“Mi retórica une a la gente”: Trump

Comparte este artículo:

Tras los acontecimientos en El Paso, Tejas y Dayton, Ohio, el presidente Donald Trump ofreció sus primeros comentarios fuera de un contexto oficial acerca de los tiroteos.

Al recibir una pregunta sobre las críticas a su retórica relacionada a la inmigración y la raza, Trump se mantuvo a responder que “bajamos el tono” y que “mi retórica une a la gente.” Así mismo, mostró consternación por el alza de grupos que “siembran el odio” como aquellos que apoyan la supremacía blanca… al igual que asociaciones antifascistas (conocidos colectivamente como Antifa).

Además, Trump afirmó que el perpetrador del ataque en Ohio era un “izquierdista” que apoyaba a “Bernie Sanders, Antifa y Elizabeth Warren“, dos senadores que actualmente buscan la candidatura demócrata a la presidencia. Hasta el momento, la policía de Dayton ha dicho que las ideas políticas del tirador no figuraron en el motivo del tiroteo. De hecho, investigadores han ligado su comportamiento violento a su misoginia. 

Antifa no es una organización, sino el nombre con el que se denomina al colectivo de múltiples asociaciones y grupos que buscan detener discursos y acciones relacionadas con el racismo, el neonazismo y la supremacía blanca. Para ello, suelen señalar a políticos y otras figuras públicas, exhibir a personas en vecindarios locales con membresías o afiliaciones a movimientos de supremacía blanca, y proteger (a veces con violencia) a manifestantes de contra protestas ante demostraciones públicas de odio.

El movimiento se hizo famoso cuando un supremacista blanco mató a una mujer blanca en Charleston en 2017; ante los sucesos, Trump denunció la violencia al afirmar que “ambos lados estaban mal” y que “de ese lado [los manifestantes supremacistas] también hay gente muy fina.”

(Fuentes: ABC News y Reuters)

Duelo de progresistas: Una guía para el tercer debate demócrata

Comparte este artículo:

Esta noche, 10 candidatos a la presidencia de los Estados Unidos de América se adueñarán del escenario para enfrentar, una vez más, las posturas cada vez más polarizadas dentro del Partido Demócrata. En este caso, todos los ojos estarán en los candidatos más a la izquierda, los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

Si bien las elecciones primarias no comienzan hasta dentro de 6 meses, la abrumadora cantidad de candidatos (20 en total) obligan a sus simpatizantes a comenzar el proceso temprano para ver quién tiene o no una posibilidad viable de hacerse con la nominación demócrata.

El debate será organizado por CNN, el medio más aborrecido por el presidente Trump, por lo que sus tweets replicando contra lo dicho esta noche son más que esperados. La reunión de demócratas se da varios días después del ataque de Trump contra cuatro congresistas de color demócratas, alegando que son “anti-estadounidenses” y que “deberían regresar a sus países” para “valorar” a los EE.UU, sin importar que tres de ellas nacieron en tierra norteamericana.

Al mismo tiempo, se espera una intensa presión entre Sanders, Warren, el alcalde Pete Buttigieg y la estrella en ascenso Beto O’Rourke. Si los dos últimos debates dejaron algo claro, es que el partido se está yendo más a la izquierda en temas como el sistema de salud, el cambio climático y la inmigración. Al mismo tiempo, demostraron que el favorito del establishment, el ex-vice presidente Joe Biden, no tiene tan segura la nominación como hubieran querido.

El tema racial, el clivaje más polémico en los EE.UU, también jugará un papel importante.

Finalmente, la decisión determinante para elegir a un candidato, según varios demócratas, es que éste tenga la capacidad de enfrentarse y vencer a Trump.

(Fuentes: CNN y Associated Press)

Arranque de las pre-campañas en Estados Unidos

Comparte este artículo:

Ante el caos del establecimiento de la democracia en el naciente Estados Unidos, el pensador y padre del republicanismo liberal, Alexis de Tocqueville, escribió en 1835 Democracy in America y menciona una paradoja fundamental de la democracia, vista desde una igualdad de condiciones, y cómo ante ello es tan compatible la tiranía como con la libertad. Lo anterior, ilustra la complejidad de las visiones y proyectos políticos que pueden llegar a contraponerse uno de otro o ser abismalmente distintos y aún con ese antagonismo, convivir en la misma democracia, donde Tocqueville vislumbró inestabilidad a partir de dicha paradoja. Esto viene a colación, ante el arranque que se dio la semana pasada de las precampañas por la Presidencia de los Estados Unidos; entre los competidores podemos ver desde el Partido Republicano a Donald Trump como candidato único y quien busca la reelección, y del otro lado está el Partido Demócrata, en el cual se encuentran hasta 25 candidatos, como el ex vicepresidente Joe Biden ( puntero en las encuestas), la senadora Kamala Harris, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, el alcalde Pete Buttigieg, entre otros. 

Después del debate de precandidatos demócratas transmitido en televisión nacional la semana pasada, encuestas cómo la realizada por CNN arrojan una alta probabilidad de reelección de Donald Trump. Desde la contraparte, las encuestas arrojan a Biden, cómo primer lugar, y le siguen Warren, Sanders y Kamala Harris. Sin embargo, ante la coyuntura sui géneris en el sistema político estadunidense, surgen diversas preguntas fundamentales: ¿quién puede ser el candidato que pueda ganarle a Donald Trump?, ¿Ante el escenario actual, cual es la estrategia que debería seguir el partido demócrata para poder ganar la elección? y ¿el partido demócrata aprendió de la derrota anterior? 

Como primera lectura podemos ver que, del lado republicano, Donald Trump posee toda la estructura de poder al ser el líder del partido y ser el actual Presidente. Ello ha generado dos fenómenos particulares: Trump no tiene competidor dentro de su partido (lo cual es raro en una campaña de relección), y por lo consiguiente, ha llevado a su partido totalmente a un espectro ideológico de extrema derecha (como resultado de lo primero).  Desde el partido demócrata vemos completamente lo contrario, al existir 25 precandidatos y es una manifestación de la falta de un liderazgo real dentro del partido, lo cual ha generado una disputa y fractura interna natural de un proceso electoral interno, y también es resultado del no entendimiento de las fallas anteriores y la reformulación de una estrategia nacional, lo cual sí tiene su contrincante. También, existe la otra interrogante sobre a donde irá (hablando desde una perspectiva ideológica) el partido demócrata ante la narrativa de Trump. Y es que uno de los errores de la campaña pasada de Hilary Clinton, fue permanecer demasiado al centro y no atraer a las llamadas “minorías raciales” como son los latinos, afroamericanos, LGBTTTIQ, entre otros, quienes son sectores fuertemente organizados, pero como reflejan datos del Centro de Investigaciones Pew, tuvieron una baja participación electoral; lo anterior, se debió a la falta de atracción de las minorías por un candidato demócrata y el disgusto ante la narrativa del entonces candidato Trump. Ante esto, la izquierda debe decidir si se irá a la extrema izquierda o permanecerá en el centro. Ello resulta fundamental, ya que el establecer fuertemente la postura ideológica sin incentivar al enorme sector de los votantes del centro, aumentan las posibilidades del partido demócrata de ganar la elección. La izquierda (Partido Demócrata) debe entender bien a su rival en aras de poder ganarle. En las pasadas elecciones intermedias, el partido demócrata obtuvo la mayoría al tener 234 representantes en la Cámara, pero perdió la mayoría en el Senado al tener sólo 47 senadores a diferencia de los 53 senadores republicanos. Una de las principales fallas de la izquierda ha sido su ausencia de organización y la construcción de una narrativa que puede ser oposición ante el Presidente Trump, sin duda, las elecciones del 2020 serán un parteaguas en la historia de la política mundial y demostrarán al mundo que las cosas pueden ser distintas. Como escribió Alexis de Tocqueville: “cuando el pasado ya no ilumina el futuro, el espíritu camina en la oscuridad”. 

Tras polémica entrevista a Trump, los demócratas consideran opciones

Comparte este artículo:

Varios integrantes del Partido Demócrata de los Estados Unidos respondieron enérgicamente ante las admisiones del presidente Donald Trump que le “gustaría escuchar” a un país extranjero si éste tuviera información que le sirviera contra un rival electoral. También declaró que no notificaría al FBI inmediatamente si dicho acercamiento se diera o se intentara.

Las críticas no se hicieron esperar: los dos contendientes a la nominación demócrata que más están a la izquierda, Elizabeth Warren y Bernie Sanders, hicieron un llamado a iniciar un proceso de desafuero y destitución (mejor conocido como impeachment) para retirar a Trump del puesto; por otro lado, la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no llegó tan lejos pero sí reprochó los comentarios de Trump al declarar que eran “un asalto contra nuestra democracia” y que muestran que “no puede diferenciar entre bien y mal.”

Por otro lado, si bien senadores y congresistas republicanos como Lindsey Graham y Mitt Romney condenaron los comentarios de Trump, otros decidieron no comentar al respecto, como fue el caso del líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell. La controversia emerge a poco tiempo de la salida del reporte del fiscal especial Robert Mueller, donde se detalló que varios integrantes de la campaña Trump colaboraron o se vieron inmiscuidos con agentes rusos y turcos.

Se espera que Mueller testifique ante el Congreso norteamericano para especificar personalmente los detalles de la investigación, ya que el reporte originalmente sólo sería entregado al Procurador General William Barr. No obstante, la interpretación de Barr al redactar el resumen ejecutivo del mismo provocó la crítica del equipo legal e investigación del reporte.

El presidente Trump mantiene al día de hoy que no coludió con ninguna potencia extranjera durante el proceso electoral del 2016. En Twitter, compartió una justificación contra las críticas de los demócratas al decir que “hablo con gobiernos extranjeros todo el tiempo.”

(Fuentes: The Guardian, CNN)

El Standing Rock mexicano

Comparte este artículo:

Hace dos semanas, los indígenas de la reserva de Standing Rock en Dakota del Norte, Estados Unidos, obtuvieron una victoria histórica. La construcción de una pipa de petróleo que atravesaría cementerios de la tribu Sioux, y que pasaría por debajo del río Missouri – su principal fuente de agua – fue detenida gracias a una gran movilización en contra.

La principal preocupación era que esta construcción presentaba un riesgo de derrame que podía comprometer el agua del río; además de que la constructora no contaba con la aprobación de las tribus, violando tratados históricos. Los miedos expuestos por los protestantes fueron avalados casi inmediatamente; el lunes pasado hubo un derrame a tan solo 150 millas de Standing Rock. Oficiales estatales estiman que más de 176,000 galones de crudo se derramaron de la pipa Belle Fourche en el arroyo de Ash Coulee, también en Dakota del Norte [1].

La protesta de Standing Rock fue apoyada por varias tribus, las cuales unieron fuerzas, bloqueando el paso de las máquinas con un campamento que resistió las nevadas y las intimidaciones por parte de fuerzas armadas. Además de contar con las voces de políticos como Jill Stein y Bernie Sanders, su situación también se dio a conocer gracias a algunas estrellas de Hollywood, como Shailene Woodley, Susan Sarandon y Mark Ruffalo. En las últimas semanas, también influyó el apoyo de los veteranos.

Lo más interesante es cómo su lucha resonó con pueblos indígenas alrededor del mundo; la experiencia de la explotación atraviesa fronteras. Se pronunciaron en solidaridad, por ejemplo, la Nación de Nishnawbe Aski, de Canadá [2]; la Nación Sápara [3] y la comunidad Siekopai [4], de Ecuador; e incluso recibieron apoyo por parte de los Maori, quienes compartieron videos haciendo el haka en su nombre, un baile de guerra tradicional [5].

En México, la explotación de los pueblos indígenas no es novedad. Es curioso cómo  los mexicanos somos los primeros en descalificar al pueblo estadounidense por Donald Trump, cuando en México jamás se ha logrado una movilización a favor de los derechos de los indígenas de la talla de Standing Rock, y que además haya logrado su cometido de una manera pacífica.

Y vaya que, hoy por hoy, tenemos razones suficientes para solidarizarnos con nuestros pueblos indígenas. Quiero mencionar dos conflictos similares al de Standing Rock que actualmente se están viviendo en nuestro país. El primero es en Loma de Bácum, Sinaloa, en donde una parte del pueblo Yaqui protesta en contra de la construcción de un gasoducto para la CFE; la oposición se debe a falta de permisos, y por temor a las consecuencias ambientales y posibles accidentes [6].

Esta semana, la abogada de la tribu Yaqui, María Anabela Carlón Flores, y su marido, fueron secuestrados. Aunque la abogada ya fue liberada, su esposo sigue privado de la libertad bajo la amenaza de que se dejen “de chingaderas.” Y esta es tan solo la más reciente en una cadena de amenazas y tácticas de intimidación que se han llevado a cabo en contra de los demandantes [7].

El segundo caso es en Valladolid, Yucatán, en donde comuneros protestan en contra de la venta de la parcelación de tierras en Punta Laguna y de la construcción de un gran desarrollo turístico, que invadiría la reserva natural de Otoch Ma’ax Yetel Kooh [8]. Área protegida que alberga especies como el jaguar, el mono araña y varios tipos de aves [9].

El grupo Indignación, que busca defender los derechos humanos en la Península de Yucatán, reportó que dos de estos opositores, Guadalupe Cahum Uc y Elías Cahum Cahum, fueron secuestrados y torturados la semana pasada por quienes apoyan la venta. Las víctimas afirman que Rafael Acosta Solís, ex subprocurador de Justicia de Yucatán, es uno de los principales interesados en este negocio [10].

La desaparición, secuestro y tortura de activistas se ha vuelto común en nuestro país. La periodista Dawn Paley afirma en su libro Drug War Capitalism (El Capitalismo Narco), que el ambiente hostil generado por la guerra contra las drogas, ha ayudado a disimular estos actos de intimidación, y hasta asesinatos, – ya sea por parte de corporaciones, funcionarios públicos u otras partes interesadas –, como producto de enfrentamientos entre cárteles. La violencia generalizada también desincentiva la movilización de las masas a favor de alguna causa [11].

Es importante poder mirar hacia Standing Rock y ver en ellos un ejemplo a seguir, sin la soberbia de quien empequeñece los logros que Estados Unidos ha tenido en materia de la lucha por la igualdad. Aunque hay mucho camino que recorrer, por algún lugar se debe empezar; y podemos hacerlo informándonos sobre los principales problemas que aquejan a nuestros pueblos indígenas.

Conocer las problemáticas es el primer paso para poder exigir justicia a las autoridades; hacerles ver que éstos no son temas que se pueden esconder debajo de la alfombra – que no son irrelevantes para el resto de los mexicanos. Es nuestra responsabilidad empezar a mover al mundo en una dirección diferente, pero así como los derechos que tenemos hoy nos demuestran, estos cambios no se dan si no se alza la voz.

[1] Daniel A. Medina, “Dakota Protesters Say Belle Fourche Oil Spill ‘Validates Struggle’,” NBC News, 13 de diciembre del 2016, http://www.nbcnews.com/storyline/dakota-pipeline-protests/it-validates-our-struggle-dakota-access-protesters-nearby-oil-spill-n695191.

[2] “NAN Answers Call to Action, Supports Pipeline Protest,” Nishnawbe Aski Nation, 30 de agosto del 2016, http://www.nan.on.ca/article/-11325.asp.

[3] Christian Cangiano, “Leader of Sapara Nation brings awareness to oil drilling in Ecuador,” The Statesman, 27 de noviembre del 2016, http://www.sbstatesman.com/2016/11/27/leader-of-sapara-nation-brings-awareness-to-oil-drilling-in-ecuador/.

[4] teleSUR English, “Ecuadorian Indigenous Leader Joins Dakota Pipeline Protests,” YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=xxXhs5-Pq54.

[5] Te Hamua Nikora, “HAKA WITH STANDING ROCK!!!” Facebook, https://www.facebook.com/groups/1102073623245751/.

[6] AP, “Protesta por gasoducto en México deja un muerto,” El Economista, 22 de octubre del 2016, http://eleconomista.com.mx/sociedad/2016/10/22/protesta-gasoducto-mexico-deja-muerto.

[7] Sugeyry Romina Gándara, “Comando secuestra a la abogada de los yaquis y a su esposo; a ella la liberan y él está desaparecido,” Sin Embargo, 14 de diciembre del 2016, http://www.sinembargo.mx/14-12-2016/3125549.

[8] Sergio Caballero, “Protestan comuneros por venta de reserva natural en Yucatán,” Proceso, 4 de octubre del 2015, http://www.proceso.com.mx/417241/protestan-comuneros-por-parcelacion-de-reserva-natural-en-yucatan.

[9] Luis A. Boffil Gómez, “Secuestran y torturan a dos indígenas mayas en Yucatán,” La Jornada, 10 de diciembre del 2016, http://www.jornada.unam.mx/2016/12/10/estados/028n1est.

[10] Ibid.

[11] Dawn Paley, Drug War Capitalism, (AK Press, 2014).

______________________________

– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Trump ganó, ¿ahora qué sigue?

Comparte este artículo:

Ganó. Aquel excéntrico, misógino, egomaníaco, xenófobo e impredecible hombre de negocios que al inicio concebíamos como la más imposible opción para ocupar la candidatura republicana a la presidencia, es hoy el ejecutivo de los Estados Unidos.

Subestimado por sus contrincantes precandidatos del partido político con el símbolo del elefante, favorecido por los sentimientos racistas que sobreviven en nuestros días e igualmente tomando ventaja del descontento de diversos jóvenes que veían a Bernie Sanders como su candidato ideal, Trump explotó (consciente o inconscientemente) estos factores.

Con esta victoria, no solo se ve cercano un retroceso en lo referente a la lucha social por la igualdad de las minorías étnicas que integran EUA, sino también un posible desmantelamiento de la seguridad social lograda por el presidente anterior.

Ahora bien, pasando a uno de los temas más preocupantes, cabe preguntarse ¿qué será de México, ahora que el hombre que prácticamente nos culpaba de todos los males y que juraba construir un muro pagado por la nación mexicana, es ahora “el hombre más poderoso”?

 




Pues bien, considero que dadas las circunstancias, nuestra zona de confort se ha terminado, y por lo mismo, tenemos dos opciones: o nos emancipamos (de una vez por todas) de los Estados Unidos y comenzamos a ver nuevos horizontes junto a otros países (como nuestra gente de Latinoamérica), o bien, doblamos rodilla y dejamos que el cuasi fascista que ya habita en la Casa Blanca, imponga sus lineamientos respecto a la inmigración y al TLCAN , y nos deje en un mayor desahucio del que hoy se encuentra gran parte del país.

No hay duda del paso que significa optar por la primera opción, la cual desde mi punto de vista, representa un coraje similar al que tuvieron las personas que lucharon la revolución; representa esa actitud temeraria que todos los mexicanos guardamos en nuestro interior, que si bien, la hemos olvidado en algunas ocasiones, esta siempre prevalecerá para hacernos plantar cara a las situaciones más adversas.

 




Sé que, por otra parte, los negocios y el comercio son parte fundamental para el desarrollo económico del país, sin embargo ¿quién dijo que EUA es la única nación con la cual se puede comerciar? Hay que abrir los ojos: hay muchísimos más países con los cuales se pueden entablar relaciones comerciales, solo es cuestión de tener la iniciativa suficiente, tanto del gobierno como de la sociedad, para comenzar con dicho cambio. Ya no nos puede ser posible continuar en la posición que estuvimos durante tantos años, pues de continuar en ella y con el ahora electo presidente, terminaríamos por perder la soberanía de manera total.

Finalmente, pienso que donde impere la iniciativa, el coraje, el razonamiento y el amor hacia la nación, no debería de haber una probabilidad grande de caer, a diferencia de quedarnos en el posicionamiento, que nos da por sentada, la caída del país.

Por lo tanto, no veamos este escenario como una derrota, sino como la más grande oportunidad que hemos tenido: la de emanciparnos, y reclamar de una vez por todas nuestra herencia como pueblo latinoamericano que somos, junto a nuestros demás países vecinos que integran una de las regiones con mayor riqueza del mundo.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Hillary no perdió por mujer

Comparte este artículo:

El pasado 8 de noviembre se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Contra todo pronóstico, Donald Trump consiguió la victoria al asegurar los 270 votos electorales.

Pero muchos todavía no entendemos qué fue lo que pasó. Cómo es que Hillary Clinton —claramente superior en elocuencia y propuestas durante la contienda— fue opacada por un hombre que ofendió a diestra y siniestra para llegar a la cima.

Clinton contaba con un apoyo sin precedentes por parte de los medios de comunicación; publicaciones como The New York Times y The Washington Post se declararon abiertamente a su favor, así como un sinnúmero de celebridades. Aún más relevante fue el contar con el respaldo de su ex adversario, Bernie Sanders, y de varios políticos republicanos que le dieron la espalda a Trump. Con todo esto de su lado, volvemos a la misma pregunta: ¿qué ¡”#$% pasó?

 




Uno de los argumentos es que Estados Unidos no está listo para tener a una mujer como presidenta (aunque recordemos que Hillary sí ganó el voto popular). Siguiendo esta lógica, al haber una elección entre un hombre y una mujer, el electorado se inclinará por el hombre, aunque la mujer tenga años de experiencia, y el hombre sea un novato, demagogo, misógino y racista. Este argumento resuena con muchas mujeres que, independientemente de sus profesiones, han visto ascender a puestos más altos a hombres con menos preparación.

Aunque seguramente el que Hillary sea mujer fue un factor determinante para muchos de los votantes, no podemos ignorar otro elemento importantísimo que entró en juego: el ser un político de siempre.

 




Gran parte del descontento tuvo que ver con la forma en que se financiaron las campañas. Hillary fue criticada por recibir dinero de las grandes corporaciones y bancos —una práctica bastante común, pero que pone en riesgo la imparcialidad de futuras decisiones—, mientras que Sanders demostró que esto era innecesario, llegando hasta donde lo hizo a través de donaciones ciudadanas. Independientemente de sus ideas, Trump financió su propia campaña presidencial.

Sanders lo expresó de manera muy asertiva en una de sus publicaciones de Facebook, diciendo que Trump aprovechó la ira de una clase media fastidiada por la economía, la política y los medios del sistema. Ese hartazgo generalizado fue muy claro cuando los partidarios de Sanders se rehusaron a apoyar la campaña de Clinton, y optaron por abstenerse o apoyar a Gary Johnson o Jill Stein.

Lo que pasó fue una verdadera tragedia: ganó la estridencia, el espectáculo, el insulto, la víscera… Pero el error no es de quienes se abstuvieron, o votaron por un tercer partido: el error es del partido demócrata —no por haberle apostado a una mujer como candidata— sino por haberle apostado a una política de siempre. El fraccionamiento del voto ha dejado muy claro que sus métodos deben cambiar. Por ahora queda trabajar para salvaguardar los avances de los últimos 8 años, y pensar mejor su estrategia hacia el 2020.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Los jóvenes y la izquierda

Comparte este artículo:

¿Qué significa hoy en día ser de izquierda en México? ¿Significa seguir a López Obrador en su desprecio hacia las instituciones? ¿Justificar la vandalización de la propiedad privada por parte de los normalistas de Ayotzinapa? ¿Apoyar a la CNTE en sus bloqueos? Las posibles respuestas y la mera formulación de estas preguntas me dejan insatisfecho.

La concepción actual de la izquierda entre la población me parece errónea, y en gran medida el malentendido se debe a que no tenemos verdaderos representantes de ella.

Octavio Paz en alguna ocasión fue más lejos al afirmar que: “En México no hay una izquierda ni una derecha en el sentido ideológico. Llamamos de derecha a quienes sólo ven por sus intereses, y de izquierda a los que les gritan, queriendo estar en el poder”.




La “izquierda” como vemos, es un concepto difuso. Por ello en la actualidad hay quienes abogan por una actualización de los polos Izquierda – Derecha, a Liberal – Conservador (sin embargo, no son traducciones del todo).

En un intento por clarificar el concepto “izquierda” y su relación con los jóvenes (motivo de posterior análisis), opinan dos figuras un tanto atípicas en el contexto político de Monterrey (típicamente de derecha/conservador): la diputada local de Movimiento Ciudadano, Concepción Landa, y el diputado federal del PRD Waldo Fernández.

Para usted, ¿qué significa ser de izquierda?

Concepción Landa (CL): Para mí significa ser progresista, ver por el bien público y común, antes que los intereses individuales. Ser responsable con los que menos tienen, brindar un desarrollo humano y cultural con oportunidades para todos, asumir el compromiso de legar un mundo mejor para las generaciones futuras y el cuidado del medio ambiente

¿Hay un partido político que actualmente represente a los jóvenes?
CL: No, creo que los jóvenes se sienten más identificados con los ciudadanos sin afiliación partidista.

¿Por qué los partidos políticos de izquierda están tan fragmentados en México?
CL: Porque no piensan en que hay que unir esfuerzos y que nadie tiene la verdad absoluta. Hay una arrogancia ideológica enorme.

¿Por qué los partidos políticos de izquierda no tienen peso en Monterrey?
CL: Por el gran individualismo que existe en donde las acciones colaborativas y colectivas son de “comunistas” o “populistas”. Además de un esquema de verticalidad.




¿Para usted qué significa ser de izquierda?
Waldo Fernández (WF): Ser de izquierda, es respetar los derechos y libertades de todos. Ser tolerantes, ser incluyentes, respetar la pluralidad.
Soy un hombre que cree que todos nacemos libres y con igualdad de oportunidades, defender el derecho de todos a alcanzar sus metas sin hacer distingos, eso es para mí ser de izquierda.

¿Hay un partido político que actualmente represente a los jóvenes?

WF: Todos los partidos tienen espacios dedicados a los jóvenes, depende de ellos militar o participar activamente. Todos los partidos políticos actualmente han incorporado criterios de elegibilidad de jóvenes y han adoptado discursos y políticas encaminadas a este sector.
Lo importante es que los jóvenes participen sino en un partido político, en una asociación civil, en sus escuelas o como ciudadanos a construir un mejor país.

¿Por qué los partidos políticos de izquierda están tan fragmentados en México?

WF: Porque existen diferentes ideologías dentro de la izquierda. No sólo en el país sino en el mundo; algunas son más progresistas y otras más radicales.
Ante la pluralidad política, social y cultural que cohabita en el país, es común la dispersión de posicionamientos y con ellos la simpatía del electorado.

¿Por qué los partidos políticos de izquierda no tienen peso en Monterrey?

WF: En Monterrey tenemos una cultura y una idiosincrasia diferente al resto del país, aquí la cultura del esfuerzo que generalmente es identificada con el centro-derecha es muy bien vista y las políticas que implementa la izquierda no siempre son del agrado de la ciudadanía. El ciudadano tiene una idea equivocada de lo que es ser de izquierda. La izquierda también busca el progreso económico y social.

Podemos observar un elemento común en ambas definiciones de “izquierda”: el respeto a las libertades individuales implícito en la tolerancia y la pluralidad. Se añaden también como distintivos el combate a la pobreza y el cuidado del medio ambiente.

Me interesa ahora hacer un vínculo entre los expuesto sobre la “izquierda”, y los jóvenes porque los jóvenes somos mayoría, no sólo demográficamente sino también socialmente, es decir, tenemos cada vez mayor peso en la sociedad, en gran medida, gracias a que somos quienes mejor dominamos las nuevas tecnologías, lo que tiene 2 implicaciones directas:

1) Estar mejor informados.
2) Tener más vías de expresión.

Aunque entre los jóvenes hay diversas corrientes ideológicas, se tiende cada vez más al liberalismo (entiéndase por liberalismo el desarrollo y protección de las libertades individuales) y creo que es tiempo de aclarar y asumir lo que significa dicha postura ideológica para así encausarla hacia una auténtica representación política. Lo considero particularmente importante para evitar un mayor atraso social.




Esta tendencia al liberalismo por parte de los jóvenes no es exclusiva de México, se presentó antes con Joshua Wong (19 años) en Hong Kong, fundando el Demosistō (partido de centro izquierda pro-democrático), con Pablo Iglesias (38 años) en España fundando Podemos (izquerda), con Alexis Tsipras (42 años) en Grecia y su partido Syriza (coalición de partidos de izquierda e izquierda radical), Justin Trudeau (44 años) en Canadá con el Partido Liberal y Bernie Sanders en los Estados Unidos con su búsqueda de transformar al Partido Demócrata, todos estos casos teniendo en común un mensaje y agenda liberal dirigida a los jóvenes.

Para el caso de México, no creo que la solución sea crear un partido político, ya hay más que suficientes, lo que hace falta es depurarlos para que se conviertan en auténticos mecanismos de representación.

Para ello, será necesario que primero los jóvenes conozcan en qué consisten los posicionamientos de izquierda/liberales y escojan si deciden asumirlos como propios, la representación política vendrá por añadidura.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

No, Hillary no ganó

Comparte este artículo:

El pasado 26 de septiembre se llevó a cabo el primer debate presidencial entre el candidato republicano, Donald Trump, y la candidata demócrata, Hillary Clinton. Durante este primer encuentro se abordaron diversos temas, y pudimos oír un poco sobre sus respectivas posturas en economía, seguridad cibernética, defensa nacional, el uso innecesario de violencia por parte de la policía, entre otros.

Inmediatamente después del encuentro, los análisis que buscaban definir al ganador no se hicieron esperar. Los comentaristas de ABC afirmaron que, aunque Trump estuvo a la cabeza durante los primeros 20 minutos, el resto del debate había sido de Clinton. El noticiero The Young Turks llegó a una conclusión similar [1], así como el periodista Jaime Bayly [2]. Por otro lado, Trump presumió su victoria haciendo alusión a varias encuestas ilegítimas de Internet [3].

Durante el debate, Trump no proporcionó soluciones reales a la mayoría de los problemas que se plantearon, por ejemplo: cuando se habló sobre racismo, se limitó a describir lo terrible que es esta situación una y otra vez; y cuando se habló sobre el Estado Islámico, dijo tener un “plan secreto”. Además, contra toda evidencia, negó varias de sus polémicas declaraciones previas, y se dedicó principalmente a interrumpir y descalificar a su contrincante.

Las propuestas y la elocuencia de Clinton fueron contundentes y superiores, pero la verdadera victoria debe reflejarse en un incremento en las encuestas de popularidad generales. Promediando los resultados de varias encuestas, el Huffington Post señala que, un día antes del debate, Clinton lideraba con un 47.3%, mientras que Trump seguía con un 42.5%; al 3 de octubre, la encuesta le daba a Clinton un 47.2%, y a Trump un 41.2% [4]. Cuando se ve desde esta perspectiva, el desempeño de Clinton en el debate no fue suficiente.




La falta de un cambio importante en las tendencias nos lleva a una conclusión deprimente: poco importan las estupideces que salgan de la boca de Trump, porque ante los ojos de quienes lo apoyan, no puede perder. No nos ceguemos ante lo obvio, la popularidad de Trump depende precisamente de ese tipo de actitudes que nos resultan tan reprobables.

Sus partidarios no esperan un argumento inteligente, sino insultos que diviertan y una voz que valide posturas políticamente incorrectas. Partiendo de ahí, para Clinton –quien es percibida como la representación de los políticos de siempre– sería casi imposible disuadir a quien ya se ha decidido por Trump. La buena noticia es que esta misma lógica funciona también en la otra dirección.

El verdadero reto es ganarse los votos de quienes no están seguros, quienes pretenden abstenerse, y quienes se inclinan por el Partido Libertario o el Partido Verde. Estos factores son tan relevantes, que hasta Obama ha declarado que el voto nulo, o un voto para Gary Johnson o Jill Stein, terminarían beneficiando a Donald Trump [5]. Este argumento también había sido expresado previamente por el senador Bernie Sanders [6].




Por ahora nada es seguro, debemos esperar a ver cómo se desenvuelven los candidatos en los debates del 9 y 19 de octubre. Seguramente Trump y Clinton tendrán oportunidad de expresar sus posturas y opiniones sobre otros temas relevantes, y de sacar otros trapitos sucios que inspiren más apoyo.

Pero antes de definir al ganador con base en los mejores y más lógicos argumentos, recordemos que muchos de los votantes no se fijan en eso. Sigamos monitoreando las tendencias en las encuestas de popularidad, y preparémonos para la posibilidad de que este año Halloween caiga en noviembre.

[1] The Young Turks, “Presidential Debate | Who Won?” YouTube. 26 de septiembre del 2016. https://www.youtube.com/watch?v=8OUrNzJI2WI.

[2] Latin Signal, “Jaime Bayly Show 09.26.16” YouTube. 27 de septiembre del 2016. https://www.youtube.com/watch?v=KK1FnFc73wc.

[3] Jessica Taylor, “No, Donald Trump Didn’t Win Post-Debate Polls.” NPR. 28 de septiembre del 2016. http://www.npr.org/2016/09/28/495805190/no-donald-trump-didnt-win-post-debate-polls.

[4] “2016 General Election: Trump vs. Clinton.” The Huffington Post. 29 de septiembre del 2016. http://elections.huffingtonpost.com/pollster/2016-general-election-trump-vs-clinton.

[5] Sam Levine, “A Vote For A Third Party Is A Vote For Trump, Obama Says.” The Huffington Post. 28 de septiembre del 2016. http://www.huffingtonpost.com/entry/obama-third-parties_us_57ebce9be4b0c2407cdaa0a7.

[6] Chris Sanchez, “Bernie Sanders: Don’t vote for a third-party presidential candidate in this election.” Business Insider. 17 de septiembre del 2016. http://www.businessinsider.com/bernie-sanders-dont-vote-third-party-gary-johnson-jill-stein-2016-9.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Una elección presidencial diferente a las demás

Comparte este artículo:




Durante la semana pasada se llevó a cabo la Convención del partido demócrata en Filadelfia, Estados Unidos. Durante dicho evento Hillary Clinton fue oficialmente nominada para ser la candidata del Partido Demócrata para las próximas elecciones presidenciales. Incluso su ex rival de las elecciones primarias, Bernie Sanders, apoyó a Clinton invitando a sus seguidores a votar por “la mejor elección”, la cual sería Clinton según este.

Uno de los más notables oradores de la noche fue el actual Presidente de los Estados Unidos Barack Obama. Su discurso se enfocaba principalmente en legitimar a Hillary Clinton como la candidata mejor preparada, así como enlistar las razones por las cuales él pensaba eso.

Por otro lado, después de que Trump hiciera –más- comentarios controversiales sobre Rusia, Crimea y de familias de musulmanes, recientemente el Presidente Barack Obama ha vuelto a hablar sobre las próximas elecciones. Pero esta vez hablando de una manera más drástica; aclamando que Donald Trump era “unfit” (no apto, o incapaz) para ser el próximo presidente de los Estados Unidos.

Por otro lado, también hay personas que han criticado el pasado de Hillary Clinton; el ataque en Bengasi, sus emails perdidos, y el hecho de que su esposo sea un expresidente, han sido algunas de las críticas que la candidata presidencial ha recibido.

Esto podría parecer una elección normal de Estados Unidos, e inclusive una elección presidencial común en cualquier país con Democracia presidencial en el mundo, una simple guerra entre candidatos. La guerra entre los candidatos contendiendo: una guerra sucia entre ellos, sus familias y vida íntima siendo atacada, y sus pasadas decisiones siendo criticadas por su oponente.




Si bien la guerra entre estos dos actuales candidatos podría tener ciertas similitudes entre guerras de elecciones pasadas, hay factores importantes que hacen a esta elección ser la excepción. Las ideas y problemas que están en juego en esta elección han sido expuestas de una manera muy diferente a cómo se habrían expuesto en años pasados.

Donald Trump llamando violadores y asesinos a todos los inmigrantes mexicanos –y latinos-, tomando parte en conflictos internacionales con Rusia en relación a Crimea y Ucrania, descalificando a minorías como las de los chinos y musulmanes, intenciones de negar la admisión a refugiados de países “terroristas” (calificados así por el mismo Trump), son sólo algunos de los asuntos que han sido tratados y nombrados por Trump de una manera atroz y sin miedo alguno a las repercusiones que sus paabras podrían causar.

Ver a un candidato que habla sobre estos temas, y los presenta con tanta soberbia, orgullo y odio es una cosa, pero ver a un presidente de un país tan importante como lo es Estados Unidos ya es una situación totalmente diferente.

Lamentablemente esta es una de esas elecciones en las cuales lo importante no es votar por el “candidato ideal”, sino votar por el candidato menos destructivo y menos malo. Ambos candidatos ya han sido nombrados por sus respectivos partidos como los candidatos oficiales a la presidencia, esto ya está hecho.

El quejarse porque ningún candidato llena las expectativas que los votantes quisieran ya no es lo primordial, pero no permitir que el candidato más destructivo llegue a ser presidente sí.

Más que una actitud mediocre y pesimista creo que es una de eficiencia y de inteligencia para que lo mejor –o sea, lo menos malo- pase en los Estados Unidos. Sólo queda ver qué reacción y decisión tomarán los votantes estadounidenses en las próximas elecciones.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”