Rex Tillerson critica daños por corrupción en países de América Latina

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Previo a su viaje hacia la Ciudad de México, el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, criticó los graves daños que la corrupción causa en países de América Latina, por lo que hizo un llamado a combatirla.

“Debemos erradicar la corrupción en todas sus formas. Los Gobiernos ineficaces y corruptos dañan a los países: la economía sufre, la gente pierde la fe en las instituciones y el crimen aumenta”, aseguró Tillerson durante un discurso en la Universidad de Texas, en Austin.

Al hablar de temas como la crisis en Venezuela, el intercambio comercial y la cooperación energética, Rex Tillerson hizo énfasis en los daños concretos de la corrupción, además de celebrar que países latinoamericanos hayan tomado acciones para erradicarla.

“Los pasos recientes tomados contra la corrupción en Guatemala, Perú, la República Dominicana, y Brasil subrayan la importancia de atacarla directamente”, indicó Tillerson durante su intervención.

 Según fuentes de Departamento de Estado, el secretario de Estado estará esta noche en una cena en la residencia de la Embajadora de Estados Unidos en MéxicoRoberta Jacobson, donde estarán invitados varios líderes mexicanos sin identificar.

Previo a seguir con su gira, Tillerson se reunirá oficialmente con Luis Videgaray y pasado el mediodía lo hará con el presidente Enrique Peña Nieto.

Se prevé también que se confirme un paseo del funcionario estadounidense por el Zócalo de la Ciudad de México, además de la Catedral Metropolitana, en el marco de la segunda visita del secretario a nuestro país en el primer año del presidente Donald Trump.

Anuncian visita de Tillerson a México

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El secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, viajará del 1 al 7 de febrero a México, Argentina, Perú y Colombia y Jamaica del día 1 al 7 de febrero, en su primer viaje a Latinoamérica y el Caribe como jefe de la diplomacia de su país, informó hoy el Gobierno estadounidense.

Tillerson iniciará su periplo el 1 de febrero en Austin (EU), donde dará un discurso en la Universidad de Texas sobre las prioridades de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental y desde allí se desplazará a Ciudad de México.

En la Ciudad de México, el secretario de Estado se reunirá con el presidente del país, Enrique Peña Nieto, y su colega mexicano, Luis Videgaray, entre otros, para abordar las relaciones bilaterales y las prioridades de ambas naciones en la región y el mundo.

El día 3 de febrero, Tillerson volará a Bariloche (Argentina), donde tratará el tema de los intercambios científicos y prácticas conservacionistas en el Parque Nacional Nahuel Haupi.

Después, viajará a Buenos Aires para entrevistarse con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, y su homólogo argentino, Jorge Faurie, y revisar la agenda bilateral en materia de crecimiento económico y cooperación en seguridad.

El día cinco, Tillerson abordará en Lima los preparativos para la Cumbre de las Américas con su homóloga Cayetana Aljovín y el mandatario Pedro Pablo Kuczynski.

Al día siguiente seguirá hacia Bogotá, para analizar con su par, María Ángela Holguín, y el presidente Juan Manuel Santos temas de la agenda bilateral, tales como el incremento en la producción de cocaína.

Tillerson finalizará la gira el día 7 en Kingston, donde se reunirá con el primer ministro Andrew Holness y la ministra de Exteriores Kamina Johnson-Smith para examinar seguridad bilateral y regional, y cooperación energética.

#ElTalónDeAquiles: “Rom-Pom-Pom-Pom 2017”

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El silencio dignificante siempre ha sido mi arma en la adversidad, incluso cuando recibí oficialmente la noticia que Santa Claus no existía. En aquella fatídica reunión familiar, sólo alcancé a decir: “de todas formas, ya lo sabía”. Nunca me he dejado doblegar por las sorpresas que da la vida. ¿Quién podría seriamente creer que yo me hubiera tragado el cuento de que un viejo regordete, que viaja supersónicamente en un trineo volador jalado por renos, entregaba regalos a los niños que se portaban bien? Sin embargo, debo aceptar que sentí decepción. Esa conversación solo confirmó lo que ya sabía. Santa Claus no existe, y ese hecho provocó despecho.

Muchas navidades he pasado desde ese entonces. Varias las pasé compartiendo con familia y amigos tropicales, tal vez en alguna playa de mi querida Costa Rica; otras las pasé solo o acompañado deambulando por el frío invierno de Canadá. ¿Cómo olvidar a los amigos y amigas que me abrieron sus casas para rodearme de notas de piano y de niños en la nieve? Alguna vez también me perdí en Miraflores, sin saber qué diantres hacía yo inmiscuido en una noche buena peruana. Y aunque despotriqué contra Ciudad de México (CDMX) en 2016 por negarse a darme algo de lo que le pedí, también organicé posadas desde 2013, que fueron llenando mis apartamentos de trayectorias de vida. Poco importa si el epicentro fue Monterrey, CDMX, o Cholula, la consigna siempre fue compartir, celebrar.

Estas remembranzas me llevan al meollo del asunto de este Rom-Pom-Pom-Pom 2017: ¿Qué es el espíritu navideño? En el mundo capitalista en el que nos ha tocado vivir, para muchos la navidad es un momento para mostrar, por medio del consumismo compulsivo, el amor hacia los demás. Mientras más se compra, o mientras más caros sean los regalos, mejor. Para otros, es la excusa perfecta para embarcarse en un maratón de fiestas. Los kilos de más que aparecen en enero y las tarjetas de crédito al rojo vivo, no surgen por arte de magia. Comamos, bebamos, y gastemos sin parar: la navidad es una excusa para romper la dieta corporal y financiera. ¡Qué curioso concepto del espíritu navideño!

Aunque la mayoría piensa que la navidad es tiempo para dar, creo que, en mi caso, lo que ha hecho la diferencia entre las mejores navidades y las que no han sido tan buenas, es lo recibido. Me explico. Cuando hablo de recibir, me refiero a lo inmaterial, aquello destinado a convertirse en recuerdos que terminan adhiriéndose a nuestra historia personal. Además, se requiere de madurez y humildad para recoger. A algunos nos cuesta bajar “las defensas”, parar de buscar justificaciones racionales para los actos del prójimo, y simplemente dejarse llevar por el cariño desinteresado. En fin, y esto es lo más importante, es imposible recibir sin dar. Pero no es en navidad, sino a lo largo del año, que se da. Llámese amistad, solidaridad, humanidad, simplicidad, trasparencia, honestidad… poco importa. Navidad no es más que un momento en donde el común de los mortales decide dar, porque así nos lo mandata nuestras costumbres modernas. Naturalmente, se da más a aquellos de los cuales más se ha recibido.

Esta navidad he podido constatar la fortaleza y diversidad de mis jóvenes redes de nuevas amistades. Pareciera que, sin querer, he sembrado más de lo que supuse, lo cual me hace pensar que algo debo de estar haciendo bien. El cariño llega de todos los lugares y es una fuente de energía que me hace hoy declarar que Santa Claus no es un regordete volador, sino una idea abstracta que nos llama a dar y recibir desinteresadamente a lo largo de nuestra trayectoria de vida. Mientras pueda beber y envolverme en esas vibraciones, tendré suficiente espíritu navideño para acurrucarme en él, y para esparcirlo a mi alrededor. No es más que un acto de agradecimiento, pues, así como hay que dar para recibir, también hay que saber recibir para poder dar. ¡Felices fiestas!

Fernando A. Chinchilla

Cholula (México), diciembre de 2017

#ElNidoDelGavilán: “Los 32 invitados a la fiesta de Rusia”

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Definidas están las naciones que junto a la anfitriona Rusia disputarán la Copa del Mundo del 2018. 210 países en todo el planeta se disputaron los 31 puestos disponibles. Las eliminatorias como siempre llevan felicidad y tristeza a distintos equipos en las seis confederaciones del mundo.

Italia, el gran ausente, se perderá una Copa del Mundo desde 1958, Holanda, Chile y Estados Unidos cierran la lista de las grandes sorpresas que pocos esperaban que se quedarían fuera del torneo. Oceanía por segundo mundial consecutivo no tendrá un representante en el mundial.

CONCACAF      

Nuestra región del mundo será representada por México, Costa Rica y Panamá. Los canaleros irán por primera vez a una Copa del Mundo y anticipo que puede ser una de las sorpresas del mundial.

México dependiendo del grupo en donde le toque pudiera tener una actuación decorosa, mientras que Costa Rica no le veo con el potencial siquiera de pasar fase de grupos. Honduras quedó fuera en el repechaje contra un Australia muy limitado, demostrando el rezago futbolístico que aún se tiene y que en general el área de América Central retiene con excepción de Costa Rica y Panamá.

Estados Unidos, la tragedia de la CONCACAF, corta un proceso de gran desarrollo y con perspectivas de crecimiento. Nos perderemos a un chico muy talentoso como Christian Pulisic, 10 del Borussia Dortmund.

CONMEBOL

Sudamérica, la región con la competencia más encarnizada del mundo, será representada por Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y después de muchos años, por Perú.

Los primeros tres son garantía de hegemonía mundial dentro y fuera de la cancha, se espera mucho de este Brasil comandado por Neymar. Perú puede ser otra sorpresa del mundial. Chile es el gran ausente, una generación dorada, que tendrá que ser renovada para la siguiente Copa América. El campeón de Sudamérica pecó de optimista y en la última jornada perdieron todo contra Brásil. Paraguay, un equipo interesante pero que perdió muchos puntos de local que le costaron la clasificación. Los demás con papeles decentes pero insuficientes en un contexto de extrema competencia como CONMEBOL.

CAF

El continente africano sorprende a propios y extraños por los países que estarán en la Copa del Mundo que son Marruecos, Egipto, Nigeria, Túnez y Senegal tendrán la oportunidad de emular a Ghana y al mismo Camerún que han hecho memorables sus participaciones en este tipo de torneos. Equipos como Ghana, Camerún y Costa de Marfil, verdaderas potencias del futbol africano estarán ausentes tras la fase final de grupos. De los equipos africanos, Marruecos y Nigeria son los más fuertes en mi punto de vista. Sin embargo, Egipto tiene muchos años haciendo fuerza en clubes y en torneos continentales por lo que no se le puede dejar de observar.

AFC

Asia estará llevando nombres ya conocidos de la confederación. Japón, Corea del Sur, Australia, Irán, Arabia Saudita. De los 5 países, Corea del Sur e Irán me parecen los más fuertes y quienes vería en la fase de octavos. Arabia Saudita sorprende con su regreso, sin embargo, esta confederación del mundo viene una desigualdad terrible con una élite poderosa y una clase media casi inexistente. Siria y Uzbekistán estuvieron cerca de meterse, pero en general, Asia es una confederación muy predecible casi tanto como la CONCACAF.

UEFA

Europa, sede de los últimos 3 campeones del mundo, aparte de los recurrentes Alemania, Francia, Inglaterra, España y Portugal, también asistirán potencias emergentes como Bélgica, Polonia y Croacia, que buscan dar el do de pecho en el mundial teniendo el potencial para ello. Suiza, Islandia, Serbia, Suecia y Dinamarca completan el pelotón europeo.

Islandia, Suecia y Serbia para mi van a ser las revelaciones del torneo y quienes pueden romper las apuestas contra un favorito. De Europa me parece va a salir el próximo Campeón del Mundo, salvo Brasil no veo a ningún país del orbe al nivel de la élite de UEFA.

Ya con los grupos establecidos, podremos hacer pronósticos y un análisis de cada una de las 32 selecciones para determinar los favoritos a octavos de final del torneo.

#ElTalónDeAquiles: Hasta luego Venezuela

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Se cumplen varias semanas de movilizaciones contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro. En marzo, catorce países de las Américas solicitaron a Caracas liberar sus presos políticos, permitir la creación de un canal humanitario para luchar contra la escasez, respetar la autonomía del Parlamento, y establecer un calendario electoral. Al 15 de mayo, más de 30 muertos y de quinientos heridos eran el saldo provisorio de este nuevo ciclo de conflicto social.

La situación venezolana viene degradándose desde hace tiempo, en una inexorable pero certera descomposición de la llamada revolución bolivariana. La trama es la misma: el proceso revolucionario bolivariano se enfrenta a una guerra económica, a un golpe continuado y fascista al poder para imponer por la fuerza una contrarrevolución de derecha. O, dicho al revés, la oposición democrática continúa resistiendo el avance de la cubanización de Venezuela dirigido por una trasnochada revolución que es todo menos progresista. Polarización. Hoy, en Venezuela, las instituciones, en vez de distribuir el poder, lo concentran, y por ello su control se convierte en el mayor baluarte de este juego de ajedrez en donde no existe posible ganador.

La crisis empeoró a fines de marzo de 2017, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en manos del oficialismo, intentó adjudicarse las funciones del Legislativo, en manos de la oposición. Se comprueba así, según la oposición, el reino de una dictadura comunista disfrazada en el país. Además de solicitar que se reanudara el calendario electoral que preveía elecciones de gobernadores en 2016, se exigió entonces elecciones presidenciales anticipadas (las próximas están previstas para 2018). La oposición está envalentonada: siete de cada diez venezolanos no apoyan el gobierno de Maduro.

El Palacio de Miraflores (Casa Presidencial) reaccionó de tres formas. Primero, decretó medidas paliativas, como el aumento del salario mínimo mensual de 150,000 a 200,000 bolívares. Se trata de una medida cosmética, pues es Venezuela el país con la inflación más elevada del mundo (el FMI estima que para el 2017, será de 720%). Segundo, planteó la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, lo cual sorprende pues admite que la Carta Magna bolivariana de 1999 debe ser sustituida. Para la oposición, que sólo parece concebir la derrota como desenlace, esta “Asamblea Nacional Prostituyente” no es un chance para revertir el declive, sino un paso en la consolidación del golpe de Estado oficialista iniciado con la suspensión a la elección de gobernadores y el intento de anulación de poderes al poder legislativo. En fin, en medio de fuegos pirotécnicos diplomáticos dignos del chavismo en su apogeo, Venezuela anunció su separación de la Organización de Estados Americanos (OEA). Para Caracas, el ente practica, por medio de su defensa al régimen democrático, una inaceptable injerencia en asuntos soberanos internos.

Argentina, Bahamas, Barbados, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, EE.UU. Honduras, Jamaica, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, y Uruguay, solicitaron al Consejo Permanente de la OEA, desde el 26 de abril, una reunión de cancilleres de las Américas para evaluar la situación. En medio de varios esfuerzos y de mucha decepción, el ente no ha logrado concretizar la reunión (al 15 de mayo, se esperaba que la misma tuviera lugar el último día del mes). Claro, la salida de Venezuela de la organización está lejos de ser un hecho, no solo porque Maduro no puede tomar esa decisión, al menos no en el marco constitucional actual, sino también porque en los 24 meses que tarda el proceso, mucho puede suceder, incluyendo el colapso del gobierno.

Dos signos preocupantes, creo, sin embargo, deben ser resaltados. Primero, la OEA sigue siendo fiel a su persistente incapacidad a constituirse en foro político interregional. Aplicar el artículo 19 de la Carta Democrática Interamericana de nada ayudaría a Venezuela e impondría una auto-exclusión del organismo del escenario nacional (como le sucedió con el caso hondureño en 2009). Segundo, si bien lo sé, hay que evitar ser marioneta de intereses privados (sobre todo en marcos tan polarizados como el venezolano), y soy el primero en argumentar que el primer creador del chavismo fue la miope y egoísta élite venezolana del Pacto de Punto Fijo, que vendió un proyecto de “democracia representativa” que con costos fue tal, se debe tener la lucidez de aceptar que la situación hoy no está bien en ese país: por poco no hay división de poderes, la economía es hoy más dependiente que nunca del petróleo, y el respeto de los derechos de las minorías no parece estar garantizado. ¿Hasta luego Venezuela? Esperemos que no.

Fernando A. Chinchilla

Lima (Perú) y Cholula (México), mayo de 2017

Yo te vi, yo te vi robando

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Nos queda menos de un año de paz. Dentro de muy poco, tendrás que elegir entre los candidatos a la presidencia y serás atacado por intensas y agotadoras campañas electorales.

Durante esta temporada, tu mente será invadida por eslóganes, carteles, imágenes y cancioncitas que se quedarán rebotando en las paredes de tu memoria contra tu voluntad y a veces para siempre.

Quizá hayas notado que gran parte de la música y de las imágenes utilizadas por los políticos para empatizar contigo y tatuarse dentro de tu cerebro, en muchas ocasiones le pertenecen a personas que poco o nada tienen que ver con el proceso electoral.

Esto no es de extrañar, ya que es más difícil que recuerdes quién es Antonio Tarek, si su nombre llega a ti a través de una canción completamente original a que si lo conoces mediante un lamentable cover de la canción “Happy” de Pharrell Williams (probablemente así hasta recuerdes, como yo, que el candidato pertenecía al distrito 17).

Porque aunque hagan el ridículo y nos provoquen vergüenza ajena, estos spots se quedarán en nuestros recuerdos y quizá hasta los compartiremos con otras personas con el objetivo de burlarnos.

Ejemplos hay muchos: Omar Bernardino modificó la canción “Toma que toma” y Raúl García Ruiz hizo lo propio con “El Serrucho”, ambos con resultados repugnantes.

En Veracruz realizaron una alteración de la canción “Quiero que me quieras” de la película “Rudo y Cursi” sustituyendo la frase: “Yo te vi, yo te vi llorando” por: “Yo te vi, yo te vi robando” y la acompañaron de imágenes de Fidel Herrera.

Hasta a Ernesto Chavana le robaron su canción “El Rey de Tribal” para promocionar a Diego Leyva Merina, logrando la improbable hazaña de empeorar una canción ya de por sí horrible.

Y por supuesto, uno de mis casos favoritos: René Díaz González utilizando imágenes de la Rana René para su campaña electoral y después defendiéndose de las acusaciones con el “sólido” argumento de que su rana era diferente porque no tenía patas y el cuello era distinto al de Kermit The Frog de Estados Unidos a la que, por cierto, el candidato se refirió como la rana Kevin.




Debo decir que esto no es exclusivo de México. En España, el partido conservador (PP) utilizó la canción “La Trampa” de Manu Chao. En Francia, Sarkozy hizo uso de “Kids” de MGMT. En Argentina, se colgaron carteles con fotografías de Messi y Maradona acompañados de mensajes políticos y en Perú Carmen Lozada se añadió descaradamente como una más de las Chicas súper poderosas.

Derechos de autor, productores, artistas, intérpretes, derechos de imagen, derechos marcarios y un largo etcétera, son pisoteados por los intereses de la clase política.

Me parece que lo anterior tiene relación con el impacto que el internet ha causado en la manera en que percibimos las creaciones artísticas. Hoy, de forma inmediata y excesivamente sencilla, todos podemos acceder a casi cualquier canción, película, pintura, fotografía, etcétera y realizar modificaciones a ellos tampoco es muy complicado.

Esta simplificación en el acceso al trabajo de otros, de ninguna manera significa que los derechos de autor hayan dejado de ser violados; incluso los memes que llevas en tu celular vulneran derechos de terceros. Que muy pocos hayan mostrado interés en iniciar acciones legales en contra del uso, modificación y difusión no autorizadas de sus trabajos, es algo muy diferente.

Quienes elaboran las campañas políticas y participan en su difusión, están también inmersos en este nuevo contexto cultural y por ello, cada vez es más común ver que los políticos no sólo hagan uso de obras ajenas sin contar con el debido permiso de los titulares de derechos, sino que a veces hasta se atrevan a alterarlas, o bien, que utilicen la imagen de cualquier figura pública para los fines que consideren convenientes.




Porque este acceso simplificado, no sólo permite que los trabajos de otros sean utilizados para hacer chistes o bromas, sino que muchas veces se usan también para difundir mensajes ideológicos.

Lo anterior, no es un acto exclusivo de la clase política. Precisamente esta semana Matt Furie, creador de “Pepe la Rana” decidió dejar de dibujarla (la asesinó dentro del comic) porque ésta comenzó a ser utilizada por grupos de extrema derecha y supremacía blanca en Estados Unidos, sin que el autor tuviese control alguno y sin que parezca haber explicación aparente de dicha circunstancia

Controlar a los ciudadanos en internet y el uso que hacen de los trabajos artísticos de alguien más, no ha sido una labor sencilla. Podría decirse que sigue siendo uno de los principales retos actuales, al grado en que se ha generado modelos de protección a los derechos de autor muy diferentes como Creative Commons.

Sin embargo, creo que más allá de los ciudadanos comunes, es relevante señalar que resulta absurdo que quienes aspiran a legislar o a formar parte de la administración pública, no tengan conocimiento ni respeto por los derechos de terceros. Inmensa ironía que nos inviten a confiar en ellos para garantizar el estado de derecho, auxiliándose precisamente con violaciones de derechos.

No ignoro que existen asuntos mucho más graves y delicados en el proceder de los políticos en campaña pero no por ello deberíamos ignorar esta vergonzosa contradicción.

Entonces sugiero algo muy sencillo: Denuncia a los candidatos que hagan este tipo de payasadas, vía Twitter o cualquier otro medio que tengas al alcance para contactar a los titulares de derechos, tal y como se ha hecho en otros países. Después de todo, si los políticos nos van a hostigar por meses con sus espantosos trabajos mal hechos y robados, nosotros podemos hostigarles haciéndoles pagar las consecuencias de ello.

Aunque haya asuntos más urgentes en la agenda, en este sí puedes intentar hacer algo sin necesidad de un gran esfuerzo.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

 

El Fracaso de la Izquierda: Latinoamérica

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Durante la década de los 90´s el mundo se encontraba dividido por dos grandes bloques que se repartían y pugnaban la hegemonía política: el Capitalismo y el Comunismo, pero la disolución de grandes potencias comunistas como lo fue la URSS arrinconó la ideología socialista-comunista, y apartada de los reflectores políticos, se mantuvo ausente, casi inexistente, creyéndose finiquitada.

Por el otro lado una vertiente del capitalismo, que data sus inicios en los 80´s, propuso una formula distinta al sistema político como solución a sociedades modernas y cambiantes que la nueva revolución tecnológica transformó a finales del siglo, logrando posicionarse en cada rincón del mundo occidental con marcada tendencia económica, social y política: el Neoliberalismo.

Y cuando el mundo convergía hacia una nueva y prospera época de bienestar el sistema económico colapso a finales del siglo XX, dejando expuesto las debilidades de esta corriente económica, forjando inconformidad social y cuestionamiento de la eficiencia del Neoliberalismo en Latinoamérica, alentando un cambio en el panorama político que enmendara las fallas que el capitalismo había dejado a su paso.

La llamada izquierda política, el Socialismo, resistió el avasallante crecimiento del Neoliberalismo Latinoamericano hasta su colapso sistémico con las crisis de sus principales exponentes –México 1994; Brasil 1999; Argentina 2001/2002– propiciando una revolución sociopolítica que intento alejarse de los efectos negativos del Neoliberalismo y cómo un efecto dominó, la izquierda se esparció por toda América Latina, con tal rapidez dentro del periodo de una década, similar a una epidemia ideológica propagándose por toda la región, la llamada Marea Roja o en palabras del periodista Larry RohterNew York Times-, una Marea Rosa, al no verse influenciada con tendencias extremistas del Comunismo y acercarse más a un sistema Social-Demócrata, es decir, un Socialismo más light.




Un movimiento sociopolítico, nombrado por algunos expertos como el Socialismo del Siglo XXI, aunado a una serie de eventos que marcaron el inicio del período izquierdista, dieron cabida a la constitución de la Izquierda como la principal fuerza política hegemónica de toda la región, y como reacción en cadena, el fantasma del Socialismo –en palabras de Karl Marx– se propagó a lo largo del continente, Hugo Chávez en Venezuela (1999), Ricardo Lagos en Chile (2000), Lula da Silva en Brasil (2003), Néstor Kirchner en Argentina (2003), Tabaré Vázquez en Uruguay (2005), Evo Morales en Bolivia (2006), Rafael Correa en Ecuador (2007), Fernando Lugo en Paraguay (2008) y Ollanta Humala en Perú (2011).

Toda Latinoamérica se repartió entre partidos de ideas marxistas o similares. Creando un conglomerado geopolítico, sin precedentes, fortificando y estrechando las relaciones comerciales, económicas y políticas entre los países latinos.

El auge izquierdista de Latinoamérica se vio acompañado de un amplio crecimiento económico y un gran desarrollo social en todos los países que alinearon su postura a la tendencia política, pero este apogeo debe su razón de ser a dos factores: 1) la alta demanda del mercado mundial de materias primas, petróleo principalmente, y al 2) fracaso sistémico del Capitalismo.

Y así como su rápida propagación, el final de la izquierda llegó velozmente, la caída de los petroprecios y los abundantes casos de corrupción, liquidaron el desarrollo de los países y crearon en las sociedades un hartazgo social con individuos apolíticos y antisistémicos, cansados de una economía fallida y gobiernos de ideologías carentes.

Concluyendo que el crecimiento económico que los países alcanzaron durante la primera década del siglo XXI, no se debe a que los gobiernos latinoamericanos hayan adaptado una postura populista, sino que el crecimiento mismo creo las condiciones ideales para el aumento de regímenes con dicha personalidad, similar a una moda, con la finalidad de integrarse a la ola de beneficios que la tendencia produjo.

Por lo que el decremento económico de toda la zona y los fuertes golpes que ha sufrido la izquierda en los últimos años: la muerte de sus principales defensores, Chávez y Castro, la perdida de la hegemonía política de la zona, reelecciones frustradas (AMLO, México 2006/2012), crisis económicas (Hipotecaria 2008), casos de corrupción (Lula da Silva/Dilma Rousseff, Brasil; Cristina Fernandez de Kirchner, Argentina), han sido los parteaguas del desplome de la marea ideológica.




Dejando a su paso concluida una etapa de fugaz beneficio y un sinfín de interrogantes e inquietudes del futuro que le espera a esta región, de potencial mal aprovechado y esclavizado por las grandes potencias que, de algún modo, se favorecen manteniendo a Latinoamérica en limitado desarrollo.

En la actualidad, el cambio de postura, el fracaso de la izquierda, ha quedado muy claro, la mayoría de los países que hace no más de diez años poseían gobierno populistas (Imagen) han puesto en la mira distintos horizontes políticos dejando atrás posturas ideológicas de carácter populista y centrando sus políticas públicas en tendencia más conservadoras, intentando aminorar los efectos negativos que el fantasma izquierdista causó.

Y exponiendo ante el mundo entero, que una vez más, un gobierno con personalidad socialista, carece de lo necesario para posicionarse como una potencia mundial por tiempo indefinido.

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Segunda vuelta electoral

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El presidente Peña le tiene pavor a las mayorías porque intuye que no se realizarán alrededor del PRI. Por esto, alegando que ya no es tiempo de hacer los cambios electorales requeridos (¿en qué pensaba cuando era tiempo? ¿en una hegemonía pasada y olvidada del PRI?) se pronunció en contra de la segunda vuelta electoral, ya que según él “sólo construye mayorías de forma ficticia”.

 




Prefiere un presidente que tenga que enfrentar la ingobernabilidad que resulta de recibir el 30% de los votos expresados, que corresponden a menos de 20% de los votantes totales) que la madurez política que se forja a través de consensos preelectorales obligados por una segunda vuelta cuyo objetivo es construir una mayoría que otorgue legitimidad y por la tanto gobernabilidad.

Argumenta que logró acuerdos sin tener mayoría, a través del Pacto por México, pero no aclara cuanto le costó al país este consenso partidista, asentado en una corrupción que enmarcó la totalidad de su sexenio.

Gustavo Madero y Jesús Zambrano podrán contestar esta pregunta. No aclara que se desbarató este consenso cuando se acabó el cemento que lo mantenía artificialmente unido.

Afirma que la segunda vuelta “no es el mejor modelo para asegurar la construcción de mayorías”, pero no propone alternativas, porque en las democracias verdaderas, no se usan las armas que usó para establecer el Pacto por México.

Rechaza la segunda vuelta electoral en base a malos ejemplos como el caso peruano. Olvida la mayoría de las democracias occidentales que se apoyan en esta herramienta para darle solidez a sus regímenes electos, por lo menos durante el periodo constitucional que les corresponde.

 




¿Puede él alegar solidez constitucional? Faltando dos años para terminar un mandato cuestionado adentro y afuera por tantas manifestaciones evidentes de una corrupción incontrolable, porque permitida desde el más alto nivel de la Nación. ¿Reclamó en esta misma entrevista la corrupción de Javier Duarte? Solamente estipuló que tendrá que rendir cuentas. ¿Lo condenó? Nunca.

Sus cuatro mosqueteros del nuevo PRI copiaron su ejemplo como gobernador del Estado de México y llegaron a la conclusión que todo era permitido. ¿Quién sabe si lo superaron? Todavía no llega a la superficie la extensión del daño causado en el Estado de México durante su sexenio.

El presidente defiende un régimen moribundo, en lugar de encabezar los esfuerzos en búsqueda de nuevos caminos. Su legado significará probablemente el fin del régimen actual. Ojalá la renovación sea electoral y no violenta.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

PAZ EN COLOMBIA: ¿COLOMBIA EN PAZ? EL CONFLICTO ARMADO EN SU PRIMERA FASE

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El 23 de junio de 2016 se firma en la Habana, Cuba, el cese al fuego entre el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).

¿Estamos siendo testigos del fin de un conflicto armado interno de más de medio siglo de existencia (54 años para ser exactos)? Para entender el significado de dicho acuerdo, conviene recordar las raíces históricas del conflicto y hacer un repaso de las intentos (abortados y “exitosos”) para alcanzar la paz en Colombia.

Solo así podremos evaluar sus prospectos de éxito. Naturalmente, esta labor no se puede realizar en un corto artículo de opinión, por lo que dedicaré varias columnas al tema. Este mes muestro las particularidades históricas de la primera fase de este conflicto. Más adelante, revisaré los obstáculos a la paz, analizaré la historia de este proceso, y disertaré sobre sus probabilidades de “exito”.

Las particularidades del conflicto armado colombiano

Durante la Guerra Fría, se desarrolla en el “Tercer Mundo” lo que se identifica como “Guerras de Baja Intensidad”. Se trata de enfrentamientos militares entre grupos armados patrocinados por las superpotencias – los Estados Unidos (EEUU) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) – y Estados soberanos, pero cuyos efectos se limitan a nivel local.

Para algunos, estas son guerras idealistas, sobre todo si se compara con la violencia étnica, la cual parece a primera vista irracional (los genocidios en la antigua Yugoslavia y Ruanda son dos claros ejemplos al respecto), y a la “narco-violencia”, alimentada supuestamente por la codicia y el egoísmo individual de criminales que buscan enriquecerse a toda costa.




En los “años dorados”, señala la versión romántica del guerrillero asociada al Che Guevara, se defendían ideales progresistas solidarios ligados entre otros a la justicia social.

En América Latina, la mayoría de esfuerzos revolucionarios fueron de “izquierda” (contra dictaduras “de derecha”), aunque también hubo esfuerzos contrarrevolucionarios, es decir de grupos armados apoyados por la derecha, que se levantaron contra gobiernos de izquierda ajenos a la definición convencional de democracia. Esta imagen es, por supuesto, reduccionista.

Se ignora, por ejemplo, que en la mayoría de los casos latinoamericanos, la URSS no tuvo un rol directo en el expansionismo revolucionario (la influencia de Fidel Castro es más significativa). Además, esta imagen desatiende factores internos como pobreza, injusticia, desigualdades, y represión, que han alimentado legítimamente reivindicaciones sociopolíticas en la región.

En fin, desconoce que movimientos revolucionarios de izquierda iniciaron guerras contra gobiernos de centro-izquierda elegidos democráticamente, como lo hizo Sendero Luminoso en el Perú. Es decir, cada actor armado en América Latina es particular, y en ese sentido, los actores armados colombianos no son la excepción.

Las FARC no fueron, al menos en sus inicios, una guerrilla ideológica con un universo conceptual claro y un proyecto alterno de sociedad. Al contrario, son el prototipo de la guerrilla campesina que nace como grupo de autodefensa, y cuyo ideario ideológico es definido por primera vez en los años 1970s.

Además, las FARC nunca recibieron grandes sumas de dinero de patronos externos, sino que desde un inicio financian su esfuerzo de guerra de manera interna, principalmente por medio de la extorsión, los secuestros, y el pago de peajes o cuotas. El conflicto en Colombia es entonces “diferente”, pues no obedeció a factores geopolíticos internacionales.

Además, el esfuerzo revolucionario nunca se hizo en contra de una dictadura, sino más bien contra el Frente Nacional, un régimen que si bien no era democrático en el sentido liberal del término, tampoco cuadraba con el autoritarismo tradicional latinoamericano. Y a partir de 1991, la lucha fue contra lo que muchos expertos coinciden en definir como una democracia representativa.

La transformación del conflicto armado colombiano a través del tiempo

La violencia política en Colombia solo se entiende si se enmarca en un contexto histórico que, para los efectos de este ensayo, ubicaré en el periodo conocido como “La Violencia”, una guerra civil entre los partidos Liberal y Conservador que se desata oficialmente en abril de 1948, con el homicidio del José Eliecer Gaitán (líder del Partido Liberal para las elecciones de 1949).

Asesinatos, agresiones, persecuciones, y otros, son parte de ese marco de violencia perpetrado por paramilitares, reclutados por los conservadores, para defender el gobierno de Mariano Ospina Pérez (1946-50) ante la inestabilidad creada por “el Bogotazo” (turbas populares generadas por el asesinato de Gaitán).

Para poner fin a “La Violencia”, liberales y conservadores acuerdan en 1956 la creación del “Frente Nacional” (el cual entra en vigencia en 1958), un pacto que distribuye equitativamente los puestos administrativos estatales entre ambos partidos (Poderes Ejecutivo, Legislativo, y Judicial) y determina previamente los resultados electorales (alternancia entre los dos partidos tradicionales) durante 16 años (1958-76).

El acuerdo permitió poner fin al único gobierno que ha llegado al poder en Colombia por medio de Golpe de Estado en el siglo XX, el del General Gustavo Rojas Pinilla (1953-57), respetando la despolitización de la policía por él iniciada y la desmovilización de algunas de las guerrillas liberales activadas durante “La Violencia”. Pero el pacto también generó resistencia.

En 1962, el gobierno de Guillermo León Valencia (1962-66) atacó una de las “Repúblicas Independientes” (que no reconocían la autoridad estatal), bajo control de una comunidad de campesinos que se habían negado a entregar las armas, y que se habían refugiado en esa zona para escapar del acoso de las autoridades. Este es el inicio de ataques destinados a “pacificar” el país y a extender el imperio de la ley del Estado colombiano en su territorio.

En 1964, estos grupos se reagruparon en el denominado “Bloque Sur”, y en 1966 se convirtieron en las FARC. Un origen igualmente contestatario ante el Frente Nacional tiene el Movimiento 19 de Abril (M-19), una guerrilla urbana que se levantó en 1974 ante el “fraude electoral” cometido en 1970 sobre el General Rojas Pinilla (candidato presidencial que perdió frente al del Frente Nacional).

Comunidades indígenas también se armaron en 1984 para defenderse de los ataques de militares, terratenientes, Gobierno, y otros grupos, creando el Movimiento Armado Quintín Lamé (MAQL). Orígenes más ideológicos tienen el Ejército de Liberación Nacional (ELN), un grupo fundado en enero de 1965 por sacerdotes armados (Teología de la Liberación) y estudiantes universitarios recién llegados de Cuba (adeptos al “foquismo” del Che), y el Ejército Popular de Liberación (EPL), una guerrilla originalmente maoísta, fundada en julio de 1967, que en 1975 viró hacia la línea marxista-leninista. Pero estos modelos “socialistas” sirvieron, en el mejor de los casos, tan solo como marcos de referencia.

Sin el afán de adentrarnos en la minucia de las diferencias ideológicas de las guerrillas, deseo destacar que otros fenómenos de igual importancia para explicar la violencia en Colombia han quedado por fuera de este análisis, como lo son el financiamiento, por parte de las élites agrarias (con el entrenamiento del Ejército), de grupos de autodefensas (o paramilitares), y el surgimiento de una élite económica rural ligada al florecimiento del narcotráfico (que luego se reagrupó en los Carteles de Medellín y de Cali).

La conjunción de todos estos factores hacen que la década 1980 sea especialmente violenta en Colombia, con cinco grupos guerrilleros activos luchando contra el Estado (en esa época el país se gana la reputación de ser un “laboratorio guerrillero”), paramilitares atacando a las guerrillas, y dos carteles de droga luchando entre sí, contra el Estado, y contra las guerrillas.

El clímax de este cuadro se alcanzó a finales de la década, cuando cuatro aspirantes presidenciales, Jaime Pardo Leal (Partido Unión Patriótica), Bernardo Jaramillo Ossa (sustituto de Pardo Leal), Luis Carlos Galán (Partido Liberal), y Carlos Pizarro Leongómez (Alianza Democrática M-19) son asesinados.

Colombia está al borde del colapso, y probablemente en parte gracias a ello, se abre una oportunidad para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que permite, entre otros, eliminar los rezagos del Frente Nacional.

Procesos de Paz de Colombia (primera parte)

Durante esta primera fase del conflicto armado (1962-90), se llevan a cabo dos procesos de paz. El primero, liderado por el Presidente Belisario Betancur (1982-86) es severamente criticado, pues se señala que consistió en un cese al fuego sin punto de llegada. Fue como detener el enfrentamiento armado en la teoría (lo cual además no sucedió en la práctica), sin discutir los términos de la paz.

El proceso, que se alarga por tres años, termina abruptamente en 1985, con la trágicamente recordada toma del Palacio de Justicia por parte del M-19. El ejército contraataca y produce un baño de sangre en donde mueren 98 personas, entre ellos once magistrados.

El segundo proceso tuvo lugar durante el Gobierno de Virgilio Barco (1986-90), y produjo la desmovilización de tres movimientos guerrilleros. El M-19 firmó un acuerdo de paz el 26 de abril de 1990, el EPL lo hizo el 16 de mayo (una parte del grupo rehusó a desmovilizarse), y en mayo de 1991, se llega pacta con el MAQL.

Se aprobó, con participación de los exguerrilleros desmovilizados, la nueva constitución política, que entró en vigencia en 1991. Pero el ELN y las FARC-EP no participaron en ese proceso. Conversaciones adicionales entre estos dos grupos y el Gobierno de César Gaviria (1990-94), tuvieron lugar en Caracas (Venezuela) y en Tlaxcala (México) en 1991 y 1992. El ELN se fragmentó y un acuerdo de paz con un sector del mismo, la denominada “Corriente Renovación Socialista” es alcanzado el 9 de abril de 1994.

Dos son los elementos que deseo rescatar aquí. Por un lado, las FARC-EP y el ELN, las guerrillas más antiguas de Colombia, han siempre sido reacias a negociar. De ahí el valor del acuerdo recientemente alcanzado en la Habana. Por el otro, el conflicto armado colombiano entra a inicios de los años 1990 en una segunda fase.

Los paramilitares crecerán y fundarán las “Autodefensas Unidas de Colombia”; las FARC-EP entran en un nuevo proceso de expansión vinculado a su incursión en la economía del narcotráfico (eso es lo que la “historia oficial” reza), y el ELN, junto a los rezagos del EPL, continúan en actividad.

Se trata de un contexto de “paz fragmentada”, es decir de un marco en donde se logró el tan ansiado cese al fuego definitivo con tres guerrillas menores, pero en donde los dos grupos revolucionarios históricamente más importantes de Colombia, el ELN, y las FARC-EP, se levantaron más fuerte que nunca. A este nuevo marco es al que le dedicaré mi atención en la próxima entrega de esta columna.

Fernando A. Chinchilla
Ciudad de México (Julio 2016)

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Los fondos “Buitre”: Cómo beneficiarse de un default

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La inversión en papeles de deuda, ya sea privada o gubernamental, es la manera más segura de invertir recursos, sin embargo, existe la posibilidad de que el emisor del bono incumpla con el pago de intereses o capital. Para cualquier tenedor de deuda de una empresa o país con riesgo de impago o posibilidad de quiebra resultaría peligroso mantener dicha inversión y podría optar por deshacerse de ella. Es en este momento donde inversionistas institucionales, conocidos como fondos “buitre”, buscan sacar provecho de empresas con problemas financieros.

Este tipo de fondos de riesgo compra bonos de compañías o gobiernos inmersos en problemas financieros que puedan caer en default o incluso puedan declararse en quiebra en el futuro cercano.

Este tipo de fondos de riesgo compra bonos de compañías o gobiernos inmersos en problemas financieros que puedan caer en default o incluso puedan declararse en quiebra en el futuro cercano. Los gestores del fondo buscan en el mercado secundario a los tenedores de los bonos de emisores sin liquidez y compran dichos instrumentos a un precio de descuento, que generalmente oscila entre el 20% ó 30% del valor nominal del bono. Posteriormente toman instancias legales para exigir al emisor el pago del 100% del precio del mismo, obteniendo así un rendimiento atractivo entre el precio de compra y el de reclamo.

Los “buitres” obtienen bonos “baratos” para después cobrarlos al total de su valor nominal, obteniendo en algunos casos, ganancias de hasta 400%.

En otras palabras, los fondos buitres compran deuda a tenedores que temen no recuperar su inversión, y que por lo tanto venden sus bonos a un precio sumamente inferior al cual fueron adquiridos. De esta manera los “buitres” obtienen bonos “baratos” para después cobrarlos al total de su valor nominal, obteniendo en algunos casos, ganancias de hasta 400%.

Un ejemplo sencillo del funcionamiento de los distressed debt funds, como también se les conoce, sería el siguiente: la Empresa A coloca bonos en el mercado con valor nominal de $100 a pagarse en 10 años, los cuales son adquiridos por múltiples inversionistas. Sin embargo al paso del tiempo la empresa ve un deterioro en sus finanzas y enfrenta poca liquidez, lo cual pone en riesgo el pago de dicha deuda. Por lo tanto, los inversionistas al tener riesgo de no poder recuperar su inversión venden dichos bonos a un precio inferior al cual lo compraron, con la finalidad de minimizar su pérdida, o al menos recuperar parte de su inversión. Así es como el fondo X, adquiere por parte de los inversionistas la emisión de deuda a tan sólo $50 por bono, para posteriormente entablar un juicio legal que reclame el pago por parte de la empresa A al valor original del bono de $100. Así, el fondo obtiene un rendimiento de 100% al cobrar cada bono a $100. Aún y cuando la empresa emisora efectúe un pago menor al valor original de cada papel, el fondo X obtendrá una ganancia por cualquier cantidad arriba del precio de compra de $50.

Actualmente los fondos buitre más grandes y agresivos son Elliott Management Corp y Aurelius Capital Management, quienes se han visto envueltos en litigios contra los gobiernos de Argentina y Perú, y compañías como General Motors y la regiomontana Vitro, entre otras.

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Martínez, C. Núñez, M. (2013) Vitro vs acreedores, Expansión, marzo 15, año 44, número 1111.
Sagastizabal, R. (2011) ¿Qué son los fondos buitre? Recuperado el día 11 de junio de 2013 de: http://www.politicapress.com/2011/12/%C2%BFque-son-los-fondos-buitres/

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”