Irán violará acuerdo nuclear el 27 de junio; Trump prepara tropas

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Para el día 27 de junio, la República Islámica de Irán habrá producido y almacenado más uranio poco enriquecido del que permite el histórico acuerdo alcanzado en 2015, informó la Organización de Energía Atómica iraní. Asimismo, ésta abrió la puerta a que este material se comenzara a enriquecer hasta llegar a niveles de mayor pureza, cosa esencial para construir un arma nuclear. El gobierno iraní confirmó que esta medida es para orillar a los otros países signatarios del acuerdo a que apoyen al país ante las sanciones económicas estadounidenses: en cuanto éstas se aplicaron, el PIB anual iraní se contrajo 3.9% y ha habido un desabasto generalizado de medicamentos.

En represalia a este anuncio, el presidente Donald Trump envió mil nuevos elementos militares al Medio Oriente; estas tropas se le añaden a las 1,500 que ya estaban desplegadas desde el comienzo de tensiones entre Irán y EE.UU en mayo después de dos ataques a buques petroleros.

Fuentes afirman que la estrategia estadounidense de salir del acuerdo con Irán para comenzar a aplicar máxima presión sobre el país ha sido contraproducente. Ya que cualquier país que busque sacar uranio de Irán sufriría una sanción económica, los inventarios iraníes han incrementado en volumen a un ritmo mucho mayor que antes. Tanto China como Rusia han criticado duramente las medidas de EE.UU y han dicho que seguirán comerciando con el país persa.

Mientras tanto, el resto de los signatarios ha llamado a la paciencia. Emmanuel Macron animó a Irán a mantener “una actitud paciente y responsable,” mientras que Federica Mogherini, alta representante de asuntos exteriores de la Unión Europea (UE), indicó que la UE no tomaría acción hasta que la Agencia Internacional de Energía Atómica indicara que hubo una violación del acuerdo.

(Fuente: Deutsche Welle)

Tras polémica entrevista a Trump, los demócratas consideran opciones

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Varios integrantes del Partido Demócrata de los Estados Unidos respondieron enérgicamente ante las admisiones del presidente Donald Trump que le “gustaría escuchar” a un país extranjero si éste tuviera información que le sirviera contra un rival electoral. También declaró que no notificaría al FBI inmediatamente si dicho acercamiento se diera o se intentara.

Las críticas no se hicieron esperar: los dos contendientes a la nominación demócrata que más están a la izquierda, Elizabeth Warren y Bernie Sanders, hicieron un llamado a iniciar un proceso de desafuero y destitución (mejor conocido como impeachment) para retirar a Trump del puesto; por otro lado, la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no llegó tan lejos pero sí reprochó los comentarios de Trump al declarar que eran “un asalto contra nuestra democracia” y que muestran que “no puede diferenciar entre bien y mal.”

Por otro lado, si bien senadores y congresistas republicanos como Lindsey Graham y Mitt Romney condenaron los comentarios de Trump, otros decidieron no comentar al respecto, como fue el caso del líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell. La controversia emerge a poco tiempo de la salida del reporte del fiscal especial Robert Mueller, donde se detalló que varios integrantes de la campaña Trump colaboraron o se vieron inmiscuidos con agentes rusos y turcos.

Se espera que Mueller testifique ante el Congreso norteamericano para especificar personalmente los detalles de la investigación, ya que el reporte originalmente sólo sería entregado al Procurador General William Barr. No obstante, la interpretación de Barr al redactar el resumen ejecutivo del mismo provocó la crítica del equipo legal e investigación del reporte.

El presidente Trump mantiene al día de hoy que no coludió con ninguna potencia extranjera durante el proceso electoral del 2016. En Twitter, compartió una justificación contra las críticas de los demócratas al decir que “hablo con gobiernos extranjeros todo el tiempo.”

(Fuentes: The Guardian, CNN)

#HojaDeRuta: “Chernobyl: la verdad y sus consecuencias”

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El hubiera no existe, suele decirse cuando se imaginan decisiones o sucesos que pudieron haber sido distintos, y, por ende, cambiado el curso de la historia. Suele ser por nostalgia o lamento, pero, en ocasiones, pensar en lo que pudo haber sido resulta una reflexión necesaria.

Una de estas ocasiones es el máximo desastre nuclear de la historia: la explosión de la planta de Chernobyl en 1986 en la entonces Unión Soviética, para ser precisos, en lo que hoy es Bielorrusia, muy cerca de la frontera ucraniana.

El accidente y la crisis descomunal que le sobrevino son el tema de una nueva miniserie televisiva producida por HBO que se titula simplemente “Chernobyl”. Escrita por Craig Mazin, se desenvuelve por apenas cinco episodios, pero está dejando una marca profunda en el público.

La miniserie ha logrado atrapar la imaginación colectiva (cosa cada vez más compleja en tiempos donde reina el déficit de atención) con base en una estremecedora historia real. Tres grandes ideas, considero, cruzan la obra: las consecuencias de esconder la verdad y la búsqueda de ella; los sacrificios -la heroicidad existe- que hacen las personas comunes en medio de una crisis y, finalmente, el impacto destructivo que la actividad humana está teniendo sobre el planeta.

Como punto de partida se tomó el libro “Voces de Chernobyl: la historia oral de un desastre nuclear”, de Svetlana Alexievich, escritora bielorrusa que ganó el Nobel de literatura en 2015, premio que la academia sueca decidió otorgarle “por su escritura polifónica, un monumento al sufrimiento y coraje de nuestro tiempo”.

Y vaya que sufrimiento y coraje sobran en Chernobyl. No existe consenso sobre la cantidad de muertes generadas por el accidente (el rango va de las 4 mil hasta más de 90 mil), pero las dimensiones pudieron haber sido, cuando menos, continentales, amenazando los medios de subsistencia de millones de personas en Rusia y Europa.

En una escena, el mandatario ruso Mijail Gorvachov reprende a su gabinete por lo ocurrido, enfatizando que el poder de la Unión Soviética proviene de la percepción que desde fuera se tiene precisamente sobre el poder que ese país ostentaba. Lo que se ve no necesariamente es lo que hay, el problema es que se sepa.

Una de los testimonios recuperados por Alexievich en su libro sobre la tragedia, recordaba: “Nos dijeron que teníamos que ganar ¿Contra quién? ¿Al átomo? ¿A la física? ¿Al universo? La victoria no es un evento para nosotros, es un proceso”

Mazin, el creador de la miniserie, la considera un vehículo hacia la verdad, es decir, un recuento que intenta ser fiel, con lapsos dramatizados, de aquél episodio histórico, pero sobre todo, que despierte en la audiencia la intención de saber más sobre lo que sucedió. Y es que la verdad (o los esfuerzos deliberados de ocultarla) juega un rol clave dentro de la historia, cuestionando si la seguridad nacional, los secretos de Estado y la reputación misma de un gobierno, de una nación, justifican ocultar información de interés público.

En todo momento, las personas comunes son quienes sufren la tragedia, pero también quienes surgen para enfrentarla, muchas veces con el conocimiento de arriesgar sus propias vidas: mineros que cavan un túnel bajo lava nuclear; soldados que tienen segundos para palear grafito radioactivo; científicos que buscan respuestas a lo ocurrido.

El paralelismo con el presente es tan inevitable como necesario: vivimos tiempos donde las Naciones Unidas califican al calentamiento global como el mayor desafío que enfrenta la humanidad, mientras que el líder del país más poderoso del mundo niega la evidencia científica y ha hecho de la mentira tal costumbre que ha comenzado a confundirse con la verdad.

Chernobyl es un testimonio escalofriante de lo que nuestra ambición y errores pueden provocar. Es también una prueba de la templanza humana, pero, sobre todo, el recordatorio de lo necesaria que resulta la verdad para la democracia, y eventualmente, para nuestra propia supervivencia como especie.

gilberto@altiusconsultores.com

Presentan juicio político contra AMLO por “traición a la patria”

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El activista ciudadano, Gilberto Lozano, presentó una solicito de juicio político en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador ante el Congreso de la Unión, por supuestamente, haber traicionado a la patria.

El líder el Congreso Nacional Ciudadano, aseguró que López Obrador cometió “traición a la patria” al permitir la entrada de miles de migrantes a México, con lo cual desde su postura racista y xenófoba, se pone en riesgo la seguridad nacional.

De acuerdo a Lozano, integrantes de la Mara Salvatrucha y otros delincuentes ingresaron a México bajo el pretexto del pacto migratorio y de refugiados, firmado por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, en un mal momento y a espaldas de los mexicanos.

“La entrada de la invasión de migrantes que México esta sufriendo en todos sus rincones, obedece a los intereses extranjeros del Foro de Sao Paulo, de este grupo comunista de Cuba, Venezuela, Bolivia, Rusia, China, en donde nos están mandando por miles, africanos, cubanos, centroamericanos. Eso es dejar en mano y en pies extranjeros la tierra de nuestros hijos… De acuerdo a los propositivas documentos de la Secretaria de Gobernación, unidad de política migratoria nunca ha habido más de un millón de residentes permanentes, temporales o en tránsito y en solo 4 meses subimos 60%, de un millón a un millón 600 mil”, acusó el activista.

Además, Lozano acusó al gobierno de López Obrador de ser “socialista y comunista”, un acto que como la militarización del país, el nombramiento de superdelagados y la pretensión de controlar al Poder Judicial, representan en su opinión “traición a la patria”.

Por último, el activista advirtió que si las autoridades no atienden su solicitud, acudirá a la Corte Internacional de la Haya, sin importar que su propia demanda sea discriminatoria y violatoria a los derechos humanos.

El Congreso de EU cerca a Trump: indagará a su familia y empresas por obstrucción de la justicia

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Declarando que queda muy claro que el Mandatario estadounidense obstruyó la justicia, el Presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes dijo este domingo que el panel solicitará documentos a más de 60 personas del Gobierno, familia y empresas de Donald Trump como parte de una investigación en rápida expansión relacionada con la injerencia rusa en las elecciones 2016.

El legislador demócrata por Nueva York, Jerrold Nadler, declaró que su comité quiere revisar los documentos del Departamento de Justicia, de Donald Trump Jr., hijo del Presidente, y del director de finanzas de la Organización Trump, Allen Weisselberg. El ex jefe de despacho de la Casa Blanca, John Kelly, y el ex abogado de la Presidencia, Don McGahn, también son objetivos probables, dijo.

“Vamos a iniciar investigaciones sobre los abusos de poder, sobre la corrupción y sobre la obstrucción de la justicia”, dijo Nadler, quien tiene previsto iniciar la solicitud mañana lunes según el Washington Post. “Haremos todo lo posible para obtener esa evidencia”.

Cuando se le preguntó si creía que Trump obstruía la justicia, Nadler dijo que así lo creía.

Nadler no está pidiendo una investigación para un juicio político, aunque dijo que los demócratas en la Cámara de Representantes, donde son mayoría, simplemente están haciendo su trabajo para proteger el Estado de Derecho después de que los republicanos durante los primeros dos años del mandato de Trump protegieron al Presidente de cualquier responsabilidad.

“Estamos lejos de tomar decisiones”, dijo respecto al juicio político.

Por su parte, Trump tuiteó este domingo y dijo que la investigación sobre Rusia era partidista y que está injustamente dirigida a desacreditar su victoria en las elecciones presidenciales de 2016.

“Soy un hombre inocente que está siendo perseguido por algunas personas muy malas, conflictivas y corruptas en una Cacería de Brujas que es ilegal y que nunca se le debería haber permitido comenzar, ¡y solo porque gané la Elección!”, dijo el Mandatario.

Esta fue una mala semana para Trump. Salió con las manos vacías de una cumbre de alto perfil con el líder norcoreano Kim Jong-un sobre desnuclearización mientras que su ex abogado, Michael Cohen dijo ante el Congreso que el Presidente era estafador y tramposo.

Al mismo tiempo, los líderes demócratas de comités en la Cámara de Representantes están abriendo media docena de investigaciones relacionadas con Trump, desde sus lazos con Rusia hasta posibles conflictos de interés que involucran a la empresa familiar.

Crisis Política venezolana

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Las democracias más jóvenes son las que se ven amenazadas más frecuentemente por crisis internas y/o por intervencionismo de naciones más establecidas y poderosas. En el caso de Venezuela (Juan Guaido, líder de la oposición, se proclama presidente interino ante la supuesta violación a la democracia mediante su mandato), desde la última ola de protestas (Finales de enero), el actual presidente Nicolás Maduro ha visto su posición como líder de Venezuela tambalearse. 

Desde que el líder de la oposición, Juan Guaido, se declaró el presidente interino del Estado Venezolano, diferentes naciones de la comunidad internacional han optado por tomar diferentes posiciones ante dicha crisis política. Países como Canadá, Brasil, Francia, España, Reino Unido, Perú y, con mayor fuerza, Estados Unidos han elegido apoyar a Guaido en su posición de presidente interino de Venezuela -hasta que se realicen votaciones democráticas-. 

Otras naciones, incluyendo a México, han optado por una solución que incluya un proceso de mediación internacional. Entre los países que apoyan esta iniciativa se encuentra Rusia, China y Uruguay. 

Reporteros detenidos 

Jorge Ramos, reportero con ciudadanía estadounidense y de origen mexicano, fue detenido con su equipo por alrededor de 2 horas, al estar realizando una entrevista al líder oficial de Venezuela Nicolás Maduro. Esto sucedió, según Ramos, debido a que al dirigente venezolano no le gustaran las preguntas que se le estaban haciendo. 

Como respuesta a esto, el canciller mexicano Marcelo Ebrard, respondió vía Twitter con lo siguiente “El Gobierno de México ha manifestado al de la República Bolivariana de Venezuela su preocupación y protesta por lo ocurrido en el Palacio de Miraflores hoy a Jorge Ramos y su equipo. Peniley Ramirez de Univisión nos acaba de comunicar que han sido liberados.”. Si bien, muchos podrían pensar que esta fue una respuesta necesariamente sutil por parte de la cancillería mexicana, realmente estamos hablando de un Jefe de Estado que está privando de su libertad por dos horas a un grupo de reporteros, lo cual -a mi punto de ver- debería de merecer una respuesta mucho más energética y fuerte hacia el gobierno venezolano. 

La nueva administración de AMLO está optando por una política exterior que dé opciones terceras a las crisis internacionales a través de la mediación. Algo que es común con la Doctrina Estrada como idea central en la política exterior mexicana. Sin embargo, en un mundo globalizado, interconectado y anárquico, es imposible pretender que un país logrará algún tipo de liderazgo regional ni internacional siguiendo este tipo de doctrina. La historia mexicana no ayuda para que México se quiera convertir en una Suiza de América Latina, México cuenta con una historia y geopolítica tan importantes que no se pueden ignorar; estando a lado de Estados Unidos, formando parte de América del Norte geográfica y económicamente, y parte de América Latina cultural y políticamente. 

#ElTalónDeAquiles: “Maduro inmaduro”

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Afirma el conocido animador de televisión peruano, Jaime Bayly, que Nicolás Maduro, lejos de ser un dictador de verdad, de los que da miedo, es un payaso: sus excursiones lingüísticas Shakespearianas, los pajarillos que lo sobrevuelan, y los “Back from the future”, son algunos ejemplos de sus excentricidades. Hoy, el régimen da sus últimos aleteos en un triste aislamiento. La situación va más allá de la tradicional oposición de derecha, la cual sigue denunciando la intención de cubanizar Venezuela (como si Cuba hubiera vivido la hiperinflación y Fidel Castro hubiese sido el hazmerreir de amigos y enemigos). No. En Venezuela, la realidad superó al peor de los temores. 

El aislamiento de Caracas es triste porque incluye, de manera clara y evidente, críticas de izquierda, que ven impotentes cómo las oportunidades de cambio y de justicia se fueron por la cloaca discursiva. Es decir, a los opositores tradicionales del chavismo, como lo son la derecha colombiana (hoy en la presidencia, de la mano de Iván Duque), y opositores menos tradicionales (como el recientemente electo Jair Bolsonaro, en Brasil), se les une líderes de centro-izquierda, como Alvarado (Costa Rica) y Trudeau (Canadá). Además, el heteróclito Grupo de Lima, compuesto por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, y Santa Lucía, intenta desde 2017, a pesar de Caracas, encontrar una salida pacífica a la crisis. En fin, democracias europeas como Francia y España decidieron recientemente no seguir siendo indiferentes ante la parodia revolucionaria. El gobierno de Maduro sigue siendo reconocido por Bolivia, China, Cuba, Turquía, y otros tantos, pero ya no es reconocido por muchos otros.

Los demócratas progresistas nunca perdonaremos a la nomenclatura petro-chavista el haber fracasado en su intento por cambiar el destino de su país. Habrían podido desmontar el corporatismo creado por el Pacto de Punto Fijo, invertir en el futuro creando un sistema educativo competitivo, y poner la renta petrolera al servicio de la diversificación económica. Pero no. En vez de lanzar la revolución más radical que siempre ha requerido América Latina, la democracia, sustituyeron a los viejos receptores de las dádivas petroleras por nuevos actores. Ya no son los ricachones de los partidos políticos tradicionales los que se aprovechan del sistema, sino los nuevos líderes, prontamente corrompidos, del Partido Socialista Venezolano. Y en vez de educar y desarrollar, se fortaleció el clientelismo, fomentando así la dependencia económica de las clases sociales menos favorecidas a un sistema que no da herramientas para sobrevivir. Entonces, en vez de hacer germinar la democracia, se transformó el autoritarismo: se pasó de un corporatismo de centro-derecha a un confuso gobierno despojado de toda agenda izquierdista. Por su obstinada resistencia al cambio, el grupo fiel a Maduro es hoy más reaccionario que progresista. 

La última vez que escribí sobre Venezuela señalaba que la situación seguía degradándose en una certera descomposición de la revolución bolivariana. En mayo de 2017, se cumplían varias semanas de movilización social que había producido decenas de muertos. El gobierno argumentaba que la principal amenaza era la contrarrevolución (golpista) de derecha. Desde ese entonces, poco cambió pero todo empeoró: Maduro fue reelecto en un proceso electoral muy cuestionado a nivel nacional e internacional. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, se autoproclamó presidente legítimo del país. Mientras tanto, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) pronostica que la economía venezolana se contraerá el 10 % en 2019 mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una astronómica hiperinflación de 10,000,000%.

Maduro es inmaduro. Se aferra al poder y asegura que no hay crisis humanitaria en su país. Cree que todavía puede gobernar. Es posible que el dirigente bolivariano no tenga la sofisticación de líderes autoritarios como Vladimir Putin, y sí, es posible que sea un payaso. Pero sus excentricidades ya no hacen gracia y su testarudez es peligrosa, no solo para Venezuela, sino para toda la región latinoamericana. La invitación es clara: salir del poder ahora que todavía puede hacerlo. 

Fernando A. Chinchilla

Winnipeg (Canadá), febrero de 2019

El caso Venezuela

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A nadie que sigue los sucesos políticos internacionales le ha tomado por sorpresa los recientes acontecimientos en Venezuela, se veía venir. Lo único que faltaba era la aparición de un líder opositor que aglutinara esas fuerzas en un camino común y ese liderazgo encarnó en Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional.  

Sin embargo surgió el debate sobre quién tenía legitimidad del ejecutivo venezolano, si Guaidó o Maduro. En el caso del primero, las potencias occidentales ya lo han respaldado, incluso dándole el acceso a las cuentas financieras de Venezuela en sus países. Por su parte, Maduro quien aún cuenta con todo el poder de facto en su territorio así como el control sobre los cuerpos militares, es respaldado por China, Rusia y los restos de la ‘marea rosa’ en Latinoamérica.  

Pero aquí hay que dejar algo claro, los países que apoyan a una u otra de las facciones actúan bajo sus propios intereses más allá de si es verdad o no su preocupación por la democracia y los derechos humanos o la vulneración de la soberanía venezolana. 

Usted dirá que soy un insensible con los miles de venezolanos que están sufriendo en su país con el hambre y la violencia o los exiliados que en tierras lejanas no encuentran más que desempleo y racismo. Que debemos unirnos todos a apoyar a Guaidó en su lucha contra la dictadura. Pero la crítica la dirijo a ambos bandos. 

Regreso a mi argumento anterior.

Los Estados Unidos, de la mano de Trump ya han amenazado a Maduro con la intervención militar. Esto no sería una sorpresa pues los norteamericanos tienen en su haber 37 intervenciones en la región desde inicios del siglo pasado. Incluyendo el financiamiento del Golpe de Estado a Chávez en 2002, sin que por aquel entonces hubiera crisis humanitaria, pero si un incremento en el precio mundial del petróleo.

Así mismo, los países sudamericanos que han apoyado a Juan Guaidó tienen en mente más que la situación humanitaria en su vecino, la situación política dentro de su territorio, sobre todo en lo relacionado con el éxodo de venezolanos. Estar a favor de Maduro los golpearía en su índice de aprobación y futuras elecciones, porque tiene un impacto importante en la seguridad y el empleo, entre otras cosas. Como ejemplo, de acuerdo a las Naciones Unidas 600,000 venezolanos han llegado a Colombia, 120,000 a Chile, 57,000 a Argentina, 39,000 a Ecuador, 36,000 a Panamá, 35,000 a Brasil y 26,000 al Perú. Por experiencia personal, en mis viajes de estudio y trabajo a Chile y Uruguay respectivamente, me tocó ver a mucha población venezolana. 

Por otro lado el apoyo de China a Nicolás Maduro corresponde en mayor medida a la protección de sus intereses económicos, el crédito que han otorgado de 50,000 millones de dólares a cambio de reservas de crudo y participación en los proyectos de infraestructura estarían en jaque si un gobierno opositor pro Occidente llega al Palacio de Miraflores.

Para Rusia también es fundamental la continuidad de la Revolución Bolivariana, es uno de los principales proveedores de armamento al régimen y han hecho grandes inversiones en este país, siguiendo la misma lógica que los chinos. 

Del mismo modo, la neutralidad de Uruguay responde una estrategia de gobierno con miras a las elecciones presidenciales de octubre, el Frente Amplio (conjunto de partidos de izquierda en el gobierno) se encuentra dividido entre los que apoyan el régimen venezolano y aquellos que apuestan por cortar sus vínculos con Maduro (fueron los que presionaron para que la presidencia del Mercosur que dejaba Uruguay no se entregara a Venezuela). En orden de mantener la unión con miras al proceso electoral, lo más coherente era optar por la neutralidad.

Ahora bien, en este contexto, con las grandes potencias involucradas, no es descabellado pensar que ocurra una guerra civil. Si bien se ‘destapó’ que los estadounidenses enviaran 5,000 efectivos a Colombia para el inicio de una eventual intervención y apoyo a la oposición, hay que recordar que las Fuerzas Armadas Bolivarianas cuentan con 500,000 hombres, muchos de ellos completamente leales al régimen, pues este se ha encargado de otorgarles muchos privilegios, mismos que no estarían dispuestos a perder de la noche a la mañana. Así mismo, Maduro ha declarado que está organizando a los civiles en ‘Unidades Populares de Defensa’, con la esperanza de movilizar a 2 millones de ciudadanos si ocurre un conflicto armado. 

Dirán que me olvido de la posición de México, pero dejaba esto para el final. Es cierto, el gobierno hace lo correcto al hacer uso de sus principios constitucionales, uniéndose a las Naciones Unidas y Uruguay. Esto le permite un rol protagónico en la mediación del conflicto, pues es la única potencia latinoamericana que ha tomado posición neutral. Cualquiera que sea el resultado final pondría a México y la Cancillería con un liderazgo regional para negociaciones futuras entre latinoamericanos. 

Así mismo, es muy probable que con el desgaste de la Revolución Bolivariana y el fin del Foro de Sao Paulo anunciado por Bolsonaro, la izquierda latinoamericana encuentre en México el refugio para fortalecerse con miras a una segunda marea rosa en la región. 

#Kleroterion: “La decisión de Venezuela…”

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Un tema que está resonando en muchos países, es sin duda, la problemática de Venezuela. Por un lado y me parece, el más doloroso, el humanitario y por el otro, el legal o constitucional, sin embargo, me parece propicio analizar de fondo su postura y situación, antes de dar alguna opinión.
Para comenzar la Revolución Bolivariana se definió como un proceso de transformación erigido por cuatro aspectos que la sustentaron, la revolución imperialista, antagónica de los intereses imperialistas de la Unión Europea y la Doctrina Monroe; la revolución democrática Burguesa, que representa la construcción de un Estado de Derecho y el desarrollo de las Fuerzas Productivas; la contrarrevolución neoliberal y la pretensión de llegar a una sociedad socialista.
Ahora bien, ¿a qué se debe entonces que miles de personas participen en manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro?, para empezar se critica como el gobernante utilizó la constitución venezolana para legitimar, -otras personas dirían obligar-, su mandato, supuestamente con una transición pacífica con miras única y exclusivamente hacia la democracia del país.
Por otro lado, la oposición confirma que Maduro usurpa la Presidencia, con el argumento de que cuando fueron las elecciones, el grueso de la oposición no se presentó a votar por estar presos e inhabilitados sus principales dirigentes, por lo que se consideró fraudulenta la elección. Ostentando que al estar en un mandato ilegítimo, el Poder Ejecutivo recae en el jefe del Parlamento, hasta que se convoquen nuevas elecciones. fundado en la artículos 233, 333 y 350 de la Constitución, si así fuese el caso.
Asimismo, Canadá, Estados Unidos, el Parlamento Europeo y una gran cantidad de países latinoamericanos, entre otros, respaldan esta situación, pero por supuesto no sólo la comunidad internacional, sino un gran porcentaje de venezolanos rechazan a Nicolás Maduro, exigiendo su salida y llamándolo “dictador”.
Pero, ¿por qué ese odio?, este masivo repudio se vio reflejado en las calles, donde encuestas arrojaron que el 81.9 porciento de los venezolanos, reconocieron a Juan Guaidó, como Presidente Interino de Venezuela; cabe mencionar que como lo dije antes, él es el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, por el otro lado, el 13.4 por ciento expresaron su apoyo a Maduro, es entonces que un 77.6 porciento aseguró que si hubiera elecciones votaría, sin pensarlo, por los candidatos de oposición. Así como una mayoría también aprobó las acciones de la Asamblea Nacional, exigiendo que se realicen de inmediato los comicios a la Presidencia. 
Es importante señalar qué efectos económicos ha tenido este régimen en Venezuela. Durante dos décadas con el Chavismo en su apogeo, todos los indicadores mencionan que se está al borde del colapso, ya que la inflación diaria supera el 3 porciento, además de existir una severa escasez de alimentos, servicios de salud y medicina, o la infinidad de atrasos y deficiencias en la mayoría de los servicios, como institucionales y sectores productivos. Otro ejemplo es que la producción de crudo pasó de 3 millones de barriles diarios a poco más de un millón en este mandato, no omito mencionar que la encargada del petróleo en ese país es la estatal Petróleos de Venezuela, es así que la economía venezolana se ha contraído 53 porciento desde 2013, según datos del Parlamento.
En otro datos, se menciona que antes de la llegada de este régimen Chávez-Maduro, el país producía 70 porciento de consumo nacional, hoy en día apenas llega al 20 porciento; además, otro producto que sobresalía era la exportación de azúcar y ahora está muy por debajo de su capacidad de producción, según la Confederación Venezolana de Industriales, así como varias empresas que tuvieron que dejar de existir por la misma situación, lo que es evidente, arrojó un atraso en la economía.  
La mayoría de los empresarios y economistas, postulan que las políticas y acciones del Gobierno son totalmente erradas, ya que no generan producción, anteponiendo por desgracia, que lo único que generan es corrupción, calculando un desfalco nacional de 400 mil millones de dólares.
También, nos encontramos con el tema de las fuerzas armadas, que es punto clave, ya que los chavistas y la oposición siguen luchando por el apoyo de estos para continuar con el cause legal de sus actuaciones, tan es así que Maduro llamó al ejército a fortalecer y renovar el liderazgo militar del país, argumentando que si fuese necesario se tomaría una parte del territorio. Hasta en su cuenta de Twitter, manifestaba que la fuerzas armadas deben estar alertas y preparadas ante cualquier conspiración para atentar contra la patria, lo que pone en muchísima más tensión a Venezuela y, por supuesto, miles de opositores se manifestaron en contra.
En el contexto Internacional, hubo una expresión que me llamó la atención, y es que Estados Unidos dijo estar listo y preparado para actuar contra quienes hagan negocios relacionados con el petróleo y oro de ese país, por lo que fueron robustecidas las sanciones con la ya mencionada Petróleos de Venezuela, hasta el propio Trump, llamó a Juan Guaidó para refrendar su apoyo total. Por su parte, la OEA respaldó a Guaidó con los representantes diplomáticos que nombró y Colombia prohibió la entrada a Maduro. México y Uruguay no quisieron postularse por alguna posición, con la finalidad de coadyuvar en la solución a través del diálogo y conminaron a una conferencia internacional para los países que se consideran neutrales en esta problemática con el propósito de sentar bases para establecer el mecanismos de diálogo, coadyuvando a devolver la estabilidad y la paz en ese país. Pero también están los países que apoyan a Maduro donde se encuentran China, Rusia, Turquía, Bolivia, Nicaragua y Cuba.
Asimismo, encontramos datos muy alarmantes, aspectos como que el 65 porciento de la población  perdió en promedio 10 kilos, derivados de no cubrir ni siquiera los aspectos básicos de la alimentación, o que el número de asesinatos subía de manera alarmante, las medicinas no se encontraban, las tasas de desempleo se dispararon, la pobreza, el hambre, que sólo podría entenderse al escuchar las anécdotas de personas que vivían en ese país y que literalmente salieron huyendo, buscando la prosperidad o un trato digno en cualquier lugar a excepción de Venezuela; ellos eran las verdaderas víctimas, los que presumen a Venezuela antes del chavismo, como un lugar próspero, con una economía en ascenso, donde todos lo países vecinos quieren llegar y nadie se quería ir, mencionando que era Venezuela Saudita, ya que se caracterizaba por la alta fluidez del dinero de los ingresos petroleros.
Ahora bien, como abogado todos los argumentos me dirigen a su constitución, en específico al artículo 228, que en resumen dice que la elección del Presidente se hará por votación universal, directa y secreta y se proclamará electo el candidato que hubiese obtenido la mayoría de votos válidos, lo que en estricto sentido jurídico, Nicolás Maduro es presidente legítimo; sin embargo, respecto al artículo 223 del mismo precepto, nos dice que el Presidente es responsable de sus actos y del cumplimiento de las obligaciones inherentes a su cargo. Otro dato más dentro del mismo artículo, detalla que está obligado a procurar la garantía de los derechos y libertades de los venezolanos y venezolanas, así como la independencia, integridad, soberanía del territorio y defensa de la República, lo que entonces tiene un gran análisis interpretativo para saber si en efecto el Presidente ha cumplido con sus obligaciones base.
Realmente se está en una falta absoluta del Presidente en este momento como marca su artículo 233, anteponiendo que cuando se produzca la falta absoluta se procederá a una nueva elección universal y directa. Existen muchos supuestos dentro de la Constitución que como en muchas naciones, es el ordenamiento supremo, existe entonces la legitimidad legal de Maduro, por eso está convencido que no tiene validez lo que hace Guaidó, además de que sigue ostentándose como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de acuerdo al numeral 5, del artículo 236, así como el autorizado para declarar los estados de excepción y decretar la restricción de garantías, dictar previa autorización por una ley habilitante, decretos con fuerza de ley, así como convocar a la Asamblea Nacional a sesiones extraordinarias, o en su caso disolver la Asamblea Nacional en determinados supuestos.
En fin, hoy Venezuela está en un verdadero conflicto, estamos seguros que la ayuda y propósito humanitario, de manera muy particular,  siempre será prioridad. Sin embargo, como estudioso de la Ley, estoy convencido del respeto a la misma, se deberá actuar conforme a las leyes, tratados y acuerdos nacionales e internacionales, lo que a derecho corresponda, pero también estoy convencido, que la prioridad única y exclusiva es la salvaguarda de las personas, en todos sus aspectos. Por lo que culmino diciendo que los derechos humanos deben prevalecer sobre la Ley…

De Trump y el ejército europeo

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Esta semana se reunieron más de 60 líderes en Francia para conmemorar el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. Entre las personalidades presentes en el evento se encontraban Donald Trump, Angela Merkel, Justin Trudeau, Vladimir Putin y desde luego Emmanuel Macron. 

Como era de esperarse, Trump escribió una serie de tweets hablando sobre su visita y específicamente de como Europa, necesita empezar a protegerse a sí mismo, al ser Estados Unidos quien paga su protección militar a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). 

 Y al parecer Macron y Merkel decidieron hacerle caso, y ambos durante sus discursos, propusieron la creación de un ejército europeo para dejar de depender de EUA, a lo que Trump respondió: 

 

No sé que me sorprende más, que Trump se haya molestado porque tomaron su sugerencia o que en verdad hay una posibilidad que haya un ejército europeo. Cabe aclarar que no es la primera vez que se habla sobre esto, pues en los años cincuenta se intentó crear una Comunidad de Defensa Europea, que nunca entró en vigor. Y hace 3 años el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker también propuso algo similar por la tensión con Rusia. Más allá del tiempo, dinero y apoyo de los demás países, este ejército conlleva una gran significativa carga.

Que Alemania y Francia declaren que ya no pueden confiar en otros países, es un reflejo de la falta de fe que le tienen a Estados Unidos con Trump a cargo. Para Europa podría ser una oportunidad para tener una autonomía estratégica y una cooperación real entre los países miembros; sin embargo, esta solidaridad también puede causar inquietud entre distintas naciones, al ver a la Unión Europea como un nuevo poderío militar en la sociedad internacional. Al final, es una idea que va a muy largo plazo y puede que sea poco realista, pero pensar que fue generada por la tensión que hay entre los líderes de las potencias europeas con EUA, preocupa y abre paso a un nuevo orden global.