El claroscuro europeo: la derecha

Comparte este artículo:

El resurgimiento de la derecha y el retorno de los partidos de extrema derecha a la palestra sigue extendiéndose por Europa. En Grecia, el pasado fin de semana, Nueva Democracia, logró quitar del cargo al progresista Alexis Tsipras y hacerse del gobierno, lo que para el país podría supone tener una relación mucho más cómoda con el FMI, el Eurogrupo o la Alemania de Merkel. Sin embargo, tener como líder al conservador Kyriakos Mitsotakis implica tener un ministro cuyos familiares y allegados son famosos porque han vivido de la política por muchos años y siempre están rodeados de empresarios.

La confianza que dieron los europeos a las formaciones de izquierda parece ser que no cumplieron con las expectativas, pues poco a poco el electorado acude cada vez más a las urnas para castigarlos o de plano no van a votar. Sí, hay casos donde la izquierda sigue liderando el gobierno (España) y otros donde la alternativa al neofascismo apenas se impone (Francia), pero eso no quita que haya otros donde la presencia de partidos de derecha sea endémica (Alemania, Países Bajos, Polonia).

¿Por qué los europeos están regresando a las formaciones de derecha y quitan el voto de confianza a la izquierda? Porque encuentran en los conservadores y nacionalistas la esperanza de volver “al modelo de antes”; el deseo de vivir como en tiempo previo a la crisis y sentir como si no hubiera pasado nada. En términos económicos (que es por lo que realmente se mueven muchos asuntos políticos), tradicionalmente se asocia a la derecha con crecimiento. Pero claro, lo importante es leer las letras chiquitas y darse cuenta de que la macroeconomía no significa que la riqueza siga siendo acumulada entre algunos. De hecho, es completamente al revés.

Aunque en el horizonte se ve una época de vacas (muy) flacas para la izquierda, hay tres temas que, de ser utilizados de manera estratégica, pueden mantenerla vigente y quitar el foco del tropiezo en la gestión de la crisis: la reivindicación de los derechos de la mujer, el movimiento LGBT y la preocupación por el cambio climático. Los tres son cada vez más visibles y, por más obvio que parezca, la afinidad entre los seguidores de estos movimientos y las formaciones de izquierda tiene un origen en particular: todos ellos han compartido la trinchera ir en contra del statu quo y, por ende, se encuentran muy alejados de las formaciones políticas que defienden los valores tradicionales. ¿Les parecería congruente que, por ejemplo, el PAN aquí en México hablara de impuestos al carbón o al uso de combustibles fósiles? Pongo este ejemplo porque del tema de la familia, la mujer y la diversidad sexual no hace falta hablar para establecer mi punto.

Pero ¿es posible que las formaciones políticas puedan hacer suyas estas causas? A pesar de que siempre han existido partidos animalistas o verdes (no, el que tenemos en México no cuenta, de verdad), las otras dos causas mencionadas no suelen estar encasilladas en una única formación política. Un ejemplo podría ser el del partido progresista español “Podemos”. El más que guiño de hacerse con el electorado feminista en las pasadas elecciones -renombrando a su partido como “Unidas Podemos”- no es que le haya salido bien que digamos: el voto de la izquierda se concentró en el socialismo español (PSOE) y están prácticamente fuera de los cargos importantes del gobierno.

“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”, decía Antonio Gramsci, filósofo marxista, cuando hablaba sobre los cambios y la crisis. Y sí, los viejos monstruos de la intolerancia y la represión están resurgiendo, pero quienes son los primeros en combatirlos no pudieron ganar la batalla y ven en sus raíces el único refugio a los problemas. Vaya, en español, “más vale malo conocido que bueno por conocer”. ¿Será? Ojalá que no.

Elecciones en Grecia: Se acaba el sueño populista de Alexis Tsipras

Comparte este artículo:

Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia desde el 2015, y su partido Syriza sufrieron una dura derrota este domingo, con los resultados apuntando que el partido de centro-derecha, Nueva Democracia, tomará las riendas del país con una mayoría absoluta. Su próximo primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, quien fue originalmente un banquero, prometió reformas a las políticas migratorias griegas al igual que “un paso ordenado” para la mejora económica de Grecia.

Las elecciones se dieron después de un pésimo desempeño de Syriza en las elecciones para el Parlamento Europeo, obligando así a Tsipras a reconocer su popularidad decadente: al momento de convocar las elecciones, sólo el 26% de la población griega aprobaba su trabajo. 

Syriza saltó a la fama en el 2015, al ser el primer partido populista de izquierda radical que llegaba al poder en Grecia (y el primero de muchos partidos populistas en darse a conocer en Europa). Éste ambicionaba terminar las “políticas de austeridad” impuestas por la Unión Europea, sobre todo por Alemania, y amenazaba con salir de la UE  y del Euro en caso de que no se llegara a un acuerdo satisfactorio.

También fue el primero (de muchos) partidos populistas en ser acusado de financiar sus operaciones con dinero de la Rusia de Vladimir Putin.

Originalmente, la troika europea, que consiste en la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, ignoraron las demandas griegas debido a la aplastante deuda heredada y pidieron más recortes al Estado griego. En cambio, se le otorgarían 100 mil millones de dólares a las arcas griegas, salvándolo así del colapso económico inminente ante las amenazas de empresas e inversionistas de sacar su dinero del país.

Ante esta situación, Tsipras convocó un referendo sobre el acuerdo, donde un rotundo 61% votó en contra de lo acordado. Sin embargo, aunque el referendo pedía reiniciar las negociaciones debido a las políticas de austeridad, Tsipras accedió a un nuevo acuerdo con medidas aún más duras de austeridad, para ceder así a las demandas de inversionistas y de la Unión Europea. La acción hizo que varias de las figuras más importantes (así como polémicas) de Syriza, como el exministro de Finanzas Yanis Varoufakis, abandonaran el gobierno.

Si bien la austeridad, caducada ya desde el 2018, sirvió para mejorar el panorama económico de Grecia, ésta provocó que la base electoral de Syriza se desplomara. Prueba de eso es el voto joven, con el 41% votando por el partido de Mitsotakis, uno de los viejos partidos tradicionales en Grecia.

La magnitud de la derrota de Syriza va en contracorriente con la tendencia en Europa, ya que los partidos de abolengo han ido perdiendo terreno contra nuevos partidos de corte populista.

(Fuente: The Guardian, El Diario y El New York Times)

El nuevo liderazgo europeo: Se da a conocer la terna para los puestos más importantes de la UE

Comparte este artículo:

Después de una intensa negociación diplomática de 20 horas, el Consejo Europeo dio a conocer su terna de nominados a los puestos más importantes de la Unión Europea.

Estos puestos son las presidencias de la Comisión Europea, del Consejo Europeo y del Banco Central Europeo, al igual que la Alta Representación de Relaciones Exteriores y Seguridad de la UE.

El proceso termina después de un inicio controvertido para el Parlamento Europeo. Después de unas elecciones que afianzaron a grupos euroescépticos desde Polonia al Reino Unido, al igual que a los partidos verdes con agendas anti-cambio climático, no quedaba claro qué sería del liderazgo de la Unión Europea. Típicamente la elección se hacía con el sistema de Spitzenkandidaten, donde los candidatos punteros de los partido políticos eran propuestos (algo así como un sistema parlamentario). No obstante, el método fue desechado en las últimas horas por presiones de países de Europa del Este.

Sobre todo la presidencia de la Comisión, puesto equiparable al ejecutivo y la cara de la UE, tuvo un proceso turbio donde negociaron líderes de la talla de Ángela Merkel, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez. Al final, el puesto se fue a la alemana Ursula von der Leyen, actual ministra de Defensa del gobierno de Ángela Merkel, por unanimidad de todos los Jefes de Estado de la UE (con la abstención de la misma Merkel).

Sería la primera vez que una mujer presida el cargo más importante de la UE.

Así mismo, la entrañable presidente del FMI, Christine Lagarde, fue nominada para presidir el Banco Central Europeo, por lo que inmediatamente renunció a su cargo en el organismo intergubernamental. El primer ministro belga Charles Michel y el español Josep Borrell Fontelles serían el presidente del Consejo Europeo y el Alto Representante, respectivamente.

La terna es un hito para la Unión Europea tanto por la paridad de género que se dio como por la forma que se dieron los nombres. El hecho que se hayan ignorado por completo a los candidatos originales hará que la confirmación por parte del Parlamento probablemente se convierta en una lucha; sólo Charles Michel no necesita la aprobación de la mayoría absoluta del órgano legislativo. Ejemplo de esto es la declaración del bloque de los Verdes, al argumentar que “se necesita un cambio político en Europa“, por lo que no está confirmada la llegada de Von der Leyen al puesto máximo.

Por otro lado, el resultado remarca el peso que Emmanuel Macron sigue teniendo a nivel regional, sin importar las protestas de los Chalecos Amarillos que sacudieron a su gobierno en los primeros meses del año. El actual presidente, Jean-Claude Juncker, dejará el puesto el 31 de octubre, la misma fecha acordada como ultimátum para finiquitar el Brexit con el Reino Unido.

(Fuentes: Reuters y el País)

#ElTalónDeAquiles: “Maduro inmaduro”

Comparte este artículo:

Afirma el conocido animador de televisión peruano, Jaime Bayly, que Nicolás Maduro, lejos de ser un dictador de verdad, de los que da miedo, es un payaso: sus excursiones lingüísticas Shakespearianas, los pajarillos que lo sobrevuelan, y los “Back from the future”, son algunos ejemplos de sus excentricidades. Hoy, el régimen da sus últimos aleteos en un triste aislamiento. La situación va más allá de la tradicional oposición de derecha, la cual sigue denunciando la intención de cubanizar Venezuela (como si Cuba hubiera vivido la hiperinflación y Fidel Castro hubiese sido el hazmerreir de amigos y enemigos). No. En Venezuela, la realidad superó al peor de los temores. 

El aislamiento de Caracas es triste porque incluye, de manera clara y evidente, críticas de izquierda, que ven impotentes cómo las oportunidades de cambio y de justicia se fueron por la cloaca discursiva. Es decir, a los opositores tradicionales del chavismo, como lo son la derecha colombiana (hoy en la presidencia, de la mano de Iván Duque), y opositores menos tradicionales (como el recientemente electo Jair Bolsonaro, en Brasil), se les une líderes de centro-izquierda, como Alvarado (Costa Rica) y Trudeau (Canadá). Además, el heteróclito Grupo de Lima, compuesto por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, y Santa Lucía, intenta desde 2017, a pesar de Caracas, encontrar una salida pacífica a la crisis. En fin, democracias europeas como Francia y España decidieron recientemente no seguir siendo indiferentes ante la parodia revolucionaria. El gobierno de Maduro sigue siendo reconocido por Bolivia, China, Cuba, Turquía, y otros tantos, pero ya no es reconocido por muchos otros.

Los demócratas progresistas nunca perdonaremos a la nomenclatura petro-chavista el haber fracasado en su intento por cambiar el destino de su país. Habrían podido desmontar el corporatismo creado por el Pacto de Punto Fijo, invertir en el futuro creando un sistema educativo competitivo, y poner la renta petrolera al servicio de la diversificación económica. Pero no. En vez de lanzar la revolución más radical que siempre ha requerido América Latina, la democracia, sustituyeron a los viejos receptores de las dádivas petroleras por nuevos actores. Ya no son los ricachones de los partidos políticos tradicionales los que se aprovechan del sistema, sino los nuevos líderes, prontamente corrompidos, del Partido Socialista Venezolano. Y en vez de educar y desarrollar, se fortaleció el clientelismo, fomentando así la dependencia económica de las clases sociales menos favorecidas a un sistema que no da herramientas para sobrevivir. Entonces, en vez de hacer germinar la democracia, se transformó el autoritarismo: se pasó de un corporatismo de centro-derecha a un confuso gobierno despojado de toda agenda izquierdista. Por su obstinada resistencia al cambio, el grupo fiel a Maduro es hoy más reaccionario que progresista. 

La última vez que escribí sobre Venezuela señalaba que la situación seguía degradándose en una certera descomposición de la revolución bolivariana. En mayo de 2017, se cumplían varias semanas de movilización social que había producido decenas de muertos. El gobierno argumentaba que la principal amenaza era la contrarrevolución (golpista) de derecha. Desde ese entonces, poco cambió pero todo empeoró: Maduro fue reelecto en un proceso electoral muy cuestionado a nivel nacional e internacional. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, se autoproclamó presidente legítimo del país. Mientras tanto, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) pronostica que la economía venezolana se contraerá el 10 % en 2019 mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una astronómica hiperinflación de 10,000,000%.

Maduro es inmaduro. Se aferra al poder y asegura que no hay crisis humanitaria en su país. Cree que todavía puede gobernar. Es posible que el dirigente bolivariano no tenga la sofisticación de líderes autoritarios como Vladimir Putin, y sí, es posible que sea un payaso. Pero sus excentricidades ya no hacen gracia y su testarudez es peligrosa, no solo para Venezuela, sino para toda la región latinoamericana. La invitación es clara: salir del poder ahora que todavía puede hacerlo. 

Fernando A. Chinchilla

Winnipeg (Canadá), febrero de 2019

FMI recorta pronóstico de crecimiento para México a 2.1% en 2019

Comparte este artículo:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su previsión de crecimiento de la economía mexicana a 2.1% desde el 2.5% para el presente año, ante una caída de la inversión privada.

No sólo eso, el organismo internacional encabezado por Christine Lagarde también disminuyó su pronóstico de crecimiento para el 2020 al ubicarlo en 2.2%, luego de que en su reporte anterior previó un Producto Interno Bruto (PIB) en 2.7%.

De acuerdo con su reporte Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI explicó que las economías de mercados emergentes y en desarrollo como México han sido puestas a prueba por las difíciles condiciones externas de los últimos meses, en medio de tensiones comerciales, mayores tasas de interés en Estados Unidos, apreciación del dólar, salidas de capitales y precios del petróleo volátiles.

En dicho entorno, el FMI recomendó que “para abordar la pesada carga de la deuda privada y los descalces de monedas y vencimientos en los balances en algunas economías será necesario reforzar los marcos macroprudenciales”.

El organismo también consideró necesario que la política fiscal debe garantizar que los coeficientes de endeudamiento sigan siendo sostenibles cuando las condiciones financieras externas sean más complicadas.

“Focalizar mejor los subsidios y racionalizar los gastos ordinarios puede ayudar a preservar el gasto de capital necesario para estimular el crecimiento potencial y el gasto social que se requiere para mejorar la inclusión”, acotó.

El Fondo Monetario Internacional señaló que aún existe incertidumbre derivada de los procesos internos de ratificación en el caso del T-MEC, firmado entre Estados Unidos, México y Canadá.

“Por lo tanto, el comercio, la inversión y el producto a escala mundial siguen estando amenazados por la incertidumbre de las políticas y otras tensiones comerciales actuales. De no resolverse las diferencias y de materializarse el consiguiente aumento de las barreras arancelarias, aumentarían los costos de los bienes intermedios y de capital importados y los precios de los bienes finales para los consumidores“, advirtió el reporte.

Aparte de estos impactos directos, abundó, la mayor incertidumbre en torno a las políticas comerciales y las preocupaciones por una intensificación del conflicto y las represalias perjudicarían la inversión empresarial, perturbarían las cadenas de abastecimiento y frenarían el crecimiento de la productividad.

En Chiapas AMLO dice que el FMI ha solapado corrupción en México

Comparte este artículo:

Durante su gira en Chiapas, el precandidato de Morena a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha solapado la corrupción en México.

Al criticar que la gasolina sea más cara en México que en Guatemala, país que preciso no tiene petróleo, afirmo que esto de debía ala corrupción que el mismo FMI ha solapado por muchos años, por lo que se iba tener que aplicar una estrategia propia.

Dentro de las promesas que hizo en Tuxtla Chico, Chiapas, estuvo la de quitar las pensiones “millonarias” a los expresidentes, dar becas de 2 mil 400 pesos mensuales a jóvenes, y además aumentar la pensión de los adultos mayores al doble.

Por ultimo, aseguro que se iban a revisar y si era necesario, cancelar todas las reformas estructurales del gobierno de Peña, ya que no han funcionado.

“Vamos a revisar las reformas estructurales porque no han funcionado, entre ellas la reforma fiscal, de educación, del trabajo, energética, tampoco se va a privatizar la seguridad social”, dijo el tabasqueño.

 

ELECCIONES 2016: LA ONU

Comparte este artículo:

Han sido casi diez años ya desde que el surcoreano Ban Ki-moon fue electo como Secretario General de las Naciones Unidas, convirtiéndose en el sucesor de Kofi Annan y quien fue reelecto de manera unánime para mantenerse en su puesto durante un segundo periodo a finales del 2011. Para el 1° de enero de 2017, las Naciones Unidas elegirán a su nuevo mandamás y, como si fuera elección presidencial en México, ya de a poco van saliendo los nombres y algunas manos temerosas se van alzando. La diferencia: las mujeres están haciendo cada vez más ruido.

Me permito dar una breve semblanza de lo que son las Naciones Unidas en opinión de un servidor. Creada en 1945 con motivo del fin de la Segunda Guerra Mundial y con la intención de dar continuidad a la idea de Woodrow Wilson y la ‘Liga de Naciones’; y con el objetivo de establecer buenas relaciones diplomáticas y de paz a nivel internacional, la ONU –podría decirse– es el máximo órgano redentor a nivel global que existe. Funciona en base a secretarías (como ‘departamentos’) y cada una de ellas se especializa en un tema. Claro está, la Secretaría General es la más importante de todas, pues coordina al resto.

Sin embargo, dentro de las Naciones Unidas existen muchas cláusulas, convenios, métodos, y otras prácticas que hoy podrían considerarse como fuera de tiempo. Por ejemplo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una de las secretarías más importantes del organismo, sigue contando con la presencia del ‘veto’ por parte de las delegaciones de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia, por lo que si llegara a haber alguna decisión que tomar (como la de elegir al nuevo Secretario General, por ejemplo), basta con que alguno de estos cinco den su voto en contra para que el proceso se deseche por completo. Haciendo un acercamiento a estos cinco miembros, podemos darnos cuenta de que todos son parte de las fuerzas que resultaron victoriosas tras la SGM.

Para el 1° de enero de 2017, las Naciones Unidas elegirán a su nuevo mandamás y, como si fuera elección presidencial en México, ya de a poco van saliendo los nombres y algunas manos temerosas se van alzando. La diferencia: las mujeres están haciendo cada vez más ruido.

Pero, sin afán de perder el punto, lo relevante es que la inquietud porque la mujer sea quien asuma el cargo para la(s) próxima(s) gestión(es)… y las candidatas ya están listas. Algunas de ellas son Irina Bokova (Directora General de la UNESCO), Vesna Pusic (ex Ministra de Relaciones Exteriores de Croacia), Natalia Gherman (ex Ministra de Relaciones Exteriores de Moldavia) y Natalia Clark (administradora del PNUD). La iniciativa ha sido impulsada por diversas naciones, pero sobre todo por la delegación Colombiana, quienes además de esto buscan también que se dé un giro al país de origen del Secretario y se consideren países de Europa del Este para ser elegidos.

Desafortunadamente, y así como previsto al inicio de este espacio, los y las candidatas tendrán que hacerle ojitos a las cinco potencias permanentes del CS, pues son ellas las que tienen el poder, de alguna forma, de quitar y poner a quien les venga en gana.

Sin el afán de sonar misógino, ¿Será acaso que la agenda de las Naciones Unidas está ad hoc para que por primera vez una mujer se convierta en Secretaria General? Recordemos que, aunque en el discurso siempre se maneja la cuestión de la paridad y la neutralidad, en la práctica nos seguimos encontrando con situaciones como estas hasta en el plano internacional, pues sólo pocas mujeres ocupan cargos de alta coyuntura, como Christine Lagarde, Directora del Fondo Monetario Internacional.

Considero importante –y muy a pesar de que la ONU ha quedado mal con el tema de los levantamientos en el Medio Oriente– que nos debemos abocar a conocer con detalle el proceso por el que tendrán que pasar los candidatos, pues aunque no participemos directamente en él, sí sufriremos las consecuencias de estar o no dentro de los primeros temas de la agenda. Desafortunadamente, y así como previsto al inicio de este espacio, los y las candidatas tendrán que hacerle ojitos a las cinco potencias permanentes del CS, pues son ellas las que tienen el poder, de alguna forma, de quitar y poner a quien les venga en gana.

Me pregunto qué pasaría Alicia Bárcena (secretaria ejecutiva de la Cepal) quedara como Secretaria General. ¡Ah, no! Se me olvidaba que nuestro principio de “no intervención” no nos deja participar en tanta cosa…

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

PRIVATIZACIÓN INEVITABLE

Comparte este artículo:

“Sólo MORENA luchará contra la privatización de PEMEX”, ha pregonado Andrés Manuel López Obrador desde que inició su precampaña (anticipada, por cierto) a las elecciones de 2018 y ha promovido la idea de que el presidente Enrique Peña Nieto es un traidor a la patria por querer privatizar PEMEX con su reforma energética. Pero, ¿Realmente fue idea de Peña Nieto?

La privatización de PEMEX ciertamente no es un tema que surgió en el presente sexenio. Si bien es un tema que acaba de cobrar relevancia (ya que es una buena consigna de campaña), surgió con la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y se concretó con la de Ernesto Zedillo Ponce de León.

La administración de Salinas de Gortari se caracterizó por su carácter neoliberal y antirrevolucionario, además del sometimiento intencional a la voluntad del Fondo Monetario Internacional y, por ende, a los dictados del gobierno estadounidense (que tiene un gran control sobre este organismo al contar con poder veto)[1]. Característico de los gobiernos neoliberales, se priorizó en México el enriquecimiento de los ricos a costa del empobrecimiento de los pobres, es decir, los ricos se hicieron más ricos y los pobres se hicieron más pobres. A su vez, la clase media trabajadora sufrió un gran golpe por parte de la globalización: la apertura a la inversión que se tradujo en desmantelamiento de la industria nacional en favor de la producción extranjera. Todo esto provocó una grave crisis económica que comenzó a finales de su sexenio y a principios del de Zedillo Ponce de León en 1994, quien se vio forzado a devaluar el peso.

La privatización de PEMEX ciertamente no es un tema que surgió en el presente sexenio. Si bien es un tema que acaba de cobrar relevancia (ya que es una buena consigna de campaña), surgió con la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y se concretó con la de Ernesto Zedillo Ponce de León.

¿A qué se debe este breve antecedente histórico? Como consta en las fichas del Fondo Monetario Internacional [2] , en febrero de 1995 el entonces presidente Zedillo concretó las negociaciones de un préstamo por parte de Estados Unidos de 20 mil millones de dólares y otro por parte del FMI de 18 mil millones de dólares para “rescatar” a México.

Por supuesto que este “rescate” no fue gratis. Si bien es razonable y perfectamente válido que el FMI imponga condiciones económicas (intereses, por ejemplo) a los países a los que presta dinero, no es aceptable que imponga condiciones políticas [3].

Y precisamente el precio político de ese “rescate” fue, entre otras condiciones [4], la privatización de PEMEX (condiciones que fueron impuestas yendo acorde a las propuestas del Banco Mundial [5] en materia de petróleo e iniciativa privada) [6] .

Así es como, desde 1995, México está obligado internacionalmente con el FMI a privatizar PEMEX. Por eso el gobierno, en los últimos sexenios, ha realizado diversas medidas internamente para eventualmente concretar la privatización (que seguramente no pasará más de un sexenio más en que se concrete).

Pero la verdad es que no hay mucho que se pueda hacer para evitar la privatización de PEMEX. Ya es algo inevitable (y esto sí no es culpa de Peña Nieto, como muchas cosas sí lo son).

Ahora bien, ¿Podría México incumplir con esa obligación impuesta por el FMI por ir en contra de los principios de la Nación? Sí podría. ¿Conviene hacerlo? No considero que convenga: incumplir la obligación provocaría que el FMI ya no vuelva a prestarle a México (por lo menos hasta que éste cumpla). Y a como va nuestra economía, parece que necesitaremos pronto de uno.

Según el Dr. Stiglitz en su libro El malestar de la globalización, los gobiernos de los países subdesarrollados se encuentran atrapados entre las demandas y condiciones del FMI con todas sus consecuencias sociales y políticas internas, y las crecientes protestas y alborotos populares provocados por éstas… así, de repente enfrentan disturbios sociales que al llegar a cierto grado colocan a estos gobiernos entre la exigencia del FMI y las protestas [7].

Ésto que menciona Stiglitz es precisamente lo que vivimos en México desde que la reforma energética era un proyecto de ley hasta el día de hoy (aunque el problema se gestó veinte años antes y en ese entonces nadie dijo nada). Pero la verdad es que no hay mucho que se pueda hacer para evitar la privatización de PEMEX. Ya es algo inevitable (y esto sí no es culpa de Peña Nieto, como muchas cosas sí lo son).

[1] El poder de veto de Estados Unidos en el FMI no consta en papel; pero para aprobar todas las grandes resoluciones, de acuerdo a las reglas del FMI, se necesita el 85% de los votos y Estados Unidos tiene el 17% de los votos. Esto le otorga un poder de veto sin necesidad de aliarse con nadie más. Y es el único país que lo tiene.
[2] Ver ficha emitida por el FMI, aquí: http://www.imf.org/external/np/sec/pr/1995/pr9510.htm
[3] Como lo ha reiterado el Premio Nobel de Economía 2001 y ex jefe de economía del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, el FMI impone condiciones a los países que presta de carácter político, como renuncia a medidas proteccionistas para lograr una apertura rápida de sus economías a la inversión extranjera. En caso de México, la privatización de PEMEX contribuye a los intereses del FMI, manipulado por Estados Unidos que nunca ha ocultado sus deseos de que el gobierno mexicano privatice PEMEX.
[4] Se les impusieron cinco medidas que diseñó el BM a cambio del préstamo: permitir contratos de riesgo, permitir inversión extranjera en petroquímica, dividir a PEMEX en empresas separadas con distintas competencias, permitir la competencia interna e internacional frente a PEMEX y, finalmente, privatizar PEMEX.
[5] De acuerdo al programa “Oil and prosperity: Reforming México’s petroleum monopoly”, publicado en 1992 por el Banco Mundial e impulsado también por el FMI.
[6] Saxe Fernández, John. Fox y el desmantelamiento de PEMEX. Vnezuela, Revista Nueva Sociedad, 2005.
[7] Stiglitz, Joseph. El malestar en la globalización. Madrid, Editorial Taurus, 2002.

______________________________
– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”