Biden ofrece a AMLO trato de iguales

Comparte este artículo:

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ofreció a su homólogo Andrés Manuel López Obrador no dar a México un trato de amigos del sur, sino un trato de iguales.

Durante la primera reunión entre los dos mandatarios, el estadounidense aseguró que su Gobierno construye una nueva relación con México, basada en el respeto.

“Siempre dije que no iba a ser la política de buenos vecinos sino la política de iguales. Y en realidad, señor presidente, ya no usamos expresiones como nuestros amigos del sur, sino que estamos hablando de nuestros pares, nuestros países están en pie de igualdad y eso es lo que me gusta. Y en realidad es una nueva relación, una relación emergente que se basa en el respeto mutuo”, dijo Biden en rueda de prensa en la Casa Blanca.

Por su parte, López Obrador correspondió el mensaje y celebró la postura de Biden.

“Él quiere que el trato sea respetuoso y entre iguales. Me lo manifestó desde la primera vez que conversamos por teléfono, ya como presidente de Estados Unidos, me dijo de que no nos iban a ver como el patio trasero, cosa que agradecemos, porque de esa manera no necesitamos estar reafirmando nuestros principio de independencia y de soberanía. Agradecemos mucho ese trato respetuoso y vamos a ayudar, vamos a participar para la integración económica de América del Norte y de todo el continente, fortalecer nuestra región ante el avance de otras regiones en el mundo, integración económica con respeto a nuestra soberanía”, expresó el mandatario mexicano.

Por otro lado, López Obrador cumplió con lo anunciado la semana pasada en Nueva York, donde adelantó que expresaría a Biden su pleno respaldo al plan para regularizar a 11 millones de migrantes.

“Deseamos que lo apoye el Congreso, los legisladores del Partido Demócrata como el Partido Republicano. La reforma beneficiará a millones de mexicanos que viven honradamente en Estados Unidos. Es una iniciativa con dimensión social y para hacer justicia”.

Por su parte, Biden destacó la relevancia de su Plan de Infraestructura y Gasto Social para una reactivación económica y reconoció que, en las conversaciones, se abordarán temas como control de la pandemia y migración.

López Obrador admitió la importancia del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá como elemento para la integración económica de Norteamérica.

Las expresiones públicas de ambos Jefes de Estado se registraron luego de una reunión privada de apenas unos minutos.

Critica Ted Cruz gobierno de AMLO por caso Salvador Cienfuegos

Comparte este artículo:

El senador del Partido Republicano, Ted Cruz, señaló que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador incumplió con su promesa de investigar o acusar penalmente al general Salvador Cienfuegos en cuanto fuera extraditado a México.

De acuerdo con una carta enviada al Fiscal General de los Estados Unidos, William Barr, así como al titular de la Secretaría de Estado, Mike Pompeo, el senador Ted Cruz expresó su preocupación respecto a la actitud del gobierno mexicano para socavar la relación bilateral establecida en materia legal y de seguridad.

En la misiva compartida por la periodista Dolia Estévez a través de su cuenta personal en Twitter, el republicano destaca las medidas que la administración de Donald Trump ha asumido para contrarrestar al narcotráfico, sin embargo, alerta que hay voces influyentes en el gobierno de México con ventajas sobre el objetivo del gobierno estadounidense.

El documento indica que el gobierno de López Obrador extraditó a Salvador Cienfuegos a quien se le vincula con el Cártel de Juan Francisco Patrón Sánchez apodado “El H2”, organización que nació de los restos de lo que quedó del Cártel de los Beltrán Leyva, por lo que su arresto en Los Ángeles fue considerado un “importante logro” contra narcotráfico a nivel global.

El republicano destacó en la carta dirigida a ambos funcionario de Estado que Salvador Cienfuegos era el funcionario mexicanos de más alto rango al que se le dictaron cargos en los Estados Unidos por narcotráfico.

“La premisa y promesa de su liberación fue que la administración de AMLO lo investigaría y si era apropiado, fincaron cargos bajo la ley mexicana”, se lee en la misiva.

También criticó que el gobierno de México no sólo lo liberara y no le fincara cargos, sino que solicitara la extradición de Genaro García Luna e incluso socavara las capacidades de los agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) forzándoles a revelar información sensible o negándoles inmunidad mientras realizan sus tarea en México.

El senador Ted Cruz llamó a los funcionarios a que rechacen las peticiones del gobierno mexicano, indicando que debe quedar claro que se socava la relación bilateral entre México y Estados Unidos, misma que debe revaluarse.

Siete días

Comparte este artículo:

Algo curioso de la política estadounidense, es que las campañas a la presidencia duran demasiado. El presidente que busca reelección está básicamente 3 años y medio en campaña, y cualquier otro candidato debe recorrer en promedio un año y medio, desde que anuncia sus intenciones de competir, hasta el día de la elección general.

Y ya sólo faltan 7 días. De hoy en una semana estaremos siendo bombardeados (aún más) de información referente a lo que suceda en las urnas del vecino del norte. Los antecedentes no se los tengo que contar, porque ustedes ya los saben. Donald Trump y Michael Pence defienden sus cargos contra Joseph Biden y Kamala Harris. Hay quienes creen que Trump y Pence ganarán de nuevo sin mayores problemas, aunque los números indiquen lo contrario. Repasemos:

El modelo estadístico FiveThirtyEight (que es en el que yo personalmente más confío) le da un 87% de probabilidad de victoria a Joe Biden. Le da ventaja en estados clave con Pennsylvania, Florida y Carolina del Norte, así como empate técnico en Iowa y Georgia. También le da ventaja a los demócratas para mantener la Casa de Representantes y recuperar el control del Senado. Realmente todos los medios confiables (en serio, todos) le dan ventaja a Biden. Algunos más que otros pero el exvicepresidente aventaja en todos.

Otro modelo que reviso todos los días es el de The Economist. Este le da a Joe Biden un 96% de probabilidad de ganar el Colegio Electoral, y un 99.5% de probabilidad de ganar el voto popular. 

Cabe recordar que en Estados Unidos no te sirve de nada ganar el voto popular si no se gana el Colegio Electoral. 

Este sistema reparte “electores” entre todos los estados de la Unión, según el número de representantes que se tengan ante el Congreso. Por ejemplo, si Alabama tiene 7 representantes y 2 senadores, le corresponden 9 votos electorales. Y así con todos los demás. La cantidad de representantes se determina a través del censo que el gobierno realiza cada década, para asegurar que los estados tengan representaciones que se ajusten a la cantidad de gente que vive en esos estados. 

Volviendo al tema, ya sé lo que estás pensando. “Pero es que Hillary Clinton igual aventajaba a Donald Trump y mira como terminó todo”. Y sí, tienes razón. Y de hecho aún con esta desventaja Trump tiene reales posibilidades de ganar, pero te voy a contar por qué esta vez es diferente.

Primero, el promedio de ventaja que Hillary tenía sobre Trump en las encuestas era de 3 o 4 puntos, es decir, dentro del margen de error que las casas encuestadoras advierten. Al día de hoy, Joe Biden tiene 9 puntos de ventaja sobre Trump, en ocasiones sacando hasta doble dígito. Esto ya esta fuera del margen de cualquier error estadístico.

Segundo, en 2016 Hillary era quien recibía las críticas de la situación en la que se encontraba Estados Unidos, porque era la candidata del partido en el poder. Este año, el responsable es Donald Trump, y su aprobación no goza de números que lo puedan hacer sentir tranquilo respecto a su reelección.

Tercero, desde el año pasado los expertos del tema comentaban que mientras la economía estuviera bien, Trump ganaría sin problema. Con la llegada de la pandemia, la economía estadounidense colapsó. Si bien el virus no es culpa de Trump, quedó a deber con su respuesta y su última carta fuerte se desvaneció.

Cuarto, la situación social en Estados Unidos es delicada. La injusticia racial y otros grandes problemas impulsan a aquellos que normalmente no votan, a participar. De hecho, la cantidad de gente que está votando con anticipación es 10 veces mayor a la de 2016.

En pocas palabras, es muy, muy probable que 2021 comience con un nuevo inquilino en la Casa Blanca. Pero tampoco es imposible que Trump gane. Por ejemplo, por más mal que se vea en los números, sólo le bastaría ganar Florida, Pennsylvania y Wisconsin (además de todos los estados en los que mantiene ventaja) para así voltear la tendencia y quedarse con la presidencia. Difícil, sí, imposible, para nada.

Es muy interesante observar cómo se maneja la política estadounidense. No hace falta mencionar las implicaciones que los resultados del 3 de noviembre tendrán para nuestro país. Te invito a mantenerte al tanto, y si tienes alguna pregunta, no dudes en mandarme mensaje. 

Arranque de las pre-campañas en Estados Unidos

Comparte este artículo:

Ante el caos del establecimiento de la democracia en el naciente Estados Unidos, el pensador y padre del republicanismo liberal, Alexis de Tocqueville, escribió en 1835 Democracy in America y menciona una paradoja fundamental de la democracia, vista desde una igualdad de condiciones, y cómo ante ello es tan compatible la tiranía como con la libertad. Lo anterior, ilustra la complejidad de las visiones y proyectos políticos que pueden llegar a contraponerse uno de otro o ser abismalmente distintos y aún con ese antagonismo, convivir en la misma democracia, donde Tocqueville vislumbró inestabilidad a partir de dicha paradoja. Esto viene a colación, ante el arranque que se dio la semana pasada de las precampañas por la Presidencia de los Estados Unidos; entre los competidores podemos ver desde el Partido Republicano a Donald Trump como candidato único y quien busca la reelección, y del otro lado está el Partido Demócrata, en el cual se encuentran hasta 25 candidatos, como el ex vicepresidente Joe Biden ( puntero en las encuestas), la senadora Kamala Harris, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, el alcalde Pete Buttigieg, entre otros. 

Después del debate de precandidatos demócratas transmitido en televisión nacional la semana pasada, encuestas cómo la realizada por CNN arrojan una alta probabilidad de reelección de Donald Trump. Desde la contraparte, las encuestas arrojan a Biden, cómo primer lugar, y le siguen Warren, Sanders y Kamala Harris. Sin embargo, ante la coyuntura sui géneris en el sistema político estadunidense, surgen diversas preguntas fundamentales: ¿quién puede ser el candidato que pueda ganarle a Donald Trump?, ¿Ante el escenario actual, cual es la estrategia que debería seguir el partido demócrata para poder ganar la elección? y ¿el partido demócrata aprendió de la derrota anterior? 

Como primera lectura podemos ver que, del lado republicano, Donald Trump posee toda la estructura de poder al ser el líder del partido y ser el actual Presidente. Ello ha generado dos fenómenos particulares: Trump no tiene competidor dentro de su partido (lo cual es raro en una campaña de relección), y por lo consiguiente, ha llevado a su partido totalmente a un espectro ideológico de extrema derecha (como resultado de lo primero).  Desde el partido demócrata vemos completamente lo contrario, al existir 25 precandidatos y es una manifestación de la falta de un liderazgo real dentro del partido, lo cual ha generado una disputa y fractura interna natural de un proceso electoral interno, y también es resultado del no entendimiento de las fallas anteriores y la reformulación de una estrategia nacional, lo cual sí tiene su contrincante. También, existe la otra interrogante sobre a donde irá (hablando desde una perspectiva ideológica) el partido demócrata ante la narrativa de Trump. Y es que uno de los errores de la campaña pasada de Hilary Clinton, fue permanecer demasiado al centro y no atraer a las llamadas “minorías raciales” como son los latinos, afroamericanos, LGBTTTIQ, entre otros, quienes son sectores fuertemente organizados, pero como reflejan datos del Centro de Investigaciones Pew, tuvieron una baja participación electoral; lo anterior, se debió a la falta de atracción de las minorías por un candidato demócrata y el disgusto ante la narrativa del entonces candidato Trump. Ante esto, la izquierda debe decidir si se irá a la extrema izquierda o permanecerá en el centro. Ello resulta fundamental, ya que el establecer fuertemente la postura ideológica sin incentivar al enorme sector de los votantes del centro, aumentan las posibilidades del partido demócrata de ganar la elección. La izquierda (Partido Demócrata) debe entender bien a su rival en aras de poder ganarle. En las pasadas elecciones intermedias, el partido demócrata obtuvo la mayoría al tener 234 representantes en la Cámara, pero perdió la mayoría en el Senado al tener sólo 47 senadores a diferencia de los 53 senadores republicanos. Una de las principales fallas de la izquierda ha sido su ausencia de organización y la construcción de una narrativa que puede ser oposición ante el Presidente Trump, sin duda, las elecciones del 2020 serán un parteaguas en la historia de la política mundial y demostrarán al mundo que las cosas pueden ser distintas. Como escribió Alexis de Tocqueville: “cuando el pasado ya no ilumina el futuro, el espíritu camina en la oscuridad”. 

Trump le responde a AMLO: es probable que aranceles sigan

Comparte este artículo:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que probablemente los aranceles contra bienes mexicanos se aplicarán, pese a las negociaciones entre ambos países programadas para mañana.

“Veremos si podemos hacer algo con la delegación mexicana, pero creo que es más probable que las tarifas sigan. Y probablemente hablaremos durante el tiempo en que se apliquen las tarifas y las paguen”, dijo Trump durante una conferencia de prensa junto a la Primer Ministra de Reino Unido, Theresa May.

Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que el Partido Republicano evite la implementación de los aranceles a México, Trump aseguró que no hay nada más importante que las fronteras.

“Creo que serían unos tontos si lo hiciera, nada es más importante que las fronteras. Además, tenemos un tremendo apoyo por parte de los republicanos, tengo el 90 por ciento de aprobación”.

Congresista anti-gay de los Estados Unidos renuncia por ser sorprendido con…¡Otro Hombre!

Comparte este artículo:

El congresista republicano por el Estado de Ohio, Wes Goodman, y quién ganó la elección en su estado a base de estar en contra del matrimonio igualitario y a favor del “matrimonio natural” entre hombre y mujer, se vio obligado a renunciar esta semana, tras ser sorprendido teniendo relaciones sexuales con otro hombre.

“Todos llevamos nuestras propias batallas y tenemos nuestras pruebas en la vida pública. Así ha sido para mí, y lamento sinceramente que mis acciones y elecciones me hayan impedido servir a mis electores y a nuestro estado de una manera que refleje los mejores ideales del servicio público. A aquellos a quienes he decepcionado, lo siento”, dijo el congresista de Ohio en el comunicado donde anunció su separación del cargo.

Goodman apenas estaba en su primer año como representante del partido republicano y la campaña que había hecho durante el 2016 fue 100% conservadora, puesto que se oponía tajantemente a parejas homosexuales pudieran contraer matrimonio, pero por ornas de la vida, el republicano fue sorprendido en su oficina teniendo relaciones sexuales con un hombre.

En el comunicado de prensa, el congresista de Ohio, pidió privacidad para su familia y amigos. Mientras tanto, sus cuentas de redes sociales fueron bloqueadas y el contenido de su campaña eliminado.

Votó el Enojo

Comparte este artículo:

Una vez más fuimos testigos de que las urnas fueron visitadas por votantes disgustados con la clase política tradicional y deseosos de ver un cambio radical en el status quo del gobierno. Sucedió con El Bronco, el Brexit y ahora con Donald Trump por nombrar sólo tres ejemplos. En lo personal creo que dos grandes temas se desprenden de estos hechos.

El primero es que la democracia quizá no funciona, siendo un sistema fallido que permite que gente sin conocimientos y movilizados por el sentimiento y no por la razón lleven al poder hasta al más incompetente.

 




Segundo, que la gente en todo el mundo está harta de sus gobernantes, que en algunos casos representan la corrupción del poder y el dinero y el abuso de funciones, en todos los niveles y en diferentes alcances.

Atribuyamos la culpa a los millenials, a los rebeldes, a los insurrectos. No importa, los ciudadanos están exigiendo un cambio a los gobernantes y su manera de gobernar. Tal vez es que el sistema de gobernanza debe renovarse y escuchar más de cerca las necesidades de un electorado cada vez más involucrado en las decisiones del sector público y sobre todo cada vez más críticos, con conocimiento o desde la ignorancia, de los resultados de dichas decisiones.

Sin importar si es Nuevo León, la Unión Europea o el país más poderoso del mundo, los gobernados mandan un mensaje que diverge del tradicionalismo y el conservadurismo, al cual sería necio no hacer caso. Como en los negocios, no importa qué tan bueno es el producto sino qué tanto lo compra la gente, de esta forma, más allá de estar de acuerdo con los votantes o de darles la razón, la clase política debe hacer caso a lo que la gente demanda.

También es prudente resaltar que comúnmente el ciudadano pide a sus gobernantes la probidad y virtud que él mismo no tiene. Como ciudadanos exigimos que los funcionarios públicos sean cuasi perfectos cuando nosotros mismos somos partícipes de la corrupción al dar mordida a un policía; del abuso cuando construimos una casa sin uso de suelo; de evasión cuando hacemos lo imposible por no pagar nuestros impuestos; y un sin número de casos más donde somos muy buenos para exigir pero malos para cumplir con nuestras obligaciones.

Toda proporción guardada y bajo el contexto adecuado, pero todos somos partes de la decadencia o avance de nuestro entorno.

Lo he mencionado antes y lo reafirmo ahora, la clase política debe reinventarse, los servidores públicos debemos prestar mayor atención a la coyuntura actual y transformar la forma de ejercer el gobierno de un municipio, de un estado y sobre todo de un país.

El futuro del orden mundial dependerá de la capacidad de entrelazamiento de gobierno, sector privado y ciudadanos; de la cercanía de las necesidades de la gente y de las posibilidades de los gobiernos; y de la participación del empresario en la infraestructura pública.

 




Todo esto tomando como premisa que el crecimiento y desarrollo económicos son la directriz del estado de derecho y la principal variable del bienestar social. Sin embargo, tal vez lo anterior puede ser logrado con un sistema electoral distinto a la democracia. Como ejemplo, a pesar de que muchos resultarán ofendidos, el crecimiento económico de México en la época de Porfirio Díaz fue inaudita.

La modernización social y de infraestructura lograda en su mandato hizo que nuestro país se transformará de una nación rural a una con ciudades industriales con servicios públicos y trabajo para todos.

La democracia permite que un gobernante llegue al poder con tan sólo 30% de los votos del electorado, tal y como sucedió en 2012 con el triunfo de Enrique Peña Nieto, cuya aprobación es cada vez menor. Si bien en 2015 las elecciones de Nuevo León dieron el triunfo a Jaime Rodríguez con 50% de los votos, a un año de su paralizada gobernanza la gente se empieza a dar cuenta, afortunadamente, de la inmensa incompetencia de su administración.

Ahora con Donald Trump como Presidente, no sólo Estados Unidos, sino el mundo entero está a la espera de sus acciones y de los efectos que su victoria traerá. El futuro inmediato de la economía y política mundiales depende, para bien y para mal, de lo que suceda en el país americano. ¿Le damos al President Trump el beneficio de la duda?

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Hillary no perdió por mujer

Comparte este artículo:

El pasado 8 de noviembre se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Contra todo pronóstico, Donald Trump consiguió la victoria al asegurar los 270 votos electorales.

Pero muchos todavía no entendemos qué fue lo que pasó. Cómo es que Hillary Clinton —claramente superior en elocuencia y propuestas durante la contienda— fue opacada por un hombre que ofendió a diestra y siniestra para llegar a la cima.

Clinton contaba con un apoyo sin precedentes por parte de los medios de comunicación; publicaciones como The New York Times y The Washington Post se declararon abiertamente a su favor, así como un sinnúmero de celebridades. Aún más relevante fue el contar con el respaldo de su ex adversario, Bernie Sanders, y de varios políticos republicanos que le dieron la espalda a Trump. Con todo esto de su lado, volvemos a la misma pregunta: ¿qué ¡”#$% pasó?

 




Uno de los argumentos es que Estados Unidos no está listo para tener a una mujer como presidenta (aunque recordemos que Hillary sí ganó el voto popular). Siguiendo esta lógica, al haber una elección entre un hombre y una mujer, el electorado se inclinará por el hombre, aunque la mujer tenga años de experiencia, y el hombre sea un novato, demagogo, misógino y racista. Este argumento resuena con muchas mujeres que, independientemente de sus profesiones, han visto ascender a puestos más altos a hombres con menos preparación.

Aunque seguramente el que Hillary sea mujer fue un factor determinante para muchos de los votantes, no podemos ignorar otro elemento importantísimo que entró en juego: el ser un político de siempre.

 




Gran parte del descontento tuvo que ver con la forma en que se financiaron las campañas. Hillary fue criticada por recibir dinero de las grandes corporaciones y bancos —una práctica bastante común, pero que pone en riesgo la imparcialidad de futuras decisiones—, mientras que Sanders demostró que esto era innecesario, llegando hasta donde lo hizo a través de donaciones ciudadanas. Independientemente de sus ideas, Trump financió su propia campaña presidencial.

Sanders lo expresó de manera muy asertiva en una de sus publicaciones de Facebook, diciendo que Trump aprovechó la ira de una clase media fastidiada por la economía, la política y los medios del sistema. Ese hartazgo generalizado fue muy claro cuando los partidarios de Sanders se rehusaron a apoyar la campaña de Clinton, y optaron por abstenerse o apoyar a Gary Johnson o Jill Stein.

Lo que pasó fue una verdadera tragedia: ganó la estridencia, el espectáculo, el insulto, la víscera… Pero el error no es de quienes se abstuvieron, o votaron por un tercer partido: el error es del partido demócrata —no por haberle apostado a una mujer como candidata— sino por haberle apostado a una política de siempre. El fraccionamiento del voto ha dejado muy claro que sus métodos deben cambiar. Por ahora queda trabajar para salvaguardar los avances de los últimos 8 años, y pensar mejor su estrategia hacia el 2020.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Elecciones Estados Unidos: entre la unión y división

Comparte este artículo:

Por fin ha llegado el día, las elecciones de Estados Unidos son hoy. Hoy los ojos del mundo están sobre los votantes estadounidenses, que acuden a las urnas para elegir al próximo mandatario o mandataria de uno de los países más importantes del mundo.

Esta elección ha sido una de las más desgastantes para los estadounidenses, la mayoría ya quieren que acabe. Sea cual sea el resultado, el proceso electoral ha dejado entre ver muchos de los problemas sociales de Estados Unidos.

Para los ojos de muchos, Estados Unidos es el ejemplo de una nación perfecta, para mí nunca lo ha sido, cabe aclarar.

Con estas elecciones, básicamente Estados Unidos se ha vuelto esa familia millonaria que parece perfecta por fuera, pero de la nada todo el mundo se da cuenta que tienen serios problemas por dentro.

La Unión Americana sale de estas elecciones como una nación dividida, un país que sufre de racismo exagerado, que tiene una población ignorante y que desconoce la realidad del mundo.

El día de ayer salieron dos mapas muy interesantes, uno en el Southern Poverty Law Center y el otro en el afamado periódico, New York Times. Uno habla de los grupos de odio en Estados Unidos y donde están situados, el otro de donde se concentra la población blanca con o sin educación universitaria, los números son tenebrosos.

 




En Estados Unidos existen 892 grupos de odio, en estos se incluyen a los diferentes capítulos del Ku Klux Klan, grupos anti migrantes, anti musulmanes, anti afroamericanos, grupos Neo Nazi y ligas neo confederadas (en pro de una división de los estados de sur y norte de Estados Unidos).

El número de grupos había comenzado a disminuir a partir del 2011, año en el que existían 1,018 grupos. A partir de la postulación de Trump en el 2015 como pre candidato y luego cómo candidato del Partido Republicano, y además su discurso de odio contra las minorías, han ayudado a que la membresía y el número de grupos de odio crezca.

Gran parte de estos grupos están conformados por un sector de la población que se siente olvidada. Un sector que es ignorante y no tienen una educación universitaria en su mayoría. Los últimos años han sido difíciles para esta gente, muchos afirman que de ganar Hillary Clinton no saben que harán los próximos cuatro años, y peor aún otros dicen que comenzarán una revolución o una nueva Guerra Civil.

 




Comparando los mapas, podemos ver que la mayoría de los grupos de odio se concentran en sectores donde proliferan los blancos sin educación universitaria.

captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-17-06-39

captura-de-pantalla-2016-11-07-a-las-17-24-07

Esta población, blanca, con poca educación académica es donde Trump ha encontrado a sus clientes. Trump ha sabido beneficiarse del odio que tiene esta población hacia los musulmanes, los migrantes y los afroamericanos, para sacar a la luz, un movimiento político que tiene muchos años en crecimiento en la Unión Americana.

Trump con sus discursos de odio, ha apostado a que este sector de la población estadounidense le dará la victoria, o por lo menos ayudará a sus intereses en el futuro.

Ciertamente, Hillary Clinton ganará las elecciones de hoy. Pero llega a la Casa Blanca con un país dividido y con poca gobernabilidad. Definitivamente será todo un reto para Clinton, y lamentablemente dejará a un lado temas esenciales y de urgencia, por tratar de unir a un país que lleva años dividido.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Trump en más aprietos

Comparte este artículo:

Después de haber salido a la luz el audio donde Trump asegura que él podía hacer con las mujeres lo que él quisiera y nadie podría hacer nada, han surgido más y más denuncias hacia el candidato republicano, en donde se expresan las acciones inadecuadas que el personaje ha tenido hacía el sexo femenino.

 




Todas esas denuncias ponen aún más en peligro la candidatura de este personaje, las denuncias han surgido desde la aparición del audio en donde el magnate se jacta de sus acciones hacia con el cuerpo de las mujeres y de su gran impunidad, han sido más las mujeres que se han reunido para demandar a este personaje y hacerlo perder prestigio.

Tres acusaciones de una lista de siete:

  • Dos concursantes de Miss EU que aseguran que Trump se dirigió a ellas deliberadamente cuando estaban desnudas en un camerino.
  • Dos mujeres denuncian que Trump les toqueteó y besó sin su consentimiento, una en el asiento de primera clase de un avión.
  • Una ex concursante del reality show de Trump dijo que el magnate la invitó a sentarse junto a él. Primero le agarró el hombro, la besó “agresivamente” y le puso una mano en un seno.

El candidato no está en sus mejores momentos, el hecho de que más y más demandas se adjunten a su lista de acoso sexual, no es de gran ayuda para que el republicano pueda conseguir más votos, sobre todo estando tan cerca de las próximas elecciones.

 




A pesar de la lista de demandas Trump sigue declarándose inocente. Aunque no existan pruebas contundentes más que la palabra de las afectadas, sigue existiendo el audio (ya antes mencionado) en donde Trump no suena muy inocente que digamos.

A pesar de todo esto, la candidata demócrata incita a todos los ciudadanos a salir a ejercer su derecho el día de las elecciones, y no abstenerse de votar ese día, independientemente de los sucesos que estén ocurriendo con el candidato contrario.

La pregunta es ¿qué estará pensando el Partido Republicano? Definitivamente el partido tendrá que estar pensando en una muy buena solución para disolver los escándalos que rodean a su candidato. Unas de las opciones menos viables es deshacerse de la candidatura de este, debido a que falta muy poco para las elecciones y el cambio tan drástico de candidato, podría restarle votos. Aunque para ser sinceros Trump no está muy bien en las encuestas.

tramp

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”