#HojaDeRuta: “Por un transporte (realmente) público”

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No soy un experto en transporte ni mucho menos, pero como dice aquella frase hecha: tantas ciudades desarrolladas no pueden estar equivocadas. Prácticamente cualquier urbe que cuenta con un modelo de transporte público exitoso, es precisamente por eso: es realmente público. 

En Nuevo León tenemos un híbrido que ha resultado poco conveniente: jurídicamente, el transporte sigue siendo público, pero operativamente está privatizado (así sea temporalmente) por la figura de la concesión.

Más allá de la polémica que ha desatado el aumento de tarifas, los vaivenes entre las posturas de los distintos actores -que van desde la insensibilidad de los transportistas hasta la improvisación de la autoridad estatal- y el alud mediático alrededor del tema, es preciso reflexionar sobre la esencia del modelo.

¿Qué implica que el transporte sea operado bajo un modelo público y por qué sería conveniente para el bienestar general? Para responderlo, hay que acudir al concepto de bien público.

Desde el aspecto económico, un bien público es aquél que está disponible para todas las personas (por tanto, no es excluyente) y no puede ser divisible (que lo use una persona no impide que lo use otra). Desde el aspecto político, son aquellos vienen que son provistos y/o protegidos por el Estado.

Demos un ejemplo con un tema en boga en Monterrey: el aire. Está disponible para todas las personas de la ciudad sin excepción y el hecho de que unos lo respiren no impide que otros puedan hacerlo. Además, desde el componente político el Estado no provee el aire, pero sí está obligado a protegerlo, es decir, a garantizar su calidad. Ahí tenemos un ejemplo claro de un bien público.

En el caso del transporte, se requiere entenderlo desde el concepto de movilidad: todas las personas deberían poderse mover en la ciudad, sin excepción, y la capacidad de movimiento de unos no debería impedir o afectar la capacidad de moverse de otros. En este caso, el Estado no solo está obligado a proteger esa capacidad de movernos, sino que, en el mejor escenario, debe proveerla.

¿La razón de lo anterior? Un tema de incentivos, y ahí es donde hay que elegir un paradigma: ¿La prioridad el transporte es mover a las personas o hacer negocio? La respuesta a esa pregunta encierra la esencia de por qué un modelo público es buena idea. 

Un modelo estatal debe poner su esfuerzo en la manera más eficiente y justa de mover a las personas; un modelo privado, pone su esfuerzo en maximizar la renta, aunque esto signifique afectar a los usuarios.

Y esa afectación a los usuarios hay que sacarla del mundo de lo abstracto y tocar tierra: significa impactar en los bolsillos de las personas que menos ganan, sobre todo considerando que México es el país de la OCDE donde proporcionalmente se gasta más del ingreso en transporte. 

Significa también una afectación a la salud física y emocional, pues se obliga a las personas a dormir menos, y pasar cantidades inhumanas de tiempo (de 3 a 4 horas diarias en los peores casos) arriba de un camión. Esto implica no solo cansancio, sino un menor tiempo de convivencia familiar o de recreación antes de volver a iniciar la rutina.

En pocas palabras, un transporte público ineficiente como el que tenemos afecta directamente la calidad de vida de las personas. Un mal transporte público que es consecuencia, a su vez, de una mala planeación urbana y los incentivos perversos que la han permitido.

De tal suerte que el debate de las tarifas será una polémica temporal, pero habría que ir al terreno de lo radical: repensar y replantear de manera seria y responsable nuestro modelo de transporte hacia una empresa pública o entidad estatal que tenga por objeto mover a las personas, no explotarlas.

gilberto@altiusconsultores.com

¿Ambientalistas o políticos?

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El Norte en su versión .com nos tuvo muy entretenidos este domingo, con una foto en la cual aparecen juntos auténticos y falsos ambientalistas, todos en defensa de la Sierra de Picachos, o será más bien en desafío contra el gobierno independiente del Bronco Rodríguez. Consta que me parece muy loable el motivo de la reunión que y soy un defensor de proteger esta reserva natural de las depredaciones futuras en nombre de la explotación de pedreras. 

Pero me parece que juntar tantos voceros inverosímiles acaba peligrando la defensa de una causa tan buena, poniendo en duda la autenticidad de los defensores. ¿Desde cuando el diputado “ejidatario” Paco Cienfuegos ha sido un ambientalista? ¿Este era su propósito cuando adquirió terrenos en Mina atendiendo la invitación de Rodrigo Medina?  ¿Será compatible defender la Sierra de Picachos y agredir la península de Yucatán con el seudo Tren Maya que destruirá miles de hectáreas de bosques dizque para transportar carga entre Chetumal y Campeche con el respaldo de los diputados de Morena? ¿Cuál carga? 

El principal común denominador de los políticos presentes era su protagonismo para la elección para gobernador de Nuevo León de 2021. Todo se vale. Pero los ambientalistas no deberían caer en las trampas de la política y menos en las trampas de los políticos. Hay apoyos que debilitan. Ser selectivo en sus amistades puede ser útil. 

Dicho esto, ojalá tengan éxito en la defensa de la Sierra de Picachos. Y si alguno de los políticos de la foto fuera contendiente para la gubernatura, esperaremos que no caiga víctima de las sirenas ( $$$) de las pedreras. Le recordaremos la foto del día 12 de mayo del 2019. 

PD. ¿Para qué seguir opinando sobre el asunto del Transporte Público en el área metropolitana de Monterrey si el Secretario de Gobierno no tuvo las agallas para presentarse al programa de Cambios para defender la propuesta de estatización del servicio? ¿Va en serio? ¿O es solamente una jugada para transferir el muertito al Congreso? El Congreso se va de vacaciones el miércoles, así que se lavará las manos. Y el Bronco seguirá echando culpas a otros sin asumir nunca la gubernatura que había ganado de forma tan espectacular y finalmente, tan inmerecida. Serán seis años perdidos para Nuevo León y para los nuevoleoneses. No para el Bronco y sus colaboradores que no saldrán con las manos vacías.

¿Algunos de los protagonistas “ambientalistas” de la foto del Norte tendrá una propuesta para solucionar el problema del Transporte Público que le tocará en caso de ganar la gubernatura? ¿Por qué no opinan al respecto? 

#Kleroterion: “Movilidad o Transporte Público un Derecho Humano”

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Las grandes ciudades en el mundo aplican métodos para que los ciudadanos tengan mejores servicios, una parte fundamental se distingue por la movilidad, en específico, el transporte público, que hace que cualquier metrópoli logre sus actividades de manera adecuada.

Estamos seguros que nuestro estado, está a la altura; sin embargo, para este tema estamos sujetos a un grupo de permisionarios, que lo único que buscan es un beneficio propio, por lo que si no están de acuerdo con la tarifas, hacen paro de unidades, es decir, el típico acto de niño que dice “me llevo mi balón si no hacen lo que yo digo”, impactando de manera negativa a la sociedad, es así que este transporte necesita una reestructuración, ya que no puede permitirse un transporte condicionado y que afecte a centenares de ciudadanos.

Es importante la adquisición del sistema de transporte urbano para poder brindar el servicio como el estado lo merece; por su parte el Gobernador presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa para lograrlo, por lo que es momento que los diputados se pongan del lado de la gente, siendo los propios legisladores quienes por varios meses han criticado este servicio ostentando que ha faltado mano dura, pero ahora que se quiere tomar el control, se salen por la tangente, criticar es muy fácil, ¡claro!, desde dentro de un carro con aire acondicionado.

Este trabajo es conjunto si queremos aspirar a ser como las mejores ciudades, donde el “servicio de transporte es público”, pero necesitamos saber con quién contamos, conscientes que la movilidad es un derecho humano, por lo que estamos dispuestos a que el manejo del sistema de transporte venga de la propia sociedad civil, de un empresario con vocación de servir.

En una primera etapa, debemos adquirir el control del transporte, asimismo, que el congreso entienda las necesidades reales de la sociedad y que impacte su apoyo, por lo que es momento de que tomen las decisiones correctas, en una segunda etapa, aspirar a ser como las mejores ciudades del mundo, teniendo un transporte público gratuito, convencido de que puede lograrse a través de métodos de recaudación que subsidien este sistema, concluyo diciendo que los asuntos de movilidad en cualquier estado siempre generarán productividad, ya que cualquier ciudad será próspera, teniendo “un estado con verdadera movilidad”.

Pasan a comisiones deuda para transporte

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El Congreso local recibió hoy, de manera oficial, la solicitud del Gobierno estatal para que se le autorice una deuda por 4 mil 910 millones de pesos para adquirir 4 mil 667 camiones del transporte público.

La solicitud fue leído dentro de los asuntos en cartera de la sesión de hoy en el Congreso y se turnó para que su estudio y análisis a la Comisión de Presupuesto que preside el diputado local de Morena, Ramiro González.

El documento fue entregado en la Oficialía de Partes el jueves por el Secretario de General de Gobierno, Manuel González.

Legisladores, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil han cuestionado la propuesta.

(Con información de Grupo Reforma)

#EspacioPúblico: “Movilidad para usuarios, por derecho y con Ley”

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En las últimas horas del periodo legislativo y enmarcado por una terrible crisis en el transporte público, la bancada del PAN entregó su iniciativa de una Ley de Movilidad para el estado de Nuevo León. Feliz día del niño, se ganaron su estrellita, pero otros ya habían hecho su labor y no hay que perderlos de vista.

A la iniciativa presentada por el PAN se suman otras tres. Una presentada por el Gobierno del Estado, otra por la fracción de MORENA y una más presentada por organizaciones de la sociedad civil.

¿Qué nos dice todo esto?    

Con la misma relevancia yo veo cuatro puntos. 

En primer lugar que el sistema que regula el transporte público tiene que cambiar.

Meses de fallidas negociaciones con concesionarios y dejar a la ciudad una mañana sin transporte afectando a cerca de 800 mil usuarios y daños a la economía en más de 500 millones de pesos son señales de la ineficiencia de un arcaico sistema manejado por unos cuantos sin tener en cuenta las necesidades de miles de usuarios. 

En segundo lugar, vemos la presencia de organizaciones de la sociedad civil presentando una iniciativa de Ley de Movilidad.  Dejó de ser una sociedad que exige al gobierno soluciones y se convierte en una sociedad que propone, critica, construye y aporta la perspectiva de usuarios para ser analizada y ser la base para generar una propuesta final que logre cambiar de manera radical la movilidad en el estado.

La propuesta de la sociedad civil organizada se entregó hace meses y en términos populares en estos tiempos, no tengo pruebas pero tampoco dudas que sirvió para que las fracciones de MORENA y el PAN consideraran puntos importantes en sus iniciativas.

El tercer punto relevante de este análisis es en lo que siempre se debió beneficiar: Usuarios primero.

Una ley basada en los usuarios puede hacer la diferencia para cambiar de ahora en adelante la movilidad en el área metropolitana de Monterrey.  Tres propuestas ven claramente a la movilidad como un derecho para cualquiera que se mueva en las calles y con eso hablamos de peatones, personas con discapacidad, ciclistas, motociclistas, usuarios de transporte público, transporte de carga y automóviles. Deja de verse como una ley de transporte que se preocupa por que los concesionarios den un servicio y se convierte en una ley que asegure la movilidad de las personas con las mejoras que esto implique. 

Y como cuarto y último punto vemos un gobierno del estado reactivo pero poco estratégico y muy lejano a ‘la raza’  tratando de solucionar una crisis con acciones que no cambian el problema de fondo y tarde o temprano repetirán los problemas actuales. 

Y esto apenas comienza.  El Congreso entra en receso unos meses y tendrá tiempo suficiente para estudiar, reflexionar y organizar las prioridades del siguiente período legislativo. No hay duda que esta ley es de altísima prioridad.

El Congreso del estado de Nuevo León tiene varios retos  en sus manos. Tiene el reto de incluir a la sociedad civil en el trabajo legislativo, el reto de dejar los egos partidistas buscando quién tiene su mejor propuesta, el reto de hacer un trabajo transparente que promueva la participación de usuarios de la movilidad, pero sobre todo tiene el reto de demostrar que entre todas y todos se pueden lograr cambios de fondo en la manera de movernos.

En sus manos está  ser la legislatura que desde su trinchera cambie la movilidad en el estado o simplemente ser otra más que aprueba leyes bajo presión de tiempo para ser corregidas por un futuro grupo legislativo.  

La movilidad en Monterrey: entre contaminación y tarifazos

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Desde hace algunos días se había anunciado que los regiomontanos se iban a encontrar con una sorpresa regresando de Semana Santa: el transporte público sería sujeto (nuevamente) a aumentos en sus tarifas. Pues el día de ayer anunció Manuel González, el secretario General de Gobierno, que el llamado Santo Tarifazo no se producirá, sino que durante la semana de Pascua se revisará. Más que suponer un tipo de alivio, realmente alarga la agonía. 

Desde finales de 2018 ya se había anunciado que los aumentos también se registrarían en materia vehicular, con rubros que sufrieron un incremento de hasta el 90% y con un pago de refrendo que asciende a los $3092 para vehículos en una franja de diez años (2009-2019). Si comparamos este último dato con los costos del año 2015 -año en que El Bronco recibió la gubernatura- el refrendo tenía tres costos según el vehículo: aquellos con cuatro años o menos pagaban $1401, los de entre cinco y nueve años pagaban $686 y los de diez o más años, una cuota de $379. Es decir, en algunos casos, los incrementos han sido de hasta el 451% en un lapso de cuatro años. A lo anterior hay que sumarle que la línea 3 del metro no entrará en funciones sino hasta octubre de 2020, a pesar de que las obras iniciaron en 2013.

Y es que, si con los aumentos de inicio de año a los automóviles se pretendía fomentar el uso del transporte público, el Santo Tarifazo es todo lo contrario. Pagar $15 por viaje en camión -para llegar a $18 en 2021- no es la manera correcta de incentivar el uso del transporte pues, aunque permite a los usuarios hacer recorridos largos, el transbordo sigue teniendo penalización. A esto hay que agregar la poca capacitación que se ofrece a los choferes y las condiciones en las que se encuentran la mayoría de las unidades y el ya evidente problema que tenemos en la ciudad: el tráfico, lo que se traduce directamente a contaminación.

Entonces, ¿cuál es la solución? Depende del problema a atacar. Resolver los aumentos por sí solos es muy complicado, pues el gobierno tendría que otorgar subsidios, lo que descompensa en otras áreas y provoca problemas en otros rubros. No nos dejaron de otra: habría que esperar a que saliera un nuevo presupuesto para revertir los aumentos, pero este tipo de ajustes rara vez se producen. Este pronóstico suena nada alentador.

Por otro lado, si lo que de verdad se quiere resolver es el tema de la contaminación (hay que recordar que es una de las justificaciones del alza en materia vehicular), entonces aumentar los impuestos en este rubro sí tendría lugar, pero la estrategia se cumple sólo si se acompaña de bajadas en los precios y reinversión al transporte público. Igualmente, se requiere una medida que ponga fuera de circulación los vehículos altamente contaminantes, pues su constante uso perjudica en ambos sentidos: más tráfico y más contaminación.

Aparte de esto, debe haber una transición entre vehículo particular y el transporte público. Mejoras al sector del taxi podrían ser una solución, pues una de las principales razones por las que los neoleoneses no utilizan el transporte público es la rapidez y la comodidad. En este sentido, la próxima uberización del taxi es podría ser un buen comienzo, pues reequilibra la balanza entre los servicios de transportación y favorece a la competitividad.

Visto de esta manera, queda claro que el Santo Tarifazo no resuelve ni uno ni otro problema, sino todo lo contrario: perjudica a la gran mayoría de la población y sigue hipotecando nuestro futuro. Ojalá y después de la semana de Pascua, ya con un poquito de claridad y descansados, Manuel González y compañía, ahora sí, diseñan una estrategia centrada en el uso eficiente de los recursos y pensando en la gente.

#QueremosAireLimpio: Cultura del transporte colectivo

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El tema de seguridad ambiental ha sido tratado por muchos medios de información, que difunden noticias que alarman a la población al mostrar los índices de contaminación en el aire. Pero, exactamente ¿qué es la seguridad ambiental? ¿por qué es importante? ¿cómo se relaciona con el uso del transporte?

Según Geoffrey y David Dabelko, la seguridad ambiental “representa un paradigma alternativo para ordenar y para enfrentarse a ciertas amenazas en el mundo cada vez más interdependiente y con un medio ambiente cada vez más degradado”; con esto, la seguridad ambiental se refiere a las acciones correctivas a desempeñar para contrarrestar el daño al medio ambiente. 

Dicho daño, es el resultado de múltiples conductas humanas en el medio urbano, principalmente, de la dependencia y el uso excesivo de los vehículos motorizados. En el Área Metropolitana de Monterrey, se encuentra el municipio con la mayor proporción de automóviles por habitante; San Pedro Garza García, donde cada persona cuenta con 1.2 automóviles en promedio. Este dato fue proporcionado por el actual alcalde del municipio, Miguel Treviño, en el panel “Contaminación: ¿Es esta la ciudad que queremos?”, organizado por la SALED del Tec de Monterrey, el 8 de abril del presente año. Esto es alarmante y desencadena preguntas como, ¿por qué hay tantos autos en manchas urbanas como esta? ¿es necesario que los haya? 

La respuesta a la primera de las preguntas es extensa. Un parte de ella hace referencia a la falta de disposición para usar el transporte público, lo que está relacionado con la falta de acceso al mismo y su deficiencia ecológica y sustentable. No obstante, es importante reconocer que el problema vial se debe a la motivación para usar este tipo de transporte, y no solamente a su ausencia. La organización geográfica de las ciudades y su conjugación con el crecimiento de la concentración poblacional es en el fondo, la raíz del caos vial. En el Área Metropolitana de Monterrey, y en muchas otras ciudades de México y del mundo, las zonas habitacionales se encuentran considerablemente lejos de empresas y universidades, lo que obliga a los habitantes a hacer uso de vehículos motorizados para llegar a (y regresar de) sus destinos, a diario. Es por esto que, la opción de trasladarse activamente; es decir, de usar una bicicleta o caminar para llegar al lugar deseado, no es una opción para gran parte de los viajes que las personas realizan día tras día en el AMM. De aquí nace la inevitabilidad de usar dichos medios de transporte. 

Ahora, si bien no es viable reubicar oficinas y escuelas para que se encuentren cerca de las zonas habitacionales de la ciudad; la gestión y adaptación del sistema de transporte público, sí lo es. Y se trata de una demanda real y urgente. Pero, ¿es la falta de acceso al transporte público de calidad, ecológico y accesible, el único impedimento para que los regios hagan uso de él? En caso de que éste exista, ¿se reducirían los problemas viales en el AMM? 

Recordemos que vivimos en una sociedad fragmentada, donde la idea de contar con un automóvil para uso individual, representa para muchas personas un sinónimo de prestigio y evidencia de abundante poder adquisitivo. En otras palabras, se percibe el uso del automóvil como un acto que va más allá de un mero traslado, y apela a la comodidad y placer de los conductores. Una postura de esta naturaleza y la constante justificación del automóvil para uso individual por encima de los medios colectivos, ya que “para eso tengo coche”, tiene un poder más grande que los esfuerzos de la esfera pública por invertir en el transporte público sostenible y confiable. Esta baja de conciencia cívica debe cambiar para volver a tener aire limpio en la ciudad.

Trabajemos en pro de la cultura de uso del transporte colectivo. Dejemos de alimentar el discurso consumista y clasista que nos lleva a desechar la idea de utilizar el transporte público. Demandemos a las autoridades gubernamentales, construcción de la infraestructura de este transporte, y sumémonos a la solución en lugar de sumarnos al problema. 

#HojaDeRuta: “Así Vamos 2018: una ventana a nuestras desigualdades”

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Fui invitado por Cómo Vamos Nuevo León a presentar la encuesta Así Vamos 2018, instrumento para conocer qué piensa la ciudadanía sobre Monterrey y su área metropolitana. 

Tras reflexionar los resultados, una conclusión vino a la mente: la encuesta es una ventana a nuestras desigualdades. Esta idea se expresa de múltiples ángulos: el bolsillo, por lo dispares que somos en lo que ganamos. El movimiento, por la enorme diferencia de tiempo que hay entre viajar en transporte público y privado. En el trato, porque pertenecer a una minoría es casi garantía de sufrir discriminación.

Desdoblé mi intervención en tres ideas fuerza: la desigualdad como una constante en la ciudad; la desmovilización política de nuestra ciudadanía y una conformidad aparente a las múltiples problemáticas e injusticias. Énfasis en aparente.

1. La desigualdad como una constante: más del 60% de la población del área metropolitana gana apenas 3 salarios mínimos, y para el 25% el ingreso no es suficiente. Un dato adicional: apenas el 11% de la población puede ahorrar. Digiramos lentamente esa última cifra: en esta, la ciudad de los negocios y las oportunidades, apenas 1 de cada 10 personas tiene ahorro.

A lo anterior hay que sumar la pérdida de poder adquisitivo del salario, que ha caído 80% en los últimos 30 años, de acuerdo a un estudio reciente de la Facultad de Economía de la UNAM.

Desigualdad al moverse, porque viajar en transporte público significa casi el doble de tiempo que hacerlo en auto (103 vs. 53 minutos, en promedio). Lo mismo al caminar: apenas 27% considera que hay banquetas suficientes para llegar a su destino, y un 75% que están dañadas y llenas de obstáculos.

Desigualdad a través de la discriminación. Estudios del CONAPRED han señalado a Monterrey como la ciudad que más discrimina en México, y el Así Vamos 2018 lo confirma: entre el 40 y 50% de la ciudadanía considera que aquí se discrimina por ser indígena; por el color de piel; por la preferencia sexual; por ser pobre. Y en todas las categorías las mujeres lo perciben más que los hombres.

2. Desmovilización ciudadana ante lo público. El 55% de las personas encuestadas no sabe qué hacen su alcalde ni el gobernador. 30% dijo que simple y llanamente no le interesa, otro 30% que no tiene tiempo. 

Aparece además uno de los principales males de la democracia: la desconfianza, pues casi el 40% de la ciudadanía cree que no tiene nada de influencia en las decisiones de gobierno. Esa cifra casi se duplicó en comparación a 2016.

La falta de politización, y por ende, de espacios de organización y presión, es una realidad en Monterrey ¿Por qué el trienio pasado la y los alcaldes podían darse el lujo de poner en entredicho su participación en la plataforma Alcalde Cómo Vamos? Sencillo: el costo político de hacerlo era bajo.

3. La conformidad aparente de la ciudadanía. Este punto resalta contradicciones que requieren análisis. Por ejemplo, a pesar de las dificultades económicas, hay gran optimismo: el 80% cree que le irá igual de bien o mejor. Otro: aunque para el 60% de la ciudadanía ir al trabajo es su principal motivo de viaje, solo el 4% se mudaría para estar más cerca de él ¿Qué es lo que consideramos deseable y valioso del lugar donde vivimos?

Estremece que solo el 8% de la ciudadanía considere la violencia familiar como el principal problema público, cuando Nuevo León fue el tercer lugar en feminicidios durante el 2018, el delito de violencia familiar es el más denunciado en el Estado y está activa la Alerta de Violencia de Género para 5 municipios.

Apilo conclusiones por falta de espacio: a) Aunque la desigualdad es evidente desde múltiples ángulos, combatirla no parece estar en la agenda pública como prioridad. b) Una lectura superficial de los datos nos haría suponer que buena parte de la población está feliz, o cuando menos conforme. Mi tesis es contraria: creo que estamos adormecidos políticamente. Se une la decepción hacia lo público con la “cultura” de la solución del trabajo y los problemas en el fuero individual (el mantra de “la solución está en uno mismo” como gran desarticulador). c) Si se tiene una población desinteresada y desmovilizada, la clase política confía en que el costo de fallar es barato. d) El reto desde la sociedad civil está en generar espacios constantes de activación, reflexión y movilización política, que mantengan constancia y sobre todo, que lleguen a todos los estratos sociales.

Mi propuesta inicial es sencilla: así como se habla de urbanismo táctico, esas pequeñas intervenciones para tomar y visibilizar el espacio público, hay que hacer politización táctica. Tomar el espacio público, abrir conversaciones, generar encuentros. Ir a la base. No temer generar organización popular genuina, ahí donde los partidos han copado lo que llaman “tierra”, que no es otra cosa que la compra y control de la movilización política en los espacios más vulnerables. 

Finalicé mi intervención con esta cita de Slavoj Zizek: “Lo fantástico de nuestra tradición democrática es que la imperfección está dentro del sistema. Forma parte  de la capacidad de la democracia para ser crítica consigo misma”. Aunque evidentemente nuestra tradición democrática es débil, el futuro no está escrito: hay que movilizarlo. 

Gobernador del Estado descarta acuerdo del aumento de tarifas

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Después de reunirse con los empresarios del transporte público, Jaime Rodriguez, afirmó que el acuerdo tomado en el mes de septiembre esta totalmente descartado.

Pero no descarto que sea inevitable el alza a la tarifa, sostuvo que no serán en las condiciones aprobadas en septiembre por el Consejo Estatal del Transporte.

“Queremos que el usuario no tenga en sus bolsillos una tarifa como la que se había aprobado”, dijo.

“El crecimiento deslizable no es adecuado y estamos buscando soluciones”.

Indicó que se buscará en los próximos días alternativas para que las empresas puedan cubrir sus costos de operación sin afectar demasiado a los usuarios.

“Creo que podemos utilizar parte del Fondo de Hidrocarburos que tenemos para subsidiar al usuario”.

“No tengo decidido cómo, pero, pudiera ser que si le estábamos destinando recursos a 33 mil estudiantes que ya no vamos a apoyar porque recibirán recursos de la Federación, pudiéramos disponer de aquellos si verdaderamente se tiene la necesidad”, expresó.

 

 

Colectivos rechazan alza en transporte público y amagan con bloqueos.

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Tras señalar que el Gobierno Estatal no ha escuchado a la ciudadanía, colectivos que rechazan el incremento a las tarifas del transporte público y derechos vehiculares anunciaron que habrá una serie de acciones de resistencia que incluyen bloqueos intermitentes en avenidas y vías de transporte.

Dichos bloqueos inicieron en los cruces de Zaragoza y Washington, y Zaragoza y 5 de Mayo y Zaragoza frente a Palacio de Gobierno, donde los activistas mantenían un plantón, por lo que la circulación fue desviada por elementos de Tránsito.

¡No más aumentos!” y “¡Que baje el precio del pasaje!“, eran lo que se escucha de parte de los manifestantes que caminaron por Zaragoza a lo que los automovilistas tocaban el claxon en apoyo.

Ante la negativa del Gobernador. Rocío Montalvo, de Únete Pueblo, señaló que se llamó al diálogo pero el Mandatario anunció que pese a las peticiones el incremento se dará, a lo que analizan realizar otro tipo de acciones.

“Ayer el Gobernador dijo que los ciudadanos de Nuevo León están contentos de pagar tanto aumento, por eso estamos llamando a esta resistencia para mostrarle el descontento” señaló.

“Por eso hemos decidido mantener este plantón; iniciaremos bloqueos intermitentes por diferentes vialidades para informar a los ciudadanos”.

Ante esto se esperan bloqueos en horas de mayor tráfico, Ecovia y en paradas de camiones.

Repetirán una marcha este sábado a las 16:00 horas que saldrá de Colegio Civil rumbo al Palacio de Gobierno, comenzando en Avenida Constitución.