#8M: ¿Para Qué?

I.PAN Y ROSAS

A mediados del siglo XIX, se vivía una época donde las mujeres se incorporaban a la producción, cada vez más. Entre roles y estereotipos, se abrieron paso al mundo laboral, dominado por los hombres.

Hace 160 años, el día 8 de marzo de 1857, 40 mil obreras huelguistas marcharon por las calles de la ciudad de Nueva York, hacia el parque Washington Square. Entre insultos y chiflidos, costureras de la compañía Lower East Side marcharon, protestando por las terribles condiciones de trabajo en las que las tenían sus patrones: salarios minúsculos, prestaciones nulas y jornadas de más de 12 horas.

Las costureras de Lower East Side no iban a permitir que las pisotearan sólo por ser mujeres, ya que los hombres la tenían mucho mejor que ellas (los salarios de ellas eran entre un 60% y un 70% menor al de ellos[1]).




Al llegar a Washington Square, llamaron la atención de las costureras que se encontraban en la fábrica Cotton Textile, quienes, al igual que las de Lower East Side, eran abusadas laboralmente. Alrededor de 120 a 150 costureras de esta fábrica (no hay certeza sobre este dato numérico), quisieron declararse también en huelga y unirse a la marcha de sus compañeras. Al percatarse de la incitación en sus obreras, el dueño de Cotton Textile ordenó que cerraran las puertas de la fábrica, imposibilitándolas de asistir a la marcha y obligándolas a seguir produciendo.[2]

A la fecha, no se sabe a ciencia cierta si lo que siguió fue por orden del dueño de Cotton Textile, pero hubo un incendio provocado en la fábrica que acabó con la vida de las costureras. Su delito, querer exigir igualdad. Su consecuencia, la pérdida de la vida de una de las formas más atroces: las quemaron vivas.[3]

Éste fue el primer antecedente del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que después se nombraría también como Día Internacional de la Mujer, nada más, por la Organización de las Naciones Unidas en 1975.

Pero no fue ni la primera ni la última vez en que las mujeres trabajadoras se organizaron para luchar por sus derechos. 51 años después, también en marzo, 15 mil costureras se movilizaron en la misma ciudad bajo la consigna “¡Pan y rosas!”, para exigir mejor paga, una jornada más humana y prestaciones sociales, así como el fin del trabajo infantil y el derecho al sufragio.[4]

La lucha de las mujeres nació de las obreras. Éstos son algunos antecedentes (por supuesto que no los primeros) del movimiento feminista.

II.MUCHAS GRACIAS, PERO…

Hace seis días se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Era de esperarse que el 8 de marzo iba a estar plagado de videos, columnas, artículos y mensajes de Whatsapp machistas, así como de valientes intentos de feministas por contestar a ese incansable intento del patriarcado por conquistar nuestros espacios.

Después del breve recuento histórico, queda claro por qué las feministas decimos que el Día de la Mujer es un día que se conmemora y no se celebra. Pero, ¿por qué pedimos que no nos feliciten?

Se agradece el gesto, pero muchas veces las personas desconocen la raíz de su felicitación. Que se nos festeje el hecho de “ser mujer” tiene varios problemas de fondo.

Primeramente, reproduce la idea de que sólo hay un tipo de mujer, lo cual es excluyente para las demás. Ésto es un problema análogo al que generó el Frente Na(z)ional por la Familia, que “defiende” (¿de quién?) un único tipo de familia, excluyendo a las que no encajan en ese modelo tradicional (y eso que las familias no tradicionales son, en conjunto, mayoría en México; pero ese es otro tema[5]).

Generalmente, cuando pensamos en “mujer” pensamos en el arquetipo de la mujer tradicional[6], con estereotipos y roles de género. Por ello, lo mejor es hablar de “las mujeres”. Así, en plural.

En segundo lugar, la felicitación por ser madres, esposas, hermanas, hijas y novias continúa perpetuando la idea de las mujeres únicamente en función de su relación con hombres y no como seres independientes y autónomos.

Este problema es preocupante, ya que se ha incursionado incluso en el pensamiento de los hombres progres que se autodenominan feministas, pero que no lo son:  “yo soy feminista, porque tengo madre/esposa/hija.”

¿Por qué son incorrectas este tipo de consignas? Porque reproducen la idea de que nosotras sólo merecemos respeto e igualdad de derechos porque funcionamos a un hombre. Ésto no tiene nada de feminista. No deben de luchar por los derechos de las mujeres y respetarnos porque somos sus hermanas o novias, hay que hacerlo porque también somos seres humanos.

Lo que me lleva al tercer punto: hay que luchar, no celebrar. Felicitarnos el 8 de marzo invisibiliza una fecha que conmemora un hecho político, volviéndola algo vacío. Un hombre feminista[7] no invisibiliza nuestro movimiento, sino que, en la medida de lo posible, cede sus espacios a éste, habla con los demás hombres sobre sus privilegios y llama la atención cuando uno de sus amigos dice algún comentario misógino. Un hombre feminista no felicita a las mujeres en “su día”, sino que se une al movimiento por la igualdad de derechos de todas las personas.

 

III. FEMINISMO(S): AYER Y HOY

A todo ésto, cabe preguntarse: ¿qué es el feminismo? En una definición básica y general del concepto, el feminismo es un movimiento heterogéneo que busca alcanzar la igualdad de género. Es heterogéneo porque hay muchos feminismos, muchas formas de analizar la opresión y luchar por la igualdad. Por ello es que, generalmente, hablamos de feminismos, en plural.

Pero todos los feminismos tienen (por lo menos) dos puntos en común: 1. existe un sistema patriarcal que ha vulnerabilizado y oprimido a las mujeres; y 2. tenemos que hacer algo para erradicar esa situación. Cabe citarse: “una de las pocas cosas en las que todos los feminismos coinciden es que se trata siempre de una teoría crítica. Una teoría que trata de pensar desde los márgenes, de buscar alternativas, de transformar una realidad social que nos enoja e indigna.”[8] Es a estos principios comunes a los que nos referimos cuando hablamos de feminismo, en singular.

El 8 de marzo abundó la doble moral de ciertos hombres: felicitaron a las mujeres, pero criticaron el feminismo (sin conocerlo, obvio). Muchas instituciones y medios de comunicación compartieron videos dándole difusión al movimiento feminista y conmemorando el Día de la Mujer.

Los trolls no tardaron en aparecer. Repetían una y otra vez las mismas críticas: “las feministas de hoy son un chiste, no como las verdaderas feministas de antes”, “el feminismo ya no es necesario”, “las mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres, o más”, etcétera.

Quiero desmentir estas tres típicas frases que dicen ciertos hombres para desacreditar el movimiento – y que únicamente prueban su desconocimiento en el tema.

¿A qué se refieren los trolls con “las feministas de antes”? Generalmente, la mayoría se refiere a las feministas de la Primera Ola (en la versión americana de la historia oficialista del feminismo, misma que es la equivalente a la Segunda Ola en la versión europea)[9], es decir, a las sufragistas.




Las personas que dicen este tipo de cosas, piensan que las únicas pugnas válidas de las mujeres son las de los derechos civiles y políticos. Piensan que las mujeres que hoy pugnamos por la erradicación de la cultura de la violación[10] y por un feminismo más incluyente (interseccional[11]), peleamos contra algo que no existe y que ya no es necesario. Ésto resulta irreflexivo, pues que haya igualdad formal (a nivel constitucional) no significa que haya igualdad sustantiva.

Además, como todo movimiento ideológico y social, el feminismo ha evolucionado. Lo que comenzó como feminismo blanco, hoy ya no es aceptable entre las feministas por ser racista y trans-exclusivo. A base de prueba y error, las feministas hemos construido nuestro movimiento – por lo que, obviamente, (casi) nada se parecen el feminismo blanco y el feminismo interseccional, por ejemplo. Ésto no es un problema, sino todo lo contrario.

Ahora bien, la lucha desde y para las mujeres sigue teniendo vigor. Hoy, en México:

  • El 65% del trabajo total de las mujeres, se integra por labores no remuneradas en el hogar;[12]
  • La brecha salarial de género tardará por lo menos otros 156 años en cerrarse;[13]
  • 81 de cada 100 víctimas de violencia sexual son mujeres;[14]
  • Sólo se consigna al 1% de los agresores sexuales (siendo que el 90.5% son hombres);[15]
  • El 93% de las mujeres víctimas de violencia de pareja no recibió ayuda médica o psicológica alguna;[16]
  • 1.4 millones de mujeres sufren acoso sexual en el trabajo (ésto, sin contar la cifra negra de 99.7%);[17]
  • Sólo 11 mujeres han sido Ministras en toda la historia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación;[18]
  • Sólo 7 mujeres han sido Gobernadoras de entidades federativas – y una de ellas fue solamente por interinato;[19]
  • Hemos tenido 0 mujeres como Presidente de la República; y
  • Hay 7.2 feminicidios al día.[20]

Los datos no mienten: la violencia contra las mujeres no es cosa del siglo pasado, como los anti-feministas se empeñan en desinformar. La violencia de género, en sus múltiples facetas, se da aquí y ahora.

Nos queda mucho camino por recorrer para alcanzar la igualdad de género; aunque, incluso si ya la hubiéramos alcanzado, valdría la pena seguir luchando: hay que seguir luchando para no retroceder.

Hace aproximadamente un mes, el Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, despenalizó la violencia doméstica en su país (siempre que el agresor no reincida en un periodo de un año y no ocasione lesiones mayores a la víctima).

Hace aproximadamente dos meses, Donald Trump, un (presunto) acosador serial, tomó protesta como Presidente de los Estados Unidos de América. Hace dos días, en Guatemala, murieron quemadas 39 niñas – y contando – en un albergue para víctimas de violencia doméstica, cuando protestaban por las agresiones sexuales en dicho lugar.  Estos acontecimientos son prueba de que cuando creemos que hemos conquistado una causa, es cuando más debemos de combatir para mantenerla. Por ello, nunca será absurdo hablar de feminismo.




Es por todo lo anterior que, en fechas como el 8 de marzo, las mujeres intentamos visibilizar las violencias diarias de la que somos víctimas.

El Día Internacional de la Mujer existe para conmemorar las luchas feministas – como la de las costureras de la fábrica Cotton Textile –, no para celebrar. El 8 de marzo es un día para recordar que aún no hemos alcanzado la igualdad y para inspirarnos a seguir peleando por ella.

 

 

[1] González, Elena. Historia del 8 de marzo: Día Internacional de la Mujer. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/blog-egonzalez-8m>.

[2] Ulloa Ziáurriz, Teresa. 8 de marzo: Un Día de Lucha por los Derechos de las Mujeres. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/8m-cimac>.

[3] Centro de Documentación del Inmujeres. Antecedentes del 8 de marzo de 1857. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/cedoc-inmujeres-08031857>.

[4] Ulloa Ziáurriz, Teresa. Op. cit.

[5] Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Boletín de prensa 038/2016: Pronunciamiento del Conapred sobre el matrimonio igualitario. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/conapred-0382016>.

[6] Guil Bozal, Ana. El papel de los arquetipos en los actuales estereotipos sobre la mujer. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/arquet-mujeres>.

[7] Soy una feminista que piensa que los hombres sí pueden ser feministas, pero reconozco que hay algunos feminismos que consideran que no pueden serlo, sino que únicamente pueden ser aliados. Esta última también es una postura válida. Para mí, un hombre feminista es un hombre que reflexiona sobre sus privilegios y busca renunciar a ellos, dándoles su espacio a las mujeres, reconociendo su movimiento y abogando por sus derechos. Sobre este tema, recomiendo leer este artículo: Utt, Jamie; McCrayer, Jenika. Can Men Be Feminists? And 9 Other FAQs We Often Get from Men. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/feminist-men>. Si les interesa un contenido más detallado, recomiendo leer Men and Feminism: Seal Studies, libro de Shira Tarrant.

[8] Flores Garrido, Natalia. Feminismos, en plural. Disponible en línea: <http://distintaslatitudes.net/feminismos-en-plural>.

[9] Para conocer más de la historia oficialista (europea) del feminismo, recomiendo leer el libro Feminismo para principiantes, de Nuria Varela.

[10] Aquí desarrollo un poco más este tema: <http://tinyurl.com/blog-msv-cdv>.

[11] Recomiendo leer este artículo: Uwujaren, Jarune; Utt, Jamie. Why Our Feminism Must Be Intersectional (And 3 Ways to Practice It). Disponible en línea: <http://tinyurl.com/intersecc-fem>.

[12] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Mujer, 2016. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/est-8m-2016inegi>.

[13] Foro Económico Mundial. Informe Global de la Brecha Salarial de Género, 2016. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/genderpaygap-wef>.

[14] Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. Primer Diagnóstico sobre la Atención de la Violencia Sexual en México, 2015. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/ceav2015-violenciasexual>.

[15] Ibídem.

[16] López Barajas, María de la Paz. Violencia contra las mujeres en México: tendencias actuales. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/VCM-mex-tendencias>.

[17] Ramírez, Gabriela. Reportaje especial: Víctimas de hostigamiento sexual a la deriva. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/acosolaboral-997>.

[18] Martínez Rivas, Julio. La historia de las mujeres en la Suprema Corte. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/mujeres-scjn>.

[19] Milenio Digital. Las gobernadoras que ha tenido México. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/gobernadoras-milenio>.

[20] ONU Mujeres. La violencia feminicida en méxico, aproximaciones y tendencias 1985-2014. Disponible en línea: <http://tinyurl.com/onumujeres-2014>.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

 

Qué tonto y absurdo el Día de la Mujer

El 8 de marzo revisaba mi Facebook, el cual estaba inundado de publicaciones en torno al Día Internacional de la Mujer. Me encontré con un video publicado por el diario El País, en el cual presentaban frases machistas, las frases tan cotidianas y tan parte de un lenguaje sexista, que no me sorprendieron como los comentarios publicados por otros usuarios.

Me di a la tarea de leer muchos comentarios, quizá más de los que debía, pero callé y no les contesté.  Hoy me tomaré la libertad de responder a algunos de ellos en este espacio; esto es para Juan, Nicolás, Milton y Eli  pero también a muchas otras personas que quizá piensan igual que ellos. Te comparto sus comentarios y lo que me hubiera gustado responderles.




Juan Henares: “La norma es no hablar de los problemas del hombre porque no está de moda”.

Juan, no te negaré que hablar de feminismo, del empoderamiento de la mujer y el #girlpower está de moda. Emma Watson habla de esto, Beyonce lo canta y Lena Dunham actúa y produce una serie protagonizada por mujeres.

Los organismos internacionales y los gobiernos han optado por la institucionalización del feminismo y del género. Es común escuchar sobre la transversalización y la perspectiva de género, aunque no precisamente ha sido llevada a la práctica.

Juan, el movimiento feminista tiene años existiendo e intentando incluir el tema en la agenda internacional, la norma ha sido no hablar de nuestros problemas porque no eran considerados importantes, ahora que son un poco más visibles ya te han cansado.

Imagina lo cansado que ha sido vivir años de opresión sin acceso a los mismos derechos que los hombres y todo justificado en una simple diferencia sexual. ¡Eso sí que es pesado!

Pd. Existe un Día Internacional del Hombre (19 de Noviembre), pero no te preocupes fuera del 8 de marzo tienes otros 364 días para concentrar tu atención en los asuntos de los hombres.

Nicolas Blazicevic: “El feminismo es una creación del imperio para disolver la familia, desestabilizar poblaciones… pero como todo lo malo tiene un final, ya se está terminando, con los nuevos mandatarios mundiales no creo haya lugar para este nefasto movimiento”.

No Nico, el feminismo no quiere destruir nada, lo que sí destruye familias es la violencia machista y las feministas luchamos contra ella. El feminismo tampoco quiere desestabilizar poblaciones, sino construir espacios y diálogos que generen reflexiones antipatriacarles que permitan la liberación de mujeres y hombres de los sistemas de opresión (clasismo, racismo y género).

Pd. El fin del feminismo no está cerca, de hecho este Día internacional de la mujer pasará a la historia por el reclamo de mujeres en más de 50 países a través del paro y movilización de mujeres.

Milton Cesar, “Las mujeres quieren banca en diputados, puestos políticos, en directorios de empresas etc etc…Pero nunca se les ve motivadas en pedir vacantes femeninas para ser albañil, para ser recolectora de residuos, para trabajar de mineras…Eso es igualdad?”

Milton gracias por decirnos que queremos y que no nos motiva como mujeres, sobre todo porque sólo hay un tipo de mujer. Te explico, por increíble que parezca hoy en día hay 155 países (Banco Mundial,2015) que restringen el trabajo que las mujeres pueden desempeñar; por ejemplo en algunos lugares no pueden trabajar después de que obscurezca, ni operar maquinaria pesada o conducir un tractor agrícola.

Desafortunadamente muchos de los trabajos que están restringidos a las mujeres están en industrias o sectores que son muy bien pagados; esto significa que las mujeres ocupan con mayor regularidad empleos de menor estatus y paga a comparación de los hombres.

Como resultado, estas mujeres tienen acceso a un ingreso menos significativo que el de los hombres, lo cual afecta la economía de las familias sustentadas por mujeres y sus oportunidades de progreso profesional. Creo que esto tampoco es igualdad y te pregunto ahora yo a ti ¿Quisieras ser mujer y que tu trabajo sea peor remunerado por el simple hecho de ser mujer? Yo creo que no.

Eli Eli “Que tonto y absurdo video…solo más quejas e inconformismo feminista”.

Eli lo tonto y lo absurdo es que después de años de lucha feminista tengamos que seguir luchando contra los roles tradicionales asignados a las mujeres, que seamos el sexo que tiene menor acceso a la educación y más obstáculos en el desarrollo profesional, el sexo que sufre más los efectos de los desastres naturales y los conflictos armados y sobre todo el sexo que tiene más probabilidades de ser víctima de violencia física, sexual y/o psicológica (aunque también simbólica, patrimonial y económica).

Qué absurdo que nos sintamos inseguras al caminar por las calles, temerosos al viajar solas o incomodas por vestir una falda y todo porque el acoso sexual y callejero son una realidad.

Centrar la atención en las mujeres y hablar de feminismo sigue incomodando. No falta quien no entienda “de qué tanto se quejan las mujeres si ya votan, ya trabajan y hasta tienen un día de la mujer”. Se considera al feminismo se considera radical, exagerado y anticuado porque después de todo “las mujeres ya son iguales”.




Después de todo el feminismo nunca ha partido de un lugar cómodo, la feminista María Galindo nos recuerda que parte de la impugnación, la subversión y el cuestionamiento del sistema. Ser feminista no es ni ha sido fácil, pues es más que pronunciarte a favor de la igualdad de género, es dudar, reflexionar y desaprender la vida como la has vivido y eso es incómodo. ______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.

¿Qué nos dejó el 8 de marzo?

En el Día Internacional de la Mujer, se conmemora la lucha por la cual hemos transitado las mujeres para el reconocimiento de nuestros derechos. Es un día que te invita a reflexionar, debatir y denunciar los problema actuales a los que nos enfrentamos diariamente. Justamente, mí 8 de marzo lo conmemore de esa forma: reflexionado.

Les comparto mis reflexiones entorno al Día Internacional de la Mujer:

En primer lugar, la frase: “feliz día de la mujer”. ¿Por qué me debería sentir feliz?. Me pregunté, insistentemente. De verdad, todavía no comprendo por qué debo sentirme feliz, es pleno 2017 y aún tenemos que marchar/luchar/exigir derechos. Otra frase, que me retumbó fue: “feliz día  a ti mujer, por ser esposa, madre, hija, hermana.” En serio, ¿siempre tenemos que ser objeto de alguien más?. Al parecer, por el contenido de esos mensajes, las mujeres siempre “funcionamos” para otra persona.

En segundo lugar, es evidente la desinformación que existe respecto a las verdaderas razones por las cuales se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. De nuevo, la sociedad invisibiliza la causas reales y la disfraza de romanticismo barato.

El Día Internacional de la Mujer nació por diversos acontecimientos históricos. Por un lado, la huelga de trabajadoras 1857 en Nueva York; el trágico incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en 1911, en donde murieron más de 140 mujeres; la defensa y exigencia constante de mejores condiciones laborales.  Por el otro, la movilización de las sufragistas por los derechos político-electorales.[1]




El 8 de marzo se instauró como un día para conmemorar la lucha feminista. Recordamos a todas las mujeres que han defendido y luchado por los derechos que en la actualidad nosotras gozamos. Es un día, dedicado a generar espacios para la manifestación de nuestras ideas. ¿Qué derechos nos faltan revindicar?. Repensar cuáles son los problemas que nos aquejan hoy en día (obstáculos reales).

De lo anterior, parte mi tercera reflexión: ¿Cuáles son las pugnas que tenemos que continuar? Es cierto, en el ámbito jurídico hemos ganando terreno, en la ley se goza de igualdad ante el hombre, pero ¿poder ejercitar nuestros derechos en verdaderas condiciones de igualdad?.

La desigualdad de género no esta plasmada en el texto jurídico, la desigualdad de género esta plasmada en la realidad social. Los problemas de género no se encuentran en la ley, se encuentran impregnados en las construcciones sociales, en los papeles que nos obligan a desarrollar <<por ser mujeres>>. Nuestros derechos reconocidos constitucional e internacionalmente, en la práctica son inaccesible y poco efectivos. Seguimos condicionadas por nuestro género.

Creo innecesario poner cifras, 45% mujeres actualmente sufren o han sufrido violencia (desde niñas); 5 mujeres mueren a diario (sólo por ser mujeres); en Nuevo León se activó la alerta contra la violencia de género; también persisten cuestiones en el ámbito laboral, en donde las mujeres seguimos ganando menos; o el no reconocido trabajo de cuidado que nos “tocó” realizar.

La violencia y desigualdad de género persisten, las brechas sociales persisten. No me cansare de decirlo. La lucha continua y no únicamente por el reconocimiento de nuestros derechos, sino también por el libre acceso de ellos. Hasta que no exista desigualdad en todos sus ámbitos y expresiones.

Mi última reflexión, es la que más me ha pesado en todo el día. El miedo de algunos hombres por el empoderamiento de las mujeres (reconozco a los que se unen a la lucha). Es increíble, escuchar a hombres “sedientos de supuesta igualdad” inconformados por el Día Internacional de la Mujer.

Estas son algunas de sus frases que me tocaron presenciar: “quieren igualdad, tener un día especial, no es ser iguales”;por qué no existe un Día Internacional del Hombre” (sí existe); “las mujeres ya están igual que los hombres, no necesitan más derechos”; “al rato la balanza se va a invertir las mujeres van a querer tener el poder”. Los mismos argumentos infundados que año tras año nos toca escuchar.




La última frase fue la que me causó más impacto. Los hombres tiene miedo de perder su poder. Las aportaciones de muchos, consistentes en críticas destructivas y mal informadas, pareciera como si estuvieran intimidados por el feminismo. Pienso, que mucha de esa crítica solamente detona un desconocimiento total de lo qué realmente es el feminismo.

Afecta gravemente  al movimiento que muchas personas no están abiertas al debate, y su argumentación sobre las condiciones actuales de las mujeres, esta basada únicamente en su contexto (obviamente privilegiado). Considero, que debemos de trabajar en conjunto para la construcción sólida de ideas igualitarias.

Debemos reflexionar sobre nuestras construcciones sociales, la prácticas comunes que realizamos y las razones por las cuáles las implementamos. Reflexionar sobre la violencia en todos sus contextos y formas. Nuestro parámetro de medición no puede ser nuestra propia realidad, no es suficiente. Tenemos que empezar abrir el diálogo, creando espacios donde todas las personas quepamos.

Para finalizar, me gustaría cerrar con una frase de Chimamanda Ngozi Adichie:

“Algunas personas preguntan: ¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres la que, durante siglos, han sido excluidas. Seria como negar que el problema de género tiene como blanco a la mujeres”

[1] Les recomiendo leer la columna “Felicitar a las mujeres en su “su día” de Regina Larrea Maccise. Considero que su contenido sigue vigente. Disponible en: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=4676

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¿Qué celebramos este #8M?

Al cierre de 2016, la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León registró un total de 17 mil 773 denuncias por violencia familiar [cuyas víctimas son generalmente menores y mujeres], que de acuerdo con el análisis del Observatorio Ciudadano de Nuevo León (OCNL) representa un 4.2% más que durante todo el 2015.

Aunque en apariencia la incidencia de este delito se contuvo en nuestra entidad, las cifras se tornan alarmantes si se miran desde una perspectiva amplia. Tan sólo de 2012 a 2016, los casos de violencia familiar se dispararon un 78%, un alza sostenida de acuerdo con cifras oficiales.

Tan sólo en el último trimestre del año pasado, los municipios que más casos de violencia familiar por cada 100 mil habitantes registraron fueron García, con 146; Juárez, con 114; y Cadereyta, con 105, cifras que superan la tasa estatal, según el análisis del Observatorio Ciudadano de Nuevo León.

Pese a que es un problema que las autoridades pasan con frecuencia por alto, la insistencia de implementar estrategias integrales de prevención que hacen organizaciones y colectivos que trabajan de cerca en el tema no es para menos, y es que la violencia sigue cobrando vidas desde el seno familiar.

Pero, ¿por qué traer a la mesa este tema?, desde las organizaciones de la sociedad civil consideramos, ante la coyuntura del Día Internacional de la Mujer, que no hay nada que celebrar si no existe justicia y respeto, por el contrario, es urgente reforzar esfuerzos y la voluntad de nuestros gobiernos para contener la violencia que lastima y asesina a nuestras mujeres.

Desde el inicio de 2017 hasta el 23 de febrero pasado, registros periodísticos y organizaciones como Alternativas Pacíficas reportan al menos 10 feminicidios en Nuevo León. Casos que en su mayoría no fueron atendidos con seriedad ante los primeros signos de violencia.




Con impotencia vemos que a más de tres meses desde que se declaró la Alerta de Violencia de Género (AVG) en Nuevo León, en noviembre de 2016, este instrumento no se ha traducido en la protección de la vida, libertad, integridad y seguridad de las mujeres en la entidad.

Recordemos que la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) es un mecanismo que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las mujeres, pues a través de éste se implementan en un territorio determinado las acciones necesarias para garantizar el derecho de las mujeres a un vida libre de violencia. Y en el país, Chiapas, Estado de México, Nuevo León y Veracruz la han declarado.

Y si bien sabemos que la Alerta de Violencia de Género, no representa por sí misma la solución sino más bien una medida correctiva y de emergencia, creemos que puede ser un detonador de una reflexión colectiva y de una amplia movilización social e institucional para abatir la violencia de género, como lo señala el colectivo No Somos Medias Naranjas.

Como sociedad necesitamos participar activamente y vigilar los avances de nuestros gobiernos en la materia, necesitamos hacer conciencia hacia el respeto de nuestras mujeres y reducir las brechas tan marcadas.

Desde aquí, nos sumamos al llamado de Cadhac y el Grupo Amores, este 8 de marzo a las 7:30 de la mañama, en la calle Morelos y Dr. Coss, en el centro de Monterrey, donde darán un posicionamiento público junto a mujeres familiares de personas desaparecidas en contra de la violencia.




En solidaridad, también Nuevo León desde diversos colectivos y organizaciones se ha sumado al Paro Internacional de Mujeres #8M y el Día Sin Mujeres, en la Explanada de los Héroes, a partir de las 8:00 pm., concentraciones convocadas en más de 30 países. Sin duda, una jornada en la que todas y todos serán bienvenidos, con el fin de que la causa perdure en todos los ámbitos por el respeto a nuestras mujeres.

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Solas

El martes 8 de Marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, un día lleno de lucha, esfuerzo, esperanza y entrega. Significa la lucha constante que debemos tener como sociedad para promover la equidad de género, para detener la violencia de género y entender que los roles son construcciones sociales. Construcciones que deben ser cuestionadas y eliminadas.

Hemos normalizado la violencia de género a través de la construcción social de los roles. Hemos llegado hasta el 8 de marzo con una hipocresía que aterra, en el discurso, la sociedad o la mayoría se proclama a favor de los derechos de las mujeres, incluso de la equidad, ¿Pero qué tanto los respetamos?.

A finales de febrero, 2 mujeres argentinas que viajaban por Ecuador desaparecieron. Inmediatamente, la prensa tanto local como internacional, hacia referencia a que dos mujeres que iban SOLAS desaparecieron. ¿Solas de qué o de quién?, ¿Qué hace nuestra sociedad para que dos mujeres sean consideradas solas? . ¿Qué le enseñamos a nuestra sociedad al decir que “dos mujeres iban solas por Ecuador”? Tristemente fueron encontradas muertas ambas chicas, con signos de violencia, y lo peor es que la Subsecretaria de Turismo de Ecuador afirmó que “Tarde o temprano les iba a pasar algo.” ¿Quién nos está gobernando?

Hemos normalizado la violencia de género a través de la construcción social de los roles. Hemos llegado hasta el 8 de marzo con una hipocresía que aterra…

¿Cómo podemos seguir afirmando que al ser mochileras, al ir vestidas de cierta forma, o al estar SOLAS nos pasará algo o nos merecemos esa violencia?. En México, una mujer fue acosada sexualmente por un hombre a plena luz del día, al difundir el vídeo en las redes sociales para pedir ayuda para encontrar al culpable se encontró con algo mucho peor. Comentarios haciendo referencia a su vestimenta y lo agradecida que debía estar porque se fijaran en su cuerpo. ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo es que seguimos teniendo estás actitudes misóginas? Es indignante que no nos demos cuenta de lo mal que estamos, que hacen falta espacios de diálogo para entender la magnitud del problema.

“Muere mujer colombiana en Chile” fue otra de las notas durante la semana en que conmemoramos el día internacional de la mujer. Su pareja la mató y la tiró en el lago, como si no fuera nada, un desperdicio del cual podía deshacerse y tirarlo sin que nadie se diera cuenta o la extrañara. ¿Lo vemos muy lejano a nosotros? Hace pocas semanas mataron a una niña de 14 años en Cumbres, ¿El culpable? Su novio. Para la prensa y la sociedad todas estas mujeres estaban SOLAS y me sigo cuestionando ¿SOLAS de qué?. ¿A quién o qué necesitaban para no estar SOLAS y merecer eso?

¿Solas de qué o de quién?, ¿Qué hace nuestra sociedad para que dos mujeres sean consideradas solas? . ¿Qué le enseñamos a nuestra sociedad al decir que “dos mujeres iban solas por Ecuador”?

¿Por qué seguimos justificando los comportamientos de los hombres o de la sociedad?, ¿Por qué toleramos que la noticia no sea la misoginia sino el hecho de que iban sin un acompañante masculino?. ¿Por qué no nos permitimos cuestionar nuestros roles?, ¿Por qué seguimos aceptando una construcción social creada a base de violencia?

El 8 de Marzo se conmemoró la lucha de todas las mujeres que murieron buscando la equidad y que se respetaran sus derechos. Hoy seguimos con la misma lucha, seguimos intentando cambiar los roles y estereotipos que justifican a la sociedad el tener actitudes machistas. Hoy seguimos luchando para hacer nuestras las carreteras, para que la violencia deje de permear en un viaje, en una relación, en un vestido. Hasta que no haya mujeres SOLAS para los medios. Hasta que SOLAS no sea sinónimo de violencia o asesinato, hasta que SOLAS se convierta en una realidad positiva para las mujeres.

Hoy estamos solas.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Después del 8 de Marzo

El 8 de marzo es uno de los pocos días en los que me atrevo a expresar a través de mis redes sociales sobre la realidad de las mujeres. Este año pensé evitar mi publicación y aprovechar la plataforma de Altavoz para expresarme. Por diferentes razones no terminé de escribir mi opinión, esto me produjo un poco de frustración y enojo; y es que el 8 de marzo es uno de esos pocos días en el que mis “declaraciones o reclamos feministas” son mejor recibidas y menos criticadas. Sentí que perdía mi oportunidad de publicar en un día tan importante, ya no tendría sentido hablar de la realidad de las mujeres un día después. ¿A quién le importaría? ¿Quién estaría hablado de las mujeres?

Esto me llevó a reflexionar sobre el Día Internacional de la Mujer y su impacto. Me quedó claro que el 8 de marzo, es un día de reconocimiento mundial para las mujeres en México y en el mundo. Éste reconocimiento puede ser por un motivo correcto u incorrecto. El incorrecto,considerar que hay que felicitar a las mujeres por el hecho de ser mujeres; o el correcto, conmemorar los avances logrados por las mujeres y exigir el pleno goce de los derechos fundamentales de ellas, lo cual sólo se garantizará con la igualdad de género.

Aunque se promueve el empoderamiento económico de las mujeres mexicanas, aún contamos con más obstáculos en la esfera laboral y menor participación en la economía mexicana, de acuerdo al Gender Gap Report del World Economic Forum, ocupamos el lugar 126 de 145 en cuanto a oportunidades y participación de la mujer en la economía.

Concluí, que sin importar los motivos, el 8 de marzo las mujeres son protagonistas. Activismo en redes sociales, seguimiento en los medios masivos de comunicación, eventos y manifestaciones, declaraciones políticas e incluso descuentos y promocionales en tiendas o restaurantes; todo debido a las mujeres. La atención mediática y social de este día es impresionante, el mundo se detiene en torno a la mujer. Pero pareciera que a media noche se acaba el efecto mágico y los asuntos de las mujeres pasan a un segundo plano. Se nos olvida que la mera existencia del día denota la urgencia e importancia que debería tener este tema. ¿Por qué hablamos tan poco de la realidad de las mujeres? ¿Es un día suficiente? Intentando responder a mis cuestionamientos me di cuenta que quizá en nuestro país nos conformamos sabiendo que en la constitución se reconoce la igualdad entre los sexos, pero, ignoramos que esto no lo ha garantizado en la realidad. Si nos detuviéramos a analizar lo que pasa con las mujeres en México, nos daríamos cuenta porque para hablar de la realidad de las mujeres un día no es suficiente.

Aunque se promueve el empoderamiento económico de las mujeres mexicanas, aún contamos con más obstáculos en la esfera laboral y menor participación en la economía mexicana, de acuerdo al Gender Gap Report del World Economic Forum, ocupamos el lugar 126 de 145 en cuanto a oportunidades y participación de la mujer en la economía.

Los roles de género afectan negativamente a las mujeres que en su mayoría desempeñan una doble rol: productivo y reproductivo. De acuerdo a cifras del INEGI el 77.5% de las horas dedicadas a tareas domésticas y cuidados a familiares, no remuneradas, son ejecutadas por una mujer; incluso aunque estas mujeres tengan un empleo remunerado. Forbes México reveló que si estas horas de trabajo se comercializarán, su valor monetario ascendería a 3.1 billlones de pesos y equivaldría al 18% del PIB; superando a sectores productivos como la industria manufacturera (16.7%) o el comercio (15.5%) .

Si nos detuviéramos a analizar lo que pasa con las mujeres en México, nos daríamos cuenta porque para hablar de la realidad de las mujeres un día no es suficiente.

En cuanto a la violencia de género el reporte Global Burden of Armed Violence (2015) señala que México está entre los 25 países con mayor tasas de feminicidios del mundo; como si esto fuera poco somos parte de los 5 países con el mayor crecimiento en las tasas de homicidios de niñas y mujeres .

Estos son sólo algunos datos que nos revelan porque un día no basta, porque el marketing/propaganda del 8 de marzo no basta. La igualdad de género se alcanzará mediante la movilización política y social, más que cambios en las leyes, requiere un cambio de mentalidad y actitudes que se deben vivir los 365 días del año. Se requieren cambios estructurales, romper con prácticas y valores tradicionales. Los esfuerzos por alcanzar la igualdad de género no son fáciles y los cambios no serán inmediatos, pero son posibles. Confío en que la generación actual de jóvenes, puede contribuir a que vivamos en un planeta 50-50 para el 2030, donde las mujeres tengan los mismos derechos y oportunidades que los hombres.

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Cuando las mujeres somos más que una cara bonita

El pasado 8 de marzo muchas mujeres recibimos el famoso texto “Feliz día”; como ya sabrán o se enteraron por ahí fue el “Día Internacional de la Mujer”, no el día de la madre ni el día de la niña; algunas esperaban chocolates, flores y regalos solo por “ser mujer”. Otros hacían referencia a que el uso de un automóvil Beetle de la Volkswagen o Fiat 500 por parte de un hombre merecían una felicitación por tal día… ¿en serio?

Cinépolis, por su lado, subió un video felicitando a las “mamás” (no todas las mujeres somos madres) al compartir un video del 10 de mayo, -ad hoc- con la reciente entrega de los Oscares. Recibir tantos memes y flores virtuales por el simple hecho de ser mujer. Gracias… pero no ayer. Las flores también se envían cualquier otro día.

Sin embargo, pocos textos leí que hacían referencia al verdadero motivo de celebrar el 8 de marzo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la primera conmemoración de esta fecha se realizó en Nueva York en 1857. Desde 1909 hasta 1914, con los movimientos en pro de la paz y a favor de los derechos de la mujer se celebró el día internacional de la mujer el último domingo de febrero, mientras que en algunas partes de Europa, el 8 de marzo lo utilizaron para protestar por la guerra y solidarizarse con otras mujeres.

La celebración moderna radica en aquel 25 de marzo de 1911, un grupo de 146 personas (algunos textos dicen que fueron 123 mujeres y 23 hombres) fallecieron en un incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York. Los dueños de la fábrica cerraron las puertas de las escaleras y las salidas para evitar robos; las causas principales fueron las quemaduras, derrumbes, inhalación de humo o en su desesperación saltaban de las ventanas de un noveno piso. La mayoría de ellas eran jóvenes inmigrantes de Europa Oriental y Meridional, en sus veintitantos de edad.

Jane Hodges afirma que “No tenían permiso para comer… recibían bajos salarios, trabajaban largas horas, el sábado en este caso, y las puertas estaban cerradas con llave. No tenían derechos, ni protección legislativa o representación laboral. Era la clásica ‘fábrica clandestina’, a un paso de la esclavitud”.

En 1917, las mujeres rusas iniciaron una huelga de hambre denominada “pan y paz”, obligando al Zar a abdicar y el gobierno provisional concedió el derecho al voto femenino. Según el calendario juliano el domingo fue 23 de febrero y en el calendario gregoriano era el 8 de marzo. Fue hasta 1975, que coincidentemente con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas festejaron oficialmente el día internacional de la mujer el 8 de marzo.

El 8 de marzo va más allá de recibir flores y chocolates. Pocos conocen la historia de más de cien años de lucha y que aquí resumí en unas cuantas líneas. Fue impresionante ver cómo muchas exigían privilegios materiales en “este día” cuando el único objetivo es una llamada de alerta porque los derechos de las mujeres todavía se encuentran frágiles.

Mónica Ledón, una maestra de la carrera, ejemplificó perfecto que NO ES este día: “Aunque concedo la amabilidad hacia mi persona, que es femenina, la rechazo un poco porque se felicita a alguien que forma parte del 52% de la población mundial, solamente por tener útero, vagina, clítoris, glándulas mamarias. ¿Alguien felicita a los hombres por tener testículos, glande y uretra? No.” Exacto.

Más que ver por las cuestiones fisiológicas hay que enaltecer los logros que muchas mujeres han llevado a cabo desde hace tantos años y que pocos han sido reconocidos. A principios del siglo XX, la mujer era considerada un ser de “segunda”, inferior a los hombres y sin los mismos derechos ni oportunidades. Y cuidado si eres mujer de algún país donde el machismo o patriarcado es un estilo de vida.

¿Por qué festejar nuestra naturaleza humana? Sin ser aguafiestas, es como si tener ojos claros u oscuros fuera una celebración. Ilógico. No estoy diciendo que la celebración sea en vano, sino que no perdamos el sentido de este día.

Apenas ayer estaba leyendo de una periodista que fue acosada al afirmar que “me acaban de levantar el vestido y bajar los calzones en medio de #Condesa” y algunos hasta felicitaron al hombre de playera morada (acosador) para “darle un premio y una capa a este héroe anónimo”. Y concluir con un “Tu merecías una violación” o que te digan “déjate querer… antes di que alguien disfruta ver tu cuerpo” ¿En serio? – Otra vez–.

Y todavía leer que en Veracruz, la Secretaría de Seguridad Pública celebró este día con el show del payaso Pipirrín con chistes machistas (y seguramente misóginos) y con un espectáculo de strippers. Nadie está en contra de este tipo de espectáculos, cada quien decide lo que quiere ver.

Al ver estos casos, me recordó un texto que escribió Berenice Belmares, donde claramente dice que “el día en que deje de ser rutina diaria el acoso sexual (cualquier hora lugar) y que literal me griten perra o chinga tu madre, porque ese ‘cumplido’ no sea correspondido, en que deje de ser sinónimo el ser firme con ‘ser perra’… dejar de escuchar ‘usa tu feminidad’ a tu favor en el ambiente laboral… que se deje de asumir que mi carrera es algo temporal mientras decido parir… en que exigir lo que me corresponde sin pedir disculpas a todos los egos que pueda herir no sea mal visto… ese día nos vamos a estar quietxs”

No es un día de chocolates, flores y regalos, es un día (igual que los otros 365 – en año bisiesto) de seguir luchando por nuestros derechos e igualdad. Buscar ese diálogo entre hombres y mujeres, en todos los ámbitos profesionales, laborales, académicos y sociales. Ser mujer no es un pecado ni una enfermedad. Pero sí padecemos la ignorancia, la presión social, abusos, acosos y ciertas circunstancias solo por nuestro género.

En pleno siglo XXI aún no hemos aprendido que la igualdad -a veces- no aplica para todos y que hombres-mujeres tenemos que luchar constantemente por mantener el piso parejo. A más de cien años de aquella tragedia textil en Nueva York, las mujeres seguimos luchando por esa igualdad y aunque muchos la denominen rebeldía, prefiero ser rebelde con la frente en alto, que callar lo que siento, pienso y respiro.

Citando nuevamente a Mónica “Ser mujer no es un logro, así nacimos y luchamos diariamente por tener el lugar reconocido que nos corresponde en el desarrollo de la raza humana, a la mitad, justo a la mitad, porque conformamos eso, una mitad de la humanidad.”

Ciertamente, vivimos en un mundo de estereotipos y construcciones sociales. ¿Cuántas veces no hemos escuchado que “se me va el tren” o que “mi reloj biológico”? Cuando aprendamos que cada quien tiene su tiempo y espacio, se sube al tren que le dé la gana, tome las decisiones que más le plazcan, disfrute su sexualidad y deje de ser “la esposa de” o “la hija de”, ese día aprenderemos a ser libres.

Les dejo un video que promociona toallas femeninas, pero muestra algo muy claro “I run like a girl, hit like a girl, fight like a girl, dream like a girl, wake up in the morning as a girl… because I’m a girl… Always!”: https://www.youtube.com/watch?v=XjJQBjWYDTs

(Traducción: Corro como niña, pego como niña, peleo como niña, sueño como niña, despierto en la mañana como niña… porque soy una niña… ¡Siempre!”
#‎InternationalWomensDay #RewriteTheRules #LikeAGirl

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¿Hombre o mujer? Sociedad y Humanidad

Hace unos días se conmemoró el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), fecha en la que se recuerdan los constantes esfuerzos que la humanidad ha realizado para que las mujeres vivan en una sociedad más justa, equitativa y con mejores condiciones que les permitan desenvolverse con total tranquilidad y justicia tanto en el ámbito laboral, como en el personal y económico.

La concepción que tenemos respecto a las mujeres claramente ha variado con el paso de los años. Si consideramos que los griegos tenían conceptualizadas a las mujeres como ‘hombres mal formados’ y lo contrastamos con la idea que se tiene hoy en día, evidentemente hay una distancia muy grande entre ambas. Sin embargo, si damos un recorrido por la historia de la humanidad sólo es hasta la época contemporánea cuando finalmente nos encontramos con ligeros tintes de balance, equidad y justicia en las sociedades y la cultura occidental; vaya, la que en México estamos acostumbrados a seguir. Es claro que existen comunidades matriarcales en el mundo pero las que imperan siguen siendo las estructuras comandadas por los hombres.

El Día Internacional de la Mujer, debe servirnos, para de una vez por todas entender que somos ambos –hombres y mujeres– quienes tenemos la responsabilidad de dirigir nuestras vidas y que, nuevamente, nuestra biología no debe ser pretexto para intentar minimizar las acciones de unos u otros

De acuerdo con información de la Deutsche Welle, actualmente en el mundo sólo hay alrededor de 17 mujeres que ostentan un cargo como Presidenta o Jefa de Estado de los 193 posibles que hay de acuerdo a las Naciones Unidas. Es decir, y haciendo una asunción un poco generalista, solamente el 10% del mundo está representado por mujeres. Afortunadamente, para nosotros las mujeres poco a poco han ido escalando en la toma de decisiones y la sociedad misma ve con aprecio el que existan iniciativas que fomenten la igualdad de oportunidades y la equidad de género. Un ejemplo que es bastante tangible es la Ley de Paridad en nuestro Congreso, que aunque ha sido bastante cuestionada y tiene algunos pormenores que son discutibles, es un buen intento para avanzar y tener una proyección en el mundo sobre la sensibilidad que existe en el país con respecto al tema.

A pesar de que en América Latina aún se mantiene fuertemente el estigma de la cultura del machismo, es plausible decir que la situación se ha ido revirtiendo de a poco. Grupos como Las Madres de la Plaza de Mayo de Argentina o Las Patronas en México, son vivos ejemplos de la importancia que tienen las mujeres en nuestra sociedad; pues gracias a las iniciativas que trabajan, la colectividad escucha los reclamos de la sociedad misma. De igual manera, figuras como la de Frida Khalo también son alicientes de la proyección y relevancia que tiene la mujer más allá del rol tradicional con el que se le ha querido identificar a lo largo de la historia.

De acuerdo con información de la Deutsche Welle, actualmente en el mundo sólo hay alrededor de 17 mujeres que ostentan un cargo como Presidenta o Jefa de Estado de los 193 posibles que hay de acuerdo a las Naciones Unidas

¿Qué hubiera sido de Inglaterra sin el thatcherismo? ¿Cómo podríamos entender los derechos de los niños sin la experiencia de Malala Yousafzai? ¿Habría tenido el mismo éxito la campaña ‘He for She’ si hubiera sido dirigida por un hombre? No dudo que los proyectos, las ideas y los programas hubieran trascendido, ni tampoco que hubieran surgido nuevos, pero definitivamente ese folclor y toque que le da el ser dirigido por una mujer marca un poco la diferencia.

Este y todos los 8 de marzo de la historia deben servirnos como momentos de reflexión para concientizarnos cada vez más que para la sociedad es más dañino intentar prescindir de un aproximadamente 50% de la población mundial solamente porque biológicamente somos diferentes. El Día Internacional de la Mujer, debe servirnos, para de una vez por todas entender que somos ambos –hombres y mujeres– quienes tenemos la responsabilidad de dirigir nuestras vidas y que, nuevamente, nuestra biología no debe ser pretexto para intentar minimizar las acciones de unos u otros. El 8 de marzo nos sirve para recordar la constante lucha que la humanidad ha realizado para dar a las mujeres el lugar que les corresponde.

…si la humanidad busca que exista armonía entre las personas, debe haber armonía entre los hombres y las mujeres

Como George R.R. Martin, famoso escritor estadounidense, mayormente reconocido por obras como “Game of Thrones”, dijo en una entrevista cuando le preguntaron acerca de cómo le era posible escribir tan bien los personajes de las mujeres, la respuesta, me parece, es de lo que precisamente el Día de la Mujer trata: “Bueno, yo siempre he considerado que las mujeres son personas”.

Esta idea, por simple que parezca, es la verdadera esencia del tan criticado feminismo y la equidad de género, así como los hombres son personas, las mujeres también lo son; y si la humanidad busca que exista armonía entre las personas, debe haber armonía entre los hombres y las mujeres. Todas aquellas ideas las cuales plantean que los hombres y las mujeres tienen capacidades distintas (fuera de las biológicas, claro está), muy probablemente se encuentran sesgadas por algún tipo de pensamiento o ideología que nubla la visión correcta sobre lo que juntos, como humanidad y sociedad, debemos alcanzar.

El día en el que los hombres y las mujeres ya no se identifiquen como ‘hombre’ o ‘mujer’, sino como personas; ese día la sociedad habrá dado un salto tan grande que no habrá forma de que se pueda dar un paso hacia atrás.

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Día Internacional de la Mujer, No es su belleza, es su grandeza

El día de hoy se celebra a la Mujer, pero no de la misma manera que celebramos a las madres el 10 de Mayo o a los abuelos en agosto. Alrededor del mundo, el 8 de marzo es la fecha en que se conmemoran más de cien años de la lucha de la Mujer —nótese que se escribe “la Mujer”, es decir, una colectividad fuerte, una institución, y no “la mujer”, o sea ese individuo frágil, sumiso y delicado— por la equidad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El nombre oficial de esta conmemoración es, desde 1977, “Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional” o “Día Internacional de la Mujer”, for short, pero no siempre fue llamada de esa manera.

Más allá de la quasi mitificada tragedia de las 145 mujeres que murieron en un incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist el 25 de marzo de 1911 —accidente que irónicamente se suscitó porque los dueños decidieron cerrar las puertas de la fábrica cuando esta se encontraba en operación como medida de prevención de robos tras las fallidas huelgas de sus trabajadoras quienes demandaban mejores condiciones laborales— las primeras celebraciones de este día surgen en medio de un rico caldo de verduras (condiciones) históricas que hacen su nacimiento algo un poquito más complejo de entender.

Por mencionar algunas: la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa, la lucha por el sufragio femenino, las pugnas entre socialistas y sufragistas, y el creciente auge del sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, son las circunstancias que cocinaban a fuego lento la radicalización de los deseos de igualdad de las mujeres en muchos países. Por esto mismo, el Día de la Mujer ha sido llamado anteriormente “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, o también “Día Internacional de las Mujeres Socialistas”. Not anymore.

…las primeras celebraciones de este día surgen en medio de un rico caldo de verduras (condiciones) históricas que hacen su nacimiento algo un poquito más complejo de entender.

Actualmente, el 8 de marzo puede figurar como una remembranza de la época que ve nacer al feminismo liberal sufragista, lo que estudiosos norteamericanos consideran como el auténtico nacimiento del feminismo, mientras que los europeos lo consideran como la segunda ola. Para nuestros Europanchos, pues, el nacimiento del feminismo se da con la publicación (anónima) de la obra de un señorcito llamado Poulain de la Barre titulada “La igualdad de los sexos, discurso moral y físico en el que vemos la importancia de la eliminación de los prejuicios” en 1673 o la aparición de ilustres figuras como Mary Wollstonecraft, autora de “Vindicación de los Derechos de la Mujer” (1792). Estos personajes rompen con el tono de las obras escritas hasta el momento por mujeres, el cual era uno de “recuento de agravios” y pasa, a la “vindicación de lo que es nuestro”, componente esencial del feminismo, ¿sacas?

Y en cambio, para los buenos y prácticos Americuerdas, es hasta finales del sigo XIX que nace el feminismo, cuando cientos de mujeres se reúnen en la primera convención de los derechos de la mujer, la famosa Convención de Seneca Falls en Nueva York en 1848. Así como a los americanos les gusta decir que se chutaron la primera declaración de los derechos del hombre, también les gusta decir que se chutaron la primera declaración de los derechos de la mujer.

…el 8 de marzo puede figurar como una remembranza de la época que ve nacer al feminismo liberal sufragista, lo que estudiosos norteamericanos consideran como el auténtico nacimiento del feminismo, mientras que los europeos lo consideran como la segunda ola.

Desde el quiebre de sus albores y hasta hoy, los movimientos feministas han exigido derechos ciudadanos desde los más básicos como el sufragio, la participación política, el derecho a la propiedad privada, a condiciones laborales dignas y a la regularización de las condiciones del matrimonio; hasta los que se exigen el día de hoy: 50-50 de participación política entre hombres y mujeres, paga equitativa y libertad de la mujer para tomar decisiones sobre su propio cuerpo, la tipificación y la eliminación de la impunidad a los crímenes de género, etcétera por siempre de los siempres jamás (porque parece que esto nunca se acaba).

Por todo esto, El Día Internacional de la mujer no se trata de una celebración a la belleza ni a la gracia, tampoco a la resignación ni a la delicadeza. No es el día que le llevas flores a tu mamá ni a tus amigas. Jamás se tratará de hashtags diminutivos/limitantes como #EresHija, o #EresMadre, tampoco #EresDeseo ni #EresMisterio, mucho menos #EresFragilidadyFortaleza. Ugh.

El Día Internacional de la Mujer también es un recordatorio de que, a pesar de los avances que mucho sacrificio y mucha sangre han costado, aún nos queda mucho camino que pavimentar para que estemos en un verdadero plano de equidad. En este sentido, este 2016 se cumplen diez años de la publicación del Índice Global de la Brecha de Género por el Foro Económico Mundial (WEF), que nos dice que en años recientes, el mundo ha experimentado una desaceleración en el proceso de igualación. Hasta el 2015 se preveía alcanzar la plena equidad para el año 2093, pero el último reporte indicó que la equidad se alcanzaría hasta el 2133. Y es que, aunque en términos de educación y acceso a la salud han habido muchísimos avances, la participación política y la igualdad salarial nos indican que tenemos mucho trabajo por hacer.

Dentro de este reporte, México rankea en el 71 de 145. Ni muy, muy, ni tan, tan. Pero por lo menos un poquito más tan, tan, que muy, muy, porque nuestra calificación es de 0.69, en una escala donde el 0.00 es la total desigualdad, y un 1.00 es la igualdad completa.

Por su parte, las Naciones Unidas conmemorará el día de hoy reflexionando sobre cómo acelerar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, para impulsar la aplicación efectiva de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible que incluyen el velar por que todas las niñas y los niños terminen gratuita, equitativa y pacíficamente sus ciclos de enseñanza primaria y secundaria, poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y las niñas en todo el mundo, así como la eliminación de todas las manifestaciones de violencia y prácticas nocivas para mujeres y niñas en el ámbito público y privado.

Y es que, aunque en términos de educación y acceso a la salud han habido muchísimos avances, la participación política y la igualdad salarial nos indican que tenemos mucho trabajo por hacer.

Te invito a pensar que hoy, más que una fiesta, es un día solemne, un día de conmemoración a todas aquellas valientes mujeres quienes en sus adversas circunstancias, carnadas de la crítica, presas de la exclusión y víctimas del castigo, tomaron “armas pacíficas” para cambiar su entorno, costase lo que costase. A estas mujeres les debemos todas las libertades de las que disfrutamos hoy. Si quiera el que tú, chava, tengas el privilegio de poder LEER este artículo, se debe a que muchas mujeres lucharon, y algunas otras murieron, porque TÚ tuvieras el derecho a recibir una educación. Just sayin’… Así que finalmente, El Día Internacional de la Mujer se trata de celebrar a las mujeres como instrumentos de la historia en la lucha por obtener la igualdad entre hombres y mujeres en la sociedad.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”