Una reflexión en torno a la doble moral del mexicano

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A raíz de los acontecimientos en Europa, en especial de los desplazamientos masivos en Siria, en los últimos meses el tema de la migración ha inundado tanto las redes sociales como los medios de comunicación nacionales e internacionales.

Sin embargo, este tema no es nuevo para el país, es un tema con lo que los mexicanos generamos una empatía inmediatamente. Somos empáticos en cuanto a su sufrimiento, nos conmueve, de cierta manera nos motiva para hacer algo. Ejemplo de esto es la causa subida a Internet en la famosa plataforma de Change.org, donde se pedía un registro de 200 mil firmas para poder acoger 10 mil refugiados sirios. Algo que nos caracteriza como mexicanos es la solidaridad con otros y la generosidad.

Sin embargo, este tema no es nuevo para el país, es un tema con lo que los mexicanos generamos una empatía inmediatamente. Somos empáticos en cuanto a su sufrimiento, nos conmueve, de cierta manera nos motiva para hacer algo.

Sin embargo, también somos apáticos. Cuando somos participantes de los efectos de la migración en nuestro país, solemos ignorar a aquellas personas que buscan lograr mejorar su calidad de vida migrando a otros países. Los miramos con desprecio, e incluso los llegamos a estigmatizar y criminalizar; tenemos una información y actitud sesgada y selectiva.

La migración es fenómeno trasnacional que proviene principalmente de países en vía de desarrollo de zonas como Europa del Este, Asia Central, Sur de Asia y América Latina, dando un total del 81% de población migrante. La característica que comparte la población migrante se puede dividir entre la búsqueda de una mejor calidad de vida y en desplazamiento por cualquier tipo de conflicto, ya sea armado, político o en materia de seguridad.

La migración es fenómeno trasnacional que proviene principalmente de países en vía de desarrollo de zonas como Europa del Este, Asia Central, Sur de Asia y América Latina, dando un total del 81% de población migrante.

Existen varios flujos migratorios o rutas a lo largo del mundo, ya que la migración no es focalizada, sino que es un fenómeno de carácter dinámico, que se adecua a través del tiempo y del espacio por el que se hace presente.

El tener empatía hacia ciertos eventos, como la crisis migratoria y de seguridad que existe en Siria, es debido a que se crea esta empatía por lo que se observa en las imágenes de los medios de comunicación, refiriéndome a la multitud de personas que huyen del horror de la guerra que están viviendo en su país de origen e intentan entrar con desesperación a la Unión Europea, todo esto desde el año 2011. Sin embargo, son ciertos eventos los que detonan este sentimiento, como lo fue la imagen de la muerte del menor de edad ahogado en el mar de Grecia.

Mucha de la población del país ve, de cierta manera, este tema como distante para nuestra realidad. Sin embargo, México forma parte de este fenómeno porque es un país de origen, tránsito y destino de migrantes de todas partes del mundo, principalmente para la población de Centro América. Es aquí donde somos actores partícipes, tanto directa como indirectamente, dentro de este tipo de fenómenos.

Mucha de la población del país ve, de cierta manera, este tema como distante para nuestra realidad. Sin embargo, México forma parte de este fenómeno porque es un país de origen, tránsito y destino de migrantes de todas partes del mundo, principalmente para la población de Centro América.

Ahora reflexionando, ¿somos conscientes de lo que está pasando en el mundo o tenemos una visión e información selectiva, por medio de lo que los medios de comunicación nos venden? Siendo la novedad la crisis migratoria en países de Medio Oriente, y viendo al fenómeno “la migración un fenómeno, como un fenómeno distante”.

México, como se ha señalado, no es ajeno a este fenómeno. El país cuenta con sus dos fronteras territoriales sur y norte con características dinámicas, pues en ninguna se ha controlado el flujo de personas que día a día cruzan de manera legal o ilegal. México es uno de los países con mayor flujo migratorio a nivel mundial, en gran parte por su cercanía a los Estados Unidos y por conectar a Centro América.

Dos de las más importantes son la ruta de “La Bestia” que atraviesa los estados de Chiapas, Tabasco, Veracruz, San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La otra ruta es la del “Infierno” que cruza los estados de Oaxaca, Michoacán, Jalisco, Sonora, Chihuahua; solo por mencionar algunos. Más de la mitad del país es parte del tema migratorio. No es un tema del que se está exento.

Dos de las más importantes son la ruta de “La Bestia” que atraviesa los estados de Chiapas, Tabasco, Veracruz, San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La otra ruta es la del “Infierno” que cruza los estados de Oaxaca, Michoacán, Jalisco, Sonora, Chihuahua; solo por mencionar algunos.

Ahora, ¿por qué se genera una mayor empatía con los migrantes europeos y por qué la apatía hacia los migrantes centroamericanos? La sociedad mexicana prefiere ver los problemas desde una perspectiva lejana y sentir “empatía”, cuando es directamente afectada. Ante los ojos de la sociedad mexicana los migrantes centroamericanos se relacionan con delincuencia, falta de educación, pobreza y consigo traerían este tipo de problemas consigo.

Por otra parte, ya se ha aceptado socialmente que las personas provenientes de Siria sean aceptadas para terminar sus estudios en diversos estados de la República Mexicana, como fue el primer caso en Aguascalientes.

La sociedad mexicana ha antepuesto el tema de la migración como un tema global y no nacional, tanto que la semana pasada, los medios de comunicación no le dieron la difusión necesaria a un video donde el ICE (Immigration and Customs Enforcement) en Laredo, Texas, se recataron aproximadamente 120 migrantes. La primicia fue que se grabó con una bodycam por el cual se difundió la noticia.

Los medios de comunicación no le dieron la difusión necesaria a un video donde el ICE (Immigration and Customs Enforcement) en Laredo, Texas, se recataron aproximadamente 120 migrantes.

Por otra parte, el pasado 15 de Octubre en Monterrey se rescataron a 113 migrantes. Entre ellos 28 eran menores de edad, 76 provenían de Guatemala, 20 de El Salvador, 14 de Honduras, 2 de Ecuador y 1 de Nepal.

¿Acaso ésta fue una noticia internacional que devastara a la sociedad nacional? No, en lo absoluto la nota pasó por desapercibida. ¿Qué podemos hacer al respecto? Darle la importancia que merece el tema. Se ve como el mexicano tiene doble moral al tener empatía con los problemas lejanos, pero apatía a los problemas que están en casa.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Millennials, o, bolas aceleradas de frustración

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Quienes recientemente hayan visto la película “The Intern” (Pasante de Moda) con Robert De Niro y Anne Hathaway, seguro encontraron que los sacos que se vendían a través de “About The Fit”, a todos nos quedaron muy bien, pun intended.

La historia sobre el choque cultural de los baby boomers y los millennials en sus hábitos y expectativas profesionales toca terrenos muy cercanos, pero más la historia de nuestros deseos frustrados. À propos de recapitular quién es quién, los baby boomers son aquellos nacidos aproximadamente entre los años 1946 y 1964 quienes experimentaron una época de expansión económica y aumento del poder adquisitivo tras la Segunda Guerra Mundial. Los millennials somos (yo incluida, por supuesto) los hijos de los baby boomers, nacidos entre los años ochenta y 1995; conformamos más de un tercio de la fuerza laboral en muchos países (porcentaje que obviamente va en crecimiento), somos conocedores de las tecnologías y los que afortunada/desafortunadamente fuimos adoctrinados para pensar que somos capaces de cambiar al mundo. Consecuentemente, los millennials somos unos bultos frustrados y acelerados. Me explico…

La historia sobre el choque cultural de los baby boomers y los millennials en sus hábitos y expectativas profesionales toca terrenos muy cercanos, pero más la historia de nuestros deseos frustrados.

Las empresas hoy en día se encuentran en una batalla constante por atraer y mantener al talento millennial. Esto es real, ya que la mayoría de los jóvenes optamos por aquellas oportunidades que ofrecen un balance entre trabajo y calidad de vida, posibilidades de progreso, capacitación y desarrollo, a veces a costa de ganar más. Si nosotros creemos que podemos hacer una diferencia, sabemos que tenemos las herramientas y el know-how tecnológicos, necesitamos flexibilidad de horarios y espacios porque tenemos mucha movilidad y energía, y ante todo queremos sentirnos valorados y apreciados; el problema es éste: no encontramos oportunidades laborales en línea con nuestros deseos y potencial.

Las empresas hoy en día se encuentran en una batalla constante por atraer y mantener al talento millennial.

Para ejemplificar nuestra contienda, puedo relatar lo que me sucedió la semana pasada cuando asistí a una entrevista para una oportunidad de trabajo en una empresa multinacional, gigante y de mucho prestigio. Tras un vistazo a mi CV (que por cierto está hecho al pie de la letra de las recomendaciones de numerosos asesores vocacionales, reclutadores profesionales, amigos y familia), unas cuantas preguntas típicas sobre las expectativas de sueldo y demás detalles, se me dijo que “aquí entra la gente porque quiere crecer rápido, o sea, ganar dinero rápido”, y cuando expresé que mi meta a mediano plazo era la de concluir una maestría se me dijo que “aquí hay chavos que han trabajado y estudiado su maestría, y no te puedo explicar como se quejan de que ya no aguantan.” En otras palabras, se me dijo que el trabajo sería tan absorbente —de 8 a 8 nomás— que no me quedaría tiempo para hacer eso… ni ninguna otra cosa.

Así, a medida que la entrevista avanzaba y yo explicaba mis intereses y aspiraciones, que en resumidas cuentas tienen que ver con que mi trabajo tenga un marcado impacto social y que de preferencia tenga una posición de investigación, notaba que mi entrevistador iba cancelando mi potencial. Fui decorosamente “rechazada” por tener un propósito que va más allá del de sólo acumular capital estable en mi juventud. No bromeo cuando digo que el entrevistador utilizó las palabras “romperíamos tu corazón” al explicarme que oportunidades como las que yo busco no son posibles en esta empresa, ni en ninguna otra que él conciba. Lo que es más, eso que yo busco, independencia económica e impacto social a la vez, no es posible, que hay que hacer un trueque entre las cosas que deseamos. Y pensar que mi perfil en LinkedIn fue lo que los instó a buscarme. Creo que no pude reflejar con mucha claridad mis objetivos “hippies” y les hice perder su tiempo.

Así, a medida que la entrevista avanzaba y yo explicaba mis intereses y aspiraciones, que en resumidas cuentas tienen que ver con que mi trabajo tenga un marcado impacto social y que de preferencia tenga una posición de investigación, notaba que mi entrevistador iba cancelando mi potencial.

Esta discusión la he tenido muchas veces con mi familia, la de que no debería esperar que mis primeros trabajos sean en ninguna manera satisfactorios y que me estoy haciendo sonsa imaginando que un ‘proyectucho’ del tipo de la iniciativa de la sociedad civil, concebido en un Starbucks por unos cuantos jóvenes de mi edad pueda ser algún día autosustentable. ¿Mande? Por esto me han recomendado muchas veces buscar trabajo en la comedia, perdón, en el área de responsabilidad social de las empresas. ¿Cómo les explico que esos departamentos que supuestamente quieren hacer la diferencia trabajan bajo el mismo modelo que rechazamos los millennials?

Finalmente, estas discusiones con los baby boomers se vuelven absolutamente fútiles cuando se trata de alguien con mi perfil, una millennial internacionalista viviendo en un país en vías de desarrollo. ¡Ay, dolor! Debido a que los internacionalistas estudian a profundidad los problemas más complejos, persistentes y extendidos alrededor del mundo —la hambruna, el cambio climático, los conflictos bélicos en todas sus escalas, las desigualdades y las crisis económicas, los movimientos sociales, entre muchos otros— la necesidad millennial de hacer una diferencia es doblemente fuerte en mí. Sumémosle a estas circunstancias el vivir en un país cuyo ambiente emprendedor/startup es a lo sumo… ¿incipiente? Y con tanta necesidad social, conformo entonces el perfil más frustrado de los frustrados de nuestra generación. ¡Ah! Y soy a la que llaman la “intensa” de mis hermanas, pa’ terminarla de acabar.

Eso sí, creo que los millennials, más que frustrados y acelerados, estamos algo asustados, pues constantemente tratamos de darle sentido a lo transitorio de nuestra existencia.

Eso sí, creo que los millennials, más que frustrados y acelerados, estamos algo asustados, pues constantemente tratamos de darle sentido a lo transitorio de nuestra existencia. Sabemos que los modelos económicos y laborales están cambiando, sabemos que aún habiendo crecido de la mano de las nuevas tecnologías, éstas nos van a lograr superar y que hay una tremenda necesidad de estar a la vanguardia. Sabemos que gozamos de más opciones y libertades que nunca, no sabemos si querremos hijos o un matrimonio estable. A final de cuentas ¿qué significa todo eso hoy por hoy? Así que mamá, papá, sorry, no se trata de una angustia adolescente extendida, se trata de que me toca hacer esfuerzos extra para encontrar aquellos ‘proyectos’ (ya no les llamaré oportunidades laborales) de los cuales me pueda enamorar.

A final de cuentas ¿qué significa todo eso hoy por hoy? Así que mamá, papá, sorry, no se trata de una angustia adolescente extendida, se trata de que me toca hacer esfuerzos extra para encontrar aquellos ‘proyectos’ (ya no les llamaré oportunidades laborales) de los cuales me pueda enamorar.

Batallaré un poco más de lo que esperaban para encontrar el medio que me vaya a hacer más independiente y feliz. Disculpen que lo que ustedes dicen que tengo: “una carrera, hablas inglés y sabes usar la computadora”, no es ni remotamente suficiente para lo que ustedes me criaron ni para el acelere del mundo de hoy. Eso sí, no duden de que en medio de todo el caos, los millennials seguiremos sorprendiendo, a nosotros mismos también.

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El juego del Poder

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Dicen que la política y la religión son temas que no deben tocarse porque nunca se llega a ningún acuerdo y solo provocan discusiones, pero yo agregaría otro tema que no llega a ningún acuerdo: el futbol.

Aunque me gustaría referirme a la parte del juego y las pasiones, no es así. Me refiero a lo negro del futbol: la corrupción, la política y los intereses. Los tres tópicos tienen variables parecidas; mueven masas, se guían por los intereses de unos cuantos y que hoy en día no podemos distinguir en qué momento se desvirtuó su principal objetivo o fin al crear estos organismos.
¿Cómo es posible que la FIFA tenga más afiliados que las Naciones Unidas? Aunque cuestiono la benevolencia de ambas instituciones, es inconcebible pensar que se prefiere el desarrollo integral económico y social a través de la FIFA y no a través de la ONU. La FIFA a nivel macro sigue siendo el reflejo de la política interna de los Estados.

¿Cómo es posible que la FIFA tenga más afiliados que las Naciones Unidas? Aunque cuestiono la benevolencia de ambas instituciones, es inconcebible pensar que se prefiere el desarrollo integral económico y social a través de la FIFA y no a través de la ONU.

Recientemente se han hecho públicos los problemas de corrupción que existen en este organismo. En un principio la fiscalía general de Estados Unidos denunció los sobornos, compras de partidos y de las nuevas sedes para los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, entre otros actos corruptos. Aunque Joseph Blatter era el presidente en el momento en que se efectuaron estas acciones no hubo ninguna acusación en contra de él, sino que empezaron cazando a los líderes de menor rango de las diferentes federaciones.

A pesar de estos acontecimientos, Blatter decidió reelegirse y ganó la elección. Los patrocinadores estuvieron presionando para que Blatter dejara la presidencia. Desde la presidencia de Havelange hasta la actualidad se han registrado diversas anomalías, ¿pero por qué hasta ahora salen a la luz? ¿A quién afectaron realmente para tapar estos hechos corriendo a los líderes de las federaciones?

A pesar de estos acontecimientos, Blatter decidió reelegirse y ganó la elección. Los patrocinadores estuvieron presionando para que Blatter dejara la presidencia. Desde la presidencia de Havelange hasta la actualidad se han registrado diversas anomalías

Estas mismas preguntas se hacen en el caso de Guatemala. Los guatemaltecos lograron quitar al presidente Otto Pérez Molina, ¿pero realmente fue la sociedad organizada la que logró remover a este presidente? Mi respuesta es: no; aunque se ha avanzado en temas de participación ciudadana en América Latina, no tenemos una democracia tan consolidada para poder llegar a efectuar estas acciones sin ayuda de un poder superior. En este caso fue la élite la que impulsó la salida del presidente.

Estas mismas preguntas se hacen en el caso de Guatemala. Los guatemaltecos lograron quitar al presidente Otto Pérez Molina, ¿pero realmente fue la sociedad organizada la que logró remover a este presidente?

Desde el inicio del mandato de Otto Pérez Molina, un sector de la población se manifestó en contra. Particularmente las comunidades indígenas, debido a los antecedentes que tiene con este sector de la población. No tuvo mucho eco en los demás sectores esta postura, como se pudo ver en el caso de la FIFA. Fue hasta que se metieron con el sector poderoso (clase alta, patrocinadores y bancos) que se buscó una solución efectiva por la vía legal.

Desde el inicio del mandato de Otto Pérez Molina, un sector de la población se manifestó en contra. Particularmente las comunidades indígenas, debido a los antecedentes que tiene con este sector de la población.

Aunque Guatemala está construyendo las bases para tener un gobierno más efectivo, democrático y transparente, no se ve que este hecho haya traído como consecuencia el involucramiento activo de la población o incluso que los nuevos candidatos estén a la altura de los retos que va a tener que afrontar Guatemala en la búsqueda de reconstruir el tejido social.

Esto solo demuestra la debilidad de las instituciones y el poder de toma de decisiones que recae en unos cuantos. ¿Estamos viviendo en una democracia? ¿Tenemos indicios de estar siquiera cerca a la práctica democrática? Al comparar estos dos casos me doy cuenta que no.

No tenemos gobiernos fuertes seguidos de una sociedad civil organizada y dispuesta a luchar por sus derechos y a ejercer sus obligaciones. Tenemos organismos internacionales tan importantes como la FIFA que no acepta la democracia dentro de sus filas y que efectúa copas del mundo en países con problemas sociales gravísimos. En pleno 2015 siguen los gobiernos y las instituciones involucradas en temas de corrupción y de violación a los derechos humanos.

No tenemos gobiernos fuertes seguidos de una sociedad civil organizada y dispuesta a luchar por sus derechos y a ejercer sus obligaciones. Tenemos organismos internacionales tan importantes como la FIFA que no acepta la democracia dentro de sus filas y que efectúa copas del mundo en países con problemas sociales gravísimos.

Estamos en una falsa realidad, donde nos dejan ser parcialmente libres en algunos temas para ser totalmente dirigidos en otros. Vivimos en una sociedad que nos da la ilusión de libertad, pero unos cuantos deciden el futuro de la mayoría, y estas decisiones se basan en intereses particulares y no en las peticiones o necesidades de la mayoría. Algo estamos haciendo mal como sociedad. No tenemos un frente común para luchar por nuestros derechos y no se ve cuando se termine esta manipulación de la realidad. En lo único que somos libres es en apatía.

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Las 5 estrategias del boxeo para la política

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Un combate se gana o se pierde muy lejos de testigos: en el gimnasio, mucho antes de bailar bajo las luces.
Muhammad Alí

La indignación deportiva ha invadido mi corazón: México no ganó ni una medalla en el Mundial de Boxeo, que culminó hoy en Catar; y días antes vi fotografías de la Selección Mexicana de Boxeo pidiendo dinero en camiones y plazas públicas para poder asistir al evento. Nuestros campeones más prometedores—Joselito Velázquez, Lindolfo Delgado y Marvin Cabrera—fueron eliminados. Y cómo no iba a pasar esto, si un par de días antes no tenían asegurados los recursos para asistir a la competencia y dependieron de la generosidad de boxeadores profesionales para cubrir los gastos de su campamento de preparación. Hago este ejercicio de reflexión en defensa de la disciplina del boxeo pues, este deporte al que no se le asigna dinero suficiente de nuestros impuestos, puede aportar lecciones valiosas.

Funcionarios que acaban de tomar posesión de sus cargos (sí, ustedes gobernadores, alcaldes, jefes delegacionales, diputados federales y locales): suena la campana ¡ding, ding, ding! y como dice Michael Buffer: Let’s get ready to ruuuuumbleee!

Funcionarios que acaban de tomar posesión de sus cargos (sí, ustedes gobernadores, alcaldes, jefes delegacionales, diputados federales y locales): suena la campana ¡ding, ding, ding! y como dice Michael Buffer: Let’s get ready to ruuuuumbleee!

Nota: Si no les encanta el boxeo, agárrenle un poco de cariño porque se invirtieron al menos un millón de dólares de nuestro dinero en “la pelea del siglo” entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather. Aunque no lo crean, la Secretaría de Turismo de México ahora también patrocina eventos boxísticos internacionales. Mientras la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) argumenta la falta de recursos para apoyar a atletas en competencias internacionales, otras instituciones de gobierno invierten en eventos deportivos donde no hay mexicanos compitiendo. Qué paradoja ¿verdad?

TeamMexico

Bueno, regreso a nuestro tema porque esto de los recursos públicos puede ser muy frustrante.

Lecciones hay muchas, pero aquí propondré las 5 más necesarias. Aclaro: no quiero ver políticos tirándole upper cuts y ganchos al hígado a sus rivales. Me gustaría ver a profesionales tomándose sus cargos públicos y batallas políticas con disciplina, estrategia, honestidad y pasión. Intento pintarles a los mejores boxeadores profesionales—Pacquiao y Mayweather—no como seres infalibles, sino como guerreros que innovan constantemente y de los cuales hay mucho que aprender.

Round 1: conducirse con disciplina, y ser sancionados de no ser así
Contrario a lo que algunos piensan, en el boxeo no solo se requiere fuerza bruta sino una combinación de gracia, inteligencia y estrategia. El boxeo es el arte de adaptarse rápidamente e imponerse en un marco de reglas fijas. Es un deporte donde la responsabilidad de cumplir con las reglas es individual. Los peleadores tienen un peso límite, pruebas antidoping en orina y sangre, y detalles específicos de vendaje y peso de guantes como requisito para subir al ring. Las consecuencias del mínimo incumplimiento pueden ser multas millonarias, suspensiones de meses o años del deporte y cancelación de peleas.

¿Se imaginan qué pasaría si los políticos cumplieran las reglas y recibieran sanciones ejemplares de no hacerlo, si se les exigiera disciplina y compromiso con su profesión?

Entre los boxeadores hay un respeto a la profesión. Por ejemplo, en 19 años de carrera Floyd Mayweather—considerado el mejor boxeador libra por libra—ha fallado en el límite de peso una sola vez: contra Juan Manuel Márquez en el 2009. Qué decir del compromiso y la disciplina con sus rutinas de entrenamiento. Correr diario, entrenar más de 8 horas continuas, estar en campamentos de concentración, respetar un régimen alimenticio estricto, no tomarse días libres en momentos estratégicos de preparación, etc.

¿Se imaginan qué pasaría si los políticos cumplieran las reglas y recibieran sanciones ejemplares de no hacerlo, si se les exigiera disciplina y compromiso con su profesión?

Round 2: rodearse de un equipo de verdaderos expertos
Mayweather y Pacquiao están rodeados del mejor talento disponible en cada área de expertise que requiere su profesión. Freddie Roach, entrenador de Pacquiao, ha sido nombrado entrenador del año en varias ocasiones y es reconocido por crear su propio equipo de entrenamiento para desarrollar fortalezas a partir de las debilidades de sus pupilos. Otro ejemplo es Alex Ariza—antiguo preparador físico de Pacquiao, hoy en las filas de Mayweather Promotions—quien es considerado de los mejores por promover la diversificación del trabajo muscular y diseñar entrenamientos acuáticos para propiciar la regeneración de articulaciones.

Como ven no todo es perfecto, en el boxeo como en la política también hay chapulines. Sin embargo, lo que no se puede perder de vista es que en la conformación del equipo hay un estándar claro de excelencia y de especialización.

¿Qué pasaría si nuestros políticos se rodearan de los mejores profesionales y no sólo de un séquito de compadrazgos que no tienen la preparación necesaria para hacer con excelencia el trabajo que requiere su cargo?

Round 3: ser sujeto de evaluación continua
La estrategia para enfrentar cada compromiso boxístico no proviene de ocurrencias. Todo, absolutamente todo, está basado en evidencia sólida y en el estudio cuidadoso del estilo del oponente y de nuevas tecnologías de entrenamiento. Recientemente Freddie Roach declaró que estudió 5 años a Mayweather para poder diseñar el entrenamiento de Pacquiao. Los objetivos alcanzados en cada contienda son resultado de procesos de aprendizaje constante. Una combinación de habilidades, práctica y tecnología que se monitorean y se rediseñan en cada periodo de entrenamiento.

¿Qué pasaría si nuestros políticos instauraran procesos serios de monitoreo y evaluación de desempeño, si utilizaran bien la tecnología para hacer mejor su trabajo?

¿Qué pasaría si nuestros políticos instauraran procesos serios de monitoreo y evaluación de desempeño, si utilizaran bien la tecnología para hacer mejor su trabajo?

Round 4: tener respeto por el público
Tanto Pacquiao como Mayweather vienen de infancias difíciles, llenas de carencias. El primero comenzó a boxear para llevar comida a su casa, y el segundo puso su atención en el boxeo para enfrentar el encarcelamiento de su padre por venta de drogas. Ambos han expresado abiertamente que, debido a lo que vivieron, quieren ser un ejemplo a seguir y que respetan a su público. En la última conferencia de prensa que dieron en Las Vegas agradecieron a sus seguidores por impulsar su carrera y tenerlos en la posición privilegiada en la que ahora están.

¿Qué pasaría si los políticos honraran a quienes votaron por ellos, si también quisieran ser un ejemplo, si entendieran que son empleados de los ciudadanos?

Round 5: hacer entrenamientos y pesajes públicos
Como entusiasta de la transparencia y la rendición de cuentas, todo lo que sea abierto al público es bienvenido. Más allá de la aglomeración de periodistas que producen los entrenamientos públicos, la señal valiosa que emiten es que los boxeadores quieren demostrar que están en forma y que van a llegar al combate con la mejor preparación física. Pasa lo mismo con los pesajes, todo el trámite se hace frente a cientos de periodistas, cámaras y promotores, sin nada que esconder.

¿Cómo ven políticos? ¿Quién se apunta a un entrenamiento intensivo de boxeo? ¿Quién se da a la tarea de asignar dinero suficiente a deportistas con mérito? ¿Quién se atreve a tomar las lecciones provenientes del boxeo y cambiar las reglas del juego actual?

¿Qué pasaría si todos los políticos fueran abiertos, si nos enseñaran públicamente sus pertenencias, intereses y números fiscales, si por ejemplo todos presentaran sus #3de3? (si no sabes qué es esto, puedes revisar el link porque es muy importante que sepas)

Es tanta la conexión entre las características y estrategias que requieren un boxeador y un político, que la combinación de ambas profesiones ya ha sido probada con éxito (por favor no piensen en Kahwagi porque ese es un mal ejemplo). El año pasado el campeón mundial Vitali Klitschko se retiró invicto del boxeo para ser electo como alcalde de Kiev, Ucrania en un momento de grandes tensiones políticas; y Emmanuel Pacquiao ha sido electo dos veces al Congreso de Filipinas.

¿Cómo ven políticos? ¿Quién se apunta a un entrenamiento intensivo de boxeo? ¿Quién se da a la tarea de asignar dinero suficiente a deportistas con mérito? ¿Quién se atreve a tomar las lecciones provenientes del boxeo y cambiar las reglas del juego actual?

**Gracias a Luis Macías Lam por contribuir a este texto y a Ángel Gutiérrez, entrenador de la Escuela de Boxeo Satélite Querétaro, por guiarme en mi amor por el boxeo.

*Perfil: Karina Sánchez es una geek de las políticas públicas, fan del boxeo, la música y la comida. Es maestra en administración pública y está obsesionada con lograr que las mejores ideas de gobierno se traduzcan en beneficios tangibles para las personas más vulnerables de México. Actualmente trabaja para Fundación Este País (@FundacionEP)

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Reflexión sobre la designación de Ministros en la Suprema Corte de Justicia

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Supremae legis servi sumus ut liberi esse possimus. (De la ley suprema siervos somos para poder ser libres.)
– Inscripción en latín en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, debajo del mural de José Clemente Orozco.

La preocupación sobre la politización de la Suprema Corte es generalizada en todo el país. Este noviembre concluyen su cargo dos ministros, la Min. Olga Sánchez Cordero y el Min. Juan Silva Meza, y corresponde al Presidente de la República, conforme a lo dispuesto en el artículo 96 de nuestra Constitución Política, presentar una terna con sus nominaciones al Senado de la República para que éste designe a los sucesores de los ministros salientes.

La preocupación sobre la politización de la Suprema Corte es generalizada en todo el país.

Grandes académicos, políticos y activistas han creado un movimiento social para exigir al Presidente Enrique Peña Nieto que incluya en su terna a personas con carrera judicial y que no pertenezcan a ningún partido político. Lo que se busca es que no se repita lo que sucedió el año pasado con la designación del Min. Eduardo Medina Mora, evento que significó el colmo de los colmos para evidenciar la prostitución de nuestro máximo órgano judicial a los intereses políticos del Gobierno Federal en lugar de a la legalidad (que conste que digo legalidad y no justicia, porque considero que nuestra Suprema Corte no busca proteger esta última, sino la primera; aunque éste es otro tema).

Grandes académicos, políticos y activistas han creado un movimiento social para exigir al Presidente Enrique Peña Nieto que incluya en su terna a personas con carrera judicial y que no pertenezcan a ningún partido político.

De entre todas las grandes personalidades y figuras públicas que integran e impulsan este movimiento social, se encuentra liderándolo el Lic. Alejandro Madrazo Lajous. Él fue quien en su momento también lideró el movimiento en contra de la designación del Min. Eduardo Medina Mora y es quien ahora exige que tengamos una Suprema Corte “sin cuotas, ni cuates”.

El Lic. Madrazo y otras decenas de miles de ciudadanos exigen al Presidente que no proponga candidatos por compadrazgo y con conflictos de intereses y al Senado, que tengan una auscultación abierta, que verdaderamente analicen detenidamente la terna y fundamenten y motiven a la ciudadanía la designación de los dos ministros que queden.

Su petición no sólo me parece pertinente, sino acertada, puesto que ya ha pasado antes que se ha “infiltrado” en la Corte una persona incapaz y con conflicto de interés (léase el Min. Medina).

En entrevista con El Universal TV, explica el Lic. Madrazo que precisamente el lema de “Una Suprema Corte #SinCuotasNiCuates” atiende a exigir que no se designen los ministros conforme a “cuotas” de los partidos políticos, ni a los “cuates” del Presidente. Suscribo con esta exigencia.

Pero no todos están de acuerdo con este movimiento social que ha cobrado tanta relevancia nacional. Entre los opositores, se encuentra el Mtro. Gerardo Laveaga Rendón, quien reclama en un artículo en Excélsior que proponer candidatos ante el Senado es facultad constitucional del Presidente y “nadie tendría porqué entrometerse para decirle a quién debe impulsar y a quién no”.

Pero no todos están de acuerdo con este movimiento social que ha cobrado tanta relevancia nacional.

Escribe el Mtro. Laveaga que tampoco está de acuerdo con las “cuotas”, como lo plantea el movimiento social en cuestión, y estima que se deben impulsar personas visionarias y con autoridad moral que cambien el rumbo de México a través de una Corte “vigorosa”.

Sin embargo, deja muy claro que para tomar estas decisiones están el Presidente y el Senado, no nosotros: “para eso los elegimos”, expresa.

La posición del Mtro. Laveaga sobre que necesitamos una renovación de la Suprema Corte, debemos de convertirla en una corte constitucional y no que trate asuntos menores y que requerimos ministros valientes que no tengan miedo de innovar en sus sentencias, es compatible con la mía.

Empero, difiero en que debemos dejarle el trabajo, así a ciegas, a los constitucionalmente facultados y abstenernos de presionar y exigir una terna decente. Y en esto coincide conmigo el Lic. Alejandro Madrazo, con quien conversando el día de ayer me dijo que “defender esto [que no debemos de exigir ni al Presidente, ni al Senado] sería decir que los ciudadanos debemos votar un día y callar seis años”.

Es por eso que en este sentido, no estoy de acuerdo con esta línea que postula el Mtro. Laveaga y apoyo públicamente el movimiento del Lic. Madrazo. Aunque quisiera apuntalar que las posturas de ambos no son incompatibles, sino difieren en dos únicos aspectos: el de presionar socialmente al Presidente y el de las características que deben tener los aspirantes a ministros.

El Mtro. Laveaga “apuesta a que el Presidente considerará” lo que el país necesita; el Lic. Madrazo, no (y justificadamente, en mi opinión, porque ya nos demostró nuestro mandatario en su designación pasada que no tiene los mejores intereses de la Corte y su legitimidad en mente).

Al Lic. Madrazo Lajous le gustaría que se propusieran en la terna a personas con carrera judicial, según lo ha dicho en varios medios. (Una persona con carrera judicial lo es si ha desempeñado varios cargos en los órganos jurisdiccionales y así ha adquirido experiencia, formación y conocimientos por los que tiene méritos.)

El Mtro. Laveaga “apuesta a que el Presidente considerará” lo que el país necesita; el Lic. Madrazo, no (y justificadamente, en mi opinión, porque ya nos demostró nuestro mandatario en su designación pasada que no tiene los mejores intereses de la Corte y su legitimidad en mente).

Al Mtro. Gerardo Laveaga no le gusta esta idea y preferiría que fueran propuestos candidatos más aventados, quizá de la academia, a que fueran magistrados o jueces, puesto que estos suelen ser muy cerrados. “De un juez o un magistrado espero rigor técnico; de un ministro, espero audacia e imaginación”, me platicó el día de ayer.

A mí me gustaría que un puesto lo ocupara un abogado de la academia y que el otro puesto lo ocupara un abogado litigante. Estaría muy bien tener dos perspectivas y visiones frescas que hacen falta en nuestra tan desgastada Suprema Corte. Indubitablemente, necesitamos ministros innovadores y no inflexibles.

A mí me gustaría que un puesto lo ocupara un abogado de la academia y que el otro puesto lo ocupara un abogado litigante.

Pero independientemente de las particularidades que estimemos todos que deben tener los nominados para ocupar el cargo de ministros, yo diría que podemos todos consensuar en que no pueden ser militantes de algún partido político, ni “cuates” del Presidente de la República.

Ustedes, ¿qué opinan?

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La dupla está hecha

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Estamos a más de un año de la elección en los Estados Unidos. Aunque en el Partido Republicano nada parece estar decidido, en el contrario en el Partido Demócrata ya todo parece estar en su lugar, y no hay grandes sorpresas. La pregunta es: ¿podrán contra Donald Trump en caso de que este sea el candidato republicano?

¿Podrán contra Donald Trump en caso de que este sea el candidato republicano?

El pasado martes 13 de octubre se realizó el primer debate entre los aspirantes a la candidatura demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. Como favorita, y sin grandes asombros, llegó Hillary Clinton, y por detrás de ella Bernie Sanders, alguien a quien muchos consideran “socialista”. Tanto la candidata y el candidato eclipsaron la participación de los demás contendientes.

Muchos después de ver el debate consideraron que Bernie Sanders es la mejor opción para el Partido Demócrata, pero dudo que sea en realidad él, el candidato a la presidencia. De nueva cuenta, y aunque suene lógico, la única candidata ya casi seleccionada por el partido demócrata es Clinton. ¿Su compañero en la boleta? Bernie Sanders.

La mecánica que se pudo apreciar entre los dos, y la defensa que hizo Sanders del escándalo de los “mails” de Clinton, dan cuenta de que ya todo esta acordado dentro del Partido Demócrata.

La mecánica que se pudo apreciar entre los dos, y la defensa que hizo Sanders del escándalo de los “mails” de Clinton, dan cuenta de que ya todo esta acordado dentro del Partido Demócrata. Aunque Sanders sería un extraordinario candidato a la presidencia, Hillary es la única que le podría dar competencia a Donald Trump.

Aunque Sanders sería un extraordinario candidato a la presidencia, Hillary es la única que le podría dar competencia a Donald Trump.

Es cierto que Hillary podría parecer un tanto hipócrita, al final del día fue Secretaria de Estado de los Estados Unidos, e incluso hizo un libro hace un par de años para justificar todo lo que hizo mal durante su estancia en ese puesto. Pero en realidad es la única opción viable para los demócratas en este momento. Aunque hay muchos rumores que a Trump no le irá tan bien en Iowa como se cree, y que posiblemente esto lo encamine a abandonar sus ambiciones por la presidencia, nada está seguro.

El fenómeno Trump es muy fuerte en el vecino país del norte. Podemos comparar a Trump con el fenómeno de los candidatos independientes en México, debido a que muchos de estos no tienen el discurso político tradicional, y atraen a la gente. Trump es exactamente eso, rompe el molde, y la gente lo sigue; además ha sabido darle en el punto a los temas que son de relevancia para la clase media estadounidense.

Clinton y Sanders, serían la dupla perfecta para poder derrocar a “The Donald” y quitarle la sonrisa.

Clinton y Sanders, serían la dupla perfecta para poder derrocar a “The Donald” y quitarle la sonrisa. Todavía falta más de un año para la elección general y mucho puede pasar en estos meses; pero de algo estoy seguro, la dupla demócrata ya está hecha. Sólo falta que en la Convención Demócrata, el año entrante, la ratifiquen.

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LA CULTURA DE LA IMAGEN CORPORAL

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Vivimos dentro de una sociedad cada vez más “globalizada”, en la cual la información fluye a una velocidad que, en muchas ocasiones, nos es difícil de alcanzar. Este acceso, fácil y rápido, a una gran cantidad de información puede ser un gran problema cuando buscamos integrar el conocimiento de un determinado problema. Debemos ser muy selectivos en los criterios de investigación, si no queremos terminar confundiéndonos con tanta información disponible, la cual muchas veces es muy contradictoria.

Uno de los temas en salud que más frecuentemente se abordan es, sin duda, el control de nuestro peso. La obesidad es una condición a la cual se le atribuye ser una de las causas más importantes en el desarrollo de muchas enfermedades de las llamadas crónico-degenerativas. Desde el siglo pasado se ha hecho mucho énfasis en la necesidad de mantener nuestro peso corporal bajo control, y el mantener una actividad física adecuada para prevenir enfermedades y complicaciones a nuestro estado de salud.

Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal.

Este conocimiento ha generado una cultura de rechazo hacia la condición de obesidad en las personas. Se ha generalizado una conciencia colectiva en favor de una “alimentación sana” y una actividad física vigorosa, como los ideales a perseguir por nuestra sociedad. Existe una gran cantidad de dietas, medicamentos, métodos y suplementos en el mercado para ayudar a perder peso. Cada vez más personas modifican sus hábitos alimenticios y los de sus familias buscando acercarse al peso ideal. En particular se ha hecho mucho énfasis en evitar el sobrepeso tanto en niños como en los adolescentes para evitar que se conviertan en adultos obesos.

Aunque es un hecho comprobado el impacto que tiene el sobrepeso sobre nuestra salud, vale la pena analizar toda la información con cautela, para evitar caer en errores que puedan afectar nuestra salud.

Las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

En su artículo de revisión, la Dra. Linda Bacon (Nutrition Journal. 2011, Vol. 10 Issue 1, p 9-21), nos compartió información muy importante y esclarecedora. En este artículo se demuestra que la longevidad en las personas con sobrepeso ligero es igual o mayor que en las personas delgadas, también se demostró que las personas con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas son las personas que se han sometido constantemente a dietas que las hace perder peso para luego volver a aumentar ese peso. La variación intermitente de peso es más riesgosa para nuestra salud que el sobrepeso.

Las conclusiones de este artículo son muy claras: recomienda modificar los hábitos higiénico-dietéticos de manera gradual y sin enfocarse en el peso del paciente. Las dietas enfocadas en reducir de peso a los pacientes son la que con mayor frecuencia fallan, provocando que el paciente sufra los llamados “rebotes” (ciclos de pérdida de peso con recuperación rápida del mismo o mayor peso). No sólo provocan estas variaciones, sino que también son responsables de otros daños a la salud, como son la depresión causada por la frustración de haber fallado en sus metas, la baja autoestima en los pacientes, los trastornos alimentarios graves y la estigmatización y discriminación de los pacientes.

Nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable.

Las ganancias que reporta “la industria de la pérdida de peso” en los Estados Unidos son de 58,600 millones de dólares anuales. Es por eso que nos vemos constantemente bombardeados por publicidad que nos intenta convencer que un cuerpo delgado es un cuerpo saludable. El impacto social de este fenómeno es muy costoso en términos económicos y de salud. El someterse a dietas constantemente, las cuales tienen efectos temporales y posteriormente volver a padecer el sobrepeso, es extremadamente dañino en términos del metabolismo. En términos psicológicos el impacto es aún mayor, los pacientes con sobrepeso son muy susceptibles de padecer trastornos emocionales, el “bullyng” hacia los niños y adolescentes con sobrepeso es una conducta común en escuelas y grupos sociales. Incluso muchos niños con sobrepeso sufren de maltrato familiar con el consecuente daño a su autoestima. El próximo viernes, en este mismo espacio, comentaremos más ampliamente el impacto psicológico del sobrepeso.

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Entrevista con el Lic. Fernando Margáin

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El Lic. Fernando Margáin nos habla un poco sobre su experiencia en el pasado proceso electoral. También su punto de vista de la crisis actual en el PAN de NL y que le depara a San Pedro Garza García con Mauricio Fernández. Además da su punto de vista del nuevo gobierno independiente de Jaime Rodríguez “el Bronco” y que significa esto para los partidos políticos.

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CORRESPONSABILIDAD ES ACTUAR EN SOCIEDAD

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Gracias a la revolución participativa que hemos vivido en los últimos meses, temas como responsabilidad, ética y ciudadanía, han cobrado mayor fuerza en la comunicación del colectivo social. Las demandas entre gobierno y sociedad ya no son vistas de forma unilateral, en cambio, esta nueva conciencia ha permitido crear nuevas herramientas y plataformas a fin de generar acuerdos sostenibles en el largo plazo.

Sin embargo, no todo se reduce a Gobierno y Sociedad Civil. Hay más actores que son necesarios poner en juego cuando se habla de corresponsabilidad, como son el sector privado y la academia. Sobre todo en esta etapa tan importante en donde se están gestionando los espacios de concertación.

Comúnmente, cuando hablamos de “Responsabilidad Social”, nos referimos a las actividades del sector privado, y utilizamos el término específicamente para definir aquellas empresas que contribuyen con programas sustentables en sus tres dimensiones: económico, social y ambiental.

¿Es realmente el sector privado el único responsable del bienestar social de la comunidad donde opera?

Dejando de lado la responsabilidad implícita del gobierno, ¿es realmente el sector privado el único responsable del bienestar social de la comunidad donde opera? Pareciera que “Responsabilidad Social” se ha vuelto un concepto intrínseco del sector empresarial, misma razón que ha hecho del sector privado un blanco fácil para la crítica cuando los objetivos operacionales no se ven cumplidos.

Sin embargo, podemos encontrar puntos de convergencia. Algunos de los principios universales empresariales abarcan conceptos como corresponsabilidad, confianza, ética, transparencia, desarrollo social, honestidad y legalidad; principios que fácilmente aplican a las operaciones de los individuos, del gobierno, de la sociedad civil y academia.

No es posible concebir un desarrollo sostenible a largo plazo, si todos los actores de la sociedad no participan y llevan a cabo acciones que demuestren el compromiso social de cada uno de ellos por el bienestar común. El Gobierno por si solo no es el responsable de fortalecer el Estado de Derecho, así como la academia por si sola no es responsable de la formación ética y ciudadana de nuestra sociedad.

Del mismo modo, cada una de estas organizaciones está conformada por individuos, y está en nosotros hacer que todo lo anterior sea posible, es ahí donde empieza nuestra corresponsabilidad. Al fin de cuentas, es de la composición de individuos con ideales y objetivos enfocados hacia el bien común, de donde la sociedad civil nace y obtiene toda su fuerza.

Participemos activamente en espacios de diálogo y concertación, con el fin de generar acuerdos que hagan posible el desarrollo sostenible de nuestras comunidades.

Es por ello que mi invitación, es a que los diversos actores; es decir, empresa, academia, gobierno, organizaciones civiles e individuos; a ti y a mí desde nuestra trinchera, participemos activamente en espacios de diálogo y concertación, con el fin de generar acuerdos que hagan posible el desarrollo sostenible de nuestras comunidades.

Enhorabuena por estos espacios, ya que nos permiten entablar comunicación entre los diferentes sectores. Confiemos en que a partir de ello se generen acuerdos multisectoriales con el fin de promover y ampliar la participación.

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El ‘hacking cívico’ como forma de participación ciudadana

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Hace un par de días, se escribió en esta redacción acerca de qué es “gobierno abierto” y “tecnología cívica”. Me pareció una buena forma de acercar a los lectores a este tema. En ánimos de continuar con estos esfuerzos, me gustaría hablar ahora sobre el cómo y el por qué hacer hacking cívico.

Empecemos por lo primero: ¿qué es el hacking cívico? El hacking cívico se refiere al uso de habilidades en tecnología para resolver problemas y retos que afectan a una comunidad en particular (por ejemplo: una ciudad). Cabe aclarar que la palabra ‘hacking’ no tiene nada que ver con las imágenes representadas en los medios sobre criminales vulnerando sistemas; al contrario, en este contexto, el hacker cívico es un ciudadano ordinario que busca encontrar soluciones creativas a problemas complejos.

Ante la falta de estos mecanismos para involucrarnos en las decisiones que se toman en gobierno, el hacker cívico no espera a que el gobierno los proponga ni se queda con los brazos cruzados, sino que se organiza con otros hackers cívicos para que las construyan ellos mismos.

La participación ciudadana se refiere a las formas en las que los ciudadanos interactúan con sus gobiernos para generar cambios en la sociedad. Idealmente, todos los ciudadanos podríamos influir en el proceso de toma de decisiones públicas. En la práctica, los mecanismos para hacerlo suelen ser complejos y a veces hasta prohibitivos en cuestiones de tiempo. Ante la falta de estos mecanismos para involucrarnos en las decisiones que se toman en gobierno, el hacker cívico no espera a que el gobierno los proponga ni se queda con los brazos cruzados, sino que se organiza con otros hackers cívicos para que las construyan ellos mismos.

Este es quizá uno de los valores centrales del hacking cívico: el llamado a tomar acción. Y considero que es una de las razones más importantes por las cuales debemos hacer hacking cívico, ya que el tomar acción nos permite retomar nuestro rol como ciudadanos.

¿Cómo puede un ciudadano empezar a hacer hacking cívico?

Ahora, ¿cómo puede un ciudadano empezar a hacer hacking cívico? Aquí les muestro unas sugerencias:

1. Asiste a una reunión de hacking cívico en tu ciudad. Existen algunos grupos de hacking cívico en el país. En Codeando México tenemos comunidades en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Si vives en un lugar en donde no haya una comunidad local de hacking cívico, es fácil empezar una en tu ciudad, universidad, empresa, etc. Las reuniones de hacking cívico aparte de ser divertidas, conocerás a personas interesadas en mejorar su ciudad.

2. Busca personas con quien colaborar. Generalmente habrán equipos trabajando en proyectos que les dará mucho gusto que te sumes a ellos. También puedes empezar tu propio equipo e invitar a gente a que se sume. Si eres desarrollador de software, busca a alguien que se especialice en el dominio del problema que quieres resolver, ¡te sorprenderás lo que puede aprender de esa persona! Si no sabes desarrollar código, busca dentro o fuera de la comunidad a uno a quien le guste tu idea.

3. Construye una solución, por más pequeña que sea. Las pequeñas victorias siempre son mejores que los proyectos ambiciosos pero inconclusos. Por ello, es recomendable empezar por proyectos pequeños y poco a poco crear proyectos más grandes. Algunos tipos de soluciones que puedes desarrollar son: visualizaciones de datos, procesos de apertura de datos, mini-sitios informativos… hasta apps móviles y plataformas completas. El límite son tus ganas de generar cambios y tu capacidad de trabajar en equipo.

4. Comparte tu solución. Si las plataformas por excelencia de los clicktivistas son Facebook y Twitter, la del hacker cívico son GitHub y/o BitBucket, que son plataformas para desarrollar código de manera colaborativa y compartirlo (entre otras cosas).

Desde luego, existen más formas en las que puedes empezar a hacer hacking cívico, pero me parece que siguiendo estos cuatro pasos son un gran comienzo.

Hacer hacking cívico significa poner en manos propias los cambios que queremos ver en la sociedad, al menos aquellos que la tecnología puede generar.

Como conclusión, me gustaría rescatar que hacer hacking cívico significa poner en manos propias los cambios que queremos ver en la sociedad, al menos aquellos que la tecnología puede generar. Los invito a todos ser parte de este movimiento, ya sea con Codeando México o en otros esfuerzos.

Si tienes más dudas o comentarios, mi Twitter es @miguelsalazarg.

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