¿Ley o Justicia?

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A todos los mexicanos debe resultarnos profundamente preocupante el discurso formulado el 23 de abril de 2021 por el Coordinador del Grupo Parlamentario de MORENA en la Cámara de Diputados Ignacio Mier Velazco, en el que defendiendo la ampliación de mandato del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación grosso modo señaló:

“Usted señaló el contrato social, y en el contrato social se establecieron dos corrientes: la de la justicia y el derecho; citó un coordinador acá que cualquier alumno de primer año de derecho sabe lo que es el apego a la ley, quiero decirle a aquel académico que entre derecho y justicia un transformador, un liberador, un revolucionario opta por la justicia, claro la supremacía entre derecho y justicia depende de un pensamiento político ideológico, el conservadurismo opta por el derecho; el liberador y somos parte de un movimiento liberador opta por la justicia, por la felicidad, por lo que es necesario y no nos pida a sus compañeros con todo respeto que optemos por el derecho porque estaríamos sumándonos a ese derecho que no garantiza lo justo, que no garantiza la felicidad, que no garantiza el desmantelamiento de un régimen corrupto en algo que es más sensible para toda la población que es la administración de justicia, señaló la vocación democrática de Zedillo, pero se olvidó señalar que generó en la judicatura federal a un ente corrupto, obeso, de privilegio, de nepotismo y eso es lo que queremos acabar, vamos a actuar en función de lo justo y de lo necesario”.

Ante esto, coincido con la opinión que Liébano Sáenz plasmó en su columna publicada el 24 de abril del año en curso, en la que esencialmente señala que lo planteado por el Diputado Mier no es mas que un falso dilema en el que ante la disyuntiva de Ley o Justicia debemos optar por la segunda, pasando por alto que no hay mas justicia que la legal. 

Lo anterior, en tanto aquel Derecho/Ley que menosprecia el Diputado es precisamente lo que nos aleja de las sociedades primitivas en donde no hay mas justicia que la hecha por propia mano, nos dota de seguridad jurídica, permite que como ciudadanos no nos encontremos jamás en una situación de incertidumbre, ni en un estado de completa indefensión, pues gracias a el/ella sabemos a que atenernos respecto de su observancia o inobservancia y de la propia actuación de la autoridad.

Y no solo eso, al mismo tiempo el Derecho es una garantía en beneficio de todos los ciudadanos acorde a la cual las autoridades sólo pueden hacer aquello para lo que expresamente les facultan las leyes, considerando arbitrario y en consecuencia susceptible de anularse cualquier acto desajustado a la misma, constituyendo esto una garantía de interdicción a la arbitrariedad.

Así, caer en el maniqueísmo tramposo que envuelve el discurso del Diputado Mier Velazco, en el que la Ley y la Justicia se encuentran confrontados, implicaría tolerar la idea de una sociedad ausente de seguridad jurídica, en la que la única voluntad que cuente es la que personifica el líder y su camarilla.

Contrario al discurso del Diputado, lo único que generaría caer en el falso debate de inobservar la Ley prefiriendo lo que unilateralmente considera justo un Partido es arbitrariedad, despotismo y demagogia, pero nunca felicidad o justicia.

Finalmente, parafraseando un pasaje de la “La Década Perdida”, cuanto sufrimiento en términos humanos vivieron y seguirán padeciendo aquellos que carecen de los medios para una defensa capaz y profesional, y que tienen que sufrir tanta arbitrariedad, todo lo cual se traduce en una vida de dolor y amargura. Por eso la lucha por institucionalizar la procuración e impartición de justicia en el marco de un verdadero Estado de Derecho es una auténtica causa nacional.

Morena y el INE: la disputa permanente

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El contexto de la columna de esta semana seguro ya lo sabes. La semana pasada, el INE retiró la candidatura de Félix Salgado Macedonio a la gubernatura de Guerrero y la de Raúl Morón a la gubernatura de Michoacán, ambos de Morena, por no haber presentado gastos de precampaña. Es una sanción que estos precandidatos y su partido ya sabían que existía (no son nuevos en esto).

Lo que sorprende es la necedad y agresividad con la que se opusieron a dicha resolución. Salgado Macedonio, junto con Mario Delgado, Presidente Nacional de Morena, encabezaron una manifestación permanente afuera de las instalaciones del INE, en la Ciudad de México. Duró días. Días en los que Macedonio insultó, agravió y desprestigió al INE por sancionarlo (cuando sólo le hicieron cumplir su sanción). Incluso este deleznable sujeto amenazó con revelar el domicilio de Lorenzo Córdova para que sus simpatizantes lo atacaran. ¿Y la democracia, ‘apá?

A estas alturas ya nos debería quedar claro que a las altas cúpulas del partido oficialista no le importa la democracia en lo absoluto. Y es triste, porque en Morena realmente hay buenas personas, buenas ideas y desde lo local, buenos candidatos en ciertos casos. Y todo se opaca porque su Presidente hace huelga con el personaje más ruin de la política mexicana. Corrupto, tramposo, agresivo y violador. Incluso desestiman a la propia Secretaria General del partido, la senadora Citlalli Hernández, que ya en más de una ocasión se pronunció en contra de la candidatura de su partido en Guerrero.

Todo este conflicto es un poco más de agua a una jarra que ya estaba casi llena. Desde Presidencia, el ataque a la autoridad electoral es constante. Esta administración se ha caracterizado por el poco respeto a las instituciones, y todo indica que el INE será la siguiente víctima.

Es tema de resentimiento: todo se remonta a verano de 2006. En ese entonces, el IFE (hoy INE) le dio la victoria a Felipe Calderón en las elecciones presidenciales. AMLO alegó fraude electoral, se declaró presidente legítimo, tomó el centro de la CDMX por semanas, y desde ese momento, se lo tomó personal.

Ahora es 2021, estamos en proceso electoral y de nuevo se lanzan ataques y críticas al INE. De todas las disputas, el caso Salgado Macedonio es quizás la más mediática.

Tengo dos dudas que te quiero compartir para que reflexionemos:

Primero, si el señor tiene mínimo tres investigaciones abiertas por violación ¿Por qué es candidato a gobernador y defendido tan neciamente?

Y en segundo lugar, si Morena tiene al menos a 4 precandidatos más y en las encuestas sale como favorito por 22 puntos sin importar quien sea el abanderado, ¿Por qué tanta insistencia en que sea Salgado Macedonio si de cualquier forma van a ganar?

Preguntas que pueden tener respuesta sencilla, aunque probablemente no lo sabremos a profundidad.

¿Qué piensas al respecto?

La farsa de los segundos pisos

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Ya pasamos el primer tercio de las campañas en Nuevo León y las y los candidatos andan con todo. Dimes y diretes diarios, señalamientos de corrupción, compadrazgos y falta de resultados que se señalan entre ellos. ¿Y las propuestas?, nos preguntamos la mayoría. Las campañas electorales siguen dando mucho que desear, especialmente las de la gubernatura. Está claro que seguimos en la pésima práctica de escoger a la persona menos “peor” para que gobierne nuestra entidad. Y eso lo vemos también en las propuestas y soluciones que plantean. De todas las ocurrencias para “arreglar” los problemas de nuestra ciudad, sin duda la peor es la de los segundos pisos. 

Nuestro Monterrey ha sido pésimamente diseñado por parte de nuestras autoridades. Este no es un mal reciente. Desde hace varias décadas hemos visto cómo la “movilidad” se enfoca en la vialidad de vehículos privados, con un simple objetivo, entre más rápido llegue a mi destino, mejor. Esto ha llevado a un sinfín de malas prácticas e infraestructura donde los que salimos perdiendo somos todas las personas. 

Es muy sencillo identificar cómo nuestra ciudad fue diseñada para los carros y no para nosotras, las personas. Sobran las avenidas de alta velocidad en donde no hay un solo cruce peatonal e incluso se les señala como inadaptados sociales a quienes se aventuran en bici o en otro medio de transporte por no hacer caso o “respetar” a los vehículos. Estas son las mismas avenidas en las que semana tras semana se reportan atropellos y accidentes, incluso ha habido tráileres que caen encima de personas, casi siempre con consecuencias fatales para las personas involucradas. 

Vemos también la aberración de los puentes “peatonales”, que, en realidad, son anti peatonales. La lógica es que el carro siempre es prioridad y las personas deben caminar el triple de distancia para cruzar la calle, arriesgando diariamente su vida (en 2019 y 2020 el 41% de los fallecimientos en accidentes viales son de peatones). Hay que sumarle a estos puentes el guiño de las empresas publicitarias que, en su afán de contar con más espacios de contaminación visual, están dispuestas a seguir construyendo estos bodrios de movilidad. 

Por último, tenemos la joya de la corona: los pasos a desnivel. No conozco otra ciudad en el país que tenga más jorobas que Monterrey. Incluso los alcaldes los siguen inaugurando como si fueran la respuesta a los problemas de tráfico que día a día sufrimos. Pero son exactamente lo contrario, lo que presentan como solución es la raíz de nuestros problemas. 

En este entramado de malas decisiones urbanas y viales, los candidatos salen a proponer “soluciones” con bombo y platillo. ¡Segundos pisos para todos los cochistas! Las ocurrencias no pueden ir más lejos, ya que es cuestión de hacer una investigación rápida para saber que no son pocas las ciudades que se dieron cuenta de sus errores históricos con estas obras. Chicago, Nueva York, Tokio, París y muchas otras ciudades han optado por retomar esos espacios y hacerlos parques y espacios de convivencia y esparcimiento. 

La manera más fácil de explicarlo es con el concepto de Demanda Inducida. Lo que ha sucedido en Nuevo León no es algo desconocido, al contrario ha sido muy estudiado. El gobierno ha ofertado en el mercado de movilidad carriles, carriles y más carriles para los vehículos privados. Esto deja en claro que el presupuesto para obras de movilidad se dedique casi en su totalidad a vehículos privados y haya dejado de lado la inversión en transporte público y en movilidad integral por décadas. 

“¡Haz un paso desnivel aquí donde hay tráfico, pon un puente anti peatonal acá para que pasen más rápido los carros y, ahora, haz un segundo nivel para que quepan más carros en la misma superficie! Estas son el tipo de decisiones del gobierno del estado y de los municipios del área metropolitana, soluciones poco sostenibles que favorecen, una vez más, a los vehículos.  

Esto ha provocado que históricamente las vecinas y vecinos de la ciudad “opten” o se vean en la necesidad de comprar un vehículo para poder moverse rápidamente. El gobierno está manejando la demanda de movilidad para que se adquieran vehículos. Cada día son más las personas que siguen utilizando su vehículo como principal medio de transporte. A pesar de esto, la mayoría de las y los regios se mueven en transporte público y sufren las mismas consecuencias del tráfico que el resto de sus vecinos que sí tienen coche. 

Lo que se requiere es retomar la superficie de nuestra ciudad que ha sido cooptada por los vehículos privados. Retomarla para espacios públicos y sobretodo para una movilidad integral. Urge cambiar el sentido de la inversión hacia alternativas de movilidad, nos urgen ciclovías, nos urgen más líneas de metrobús, nos urgen políticas donde las personas sean la prioridad. 

Las soluciones ahí están, ahora cada una de nosotras, las personas, tenemos que analizar qué tipo de ciudad queremos construir. ¿Queremos un Monterrey con tráfico, contaminado y sin espacios para las personas, o un Monterrey donde moverte no te cueste, donde puedas respirar aire limpio y, sobretodo, donde las personas podamos crecer con nuestras familias en comunidad? ¡Construyamos el Monterrey que queremos!

Kristian Macías es profesor universitario y desarrolla proyectos de política pública. Actualmente es Candidato Independiente a Diputado Local por el Distrito 4 de Nuevo León. 

www.kristianmacias.com

Auténtica tropelía constitucional

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De notorio conocimiento, el jueves 15 de abril, el Senado de la República aprobó con ochenta votos a favor, veinticinco en contra y cuatro abstenciones la propuesta del Senador Raúl Bolaños Cué adscrito al Partido Verde Ecologista de México que adiciona un artículo décimo tercero transitorio a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

Dicho artículo, esencialmente señala que con el fin de implementar la reforma al Poder Judicial y sus Leyes reglamentarias, quien ocupe la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal durará en su encargo hasta el 30 de noviembre de 2024.

Situación, que se traduce prácticamente en una ampliación de dos años del periodo para el que fue electo el Ministro Arturo Zaldívar, quien pasará de ocupar la Presidencia de la SCJN de cuatro a seis años y, que posteriormente fue consentida por el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina.

Ante esto, debe señalarse que en su conjunto la referida propuesta, su aprobación y votación, constituyen una auténtica tropelía constitucional, entendiendo el concepto tal y como lo define la Real Academia Española: un atropello cometido generalmente por quien abusa de su poder.

Sostengo lo anterior, fundamentalmente por dos razones:

La primera, considerando que el artículo 97, quinto párrafo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) señala que cada cuatro años, el Pleno de la SCJN elegirá de entre sus miembros al Presidente, el cual no podrá ser reelecto para el periodo inmediato posterior.

Del dispositivo aludido, se advierte que por mandato Constitucional el periodo de quien ostente la Presidencia de nuestro máximo Tribunal será únicamente de cuatro años, pues incluso la prohibición de reelección que le sigue se vuelve extensiva necesariamente a cualquier intento de ampliar el mandato.

De ahí, que el contenido de la propuesta del Senador Bolaños atente frontalmente contra nuestra Norma Fundamental.

La segunda, pues los Senadores que aprobaron la adición del artículo décimo tercero transitorio, violentaron el contenido del artículo 133 de la CPEUM, el cual contempla uno de los pilares sustanciales de nuestro sistema jurídico, a saber, el Principio de Supremacía Constitucional.

Dicho principio, implica la preeminencia absoluta de nuestra Constitución sobre toda legislación, por lo que no debe existir norma alguna en nuestro País que la contravenga y de darse el caso (como está sucediendo), obliga a los juzgadores a preferir el texto de la Norma Fundamental, invalidando la de menor jerarquía.

Así, la aprobación de una norma contraria al texto de la Carta Magna implica un atropello directo al régimen Constitucional.

Máxime, que tal y como lo sostuvo el Primer Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Décima Región en sentencia, la Constitución debe hacer prevalecer sus reglas jurídicas en igual proporción que el espíritu que las anima, esto es, su techo ideológico, pues la Supremacía de la Norma Fundamental es normativa e ideológica; de ahí que tan inconstitucionales son los actos que se apartan de su letra, como los que se encuentran ayunos de su teología.

Por las razones expuestas y la vergonzosa inobservancia de los Senadores al texto de la CPEUM, es claro que estamos en presencia de una auténtica tropelía constitucional.

Finalmente, por el bien del País, ojalá que los Diputados Federales o, en su caso nuestros Tribunales dejen sin efectos el artículo décimo tercero transitorio aprobado en el Senado.

#ElNidoDelGavilán: “A claras y a oscuras”

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En los pasados días, todos nos enteramos del video que liberó el equipo de Adrián de la Garza donde se muestra a Clara Luz en una charla con Keith Raniere, líder y fundador de la secta/asociación/clan NXIVM.

En campaña, todo se vale. La idea es asociar a Clara con Raniere (exista un vínculo real o no) para pegarle. Por sí mismo, el ataque es bueno, pero aún más cuando Clara ha venido cambiando el argumento, desde un “No sé quien es” a “Ok, sí, tomé un curso”. Cada explicación que da sobre el controvertido Raniere se acerca al “No aclares que oscureces”.

La campaña de Clara Luz es un rejunte de mercenarios de distintos orígenes (nada nuevo en Morena), un equipo con más derrotas que victorias, como Abel Guerra, Felipe de Jesús, Pedro Pablo, Felipe Enríquez, Mariela Saldívar y Héctor Gutiérrez de la Garza, entre otros; un equipo sin identidad, sin vínculo dentro de Morena NL y la militancia, ni que decir respecto al Presidente y su Cuarta Transformación, un equipo armado por interés y por el hambre de poder.

La campaña ha arrancado a los tumbos y aún sin capacidad de respuesta. Desde la molestia que le causó la parodia suya en los sketchs de Marco Polo, los videos que han sacado sobre su incapacidad de decir un “buenas tardes” o “buenos días” y ahora este video. No se puede hablar de knockout aún porque es muy temprano, pero la campaña va en una espiral descendente. 

El vínculo de Adrián de la Garza con Rodrigo Medina no ha sido explotado lo suficiente pero eso también presenta un riesgo. El propio Abel ha sido acusado por décadas de despojo de tierras en Apodaca y Escobedo, la misma acusación contra Medina en Mina. De paso que si Clara ventilara de más, se pone en riesgo ella misma y a alguno de sus nuevos amigos.

Desde la Ciudad de México intentarán ayudar y coachear a Clara, lo necesitan. ¿Pero habrá disposición? ¿Hay tiempo? ¿Sabrán hacerlo? Lo que se ve factible es apelar a fracciones internas, es decir, pegarle a la estructura de Adrián en el poniente de Monterrey y evitar que otros partidos le roben ese voto duro en Escobedo y Apodaca tan codiciado.

No hay que hacerse bolas, la gubernatura sigue (al día de hoy) en disputa entre dos personas, y si el Team Clara no se levanta en las próximas semanas, Adrián puede hacerse de la ventaja casi definitiva a final de mes y mandar a Clara camino a un ominoso tercer lugar.

Lo dicho, dicho está.

El paraíso se vuelve a pintar de sangre

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Texto en colaboración con Dafne Willis, estudiante de Relaciones Internacionales y feminista interseccional.

@DafneWillis

Lo sucedido este fin de semana en Quintana Roo es imperdonable. Pero tristemente, no es nuevo. El paraíso que tú ves en fotos y redes, hoy vuelve a ser noticia por la tragedia.

Empecemos hablando de Victoria. Seguramente ya lo viste en las noticias. Una mujer salvadoreña, de 37 años y madre de dos, que perdió la vida la tarde del sábado a manos de cuatro policías de Tulum que, insensiblemente, la sometieron y ahorcaron con fuerza desmedida. No se murió. La mataron. Le arrebataron la vida.

Duele, y mucho. 

También hoy recordamos a Karla. Mujer de 29 años a la que le arrebataron la vida el mismo fin de semana en Holbox, isla paradisiaca al norte del estado, siendo ella el primer caso de feminicidio en la historia de la isla. El taxi que ella conducía fue encontrado flotando en el mar. 

Te acordarás del 9 de noviembre, día en el que una vez más Quintana Roo fue noticia debido a la tragedia. Estos hechos, y muchísimos más, son los que marcan a México como un país represor, agresivo, dañado y roto.

Estos eventos tienen causas que lleva cargando el estado y la sociedad por cientos de años. Fue un acto de un estado fallido, en el que la opresión es su solución. La ineficiencia para capacitar fue la causa que se debe y puede solucionar de manera más concreta, directa y rápida. Pero ese cambio no puede detenerse ahí, tiene que haber una reestructuración social y sistemática en el que las personas despierten, y respeten. 

Se debe pensar en un cambio completo desde la manera en la que educamos y enseñamos a nuestros hijos e hijas, hasta la manera en la que se practica la política y el gobierno en nuestras ciudades y nuestro país. El machismo que podemos ver en la vida cotidiana tiene que parar. No es normal que 10 mujeres al día sean víctimas de feminicidio. El estado está obligado a protegernos y al fallar tiene que transformarse. El sistema debe evolucionar, la impunidad tiene que detenerse y los grupos minoritarios necesitan poder disfrutar de una vida digna y sin violencia de ningún tipo. 

El acto en contra de Victoria Esperanza Salazar fue un asesinato provocado por la brutalidad policiaca. Merece ser nombrada y honrada. Ella es una de los y las miles de migrantes que son discriminados, de las miles de mujeres asesinadas y agredidas en México. Lo sucedido en Tulum fue un acto de xenofobia, de racismo, clasismo y machismo. Fue un reflejo de los valores de la sociedad mexicana. Sería erróneo e hipócrita no reconocerlo y aunque sea incómodo escucharlo, se debe mencionar para poder cambiar. El paraíso es selectivo, sólo para los más privilegiados. Las personas que no cumplen con los requisitos normalizados por la sociedad no son respetadas, no tienen oportunidades, son oprimidas y son reprimidas por los sistemas que deberían estar ahí para protegerlos.

El atentado en contra de Karla Moguel en Holbox fue un feminicidio más para el gobierno, y para la sociedad apática en la que vivimos. Fue visto como una noticia común, como un acto que ya no suena tan trágico por la cantidad de veces que ha pasado. Pero no es normal, no es una noticia más ni una cifra más. Fue una vida entera que, como muchas otras se llevó la cultura machista de este país, la actitud indiferente de nuestra sociedad y la ineficiencia de nuestro gobierno. 

Si no cuestionas tus actitudes, si no cuestionas las actitudes de tu círculo y de tu ambiente entonces eres responsable de lo que está pasando. Se debe actuar para poder lograr un cambio, dejar de darle la espalda a la situación que viven las mujeres cada día. Usa tu voz y la posición que tengas para hacer el cambio que puedas. Infórmate, aprende, cambia y exige para poder lograr que todas las ciudadanas de México y el mundo vivan una vida digna, libre de violencia y libre de miedo.

Hoy, el paraíso se pinta de sangre, otra vez. Que quede grabado en nuestra memoria, para que sociedad y gobierno comiencen a hacer lo que les corresponde. No es normal lo que se vive. Es horroroso y trágico. Que no se olvide y que no se perdone. Recordamos las vidas de Karla, Victoria y todas las que ya no están para que esto no vuelva a suceder.

El agua nuestra de cada día

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Esta semana se conmemoró el “Día Mundial del Agua”. No fueron pocas las voces que salieron a repetir las campañas de cuidado, reuso y no desperdicio de este recurso. Pero a pesar de todos conocer o estar conscientes de su importancia, esto no se traslada a las decisiones que día a día tomamos para asegurar que estos objetivos sean una realidad. 

Prácticamente toda la humanidad (90%) se encuentra al menos a 10 kilómetros de alguna fuente superficial de agua. Día a día la usamos para nuestras actividades, lavando ropa, regando las plantas, para bañarnos, para cocinar y para muchas otras cosas. Es un recurso esencial para nuestra supervivencia, el cuerpo humano no tolera más de 3 días sin agua. Y también es un recurso indispensable para gran parte de las industrias y sectores económicos.  

Pero a pesar de su importancia en prácticamente todos los sentidos de nuestras vidas, su valor es intangible. El pasado lunes 23 de marzo fui invitado a participar en un panel organizado por Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey y el Colegio de Ingenieros Civiles de Nuevo León, reflexionando sobre un cuestionamiento muy concreto “¿Cuál es el valor del agua?”. Sin embargo, no hay respuesta directa ni sencilla. 

Depende, respuesta favorita de nosotros los economistas, si le preguntas a la industria de la metalurgia, si le preguntas a la industria agropecuaria o si le preguntas a una vecina o vecino. En la industria, el agua es un elemento esencial para los procesos de producción, especialmente en la industria agropecuaria. Sin agua no hay agricultura, no hay ganado, no hay ropa, no hay coca-cola, no hay cheve. 

Pero a pesar de ser algo tan esencial su valor no se refleja en el mercado. 98% del agua que se gasta en una Coca-Cola es para hacer botellas de plástico de un solo uso. Para darnos una idea de lo invaluable que es el agua, hagamos un ejercicio de costos: En una tienda, 1 litro de agua cuesta $7.40, 1 litro de cerveza cuesta lo equivalente a 74 litros de agua, o sea $547.60; 1 kilo de queso cuesta lo equivalente a 5,060 litros de agua, es decir, $4,144.00; 1 kilo de carne cuesta lo equivalente a 15 mil litros de agua, lo que se traduce a $111,000.00.

No sólo estamos utilizando cada vez más agua para satisfacer las demandas del creciente mercado local y global. La dieta de fast food y carne que tenemos exige cada vez más consumo de agua para su producción y nos está costando nuestro recurso más preciado. 

Esto es insostenible porque, contrario a lo que se cree, el agua no es ilimitada. En Nuevo León contamos con agua las 24 horas del día y los 7 días de la semana desde hace 21 años. Esto ha llevado a que demos por hecho que el agua siempre estará ahí, pero esta realidad está a punto de cambiar si no hacemos algo al respecto. 

Para entender el problema hay que entender cómo llega el agua a nuestros hogares. Tenemos fuentes subterráneas (con nuestros acuíferos naturales) y superficiales (las 3 principales presas de Nuevo León). Para nuestro uso diario obtenemos mitad y mitad de estas dos fuentes, subterránea y superficial. Dicho de otra manera, los acuíferos son nuestro ahorro (tardan miles de años en su formación) y la fuente superficial es nuestro flujo de efectivo (que se rellena con las lluvias). 

Actualmente llevamos un déficit, es decir, no es suficiente el agua que ingresa por fuentes superficiales, por lo que hemos estado tomando cada vez más de fuentes subterráneas. Nuestra generación se quedará sin ahorro si no hacemos ajustes urgentes en el valor del agua en los procesos industriales de producción y en nuestros hábitos de consumo. A esto hay que sumarle que, debido a la Crisis Climática, el flujo de efectivo es cada vez más variable e incierto. En pocos años, vamos a quebrar.

Las soluciones no son sencillas. Por un lado, es necesario fortalecer la eficiencia operativa de Agua y Drenaje y contar con un Plan Hídrico que asegure el acceso al agua a todas las personas, ya que desde 2010 esto es un derecho de todas las personas. Además, se debe trabajar en conjunto con las empresas para establecer límites claros en su uso, reducir su desperdicio y, sobretodo, que se pague el costo real de su uso en la industria. Es prioritario que se regule los diversos usos productivos del agua y se deje de cargar al consumidor la responsabilidad que deben tener las empresas. 

Como consumidores, nos toca hacer el uso más eficiente posible de este recurso. Consumimos diariamente 230 litros de agua aproximadamente, por lo que es necesario reducir el consumo: disminuir el tiempo en la regadera, reutilizar el agua de la lavadora (filtrando suavizantes y otros químicos), hacer sistemas de riego más eficientes (algo que es muy sencillo con materiales que tenemos en casa). Es urgente cambiar nuestros hábitos de consumo. Revisemos qué estamos comiendo para buscar cambiar esos alimentos por alternativas. En lugar de comer 5 días carne roja, busquemos reducirlo 1 ó 2 días. 

Estas decisiones, aunque parezcan sencillas, son una medida necesaria para empezar a darle la vuelta a lo que parece una crisis inevitable. Recuerda que cada gota cuenta para nuestra comunidad y para nuestras siguientes generaciones. 

Kristian Macías es profesor universitario y desarrolla proyectos de política pública. Actualmente es Candidato Independiente a Diputado Local por el Distrito 4 de Nuevo León. 

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¿Qué le deben a Félix?

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El día que escribo esto, amanezco viendo la noticia de que, por segunda ocasión, el senador Félix Salgado Macedonio ganó la encuesta de Morena para ser candidato a Gobernador de Guerrero. En dicha encuesta, junto con él, participaron cuatro mujeres: Adela Román, alcaldesa de Acapulco; Nestora Salgado, Senadora de la República; Esther Gómez, coordinadora de organización de Morena en Guerrero y María de la Luz Núñez, ex alcaldesa de Atoyac.

Al clásico estilo morenista, dicha encuesta fue amañada para que Salgado saliera beneficiado, y así pueda comenzar su campaña, que tristemente es muy posible que gane. Pura simulación para hacerlo parecer democrático, pues.

Ahora, esto se suma a la constante e indignante defensa del Presidente a su candidato durante sus conferencias de prensa. Desconoce las denuncias en su contra, les dice que “ya chole” y sugiere que todo es una estrategia sucia de los conservadores. Naturalmente surge la duda: ¿Qué le deben en Palacio Nacional a Félix Salgado como para defenderlo tanto? ¿Qué hizo Félix por AMLO como para merecer su protección incondicional? ¿Por qué López Obrador piensa que es guerra sucia?

La relación entre el Presidente y Salgado data de décadas atrás. Su amistad va desde los inicios del PRD, y siempre se apoyaron mutuamente en sus derrotas electorales. Salgado Macedonio perdió dos veces la gubernatura de Guerrero, y López Obrador perdió dos veces la presidencia de México. En las derrotas se mantuvieron cerca. Hoy, que López Obrador es Presidente de México, le paga a Félix sus años de fidelidad: lo respalda, ante todo, como su candidato a Gobernador de Guerrero.

A esto, se le añade lo expuesto por Salvador García Soto en su columna de El Universal. En su texto nos cuenta que esta serie de sucesos se entrelazan con las acusaciones de corrupción en contra de Pablo Amílcar Sandoval, hermano de la Secretaria de la Función Pública y un nombre que sonaba seguido para obtener la candidatura. López Obrador hizo a un lado a Pablo y a su hermana, relegándolos a un segundo plano y dejando sólo a Sandoval en sus aspiraciones a ser candidato.

La decisión final se tomó cuando en Palacio Nacional obtuvieron información de que el ex Fiscal de Guerrero se reunió en secreto con Manuel Añorve, prominente priísta guerrerense y Senador de la República, y con Pablo Amílcar Sandoval. Presidencia interpretó esa reunión como una planeación de golpeteo político en contra de Félix y a partir de ese momento se le entregó la confianza total de abanderar esa candidatura.

Salgado Macedonio cuenta con diversas acusaciones de violación. El debate va más allá de si debe ser el candidato o no. No debería ni siquiera ser Senador, y si la justicia se hiciera en este país, estaría viendo su futuro en prisión. Que él mismo no se retire de la contienda es indignante, pero peor aún es que lo defiendan.

Que el Presidente piense que Félix es víctima de guerra sucia y ataques políticos habla mucho de las deficiencias de quien nos gobierna. Va más allá de lo político, pero la firmeza de López Obrador en regresarle el favor a quien le es fiel le hace mucho daño a México.

Se refleja lo que vemos en otros estados y dependencias federales: llegan y se mantienen los más fieles, no los más capaces.

Ahora que Salgado Macedonio tristemente será el candidato, es labor del pueblo de Guerrero pensar el voto y hacerlo valer. Evitar que alguien así de despreciable ocupe el cargo público de mayor peso en el Estado, servirá de enseñanza para que todas y todos los mexicanos participemos en la vida política desde lo local hasta lo federal. 

De nosotros depende que tengamos mejores gobiernos, mejores representantes y mejores servidores públicos.

¿Qué opinas al respecto?

Nuevo León se une a los estados que buscan garantizar una Menstruación Digna

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Ciudadanas integrantes de la Sociedad Civil, Menstruación Digna México, han presentado ante el Congreso del Estado de Nuevo León una iniciativa para reformar la Ley de Educación del Estado para empezar a garantizar ciertos actos tendientes para lograr la #MenstruaciónDigna en México.

Dichas reformas lo que buscan es en principio garantizar leyes de equidad menstrual. Particularmente esta iniciativa se centra en el aspecto educativo, esto para reducir las desigualdades sociales, económicas, y de género relacionadas con la menstruación en el ambiente educativo. La menstruación es generalmente un tema tabú a pesar de afectar a un gran porcentaje la población de forma mensual. 

Entre los ejes centrales de la reforma propuesta se encuentran: (i) la implementación de planes y programas de educación menstrual, (ii) facilitar de forma gradual y progresiva con suficiencia presupuestal el acceso a productos de higiene menstrual para personas menstruantes en escuelas públicas, y (iii) que quienes son estudiantes tengan derecho a acceder a productos para la gestión menstrual.

Y es que todavía hay un gran numero de personas, sobre todo menores de edad, que no conocen como funciona su propio cuerpo, y a falta de esta información se generan estereotipos y mitos en torno a la menstruación que dificultan el poder utilizar las herramientas necesarias para alivianar los síntomas y poder seguir su día a día.

Además del tema de la desinformación, es sabido que un gran numero de niñas se ausentan de clases mientras están menstruando por diversas razones. Una de las principales es la falta de recursos para acceder a productos de higiene menstrual.

Este año Michoacán se volvió el primer Estado Mexicano en garantizar en la ley el ejercicio pleno del derecho a la educación en torno a la menstruación, y el acceso a los productos de higiene menstrual en las escuelas públicas. Y en Nuevo León ha habido ya campañas que explican lo importante que es la implementación de normas equitativas para garantizar dichos derechos por parte de colectivos como “Ya Basta Nuevo León” y el capítulo de “Period. The menstrual movement” en Monterrey.

Hay una obligación clara del Estado para garantizar el acceso no solamente a la educación, sino también a la seguridad sanitaria. Y el tema se vuelve aun más interesante considerando que el Congreso del Estado esta bajo riesgo y critica constante derivado a propuestas de reformas recientes como los votos relacionados al Pin Parental y las reformas constitucionales del Estado generadas “fast track” y sin involucrar mucho a la ciudadanía.

Los colectivos de mujeres en el Estado tienen al Congreso bajo una lupa. Durante esta época electoral veremos si se someten a la voluntad y necesidades de la ciudadanía, aunque sea para garantizar sus puestos como representantes de la ciudadanía.

Marco teórico mínimo para explicar la representación política inclusiva de las mujeres en México

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Marzo es el momento adecuado para interpelarnos sobre las relaciones de poder en el ámbito de la representación política de las mujeres en nuestro país. Es, sin duda, un tiempo en el que ineludiblemente debemos preguntarnos si las reglas del derecho y de la democracia, tal como las hemos construido, son suficientes para garantizar la igualdad entre todas las personas. En esta colaboración delineo un marco teórico mínimo con relación a la característica de neutralidad del derecho; al individualismo, universalismo y la no diferencia abstracta en la que se sustenta la democracia liberal; y también, a si la generalidad del derecho y de la democracia se hacen cargo de las singularidades. Y, con ello, tratar de explicar la irreversible y positiva tendencia de la inclusión en la representación política de las mujeres en México.

¿Es el derecho neutro? 

Para responder a esta pregunta primero debo expresar que por neutralidad del derecho entiendo que las reglas, las interpretaciones y las decisiones que se tomen conforme a él estén desprovistas de los sesgos derivados de las posiciones privilegiadas en que actúan las personas operadoras del derecho. 

Tomando como ejemplo la representación política desigual de las mujeres, podemos estar de acuerdo en que el derecho no es neutro y que, como todo producto social, expresa las grandes divisiones e injusticias de nuestras sociedades. En otras palabras, pretender que el sistema jurídico es inmune a las relaciones de poder en la sociedad es ingenuo e ineficaz para la protección de los derechos de las personas. Podemos afirmar como indican Cruz y Ravelo (2004) que “las normas jurídicas, (…) y la gama de sistemas desde los que se reproducen relaciones y significaciones sexo/genéricas, se siguen construyendo sobre la base de una dominación masculina patriarcal.” (10). 

¿La ciudadanía inclusiva está garantizada por una democracia basada en el individualismo, el universalismo y la no diferencia? 

Para Phillips (1996) el estatus político de ciudadanas y de ciudadanos se ganó de forma diferente, según una división sexual del trabajo: los hombres como soldados y trabajadores; las mujeres como madres y educadoras de sus hijos e hijas. Por ende, “las desigualdades son inherentes a la política” […y no constituyen] ningún anacronismo histórico, sino algo que sigue vigor en nuestros días.” (85). 

En otras palabras, en lugar de una ciudadanía universal garantizada por la democracia y el derecho, lo que existe realmente son instituciones que construyen una ciudadanía desigual. (85). Phillips también critica el individualismo abstracto del liberalismo democrático porque si bien admite que entre las personas existen diferencias, su presupuesto principal es que tales diferencias no deben ser tomadas en cuenta. Esto debido a que todos los ciudadanos y todas las ciudadanas cuentan con los “mismos” derechos, sin tomar en cuenta sus diferencias en cuanto a riqueza, raza o sexo; o bien, en un extremo aún peor, no es pertinente considerar las diferencias y las desigualdades porque todas las personas somos básicamente iguales. (91-2). 

Para esta autora, es necesario concluir  que “la democracia liberal, tal como se practica en la actualidad, dificulta incluso la posibilidad de abordar el dilema, ya que nos remite recurrentemente al individuo como unidad básica de la vida política, lo que impide considerar seriamente la posibilidad de otorgar mayor poder a los grupos desfavorecidos.” (95). En otras palabras, la democracia inclusiva no puede ser garantizada sin superar la ficción ilusoria de del liberalismo individualista de “convertir a los ciudadanos en sujetos neutrales y despersonalizados, faltos de una identidad real y concreta (…)”. (Kymlicka en Pérez Luño 2005: 115). Resulta imposible construir una ciudadanía inclusiva sin trascender los fundamentos de la democracia liberal e individualista.

¿La “generalidad” del derecho y de la democracia se hacen cargo de las singularidades y sus derechos? 

De acuerdo con Rosanvallon (2010), la legitimidad democrática contemporánea se construye desde la proximidad, esto es, entre otras cosas, que la acción gubernamental “se mantenga atenta a la diversidad de las situaciones, que no sacrifique a nadie a la abstracción de un principio” (251). En este sentido, de conformidad con este autor, la democracia, y el derecho agrego yo, deben garantizar que todas las personas han sido escuchadas y, además, deben rechazar categóricamente que en todos los casos de la vida el único parámetro de convivencia se una pretendida regla ciega. Si algo hemos aprendido a lo largo de más de medio siglo de luchas de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos políticos es que la ley no es ciega; más bien ha estado repleta de normas, interpretaciones y decisiones sesgadas y favorecedoras de los hombres y nuestro desigual empoderamiento político. Antes que representar en justicia a las mujeres, así como a otras singularidades y personas, las reglas electorales por mucho tiempo impidieron el reconocimiento de sus derechos de participación política.

Este marco teórico mínimo, en cierto grado, permite explicarnos el largo y complejo camino que han debido seguir las mujeres para garantizar una representación política inclusiva. Nos permite entender las resistencias que en todo este trayecto ha tenido el viaje desde las cuotas voluntarias hasta la paridad total; desde la normalización de lo público para los hombres y lo privado para las mujeres hasta el registro de hombres sancionados por violencia política en razón de género; desde las leyes hechas por y para nosotros los hombres hasta congresos paritarios que legislen con una perspectiva de género; y, también, desde la pretendida neutralidad de la ley y la generalidad de la democracia hasta el activismo social de las mujeres y las acciones afirmativas de autoridades comprometidas con el empoderamiento real y material de todas las mujeres.

 

Bibliografía citada

Cruz, Salvador y Ravelo, Patricia. (2004). “Introducción. Los retos actuales en los estudios de género”, en Voces disidentes. Debates contemporáneos en los estudios de género en México, Id. (coords.), Ciesas/Miguel Ángel Porrúa, México, 5-28.

Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Trayectorias contemporáneas de la filosofía y la teoría del derecho, Palestra, Lima.

Phillips, Anne. (1996). “¿Deben las feministas abandonar la democracia liberal?”, en Perspectivas feministas en teoría política, Castells, Carme (comp.), Paidós, Barcelona, 79-97.

Rosanvallon, Pierre. (2010). La legitimidad democrática. Imparcialidad, reflexividad y proximidad, Paidós, Barcelona.