#Kleroterion: “¡La iniciativa y el proceso legislativo!”

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Como debemos saber, las y los ciudadanos tenemos derechos y por consiguiente obligaciones, todos somos regidos por instituciones que a su vez se establecen en leyes, las cuales deben ser aplicadas con estricto sentido de derecho, buscando la justicia, equidad, el cumplimiento de nuestras obligaciones, la aplicación de sanciones y sobre todo velando por nuestros derechos.

Asimismo, estas leyes se deben ir adecuando a las necesidades propias de cualquier sociedad, que día a día crece y se moderniza y que por otro lado, surgen nuevas formas de gobierno, de derechos, así como de delitos y sanciones, pero sobre todo de actualización jurídica; por lo que hay leyes que pierden vigencia o simplemente dejan de ser utilizables, o son caducas para una sociedad moderna.

Ahora bien, derivado de lo anterior, alguna vez se han preguntado ¿cuál es el procedimiento para hacer leyes?, en primer lugar este procedimiento es conocido como “Proceso Legislativo” y está compuesto por varios actos, que son: presentación de la iniciativa ante la Cámara de Diputados, Senadores o Comisión Permanente, por parte de los facultados constitucionalmente para ello; turno de la iniciativa dictado por el Presidente de la Mesa Directiva a Comisiones para su análisis y dictamen; presentación al Pleno de la Cámara del dictamen sobre la iniciativa por parte de las Comisiones correspondientes; discusión del dictamen por parte del Pleno de la Cámara y; votación del proyecto de ley o decreto.

Pero, ¿qué es una iniciativa?, es un documento formal que propone reformar, adicionar o derogar disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o de una ley ordinaria, o bien, crear o abrogar algún ordenamiento jurídico; ¿quién puede presentarla?, de acuerdo al artículo 71 constitucional, el Presidente de la República, diputados y senadores, legislaturas de los estados y la Asamblea Legislativa de la CDMX, también, los ciudadanos en un número equivalente al 0.13% de la lista nominal de electores lo que es equivalente a 109,865 ciudadanos. Dentro de su estructura debemos encontrar el título, fundamento jurídico, exposición de motivos, texto del proyecto de ley o decreto que se propone, y nombre y firma del promovente; finalmente si el proyecto de ley o decreto es aprobado por el Pleno, existen dos supuestos: 1) Se envía al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, si se trata de un decreto en materias de exclusiva competencia de la Cámara de Diputados o de Senadores y 2) A la otra Cámara en la que se turnará para su dictamen, discusión y eventual aprobación.

Como verán, el tránsito de una iniciativa es larguísimo, lo anterior, para poder llevar a cabo un verdadero y profundo estudio de las futuras leyes que regirán a nuestro país, por supuesto, recordemos que toda ley puede ser perfectible.

Llegaron al Senado las leyes secundarias de educación

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Después de desarrollar las leyes reglamentarias de la reforma educativa, el Senado recibió las mismas para su aprobación

El Senado recibió de la Cámara de Diputados las leyes reglamentarias de la reforma educativa luego de haberlas elaborado. Ricardo Monreal, coordinador de Morena, afirmó que tienen planeado discutirlas y aprobarlas esta misma semana.

Por otro lado, la oposición ya ha adelantado que sus votos serán en contra ya que consideran que es regresiva y presentarán una acción de inconstitucional ante la Suprema Corte.

Luego de la llegada de estas leyes secundarias, el bloque conformado por los partido PRI, PAN, MC y PRD pidió a Morena garantizar los trabajos del Senado ante la llegada y los disturbios ocasionados por los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes se instalarán en cada uno de los accesos del recinto legislativo.

La presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa de Morena indicó que la minuta de la Ley General de Educación, así como la Ley Reglamentaria sobre Mejora Continua de la Educación, entre otras, se analizarán por las comisiones de Educación y Estudios Legislativos, para posteriormente hacerlas llegar al pleno.

El bloque opositor, siendo Mauricio Kuri uno de sus líderes como coordinador del PAN, comentó que se dará la batalla en el pleno, aunque están conscientes de que Morena y sus aliados ya cuentan con una mayoría suficiente para aprobarlas.  “Vamos en bloque, vamos por una acción de inconstitucionalidad porque no hay similitudes entre la reforma constitucional y las leyes”, indicó.

Otro de los líderes de la oposición, Miguel Ángel Mancera, coordinador del PRD, argumentó que presentarán reservas con la intención de modificar las leyes que les han sido presentadas.

Por último, el Partido Verde Ecologista declaró que su voto será a favor de las leyes secundarias. Manuel Velazco apuntó que “Vamos por la leyes secundarias tomando en cuenta los derechos laborales“.

Con información de El Universal.

Jornada violenta en Hong Kong: Toman el parlamento manifestantes; los sacan con gas lacrimógeno

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En el marco del 22º aniversario de la entrega británica de Hong Kong a China, la protesta pacífica de los hongkoneses se convirtió en el evento más violento desde el comienzo del malestar popular al sorprender a las autoridades con la irrupción de cientos de manifestantes dentro del Consejo Legislativo (LegCo). Estos habrán destrozado muebles, pintado las paredes del recinto, y colgado la bandera del Hong Kong colonial.

Si bien los partícipes planeaban quedarse toda la noche en el edificio, al final varios lo abandonaron por miedo a represalias por parte de la policía. El resto fue sacado con gas lacrimógeno por la autoridad. Según un legislador a favor de las protestas, el fantasma de la masacre de Tiananmen sigue muy presente en la mente de los manifestantes, por lo que cuidar su propia seguridad de una respuesta ordenada por Beijing es prioridad.

Los manifestantes reclamaban tanto que la controversial ley de extradición fuera desechada por completo como la renuncia de la líder del ejecutivo, Carrie Lam. En los muros del LegCo y en pancartas se leía en cantonés: “No es violencia del pueblo, es violencia del Gobierno.”  

No se reportan todavía arrestos. 13 elementos de la policía fueron llevados al hospital después de ser rociados por productos de limpieza de drenaje.

La jefa de Gobierno Carrie Lam dio una conferencia de prensa a las 4:30 de la madrugada para responder públicamente a lo sucedido. Si bien se declaró triste y molesta por lo sucedido y condenó la violencia, abrió la posibilidad de comunicarse con “todos los sectores de la sociedad”, inclusive la juventud manifestándose.

Ésta es una noticia en desarrollo, se irá actualizando en cuanto se tenga más información.

(Fuentes: BBC News y el South China Morning Post)

Responsabilidad Médica

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En días pasados un amigo médico modificó su foto de perfil, decidió agregar la leyenda: “yo no estudié para matar, yo estudié para ayudar”. Pregunté al respecto y conforme avanzó la charla mis inquietudes me llevaron a un mundo legal que supongo es prácticamente desconocido para la mayoría de los profesionales de la salud.

Dicho mensaje fue parte de la reacción solidaria que tuvo la comunidad médica ante la detención de un colega por presunto homicidio doloso de quien fuera su paciente. Si bien la resolución de este conflicto será competencia de las distintas partes involucradas, utilizo este espacio para hacer notar mi hallazgo: la falta de certeza jurídica con la que cuentan para su ejercicio profesional los prestadores de servicios de salud (y lo escribo así para incluir a profesionistas de disciplinas afines que pudieran resultar con implicaciones similares, psicología y nutrición, por ejemplo).

Hoy por hoy, nuestro código penal federal incluye una figura de responsabilidad profesional. Esta contempla a la Ley General de Salud y al abandono médico; sin embargo, su alcance resulta limitado, o incluso insuficiente, al no reflejar la naturaleza de lo que implica la prestación de un servicio de salud. De hecho, basta decir que no existe siquiera tipificación alguna para el concepto de negligencia médica. No obstante, me enfocaré en dos puntos que considero relevantes dado el detonante.

Primero, no exhibe que en salud la vinculación es de medios y no de resultados; la obligación es prestar los cuidados requeridos con la mejor calidad posible, pero no así la recuperación del usuario. Segundo, no considera la propia inevitabilidad del riesgo en este tipo de ejercicio profesional. De manera individual y colectiva cada que vez que optamos por recibir servicios en salud aceptamos dicho riesgo, el cual, hoy en día y en contraste con otros, carece de un marco normativo. Por ejemplo, todos asumimos un riesgo al utilizar el parque automotor (y su letalidad la conocemos bien), y ante eso, el Estado se ha ocupado de limitarlo de diversas maneras: reglamentos de vialidad y tránsito, semáforos, patrullas, oficiales, etc.

Ahora, de manera comparable y en pleno reconocimiento de la existencia de la mala práctica en salud, dicha falta de certeza jurídica también genera incertidumbre para los usuarios de estos servicios. A expensas de las motivaciones particulares, queda a discreción del presunto afectado si opta por un proceso penal (que atañe exclusivamente a la persona acusada), por uno civil (por quien puede responder alguna otra entidad en términos de daños y perjuicios) o por uno administrativo (correspondiente a la institución pública que respalda al profesional de la salud). Aunado a ello, incentivos como el financiero pudieran definir el camino a seguir. Mientras que de inicio un proceso penal no representa ningún costo para el demandante, uno civil sí lo hace (peritos, abogados, etc.). Asimismo, la gran diversidad de instituciones ante las cuales se puede acudir por una inconformidad (más de diez y que incluye comisiones de arbitraje médico, de derechos humanos, procuradurías, etc.) son también indicio de la falta de claridad y simplicidad a las que dan pie las condiciones actuales.

Así, y sin dejar al margen la responsabilidad moral que se espera y motiva el trabajo de todo prestador de servicios en salud, y que con justa razón el gremio médico exige se considere, me sumo a la causa de mi amigo y demás profesionales de la salud. No obstante, lo hago con un fin ulterior, que se genere el marco legal correspondiente para que se dé certeza jurídica a los procesos de resolución de conflictos originados en la prestación de servicios en salud. Recordemos, pues, que sin importar la trinchera, eventualmente todos hemos sido, somos o seremos usuarios de un servicio de salud.

Seguridad Nacional e intervención de comunicaciones

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La mayoría de las Naciones del Mundo disponen de leyes, instituciones y políticas destinadas a enfrentar riesgos o en su caso amenazas sean efectivas o latentes contra sus aspiraciones, objetivos e intereses nacionales. Para ello disponen de recursos materiales, humanos, logísticos y organizacionales que les permitan anticiparse a los riesgos o amenazas o en su caso enfrentarlos.  En nuestro país existen disposiciones establecidas en la Constitución en materia de seguridad nacional e interior y la Ley de Seguridad Nacional define claramente las amenazas que ponen en riesgo a la nación misma y que requieren operaciones concretas del Estado mexicano para conocerlas, anticiparlas y enfrentarlas.

Los riesgos y amenazas son actividades que pueden desarrollar los Estados u organizaciones o actores no estatales contra nuestro país, de ahí la necesidad de tener un sistema de seguridad nacional. Sobra decir que los actores estatales y no estatales que podrían actuar contra los intereses y objetivos nacionales disponen de capacidades financieras, tecnologías, armas y demás elementos que pueden causar un daño, tal y como ha ocurrido en diferentes momentos de nuestra historia nacional.  Por ello, el Estado mexicano no sólo tiene, sino que debe tener la tecnología para dar seguimiento a las actividades de grupos, organizaciones o personas que puedan atentar contra la seguridad nacional o interior.

Existe un programa llamado Pegasus, creado por la empresa NSO Group, se trata de un software que recaba información de teléfonos móviles. El programa sólo se vende a gobiernos y su propósito es vigilar organizaciones criminales y terroristas. De acuerdo con datos del NYTimes cada instalación exitosa del programa cuesta unos US$77,000.

Debe subrayarse que el Estado mexicano sólo puede dar seguimiento para intervenir comunicaciones privadas en materia de seguridad nacional con la autorización de un Juez, al que se le deben explicar los fundamentos, causas, así como el modo, tiempo y lugar para una actuación de este tipo. Lo anterior se establece de manera detallada en la Ley de Seguridad Nacional en materia de información de inteligencia y contrainteligencia en los artículos que van del 29 al 49 que establecen con todo rigor el procedimiento para  intervenir comunicaciones privadas en materia de seguridad nacional. Desobedecer la ley implica sanciones.

Los periodistas y los defensores de Derechos Humanos difícilmente podrían encuadrar en los supuestos de la Ley de Seguridad Nacional. Al mismo tiempo en México la situación del periodismo es preocupante por factores que dañan un principio de la democracia: la libertad de expresión, es el caso de los asesinatos de periodistas; algunas publicaciones señalan que México sólo es superado en esta situación por países que enfrentan conflictos armados. La organización Reporteros sin Fronteras señala que el 90 por ciento de los asesinatos de comunicadores en México siguen impunes. Por su parte, la Fiscalía para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión asienta que en poco más de seis años se  registraron 798 denuncias por actos cometidos contra periodistas, de estos 47 fueron de asesinato y sólo se tiene registro de tres sentencias condenatorias, es decir el 99.7% de las agresiones no han recibido sentencia. Por último asentar, que de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) 120 periodistas han sido asesinados en el país.

La polémica por la vigilancia hacia periodistas y defensores de derechos humanos dejó el siguiente saldo: a) la necesidad de una investigación que establezca qué sucedió; b) hoy es conocido que México dispone de un programa de alta tecnología para intervenir comunicaciones, una pena que ya NO pueda usarse en México contra la delincuencia organizada o que vaya a perder efectividad al ventilarse su existencia ; c) la intervención de comunicaciones privadas se ha vuelto algo común en el espacio público, sin que medie algún principio ético o jurídico;  d)  es normal ver que en las campañas se cuestione a actores institucionales o políticos sobre sus comunicaciones privadas; f) el Estado no puede vigilar a nadie sin motivo y autorización de un juez; g) la filtración a los medios de comunicaciones privadas se convierte en un mecanismo de control y daño a las personas; h) es fundamental evitar prácticas que afecten a la persona periodista y dañen al periodismo como profesión. Si vamos a asumir un debate sobre lo que se denomina espionaje habrá que hacerlo en cada línea y con base en el derecho humano a la intimidad y a la privacidad. El debate debe ser basado en el espionaje ilegal y no en las personas objeto del espionaje. Es fundamental evitar prácticas que afecten a la persona periodista, pero también a la persona político, a la persona personaje público, es decir a las personas sea cual sea su profesión. #HagamosloJuntos

¿Qué ciudad queremos?

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Transitable, peatonal, limpia, ordenada, justa, con banquetas de primer mundo, segura, con movilidad sustentable, con vialidades pavimentadas, con un desarrollo urbano reglamentado, con leyes que nos protejan, con espacios públicos dignos para la convivencia sana y familiar.




Con índices de contaminación bajos, con empresas socialmente responsables hacia sus empleados y la comunidad, con una policía cada vez más preventiva y menos reactiva, con una democracia palpable, con comunidades participativas, con cultura de la legalidad rigiendo nuestras actitudes diarias, con empleo, educación digna y de calidad.

Con seguro popular donde entren todos, con un sistema judicial que castigue a quien se brinque la ley, con políticas publicas efectivas, no de aquellas que malgastan el dinero (como sí sobrara), con indicadores que nos ayuden a medir el impacto de las decisiones de aquellos quienes hemos elegido como nuestros gobernantes.

Con una ciudadanía activa en el seguimiento a que todo lo que se nos fue prometido en campaña se cumpla, agréguele que también queremos políticos, empresarios, padres de familia, profesores, jóvenes, no tan jóvenes, vecinos, hijos, hermanos, sacerdotes, abogados, y sobre todo, ciudadanos honestos.

¿Tenemos la ciudad que queremos? ¿Trabajamos por la ciudad que buscamos? ¿O estamos esperando a que venga alguien y la construya por nosotros?

Estimado lector, la ciudad la construimos todos. Cada cual desde su trinchera pero unidos en el mismo objetivo, mejorar nuestra comunidad y a México. Mientras más rápido entendamos que nuestra herramienta más poderosa no es Twitter o Facebook, sino las iniciativas y herramientas de participación ciudadana, será que empezaremos a notar los cambios con mayor rapidez.

El político tradicional está pasando por una crisis existencial. No entiende y le cuesta adecuarse al nuevo paradigma que tiene enfrente donde la información es cada vez más rápida y la ciudadanía más crítica. Como tarea principal debería ser la modificación en los esquemas de comunicación e interacción con los electores, porque los cambios en la ciudad de hoy no se imponen, se consensuan con ellos, los ciudadanos.

Participar que no es nuestro derecho, sino una obligación.

Si no nos vemos, pues nos escribimos.




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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Eclipse

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Descubrir el Derecho es quizá el designio más arduo y apasionante del ser humano. Exagerados tal vez los adjetivos, no lo es el señalamiento del Derecho como un hallazgo (y no una construcción). Es necesaria tal precisión porque la velocidad compleja de las conductas humanas, ha llevado a no pocos filósofos a conjeturar que el Derecho es meramente la norma escrita. La voluntad exteriorizada de una autoridad eclesiástica o civil.

La tinta de estas letras difiere en lo absoluto. El hombre no penetra los confines remotos de la imaginación para crear normas jurídicas cuyo propósito sea tutelar derechos inherentes al ser humano, sino que a través de un proceso lógico y razonado, descubre esas normas que iluminarán su conducta social; ya como proposición teleológica, ya como principio filosófico.

El Derecho es, en ambos casos, expresión máxima del raciocinio humano. El idioma de la moral, inclusive. Y como tal, resulta ser aquel sol que alumbra y guía las complejas relaciones sociales en las cuales se ve inmersa, por azar de su gregarismo, la especie humana.

Aquellas letras menguantes en un cuerpo normativo –junto con sus fárragos legislativos–, no son más que un cauce por virtud del cual el Derecho se manifiesta para garantizar valores morales tras ser descubiertos por el hombre. Tan noble es el Derecho. (¿O tan noble es el espíritu del hombre que ha decidido consagrar sus virtudes en leyes para impedir que sus propios demonios lo devoren? Acaso por ello las leyes se tornan utópicas y surrealistas.)

Paradójicamente, en ocasiones, tal cauce se ve mermado y obsoleto para conducir los propios valores morales que el Derecho pretende. Distintos factores, tan diversos y complejos como la propia humanidad, son los causantes. Pecaría de vanidad la pluma que negare tal hecho. El más ruin, no obstante, es la religión. Por ello a las naciones modernas les ha tomado diversos anales de su historia dirimir entre ley divina y moral humana. Anales escritos ciertamente en tinta roja. Anales que han dejado una cicatriz en sus pueblos que aún mana sangre.




Cual guerrero, las naciones han nombrado a su cicatriz. Laicidad, optaron por llamarla. Y en aras de permitir que el cauce continúe conduciendo valores, la han reflejado en sus leyes. Pero tal y como el espejo asoma las debilidades y temores del humano, ciertas veces las normas reflejan la debilidad de las naciones, de modo que terminan por consumir asaz pronto las intenciones benignas que pretenden.

En México, la idiosincrasia religiosa de su pueblo las condena sin tregua por ser maleables. Imperfectas. (¿Qué no lo es por igual la voluntad humana? Tan volátil, tan frágil, es su esencia.)

Mas el imperfecto de las leyes –y quizá también el de la mente– ha sido explotado por la religión desde tiempos inmemorables. Usurpando autoridad moral; apropiando elegías del Tiempo. Es entonces –sospecho–, la inflexión eterna del raciocinio. El Eclipse que ensombrece a la razón.

Esa inflexión es vista de manera clara en la mente conservadora del mexicano. Vestigios de un catolicismo arcaico aún permean su ósea. El miedo a lo inexplicable, a lo agotable, a lo finito, a saber que se navega en un río y no en un mar; es lo que no ha permitido al mexicano progresar en sus conjeturas. Pero es entendible tal razonamiento. La religión permite olvidar que la humanidad es un suceso efímero en el cosmos.




¿Acaso no es bella la vanidad de saberse eterno? ¿Que no es magnífico el bálsamo de la redención dominical? Cierto es que quizá el alma perdurará en un eterno júbilo tras el pasaje terrenal. No se puede obviar, sin embargo, que las liturgias redentoras son ilusorias cuando se centran en valores divinos.

Esas energías teológicas (o teogónicas) pronto asperecen y eclipsan la razón. En el proceso de encontrarse eternos; de humanar la especie acorde a designios sobrenaturales; el sendero se vuelve vereda, y sin el rayo luminoso de un sol, cada vez se es más fácil extraviarse.

Nebulosa se ha tornado la visión del mexicano gracias al Eclipse. Tanto, que lo ha llevado a juicios temerarios, bastante alejados de la compasión humana. No dirime la diferencia entre ley divina y moral humana; no acaricia su cicatriz; ofusca al Derecho con su opinión y se rehúsa a razonarlo; a descubrirlo. Esa conducta es comprobable empíricamente. Verbigracia, suele creer que algún cuerpo normativo va coartar o conceder el Derecho.

Le es imposible observar que el derecho a una opinión no convierte su opinión en Derecho. (Cabe el sustantivo bajo la retórica). Confunde que el Derecho, lejos de ser solo facultades subjetivas o concesiones, es comienzo y fin (si se me permite la antítesis) de la especie humana. Sol puro de razón.




Como el ocaso sin el alba, el derecho no existe sin la obligación. Debe la religión, antes de eclipsar al Derecho, centrarse en evaluar su fin teleológico. Porque de lo contrario, la religión continuará ensombreciendo a la moral, a costa del Derecho.

El mexicano debe entonces acariciar la cicatriz que aún mana sangre, sin sentir vergüenza o temor, y entender que frente a los estigmas religiosos, lo único capaz de redimir al ser humano, es aquél idioma de la moral. Comprender que los estigmas sociales son un artilugio del Eclipse no es una encomienda sencilla.

Mas el mexicano, aun así, debe cuestionar su brillo; evitar su sombra; y ansiar su fin. Solo de esa manera podrá recibir nuevamente el brillo cálido del sol.

Ante la imposición religiosa, sin tregua, la rebeldía jurídica.

En vigilias, la pluma busca agrado al borde del sentimiento. Encuentra lo contrario. Melancolía y decepción vierte en sus líneas. Así, intenta arrullar –sin la esperanza debida–, sus temores bajo el Eclipse.

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El cumplimiento de la Ley

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¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir “mugre gobierno? ¿También el típico “por eso estamos, cómo estamos”? Y luego vemos que esas personas son las primeras en incumplir la ley, manejan a exceso de velocidad, se estacionan en lugares prohibidos, no respetan los espacios públicos, tiran basura en la calle, no respetan al peatón y al ciclista.

Ayer en un grupo de Facebook me tocó ver algo por el estilo, un padre de familia se quejaba que lo estaban infraccionando por estar mal estacionado (en una esquina donde interrumpía el flujo de peatones), su argumento ante el oficial de tránsito era que siempre se había estacionado así, ¿por qué lo infraccionaban ahora, si siempre habían sido así las cosas?

Básicamente estimado lector, es como si los políticos nos dijeran que para qué los investigamos si siempre han sido corruptos.




Todo parece indicar que hoy en día los gandallas tienen una serie de pretextos para evadir la ley, entre ellos está el culpar a otros por “hacer lo mismo”, echarle también a los gobernantes por ser corruptos y no respetar la ley, también el típico pretexto que están enfermos, o tienen a un familiar enfermo.

El detalle es que nosotros como ciudadanos debemos de respetar siempre las leyes y los reglamentos, también las autoridades no están para avisarnos si lo estamos haciendo bien o lo estamos haciendo mal, repito, nosotros debemos de saber nuestros derechos y obligaciones.

En las próximas semanas Altavoz sacará un Manual de los Gandallas, resumiendo todos los pretextos que hemos escuchado de gente gandalla en todo México, no solamente en Monterrey, el punto de ese manual es hacerle ver a la gente que tan ridícula se escucha al tratar de evadir una infracción. No por nada en estos tiempos existen tanos #Lords y #Ladys.

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#Lords y #Ladys: “Unas leyes a modo para llevar por favor”

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La mentalidad de nosotros los mexicanos es un tanto chistosa. Pedimos más orden y justicia, mejores instituciones, y mejores gobernantes. Pero cuando se implementa la ley, aunque sea una simple multa de tránsito o que se lleven su automóvil por estar mal estacionado, se tacha al gobierno y a las leyes como “corruptas”, “recaudadoras” y “al servicio del estado”.

Esta semana en una plática con mi amigo Eduardo Quintanilla, miembro del colectivo “La Banqueta se Respeta”, comentábamos el nuevo reglamento de tránsito homologado de Monterrey y su Área Metropolitana.

Eduardo me comentaba, que tal parece que la gente cree que los reglamentos están para interpretarse y ponerse a consideración de suposiciones, adicionalmente me comentó que la gente consideraba el reglamento “engorroso”, debido a que no se ajustaba a sus “gustos”.




Esto me hizo pensar, y la verdad sea dicha, en México nos gustan las leyes a modo, si no estamos de acuerdo ya están mal, si las implementan contra nosotros están mal, son incorrectas. Lamento decirle lector, que si ustedes están violando cualquier reglamento o ley, no es que las leyes estén siendo manipuladas en su contra, al contrario acepten su error y aprendan de ello.

Los videos de #Lords y #Ladys que han estado llenando las redes sociales, son un claro reflejo que la sociedad mexicana quiere leyes a modo. También que critican cuando alguien no respeta, pero si son ellos entonces se justifican diciendo que también lo hacen los demás. El error es sistemático y hasta parece existir una doble moral entre los mexicanos.

Las leyes a modo no pueden existir, no se le puede dar satisfacción a unos, simplemente por qué es lo que han venido haciendo siempre.

Las leyes tampoco se aplican según como actúen nuestros gobernantes, me parece lamentable que la gente critique a los políticos y luego ellos se estén pasando altos, estacionen sus automóviles sobre la banqueta o manejen en estado inconveniente.

Así como exigimos mejores gobernantes, justicia y orden a nuestros políticos, debemos nosotros cooperar respetando los reglamentos que se nos marcan y no esperar que “papá gobierno” nos ponga todo en la boquita y todo sea a modo. Sino, todos somos #Lords y #Ladys que nos gusta quejarnos de nuestro gobierno, pero no nos gusta respetar las leyes ni a los demás.

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México no es país de Leyes

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Que México no es un país de Leyes, lo acaba de confirmar el Senado de la República a través de su presidente, uno de los dinosaurios más destacados de la fauna del PRI, una raza que se rehúsa a desaparecer para que el país pueda cambiar. Con toda la tranquilidad del mundo, el senador priista Emilio Gamboa, con el visto bueno de sus comparsas de la partidocracia, definió que, en violación absoluta de lo que establece la Constitución del País (que él prometió respetar y hacer respetar) la sesión extraordinaria para aprobar las Leyes que le darán sustento al Sistema Nacional Anticorrupción, se llevará acabo fuera de los tiempos establecidos por la Constitución, y después de las elecciones del 5 de junio.

Emilio Gamboa, con el visto bueno de sus comparsas de la partidocracia, definió que, en violación absoluta de lo que establece la Constitución del País… la sesión extraordinaria para aprobar las Leyes que le darán sustento al Sistema Nacional Anticorrupción, se llevará acabo fuera de los tiempos establecidos por la Constitución, y después de las elecciones del 5 de junio.

¿Para qué queremos Leyes que los propios legisladores se encargan de violar? ¿No deberíamos preguntarnos: para qué queremos legisladores capaces de violar sus propias leyes? La partidocracia está matando a México. Sin piedad. Sin respeto ninguno para la decencia nacional. Sin respeto ninguno para la imagen internacional del País. La partidocracia garantiza la violación de la Constitución. El Presidente garantiza la impunidad de los corruptos.

¿Para qué queremos Leyes que los propios legisladores se encargan de violar? ¿No deberíamos preguntarnos: para qué queremos legisladores capaces de violar sus propias leyes? La partidocracia está matando a México. Sin piedad.

¿Qué esperamos los ciudadanos para enfrentar estos poderes incapaces, poderes que mangonean al país a su beneficio, poderes que asumen que son dueños de un país que hasta ahora, y salvo la honrosa excepción de Nuevo León en junio del 2005, no ha encontrado la valentía para expresar su rechazo a un sistema corrupto, abusivo y que solamente procura su beneficio propio, saqueando descaradamente al país.

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