Nosotros y los otros

Comparte este artículo:

En el documental “The Pharmacist”, Dan Schneider relata que cuando escuchaba noticias sobre personas que habían sido asesinadas mientras compraban drogas, su pensamiento inmediato era que las víctimas no tendrían por qué haber estado ahí; todo cambió el día que quien perdió la vida fue su hijo. 

Lamentablemente, cuando un problema no nos afecta directamente parece difícil encontrar motivación para entenderlo a profundidad y el atajo casi instintivo es sentenciar fríamente que las circunstancias son consecuencias lógicas de alguna torpeza o ineptitud. 

Te roban por idiota, te violan por puta, te matan por haber sido imbécil al elegir y soportar a tu pareja, asesinan a tu hija porque no tuviste los cuidados suficientes, te golpean porque te lo buscaste, o en terrenos menos tétricos, te engañan por tu estupidez, te traicionan por inocente, te abandonan por insoportable, eres pobre porque quieres y un largo etcétera. 

Porque mucho más fácil que intentar comprender realidades complejas y problemas multifactoriales de los que quizá participamos en su perpetuación, es rápidamente señalar que a nosotros jamás nos hubiese pasado. Porque menospreciar a los otros es un vehículo muy sencillo para mostrar tanto nuestra valía artificial como nuestras supuestas virtudes: “Yo en tu lugar hubiera hecho otra cosa”, “A mí eso no me habría pasado”, “¿En qué estabas pensando?”. 

Hacemos como si la causa y solución a las angustias y desgracias de los demás fuera obvia y como si nosotros nunca nos hubiéramos visto o fuésemos a ver en situaciones similares y entre más enérgicas sean nuestras condenas y desprecio a los otros, más creemos que estamos confirmando nuestra condición de personajes inquebrantables, llenos de civismo y dureza. 

Nos disfrazamos con narrativas burdas, vacías y tan artificiales que rayan lo inalcanzable, idealizando el no escuchar y el jamás aceptar la vulnerabilidad o falibilidad propia como si de una logro se tratase, sin darnos cuenta que sólo estamos perpetuando un contexto de negligencia emocional y falta de empatía que no es más que un atajo a conclusiones que nos ahorran la molestia de pensar o de sentirnos incómodos al hacer un ejercicio de autocrítica y de abandonar el tan confortante maniqueísmo.  

En ese contexto, que una mujer haya sido asesinada con un sadismo inenarrable y que las imágenes hayan sido compartidas como un meme más o que una niña desaparezca en la puerta de su escuela, produce casi automáticamente una normalización de la situación: “Así es el país y así es la gente de morbosa” acompañada de una condena a las fallecidas o a sus familiares al paso en que solapamos a las autoridades y a los victimarios, aseverando que la ocasión hace al ladrón y que el descuido o confianza de una mujer hace al feminicida casi como si estuviésemos diciendo que uno más uno da igual a dos. 

Porque es mucho más fácil decir que el mundo no es color de rosa ni es la sala de tu casa y que eso les pasa por estúpidas, que detenernos a entender algo tan simple como que las víctimas no son culpables y que en todo caso las consecuencias de los errores nunca deberían ser tan espantosas; ir a un casino no debería significar que morirás en llamas, una mala pareja no tendría por qué torturarte y asesinarte o tardarte en recoger a tu hija no debería terminar con su cuerpo en una zanja. 

Por el contrario, mucho más incómodo es aceptar que en este país a los asesinos matar les sale muy barato, que existe un 98.86% de impunidad de acuerdo con datos publicados por Impunidad Cero en 2019, que 10 mujeres son asesinadas a diario de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que no es lo mismo ser mujer, indígena, homosexual o persona de escasos recursos que ser hombre blanco de clase acomodada y que las disposiciones igualitarias contenidas en las leyes o la constitución podrán ser derecho vigente pero no derecho positivo, precisamente por nosotros y nuestra minimización de los problemas de los otros.

Y lo más difícil: no son los otros quienes están matando sino nosotros. No están matando a los otros sino a nosotros. Compartimos responsabilidad por diversos factores sociales y culturales y así también deberíamos compartir la rabia y el dolor. Aunque no sea a ti, aunque nunca te haya pasado o vaya a pasar y aunque en tu burbuja de tungsteno reforzado nada de esto parezca estar presente.  

Pero con esa terrible ausencia de empatía y viciados con los atajos que evitan poner en riesgo nuestra superioridad moral ficticia y comodidad, la indignación sigue adormecida así como la comprensión de los problemas como realidades complejas y por lo tanto, el panorama se oscurece haciendo que las soluciones se perciban distantes.   

Incrementan en un 12% carpetas por abortos en Nuevo León

Comparte este artículo:

Después de la polémica Ley Antiaborto que aprobó el Congreso local de Nuevo León, en el 2019 se incrementaron en un 12% las carpetas de investigación abiertas por aborto, esto de acuerdo a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

En el 2015 se reportaron 58 indagatorias; en el 2016, 47 reportes; en el 2017, 28 carpetas; en el 2018, 38 indagatorias y en el 2019, se registraron 84.

De acuerdo a activistas y organizaciones, esto refleja una clara criminalización a las mujeres.

La dirigente de la asociación Voces de Mujeres en Acción, Sandra Cardona, indicó que ha habido una criminalización social a partir de la reforma aprobada en marzo que garantiza el derecho a la vida dese la concepción hasta la muerte natural.

Por otro lado, acusó que se ha desinformado al hacerlo ver como una práctica prohibida en el Estado, cuando la propia ley lo permite en casos de violación, riesgo de muerte o daño grave a la salud.

“Se ha criminalizado, pero ya no sólo desde el Gobierno, se ha venido haciendo una criminalización social, se hizo demasiado ruco con esto y se desinformó a la población. Vemos que hay todo un estigma respecto a eso, una criminalización social”, dijo la también integrante de la Red Necesito Abortar.

Por su parte, Irma Alma Ochoa, directora de Arthemisas por la Equidad, señaló que el alza en las denuncias es consecuencia de la reforma que criminaliza a las mujeres.

“Es una transgresión a sus derechos, al derecho que tienen de decidir o de proteger su cuerpo”.

(Con información de Grupo Reforma)

2019 el año más violento en la historia moderna de México

Comparte este artículo:

En el primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se reportaron 34 mil 582 homicidios dolosos, lo que convierten al 2019 el año más violento del que se tenga registro.

Dicha cifra es la más alta desde 2015, cuando se comenzaron a difundir las cifras de víctimas de delitos.

En 2015 hubo 17 mil 886 víctimas de homicidio doloso; en 2016 se registraron 22 mil 545; en 2017 la cifra subió a 28 mil 871, y 2018 cerró con 33 mil 743.

De acuerdo a estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2019 se iniciaron 29 mil 401 carpetas de investigación por homicidio doloso en el País.

Esta es la cifra anual más alta por lo menos desde 1997, cuando el SESNSP comenzó a sistematizar los delitos a nivel nacional.

Durante su conferencia mañanera del 15 de enero, López Obrador reconoció que el tema de los homicidios es un tema pendiente y un problema que no se ha podido resolver.

Tras ser cuestionado por el periodista Jorge Ramos, el presidente argumentó que se dejó crecer mucho la inseguridad y la violencia, y que no se atendieron las causas, pero se comprometió a dar resultados en este 2020.

El SESNSP reportó que el 70% de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego.

La entidad que durante el año pasado tuvo la mayor cantidad de carpetas de investigación por homicidio doloso fue Guanajuato, con 2 mil 775, le siguen los Estados de Baja California, con 2 mil 600; Estado de México, con 2 mil 536; Chihuahua, con 2 mil 167, y Jalisco, con 2 mil 30.

 

Bronco solo asiste a 3% de juntas de seguridad; Sheinbaum la que tiene mejor asistencia

Comparte este artículo:

A pesar de que Nuevo León padece el año más violento desde el 2o12, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco” asistió solamente al 3% de las Mesas de Coordinación Estatal, esto de acuerdo a datos revelados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Las reuniones comenzaron el 2 de diciembre por una orden del presidente Andrés Manuel López Obrador, y hasta el pasado 29 de noviembre, en el Estado se realizaron 256 de estos encuentros, sim embargo, “el Bronco” sólo asistió a ocho reuniones.

El mandatario neoleónes se ubica en el lugar 27 en asistencia entre todos los Gobernadores, arriba de las cuatro participación de Diego Sinhue Rodríguez, de Guanajuato; las tres del priista Miguel Riquelme, de Coahuila, y un de Alejandro Moreno, de Campeche.

Los que tienen cero asistencias, son los gobernadores de Nayarit y Querétaro, Antonio Echevarría y Francisco Domínguez respectivamente.

Por otro lado, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, lidera con 294 participaciones, seguida de las 237 de Rutilio Escandón, de Chiapas y de las 231 de Juan Manuel Carreras, de San Luis Potosí.

Cabe mencionar que a diferencia de “el Bronco”, el Fiscal General de Nuevo León, Gustavo Adolfo Guerrero, suma 256 asistencias a las Mesas y se ubica en el cuatro lugar a nivel nacional. Mientras que por las ausencias del gobernador, el que ha asumido la coordinación es el secretario de Gobierno, Manuel González.

En las reuniones de coordinación de Seguridad participan mandos o representantes de las fuerzas federales, estatales y municipales.

Pide Durazo esperar para ver si el 2019 es el año más violento

Comparte este artículo:

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño pidió esperar a que concluya 2019 para saber si será el año más violento de que se tenga registro, en materia de víctimas de homicidio doloso.

En el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), Durazo Montaño reiteró que han logrado contener la tendencia a la alza de los asesinatos en el país, en los últimos meses.

Si proyectamos la tendencia de crecimiento del 2006 a la fecha vemos que esta línea recta es mayor que los años anteriores a la pendiente de crecimiento del año 2019“, mencionó.

De enero a octubre de 2019 suman 29 mil 574 víctimas de homicidio y feminicidio en el país, superando las 28 mil 868 contabilizadas en el mismo periodo de 2018, de acuerdo con las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Las cifras mencionadas anteriormente perfilan al 2019 como el año más violento de que se tenga registro.

 

 

 

(Con información del Universal)

Diferente partido, lo mismo de siempre

Comparte este artículo:

Hace poco asistí a un panel en el ITESM donde los dirigentes nacionales del PRI, PAN y MORENA iban a dialogar con los jóvenes sobre los rumbos de cada uno de sus partidos.

Asistí con un una mente objetiva y lista para criticar; no tenía mucha esperanza de Marko Cortés del PAN o Alejandro “Alito” Moreno del PRI pues ya estos partidos tienen discursos preparados y repetitivos. Sin embargo, sí tenía esperanza en que Yeidckol Polevnsky, dirigente de MORENA, tuviera algo diferente que decir y demostrara que en verdad quieren hacer un cambio.

Mi decepción fue absoluta. No pude ni siquiera quedarme a escuchar el panel completo, porque simplemente lo que cada uno de los dirigentes decían eran mentiras, incongruencias y sobre todo comentarios hipócritas con lo que realmente hacen en la arena política, y fue tanta mi desesperación que simplemente salí del evento.

Del PRI y PAN ya no sorprende que hablen sobre ser partidos que defienden la libertad y democracia y que los políticos corruptos no son tolerados. De ellos nos queda decir nada y no me voy a enfocar en ellos, porque no vale la pena analizar su discurso.

Pero Yeidckol dijo dos cosas que no se me van de la mente:

1) Que la percepción de la inseguridad ahora está sesgada porque ahora “los números no se miden como en el pasado” y

2) Sólo los partidos conservadores son los que recortan el presupuesto a los programas sociales

Ambas declaraciones son falsas y solo muestran la cobardía que tienen para aceptar sus errores. No es posible que MORENA se haya lanzado como la “cuarta transformación” y de transformación tenga más negativo que de positivo.

En el primer argumento se puede reflejar en que MORENA es el partido con el inicio de sexenio más violento, pues el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indica que de enero 2019 a octubre 2019 en materia de homicidio han habido alrededor de 27 mil casos, a comparación del inicio de Enrique Peña Nieto en 2013 con 23 mil y Felipe Calderón en 2007 con 10 mil.

Sobre el segundo punto quisiera realizar unas simple preguntas: ¿si solo los partidos conservadores disminuyen los programas sociales, el hecho de que AMLO haya eliminado comedores comunitarios, recortado presupuesto a hospitales, apoyo a la vivienda y atención a jornaleros agrícolas, entre otros, significa que Morena es conservador?

Entonces Yeidckol, ¿qué es exactamente lo que están haciendo diferente? ¿El decir “abrazos, no balazos”? ¿Criticar cada mañana a los fifís, conservadores o cualquier medio que esté en su contra? ¿O el decir todos los días que son la esperanza de México? Porque para mí las acciones hablan más que las palabras, y aunque AMLO solo lleva un año en mandato, ha tenido otros 12 años para desarrollar un mejor plan. El buscar excusas y deslindarse de su responsabilidad de aceptar que han habido fallos no es justo para los mexicanos que votaron por ustedes creyendo en verdad en un cambio, y es mejor reconocer, aceptar y cambiar que solo desviar los temas controversiales y vivir en una burbuja de felicidad en la cuarta transformación.

Definitivamente, Durazo tiene que renunciar

Comparte este artículo:

Aunque coincido, en parte, que fue acertada la decisión del Gabinete de Seguridad de liberar en su momento al hijo del “Chapo”, Ovidio Guzmán López, misma que fue avalada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, considero que el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, debe dimitir de su puesto.

Hace poco más de dos semanas Durazo en un video que duro a lo mucho tres minutos, dio a conocer que durante un “patrullaje de rutina”, elementos de la Guardia Nacional fueron atacados por sujetos armados desde un domicilio, en la ciudad de Culiacán,  al ingresar a dicho inmueble los elementos detuvieron al Guzmán López.

Menos de veinticuatro horas después, el mismo presidente López Obrador “maromeo” a su secretario de Seguridad y dijo que se había tratado de una operación y que al ver la situación de riesgo por la que podía pasar la ciudadanía, decidieron dejar libre a Ovidio.

¿Fue una decisión acertada? Como ya dije antes, muy probablemente sí, el problema no reside en eso, sino en que llevó a tomar dicha decisión, una operación mal planeada y mal ejecutada, una operación, que según el mismo López Obrador, no estaba él enterado, ¿en quién recae la responsabilidad? Ciertamente en el Gabinete de Seguridad, pero en específico en Durazo.

Por otro lado, no podemos dejar a un lado la mentira, la mentira que Durazo soltó al pueblo mexicano la noche del 17 de octubre, y no dar a conocer que se trató de una operación planeada y ejecutada por el gobierno federal. Hoy, el Dr. Durazo se escuda diciendo que era “la información que tenía en el momento”, ¿en serio secretario? ¿el jefe del Gabinete de Seguridad no estaba tampoco entrado de la operación para detener a uno de los hijos del narcotraficante más conocido del mundo?

Ahora veamos más allá de la operación fallida en Culiacán, vayamos a los números, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) hasta el mes de septiembre se han registrado 25,890 homicidios, si sigue la tendencia en los meses que restan del 2019, este año podría ser el más violento en la historia moderna de México, ¿cuál es la respuesta de Durazo? “Es la herencia que nos dejo Calderón”. Sí, no se puede negar, Calderón movió el avispero y así lo dejó, inició una guerra sin darse cuenta de las consecuencias, pero eso fue hace más de seis años. Tal parece que Durazo, es ese comprador de un coche destartalado, que le advierten que está dañado, pero aún así lo compra, y luego se queja de las condiciones en las que está el automóvil, ¿no sabía en qué se estaba metiendo?

Hoy no gobierna Calderón, ni Peña Nieto, quien dio continuidad a una estrategia fallida, sino López Obrador, es hora que dejen de culpar a los sexenios pasados, es hora que haya una estrategia efectiva y clara para combatir a la delincuencia, que vaya más allá del “fuchi”, “guácala” y culpar a los otros gobiernos “conservadores, neoliberales”.

En cuanto a Durazo, insisto, tiene que renunciar. Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, mencionó en múltiples ocasiones la falta de “calidad moral” que tiene el PAN para criticar su trabajo, pero es hora que él se de cuenta que el perdió toda la calidad moral para mantener el puesto que hoy ostenta.

Por congruencia, Durazo, renuncia, te quedó grande el puesto, deja que alguien con experiencia tome la estafeta.

Monterrey lidera número de feminicidios a nivel nacional

Comparte este artículo:

De acuerdo a los datos dados a conocer este mes por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la ciudad de Monterrey es el municipio con mayor número de feminicidios a nivel nacional, esto en los primeros nueve meses del año.

El mes de agosto Monterrey se colocaba en el segundo lugar a nivel nacional, pero en septiembre, al acumular 13 indagatorias por el delito de feminicidio, empató a la ciudad de Culiacán. Otras ciudades que rebasó la capital de Nuevo León, son Ciudad Juárez, Chihuahua y a Xalapa, Veracruz, que ocuparon los lugares dos y tres con 12 y 11 casos, respectivamente.

Por otro lado, el informe del SESNSP, señala que Ciénega de Flores, Nuevo León, ha reportado seis feminicidios en los primeros nueve meses del año, lo que lo convierte en el segundo con la tasa más alta del País, con 24.91 casos por cada 100 mil mujeres, debajo de Cañada Morelos, en Puebla, con 28.61.

En la lista de los 100 municipios con más feminicidios figuran también García y Guadalupe, con cinco casos cada uno; Escobedo, con cuatro, y Cadereyta, con tres.

Además, Nuevo León figura como el tercer estado con más reporte de dicho delito, con 53 carpetas hasta septiembre, solamente debajo de Veracruz, con 140, y Estado de México, con 81.

El Contra-Informe: Los ciudadanos tenemos otros datos Presidente

Comparte este artículo:

El pasado domingo 1 de septiembre el Presidente Andrés Manuel López Obrador realizó en Palacio Nacional su Primer Informe de Gobierno; el tercero para su cuenta personal, es decir: el primero, el informe que dio con motivo de los primeros 100 días de gobierno; el segundo, realizado el 1 de julio del 2019 para de celebrar un año de la elección que le dio el triunfo y tercero, el que por mandato Constitucional obliga al Presidente de la República a enviar al Poder Legislativo el estado actual que guarda la Administración Pública Federal.

La realidad es que no importa el número del informe sino el contenido del mismo, pues realmente, si de informes hablamos, el Presidente informa diariamente vía su conferencia “mañanera”. En fin, esta columna esta lejos de ser un resumen del informe, que por cierto, en forma y fondo no hubo nada nuevo; sin embargo, es importante apuntar brevemente algunos datos que citó durante el mismo y que no son precisamente los mismos datos que “la oposición moralmente derrotada” -como los llamó en el informe-, la sociedad civil y muchos ciudadanos tenemos.

Es cierto que hay rasgos que presumen la construcción de un nuevo régimen, el problema es que aún no alcanzamos a ver hacía donde nos está llevando como país el nuevo gobierno. Tomando en cuenta que el Presidente ha sido caracterizado por llevar una política de simbolismos, una gran oportunidad para ilustrar esta “cuarta transformación” hubiese sido el cambio de formato que le dio a su informe. Hay que recordar, que desde el ex Presidente Vicente Fox, ningún Presidente ha rendido su informe en el Palacio Legislativo de San Lázaro (Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y ahora AMLO), abriéndolo a discusión con los líderes de las distintas bancadas. 

Lo anterior es de lamentar, pues un Presidente que promueve en su discurso la libertad de expresión, el debate y la rendición de cuentas, y que incluso, la izquierda y Andrés Manuel criticaron en varias ocasiones el que los Presidentes no rindieran su informe frente a Diputados y Senadores, no acudiera al Congreso de la Unión, dejó un sabor antidemocrático de mucha opacidad.

En fin, entrando a los datos duros de dos temas fundamentales para el desarrollo del país como lo son la economía y la seguridad:

En el tema económico, vamos de mal en peor, en el primer año del gobierno antecesor, la economía creció 0.8%, comparándolo con el mismo periodo del actual gobierno, la economía estuvo a punto de entrar en una recesión, pues crecimos 0.0%. es decir, absolutamente nada. 

Los logros económicos en cuanto a la inversión extranjera directa (IED) fue algo que el Presidente no dejó de presumir, incluso argumentando que era la más alta en la historia del país para un primer trimestre, lo cual es totalmente falso; según datos de la Secretaría de Economía en 2013 la IED alcanzó su más alto histórico con 31,300 millones de dólares, comparada la cifra con la de este 2019 que es de 18,102 millones de dólares. Dato muy engañoso.

En cuanto a la generación de empleo, falso que vamos bien, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) este año se crearon 306,014 empleos, sin embargo lo que no dijeron, fue que si lo comparamos con los primeros 6 meses del año pasado se crearon 530,789 empleos, es decir, 42% más que este año en el mismo periodo.

En materia de Seguridad -sin duda el flagelo más grande que tiene este país- estamos peor que nunca, según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) con más de 17,000 asesinatos, el primer semestre de 2019 fue el más violento en la historia de México; Siendo Colima, Baja California, Chihuahua, Guanajuato y Morelos los estados con el nivel más alto de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes.

Además, durante el primer semestre de este año, según el Semáforo Delictivo, delitos como la extorsión, violación, robo a negocio, feminicidios, violencia familiar, secuestros y evidentemente homicidios, registraron un aumento considerable. Por ejemplo, se incrementó un 35% el delito de extorsión y 9% los feminicidios. Siendo este último un tema de especial atención, pues no podemos permitir de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia que se siga asesinando a mujeres en el país por el simple hecho de ser mujer. 

Si bien es cierto que la violencia y descomposición institucional es heredada por gobiernos anteriores, ese argumento deja de ser válido a partir de ahora, pues a un año de tomar protesta, no se ve clara cual es la estrategia integral de seguridad del nuevo gobierno. Ojo, si se está pensando que la Guardia Nacional va a contener la inseguridad del país están cometiendo un grave error. 

Sin embargo, en el país que el Presidente observa: en México por fin se logró la separación del poder político y el poder económico, ya vivimos en un auténtico Estado de Derecho, el poder Ejecutivo ya no interviene en los otros poderes ni se entromete en las decisiones de órganos autónomos y se desterró la corrupción y la impunidad. Si es así Presidente, efectivamente, los ciudadanos tenemos otros datos.

En fin, este fue un informe de mucho discurso y pocos datos, y muchos de ellos, falsos, engañosos o inexactos; pero nada de qué sorprendernos, pues los informes de gobierno hace mucho que dejaron de ser lo que deberían ser: un autentico acto de rendición de cuentas.

Feminicidios en México crecen 150% en cuatro años

Comparte este artículo:

En México, los feminicidios aumentaron 150 por ciento en los últimos cuatro años.

Así lo refieren cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que reporta ese delito de 2015 a la fecha.

El organismo registró que en los primeros siete meses de 2019, las fiscalías y procuradurías estatales iniciaron 540 carpetas de investigación por feminicidio, mientras que en 2015 se contabilizaron 216. Es decir, que el promedio diario pasó de 1 a 2.5.

El año pasado, los estados reportaron 494 feminicidios entre enero y julio, 46 casos menos que este año.

Además, las cifras del SESNP indican que las violaciones se incrementaron 37 por ciento al registrarse 9 mil 928 casos entre enero y julio de este año, mientras que en el mismo lapso de 2015 fueron 7 mil 242 reportados.

La cifra de este año también fue 11 por ciento mayor a la registrada en los primeros siete meses de 2018, que acumularon 8 mil 877 casos.

La titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero rechazó que haya inacción de las autoridades federales en el combate a la violencia de género.

“No hay inacción, estamos comprometidas. Este es uno de los grandes temas con los cuales nosotros tenemos que trabajar”, declaró la funcionaria este martes.

“Ahí está la titular de Inmujeres, comprometida también en estos temas de violencia, y sin duda alguna Conavim también, que es la comisión para erradicar la violencia”, añadió al respecto.

Lo anterior, pese a que organismos no gubernamentales han señalado las deficiencias en las políticas para combatir la violencia de género, las cuales incluso han calificado como un rotundo fracaso.

“No se aplican (los protocolos); puedes tenerlos, pero no se implementan porque los gobiernos no quieren acreditar el delito, prefieren tener muchos homicidios, pero no feminicidios (…) También tenemos mucha corrupción e impunidad. La autoridad, todo lo que tiene que ver con violencia comunitaria, la prefiere invisibilizar, (…) a fuerza lo reduce a la violencia familiar”, indicó al respecto María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).

Estrada afirmó que las procuradurías no investigan las muertes dolosas de mujeres bajo protocolos de feminicidio, a pesar de que así lo acordó el Consejo Nacional de Seguridad Pública en 2017.

(Fuente: El Mañanero Diario)