Sinergía en la reactivación económica

Comparte este artículo:

Es claro el panorama económico que no solo México, sino el mundo entero está viviendo. Innumerables negocios han tenido que cerrar sus puertas por la imposibilidad de mantener los gastos fijos de sus empresas. El desentendimiento de empatía de los dueños de los locales en condonar rentas en apoyo e impulso a los pequeños negocios, quienes brindan empleo y estabilidad económica al país y un gobierno federal que ha dado la espalda al apoyo de las PyMes, quienes más necesitan de ese brazo de estabilidad en estos momentos de crisis, han tenido repercusiones impresionantes en el rubro económico.

Si bien es cierto, que al tercer trimestre de 2020 la economía refleja que podría estar en la senda de recuperación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) mencionó que, si no se logra contener la pandemia no habrá confianza para mantener este ritmo de reactivación económica. Así mismo, el INEGI mostró que el país efectivamente está en gráficas de recuperación económica, en especial en el número de empleos que se han recuperado tras la tasa más grande de desempleo que se ha tenido registrada en el país, sin embargo, un posible rebrote trae consigo un panorama que empeora la situación y las proyecciones de crecimiento económico.

Ahora, es vital que el gobierno diseñe políticas públicas con perspectiva estratégica, con visión a futuro. Si bien, el Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que los países afectados tardarán 2-3 años en recuperar la pérdida o el declive económico, así como el aumento en la desigualdad económica-social, causadas por el COVID19. El gobierno mexicano debe tener visión en el diseño de programas o acciones que garanticen la reactivación económica con un ritmo inevitablemente “lento pero constante“. Es clave que el liderazgo del gobierno sea empático y pueda garantizar unidad entre los diferentes actores, para lograr un desarrollo económico y un impulso de la economía nacional, salvaguardando las medidas de distanciamiento social, pero poco a poco generando la trillada “nueva normalidad” para comenzar a recuperar lo que se ha perdido en estos últimos meses.

Después, con base a la situación que se vive en Europa y Estados Unidos, así como en México en los últimos días… de un rebrote significativo en el número de casos de personas contagiadas por el virus, el gobierno mexicano debe prever y no cometer el mismo error de “esperar” a que la tormenta llegue, así como lo hizo a principios de año al subestimar el virus del COVID19. Actuar de manera oportuna y evitar que este rebrote llegue a empeorar la situación actual es imperativo. Es clave que el gobierno mexicano actúe y fortalezca las medidas de distanciamiento social y accione en pro de la salud, sin embargo, pensando y actuando de manera empática en la situación económica que se está enfrentando, tomando un liderazgo político y social en todos los sentidos, sumando a la reactivación a todos los actores de la cadena productiva para trabajar de manera integral ¿suena complicado, cierto?, como anteponer la economía, antes de la salud, o viceversa. 

En este sentido, la cadena productiva se conforma por proveedores, productores, transformadores, distribuidores y al final, el consumidor. En México al parecer, hace falta empatía en esta cadena; es decir, nadie quiere aportar, ni sacrificar un poco para lograr la reactivación económica. La mayoría de la gente espera que “papá gobierno” solucione todo y al ser una pandemia mundial, algo inesperado y nuevo, sin precedente alguno que pueda darnos ese respiro y esperanza de una fecha estimada de recuperación económica y social… estamos buscando en cómo lograr esa recuperación lo antes posible y a costa de que el único afectado, sea el cliente final. Si bien es cierto que, el gobierno debe tomar una postura de apoyo y estímulo fiscal hacia los negocios, la parte de la iniciativa privada debe tomar en cuenta que el gobierno tiene gastos primordiales, como lo es la salud; entonces de manera empática y con sinergia, se debe colaborar para que tanto gobierno (Nacional, Estatal y Municipal) aporte su granito de arena, pero también las empresas y PyMes, deben trabajar en conjunto para lograr una reactivación económica integral en la cual se beneficie el cliente, la propia PyME y la economía en general vaya tomando fuerza y vaya recuperando los miles de empleos que se han perdido, así como el porcentaje tan elevado de millones de mexicanos que pasaron de pobreza a pobreza extrema, debido a la situación actual. 

Por otro lado, el FMI publicó una mejora del 8.1% sobre la contracción económica esperada a este año; es decir, la reactivación económica si tiene un efecto positivo en la economía mundial, en la generación de empleo, en el impulso de pequeños y medianos negocios. La reactivación económica depende del control que el gobierno llegue a tener sobre el esparcimiento del virus; por ello no hay que aflojar en las medidas de distanciamiento social, ni las medidas de salud. Sin embargo, reitero, hay que trabajar de manera integral, iniciativa privada y gobierno, tomando en cuenta y salvaguardando la salud tanto social, como económica de nuestros clientes. Si al cliente no le garantizas bienestar y tranquilidad de que se estás llevando a cabo todas las medidas de salud, no te va a comprar. Y aunado a esto, si buscas la reactivación económica oportuna y de manera rápida; sin ofrecer algún tipo de descuento o apoyo hacia el cliente, tampoco te va a consumir. Hay que tener en cuenta que la pandemia afectó a todas las carteras (gobierno, empresas y cliente final), de manera conjunta debemos colaborar para contribuir a una reactivación económica más rápida y eficaz que traigan consigo beneficios económicos y sociales a nuestro país.

Por consiguiente, el Banco de México (Banxico) enfatizó hace unos días que el Paquete Fiscal de México para el 2021 comprometerá el crecimiento potencial de la economía nacional. En este sentido, afirma que la asignación de recursos y la rentabilidad social de los proyectos que se desean financiar representa un riesgo para la economía. Así mismo, mencionan la necesidad de considerar una reorientación del gasto gubernamental y fortalecer los ingresos públicos de una manera empática y constante. En este sentido, considero que la falta de estímulos fiscales en apoyo a las PyMes garantiza un ambiente desfavorable para el crecimiento económico y la tasa de empleabilidad. Sin embargo, como emprendedores y empresarios no debemos esperar a que el gobierno haga todo, debemos dar ese primer paso de empatía y ser considerados con el cliente, buscando su salud física y económica. ¿Cómo? sacrificando un poco del porcentaje de la utilidad, pero garantizando una fidelidad de un cliente que te va a consumir constantemente al recordar que sacrificaste un poco para lograr esta reactivación social y económica durante tiempos difíciles. Y aunque parezca paradójico… “A veces es necesario perder para ganar“.

Finalmente, el tema de un posible re encierro podría ser fatídico para el sector económico del país. Es imperativo que el gobierno controle de manera efectiva y eficiente la pandemia y estimule fiscalmente a los negocios y empresas, para evitar una caída y una pérdida económica que comprometa al país a un declive y una recuperación que pueda llegar a tardar más de 10 años (Banxico, 2020). Y en este sentido, como empresas seguir esta cadena de valor, pensando no en el beneficio propio, al contrario, en el beneficio de todos. Pensar en mantener la nómina, aunque sea con menos sueldo garantizas la estabilidad económica de las familias mexicanas. Pensar en mantener los ingresos de la renta, aunque sea con un 50% de condonación, garantizas flujo y estabilidad a familias mexicanas. Todos somos mexicanos y es hoy, cuando debemos de actuar en equipo, siempre con sinergia y empatía, buscando el bien económico y social de todos. No debemos de esperar a un terremoto, o una pandemia para ser empáticos, debemos de apoyarnos e impulsarnos entre nosotros mismos día con día, ya que, si no trabajamos juntos y nos apoyamos como mexicanos, nadie más lo vendrá a hacer. 

FMI prevé que economía mexicana caiga 9% en 2020

Comparte este artículo:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó sus cifras pronóstico a una caída de la economía de México de 9% en 2020. Este resultado fue publicado en su informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), luego de que en junio pasado el mismo organismo estimaba una contracción de 10.5%.

En el mismo sentido, mejoró su pronóstico para el 2021, ajustando a 3.5% en contraste con su previsión pasada de 3.3%.

México presentaría una caída mayor al 8.1%, la cual es la cifra anticipada para América Latina como región. Y solo después de la India, México sería la segunda economía emergente con mayor contracción este año, superando el impacto que ha tenido esta pandemia en otros países como Sudáfrica.

El organismo detalla en su informe que: “Las proyecciones fiscales para 2020 se basan en el presupuesto aprobado para este año, pero tienen en cuenta los efectos probables de la pandemia de COVID-19 en los resultados fiscales. Las proyecciones para el 2021 en adelante asumen el cumplimiento de las reglas establecidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal“.

Con información de Reporte Índigo

Banco Mundial ajusta cada del PIB de México

Comparte este artículo:

El Banco Mundial (BM) dio a conocer esta mañana que ajustó al alca la caída que tendrá la economía mexicana este año.

En sus expectativas económicas que actualizó estimó una recesión más severa para el 2020 del producto interno bruto (PIB) de nuestro país, al pasar de -7.50 de su previsión anterior a -10%.

El nuevo pronóstico es más drástico en comparación a la que revisó hace unos días el Fondo Monetario Internacional (FMI), que mejoró del -10.5% a -9%.

Para el 2021, el BM mejoró la recuperación esperada para la economía mexicana al pasar de un crecimiento positivo de 3% al 3.7%.

La estimación para el PIB de México está por arriba del promedio que se espera que sea la tasa negativa para América Latina de -7.9% para este año.

“Eran los jefes de jefes”, responde AMLO a FMI sobre recomendación de Dos Bocas

Comparte este artículo:

El presidente López Obrador rechazó esta mañana la recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) emitida el día de ayer que indicaba que el gobierno mexicano debería cancelar la construcción de la refinería de Dos Bocas, y pidió al organismo internacional que “dejen de estar solapando a gobiernos corruptos“.

En conferencia de prensa desde Palacio Nacional, el titular del Ejecutivo federal aseguró que “ya se acabaron los tiempos donde se dictaban la política económica“.

Si quieren hacernos recomendaciones, les voy a mandar mi pliego petitorio para que procuren dar créditos a los gobiernos que lo solicitan, a tasa cero; (…) dejen de estar rescatando a las grandes corporaciones y rescaten a los pueblos“, afirmó.

Pedimos que nos respeten, somos libres y soberanos, ya no son los organismos financieros internacionales los que dictan la política económica en México, como era antes“, continuó.

El mandatario recordó que el FMI dictó políticas económicas que se adoptaron en el pasado, se firmaban cartas de intención con el Fondo, y ellos decían que debía hacer el gobierno: “¿Y saben qué recomendaban? Privatizar, aumentar el precio de las gasolinas, de la energía eléctrica. ¿Saben qué recomendaban? Que se privatizara la educación, el manejo de las pensiones, eran los jefes de jefes. Ya pasó eso“.

Por otro lado, Obrador comentó que su administración “respeta mucho al organismo internacional y nunca va a confrontarlo“. Asegurando que “no les vamos a dar ninguna recomendación a ellos porque va a estar muy difícil que nos hagan caso“.

Con información de La Razón

 

FMI recomienda a gobierno de AMLO suspender la construcción de la refinería de Dos Bocas

Comparte este artículo:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó al Gobierno de México posponer la construcción de la nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco.

El organismo internacional señaló que Petróleos Mexicanos (Pemex) debería centrarse sólo en campos rentables y vender sus activos no básicos.

“Pemex debería asociarse con empresas privadas para obtener capital y conocimientos; así como obtener apoyo fiscal para aliviar las altas necesidades de financiamiento”, apuntó el FMI en un reporte publicado este martes.

Agregó que México debe promover la participación de empresas del sector privado para ayudar a financiar inversiones importantes en producción de crudo y mejorar la red eléctrica.

Cabe recordar que el presidente Andrés Manuel López Obrador planteó la construcción de la séptima refinería de Pemex, con capacidad para procesar 340 mil barriles de crudo diarios, con un presupuesto de 8 mil millones de dólares (mdd) en un lapso de 3 años. Esto con el objetivo de reducir las importaciones de gasolina del extranjero.

FMI advierte que con AMLO la deuda pública crecerá más que con EPN

Comparte este artículo:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) previó que con el presidente Andrés Manuel López Obrador la deuda pública crecerá a mayor magnitud que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, esto a pesar de que López Obrador ha descartado endeudar al país para enfrentar la crisis económica que desató el COVID-19.

Durante 2020, la deuda pública bruta va a representar 65.9% del tamaño de la economía mexicana, lo que equivale a cerca de 16 billones de pesos, considerando que el valor del Producto Interno Bruto (PIB) era de 24.3 billones al primer trimestre de este año.

Lo anterior equivale al mayor nivel de deuda con relación al PIB de los últimos 30 años, así como un aumento de 12.2 puntos porcentuales o 3.1 billones de pesos en comparación con 2019, cuando los compromisos equivalían a 53.7% del valor de la economía (12.9 billones de pesos), de acuerdo con el reciente informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) del FMI.

La lógica de ajustar la deuda en función del tamal de la economía es que a más PIB corresponde una mayor capacidad para absorber deuda, pues existe un sector productivo para respaldar los compromisos.

De confirmarse el escenario previsto por el FMI, la deuda va a crecer, en sólo un año, a mayor magnitud que durante toda la administración pasada, cuando los pasivos se elevaron 42.7% del PIB en 2012, a 53.6% en 2018, un incremento de casi 11 puntos a lo largo de seis años.

Durante el segundo año del gobierno de AMLO, la deuda da también crecería el doble que durante todo el sexenio de Felipe Calderón, cuando pasó de 37.4% del PIB en 2006, a 42.7% en 2012, un aumento de 5.2 puntos, según las mediciones de la institución que encabeza Kristalina Gueorguieva.

En #LaMañanera, el presidente López Obrador ha reiterado que, a diferencia de sus antecesores, su administración no va a incrementar la deuda con respecto al PIB durante este sexenio.

De acuerdo con el FMI,m México ha sido de los países que menos apoyos fiscales dio para contrarrestar el impacto del coronavirus, debido a que el gobierno sólo ha permitido el aplazamiento del pago de impuestos y lanzó programadas de préstamos para las empresas en condiciones favorables de tasa y plazo.

Sin embargo, desde la perspectiva del fondo, la deuda se va a incrementar ante el desplome de 10.5% que presentará la economía mexicana este año y por el deterioro del marco macroeconómico que ocasión el llamado “Gran Confinamiento”, para contener las infecciones ele coronavirus.

Analista de BBVA y Citibanamex coinciden con el FMI en que la deuda pública va a crecer durante este gobierno a mayor magnitud que en los gobiernos anteriores.

(Con información de El Universal)

Mientras la pobreza aumenta a causa de la pandemia, México limita los estímulos a la economía

Comparte este artículo:

Esta columna es parte del análisis Altius Consultores para orientar en la toma de decisiones. Consulta este y otros temas haciendo clic en https://bit.ly/Reporte19 

El Financial Times expone que mientras otras naciones aprobaron grandes paquetes de estímulo u ofrecieron exenciones impositivas para ayudar a las empresas a mantenerse a flote y preservar empleos, la principal respuesta del Presidente López Obrador fue otorgar créditos a microempresas.

El único incentivo económico anunciado por el gobierno federal durante la pandemia -los microcréditos- ha tenido un impacto de apenas el 25% de su público objetivo.

Si bien un préstamo de 25,000 pesos podría ayudar a personas con cierto tipo de micronegocios, le sirve de muy poco a pequeñas y medianas empresas. Por ello no se espera que contribuyan considerablemente a proteger los empleos.

Como lo expusimos en Reporte-19, más de 12 millones de personas han visto suspendidas sus actividades laborales según el INEGI, y más de 10 millones de personas tienen riesgo de caer en la pobreza de acuerdo al CONEVAL.

Aproximadamente la mitad de la población mexicana trabaja en el sector informal sin beneficios como cobertura de salud y no existe seguro de desempleo.

Aunque la tendencia global es usar el gasto público para proteger a las familias más vulnerables, proteger el empleo y reactivar la economía, la postura de la administración López Obrador no ha variado.

Esto a pesar de la reciente línea de crédito otorgada a México por el Banco Mundial y la recuperación de 28 mil millones de pesos en impuestos pendientes, que fueron cobrados a multinacionales como Wal-Mart y FEMSA.

México tiene una línea de crédito flexible de 61 mil millones de dólares del FMI, por la cual paga 163 millones al año, incluso si no la aprovecha. Esto podría usarse para financiar un paquete de estímulo económico más amplio.

La decisión del gobierno federal de no brindar apoyo a pequeños y medianos empresarios podría tener un efecto considerable en aumentar la desaprobación de la clase media a la gestión de AMLO.

Mientras tanto, está por verse si el Presidente y su partido apoyan la propuesta del Ingreso Vital de Emergencia.

“Si quiebra una empresa, el empresario o los socios deben asumir responsabilidad”, dice AMLO

Comparte este artículo:

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que su gobierno no contratará deuda para establecer medidas especiales de rescate a grandes empresas afectadas por la contingencia del COVID-19, pues sus esfuerzos están enfocados en atender la economía popular.

López Obrador dijo esto en respuesta al nuevo plan de reactivación económica que presentó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), donde se plantea al gobierno aprovechar las líneas de crédito ofrecidas por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la crisis derivada de la Emergencia Sanitaria.

El mandatario respondió que ese tipo de medidas no deben estar en la mente de los empresarios, pues su gobierno no lo hará.

Por otro lado, opinó que si una empresa quiebra debido a las difíciles condiciones que atraviesan por igual todos los competidores, pues debería ser responsabilidad de los accionistas y sus juntas directivas y no del gobierno.

“Si hay una quiebra de una empresa, pues que sea el empresario el que asuma la responsabilidad o los socios o los accionistas, porque el Estado tiene que proteger a todos y no actuar otorgando privilegios para nadie (…) Es una gran injusticia, es una inmoralidad utilizar al Estado para rescatar a empresas o a instituciones financieras en quiebra”, señaló el presidente en su conferencia de prensa matutina.

Sobre la posibilidad de reunirse nuevamente con integrantes de la CCE para escuchar la propuesta y llegar a un acuerdo, afirmó que la titular de la Secretaría de Economía, Graciela Márquez Colín, se ha mantenido en contacto con el presidente del organismo empresarial, Carlos Salazar Lomelín.

La crisis que se ignora y el enemigo invisible

Comparte este artículo:

La emergencia sanitaria por el covid-19 tomó el control de la agenda pública global, y no es para menos, pues lo que esta en riesgo es la vida de todos los seres humanos. Sin embargo, esta situación inédita ha desencadenado otras 2 crisis (económica y social), ambas con el mismo grado de importancia y vinculadas entre sí. 

En México, a principios del mes de marzo, cuando se presentaron los primeros casos de covid-19, la emergencia sanitaria alteró los planes del Gobierno Federal, pues una pandemia merece una reestructuración de prioridades -sobre todo en el tema presupuestal-. Sin embargo, en semanas recientes, el tema económico empezó a dominar la conversación, esto a raíz de la decepción generada por la presentación del plan económico emergente del Presidente, que siendo coherente con el guion que lo llevó a la Presidencia de “primero los pobres” dejó relegado a un sector importantísimo de la economía mexicana: las micro, pequeñas y medianas empresas, mismas que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) generan el 72% de los empleos en el país.

Lo anterior cobra relevancia porque según datos de la Secretaría de Economía (SE), entre el 13 de marzo y el 6 de abril se han perdido 346,878 empleos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que serán 3 millones de empleos los que se perderán en el país este año -más plazas laborales que todas las creadas en 2019, que fueron 342,077 de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)-.

El enemigo invisible, como algunos llaman al coronavirus, además de estas dos crisis, (sanitaria y económica) arrastra otra más de la que pocos hablan: La social; misma que dependerá de lo que hagan o dejen de hacer los gobiernos durante la emergencia sanitaria, no obstante, la tendencia al alza en la comisión de varios delitos, son síntomas que nos hacen presumir que podríamos estar entrando a una crisis social, provocada entre otras cosas por el desempleo y el confinamiento. Explico el por qué:

La Jornada Nacional de Sana Distancia implementada por el Gobierno Federal, apuesta principalmente a la responsabilidad ciudadana de los habitantes como factor clave que posibilita la dilatación de la propagación del virus, dependiente de los comportamientos sociales individuales y no a medidas coercitivas. Dicha estrategia, tiene a una buena parte del país aislada en sus hogares, bajo la premisa de que es necesario el confinamiento para prevenir que el número de contagios se disparen, se pierdan vidas y se sature nuestro inoperante sistema de salud. Sin embargo, el confinamiento no es positivo para todos, si bien salvaguarda tu salud al no estar expuesto, para algunas mujeres, adultos mayores o menores de edad, esta condición significa estar 24/7 conviviendo con sus agresores.

Expertos en la materia pronostican que durante esta cuarentena se podría elevar hasta en un 95% la violencia intrafamiliar en el país. En el caso de Nuevo León, de acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado, este mismo delito incrementó 32%, al pasar de 1,258 denuncias en Febrero a 1,670 en marzo. El Consejo Cívico ha señalado que la ansiedad, el hacinamiento, el consumo de sustancias adictivas, la pérdida de empleo, entre otros, son factores que podrían agravar la violencia en los hogares en las próximas semanas.

Con ese panorama, algunos gobiernos subnacionales (estados y municipios) han venido realizando esfuerzos con el objetivo de intentar desactivar los riesgos de violencia en los hogares, ejemplo de ello han sido la apertura de líneas de auxilio, redoblar los esfuerzos desde los sistemas DIF municipales y ministerios públicos para la atención efectiva a víctimas, acondicionamiento de refugios, coadyuvar esfuerzos con organizaciones de la sociedad civil en temas de concientización y prevención, entre otros. Sin embargo, estos han sido esfuerzos aislados y no sistemáticos que permitan incidir en un marcado descenso de estos delitos.

Un factor más, es el miedo a adquirir el virus, lo cual lleva a la población a ejecutar conductas antisociales y asumir actitudes irracionales. Si bien es cierto, en nuestro país se han mostrado distintas expresiones de solidaridad con el personal médico, en contraste, contrario a lo que acontece en otros países -como en Francia con el homenaje de aplausos diarios al personal médico a las 8pm desde los balcones-, en algunos municipios del país, se les ha discriminado, insultado y en algunas ocasiones hasta atentado contra su integridad física; y aquí es importante apuntar que si bien esta emergencia global reavivó un debate antiguo pero necesario sobre ¿Cuál debe ser el rol del Estado?, no todo le compete al poder público, pues hay una responsabilidad de todos los ciudadanos que la frustración y psicosis frente al enemigo invisible merma su capacidad racional y no les permite asumirla.

Es necesario reajustar prioridades, cuestionar paradigmas y asumir responsabilidades, pues hoy el Gobierno de la República afirma que las medidas tomadas se basan en el asesoramiento científico, pero este poco servirá para atender la serie de efectos sociales negativos que se pueden salir de control no solo durante la cuarentena, sino en los meses post-coronavirus. Como toda crisis, producirá cambios positivos o negativos una vez superada la pandemia y esta tercer crisis en particular va a ser clave para evaluar la eficacia de los gobiernos locales, pero dependerá en cierta medida, de lo que se haga o deje de hacer desde la Federación en el tema de salud pública y sobre todo económico, pues como lo señaló el Presidente Ronald Reagan alguna vez: “El mejor programa social es el empleo”.

El debate enriquece la mente, se vale discrepar.

“Gran Confinamiento” dejará 3 millones de desempleados en México: FMI

Comparte este artículo:

En México, 3 millones de personas quedarán sin empleo tanto en el sector formal como en el informal, lo cual representará el mayor volumen de desocupados en la historia del país, según cálculos basados a partir de los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo internacional anticipa que la población que saldrá a buscar empleo y no tendrá éxito va a representar 5.3 por ciento de la fuerza laboral del país durante 2020.

Por lo que esa tasa equivale a más de 3 millones de personas desocupadas, considerando que la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 57 millones en 2019, la cual sube cada año a consecuencia del crecimiento demográfico y las expectativas que tiene la población de contribuir o no en la actividad económica, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En este escenario, significará un millón de personas desempleadas adicionales, respecto al 2019.

El récord anterior se registró en 2010, cuando se contabilizaron 2.6 millones de mexicanos sin empleo, ese año, la economía se recuperaba de una recesión de 5.3 por ciento en 2009, provocada por la crisis hipotecaria que se detonó en Estados Unidos.

El FMI calcula que la producción nacional se va a desplomar 6.6 por ciento, lo cual sería la peor contracción desde la Gran Depresión, hace 90 años.

Este confinamiento ya provocó la pérdida de 347 mil puestos de trabajo formales entre el 13 de marzo y el 06 de abril, de acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Hace unos días, el consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió que entre 800 mil y un millón de personas se quedarán sin empleo este año si no hay medidas ambiciosas por parte del gobierno ante la contingencia económica.

Por su parte la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) estimó una pérdida de hasta 1.5 millones de empleos formales.

Sin embargo, seis de cada 10 mexicanos que están ocupados en el país laboran en negocios informales o sin un vínculo reconocido, los cuales sumaron 31.3 millones de personas el año pasado, de acuerdo al INEGI.

El Gran Confinamiento (como lo ha denominado el FMI), también va a dejar sin empleo a miles de personas en la informalidad, porque este sector depende del funcionamiento de la economía formal, advierte José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Anticipa que “entre 500 mil y 600 mil empleos se van a perder en la informalidad, dado que muchos micronegocios dependen de sus ventas al sector formal”.

De la Cruz recomienda que en este momento el gobierno debe actuar “es sus tres niveles, porque el confinamiento va a generar un daño al mercado laboral que involucrará a millones de personas”.

Y advierte que las miles de familias que caigan en la pobreza, buscarán en primera instancia subsistir con trabajos honestos pero mal pagados, pero esta condición será un incentivo para que muchas personas cometan actividades ilegales.

(Fuente: El Mañanero Diario)