PRIVATIZACIÓN INEVITABLE

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“Sólo MORENA luchará contra la privatización de PEMEX”, ha pregonado Andrés Manuel López Obrador desde que inició su precampaña (anticipada, por cierto) a las elecciones de 2018 y ha promovido la idea de que el presidente Enrique Peña Nieto es un traidor a la patria por querer privatizar PEMEX con su reforma energética. Pero, ¿Realmente fue idea de Peña Nieto?

La privatización de PEMEX ciertamente no es un tema que surgió en el presente sexenio. Si bien es un tema que acaba de cobrar relevancia (ya que es una buena consigna de campaña), surgió con la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y se concretó con la de Ernesto Zedillo Ponce de León.

La administración de Salinas de Gortari se caracterizó por su carácter neoliberal y antirrevolucionario, además del sometimiento intencional a la voluntad del Fondo Monetario Internacional y, por ende, a los dictados del gobierno estadounidense (que tiene un gran control sobre este organismo al contar con poder veto)[1]. Característico de los gobiernos neoliberales, se priorizó en México el enriquecimiento de los ricos a costa del empobrecimiento de los pobres, es decir, los ricos se hicieron más ricos y los pobres se hicieron más pobres. A su vez, la clase media trabajadora sufrió un gran golpe por parte de la globalización: la apertura a la inversión que se tradujo en desmantelamiento de la industria nacional en favor de la producción extranjera. Todo esto provocó una grave crisis económica que comenzó a finales de su sexenio y a principios del de Zedillo Ponce de León en 1994, quien se vio forzado a devaluar el peso.

La privatización de PEMEX ciertamente no es un tema que surgió en el presente sexenio. Si bien es un tema que acaba de cobrar relevancia (ya que es una buena consigna de campaña), surgió con la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y se concretó con la de Ernesto Zedillo Ponce de León.

¿A qué se debe este breve antecedente histórico? Como consta en las fichas del Fondo Monetario Internacional [2] , en febrero de 1995 el entonces presidente Zedillo concretó las negociaciones de un préstamo por parte de Estados Unidos de 20 mil millones de dólares y otro por parte del FMI de 18 mil millones de dólares para “rescatar” a México.

Por supuesto que este “rescate” no fue gratis. Si bien es razonable y perfectamente válido que el FMI imponga condiciones económicas (intereses, por ejemplo) a los países a los que presta dinero, no es aceptable que imponga condiciones políticas [3].

Y precisamente el precio político de ese “rescate” fue, entre otras condiciones [4], la privatización de PEMEX (condiciones que fueron impuestas yendo acorde a las propuestas del Banco Mundial [5] en materia de petróleo e iniciativa privada) [6] .

Así es como, desde 1995, México está obligado internacionalmente con el FMI a privatizar PEMEX. Por eso el gobierno, en los últimos sexenios, ha realizado diversas medidas internamente para eventualmente concretar la privatización (que seguramente no pasará más de un sexenio más en que se concrete).

Pero la verdad es que no hay mucho que se pueda hacer para evitar la privatización de PEMEX. Ya es algo inevitable (y esto sí no es culpa de Peña Nieto, como muchas cosas sí lo son).

Ahora bien, ¿Podría México incumplir con esa obligación impuesta por el FMI por ir en contra de los principios de la Nación? Sí podría. ¿Conviene hacerlo? No considero que convenga: incumplir la obligación provocaría que el FMI ya no vuelva a prestarle a México (por lo menos hasta que éste cumpla). Y a como va nuestra economía, parece que necesitaremos pronto de uno.

Según el Dr. Stiglitz en su libro El malestar de la globalización, los gobiernos de los países subdesarrollados se encuentran atrapados entre las demandas y condiciones del FMI con todas sus consecuencias sociales y políticas internas, y las crecientes protestas y alborotos populares provocados por éstas… así, de repente enfrentan disturbios sociales que al llegar a cierto grado colocan a estos gobiernos entre la exigencia del FMI y las protestas [7].

Ésto que menciona Stiglitz es precisamente lo que vivimos en México desde que la reforma energética era un proyecto de ley hasta el día de hoy (aunque el problema se gestó veinte años antes y en ese entonces nadie dijo nada). Pero la verdad es que no hay mucho que se pueda hacer para evitar la privatización de PEMEX. Ya es algo inevitable (y esto sí no es culpa de Peña Nieto, como muchas cosas sí lo son).

[1] El poder de veto de Estados Unidos en el FMI no consta en papel; pero para aprobar todas las grandes resoluciones, de acuerdo a las reglas del FMI, se necesita el 85% de los votos y Estados Unidos tiene el 17% de los votos. Esto le otorga un poder de veto sin necesidad de aliarse con nadie más. Y es el único país que lo tiene.
[2] Ver ficha emitida por el FMI, aquí: http://www.imf.org/external/np/sec/pr/1995/pr9510.htm
[3] Como lo ha reiterado el Premio Nobel de Economía 2001 y ex jefe de economía del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, el FMI impone condiciones a los países que presta de carácter político, como renuncia a medidas proteccionistas para lograr una apertura rápida de sus economías a la inversión extranjera. En caso de México, la privatización de PEMEX contribuye a los intereses del FMI, manipulado por Estados Unidos que nunca ha ocultado sus deseos de que el gobierno mexicano privatice PEMEX.
[4] Se les impusieron cinco medidas que diseñó el BM a cambio del préstamo: permitir contratos de riesgo, permitir inversión extranjera en petroquímica, dividir a PEMEX en empresas separadas con distintas competencias, permitir la competencia interna e internacional frente a PEMEX y, finalmente, privatizar PEMEX.
[5] De acuerdo al programa “Oil and prosperity: Reforming México’s petroleum monopoly”, publicado en 1992 por el Banco Mundial e impulsado también por el FMI.
[6] Saxe Fernández, John. Fox y el desmantelamiento de PEMEX. Vnezuela, Revista Nueva Sociedad, 2005.
[7] Stiglitz, Joseph. El malestar en la globalización. Madrid, Editorial Taurus, 2002.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

México y el Caudillismo

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“Un hombre hará la diferencia, pero una sociedad hará la revolución”

Nuestro país puede concebirse de diversas formas: como una nación llena de retos en cuanto a las áreas económicas, sociales y de derechos humanos, e igualmente como un pueblo pluricultural que ha tenido el privilegio de contar con una inmensidad de culturas y tradiciones, tanto mestizas como aquellas provenientes del México prehispánico. Es en ese factor pluricultural que puede apreciarse uno de los aspectos más arraigados que tenemos algunos mexicanos: el caudillismo. Considero de gran importancia expresar una postura personal respecto a este concepto, el cual, bajo mi punto de vista, se encuentra considerablemente establecido en nuestra visión individual y colectiva.

Ahora bien, se preguntará el lector ¿Qué es el caudillismo? Tal interrogante debería responderse con otros cuestionamientos los cuales he escuchado al tratar temas de política junto a otros compañeros, tales como: ¿Dónde quedaron los héroes que nos dieron la independencia? ¿Dónde quedó la gente como Morelos y Zapata?

El caudillismo no es más que la concepción que poseen una parte de los mexicanos en cuanto a la forma en la que ellos mismos verán llevada a la realidad aquella lucha por un México mejor. Entrando un poco a los elementos que integran el caudillismo es visible una postura quietista, entendiéndose como una esperanza pasiva y carente de movimiento, o, dicho en otras palabras: una esperanza con cadenas en vez de alas. Este quietismo va a la par con el aspecto intrínseco del caudillismo, el cual es el concepto de una figura arquetípica, mesiánica e idealista de una persona que llevará a cabo un cambio hacia todo el país. Desde figuras pertenecientes a siglos pasados como Emiliano Zapata o Benito Juárez, hasta las más contemporáneas como Fabio Beltrones (al menos para los militantes del PRI), Andrés Manuel López Obrador con su partido MORENA o nuestro gobernador en turno, Jaime Rodríguez Calderón con la bandera “independiente”, sobran los ejemplos de figuras arquetípicas responsables de mantener al caudillismo en el pensamiento de una parte de la población.

Recordando el artículo 39 de la Carta Magna, la soberanía reside en el pueblo, por lo que le corresponde, no a un líder “ejemplar” ni a un político fabricado cambiar al país, sino que corresponde a cada uno de nosotros hacer tal empresa.

Por otra parte, resulta imprescindible recalcar que esta noción ha sido mantenida y explotada por parte de algunos individuos pertenecientes al sector gubernamental; un ejemplo visible se encuentra en la educación básica, especialmente en las clases de historia que llevábamos cuando niños. A lo establecido anteriormente habría que agregársele, con el fin de complementar, la siguiente pregunta ¿En qué páginas de nuestros libros de historia se les hizo un énfasis a las personas que lucharon junto a las figuras de Morelos, Juárez o Villa? Aunado a lo anterior, no debe olvidarse el factor de explotación del caudillismo, utilizado en gran parte por actores políticos (actor en el amplio sentido de la palabra); desde la apariencia pueblerina de Fox durante su campaña presidencial, hasta la figura del “joven” que representa a un PRI “renovado” que brindó Peña Nieto, el caudillismo funge como una herramienta utilizada por la burocracia política.

Finalmente, luego de observar los alcances de tal concepción poseída por un grupo de paisanos, de recalcar la acción de conservación y explotación de esta misma por parte de entes políticos y de mencionar ejemplos clásicos y contemporáneos de caudillos, el lector habrá de tener la pregunta sobre ¿Qué hacer? La respuesta, a diferencia del inicio, debe contestarse ya no con otras preguntas cual Sócrates, sino con una afirmación: La democracia representativa no es votar un día, y callarse tres años. Con esto quiero decir que, la democracia que reconoce nuestra constitución no tiene cabida que una persona arquetípica haga su voluntad luego de ser votada por la mayoría, tampoco tiene cabida que los mexicanos bajemos nuestra voz hasta encontrar a otro individuo que siga nutriendo este círculo vicioso.

Recordando el artículo 39 de la Carta Magna, la soberanía reside en el pueblo, por lo que le corresponde, no a un líder “ejemplar” ni a un político fabricado cambiar al país, sino que corresponde a cada uno de nosotros hacer tal empresa.

…el lector habrá de tener la pregunta sobre ¿Qué hacer? La respuesta, a diferencia del inicio, debe contestarse ya no con otras preguntas cual Sócrates, sino con una afirmación: La democracia representativa no es votar un día, y callarse tres años

Termino con la siguiente frase, la cual, espero un día sirva para erradicar este caudillismo y nos ayude a cosechar una democracia representativa auténtica; “Un hombre hará la diferencia, pero una sociedad hará la revolución”.

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PRESIDENCIABLES 2018: Rayo de luz o más de lo mismo

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Estamos a pocos días de cerrar el año 2015 y con esto cada vez estamos más cerca de las elecciones presidenciales. Es momento de conocer mejor a los posibles candidatos a la presidencia.

Andrés Manuel López Obrador, nace un 13 de noviembre de 1953 en el municipio de Macuspana, Tabasco. Se graduó de Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Inicia su carrera política en 1976 cuando apoya la candidatura del poeta tabasqueño Carlos Pellicer para Senador por el estado de Tabasco. En 1988, se une a la Corriente Democrática que encabezan, entre otros, Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo. En agosto de ese mismo año, asume la candidatura para gobernador del estado de Tabasco por el Frente Democrático Nacional. Al crearse en 1989 el Partido de la Revolución Democrática (PRD), es nombrado presidente de este instituto político en Tabasco.

Fue presidente nacional del PRD, Jefe de Gobierno del Distrito Federal y candidato a la presidencia de México en las elecciones federales de 2006, volvió a contender en las elecciones federales del 2012 por la coalición Movimiento Progresista, formada por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano. Desde noviembre de 2015, es presidente nacional y fundador del partido político Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Fue el primero en la administración pública del país, incluido el gobierno federal, en dar pasos firmes en términos de transparencia.

Durante su mandato como jefe de Gobierno del Distrito, se sometió voluntariamente y permanentemente a la rendición de cuentas y por ello informa sobre sus actividades de manera trimestral, independientemente del informe que por ley ofreció cada año ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Además, fue el primero en la administración pública del país, incluido el gobierno federal, en dar pasos firmes en términos de transparencia. Asimismo, instaura en el Distrito Federal programas para otorgar apoyos mensuales a 385 mil adultos mayores y 75 mil personas con discapacidad, atención médica y medicamentos gratuitos a 750 mil familias pobres sin seguridad social, así como más de un millón 300 mil útiles escolares cada año.

Tuvo varios desaciertos Andrés Manuel, ya que en 2004 siendo Jefe de Gobierno se aprobó el “fuero constitucional”, quitando la inmunidad que se le otorga a los servidores públicos.

Esto le garantizó la popularidad con la sociedad, ya que en una encuesta comparativa entre Andrés Manuel y Miguel Ángel Mancera sobre la percepción que tiene la gente en la forma de gobernar la ciudad de México y las mejoras que hubo tras su mandato, salió mejor evaluado Andrés Manuel que el actual Jefe de Gobierno. A pesar de esto, tuvo varios desaciertos Andrés Manuel, ya que en 2004 siendo Jefe de Gobierno se aprobó el “fuero constitucional”, quitando la inmunidad que se le otorga a los servidores públicos.

En conferencia de prensa, afirmaron que pagaron la fianza de buena fe y para impedir que López Obrador se hiciera “la víctima”.

Al ser sujeto a proceso legal, aún sin ser declarado culpable, López Obrador no podría registrarse como candidato a la presidencia de México. El 7 de abril de 2005 la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó retirar la inmunidad judicial al Jefe de Gobierno. La votación resultó así: 360 votos a favor (del PRI y del PAN), 127 en contra (PRD, Convergencia, PT y algunos del PRI) y dos abstenciones (de entre las que destacaba la de la panista Tatiana Clouthier)
El 20 de abril de 2005 el Ministerio Público Federal (MPF) fijó una fianza de 2000 pesos (unos 180 dólares). Esta fue pagada, sin conocimiento ni consentimiento de López Obrador, por dos diputados locales del PAN (C. Gabriela Cuevas y C. Jorge Lara). En conferencia de prensa, afirmaron que pagaron la fianza de buena fe y para impedir que López Obrador se hiciera “la víctima”.

A pesar de esto, logró llegar a las elecciones presidenciales del 2006 contra Felipe Calderón, las cuales fueron bastante cerradas. Sin embargo, Andrés Manuel perdió las elecciones y se autoproclamó presidente legítimo de la Republica. Causando molestia en la sociedad en general. Para el 2012, llegó a las elecciones con mayor apoyo por parte del sector de los empresarios, pero seguían mostrándose escépticos por los hechos ocurridos en 2006.

La verdadera pregunta es: ¿cuál Andrés Manuel veremos en las próximas elecciones? ¿Qué podemos esperar de él? La tercera es la vencida, dicen por ahí, pero ¿será esta la realidad para AMLO?

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Dimes y Diretes: “La democracia según AMLO”

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noti-22

Andrés Manuel López Obrador, mejor conocido como AMLO o “peje” pa’ la raza, inició ayer con una brigada de protesta pacífica en contra de la CFE en Tabasco. La protesta es porque —según comenta el aspirante a la presidencia del 2006, 2012 y 2018 (no puedo creer que se lance tantas veces)— considera que los precios de electricidad son muy altos en su nativo estado. Aunque él dice que no está promoviendo el uso de los famosos “diablitos”, sí busca restablecer la energía eléctrica en más de una comunidad en Tabasco.

La protesta es porque —según comenta el aspirante a la presidencia del 2006, 2012 y 2018 (no puedo creer que se lance tantas veces)— considera que los precios de electricidad son muy altos en su nativo estado.

Bueno, parece que es una obra de caridad… Pero NO. El peje afirmativamente está promoviendo el uso de “diablitos” y además promoviendo que la gente no pague su recibo de luz, por que según él “es injusto”. Lo que me parece injusto es que se le perdone a cientos de personas un cobro que todos —incluido usted, estimado lector— pagamos. Peor aún es que este “perdón” o este “regalito”, como lo quiera usted ver, es con el fin de el promoverse a la presidencia, es decir, tiene un motivo electoral.

Lo que me parece injusto es que se le perdone a cientos de personas un cobro que todos —incluido usted, estimado lector— pagamos.

Esta acción de caridad se da en el marco del arranque del ex jefe de gobierno, como nuevo presidente de su partido político Morena (su liana para poder seguir viviendo del erario público). Por cierto, ¿supo como se decidió la presidencia de aquel partido? Pues no hubo elección como lo harían otros partidos, sino fue a puro dedazo y según Morena y AMLO por “aclamación popular”, y así se volvió presidente de su propio partido político.

Peor aún es que este “perdón” o este “regalito”, como lo quiera usted ver, es con el fin de el promoverse a la presidencia, es decir, tiene un motivo electoral.

La ironía de las cosas, la democracia según AMLO es por dedazo (algo que critica de otros partidos políticos) y violando leyes (el caso de CFE).

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Intimidades Públicas: “Ni los 15 años de campaña permanente han bastado para que AMLO sea Presidente”

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“No todo lo que se dice está dicho.”– Esolam

La historia política en México durante el siglo XXI es incomprensible si no se incluye a un actor político que ha generado un sinfín de reacciones durante los diversos comicios en los que ha participado: Andrés Manuel López Obrador.

Hablar de López Obrador es hacer referencia al líder político más importante que la izquierda mexicana ha tenido, no sólo en la historia reciente, sino talvez, en la totalidad de la misma de nuestro país.

Han existido diversas situaciones en las que ha mantenido una “promoción” constante de su persona, aprovechando los distintos medios políticos y las lagunas legales.

Su polémica personalidad ha generado que a través de los años los ciudadanos lo identificaran en el espectro de aprobación sin ningún punto medio: o es amado o simplemente odiado. Hay que mencionar, que desde que ejerció la función pública como Jefe de Gobierno del Distrito Federal hasta ser en dos ocasiones —2006 y 2012— candidato de la coalición de la izquierda a la Presidencia de la República, han existido diversas situaciones en las que ha mantenido una “promoción” constante de su persona, aprovechando los distintos medios políticos y las lagunas legales.

Para quienes tenemos un gusto especial por la política y especialmente por los procesos electorales, no nos es desconocida la importancia de la reforma político-electoral del 2007, la cual modificó la legislación para que los partidos políticos tuvieran acceso —solamente— a los tiempos oficiales del Estado para promocionar sus plataformas políticas.

Esta reforma además de permitir una mayor equidad en el uso de los medios de comunicación para promocionar a las distintas ofertas políticas, prohibió la posibilidad de los propios partidos de obtener mediante sus propios recursos económicos espacios en la radio y televisión.

Desafortunadamente, existen quienes como AMLO lucran con un principio fundamental del derecho: “todo lo que no está expresamente prohibido por la ley está permitido”.

Desafortunadamente, existen quienes como AMLO lucran con un principio fundamental del derecho: “todo lo que no está expresamente prohibido por la ley está permitido”. Si bien lo anterior es cierto, se debe de tener mucho cuidado especialmente cuando se trata de una promoción personal, que en todo caso derivará a la posible obtención de un puesto público.

Ha utilizado los espacios en radio y televisión que le fueron otorgados a su Partido, para promocionarse de forma personal y sin incluir dentro de los mismos algún esbozo de la plataforma política de su partido.

López Obrador, quien fue recientemente nombrado como Presidente del partido político MORENA, ha utilizado los espacios en radio y televisión que le fueron otorgados a su Partido, para promocionarse de forma personal y sin incluir dentro de los mismos algún esbozo de la plataforma política de su partido.

No hay que confundir como una realidad el hecho que al presidir un partido político se pueda usar entonces de manera personal los spots que fueron otorgados para radio y televisión. Justificar esta conducta sería como tolerar que todo lo que no está expreso en cualquier Ley se puede realizar, aún y cuando sean conductas que contravengan de forma positiva a la sociedad. Lo más preocupante es que quien lo realiza tiene anhelos legítimos de gobernar, y que si al gobernar lo hace de la misma forma, entonces tendríamos un gobernante que para bien o para mal juega con la ley.

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“Dimes y Diretes”: Los candidatos de Salinas

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El día de ayer, Andrés Manuel López Obrador, mejor conocido como AMLO o “Peje” pa’ la raza, anunció anticipadamente a los “candidatos” del pelón, Carlos Salinas de Gortari. Raramente la lista de candidatos que anunció “el presidente legítimo de México” son todos los presidenciables de todos los partidos políticos, tanto PRI, PAN y hasta independientes.

Raramente la lista de candidatos que anunció “el presidente legítimo de México” son todos los presidenciables de todos los partidos políticos, tanto PRI, PAN y hasta independientes.

Si entendemos bien la lógica del candidato al 2018 de MORENA (ya, por favor, no es secreto), todos los candidatos para el 2018, sea quien sea y de donde venga son candidatos de Salinas, menos él. ¡ÉL ES EL BUENO! Viene a salvar a México, es como él mismo dice: “la última esperanza”.

El problema con las afirmaciones de AMLO es que son sin fundamento, sólo anda preparando, como siempre, terreno para las próximas elecciones presidenciales. Además él no es ni el mejor candidato, ni el que debería de ganar, y mucho menos la última esperanza de México. “El Peje” es otro vividor más del sistema político de nuestro país. Me parece sorprendente e increíble todo el tiempo que se la pasa en campaña (15 años, si contamos su tiempo como Jefe de Gobierno del Distrito Federal), viajando por todo México y hasta en el extranjero (no olvidemos su reciente visita a Europa). ¿De donde viene la lana para sus viajes? ¡PUES DE NUESTROS IMPUESTOS!

Tú, ciudadano, le pagaste su viaje, ya que el dinero de MORENA viene del INE y el INE. Lo pagamos todos.

La gente que lo apoya en verdad es tan ciega que no se da cuenta que les está dando atole con el dedo. El muy descarado en su viaje a París dijo que se lo pagó MORENA y no algún empresario (claramente haciendo referencia al viaje a Guatemala y Medellín de “el Bronco”) Tú, ciudadano, le pagaste su viaje, ya que el dinero de MORENA viene del INE y esta institución electora la pagamos todos.

Es una persona que está enferma de poder, que chapulinea de partido en partido sólo buscando el hueso, digo, puesto como Presidente de nuestro país.

No trato de defender a los presidenciables de los otros partidos políticos, lo que sí trato de decir es que AMLO no es diferente a los demás. Es una persona que está enferma de poder, que chapulinea de partido en partido sólo buscando el hueso, digo, puesto como Presidente de nuestro país.

PEJE DEJA DE HACERTE TONTO Y RECONOCE QUE ERES IGUAL O PEOR QUE LOS DEMÁS.

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