#ContraPortada: “Radiografía Nuevo León: Clara Luz Flores, cerca de hacer historia”

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Lo digo muy claro, si mañana fueran las elecciones en Nuevo León tendríamos gobernadora, un hecho anecdótico, histórico y de especial relevancia en una época donde las mujeres han tomado, ellas mismas, el lugar que les pertenece.

Pero ni mañana son las elecciones, ni tenemos claro para dónde irá la alcaldesa de Escobedo y ahí, en su color, definirá si le alcanza o no para ocupar ese anhelado lugar en la historia del Estado.

Y así comienza la historia…

– Los 11 atentados –

Clara Luz Flores Carrales pertenece a un selecto grupo de mujeres que fungen de alcaldesas en México y particularmente en el contexto de Nuevo León. 

Ser mujer en México es de alto peligro, ser alcaldesa en la época de mayor inseguridad de Nuevo León representaba una situación de vida o muerte, así lo constató Clara Luz quien embarazada y en su primer periodo como alcaldesa vivió 11 atentados entre los que incluyeron bombas, ataques por parte de infiltrados en su propia policía y ataques planeados por el crimen organizado.

Clara Luz se enfrentó a la muerte solo dos días después de haber tomado protesta como alcaldesa de Escobedo, la policía municipal que ella dirigía la atacó con armas largas y con una patrulla no identificada.

Lo más difícil, contó, es tener que vivir lejos de su familia para evitar que intentaran hacerles daño a sus seres más queridos.

El enemigo estaba en casa.

¿Valió la pena? 

– Los aciertos como alcaldesa – 

Su trabajo como alcaldesa, fuera de los escándalos y con resultados visibles la han posicionado como la carta más fuerte para ocupar la silla de gobernadora en el 2021.

El modelo de seguridad implementado en Escobedo que ha sido reconocido por los altos mandos de la seguridad a nivel nacional, le dieron un rol protagónico en el escenario estatal, acompañada de programas de justicia cívica, policía de proximidad y dignificación del policía municipal en el complejo del C4.

– La Salida del PRI – 

El 2018 fue un año de matices y contrastes. Por un lado, el triunfo demoledor de Andrés Manuel López Obrador de la mano del Movimiento de Regeneración Nacional, y por el otro, la estruendosa derrota del PRI a nivel en todo el país.

Tan grande fue la derrota del PRI provocada por innumerables acusaciones de corrupción, impunidad y enriquecimiento ilícito de varios de sus miembros, bien reflejadas en la estafa maestra, las casas blancas, Odebrecht y un largo listado, que se plantearon incluso hasta cambiar de nombre.

En esa elección nadie quería cargar el logo del PRI, sus candidatos escondían las siglas del partido y preferían entonces anunciarse como “candidatos ciudadanos”.

Todo esto derivó en una desbandada de sus integrantes, perdiendo incluso 5 millones de afiliados en todo México, todos querían saltar antes del inevitable hundimiento del que fue su partido.

Todos, incluyendo a Clara Luz, que en febrero de este año decidió dar un paso al costado y deslindarse de todo lo que tuviera que ver con el tricolor, argumentando en lo oficial “falta de compatibilidad con el PRI” pero entre comidas se sabe que fueron otros detonantes los que concretaron su salida, dentro de ellos el debilitamiento del grupo político al que ella pertenecía.

Fuera del PRI… ¿Lista para preparar el camino?

– La buena relación con AMLO y Durazo –

Muerto el PRI, ahora ¿para dónde? Fue la pregunta que todos se hicieron de manera inmediata.

El trabajo realizado en materia de seguridad la llevó a presidir la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal, donde el secretario de Seguridad y Protección ciudadana, Alfonso Durazo, le rindió protesta.

Y así comenzó la buena relación con tres actores clave del gobierno federal: El Presidente, el secretario de Seguridad y la secretaria de Gobernación.

Los rumores sobre su incorporación a MORENA comenzaron a acrecentarse y unos días después le pregunté de manera directa: ¿Deja el PRI para irse a MORENA? A lo que me respondió sin claridad, pero dejando la puerta abierta de una eventual incorporación al partido de su nuevo amigo, el presidente.

Siempre será bueno llevarse bien con el hombre que acumula todo el poder del país, ¿no es así, Clara Luz?

– Del Tercer Lugar al Primer Lugar –

Y llegó la pandemia, llena de cambios y reconfiguraciones en la geografía política de Nuevo León. 

A unos los destrozó, pero a otros los posicionó como nunca, es el caso de Clara Luz quien ni con los resultados de seguridad, ni con su buena relación con el gobierno federal había logrado arrebatar las preferencias al Senador Samuel García, pero los errores del Senatore le acomodaron el tablero.

Fue en junio donde, aún sin haber mencionado el tema, las encuestas ya la daban como favorita para ser gobernadora de Nuevo León, los caminos se le acomodaron tanto que, sin destaparse públicamente, el silencio la posicionó como la persona idónea para darle estabilidad a un gobierno que lleva 5 años sin tenerla.

Sin partido, pero con las puertas abiertas en todos lados, la alcaldesa de Escobedo tiene el sartén por el mango y en los próximos días definirá su futuro, al menos de manera pública, porque en lo privado ya conoce perfectamente su próximo destino.

– ¿Clara Luz por el PAN? –

Me he reunido un par de veces con la alcaldesa de Escobedo, han sido reuniones públicas y sabidas por todos, una en el C4 de Escobedo y otra en su casa, en el mismo municipio.

Ahí, entre comidas, la plática sobre el Estado, el panorama político y los retos que vienen para ella, entramos a un tema clave: ¿con qué partido?

Ahí me confesó que la habían buscado de todos lados, incluidos partidos que pareciera ya tienen candidato.

No quise preguntar más, respeto mucho la privacidad y la confianza de las personas en todos los ámbitos, pero entre broma y no, me presentó con su hijo pequeño: “Él es César, él anunciará en la televisión y en la radio cuando tu mami sea gobernadora” siguieron las risas, pero me dejó pensando.

Si el PAN no tiene candidato y Clara Luz no tiene partido… ¿esa combinación daría el triunfo? Mis pronósticos como analista me dicen que sí.

El PAN es la marca política más importante y mejor valuada del Estado pero no tienen candidato o candidata, bueno al que tienen no lo quieren, no hace falta decir nombres.

Clara Luz es la figura mejor posicionada en las encuestas, pero no tiene partido y sí las puertas abiertas en todos lados, ella será la única dueña de su destino y eso en política no es cosa menor ni común.

Entre comidas con otros actores panistas me dejaron claro, ven con buenos ojos a la alcaldesa y no solo no la descartaban, sino que la apoyarían si así lo decidiera la cúpula de su partido.

¿Es la combinación ganadora?

– Hay un pero: Abel Guerra – 

Y si esa es la combinación correcta, entonces ¿por qué no lo han cerrado aún? Pregunté a un actor político muy importante de los azules en una comida en San Pedro, su respuesta fue contundente: “estamos midiendo el riesgo de tener a Abel en esta alianza”.

Y aunque la alcaldesa ha demostrado tener los tamaños, la capacidad y la determinación para gobernar es inevitable hacerse esa pregunta. 

Abel Guerra es uno de los políticos más hábiles de Nuevo León y me atrevo a decir de México, basta platicar media hora con él y entenderás de que estoy hablando. Esa misma habilidad lo convierte en un peligro para un partido que no goza de la mejor coordinación posible. El PAN prefiere perder antes de que ganen elementos que no representan sus intereses, no lo digo yo lo dicen los números.

¿En verdad alguien cree que Víctor Fuentes perdió en San Nicolás siendo un bastión panista? ¿De verdad creen que Rebeca Clouthier se quedó sola en la impugnación de la elección de San Pedro porque quiso?

Dicho esto, la combinación exitosa tiene un riesgo por evaluar, Abel y su habilidad política.

Que no se mal entienda, la que toma decisiones, gobierna y está muy capacitada es Clara Luz y de ganar no tengo duda que será solo ella quien gobierne; pero inevitable poner al análisis que comparte a diario con el elemento que más dudas causa al panismo de Nuevo León.

– Conclusión –

Los resultados de Clara Luz Flores en combinación con los errores de sus contrincantes la tienen posicionada como la figura política más adelantada en la carrera a gobernadora, pero la clave sigue siendo una: ¿por qué partido será candidata?

No soy adivino ni pretendo serlo, pero en mi análisis está muy claro… si va por el PAN, gana. Si va por MORENA, no lo sé.

Lo digo con mucha responsabilidad, de manera clara, directa y objetiva.

Lo escrito, escrito está.

Clara Luz dice que no es tiempo para pensar en la gubernatura

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Clara Luz Flores Carrales, alcaldesa de Escobedo, aseguró que por el momento no es tiempo para hablar de la gubernatura de Nuevo León ya que su enfoque principal está en la posibilidad de dar resultados.

La munícipe comentó sus intenciones en participar en la sucesión del 2021, pero evitó decir la palabra “gubernatura”. 

“Yo creo que la oportunidad que se me mencione por parte del líder del PRI (Pedro Pablo Treviño) y por algunas otras personas tiene que ver con la posibilidad de dar resultados.

“Creo que yo me tengo que enfocar en dar resultados y trabajar sobre los resultados y seguir enfocada en lo que estoy haciendo que es el tema del municipio, en el tema de la seguridad, en el tema de Conferencia Nacional y sobre ese enfoque ya veremos cuál será, los tiempos, un año y medio, dos años…”, dijo.

Hace poco, el dirigente estatal del PRI reveló una lista de cartas fuertes a la precandidatura por la gubernatura de Nuevo León, donde se encontraban Flores Canales y el alcalde Adrián de la Garza Santos. 

 

 

 

“Chapulineo” y otras artimañas políticas para eludir el poder demoráctico

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En la política mexicana bien se sabe que, existen lagunas y privilegios dentro de la ley, los cuales fungen como herramientas para aquellos servidores públicos, cuya hambre de poder se encuentra muy por encima del objetivo principal de su cargo: servir al pueblo. Entre aquellas herramientas se pueden concebir, entre las más escuchadas, al fuero político: entendido como una inmunidad la cual “salva”, por medio del voto del congreso que se erige como juez, a los funcionarios públicos de ser procesados penalmente.

Asimismo, entre tales “artimañas” cabe resaltar al chapulineo; este mismo se comprende como un artilugio a través del cual, un servidor público puede pedir permiso a su partido (y no a la ciudadanía que lo votó) para desocupar su cargo popular, con el objetivo de competir por otro igualmente, designado por el voto. Cabe destacar que, como se ha observado en diversos casos, en la ley no existe ningún impedimento para que, le sea impedido volver a aquel funcionario a su cargo anterior luego de haber perdido la contienda electoral.

…considero que, uno como funcionario público, debe tener la vergüenza y el compromiso suficiente para ocupar el cargo por el que la gente lo eligió, no la mitad de este mismo, o un cuarto o un tercio, sino TODO el tiempo que dura el cargo popular; los ciudadanos no elegimos a una persona para que este una parte del periodo de tal puesto…

Los ejemplos de esta traición hacia la voluntad del pueblo (hay que llamar a las cosas por su nombre) sobran; Ivonne Álvarez, con su conocido “dobleteo” en la materia, primero pediría licencia para dejar su cargo de Presidenta municipal con el fin de competir por la senaduría. Posteriormente, esta misma nuevamente pediría licencia del cargo nombrado previamente para contender por la gubernatura de Nuevo León, resultando en el ya conocido desenlace, donde pierde las votaciones, y como era de esperarse, vuelve al senado sin el más mínimo remordimiento.

Otro ejemplo destacable radica en la ex-alcaldesa de Monterrey: Margarita Arellanes. Como muchos recordarán, a pesar de su pésima administración como presidenta municipal, esta tuvo un mayor deseo por el poder que el del hecho de sentir vergüenza, por lo que decidió imitar los pasos de su contraparte priísta (Ivonne Álvarez), e intentó recurrir al llamado “chapulineo”, con el fin de competir por la candidatura a gobernador por el Partido Acción Nacional. El desenlace fue el esperado: Arellanes teniendo por pérdida la candidatura, con su imagen más golpeada de lo que ya se encontraba, y contemplando el fin de su carrera política.

En la política mexicana bien se sabe que, existen lagunas y privilegios dentro de la ley, los cuales fungen como herramientas para aquellos servidores públicos, cuya hambre de poder se encuentra muy por encima del objetivo principal de su cargo: servir al pueblo.

Estos ejemplos del chapulineo nos hacen reflexionar, a cada uno de nosotros, en el hecho de que como ciudadanos, no nos podemos permitir este tipo de conductas entre nuestros servidores públicos, los cuales como menciona su nombre, son nuestros servidores y no al contrario. Que si daña el derecho a ser votado el luchar por eliminar la posibilidad de chapulinear dirán algunos partidarios de esta práctica. No obstante, considero que, uno como funcionario público, debe tener la vergüenza y el compromiso suficiente para ocupar el cargo por el que la gente lo eligió, no la mitad de este mismo, o un cuarto o un tercio, sino TODO el tiempo que dura el cargo popular; los ciudadanos no elegimos a una persona para que este una parte del periodo de tal puesto, yo voté por una persona para que sea gobernador 6 años, no 5 ni 4, sino 6 años completos. Lo mismo con los alcaldes, diputados, senadores y demás cargos, por lo que si un político desea conservar o recuperar su credibilidad, y le importa un poco su gente, que no “chapulinee”, y respete la decisión de quienes lo votaron.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”