Demanda Alonso Ancira a AMLO por difamación

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Esta mañana, el presidente de la República comentó que Alonso Ancira de Altos Hornos lo demandó por difanación, ya que fue mencionado en la información que se dio a conocer del caso Odebrecht.

Durante su tradicional conferencia de prensa matutina de este lunes, el titular del ejecutivo federal aseguró que el señor de Altos Hornos de México, Ancira, presentó una demanda, “por la misma situación está en su derecho, pero tenemos pruebas de que él vendió la planta de fertilizante a un sobre precio calculado en más de 200 millones de dólares“.

El presidente continuó: “Y tenemos pruebas de la relación estrecha de este señor con los que tomaron la decisión de adquirir esa planta, entonces no es un pleito yo no me peleó con nadie, yo no tengo enemigos ni quiero tenerlos, tengo adversarios y como presidente de México tengo que cuidar el patrimonio de los mexicanos“.

Pues de que dice que lo estoy difamando, porque aquí se menciona el caso en las mañaneras, la verdad que yo he denunciado este caso desde hace muchos años, desde que se firmó lo que pasa es que hay como amnesia, desde que se firmó el llamado Pacto por México, (…) ahí se acordó lo de la planta de fertilizantes, comprar la planta de fertilizante que llevaba 15 años sin uso, era una planta chatarra, porque hicieron el acuerdo arriba, entonces pagaron un sobreprecio estimado en 200 millones de dólares, con decirles que fui a la planta, hice un video, ahí está en las redes en uno de los videos“, comentó al ser cuestionado sobre qué dice la denuncia.

Por último recordó el amparo que ganó Lozoya que dejó sin efecto el aseguramiento de una de sus propiedades; al respecto Obrador comentó que cualquier ciudadano tiene derecho de acudir a instancias judiciales, pero “eso no significa que esté concluido el proceso“.

Respecto a este tema, finalizó comentando: “Yo creo que con lo que ha informado, con lo que dio a conocer pues es más que suficiente, hay todavía algunas cosas que faltan, pero nunca se había presentado una denuncia con tanto rigor y señalamiento puntual de presuntos delitos, y de presuntos responsables“.

Con información de Noticieros Televisa

Hubo presiones económicas en 5 reformas más.-Monreal

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Ricardo Monreal, líder de la fracción de Morena en el Senado, aseveró que además de sobornos a legisladores de Oposición para aprobar la reforma energética, también los hubo para aprobar cinco reformas más, entre las que se encuentran las reformas educativas y fiscal.

Señaló que si bien no cuenta con elementos para señalar a ex legisladores de manera específica, le consta que hubo presiones económicas fuertes para aprobar las reformas.

Monreal votó en contra de las modificaciones constitucionales y denunciaron las presiones de sectores interesados en ellas, aunque omitió dar nombres.

El coordinador de Morena en el Senado consideró que aún hay mucha tela por cortar, luego de que el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, revelara que el Gobierno federal pagó sobornos por más de 52 millones de pesos a legisladores del PAN para aprobar reformas del Pacto por México.

Cuestionado sobre los señalamientos en contra del ex Secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú y de su esposa por su presunta relación con el caso Odebrecht, dijo que no cree que sean ciertas, pero en caso de haber pruebas deben ser investigadas.

 

 

(Con información de El Norte)

Revela Lozoya que entregó sobornos a panistas

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El ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, reveló al Gobierno de México que en 2014 pagó sobornos por 52 millones 380 mil pesos a legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), para que aprobaran reformas del Pacto por México.

De acuerdo a lo que revela hoy el periódico Reforma, Lozoya ha dicho que el entonces presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, encabezan directamente la estrategia. Videgaray le solicitó a Lozoya, enviar 6.8 millones de pesos a Ricardo Anaya.

Anaya en esa entonces era presidente de la Cámara de Diputados, momento en el que se discutió la reforma energética del 2013 a marzo del 2014, y en mayo de ese año asumió el cargo de secretario general del PAN.

El dinero, señaló Lozoya, habría sido entregado el 8 de agosto de 2014 a una persona cuya identidad no ha sido precisada, aunque el ex director de Pemex afirmó que hay dos números telefónicos con los que se tuvo comunicación para concretar la entrega.

Cabe mencionar que Anaya fue presidente del PAN de agosto del 2015 hasta diciembre de 2017, cuando fue designado candidato presidencial.

De acuerdo a la versión de Lozoya, entre el 11 de diciembre de 2013 y el 21 de abril de 2014 envío 52 millones 380 mil pesos a legisladores federales del PAN a través de terceros.

Aparte de Anaya, otros panistas mencionados como destinatarios son los senadores Ernesto Cordero, ex coordinador de la bancada del PAN; Salvador Vega; los hoy gobernadores de Tamaulipas, Francisco García de Cabeza de Vaca, y de Querétaro, Francisco Domínguez, y José Luis Lavalle Maury, entonces presidente de la Comisión de Administración del Senado, además del secretario técnico de esa comisión, Rafael Caraveo Opengo.

(Con información de Grupo Reforma)

Viene Lozoya a ‘cantar’ moches a políticos

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El exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, quien probablemente estará llegando a México el día de mañana, negoció con el Gobierno federal su regreso y ofreció entregar al menos 12 videos de políticos y legisladores mexicanos que recibieron sobornos para aprobar la reforma energética y otras iniciativas propuestas por el presidente Enrique Peña Nieto.

Hoy el periódico Reforma revela que fuentes cercanas al caso aseguran que existen 16 horas de grabaciones en video de senadores, diputados y dirigentes de partidos políticos opositores que participaron en la reforma constitucional aprobada en “fast-track” en diciembre de 2013 en la Cámara de Diputados y en las negociaciones del “Pacto por México”.

De acuerdo a los testimonios, los pagos a políticos dados a cambio de que avalaran las iniciativas de Peña Nieto ocurrían en las oficinas de Lozoya en la Torre de Pemex, y en una sede alterna en la colonia Anzures, donde despachaba el exfuncionario.

Cabe señalar que durante la aprobación energética los principales negociadores de la Oposición en el Senado fueron los panistas Salvador Vega Casillas, Jorge Luis Lavalle y el regiomontano Raúl Gracia Guzmán, así como los actuales gobernadores de Querétaro, Francisco Domínguez, y de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Mientras tanto en la Cámara de Diputados quienes encabezaron las negociaciones fue el ex candidato del PAN a la Presidencia de la República en el 2018, Ricardo Anaya, y el diputado albiazul, Luis Alberto Villarreal, este último ha sido señalado en distintas ocasiones por ser el promotor del cobro de “moches” a estados y municipios a cambio de recursos.

Otros legisladores que participaron son los del Partido Verte Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar y Pablo Escudero.

Según el diario de circulación nacional, sus fuentes no confirmaron si todos estos legisladores recibieron pagos y si también había políticos priistas incluidos.

Cabe recordar, que en julio del 2017, la Fiscalía General de la República (FGR) giró una orden de aprensión contra Emilio Lozoya por lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho, por los depósitos que recibió del empresario Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México (AHMSA), por facilitar la venta millonaria de una planta chatarra.

Lozoya fue capturado en España en febrero de este año, y luego de un acuerdo con la FGR, el pasado 30 de junio, el priista aceptó ser extraditado.

De acuerdo a testimonios de personas allegadas, Lozoya regresa en el marco de la aplicación de un “criterio de oportunidad”, contemplado en el artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

Los testimonios sobre las revelaciones indican que en la trata del pago de sobornos resultan “clave” el chofer y el exsecretario particular de Lozoya, quienes habrían realizado algunas entregas de dinero.

(Con información de Grupo Reforma)

#ElTalónDeAquiles: “Los Siete Pecados Capitales de Enrique Peña Nieto”

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El cambio generacional es importante porque supone innovación. El refrescante (aunque limitado) “Pacto por México”, un acuerdo inter-partidario suscrito en diciembre de 2012, que permitió reformas estructurales en educación, telecomunicaciones, y energía, encarna el potencial de Enrique Peña Nieto (EPN) para renovar la política de su país, e ilustra también su fracaso. Pocos son los avances en los ejes de acción definidos en esa iniciativa: el fortalecimiento del Estado, la ampliación de derechos económicos y sociales (democratización político-económica), y la participación ciudadana en el diseño, ejecución, y evaluación de políticas públicas. El primer pecado capital de EPN, un error usual en la política mundial contemporánea, es haber defraudado las esperanzas de cambio de sus votantes. 

En efecto, como líder partidario, su figura acongoja. Su candidatura al frente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) es símbolo de una modernización fracasada. Siempre se podrá argüir que difícil es que una persona transforme sola estructuras internas que empezaron a ser erigidas noventa años atrás. Pero el sexenio 2012-18 es una suma de oportunidades perdidas para cambiar la avejentada y anacrónica cultura priista. “Casa Blanca”, el escándalo por la compra de propiedades por parte de la pareja presidencial, y que simboliza la inmortalidad de las arcaicas formas de hacer política, encarna el segundo pecado capital de EPN. Además de resucitar y perennizar un tema inscrito en el ADN del PRI corporatista -la corrupción- el caso recordó la prepotencia del PRI neoliberal. Nada malo hubo, según EPN: si el gobernante ofreció excusas… es por empañar “la credibilidad de la institución presidencial”. ¡Pues gracias!

La errática política exterior es su tercer pecado capital. Claro, desde que decidió mirar al norte, el México neoliberal de los años 1990s decidió dejar de ser uno de los países más ricos de América Latina para convertirse en el socio (requete) pobre de Norteamérica (reduciendo además a lo económico su mirada multidimensional internacional). Se acabaron las alianzas con los países andinos, la política autónoma hacia el Caribe y el rol de poder subregional en Centroamérica. Por supuesto, EPN no tiene vela en ese entierro, pero sí en cuanto a su fracaso en privilegiar, como lo prometió, el multilateralismo para disminuir la dependencia de Estados Unidos. A decir verdad, todos los presidentes de México desde Carlos Salinas son culpables de lo mismo. Lo que convierte hoy en capital este pecado, es el marco de la ascensión del presidente Trump. La repugnancia nacional y la vergüenza ajena ante el servilismo mexicano en el marco de la cuestión migratoria y de la renegociación comercial norteamericana, fue evidente. La popularidad de EPN nunca se levantará de los deslices diplomáticos cometidos entre 2016 y 2018. 

A nivel económico, un crecimiento anualizado de alrededor de 2% del Producto Interno Bruto (PIB) y el mantenimiento de la “estabilidad”, son a menudo mostrados como signos de éxito. Cierto es que el crecimiento del PIB mexicano a partir de 2014 es mayor que el de Latinoamérica, que el desempleo urbano abierto 2014-16 bajó en poco más de un punto porcentual, y que el salario medio real, aumentó. Pero los datos formales en un país en donde lo informal representa al menos 25% de la actividad económica son, en el mejor de los casos, parciales. Además, no solo México seguía siendo en 2017 uno de los países más desiguales de la región, sino que el número de pobres permaneció invariable durante el sexenio 2012-18 (43,6% de la población en 2016). Malgastar el potencial económico existente en México para implantar reformas progresistas tendientes a disminuir las desigualdades, es el cuarto pecado capital de EPN. Que alguien me explique por qué es un “éxito económico” dejar un país tan pobre como se le encontró.

La inseguridad ciudadana es sin duda una mancha indeleble de este sexenio, el cual inició con el loable objetivo de privilegiar la prevención sobre la confrontación. Se buscó así dejar de combatir al crimen organizado para esforzarse en disminuir la violencia colectiva que tanto aquejaba a la ciudadanía. Sin embargo, la realidad superó la ficción. Los 31,174 asesinatos cometidos en 2017 (la tasa fue de 25 homicidios por cada 100,000 habitantes) hacen de ese año el más mortífero de la historia del país. Peor aún, la tendencia en la violencia generada por los choques entre las autoridades policiales y militares, y los carteles de la droga, sigue siendo hoy, a la alza. El quinto pecado capital de EPN es cuantificable: los homicidios ascendieron en marzo de 2018 a 104,583, superando así los 102,859 registrados durante el sexenio de Felipe Calderón, durante el cual se desarrolló la infame “Guerra contra el Narcotráfico”.

Con la torpe gestión de la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, su sexto pecado capital, EPN hizo exactamente lo contrario a lo firmado en el “Pacto por México”. En vez de reforzar el Estado, extirpó todo amago innovador. En vez de promover la democracia, repitió una hipótesis cuya veracidad fue categóricamente desmentida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): no es cierto que policías corruptos hayan entregado los estudiantes a grupos criminales, quienes los habrían incinerado en un basurero. Esta mentira perpetúa el manto de impunidad que protege a los culpables. En vez de suscitar la participación ciudadana en la formulación de políticas públicas, Ayotzinapa muestra la importancia que EPN dio a la transparencia, la imputabilidad política, y la vigencia del Estado de Derecho: ninguna.

El séptimo pecado capital de EPN, que lo sintetiza todo, es el haberse constituido en el reproductor de los vicios del pasado en vez de convertirse en el arquitecto de las aspiraciones de futuro. En una encuesta publicada en agosto de 2018, el 66,8% de la población desaprobó su gestión, mientras que tan solo 21,2% la aprobó. ¿Qué esperar dados los antecedentes aquí expuestos? México llega al desenlace de un interminable sexenio que la mayoría desea olvidar. Que la guerra contra Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se detenga. Es tiempo de suspirar y respirar, aunque sea por unos cuantos minutos. 

Fernando A. Chinchilla

Nuakchot (Mauritania), noviembre de 2018

PRI plantea gobierno de coalición en NL

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Para que el Ejecutivo tengo la opción de impulsar agendas en conjunto como uno o varios partidos en el Congreso, el PRI propondrá crear la figura de Gobierno de Coalición en el Estado.

Al no haber una mayoría absoluta en el Legislativo y con un Gobernador independiente, este régimen le permitirá hacer equipos con diputados de diversas bancadas para aprobar temas e incluso nombrar en conjunto a los integrantes del Gabinete, previa consulta ciudadana.

La propuesta del diputado Álvaro Ibarra plantea modificaciones a la Constitución local para homologarla con Federal y dar al Legislativo la tarea al elaborar y aprobar el convenio de trabajo.

“Es una disposición que cambiará la forma de gobernar y legislar en el Estado“, señalo el legislador tricolor.

Nuevo León por primera vez es g0bernado por alguien postulado por la vía independiente, tenemos por primera vez un Congreso con ocho fuerzas políticas, donde nadie tiene una mayoría absoluta, lo que resulta de manera natural que los consensos entre el propio Congreso y con el Poder Ejecutivo no sean los mejores o mas rápidos”.

La figura de Gobierno de Coalición en México surgió con la reformas a la Constitución federal en 2014, con el que el Presidente Enrique Peña Nieto formalizo una coalición parlamentaria con PRI, PAN, PRD y otros partidos menores para negociar un agenda de temas, conocido como “Pacto por México” para sacar adelante las reformas Educativa, Energética, Telecomunicaciones, entre otras.

 

 

#HojaDeRuta: “El que se va y el que llega”

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¿Cómo pasó la administración de EPN de ser una locomotora del reformismo a tener el presidente más repudiado en la historia contemporánea del país? ¿La narrativa de la Cuarta Transformación funcionará como un vehículo inspirador durante todo el gobierno de AMLO?

En el marco de la Cuarta Semana de la Comunicación, llevada a cabo en la Facultad de la disciplina de la UANL, tuve oportunidad de moderar un diálogo sobre la comunicación política de dos gobiernos federales: el que se va, comandado por EPN; y el que está por llegar, encabezado por AMLO.

Participaron Víctor Martínez, Director de Noticieros de Multimedios; Alejandra del Toro, ex candidata a Diputada Local y consultora en comunicación, y Luis Mendoza, también consultor en comunicación y articulista.

A continuación, algunos de los puntos que destaco de la charla:

– El sexenio de EPN tuvo un inicio a todo vapor basado en la narrativa reformista, para después derrumbarse por completo. Inició con el Pacto por México como gran gesto simbólico-político, logrando destrabar dos sexenios de letargo legislativo y buscando un relato de “salvamento” del país desde la prensa internacional. Se tomó la decisión estratégica de sacar la seguridad del centro de la comunicación, después de un sexenio de “guerra” como fue el de Calderón. El encanto duró poco. Los puntos de inflexión fueron la infame “casa blanca” y la masacre de Ayotzinapa, así como la pila de casos de corrupción de gobernadores de extracción priista.

– La narrativa del reformismo no era cautivadora ni emocionante, y la reacción a las crisis fue terrible. Angélica Rivera dando la cara para explicar la “casa blanca”; la “verdad histórica” y el “ya me cansé” de Jesús Murillo Karam en el Caso Ayotzinapa, así como la falta de condena y acción contundente ante la corrupción de los gobernadores, fueron factores que consolidaron la percepción de la administración peñista como corrupta.

– EPN desperdició la mejor oportunidad de recuperación de capital político e imagen: en lugar de enfrentar a Donald Trump, le ayudó. En el marco de la campaña presidencial norteamericana en 2016, el gobierno federal mexicano tomó la aún hoy inexplicable decisión de invitar a Donald Trump al país, dándole tratamiento de Jefe de Estado. Esto fue percibido no solo como una humillación al presidente, sino a las y los mexicanos. Aunque se trató de justificar la medida una vez que triunfó el magnate norteamericano, el repudio popular al acto y la actitud fue generalizado.

– La estrategia de comunicación de EPN en la segunda mitad del sexenio fue un mea culpa que no funcionó. Dos frases ejemplifican lo anterior: la oficial, que fue “lo bueno cuenta, y cuenta mucho”; y una de las que marcó el sexenio, dicha de forma espontánea, casi un pensamiento en voz alta con los dientes apretados: “Ya sé que no aplauden”. Un gobierno que realizó, más que una petición, un ruego a la ciudadanía de no ver solamente los errores, sino reconocerle algunos aciertos. Nunca sucedió.

– AMLO capitalizó haber sido el principal vocero de la lucha contra la corrupción ante una realidad que le dio la razón. La oposición en general cobró caro los errores al peñismo. El repudio ciudadano tuvo su expresión climática en el contundente resultado del primero de julio. Habrá que agregar que uno de los pocos aciertos de EPN en el cierre del sexenio vino de una inacción: se mantuvo al margen de la elección presidencial y reconoció rápidamente el triunfo, dando lugar una transición tersa que contrastó contra los conflictos y polémicas que se vivieron en 2006 y 2012.

– La narrativa de la cuarta transformación encabezada por AMLO cobró sentido en un país molesto y deseoso de cambio. El equiparar la nueva administración federal con los principales momentos de cambio histórico en el país tiene heroísmo y emoción, pero habrá de contrastarse contra la realidad y desgaste de gobernar a partir del próximo diciembre.

También se discutieron temas como la conversión de EPN en un meme, AMLO como una máquina de generación de notas, el papel de las redes y la transformación de los medios en un contexto de desconfianza. Un gran espacio para un enorme tema.

gilberto@altiusconsultores.com

Marcelo Ebrard niega autoexilio en París

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Marcelo Ebrard negó que su estancia en París, Francia, haya sido un autoexilio.

De acuerdo con quien fue propuesto como futuro canciller, después de dejar la jefatura de gobierno se fue a Francia para “aprovechar el tiempo”, pues en México había una campaña de desprestigio en su contra, promovida por Miguel Ángel Mancera.

En entrevista con Carlos Loret de Mola para Despierta, Ebrard dijo que al dejar el gobierno capitalino se enfocó en el proyecto de Ciudades Seguras, en el que colaboró con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y posteriormente apoyó a organizaciones migrantes, durante el periodo de campaña presidencial en Estados Unidos.

Ebrard afirmó que se fue de México luego de haber competido por reformar al Partido de la Revolución Democrática (PRD), para que no firmara el Pacto por México, pero “cuando vi que eso ya no se iba a poder… opté por esta acción en el exterior”.

Al ser cuestionado sobre si su decisión de vivir fue en París, Francia, fue una forma de “autoexilio”, o una salida ante las presiones políticas que se dieron en su contra en México, Marcelo Ebrard respondió que lo hizo “para aprovechar el tiempo, porque aquí no me dejaron ni ser diputado suplente”.

“Me registré como candidato a diputado suplente y ni eso se me permitió, entonces dije bueno, no hay espacios políticos en México, entonces aprovecho mi tiempo en esas tareas”, señaló.

El exjefe de gobierno en Ciudad de México afirmó que, a su salida de la administración capitalina, “hubo mucho infundio, mucha calumnia, mucha hostilidad de ambos gobiernos, D.F. y nacional, pero aquí estamos; no tenían fundamentos todas esas ofensivas, porque si los hubieran tenido no estaría hablando aquí”.

Ante la pregunta de quién promovió la campaña en su contra, Marcelo Ebrard contestó que fue Miguel Ángel Mancera, “a lo mejor porque quería ser candidato en 2018, y acabó como senador”.

Sobre la negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC), Ebrard señaló que espera que esta concluya antes de que se dé el cambio de gobierno en México, pues con la administración actual se encuentra avanzada y “está funcionando bien”.

“Estamos en consultas intensivas todo el tiempo; en la negociación se está dando la opinión del equipo de transición sobre aquello que está negociado, porque hay que recordar que hay cosas que no han avanzado”, dijo.

Ebrard reconoció que el equipo de López Obrador tiene “diferentes puntos de vista” con el gobierno actual, y pueden tener reservas por los distintos focos ideológicos sobre el TLC, “pero ya está avanzado, entonces es muy difícil decir que vamos a volver atrás sobre lo que hay. Debilitas mucho la posición de México si ese fuera el caso”.

Balance de cuentas, Fin del Sexenio

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En menos de un mes, millones de mexicanos saldremos a votar a las urnas, a elegir a nuestro futuro Presidente por los próximos 6 años, una de las reglas del presidencialismo mexicano no escritas es: a los 6 años dejará el poder y te retirarás del servicio público.

Hay un candidato que piensa que todo esta mal, que se requiere destruir todo y empezar todo desde cero, que la corrupción galopante es la culpable de todos los males, ciertamente es algo que molesta a todos y más en un país donde el costo de uno de los bienes inelásticos en la economía se compone en 40% de impuestos, me refiero,  a la gasolina.

Es prudente mencionar que el gobierno que está por terminar el próximo 1 de diciembre, se atrevió en conjunto con la oposición a sacar reformas como la energética, educativa, electoral, competencia económica y telecomunicaciones (estas desde el punto de vista propio como las más importantes en los bolsillos de los mexicanos y las “más populares”), desde luego está la reforma hacendaria que nos dejó enojados por el alza en el ISR a las personas que mas ingresos tienen, el IEPS que en opinión propia a alimentos de alto contenido calórico (viene a ser meramente recaudatorio y sin probabilidad de acreditarlo como lo es el caso del IVA).

La reforma energética adopta un modelo de libre competencia en dos empresas productivas del Estado (CFE y PEMEX) que tienen graves problemas en sus finanzas y el tema de las pensiones, que se debió manejar desde tiempos de Salinas de Gortari bajo esquemas de libre mercado e inversión por parte de la IP, mediante estrategia compartida donde el riesgo y ganancias fueran para todos los participantes (incluyendo al Gobierno) y permitir la entrada de capitales en toda la cadena productiva del sector desde exploración hasta venta al público.

La reforma política electoral que tiene a bien incluir a los ciudadanos en las elecciones con la figura de las candidaturas independientes, sin duda algo que la Administración pública tenía como pendiente desde el 2006, con el caso de Jorge Castañeda, que hoy en el caso de Nuevo León una entidad federativa competitiva tiene ya un gobernador independiente.

La de competencia económica introduce organismos (COFECE y Tribunales de Competencia Económica) que por primera vez investiga y castiga de manera efectiva a los agentes económicos preponderantes por prácticas que afectan al consumo de las familias y empresas. 

En materia educativa el garantizar la calidad de la educación y la evaluación de los docentes por un organismo constitucionalmente autónomo (INEE) e instaura una educación de calidad para los niños y jóvenes mexicanos, se le tiene que seguir que apostando e invirtiendo en este rubro pero que sea a gasto de inversión como las TIC e instalaciones de calidad no a “sueldos de aviadores”. 

La de telecomunicaciones que regula y abre el mercado de sectores ante monopólios como son el  triple-play (telefonía, televisión de paga e internet) para que haya mayor cantidad de oferentes y los pequeños productores se beneficien de la infraestructura de los grandes como es el caso de la tarifa de interconexión, eliminando la larga distancia y el cobro por minuto en paquetes de telefonía celular pasando a esquemas de llamadas ilimitadas nacionales e incluso a Estados Unidos y Canadá.

Sin duda alguna en la opinión de un servidor estos cambios son perfectibles, sin embargo no se pueden instituciones o leyes y empezar desde cero, un buen gobierno se caracteriza por responder a intereses del ciudadano, entiendo el enojo ciudadano por los casos de moches y escándalos de corrupción pero creo que el próximo 1 de julio tendremos que salir a votar con la cabeza y no con el estómago, ya que retomando una frase que escuché hace poco tiempo y la dejó a su criterio: “La libertad es algo que solamente valoramos cuando la perdemos y que siempre se puede estar peor cuando se toman decisiones que no son a conciencia”. Lo peor que se puede hacer ese domingo es no salir a votar (abstenerse) o anular el voto.

Critica EPN a los que no reconocen avances de su Gobierno

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El presidente de México, Enrique Peña Nieto, criticó a aquellos que no reconocen los avances de otros gobierno, puesto que considera que al hacer eso se esta faltando a la verdad y se degrada la política.

Durante su último discurso en la conmemoración de la Constitución, Peña Nieto aseguró que lo más sano para un país es que se construya a partir de lo que se logró en gobiernos pasados, tal y como lo hicieran los Constituyentes en 1917.

“Nadie debe perder de vista que las políticas y las acciones realizadas a lo largo de las últimas décadas han impulsado el desarrollo, la prosperidad y el bienestar de México”, comento el mandatario.

En el evento, el presidente de México, presumió algunos de sus logros, mismo que dijo que se pudieron lograr gracias al Pacto por México.