El cambio climático es el principal “riesgo global”, dice el FEM.

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El medioambiente ocupa el puesto número uno en el nuevo “Informe de Riesgo Global” del Foro Económico Mundial, en el que se describen los principales problemas a los que se enfrenta el mundo actual. 

El medioambiente es el tema que plantea los mayores peligros para el mundo. Cuando se trata de los riesgos a largo plazo para la comunidad mundial, el cambio climático y sus consecuencias están a la cabeza en la lista de preocupaciones.

“El cambio climático, más rápido y difícil de combatir”

Este es el mensaje clave del “Informe de Riesgo Global” elaborado por el FEM, que fue publicado este miércoles, justo antes de la versión número 50 de la reunión anual, que comienza la próxima semana en Davos, Suiza. Más de 750 expertos de todo el mundo son entrevistados para la evaluación de riesgos del FEM. Se les pide que expresen sus mayores preocupaciones por el desarrollo del planeta, según su importancia y probabilidad.

“Un fracaso en la protección del clima y la adaptación al cambio climático”, es la principal inquietud de los encuestados, cuando se trata de los riesgos de los próximos diez años.

“El cambio climático nos está golpeando más fuerte y más rápido de lo que muchos esperaban. Los desastres naturales son cada vez más frecuentes y más severos”, señala el informe del FEM. 

Además, en él se explica que los últimos cinco años han sido los más cálidos desde que comenzaron los registros.

Una preocupación particular de los expertos y líderes del Foro es la extinción de las especies. El ritmo actual de pérdida de especies animales y vegetales es mil veces mayor que el promedio de los últimos diez millones de años, y va en aumento. 

“La extinción de especies tiene consecuencias dramáticas para los seres humanos. Desde el colapso de los sistemas alimentarios y de salud hasta la interrupción de cadenas de suministro enteras”, pronuncian los autores del informe.

 

(Con información de DW) 

Calentamiento global desaparecería 3 estados de México

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Al menos 38 ciudades de México podrían desaparecer debido al cambio climático en los siguientes años, así lo dio a conocer el sitio Flood Map mediante un mapa interactivo en el que recrea, con información de la NASA, las afectaciones en nuestro país debido al incremento en el nivel de los océanos.

En un escenario apocalíptico una gran parte de la Península de Yucatán, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas quedarían bajo el agua, y con ello al menos 38 ciudades de importancia en el país.

Nuestro país podría ser de los países más afectados a nivel mundial por la subida en el nivel de los mares, como resultado del deshielo de los glaciares; pues si el mar aumentara tan solo 5 metros, en una proyección conservadora, Yucatán, Campeche y Tabasco y Veracruz prácticamente desaparecerían.

Las ciudades que corren el riesgo de desaparecer son Celestún y Progreso en Yucatán; mientras que la capital yucateca, Mérida, quedaría a orilla del mar.

Campeche por su parte perdería sus islas, con la evidente desaparición de Ciudad del Carmen; en Quintana RooCancún podría desaparecer y el sur de la entidad se convertiría en un conjunto de islas.

 

 

 

(Con información de Heraldo)

La palabra del año

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Cada año, el portal Dictionary.com selecciona una palabra y la bautiza como “la palabra del año”, buscando encontrar un vocablo que encierre lo que el este tiempo ha significado en general para la humanidad. La elección de este año ha causado algo de polémica por tratarse de un concepto que no es netamente palpable y, por el contrario, apela a algo mucho más profundo en su significado. Para el portal, la palabra del año es “existencial”.

Con poco temor a equivocarme, estoy seguro de que hay muchos que asocian esta palabra con otra que, podríamos decir, describe mejor la situación actual de la humanidad: crisis. Si tomamos en cuenta que las palabras de años anteriores han sido “desinformación”, “cómplice” y “xenofobia”, al lado de éstas, “existencial” no parece continuar con el patrón de las anteriores, pero si agregamos el factor “crisis”, entonces hace todo el sentido del mundo.

¿Quiénes somos? ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos? Tres preguntas que son parte de la base del existencialismo y cuyas respuestas siempre han sido una incógnita para la humanidad, por lo que, si en ellas surgen dudas o cambios, es normal que todo lo que está a su alrededor tambaleé. Basta con observar los últimos dos grandes temas de la agenda mediática internacional para rectificar esta posición: las movilizaciones tanto por la protección del medio ambiente como por la causa feminista.

Este año, hablar de cambio climático es pensar en Greta Thunberg y en Fridays for Future, pero también en el incendio en el Amazonas y en la salida de EEUU del Acuerdo de París. La importancia de la protección del medio ambiente ya se encuentra instalada en la mayoría de las discusiones de las administraciones locales y varios frutos se pueden observar. Por ejemplo, es cada vez más común que en nuestros espacios de trabajo y estudio las personas se preocupen más por estos temas y, si bien es algo muy primario, la clave está en que es algo que ya no vemos como un capricho, sino como una preocupación real.

Otro de los importantes cambios existenciales que ha tenido la humanidad es el enfoque sobre el feminismo y la violencia de género. Mudar de movimientos como “He for She”; duramente criticado en sus inicios por indirectamente fomentar el estereotipo de que los hombres deben de estar para las mujeres, a iniciativas centradas en temas mucho más puntuales y urgentes como “Time’s Up” o la consigna equal pay promovida desde el ámbito artístico fueron clave para visibilizar la necesidad de tratar ambos temas.

Naturalmente, y lo que se convirtió en estos últimos días (me atrevería a decir, con la ignorancia por delante) en la reivindicación más importante de los últimos tiempos en materia de género es el performance colectivo “Un violador en tu camino”. La potencia de su mensaje y la propia atmósfera que lo rodea cada vez que aparece en una manifestación lo convierten sin dudas en un claro desafío al statu quo; un desafío a lo existencial y un cuestionamiento crítico sobre los peligros que viven las mujeres por el simple hecho de serlo.

Profundos cuestionamientos vienen cuando tenemos una crisis existencial y 2019, la antesala de una nueva década, así lo fue. ¿Qué sigue para nosotros? Habrá que vivirlo para saberlo.

El Poder Centennial

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Para nadie es secreto que las redes sociales llegaron para quedarse cambiando no solamente las formas en la que nos comunicamos y convivimos sino también en como las nuevas generaciones crecen bajo la influencia de esta nueva realidad virtual. La generación centennial representa a los nuevos jóvenes, a todos aquellos nacidos entre mediados de los 90s al 2010 equivalentes al 35% de la población mundial.  Una figura de esta generación es la joven sueca Greta Thunberg que encabeza el movimiento mundial “Fridays for Future” el cual invita a grupos de jóvenes para que realicen una huelga estudiantil para exigirle a los gobiernos de todos los niveles que atiendan la problemática del cambio climático.

Del 20 al 27 se septiembre se llevaron a cabo marchas por la semana de huelga mundial por el clima “Global Climate Strike” en donde se pronosticó que más de 4 millones de jóvenes salieron a las calles en 5,225 paros en 156 países a nivel mundial. En algunos países como Australia la manifestación es la más grande desde las ocurridas contra la guerra de Iraq en 2003 y con todo esto podríamos preguntarnos: ¿Quién está detrás de este movimiento? ¿Una serie de empresas y marcas buscando posicionar sus productos y servicios? ¿Grupos de cabilderos y políticos con intereses medioambientales? ¿Las Naciones Unidas y otros organismos internacionales con los recursos y el apoyo de decenas de gobiernos y empresas a nivel mundial? Y no, la responsable detrás de todo este movimiento es una centennial de 16 años quien hace apenas 1 año tuvo la idea de ir y plantarse afuera del parlamento sueco todos los días después de sus clases de secundaria para exigirle al gobierno que tomara medidas para reducir las emisiones de carbono que generaron en ese año uno de los veranos más calientes jamás registrados en ese país nórdico.

¿Cómo pudo una niña menor de edad lograr encender la mecha de un movimiento con más integrantes que muchos partidos políticos e inclusive religiones a nivel mundial? El ingenio a la hora de expresarse y el hablarle a su generación en su mismo lenguaje, en sus canales y en sus formas son parte fundamental de su éxito. Los centennials siguen comportamientos en manada y aunque si bien pudiese parecer que son ajenos a la política la realidad es que por el contrario se apasionan muchísimo cuando se les logra comunicar de la manera adecuada, creando valor, no anuncios y conectando, no convenciendo.

México es el país de Latinoamérica con más marchas registradas al momento con 65 marchas activas, seguidos por Brasil y Colombia con 48 y 43 respectivamente. Miles de jóvenes mexicanos se han estado registrando para participar en las marchas sin distinción de religión, ideologías, nivel social, ni de ningún tipo más que querer poner un alto a los elevados niveles de contaminación que se viven día a día, sobre todo en ciudades con alta actividad industrial y parque vehicular como la Ciudad de México y Monterrey.

Lejos de ser otro movimiento anti sistémico y rebelde, es en realidad una iniciativa que busca que los cambios en la reducción de la huella de carbono en cada país comiencen con acciones individuales en nuestros hábitos de consumo, alimentación y transporte. La manifestación más grande se llevó a cabo en Nueva York el 20 de septiembre en el marco de la Cumbre del Clima de la ONU en esa misma ciudad que a diferencia de otras cumbres o eventos internacionales en esta ocasión de integra en su mayoría por participantes jóvenes, en especial de la generación centennial y no es para menos, ya que es la generación que al final tendrá que lidiar con los estragos de la sobre explotación de los recursos hacía el 2050.

El tema del cambio climático no es el único tema que ha podido movilizar en años recientes a la juventud, distintos proyectos políticos algunos de derecha y otros de izquierda lo han logrado captando la atención de esta generación hablándoles en su idioma, entendiendo su sentir y partiendo de la idea que el centennial es sumamente emocional, le motiva crear y busca recompensas en el corto plazo. Quien quiera comunicar a esta generación deberá entender que los impulsos, trastornos y comportamientos de esta generación son diferentes a la de los milennials y requieren de estrategias que busquen un éxito rotundo. Quien sabe, podríamos tener a nuestra Greta Thunberg de seguridad, empleo o algún otro tema en nuestro país y solo es cuestión de tiempo para que surja.

El autor es consultor senior de centennials en Espora y consejero de la organización juvenil Alianza 2030

Notifica EU a ONU su salida del Pacto de París

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El Gobierno de Estados Unidos notificó a la Organización de las Naciones Unidas su salida formal del Acuerdo de París, un pacto que hace frente a la crisis climática y establece un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global.

Al firmar el acuerdo, Estados Unidos y otros países se habían comprometido a tomar acciones para que sus ciudades bajaran los niveles de gases de efecto invernadero.

“Hoy, Estados Unidos comenzó el proceso para retirarse del Acuerdo de París. Según los términos del acuerdo, Estados Unidos presentó una notificación formal de su retiro a las Naciones Unidas. El retiro entrará en efecto un año después de la entrega de la notificación”, indicó Mike Pompeo, secretario de Estado.

Desde el pasado 1 de junio de 2017, el Presidente estadounidense Donald Trump, quien ha dicho que no cree en el cambio climático, señaló que se retiraría de la resolución contra el cambio climático. Sin embargo, la petición no se había podido formalizar por cuestiones contractuales del propio acuerdo.

 

Con información de Grupo Reforma. 

Pemex, la novena empresa de energéticos más contaminante del mundo

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Recientemente los datos del Instituto para la Responsabilidad Climática de Estados Unidos, publicados por el diario The Guardian, dieron a conocer las 20 firmas del sector energético que más contaminan en el mundo, estando la petrolera mexicana entre ellas.

Dentro de este estudio se muestra que Pemex emitió 22 mil 645 millones de toneladas de dióxido de carbono entre 1965 y 2017, que representa el 1.67% de las emisiones generadas a nivel internacional.

Hoy en día, la producción de combustible diaria de la empresa gubernamental es de 2.5 millones de barriles; siendo que a futuro se tiene proyectado para Pemex en el periodo comprendido entre 2018 y 2030 una producción de 3 mil 577 millones de toneladas de dióxido de carbono.

El ranking que reveló The Guardian contiene las siguientes firmas del sector energético con sus emisiones entre 1965 y 2017:

  1. Saudi Aramco

*Con 4.38% del total de las emisiones, siendo: 59 mil 262 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Chevron

*Con 3.2% del total de las emisiones, siendo: 43 mil 345 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Gazprom

*Con 3.19% del total de las emisiones, siendo: 43 mil 230 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. ExxonMobil

*Con 3.09% del total de las emisiones, siendo: 41 mil 904 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. National Iranian Oil

*Con 2.63% del total de las emisiones, siendo: 35 mil 658 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. BP

*Con 2.51% del total de las emisiones, siendo: 34 mil 015 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Royal Dutch Shell

*Con 2.36% del total de las emisiones, siendo: 31 mil 948 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Coal India

*Con 1.71% del total de las emisiones, siendo: 23 mil 124 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Pemex

*Con 1.67% del total de las emisiones, siendo: 22 mil 645 millones de toneladas de dióxido de carbono.

  1. Petróleos de Venezuela (PDVSA)

*Con 1.16% del total de las emisiones, siendo: 15 mil 745 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Entre otras 10 firmas más.

Con información de El Financiero.

 

Una crítica a la generación traidora

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Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando las letras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de los estados. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos “hechos” que se sientan abrumados. Entonces tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices. No les des Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos.Fahrenheit 451, Ray Bradbury.

Hay gente sufriendo, hay gente muriendo, nuestros ecosistemas están colapsando… y lo único de lo que ustedes hablan es de dinero“, la discusión provocada por las palabras que la joven Greta Thunberg dirigió a los líderes internacionales en la Cumbre de las Naciones Unidas por el cambio climático el septiembre pasado del año 2019 en la ciudad de Nueva York, me ha servido de reflexión sobre el rumbo que ha tomado nuestro planeta en torno a esta situación: la economía y el cambio climático.

Sin duda, a pesar de los cuestionamientos de líderes mundiales a su persona, Greta ha sido un estandarte sobre la concientización acerca del cambio climático. Y es que tiene un punto y un argumento tan fuerte y tan incómodo que ha resultado muy atractivo tratar de tumbar a toda costa su discurso. Aquí hay una generación que nos ha traicionado.

El cambio climático que ha derivado en un calentamiento global no es un descubrimiento reciente, pero sí ha mostrado ser importante para la sociedad hasta hace apenas un par de décadas. De acuerdo a la NASA (2019), los últimos cuatro años (2015, 2016, 2017 y 2018) han sido los más calurosos registrados en el planeta Tierra; por lo que esto ha provocado evidentes cambios en la vida diaria tanto de los seres humanos como de todas las demás especies por las consecuencias que ha traído.

Nunca los escucharon

El efecto invernadero es una de las causas del cambio climático, cosa que los científicos conocen desde 1824, cuando Joseph Fourier calculó que la Tierra sería más fría si no hubiera atmósfera. El descubrimiento no planteó en ningún momento que fuera una mala consecuencia. De hecho, este efecto invernadero es lo que hace que el clima en la Tierra sea apto para la vida. Sin él, la superficie de la Tierra sería unos 60 grados Fahrenheit más fría.

Tiempo después, en 1895, el químico suizo Svante Arrhenius descubrió que los humanos podrían aumentar el efecto invernadero produciendo dióxido de carbono, un gas de invernadero. Pero nunca escucharon a los científicos.

A los neoclásicos: quisieron más plata y menos vida

Milton Friedman fue uno de los exponentes más importantes de la escuela económica neoclásica, el pensamiento reinante en la actualidad; esta escuela, a través del susodicho personaje, tiene como estandarte una amplia variedad de publicaciones que, en su mayoría, fueron publicadas a mediados del siglo XX, aquí estableció en su momento el rol de la firma, la cual es la unidad básica de las industrias de acuerdo a su pensamiento. En sus publicaciones establece que su objetivo es la maximización de la utilidad, sin importar las externalidades o consecuencias a las que se tenga que incurrir por los actos en el proceso siempre y cuando se llegue a una maximización de beneficios. En otras palabras, la única responsabilidad social que tiene la firma es hacer dinero. ¿Es Friedman responsable de la generación traidora?

La ineptitud

A principios de este siglo se hicieron públicos los 8 Objetivos del Milenio que caducaron en el 2015; sin embargo, ninguno se logró al 100%. El error es la ineptitud al pensar que solamente los gobiernos y las élites son los responsables de nuestra situación. Igual culpa tiene el que mata la vaca como el que le agarra la pata. Y esa gente común ha sido tan culpable como la de cuello blanco.

Hoy la UNESCO ha publicado 17 nuevos objetivos llamados ODS (Objetivos de desarrollo sostenible) con vencimiento en 2030, estos han colocado en un lugar importante a la sociedad civil por primera vez, reconociendo el rol que deben tener para que se cumpla este crecimiento sostenible. ¿Será suficiente?

¿Es hora de desechar al pensamiento neoclásico?

La economía, como cualquier otra ciencia, no se puede quedar estática en su  pensamiento y debe ser sometida a una evolución y cuestionamiento constante. No porque una escuela del pensamiento establezca ciertos lineamientos a los cuales hay que atenerse en cuanto al comportamiento de la industria y las firmas, no significa que no deban de ser cuestionados o que no deban de pasar por un proceso de evolución, sino al contrario.

Décadas después de las afirmaciones de Friedman, apareció en la escena y la consciencia de la sociedad una inquietud ante los evidentes cambios en el medio ambiente siendo que para el día de hoy, el calentamiento global se ha convertido en un verdadero reto para la sociedad del presente y del futuro.

Sin embargo, sería nuestro peor error desechar lo que se ha logrado ya con esas bases teóricas, esta etapa que vivimos es una más de evolución, que se ha visto reflejada en personajes como Paul Romer y William Nordhaus, ganadores del premio Nobel de Economía en el año 2018 gracias a sus estudios de los efectos del cambio climático en el crecimiento económico. A pesar de no ser los principales representantes de una nueva corriente de pensamiento económico, sí son los precursores del involucramiento de esta problemática con la teoría económica que por lo visto tiene un alto impacto.

¿Estamos a tiempo?

La economía y su estudio hoy en día son sumamente necesarias en el combate de los problemas ambientales trayendo nuevas teorías y áreas de exploración científica, sin embargo no queda mucha esperanza. A en lo que a esta ciencia social respecta, tiene poco tiempo para evolucionar de lo contrario morirá, como es el inevitable destino de la especie humana.

Los Océanos de la Tierra en Crisis. 

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Aumenta la temperatura, nivel y acidez de los Océanos, declara la ONU.

Según un nuevo informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) de la ONU, los océanos se están volviendo más cálidos y los niveles del mar aumentan aceleradamente.  

Este informe es una compilación de los estudios más actualizados sobre los océanos y los glaciares y lamentablemente los resultados presentan una cruda realidad, durante los últimos 25 años las temperaturas de la superficie del océano han estado calentándose constantemente y al doble de rápido.  

Además los niveles del mar están aumentando cada vez más rápido “debido a las crecientes tasas de pérdida de hielo de las capas glaciares de Groenlandia y la Antártida”, indica el informe. 

Este aumento amenazará a miles de millones de personas y representará una amenaza existencial para millones que viven en comunidades costeras indígenas que son propensas a las inundaciones y dependen de la pesca.

El informe también analiza un fenómeno relativamente nuevo en los océanos: las olas de calor marinas. 

“Ciertamente, este es un fenómeno en el que deberíamos poner mayor atención, porque creo que hay conexiones entre las olas de calor marinas y, por ejemplo, el clima, ya que afecta incluso el interior de los continentes”, dijó Ko Barrett, vicepresidente del panel de la ONU y subdirector adjunto de investigación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos.

Además se señala dentro del informe, que los océanos se están volviendo más ácidos, lo que podría originar una extinción masiva de especies marinas, especialmente aquellas con conchas, como las ostras y las almejas.

Este problema afecta el clima de nuestra región, como resultado del aumento de las temperaturas del agua del Golfo de México. Ya que cuando las temperaturas de la superficie del mar son inusualmente altas, ayuda a alimentar tormentas tropicales más grandes y húmedas. 

La situación deja más que claro, que no hay otra alternativa más que combatir la crisis climática. El informe remarca que si las emisiones de gases invernadero se reducen inmediata y radicalmente, el panorama podría cambiar y el impacto podría evadirse este siglo. 

(Con información de NPR e IPCC) 

¿Cómo se atreven?: Greta Thunberg

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Mucho se ha comentado esta semana sobre la intervención de Greta Thunberg en la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas. Justo después de su discurso, las críticas se acentuaron y los elogios se vieron diluidos entre tanto cuestionamiento. ¿A qué se debe este cambio?

La activista Greta Thunberg cuenta con una serie de premios y reconocimientos de entre los cuales figura incluso un doctorado honoris causa. Thunberg, que comenzó sus protestas en favor de la acción contra el cambio climático hace un año frente a su escuela, se volvió todavía más famosa al aceptar la invitación de las Naciones Unidas para participar en la Cumbre de 2019, realizando un viaje transatlántico en velero y que tardó dos semanas. 

A su llegada en EEUU fue recibida con mucho cariño y ha atendido a los medios de comunicación en múltiples ocasiones e incluso fue a un talkshow al más puro estilo de las celebridades. En sus intervenciones siempre anteponía la causa y agradecía a todos los participantes. En la protesta global del pasado viernes 20 de septiembre, Thunberg se planteó no hablar en público y trató de pasar desapercibida, lo que obviamente resultó imposible. 

Si hasta ahora había sabido mantener su imagen distanciada de las críticas, ¿por qué pareciera ser como si hubiera más gente que cuestiona su legitimidad como activista? Por un descuido en su comunicación y una negligencia de los medios.

Al inicio de su discurso, alude a situaciones netamente personales que contrasta con todo lo que venía haciendo. Y peor aún: tuvo la mala fortuna de que este fuera el clip que los medios decidieron hacer viral. “No debería estar aquí. Debería estar en la escuela al otro lado del océano […] (los políticos) se robaron mis sueños y mi niñez con sus palabras vacías”.

Mi generación (millennials) y los centennials creemos en el activismo. Creemos en las causas justas y en que nuestras acciones tienen un impacto multiplicador, lo cual es muy positivo, por supuesto, pero también nos gusta la gratificación y el reconocimiento.

Algunos de los movimientos sociales y revoluciones más importantes del siglo XX tuvieron a un único líder a la cabeza: Gandhi, Martin Luther King, Fidel Castro. Desde la imagen del líder se desprendía todo el movimiento. Al líder no se le cuestionaba nada, se le mitificaba y sólo se le seguía. Todo esto suena muy “viejo” y la modernidad y el siglo XXI no son así. ¿Quién es la líder del movimiento #MeToo? ¿Quién lidera la defensa de los derechos de la comunidad LGBT? ¿Y qué hay de los derechos de los animales y el veganismo? Todo colectivos, todo grupos; ninguno con liderazgos unipersonales.

Quienes (muy pobremente, cabe recalcar) critican a Thunberg, lo hacen aludiendo a que tiene privilegios por ser una chica blanca, originaria de un país desarrollado e hija de artistas bohemios. Intentan minimizar sus logros mostrando una imagen de ella en un tren comiendo alimentos empacados en plástico o llamándola “un producto del ecocapitalismo y las corporaciones” que “amenaza la diversidad e invisibiliza las acciones de los verdaderos activistas”.

¿Y si nos olvidamos de lo personal y regresamos a lo verdaderamente importante? La lucha contra el cambio climático es un tema que gracias a ella se instalando en las agendas de los partidos políticos a nivel mundial. Qué más da si es sueca, japonesa o mexicana. Qué más da si tiene 16, 30 o 50 años. Yo prefiero verla como alguien que inspira a millones, que mueve la consciencia del mundo y que demuestra que el activismo transversal.

“La gente está sufriendo. La gente está muriendo. Ecosistemas completos están colapsando. Estamos al comienzo de una extinción masiva y de lo único que pueden hablar es del dinero y cuentos de hadas de eterno crecimiento económico. ¡Cómo se atreven!”. Esto es lo que hay que escuchar.

Morena prepara iniciativa para prohibir el fracking

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Los senadores morenistas Martí Batres y Antares Guadalupe Vázquez Alatorre han preparado una iniciativa de ley que prohibiría el fracking en territorio nacional. Dicha técnica consiste en fracturar el subsuelo para extraer gas natural y petróleo; la extracción se hace después de inyectar químicos para retirar los combustibles fósil de la roca.

La Ley General para la Prohibición de la Fractura Hidráulica tiene por objetivo “evitar los daños graves e irreversibles al medio ambiente y, en consecuencia, las afectaciones que puedan producirse a partir de la exploración y explotación por medio de la fractura hidráulica.”

Ambos legisladores argumentan que la práctica reduce la cantidad de agua para consumo humano, al igual que contribuye en exceso al calentamiento global y tiene efectos sobre la salud de las personas alrededor de la zona de extracción.

El presidente López Obrador se manifestó en contra de la práctica en campaña; recientemente éste canceló un plan de fracking en el estado de Hidalgo que ya había sido aprobado por la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

(Fuente: El Financiero)