Pese a crisis mundial, AMLO reitera que país crecerá 6% al final de su sexenio

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Este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que aunque ya traba en la elaboración de un Índice Alternativo para medir el Bienestar, que incluirá la felicidad, se mantiene la meta de crecimiento económico de 6% al final de su sexenio.

Dijo que tendrá el indicador del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) pero también otro sobre los niveles de bienestar del pueblo.

“No quiere decir si hay crecimiento hay bienestar, eso está probado que no siempre es así, crecer es que se acumule riqueza, pero no implica que esa riqueza se distribuya con equidad, con justicia. Por eso necesitamos medidas de otra manera (…) el bienestar material y del alma”, dijo López Obrador en #LaMañanera.

El mandatario puso como ejemplo que en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari hubo crecimiento, pero fue cuando se registró en el país la mayor desigualdad económica y social.

Además, el político tabasqueño, recordó la frase de una canción de protesta que decía “no te dejes engañar cuando te hablen de progreso, porque tú quedas flaco y ellos aumentan de peso”.

En cuanto al nuevo índice, dijo que ya está integrando un equipo multidisciplinario para su elaboración.

Alerta JP Morgan que PIB de México caería 40% en el segundo semestre

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JP Morgan (JPM) estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría caer 40% o más en términos anualizados en el segundo trimestre del año.

Esa previsión equivale a una caída de 8.77% en la medición que usualmente da a conoce el INEGI en el segundo trimestre con relación al previo.

A detalle, JPM indicó que el sector de la producción industrial podría caer 42% a tasa anualizada en el segundo trimestre, mientras que el sector servicios se colapsaría un 47.5%.

La institución financiera señaló que realizar pronósticos es una actividad riesgosa, pero que, de hecho, sus proyecciones podría ser conservadoras.

“En todo caso, pensamos que nuestros modelos probablemente subestiman la caída que se pueda dar en las actividades en México”.

Faltando una semana para que se conozcan datos relevantes del comercio de bienes para abril, la correduría alertó que los resultados serían terribles.

“Esperamos que los datos de comercio sean muy débiles. Las exportaciones manufactureras y las importaciones de materias primas podrían caer 46.5 por ciento por mientras que las importaciones no petroleras y de bienes de capital se desplomarían 55 y 70 por ciento respectivamente”.

(Con información de Grupo Reforma)

Crecimiento o Desarrollo

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Durante las últimas semanas hemos presenciado un debate intenso entre la 4T y sus detractores. La actual pandemia nos ha llevado a analizar el sistema económico global. Esto aunado a un férreo rechazo de López Obrador a dar crédito a la medición de la producción y crecimiento, el Producto Interno Bruto o PIB. 

México inicia el 2020 con una contracción del casi 2% del PIB en el primer trimestre del año. A esto hay que sumarle que en los últimos meses se ha tenido un estancamiento económico, donde prácticamente no hay cambio en el PIB de nuestro país y no estamos creciendo. Con números en mano salen expertos diciendo que AMLO nos está llevando al precipicio, y sus promesas de 3%, 4%, ó hasta 5% no se darán al menos en sus primeros tres años de gobierno. Mientras que desde la otra esquina escuchamos a la 4T pregonar que el crecimiento no es de importancia, sino hay que buscar el bienestar. Ante esta situación de blancos y negros es preciso detenernos un momento y analizar qué pasa y qué es mejor. 

Para entender estos argumentos hay que remontarnos a la creación y uso del PIB como indicador económico. Posterior a la crisis de 1929 el Presidente Hoover estaba buscando como levantar la economía, razón por la cual invitó a un brillante y joven profesor ruso, Simon Kuznets, con el fin de explicar al Congreso que la recuperación estaba a la vuelta de la esquina. En los siguientes años Kuznets diseñó el PIB a fin de considerar cuánto se podría producir para incentivar la economía. Es así como el PIB se convirtió en el indicador de referencia económica a nivel global, donde básicamente se plasman los bienes y servicios producidos en un periodo de tiempo determinado. 

A pesar de las advertencias de Kuznets de no incluir a ciertas industrias como la militar, publicidad y el sector financiero, no se hizo nada al respecto y el PIB terminó considerándolas para tener mejores cifras. Para darnos una idea de las consecuencias en Gran Bretaña el sector bancario era menos de 1% del PIB en 1950, pero para 2008 en plena crisis financiera su porción ya era de 9%. Esto gracias a un mayor involucramiento durante los 70s con el fin de hacer más “productiva” la optimización del dinero y sus rendimientos, los cuales por décadas se han quedado en los bolsillos de unos cuantos. 

Esta medición de la “realidad” económica ha llevado a casos ilógicos de registrar dónde se encuentra la riqueza. Como ejemplo podemos tener un árbol en un parque público que a pesar de dar sombra, dar frutos, ser filtro de contaminación y reducir el calor ambiental no tiene aportación alguna al PIB, pero si talamos ese árbol y de ahí hacemos lápices entonces ya se registraría la producción y el crecimiento económico. 

Es así como el día de hoy consideramos que lo que producimos, independientemente de su utilidad y fin, es más importante que lo que tenemos y no registramos. No hay medición de la riqueza social generada por los parques, educación, salud, entre otras tantos rubros que son esenciales para una sociedad. Pero sí hay medición de la “utilidad” generada por un asesor financiero moviendo dinero en su computadora intercambiando acciones o derivados multiplicando esa “riqueza”. 

Hoy la pandemia nos lleva a repensar el sistema económico que queremos diseñar a futuro. No es viable continuar con los mismos indicadores y muchos países lo saben y están tomando cartas en el asunto. Nueva Zelanda, Escocia, India, Sudáfrica y muchos otros están optando por nuevos indicadores que midan la realidad social y el bienestar de sus ciudadanos. 

No podemos irnos al extremo de desestimar por completo la producción del país pero hay que preguntarnos, ¿de qué sirve hacer lápices si nos vamos a quedar sin árboles? De qué sirven 100 bancos que sólo estén “optimizando” el uso del dinero si de ahí no se redistribuye nada para el bienestar de la sociedad? De qué sirve seguir utilizando como referencia única el PIB si la pobreza, desigualdad, mala educación y pésima salud sigue siendo el yugo en México? ¿Y tú qué consideras más importante?

Para más información de temas actuales escucha mi podcast en Spotify “Kristian con K”.

Propone Luis Susarrey aumentar apoyos para MiPyMES

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El diputado local del Distrito 18, Luis Susarrey, presentó una propuesta para aumentar los apoyos a micro, pequeñas y medias empresas (mipymes) para afrontar la emergencia sanitaria del COVID-19.

En conferencia de prensa virtual, Susarrey detalló que la propuesta es una iniciativa de reforma a la Ley de Fomento Económico, además indicó que de acuerdo a datos del INEGI, las mipymes generan ocho de cada 10 empleos en Nuevo León, además de que suman cinco de cada 10 pesos en el Producto Interno Bruto (PIB).

“Es una iniciativa para establecer un presupuesto mínimo del 1 por ciento de gasto estatal a las Mipymes, a incubadoras y a aceleradores de negocios”, indicó el diputado local panista.

La iniciativa busca rescatar entre 13 y 17 mil micro, pequeñas y medianas empresas con apoyo de 50 mil pesos.

Por su parte el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Mauro Guerra, señaló que se tiene que crear este tipo de iniciativas ante la falta de apoyo del Gobierno de Nuevo León y las decisiones del presidente Andrés Manuel López Obrador de apoyar proyectos que consideraron innecesarios, como lo es la refinería de Dos Bocas, en Tabasco.

En la conferencia de prensa virtual también estuvo presente el expresidente de la Coparmex, José Luis Coindreau.

 

Economía de Estados Unidos se contrae 4.8%

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Se ha reportado finalmente una de las estadísticas más esperadas para la economía mundial y es que los Estados Unidos se contrajeron este primer trimestre del año a su ritmo más acentuado desde la Gran Recesión, dado que las severas medidas para frenar el avance de la pandemia de coronavirus paralizaron al país, dando fin al periodo de expansión más grande y prolongada que ha visto la historia de este país.

De acuerdo al Departamiento de Comercio, se comentó que el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo a una tasa anualizada de 4.8% en este primer trimestr, tras crecer un 2.1% en los últimos tres meses de 2019.

Por su parte, analistas de Reuters habían previsto una contracción más pequeña, de 4.0%, aunque las estimaciones llegaron a tocar los -15%.

La expansión económica récord de Estados Unidos ha terminado después de casi 11 años, con la recesión más profunda en al menos ocho décadas ahora en curso“, dice Bloomberg.

La mayoría de los componentes clave de la producción económica del país, incluido el gasto del consumidor, que representa dos tercios de la actividad económica, se redujeron drásticamente.

Esta información da sentido al desalentador informe de desempleo, el cual también se encuentra en niveles récord de desocupación. Esto podría acumular presión sobre los gobiernos estatales para reabrir las economías de forma prematura.

Con información de Forbes

¿Y qué está haciendo México?

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Lo que ahora se le conoce como “El Gran Confinamiento” provocado por la pandemia del COVID-19 ha desatado bastantes alteraciones en el los modelos económicos que se tenían planteados por la enorme caída en el consumo, lo que ha obligado a que tanto los gobiernos como los bancos centrales de todo el mundo apliquen medidas expansivas que se podrían considerar agresivas para poder lograr contrarrestar los efectos recesivos que se han dado por la presente y desfavorable coyuntura económica.

El Banco de México, nuestro banco central, no ha sido la excepción. Este organismo autónomo del gobierno es el que a través de políticas monetarias cumple con su función de mantener una inflación baja y estable con una tasa objetivo del 3%. En lo que va del año, dicho organismo ha recortado en 100 puntos base la tasa de interés con la cual presta su dinero a los bancos centrales, reduciéndola de un 7% a un 6% en lo que va del año, esperando a que se pueda llegar hasta a 4.75% terminando el 2020, para de esta manera aumentar la liquidez en los bancos comerciales y reactivar la economía.

Es importante mencionar que el Banco de México ya venía aplicando recortes en la tasa de interés desde el año pasado por los crecimientos negativos trimestrales en el Producto Interno Bruto del país debido en parte a las medidas económicas tomadas por la nueva administración. Aunado a estos recortes en la tasa de interés, el Banco de México dictó apoyar al sistema financiero con la inyección de 31 mil millones de dólares para sumar a sus políticas monetarias expansivas.

Algo que ha apoyado en cierta manera a poder llevar a cabo estos fuertes recortes es el hecho de que las presiones deflacionarias por parte de la caída en el precio de los energéticos son mayores a las presiones inflacionarias por la depreciación del peso, lo que contrarresta la inflación a corto plazo, que es una consecuencia de tomar políticas expansivas de gran magnitud ya que estas incentivan al gasto e inversión. 

Por otro lado, el gobierno quien es el que toma las políticas fiscales, ha presentado medidas económicas que se han prestado a debate. Las medidas de austeridad presentadas el pasado 23 de abril expresan la suspensión de acciones y gastos del gobierno, salvo 38 programas que, en efecto, incluyen la construcción de Santa Lucía, el Tren Maya y la refinería Dos Bocas. A pesar de que el incremento en el gasto gubernamental es teóricamente una de las maneras de aplicar medidas fiscales expansivas debido a que genera más empleos, la especulación sobre los retornos económicos a corto plazo de las obras mencionadas, junto a otras dudosas acciones del gobierno, ha generado que la calificación sobre la deuda soberana del país se vea recortada dando paso a la salida de capitales. 

Aunado a esto, PEMEX ha generado todavía más especulación sobre su inversión a largo plazo ya que sigue apostando por la refinación, que parece ser algo nada rentable en momentos de tanta incertidumbre en el mercado petrolero, lo que le ha costado también recortes en la calificación de su deuda a largo plazo.

Para algunos parece trivial debatir tanto sobre las medidas económicas que se están tomando cuando estamos viviendo una crisis sanitaria sin precedentes en el mundo globalizado, pero tenemos que recordar que si la economía se logra recuperar, el nivel de vida de la población en cuanto a poder adquisitivo no se verá tan comprometida, pero para esto se deben de tomar medidas con el mayor cuidado y dejando de lado los sentimientos políticos que puedan interferir con las tomas económicas adecuadas.

Referencias

Diario Oficial de la Federación. (2020, abril 23). DECRETO por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal bajo los criterios que en el mismo se indican. Recuperado 27 de abril de 2020, de https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5592205&fecha=23/04/2020 

Aristegui noticias. (2020, abril 23). Inflación en México se desaceleró en primera mitad de abril a nivel más bajo desde 2015. Recuperado 27 de abril de 2020, de https://aristeguinoticias.com/2304/mexico/inflacion-en-mexico-se-desacelero-en-primera-mitad-abril-a-nivel-mas-bajo-desde-2015/

 Expansión. (2020b, abril 23). La inflación en México pierde fuerza en la primera mitad de abril. Recuperado 27 de abril de 2020, de https://expansion.mx/economia/2020/04/23/inflacion-mexico-pierde-fuerza-primera-mitad-de-abril

Notimex. (2020, abril 23). Dato de inflación permitirá al Banxico seguir recortando su tasa clave. Recuperado 27 de abril de 2020, de https://www.forbes.com.mx/economia-inflacion-permitira-banxico-seguir-recortando-tasa-clave/

JP Morgan baja a -7% estimado de PIB para México

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La firma de servicios financieros JP Morgan estimó que la economía mexicana registre una contracción de 7.0% este año, cuya mayor caída será en el segundo trimestre, donde decrecerá 35.5%.

De acuerdo con un reporte de la institución, esto se debe a que la actividad cae en la primera mitad del año a un ritmo no visto desde los años 2008-2009, inclusive, de la crisis del tequila de 1994-95.

“Lo que es preocupante es que México parece estar en las primeras etapas del contagio de COVID-19, y una eventual recuperación en el número de casos probablemente conduciría a medidas estrictas de distanciamiento social”, precisó.

Por lo que el país podría estar por completo en la fase más dura de distanciamiento social, lo que después de un golpe a la actividad por razones externas, las condiciones domésticas probablemente tomarán el volante durante la mayor parte del segundo trimestre.

Según JP Morgan, a medida que las noticias negativas continúen fluyendo a través de la economía mundial y sigan navegando hacia territorios inexplorados, parece cada vez más probable que lo que originalmente se esperaba que fuera una recesión leve, se convierta en una recesión profunda.

Además, los choques superpuestos se amplificarán en las economías que están menos preparadas para enfrentar una pandemia, donde cuyos marcos institucionales y su Estado de derecho son más débiles.

(Fuente: Notimex y Forbes)

Ante reporte de caída del PIB, AMLO asegura tener “otros datos”

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Esta mañana, luego de que se hiciera público el reporte de la actividad económica por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el titular del ejecutivo en su tradicional conferencia de prensa matutina, indicó que no le importa mucho que no exista crecimiento en el país, puesto que los parámetros con los que se mide, fueron mediciones que se usaron “en el periodo neoliberal“.

El Inegi reportó un retroceso de 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB) entre el año pasado y el corriente, con lo que se encuentra en una fase recesiva. Esta es la primera caída de la actividad económica del país para un inicio de sexenio desde Fox; ante esta situación, el presidente de la República aseguró que es algo que ya se esperaba y que él tiene “otros datos“.

Comentando al respecto aseguró también que, además de que las mediciones son las que se utilizaron “en el periodo neoliberal”, señaló que puede no haber crecimiento, pero sí desarrollo y bienestar.

Ya se esperaba, pero están cambiando los parámetros para medir si tenemos bienestar en México. En nuestra sociedad y cómo tengo otros datos, hay bienestar. Puede ser que no se tenga crecimiento, pero hay desarrollo y bienestar que son distintos (…) Recuerden que estos parámetros los establecieron -ya existían desde luego- pero los volvieron como base, le fundamento, para medir el desarrollo durante el periodo neoliberal y a mí no me importa mucho. Repito, crecer puede significar que haya más dinero en pocas manos, es decir, pues en el periodo neoliberal ni siquiera hubo crecimiento, pero lo poco que hubo se acumuló en unas pocas manos.

Añadió también la importancia de la distribución del ingreso y que se beneficien “todos, eso es lo que me tiene tranquilo, porque abajo hay más capacidad de compra (…) estamos viendo el precio del pollo que bajó“.

Aseguró que “si va a haber crecimiento, por eso ayer se creó el Gabinete para el Crecimiento Económico, pero no es lo único, esto a veces no se interpreta bien o se acepta por la tecnocracia pero son visiones distintas, son concepciones distintas de 30 años de predominio de un modelo económico que fracasó medir de otra forma, tomar más en cuenta el bienestar, el desarrollo.

Las industrias

El resultado presentado por el Inegi es principalmente debido a la caída de 1.7% de la producción industrial; por otro lado, las actividades relacionadas con el comercio, transporte y otros servicios lograron un crecimiento de 0.3%, y las agropecuarias de 2.1% en el año, a pesar de ello, fue insuficiente para revertir el retroceso.

Cabe destacar que en el cuarto trimestre, el PIB no reportó variación alguna en términos reales frente al trimestre previo con cifras ajustadas a la estacionalidad, con ello se acumularían dos trimestres sin cambio, luego de que en los primeros trimestres del año pasado se registrara un retroceso también de 0.1%.

Con información de El Universal

¿Qué le espera a la economía mexicana en el 2020?

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Sin duda, la actual administración federal ha quedado a deber respecto al cumplimiento de sus metas establecidas en cuanto al crecimiento económico se refiere. Concretar este pendiente ha tenido serias dificultades este año que está por culminar y tal parece que el esfuerzo que se tendrá que hacer para lograrlo el año entrante será máximo.

Recientemente, la agencia calificadora estadounidense Standard & Poor’s (S&P) publicó un artículo estimando el desempeño de las economías latinoamericanas; en el mismo, se argumenta que el dinamismo proyectado para México será uno de los menores de la región siendo que se espera se continúe con un lento crecimiento para el año entrante. Los economistas de S&P registran que se incrementará en apenas un 1% en el 2020, ya que este pronóstico incorpora una corrección a la baja desde el 1.3% que se estimaba anteriormente, asumiendo que “continuará la incertidumbre acerca de las políticas del presidente Andrés Manuel López Obrador que reducen la inversión privada en sectores estratégicos“.

El mismo texto establece que los riesgos para la perspectiva de crecimiento para la segunda economía Latinoamericana se colocan principalmente a la baja, ante un alto grado de incertidumbre derivada de políticas internas, de un “retraso significativo en la ratificación del tratado comercial que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)”.

No obstante, la agencia calificadora estima in ligero dinamismo y no una contracción en la actividad económica durante el ejercicio que cubre el año 2020, ya que si persisten estas situaciones adversas, la economía registrará un avance de apenas 0.4% en el PIB para el 2020, este sería el peor de los escenarios según sus estimaciones.

¿Qué dicen los organismos internacionales, las universidades y los bancos?

Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como otras instituciones multilaterales como el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y organizaciones como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han efectuado ya sus previsiones para el año 2020, siendo que en resumen, la tendencia global en el corto plazo no tiene una perspectiva positiva; es más bien, de un menor crecimiento.

En el mismo sentido, lo que suceda globalmente tendrá un impacto directo e indirecto en la economía mexicana siendo que las dinámicas de la economía, el comercio y las finanzas internacionales presentan un rol principal en lo que suceda a posteriori en Latinoamérica y por ende en México. La elección presidencial en los Estados Unidos, la estrategia que asuma China en sus vínculos comerciales con el país norteamericano y el mundo, así como las diferentes disputas geopolíticas en diferentes regiones del mundo.

Frente a esta situación, para México se estima que estas condiciones tendrán una fuerte presión sobre las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto. De acuerdo al FMI, este podría quedar apenas en 0.4% para el 2019 y en 1.3 para el 2020. Esto añadiendo también otras circunstancias preocupantes ya que en el ranking de competitividad del Foro Económico Mundial, la posición de nuestro país se movió del sitio 46 al 48 de entre 140 naciones, mientras que en otro indicador relevante que es aquél que mide el ambiente de negocios en 190 países, el Reporte Doing Business del Banco Mundial, se cayó de igual manera del lugar 54 al 60.

Con base en estos indicadores, no hay lugar a dudas que el entorno económico general debe fortalecerse, por lo que debe ponerse especial atención en lo que llamaremos las directrices que impactan en lo inmediato.

En cuanto al mejor de los escenarios, se dependerá del momento y fuerza con la que se detone la estrategia de la actual administración federal, principalmente con las apuestas que se tienen en cuanto a grandes proyectos de infraestructura y, por otro lado, con la entrada del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Santander

De acuerdo al banco español, la economía mexicana no ha mostrado signos de estar en la lona, por lo que se espera que comenzará a reactivarse en el segundo trimestre de 2020, por lo menos eso es lo que afirmó Héctor Grisi Checa, director general de Santander México.

La primera parte del año vamos a verla todavía un poco lentona, yo espero que para el segundo trimestre del año venga un poquito más de dinamismo y empiece a entrar el dinero de algunos de los proyectos, veo mucho más dinamismo en la parte energética, yo creo que esa parte nos va a ayudar”, indicó el banquero en reunión con medios.

Sin embargo, afirmó también que será de suma importancia que prevalezca un ambiente en el que la confianza por invertir en el país vaya a la alza por parte de la iniciativa privada.

BBVA

Los principales directivos del banco BBVA en México afirman que existe un optimismo ante el crecimiento que puede alcanzar México en el 2020. “Que de una vez por todas, la inversión si se desate. Ahí hay dos cosas que pueden influir: el programa de infraestructura (…) y la inversión extranjera que va a depender mucho de cómo concluyen las negociaciones del T-MEC.” Así afirma el presidente del Consejo de Administración del banco.

Así mismo, el directivo añadió que hay preocupación sobre algunos aspectos como el consumo, el cual ha tenido tendencias a la baja; sin embargo, han tenido buen ojo a movimientos como el alza en el salario mínimo. También añadió que no se puede depender de la inversión pública, pero el hecho de que haya un plan de infraestructura es muy bueno. En ese sentido, el banco ha pronosticado un crecimiento del 1.3% para el PIB mexicano en el 2020.

Las Universidades

Catedráticos de universidades como el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han anunciado su análisis y proyecciones para el año 2020. Por su parte, Valeria Moy, profesora del ITAM, considera que la meta de 4% ni siquiera está en papel, sino que está basada en lo que dice el presidente. Estima que el PIB de México crezca 1.2% durante este año “si bien nos va“, cifra por debajo de la estimación de Andrés Manuel López Obrador (de 2%). Aunque si bien cabe la posibilidad de crecer al 4%, no se ve de dónde el nuevo gobierno permita ese ritmo al final del sexenio, sobre todo “si sigue la tendencia de cancelar contratos con el Sector Privado, subastas eléctricas, farmouts petroleros, eso no es indicio de ningún buen augurio en temas económicas“.

Para Moy “la probabilidad de recesión es real” y depende del registro que se muestre en el segundo trimestre, aunque comenta que si bien los datos no indican una recesión, si podría darse un crecimiento estancado, de 0.1%.

Durante el primer trimestre de 2019, el PIB reportó una caída de 0.2% en términos reales, con relación al trimestre inmediato anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Aunque no existe una definición única de recesión, agrega la catedrática, la típica que se usa es la que apunta a dos trimestres con crecimiento negativo, y México ya tuvo uno entre enero y marzo.

Otro de los catedráticos, Ignacio Martínez, coordinador de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN-UNAM), anticipa que para el cierre de 2019 la economía avanzará sólo 1%

Martinez menciona cuáles sería los factores que ocasionarían una recesión, dentro de los cuales se destacan: las amenazas arancelarias de Donald Trump y la falta de confianza de los inversionistas en el gobierno federal.

En cuanto al TEC de Monterrey, Armenta también considera que la economía del país difícilmente crecerá por arriba del 1%, ya que la desaceleración del consumo privado y la inversión en el país está provocando dudas en torno al desempeño económico en el corto plazo.

Banxico

Durante el mes de diciembre del presente año, analistas y especialistas consultados por el Banco de México (Banxico) recortaron de 1.20% a 1.07% su pronóstico de expansión para 2020 esto de acuerdo a la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado.

Banxico ha estimado un crecimiento en el PIB de entre 0.8 y 1.8% para 2020, una cifra optimista si se compara con los ajustes y proyecciones de otros grupos financieros y casas de bolsa.

Se anticipaba una recuperación y un aumento de la actividad económica y lo que se está viendo es que se está retrasando pero se recupera la actividad económica y a un ritmo más moderado que lo que se tenía previsto hace tres meses“, se comenta en la encuesta.

Estos mismos especialistas consultados estiman una inflación de 2.95% para el cierre del año y de 3.50% para 2020, mientras que el tipo de cambio peso-dólar rondaría los 20 pesos.

El análisis general

En resumidas cuentas, el año 2019 no ha sido el ideal para la economía nacional siendo que la inversión tanto privada como pública han registrado caídas importantes este año, no vistas desde la última crisis financiera internacional de 2009. Otros factores que serán pilares del mejor desempeño del país son la actividad en las industrias, la inversión extranjera, las remesas, el turismo, la recaudación fiscal, el uso eficiente de los recursos así como las exportaciones ya que junto con la dinámica macroeconómica se puede llegar a un mejor entorno.

En cuanto a la inversión pública, es de conocimiento popular que se ha retrasado significativamente a lo largo del año y esto en gran parte por del recorte al gasto anunciado.  Hablando de la inversión privada este también se ha visto seriamente a la baja siendo que son varios los factores que la están desalentando: en primera se encentra la incertidumbre provocada por la cancelación de algunos proyectos gubernamentales (como el NAIM y la suspensión de las subastas petroleras, entre otras), así también el hecho de tener un sector externo desfavorable genera aversión al riesgo y por último el retraso en la ratificación del T-MEC por parte del congreso estadounidense. Además, a pesar de los recientes recortes, las tasas de interés se han mantenido en niveles elevados.

Ahora, en cuanto al consumo privado, este se ha desacelerado enormemente este año como reflejo del menor dinamismo de la actividad económica. La tasa de desempleo ya revirtió su tendencia hacia la baja y la creación de empleo formal ha sido menor que el año pasado. No obstante, el ingreso real de algunos sectores de la población ha mejorado debido a los aumentos en el salario mínimo y a una inflación que se ha mantenido muy baja.

Como se menciona anteriormente, el sector externo no presenta un clima favorable, ya que a pesar de haber tenido un buen dinamismo debido al sostenido crecimiento económico de EUA, recientemente se han registrado fuertes disminuciones en las exportaciones manufactureras hacia el país vecino, sobre todo automotrices, resultado de una desaceleración en la actividad industrial.

La dependencia con EUA

De acuerdo a diversos expertos, se mantendrá un panorama de incertidumbre que tendrá una especial dependencia hacia los Estados Unidos.

Si bien, se espera que la actividad económica mexicana repunte el próximo año, existen muchos riesgos a la baja, sobre todo relacionados con el sector externo. Es completamente cierto que lo que suceda en el dinamismo de la economía americana tendrá un impacto directo en la nacional, por lo que se espera que la economía estadounidense continúa creciendo y desafiando los pronósticos de algunos analistas que anticipaban una recesión económica.

Sin embargo, los riesgos a la baja para la economía de EUA persisten, sobre todo si analizamos las industrias que han sugerido una contracción recientemente. Si la economía de EUA comienza a desacelerarse fuertemente, tendría un impacto importante en las expectativas de crecimiento de México.

Recuento de lo que se espera para el 2020

Recientemente la Casa de Bolsa Bursamétrica compartió, a través de su director Ernesto O’Farrill, algunos de sus más importantes conclusiones respecto a qué esperar para el 2020 en materia económica para México, basándonos en ello se presentan los siguientes puntos.

  1. La economía mexicana, se espera, observará de nuevo una condición de estancamiento en 2020. Por lo que se antoja difícil llegar a la meta del crecimiento del gobierno del próximo año de por lo menos 2%, sin embargo esto no significa que habrá una crisis.
  2. Es altamente probable que las calificadoras internacionales degradarán la calificación de la deuda soberana y la de Pemex en el segundo trimestre del año.
  3. Sin duda, la inflación será mayor que en 2019. A pesar de que podría mantenerse baja, O’Farrill comenta que se cerrará el año con una inflación mayor al 3%.
  4. En cuanto al tipo de cambio, se espera una estabilidad en niveles de 19 o 19.50 pesos por dólar. Sin embargo puede aumentar a más de 20 pesos en caso de que se cumpla la reducción de la calificación de la deuda soberana.
  5. El Banco de México podría bajar aún más su tasa de referencia por lo menos durante el principio del 2020, sin embargo, en caso de que se concrete la degradación de la calificación de la deuda soberana tendrá que subirlas.
  6. Siguiendo la tendencia, se espera que el desempleo aumentará gradualmente en 2020.
  7. La inversión privada observará una contracción de por lo menos -1.0 por ciento anual, después de bajar cerca de -6.0 por ciento en 2019.
  8. Se prevé que las finanzas públicas estarán sumamente presionadas a lo largo del 2020, siendo que también es probable que exista un recorte en el gasto público.
  9. De acuerdo a la Casa de Bolsa presidida por O’Farrill, el crédito a las empresas y al consumo se va a desacelerar.
  10. Los mercados accionarios de México, así como el Índice de Precios y Cotizaciones no tendrán buenos resultados en el 2020.

¿De qué va a depender la trayectoria de la economía mexicana en 2020?

El rumbo que la economía tome a partir de ahora y para este año entrante, tiene algunas condicionantes; como ya se ha mencionado anteriormente, este 2020 transcurrirá bajo un contexto de incertidumbre, por lo que situaciones como el desempeño de la economía de Estados Unidos, la ratificación del T-MEC, así como las condiciones económicas internas serán los determinantes principales sobre lo que sucederá en el futuro.

Hasta ahora, ninguna institución anticipa una caída económica, pero tampoco ninguna considera que el PIB pueda crecer al 2 por ciento, como lo supone Hacienda cuando estimó los ingresos públicos para el próximo año. Sin duda alguna, lo que se necesita es recuperar la confianza de los inversionistas, con reglas claras y permanentes, un esquema fiscal congruente y competitivo, y más importante aún, brindar seguridad y aplicar efectivamente el Estado de derecho. Sin embargo, ha sido un año tan complicado para México que también es absurdo asegurar que alguno de estos requisitos se cumplirá cabalmente. La pregunta para reflexionar y poder comprender el rumbo futuro de nuestro país podría ser ¿Cuánto del desempeño de nuestro país, aunque suene trillado y romántico, depende realmente de nosotros?, ¿es momento de exigirle y responsabilizar al gobierno federal por los malos resultados?, y si es así, ¿qué tanto es verdaderamente es su culpa?

Con información de artículos especializados, así como informes de la OCDE, FMI y CEPAL

Banxico reduce pronóstico de PIB para 2019 y 2020

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El Banco de México (Banxico) redujo su perspectiva de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año.

De la previsión anterior, que oscilaba entre 0.2 y 0.7 por ciento, el instituto central advirtió que el PIB podría crecer solo 0.2 por ciento o incluso contraerse a un rango de menos 0.2.

En tanto, para 2020 el banco central estima un rango de entre 0.8 y 1.8 por ciento, desde el previo de entre 1.5 y 2.5 por ciento.

“El Banco de México estaba anticipando una recuperación y aumento de la actividad económica, pero hemos visto que se está retrasando, pero estamos anticipando esa recuperación de manera diferida y un poco más moderada a lo que se esperaba hace tres meses”, señaló el gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, en conferencia de prensa.

Díaz de León atribuyó estos resultados a la debilidad de la demanda agregada y a una mayor incertidumbre por factores internos y externos por los cuales se registró un estancamiento en la economía, luego de registrar ligeras caídas consecutivas entre el cuarto trimestre de 2018 y el segundo de 2019.

Además, advirtió sobre la posibilidad de que en el último trimestre del año la situación vuelva a verse afectada debido a una menor actividad en el sector automotriz.

“El ajuste para 2019 incorpora el hecho de que la información más reciente muestra una debilidad de mayor magnitud y duración a la anteriormente prevista, así como la expectativa de que el crecimiento en el cuarto trimestre del año se vea afectado por una menor actividad en el sector automotriz”, señaló el banco en su más reciente informe trimestral.

Respecto a los servicios, refirió, también ha habido altibajos: transporte, información y medios masivos han tenido un buen desempeño, mientras que salud y educación han tenido un peor comportamiento frente al año pasado.

(Fuente: El Mañanero Diario)