita es Elizondo, aunque ciertamente no ha tenido el papel relevante que se esperaba que tuviera durante este gobierno independiente, una gubernatura al 100% bajo su control puede ser positiva para el Estado de Nuevo León, el problema repito, es el golpeteo político que ha tenido durante este año de gobierno, que lo deja como una persona que no cumple su palabra.

¿Tú por quién votarías?

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Dimes y Diretes: “¿No qué muy limpios?”

Todos los años, en especial en los años electorales, los partidos se dan unos increíbles baños de pureza. Siempre dicen que ellos llevarán al país por el buen camino, también que están llenos de valores y principios, con los cuales van a contagiar al aparato político del país.

Este discurso se les acabo ayer, cuando el Instituto Nacional Electoral (INE), dio a conocer que los partidos políticos de este país le deben 625 millones de pesos al IMSS, ISSSTE y al SAT.

Que incongruentes son los partidos políticos, en verdad. Mientras que muchos de sus militantes que llegan a puestos públicos le exigen y motivan a los ciudadanos a que paguen sus impuestos y sus obligaciones, ellos tienen el descaro de no pagar los suyos. Esto es lo que debe cada uno de los partidos: PRD 332 millones, PRI 73 millones, Verde Ecologista 52 millones, PT 45 millones, Movimiento Ciudadano 44 millones, PAN 37 millones y Nueva Alianza 9.5 millones de pesos.




Ahora la pregunta correcta es, ¿por qué los partidos no pagan estas deudas? Dudo mucho que sea por qué no tienen presupuesto, no claro que no, el detalle es que ellos saben que son intocables, ven difícil que el SAT en algún momento vaya a embargarles el changarro o en su caso hacerles una exhaustiva revisión.

En otras palabras, ciudadano, si quiere tener un negocio donde no tenga que pagar obligaciones fiscales, forme un partido político.

Lo más triste de la historia, es que los que nos llevamos la peor parte de todo esto, somos nosotros, los ciudadanos. Mientras los partidos le deben millones al IMSS y al ISSSTE, estos servicios de salud pública se están cayendo a pedazos.




No digo que los partidos sean los culpables absolutos de que esto esté sucediendo, pero ciertamente no suena bien que deban dinero a estas instituciones, mientras esta tanto el IMSS y el ISSSTE en quiebra.

Por último, nosotros financiamos a los partidos políticos cada año, para que estos puedan mantenerse y puedan cumplir con sus obligaciones. Si no lo están haciendo, ¿cuál es el punto que sigan recibiendo una tajada de nuestro dinero? Mejor que se financien solos, y si no cumplen, entonces que los cierren, tal y como le sucedería a cualquier negocio que debe millones.

¡Ahí Se Leen!

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Dilemas normativos de la reelección

En 2018 no solamente acudiremos a las urnas para seleccionar a la persona que ocupará la Presidencia de la República. En algunos estados, como en Nuevo León, también saldremos a votar por la posible reelección consecutiva de Diputaciones, Presidencias Municipales, Sindicaturas y Regidurías. No es menor la decisión polítca que en el orden local deberemos de tomar: Ahora más que nunca debemos tener información confiable para refrendar, o no, a ciertas personas en sus cargos públicos electivos.

Sin embargo, para que la institución de la reelección consecutiva opere jurídicamente, como en muchas otras ocasiones, se precisa de la labor de desarrollo normativo del legislador ordinario, en este caso, del Congreso del Estado de Nuevo León.

Aunque puede existir un número importante de situaciones a regular jurídicamente, me parece que las esenciales son las siguientes cuatro:

Primero, si la reelección consecutiva es un derecho de las personas o es un derecho de los partidos políticos. Segundo, si las personas electas en 2015 vía una candidatura independiente pueden ser reelectas y, en su caso, si deben volver a recabar firmas de apoyo ciudadano. Tercero, si la reelección es una excepción para cumplir con la paridad de género en las postulaciones. Y cuarto, ¿qué reglas específicas deberá seguir una persona a reelegirse para no afectar la equidad en la competencia? Si bien cada uno de estos problemas tiene de por si respuestas complejas, ensayo en las siguientes líneas algunas propuestas de solución.

Primer dilema normativo

El primer dilema normativo se deriva de la manera en que se redactaron las normas constitucionales que ahora permiten la reelección consecutiva para ciertos cargos públicos. Por ejemplo, para los Ayuntamientos, la disposición constitucional establece que “la postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partidos político o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato” (art. 115, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, CPEUM).

 




 

Sin embargo, cualquier intento de las élites partidistas de interpretar estas palabras en el sentido de que la titularidad de este derecho recae en los partidos se desvanece frente al reconocimiento claro del derecho humano a ser votado para todos los cargos de elección popular en la propia Constitución (art. 35, fracción II CPEUM), y en el artículo 23.1.b) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Es decir, los titulares del derecho a ser reelecto, como faceta inobjetable del derecho a ser votado, son las personas, no los partidos políticos.

Segundo dilema normativo

Esta propuesta de respuesta al primero de los dilemas, en cierta forma, nos ayuda a responder que una persona electa por la vía de candidaturas independientes, también tiene reconocido el derecho a ser reelecta de forma consecutiva, porque de lo contrario se haría una distinción injustificada entre personas electas a propuesta de los partidos políticos y personas electas por la vía independiente.

Y, además, porque las candidaturas independientes, una vez reconocidas constitucionalmente, son un mecanismo más de refortalecimiento de los derechos políticos y de la democracia, tal como sostuvo la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Caso Castañeda Gutman vs Estados Unidos Mexicanos, párrafo 204).

 




Sin embargo, ello implica que los gobernantes electos a través de candidaturas independientes deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano, porque ese es su vehículo normativo para la postulación, tal como las personas propuestas por partidos políticos deben cumplir con los estatutos para ser postulados por sus partidos (incluso participar en contiendas internas).

Tercer dilema normativo

La posibilidad de ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género en las postulaciones. Esto en razón de que el principio de paridad en la postulación reconoce una necesidad de igualación material entre mujeres y hombres.

Asumir una posición distinta podría reeditar problemas de incumplimiento de la paridad en razón de la faceta mayoritaria de la democracia, desatendiendo la cara de la garantía de derechos de igualdad substancial y no meramente formal.

Cuarto dilema normativo

Por último, si uno de los pilares de nuestro sistema electoral es la equidad en la competencia, las reglas que se delimiten por el legislador local deben buscar inhibir conductas de utilización de recursos públicos a favor de las personas postuladas para ser reelectas.

 




En otras palabras, a diferencia del sistema norteamericano en donde el Presidente Obama pudo trasladarse en el Air Force One para su campaña de reelección, en México, en Nuevo León, deben crearse reglas específicas para mantener un piso igual para todas las personas contendientes.

En resumen, la reelección es un derecho de las personas y no de los partidos políticos. Las personas electas en 2015 a través de candidaturas independientes sí pueden ser reelectas, aunque deben recabar de nuevo firmas de apoyo ciudadano. La postulación para ser reelecto no debe ser una excepción al cumplimiento de la paridad de género.

Y, por último, Las personas que sean postuladas para ser reelectas deben cumplir reglas claras y estrictas para no desequilibrar la equidad en la competencia.

Por si esto no fuera suficiente, además, todo debe quedar legislado en el primer semestre de 2017. Una tarea por demás compleja tiene el Congreso del Estado.

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2017: Democracia costosa

Hace dos semanas el nuevo Secretario de Hacienda, Antonio Meade, entregó a la Cámara de Diputados el Presupuesto Federal 2017. Ahora si el 2016 pintó negro para el país, el 2017 es un severo retroceso para México. La mayoría de las dependencias sufrirán duros recortes y por esto mismo programas sociales y de ayuda tendrán que ser cancelados o suspendidos ya que no hay dinero para mantenerlos. Pero no todos fueron víctimas de estos recortes.

La Secretaría de Educación que tuvo un presupuesto en el 2016 de $303 mmdp sufrirá una reducción y tendrá $265 mmpd, una disminución del 12.54%. Mientras atanto la Secretaría de Salud obtuvo en el 2016 $132 mmdp y el 2017 recibirá $121 mmdp, una reducción del 8.33%.

Pero los partidos políticos son otra historia, ellos para el 2017 tendrán un aumento en sus presupuestos, mismos que resumo a continuación:

pfederal

Así es estimado lector, mientras que dependencias que le responden a la gente, que ayudan a los ciudadanos, en teoría, como lo son la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Pública, tienen que amarrarse el cinturón, los partidos políticos hacen todo lo contrario y se aumentan sus presupuestos para poder financiar sus actividades diarias y campañas políticas.

Este aumento viene en un momento muy extraño, ya que a diferencia del 2015 y 2016 donde hubo elecciones en más de cinco entidades federativas. En el 2017 sólo cuatro estados tendrán elecciones, de los cuales solo tres tienen elecciones a gubernatura, y sólo uno elegirá ayuntamientos, diputaciones, regidurías y gubernatura. Entonces, ¿por qué el aumento?

mapa

Nuevamente los partidos políticos nos dan una lección, pero a la mala, la lección es que la democracia en México nos cuesta mucho y en el 2017 nos costará más. Mucha gente está siendo engañada con la cantaleta que, si los partidos no tienen este presupuesto público, probablemente consigan dinero por de la delincuencia organizada y/o el miedo irracional de muchos, por los empresarios.

Esto es falso, puesto que ya sucede en la actualidad y tenemos dinero que proviene de lugares oscuros y claro de empresarios que terminan en las campañas políticas de muchos candidatos.

Lo repito, es hora de que la democracia cambie en México, que tú como ciudadano tengas el poder de desde día uno elegir con quien se va tu dinero, que candidato se merece tus $20 pesos, $50 pesos, $500 pesos o $100,000 pesos.

No que como en la actualidad, mantenemos a partidos políticos que son negocios familiares y que cumpliendo con el mínimo de votos seguiremos financiando sin que nos den resultados.

Te invito a firmar la siguiente petición, que tiene ya algunos meses, y pongamos fin al financiamiento público de los partidos:
https://www.change.org/p/abajo-al-financiamiento-público-de-los-partidos-pol%C3%ADticos

De la democracia electoral a la democracia participativa

Desde que se nos ha inculcado sobre el significado de la democracia, se ha tendido a poner todo el peso de la misma en el sufragio universal. Si bien esto ha llegado a contribuir en el sentido de comprometer a la ciudadanía a ejercer su derecho de votar por sus representantes, tanto del poder ejecutivo como legislativo, a la vez ha acortado el sentido democrático a esto mismo: al simple hecho de votar cada tres años, cuando la democracia significa muchísimo más que eso.

Esto, aunado a la hegemonía que actualmente poseen los partidos políticos sobre los procesos electorales y legislativos (los cuales deberían contar con una mayor injerencia de la sociedad civil), pone en evidencia el hecho siguiente: hoy, no contamos con la democracia representativa que estipula la constitución; desde el momento en donde el pueblo mexicano, queda a merced de unos funcionarios públicos que solo ocupan de este cada cierto tiempo, para legitimarse como agrupaciones políticas (reunir el porcentaje mínimo de votos para seguir existiendo como tales), la representación queda supeditada por una evidente democracia electoral.

Dicho en otras palabras, de cumplir con lo dictado por la carta magna, referente a la representación del pueblo, se anteponen los intereses particulares de los partidos políticos, los cuales únicamente alientan a la participación de la sociedad al momento de haber procesos electorales.

Ahora bien, ¿qué puede hacerse para enfrentar tal situación? ¿Cómo se debe consolidar una auténtica democracia, en donde intervenga la mayoría, más allá del voto?

Considero que, además de luchar por eliminar los privilegios de las agrupaciones políticas, así como de los funcionarios públicos, es necesaria la creación de una democracia que supere la representación; para ello, es imperdible la conformación de una democracia de carácter participativo. Pero ¿Qué habría de entenderse por “participativa”? Pues bien, entiéndase dicho término como aquella facultad del pueblo para tener una injerencia directa, en la elección de su propio destino.

Sea en nuestro caso, con la recientemente aprobada Ley de Participación Ciudadana, se podrán varios pasos para llegar a dicha meta; con ayuda de las herramientas establecidas en este cuerpo normativo, como la revocación de mandato, el presupuesto participativo o las juntas vecinales, se contribuirá a la organización social y con ello, a la consolidación de un auténtico poder del pueblo.

Queda claro que para cumplirse la realización de este ideal, se necesitará mucho esfuerzo, y probablemente, mucho esfuerzo por parte de cada uno de nosotros. No obstante, si auténticamente queremos, de una vez por todas, construir el México que soñamos, debemos tomar las riendas por nosotros mismos, y no permitir que los grupos de siempre se apoderen de este para sus propios fines.

Es hora de crear días mejores, donde se tengan los servicios públicos necesarios, donde se tenga un gobierno que merecemos, y donde cada mexicano pueda vivir dignamente sin tener que mendigarles nada a los partidos políticos que, él mismo financia por medio de los impuestos.

Es ahora o nunca, el momento para cambiar nuestro gobierno para nuestra gente del presente, del futuro, y en conmemoración para aquellos de días pasados que precisamente entregó su vida en favor de un mañana mejor.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

¿Elecciones 2016?: En busca de los culpables

Tal vez, para este día ya leíste mil “análisis” sobre las elecciones del pasado domingo. Algunos quedaron con buen sabor de boca en sus ciudades o estados. Otros están decepcionados al no haber ganado “su favorito”.

La lectura que se puede hacer es tan simple y complicada como eso. Nos dimos cuenta que el género ya no es un impedimento para ser candidato y ser electo. Ahora pesan otras cosas como la experiencia, la personalidad, el partido al que pertenecen y hasta sus antecesores. ¿Acusaciones de crimen organizado? Creo que pocos se dieron por enterados o tuvieron más interés en otras cosas. Durante el período de campañas, escuché a militantes partidistas decir “nuestro candidato va por ciudades grandes, el otro candidato va en las rancherías”. Y bueno, me queda claro que un voto vale lo mismo en una ciudad que en un rancho, pero ¿lo sabrán los asesores?

Algunos les echan la culpa a los partidos políticos, sin embargo no considero que sea responsabilidad total de ellos. Habría que preguntar que hicieron (o no) los gobernadores de cada entidad que se perdió o ganó. Ser autocríticos, objetivos y determinar los desaciertos que llevaron a perder gubernaturas, municipios y distritos locales. Reconocer los aciertos de aquellos candidatos que llevaron una contienda limpia y de arduo trabajo, que les fue reconocida en las urnas.

Incluso hay quien piensa que la culpa la tiene Enrique Peña Nieto por presentar la iniciativa sobre el matrimonio igualitario en período electoral. Podría ser un factor, pero no creo que esto haya provocado la derrota del PRI. Hay que pensar que esta elección (al igual que la del 2015) no fue por los mejores candidatos o más preparados, sino un voto de castigo para los malos gobernantes. Por más bueno, preparado, inteligente e íntegro, si los gobernantes no cumplen sus promesas o hacen algo por sus estados, difícilmente vemos que la gente votará por ese partido –otra vez-. El hartazgo ya se manifiesta en las urnas.

Hay que pensar que esta elección (al igual que la del 2015) no fue por los mejores candidatos o más preparados, sino un voto de castigo para los malos gobernantes. Por más bueno, preparado, inteligente e íntegro, si los gobernantes no cumplen sus promesas o hacen algo por sus estados, difícilmente vemos que la gente votará por ese partido…

Manlio Fabio Beltrones, Presidente Nacional del PRI, se limitó a decir en sus redes sociales “El PRI asume con responsabilidad el mensaje de la ciudadanía al partido y a sus gobiernos. Hay cosas que reflexionar y cambiar”. Mientras que Ricardo Anaya (Presidente Nacional del PAN) y Agustín Basave (Presidente Nacional del PRD) coincidieron en que “las alianzas fueron todo un éxito” y que buscan que sean alianzas de gobierno, a pesar de tener ideologías partidistas totalmente diferentes.

Anaya afirmó que “sirvieron para ganar, pero también para mejorar las condiciones de la gente, en donde ahora habrá un gobierno democrático”. Ciertamente, sin esta alianza PAN-PRD difícilmente le hubieran ganado las gubernaturas al PRI, especialmente en estados como Veracruz o Tamaulipas.

Los independientes pasaron de largo. Únicamente 10 de los 308 registrados lograron algún cargo de elección popular. En la Asamblea Constituyente (Ciudad de México), es posible que Ismael Figueroa Flores (Bombero de profesión) alcance un escaño, dos candidatos a alcaldías en Chihuahua, otros dos en Tamaulipas y Tlaxcala, y uno en Hidalgo, Aguascalientes y Oaxaca. Pero a nivel nacional, donde había candidatos sin partido, no lograron el posicionamiento que Jaime Rodríguez “El Bronco” logró hace apenas un año. Esto nos deja un panorama difícil para aquellos que busquen la candidatura presidencial por esta vía.

Pero a nivel nacional, donde había candidatos sin partido, no lograron el posicionamiento que Jaime Rodríguez “El Bronco” logró hace apenas un año. Esto nos deja un panorama difícil para aquellos que busquen la candidatura presidencial por esta vía.

Más complicado si el único gobernador independiente no cumple con lo que prometió, como mencionan en un video de Las Noticias de Televisa Monterrey (Aquí el link: <ahref=”https://www.facebook.com/lasnoticiastelevisamty/videos/1130442357014518/”>https://www.facebook.com/lasnoticiastelevisamty/videos/1130442357014518/ ) Algo “curioso”, por decirlo así, fue que en cuatro estados donde habrá transición, los candidatos prometieron en campaña investigar gestiones anteriores, acabar con los malos gobiernos y combatir la narcopolítica. Motivos para culpar a los futuros exgobernadores ya se encontrarán, pero esta estrategia les funcionó a los próximos gobernadores de Chihuahua, Veracruz, Quintana Roo y Tamaulipas. Pero ¿cumplirán?

A Jaime Rodríguez le funcionó está estrategia de enfrentarse a su antecesor (y algunos miembros de su gabinete) para subir algunos puntos en su popularidad, porque en los últimos meses hemos visto que su posicionamiento, aceptación y legitimidad no ha sido la mejor, desde que era candidato. Esperamos que no sea un circo mediático, como el que tenemos en el Congreso del Estado.

Esta elección estuvo llena de sorpresas, impugnaciones y abstencionismo. Hay una ciudadanía más despierta, más exigente y crítica, pero todavía estamos en pañales. Falta mucho por hacer, pero como leí por ahí “tenemos la democracia que nos merecemos” y por algo se empieza.

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