Propuestas para una mejor Ciberseguridad en México

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En México el acceso a internet es un derecho constitucional, se trata de una tecnología que ofrece ventajas sustanciales para el desarrollo humano contemporáneo, y por tanto se tutela este derecho, al mismo tiempo se ha hecho necesario encontrar el modo de proteger a las personas y a la organizaciones de una serie de delitos que utilizan estas tecnologías para causar daños, obtener beneficios ilegales e incluso realizar ataques a infraestructuras sensibles a los países. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares de 2016 del INEGI, señala que en México 81 millones son usuarios de un celular, de estos  60.6 millones utilizan un teléfono inteligente o Smartphone: un incremento de 9.7 por ciento sólo entre 2015 y 2016.

A la par que las personas y las organizaciones tienen acceso a voz, texto e imágenes que facilitan sus comunicaciones, información, interacción y la posibilidad de realizar todo tipo de transacciones económicas, ocurre que están expuestas a una serie de delitos de nueva generación en el orden digital. Las pérdidas a la economía mexicana fueron de 3 mil millones de dólares en el año 2013, al año siguiente 10 millones de persona en México fueron víctimas de cibercrímenes. De acuerdo a reportes de Ciberseguridad de Norton, 689 millones de personas fueron víctimas de algún ciberdelito en el mundo en el año 2016, de estas 22.4 millones son mexicanas; ahí se calcula que el costo de los cibercrímenes en 21 países seleccionados fue próximo a 126 mil millones de dólares: 5.5 mil millones se obtuvieron como resultado de crímenes cometidos en nuestro territorio; las causas más recurrentes en México fueron: robo de equipo celular (33%), falta de contraseñas seguras (26%) y correos hackeados (20%).

Por esta razón, y considerándose garantizar los derechos humanos, la libertad de expresión y la privacidad de personas y organizaciones, la diputada federal Sofía González Torres del PVEM y el que escribe estas líneas del PRD en la Cámara de Diputados, propusimos una reforma al Código Penal Federal y al Código Nacional de Procedimientos Penales con varios propósitos públicos.

En el Código Penal Federal se propuso; a) una reingeniería normativa a los delitos con sistemas informáticos o cometidos con el uso de las tecnologías de la información y la comunicación; b) confrontar con más elementos la pornografía infantil; perfeccionar el texto normativo en los delitos de Acceso ilícito a sistemas y equipos de informática; incorporar un delito, respecto al que intercepte datos informáticos, información o comunicaciones dirigidas, originadas o efectuadas en o dentro de un sistema informático o sistema que utilice sistemas de tecnologías de información y comunicación incluidas las emisiones electromagnéticas que transportan datos, información o comunicaciones; e incorporar un Capítulo III que agruparía a los Delitos Informáticos, los cuales se tipifican en: con el Abuso de Dispositivos; con la falsificación Informática; y con la Usurpación de Identidad Ajena. De igual forma, se adiciona una fracción XXII en el artículo 387 para tipificar el fraude informático.

En materia adjetiva penal, se adiciona una Sección VII relativa a los actos de investigación para obtener evidencias digitales en el Código Nacional de Procedimientos Penales, que agilizará la obtención de los medios de prueba para integrar las investigaciones de los delitos de manera ágil, eficaz y expedita acorde a las necesidades que nuestro mundo digital y nuestra ciudadanía nos demanda; además de otras disposiciones que permitirán tener una legislación robusta en beneficio de las personas y las organizaciones en México para que las autoridades puedan perseguir estos delitos con mayores capacidades.

El presupuesto para Nuevo León en 2018

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El uso y destino de los recursos en sociedades democráticas o que por lo menos aspiran a serlo, supone debates, donde se ponderan proyectos o propuestas cuyo objetivo es beneficiar a distintos grupos y sectores sociales; los recursos públicos a través de las políticas que generan los gobiernos habrían de traducirse en una mejora en la vida concreta de las personas, las familias y las comunidades. Sin recursos son bajas las probabilidades de arrancar programas o darles continuidad, menos aún de diseñar e implementar políticas públicas, salvo situaciones excepcionales,  señalar lo contrario es demagogia y engaño para los ciudadanos.

Como bien explica John Rawls en su libro Liberalismo Político, el debate en las sociedades contemporáneas es qué derechos se otorgan cuando todos los derechos son igualmente importantes. Trasladando ese argumento al reparto de recursos se vuelve complejo cuando todos los programas son importantes, podría preguntarse ¿a qué se le destina más dinero a educación, a salud, a seguridad? No es sencillo responder, más aún cuando aparecen lo urgente y lo inmediato.

En el caso del próximo ejercicio fiscal, si bien los estados tienen demandas legítimas respecto de lo más urgente en su respectiva entidad, lo cierto es que el Gobierno Federal debía responder este planteamiento en una situación extraordinaria: los sismos que afectaron a varios estados de la República y que demandan, entre otras cosas, la demolición y posterior reconstrucción de escuelas, hospitales, edificios y casas que fueron dañados.

Al considerar la emergencia nacional producto de los desastres naturales, es un logro que el presupuesto para Nuevo León no se viera disminuido. Después del diálogo del Ejecutivo Estatal, los diputados federales y el Secretario de Infraestructura pudo negociarse la cantidad de $9 mil 965 millones 487 mil pesos para el ejercicio del próximo año lo que se traduce en la capacidad de dar continuidad a diferentes políticas públicas y programas de infraestructura sólo por mencionar algunas de las consecuencias positivas de esta situación.

Nuevo León recibirá más de mil millones adicionales con respecto a 2017, lo que se traduce, por ejemplo en recursos para el “Programa Hidráulico” con un monto cercano a los 180 millones de pesos, casi 15 millones más que en 2017; es también el caso del rubro destinado al “Fondo Metropolitano”  donde se otorgarán a Nuevo León 286 millones de pesos, que corresponden al 8.7 por ciento de la bolsa nacional para el año 2018; o el “Fondo de Accesibilidad para personas con discapacidad” que obtendrá para el próximo año más de 17 millones de pesos.

Vale la pena resaltar también los casi 199 millones que fueron asignados para la construcción de un Paso Superior Vehicular sobre la Av. Morones Prieto y la calle José Calderón frente a la Universidad de Monterrey, proyecto del cual yo gestioné su registro y siendo este el único que obtuvo la validación técnica y financiera por parte de la Secretaría de Hacienda en este año. Esto me llena de orgullo pues el proyecto se inscribió apenas 3 meses atrás y terminará siendo uno de los más importantes que haya impulsado durante mi legislatura.

Otro apunte necesario es que dichos recursos se consiguieron en una negociación con todos los diputados federales, en la cual Edgar Romo vicecoordinador del PRI y de Nuevo León tuvo al final un papel preponderante.

Al ponderar estas cifras, proyectos y políticas puede señalarse que el debate sobre el dinero público se orientó a beneficiar al mayor número de ciudadanos posible con recursos limitados. La tarea del ejecutivo y de los diputados federales en el diálogo con el gobierno federal se cumplió debidamente.

Campañas políticas y responsabilidad pública

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Las campañas para la Presidencia de la República y la serie de cargos públicos que se disputarán en el año 2018 se prevé que serán altamente competitivas debido entre otros factores a que la alternancia es factible, a la posible configuración de un Frente opositor y a las preferencias electorales que mantiene MORENA, pareciera que las condiciones están puestas para una gran contienda electoral donde serán los ciudadanos quienes definan al Partido, Coalición, y en su caso candidato independiente que habrá de gobernar nuestro país durante seis años, además de la integración del Congreso de la Unión, y de diferentes gubernaturas, congresos locales y presidencias municipales que estarán en disputa en el proceso electoral y cuyos resultados se definirán través del sufragio,

El proceso electoral inició y con ello una serie de dinámicas políticas que ya presionan sobre las decisiones en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, mismo caso, de las decisiones en el Poder Ejecutivo Federal, y de los actores políticos locales; lo anterior es parte de la vida política en cualquier país democrático, sin embargo, lo sustancial radica en mantener la responsabilidad política en las decisiones que se tomen sin afectar el desempeño institucional del país y sin postergar las leyes necesarias que la ciudadanía requiere. Hay varios nombramientos importantes en materia de justicia pendientes que deben desahogarse, la aprobación del presupuesto 2018, así como leyes estratégicas relevantes como es el caso de la Ley de Seguridad Interior.

Una responsabilidad mayor que tendrán los partidos políticos, los candidatos a los puestos de elección popular y en su caso los candidatos independientes será conducir los procesos electorales en un ámbito de civilidad y respeto anteponiendo el interés público, que en otros términos significa evitar polarizaciones, conflictos socio – políticos, y manifestaciones verbales que crispen la relación política. Ante los retos que nos tocan vivir como son las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, necesitamos fundamentos claros y evidentes de estabilidad política, gobernabilidad democrática y unidad ante los grandes retos nacionales.

Es imperativo que las campañas se conduzcan en la ruta de los grandes intereses y objetivos nacionales. Más aún en tiempos donde algunas voces pretenden sembrar dudas en la población de algunos estados, de forma particular en Nuevo León, al señalar que mucho da y poco recibe de la federación, olvidándose que la equidad republicana radica en lograr equilibrios para que la ciudadanía de la nación única que es México pueda vivir mejor. No podemos ponerle precio al federalismo ni olvidar que lo que aportamos como estado, en el caso de Nuevo León, en nada se compara con la valiente actitud de nuestros hermanos de otros estados que arriesgan su vida por nuestra estabilidad y seguridad como activos del ejército mexicano. La nación es una, y a veces hay que recordárselo al oportunismo político que es un riesgo cuando existe una alta competencia electoral. México es una sola nación, diversa, plural y compleja, pero una sola.

Defendiendo al plurinominal

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Como expresara el politólogo italiano Giovanni Sartori, la democracia es el gobierno de las mayorías con el respeto de las libertades y derechos de las minorías; esta definición viene al caso para analizar la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del 26 de octubre de 2017 que validó las reformas a ley electoral del estado de Nuevo León, que entre otras cosas, amplían el espectro para la distribución de diputaciones plurinominales: los partidos locales podrán inscribir una lista de candidatos plurinominales al Congreso Local, por ello, ahora van representación partidos y ciudadanos, que de lo contrario, difícilmente podrían entrar al Poder Legislativo, con ello, se dará lugar a las minorías de que habla Sartori para que más sectores o grupos de la población estén representados.

Esto es positivo porque posibilita a personas con perfiles profesionales elevados tener derecho (derecho político a ser votado) a obtener un cargo de elección popular, ya que, si sólo existieran diputaciones uninominales, es decir aquellas por las que se vota de forma directa, podría ocurrir que no ganasen los perfiles mejor preparados sino los que desarrollan una campaña más atractiva, los que tengan mejor presencia ante medios, o los más “populares”, o en su caso sólo los operadores políticos que de manera sistemática traban sus zonas de influencia.

Los diputados plurinominales son un mecanismo para representar a la sociedad, que tienen las credenciales profesionales que los avalan y nutren el debate democrático, mismo caso de otros grupos como los pueblos indígenas o las personas que viven con algún tipo de discapacidad, los expertos que trabajan por causas como los derechos de las mujeres en determinados ámbitos, o en juristas de amplia trayectoria que saben en forma y contenido reformar y escribir leyes.

Sin esta figura, que en su momento se consideró progresista y abonó para bien a nuestra democracia, se darían escenarios en los que un partido podría tener el control del congreso sin haber obtenido la mayoría de la votación. Por ejemplo, sin los plurinominales el PRI, que en la elección federal del 2015 obtuvo apenas el 29.18% de la votación emitida, tendría 160 diputados federales de los 300 que integrarían la Cámara, dándose el caso de que una minoría mandaría sobre la mayoría. Algo que la correlación de fuerzas de un congreso con plurinominales impide en este momento.

El que escribe estas líneas, diputado plurinominal federal y que entre otras cosas, tiene preparación en la abogacía y se ha desempeñado en el Congreso de la Unión, obtuvo diversos reconocimientos, como el Borde Score al ser considerado el legislador mejor rankeado obteniendo una puntuación de 100, y Presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional donde impulsó exposiciones, foros y Congresos sobre la Seguridad Nacional y el fomento al amor y respeto a los Lábaros Patrios sólo por mencionar algunas de las acciones realizadas.

Cuestionar a los diputados plurinominales porque no hacen campaña o porque no  han dedicado su vida de tiempo completo a la política rompe un principio sustancial de la democracia representativa; porque en democracia hasta el que pierde una elección habría de quedar representado. El partido que no se vio beneficiado con una votación mayoritaria tiene derecho a que su voz tenga eco en el Poder Legislativo, por ello la definición de Sartori es pertinente: sí con el voto de la mayoría pero respetando a las minorías, así se debe vivir en democracia. 

Pretender establecer un sistema donde el que gane, gana todo, y que pierde, pierda todo, constituye una regresión a los Congresos absolutos, donde se diluiría la representación de diversos colectivos; debe considerarse que puede ocurrir que sólo los cuadros con mayores capacidades de llevar votos a los urnas dominen -como de hecho ya lo hacen- los partidos políticos, sin que exista una franja para sus cuadros mejor preparados o bien actores políticos o de la sociedad civil que representan minorías que sólo a través de este mecanismo encontrarán una posición en el Congreso de la Unión o en los 32 Congresos Locales. 

Gracias Totales

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El que escribe estas líneas durante su gestión como diputado federal ha recibido cuatro distintos reconocimientos. Durante dos años consecutivos obtuve la presea al Mérito Legislativo, otorgado por la institución Día del Abogado, A.C., así como por el premio Águila CANACINTRA que brinda la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.  Pero más allá del nombre de una persona, estos reconocimientos muestran un hacer colectivo que coadyuvan a lograr objetivos y al mismo tiempo a rendir cuentas a los ciudadanos.

Los reconocimientos, lo son a un trabajo en equipo y a una serie de esfuerzos que concitaron la participación de otros legisladores como el Diputado Ricardo Canavati, el Presidente de la Comisión de Justicia Álvaro Ibarra, y los Diputados Armando Luna, César Camacho, Jorge Carlos Ramírez, Marco Cortés, Rocío Nale, Clemente Castañeda, Javier Guerrero y Gustavo Madero.

Al recibir estos reconocimientos debo subrayar el esfuerzo del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de otros institutos políticos, es el caso del Coordinador de bancada del partido, Diputado Francisco Martínez Neri, así como de Jesús Zambrano y Agustín Basave por su apoyo. De igual manera agradezco las apreciaciones de la Diputada Cristina Gaytán,  y de los Diputados Federales Fernando Rubio y Edgar Romo, así como de los Coordinadores Parlamentarios que posibilitaron el diálogo tan necesario en nuestra experiencia y también al gobernador de mi estado, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, por permitirme ser un canal para llevar las necesidades de Nuevo León  ante la Cámara de Diputados. 

Tales distinciones sintetizan una condición personal, porque el compromiso de la familia y los amigos se hace sustancial para alcanzar determinadas metas; muchos momentos dejan de tenerse con la familia cuando las responsabilidades son públicas pero, hay que decirlo, trabajar por México, bien vale lo merece, por ello agradezco a la familia y a los amigos su comprensión y apoyo en cada paso.

Soy de Nuevo León, y es difícil para mi, como creo lo es para todos los Legisladores que van y vienen a diferentes entidades, estar lejos de la familia, habituarse a otro clima, a otra comida, a otro trato, sin embargo, encontré en la Ciudad de México auténticos compañeros de trabajo, buena comida, y la mayoría de las veces un trato amable y generoso.

La vida pública en la Cámara de Diputados es un reto, se trata de una misión compleja que requiere tiempo y esfuerzo y ciertos sacrificios; así ha sido, en el caso del que escribe estas líneas. Este  reto que inició hace dos años, encontró un punto de apoyo en Borde Score, donde el suscrito  obtuvo junto con la Senadora Cristina Díaz, el honor de estar  como el legislador mejor ubicado en la presente Legislatura en el Congreso de la Unión al obtener una puntuación de 100; lo cual sólo puede ponderarse como el  trabajo conjunto de múltiples actores.

Las experiencias así como el aprendizaje obtenido y el trabajo realizado demandan mayores esfuerzos con el único compromiso de servir a nuestra Patria. Gracias a todos los involucrados, lejos están los méritos individuales, en cambio los logros se inscriben en la ruta que muchos Legisladores tienen de servir a México con rectitud, honorabilidad y trabajo de tiempo completo.

Las tareas como Legislador implican trabajar en distintas áreas de manera simultánea, las agendas se multiplican y cada una demanda tiempo, trabajo y concentración, nada más distante de una serie de prejuicios que prevalecen en el imaginario colectivo, algunos con razón, otros no. En cualquier caso, dedico esta columna a cada persona que tuvo para mi un gesto de apoyo, compañerismo, consejo y sobre todo que tuvo la voluntad de trabajar para servir de mejor forma a la ciudadanía; del mismo modo, expreso a mi equipo de trabajo sincera gratitud por su perseverancia, paciencia y resultados. Nos ganamos un reconocimiento, nos lo ganamos todos. 

Informar para dialogar en una República

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El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón conocido en diversos medios bajo el apodo de “El Bronco”, acudió al H. Congreso del estado de esa entidad federativa a entregar su Informe de Gobierno por escrito El lunes 9 de octubre de 2017, sin embargo, no se dio lectura al documento y tampoco hubo espacio para que se escucharan los posicionamientos de las distintas fracciones políticas. Parecía que el documento habría de entregarlo el Secretario General de Gobierno, Manuel González, dado que el C. Rodríguez Calderón había indicado con antelación “Yo, con enviar el informe al Congreso estoy cumpliendo con la ley”, por tanto se perfiló un escenario en que no realizaría la entrega; empero, el Gobernador arribó al Congreso sin leer algún escrito.

Entre los comentarios que se vertieron en el marco de la sesión, está que el C. Jaime Rodríguez Calderón indicó a modo de reproche “Todos dijeron el año pasado colaborar para llevar una relación cordial, menos complicada”, pareciera que el Gobernador del estado tiene una medida particular sobre la complicación democrática, porque es de suyo conocido que en una democracia las cosas son no sólo difíciles sino complejas dadas la pluralidad política y la diversidad social.

La respuesta del Coordinador del Partido Acción Nacional (PAN) fue emblemática por sintética, el C. Arturo Salinas, expresó “Usted señor gobernador no quería venir aquí porque no quería escucharnos, no quería oír críticas, pero déjeme decirle que tenemos que ser muy claros y señalar los errores que ha cometido […] Este gobierno no ha cumplido con las expectativas que generó”. Y es que el actual gobierno estatal complicó  su desempeño al trabajar con base en un pragmatismo declarativo y decisorio que es una paradoja en sí mismo, asume un origen ciudadano y actúa con prácticas propias de partidos y gobiernos autoritarios.

Más allá del encono político entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, lo que ya es un problema que inició con aquello de considerar que se podía gobernar sin el Legislador; habría de considerarse la ventaja de tener un día de rendición de cuentas y diálogo entre poderes. La democracia es un juego difícil de pesos y contrapesos como expresa Walter Berns en su libro Democracy and the Constitution. Este principio que es también una necesaria práctica está presente en los más diversos teóricos y filósofos políticos, quienes subrayan que la cualidad democrática es el ejercicio en que los opositores son confrontados dialógicamente, es decir, a la oposición se le enfrenta en escenarios no letales, sino que la pluralidad y el debate de ideas posibilita un desarrollo ulterior.

En el caso del Informe de Gobierno del estado de Nuevo León no se abrió la posibilidad de un debate, y el hecho representa un retroceso democrático, pues la postura de uno no se nutre con la del resto. Los mismo acontece en el orden federal donde el diálogo entre poderes se ha vuelto por lo menos improbable. El Informe de Gobierno se convirtió en dos monólogos de dos poderes que en cambio, debieran por el bien de la República asumir que la tolerancia y el respeto al decir ajeno son principios de civilidad política; así las cosas, la máxima tribuna del país está cancelada para el titular del Poder Ejecutivo Federal.

Las democracias contemporáneas son complejas, por ello, en vez de enfrentar hay que construir, en vez de politizar hay que dialogar; en la actualidad  es mayor la tarea que enfrentan los políticos, y los espectáculos que se fundan en denostar al contrario demeritan una labor que debiera lograr consensos para proponer nuevas líneas de solución. Si desde la política profesional se renuncia a la política entonces el mensaje que se manda a la sociedad es preocupante, al debilitar la legitimidad de los Poderes Públicos, y envía señales lesivas a la sociedad: en una nación donde los actores políticos se asumen democráticos ocurre que el diálogo entre poderes está cancelado. La simplificación de la política sólo abre espacios para el populismo y el autoritarismo, el país tiene suficientes problemas para que la ciudadanía además tenga que llevar como lastre a su propia clase política.

La Comisión Bicameral de Seguridad Nacional: repaso de un año de trabajo

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El Congreso General de la República tiene tareas sustanciales para la vida de nuestro país que cumple a través de las diversas Comisiones que integra a su interior, una de ellas es la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional en la que participan, como su nombre lo indica,  legisladores de ambas Cámaras. Esto es así porque ahí se conocen y analizan temas que tienen una alta sensibilidad e importancia estratégica para la nación en su conjunto, dado que la seguridad nacional trata entre otros aspectos de preservar la independencia, soberanía e integridad del Estado mexicano así como de generar una condición de paz y estabilidad que permita el desarrollo con base en las aspiraciones y objetivos nacionales establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En pasado jueves 4 de octubre hice entrega de la Presidencia de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional a la Senadora María del Rosario Guzmán Avilés, en Sesión Ordinaria de dicha comisión llevada a cabo en la Junta de Coordinación Política del Senado de la República. Previo a este hecho, entregué también el Informe de Labores correspondiente para exponer las actividades que se desarrollaron desde la Presidencia de la Comisión durante el año que estuve al frente de ella, las cuales se orientaron a tres ejes centrales: 1. Fomentar una cultura de Seguridad Nacional; 3. Respeto a las instituciones; Fortalecimiento de la identidad nacional y nuestros símbolos patrios.

Bajo esta noción durante un año se generaron actividades sustanciales para el propio desarrollo de la Comisión a través de tres sesiones ordinarias y una reunión de trabajo con funcionarios federales. Además se organizó el Congreso de la Cultura de Seguridad Nacional en la Cámara de Diputados en el lapso que va del 21 al 24 de febrero de 2017 donde se contó con la participación del Colegio de Defensa Nacional de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), que es la escuela de altos estudios militares donde se forman a los altos mandos militares  y a algunos funcionarios civiles en esta materia compleja y multidimensional.

Gracias al trabajo de todos los participantes se produjo un libro con el mismo título impreso en agosto, el cual integró el trabajo de especialistas, académicos y políticos que reflexionaron en las tres mesas de trabajo del evento, de ese mismo tema se realizó un foro en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

De igual manera, para reforzar el respeto a nuestros símbolos patrios se montó la exposición que llevó el título “La Bandera Mexicana 1810-1867” en la Cámara de Diputados y que posteriormente se exhibió en los congresos locales de Nuevo León y Puebla, así como en el Poder Judicial, el Palacio de Gobierno, la Casa de Cultura de Nuevo León, y la Universidad Autónoma de Nuevo León. También se realizó la exposición que llevó el título “Identidad Nacional Fortaleza de México: Objetos que cuentan nuestra historia”, y se produjo el cortometraje Centenario de la Constitución en cual ha sido visto por más de 6 millones de persona a través de Facebook, también en el marco de esta conmemoración se entregaron más de 80 mil ejemplares del cómic de colorear “Centenario de la Constitución”.

La Comisión Bicameral de Seguridad Nacional tuvo un desempeño que se desplegó a través de la organización de diferentes foros relativos  a la seguridad nacional hasta el montaje de las exposiciones antes señaladas, pasando por la participación en eventos, discusiones académicas y con ONG’S y cámaras empresariales; baste señalar que se impartieron doce conferencias para igual número de universidades, con el propósito de acercar y difundir la cultura de la seguridad nacional en diversos sectores de nuestras sociedad.

Durante estas actividades, desde la Presidencia de esta Comisión se avanzó con el propósito de que más allá de cualquier agenda partidista o de grupo político, había que establecer el interés de México y sus instituciones. Por ello, tras la entrega de la Presidencia señalé públicamente que “mi trabajo al frente de la comisión siempre puso por delante el amor a México, yo trabajé y seguiré trabajando por México, no por ningún partido político”.  Los partidos políticos son instituciones de interés público y son necesarios para la vida política nacional,  al mismo tiempo, al seno de esa pluralidad, cualquier ciudadano debe asumir el interés mayor de trabajar y contribuir para hacer patria.

Rumbo a las Elecciones del 2018

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El proceso electoral comenzó el 8 de septiembre de 2017, cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) publicó de forma oficial el calendario electoral del año 2018, con ello se dio cumplimiento a lo que establece Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en su artículo 225. El próximo año se celebrarán elecciones para elegir a nivel federal al Presidente de la República, 128 senadores, 500 diputados, y en lo local ocho Gubernaturas en Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Tabasco, Veracruz, Yucatán  y Morelos así como al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México; en ese marco en 30 estados de la República se elegirán diferentes cargos (con excepción de Baja California y Nayarit). En suma, en 2018, estarán en disputa 3 mil 326 cargos de elección en el país.

Hoy el PRI gobierna en 15 estados lo que lo posiciona como el partido con más gubernaturas aunque este número es su mínimo histórico; el PAN tiene siete estados de forma individual y cuatro más en alianza con el PRD; por su parte el PRD es titular de 4 entidades, los independientes tienen 1 estado y el PVEM uno también con un sistema de alianzas.  De acuerdo con Consulta Mitofsky las preferencias electorales rumbo al 2018 muestran en agosto de 2017 que el PAN lidera las preferencias con 18.6%, le sigue Morena con 17.7% y en tercer lugar el PRI con 16.6% esto sin mencionar candidatos o alianzas, es decir sólo votos por partido.

Sin embargo, al considerar alianzas entre partidos políticos, los resultados de la encuesta quedan así: PAN-PRD-MC obtiene una preferencia de 21.2% de los votos; en segundo lugar está la alianza de Morena-PT con 16.4% de los votos; y en tercer lugar la alianza PRI-PV-PANAL-PES con 14.8%. Cabe destacar que 39.7% de las personas encuestadas no declaró su intención del voto, es decir en términos de porcentajes ningún partido o coalición obtiene mayoría, por ese motivo es que se consideran nuevas formas de vincular a la ciudadanía y generar confianza.

El Partido Acción Nacional, el Partido de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano presentaron el llamado Frente Ciudadano, con miras a postular candidatos para el proceso del próximo año, la vigencia de este frente terminará el 31 de diciembre de 2024 y busca establecer una agenda que abarca cinco puntos: 1. acabar con la corrupción; 2. terminar con la impunidad; 3. acabar con la violencia; 4. lograr el crecimiento económico para todos; y 5. terminar con la pobreza y la desigualdad.

El frente promete pluralidad de ideas, una coalición de gobierno y una alternativa ante el desasosiego que existe ante los partidos. Propone establecer un proyecto de país incluyente, integrado por fuerzas políticas de variada índole que responden a las demandas ciudadanas. El escenario es complejo porque aún no se eligen los candidatos y existen acontecimientos que pueden cambiar las preferencias electorales, entre estos: los recientes sismos, la respuesta de gobierno federal y gobiernos locales, y las acciones de apoyo de los propios partidos.

En este momento, es por complejo saber si se mantendrán las tendencias de voto hacia las coaliciones de partidos; habrá que estar atento a nuevas mediciones y ponderar qué segmentos de la realidad política se transformaron tras los sismos y las presiones ciudadanas hacia los partidos políticos. Para diferentes analistas hoy la circunstancia política nacional es otra, y se corre el riesgo de que la legitimidad de la elección del 2018 se fracture en el año 2017. Ahí están los temas del financiamiento público y los legisladores plurinominales, cambiar la agenda de percepción pública será por demás complejo, más aún porque impera la simplificación de la política y se acumularon una serie de procesos que agraviaron a la ciudadanía. Quien logrará sin lugar a dudas llevarse las preferencias del electorado, será quien abandere las causas ciudadanas y postule ciudadanos con libertad de agendas… Veremos quién se anima.

La ciudadanía ante el desastre

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El martes 19 de septiembre se conmemoró el 32 aniversario de uno de los eventos más devastadores en la vida contemporánea de nuestro país: un terremoto de magnitud 8.1 grados en la escala Richter a las 7:19 de la mañana alcanzó distintos estados de la República, la Ciudad de México fue la entidad federativa que resintió los mayores efectos. Poco sospecharían autoridades, ciudadanos y empresas que con la misma fecha, pero a las 13:14 de la tarde otro movimiento telúrico habría de presentarse, su epicentro fue a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan en Morelos con una magnitud de 7.1 grados Richter, con afectaciones mayores para los estados de Morelos, Puebla, Ciudad de México, Oaxaca y Guerrero.                                                                          

Los daños que causó el movimiento sísmico son incalculables, sólo en la Ciudad de México 321 edificios tienen daños irreparables; y al considerar en conjunto los efectos de los sismos del 7 y el 19 de septiembre de 2017, de acuerdo a diferentes informaciones, suman ya 140 mil edificios con daños, la muerte de 407 personas, y 50 mil casas con pérdida total.

El sismo dejó graves pérdidas para decenas de miles de familias, algunas irreparables, y sin duda, aún están presentes el temor y los efectos negativos de un hecho de la naturaleza de tan grandes proporciones; en ese mismo contexto, debe señalarse que al igual que en 1985, miles de personas salieron a ayudar a sus semejantes a no más de 10 minutos de terminar el sismo.  Por todas partes, y en todos los estados del país al mismo tiempo, la ciudadanía se volcó en ayudar, trabajar, acompañar y proteger a quienes sufrieron los daños del terremoto. La realidad es que algo existe en el código de lo nacional que concita la solidaridad y la organización social ante las crisis.

Los hechos de las movilizaciones ciudadanas fueron y son evidentes, cada persona ayudó con determinación y como consideró que mejor podía hacerlo, desde formar cadenas humanas para sacar escombros hasta internarse en los edificios caídos a riesgo de la propia vida, pasando por organizar el tráfico, llevar alimentos, agua, ropa y consuelo a las familias, y desde luego en abrir sus propias casas a familias que lo perdieron todo.

La actitud de hombres y mujeres jóvenes, rescatistas, bomberos, elementos de las Fuerzas Armadas, paramédicos, albañiles, médicos,  enfermeras y otros actores como arquitectos e ingenieros que participaron en las tareas de rescate muestran el cemento social del que están hechas las familias en México, la fortaleza de nuestros valores y la eficacia con que esos valores se convierten en acciones claras y contundentes.

La respuesta ciudadana fue contundente ante los agoreros del desastre nacional, a los vividores de la denostación, quedó claro que la ciudadanía conoce y percibe lo que hacen esos grupos que buscaron la división. Ni siquiera las mentiras que se fraguaron en algunos medios de comunicación y redes sociales para dividir y confrontar tuvieron eficacia. Las personas no se creyeron las historias, hubo sentido común en México.

La reconstrucción requerirá esfuerzo y compromiso de sociedad y gobierno, hay mucho que hacer y se requieren grandes recursos. Todo lo que ha significado la movilización ciudadana deja lecciones a la clase política nacional, que deberá reestructurarse para una sociedad que siempre estuvo ahí y que muchos no quisieron o no pudieron ver. Hoy las cosas son distintas para gobierno, partidos políticos y ciudadanía. El reto está en reconstruir casas, edificios y carreteras, pero también en reconstruir la confianza, la legitimidad y la credibilidad del sistema político mexicano.

Exposición “Identidad Nacional Fortaleza de México: Objetos que cuentan nuestra historia”

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El día 12 de septiembre de 2017 se inauguró la exposición “Identidad Nacional Fortaleza de México: Objetos que cuentan nuestra historia”, organizada en conjunto con Federico Pearl de la Galería Windsor. El evento se realizó en el Patio Sur del Palacio Legislativo de San Lázaro y contó la presencia de actores responsables del conocimiento, análisis y difusión de los temas históricos nacionales como la Dra. Patricia Galeana, Directora General del Instituto de Estudios Históricos de las Revoluciones de México; el Maestro Carlos Reta, Presidente del Instituto Nacional de Administración Pública, la Lic. Rosa Chávez Aguilar que representó al gobierno de Nuevo León, y del Lic. Sergio Martínez Chavarría Galindo delegado de SAGARPA. La exposición estará abierta hasta el día 22 de Septiembre en la Cámara de Diputados.
El que escribe estas líneas, tuvo el privilegio de participar en la inauguración, donde señalé que la responsabilidad como Presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional ha significado un mayor conocimiento de nuestro país y de la identidad nacional; sin duda la labor como Legislador es una oportunidad y un privilegio que permite trabajar para fortalecer las instituciones, las cuales distan de ser patrimonio o pertenencia de un partido, grupo o una persona, en cambio son de la ciudadanía; es deber de los servidores públicos fortalecer la disponibilidad estatal al ser fuente de bienes públicos, que habrían de ser para todos.
La exposición a que se hace referencia constituye una puerta hacia la historia de nuestra nación y de los personajes que al lado de grupos sociales, mayorías o minorías fraguaron lo que es la historia patria. La exposición contribuye a comprender cómo se crearon nuestras instituciones a partir de las decisiones que personajes clave tomaron en su tiempo y circunstancia, por ello en este espacio he de reiterar lo que asenté en la citada exposición “A cien años de la creación de nuestra Constitución Política, celebremos las cosas positivas de nuestro país, hay elementos heroicos de nuestras Fuerzas Armadas, amemos a México, pero también hagamos un esfuerzo por nuestra nación”.
Es tiempo de sacudirnos a los agoreros de la tragedia, la crisis, la denigración nacional, y la desintegración, esa sí fallida,  de la República, es tiempo de cerrar el paso a los grupos que concitan a la división, porque instituciones y ciudadanía tienen la capacidad de conducir a México a buenos puertos. México no es un Estado fallido con todo y que lo digan en la Casa Blanca y tampoco un narco-estado, cualquier cosa que eso signifique; más aún después de analizar las revelaciones de wikileaks que muestran el nivel de “conocimiento” de algunos sectores de la inteligencia extranjera.
Entre los objetos que se muestran en la exposición están los siguientes: una carta firmada por Don Miguel Hidalgo y Costilla; una carta del General don José María Morelos y Pavón; un escritorio que perteneció a Doña Leona Vicario; el último bando de Don Agustín de Iturbide dirigido al pueblo de México; el documento que anunciaba la llegada del Emperador Maximiliano; la espada del General Porfirio Díaz; un manuscrito “La Sucesión Presidencial” de Francisco I. Madero; la libreta personal de Don Justo Sierra así como estatuas de Emiliano Zapata y Francisco Villa sólo por mencionar algunos de una colección de más de 250 artículos históricos que permiten reencontrarnos con nuestro pasado y raíces nacionales.
Los objetos transportan memoria e historia, no hay neutralidad ni pasividad, en cambio aparecen el debate, los contrastes, las visiones yuxtapuestas y  también posiciones, más aún cuando se trata de la historia nacional. Cada objeto condensa un momento, una decisión, un plantarse ante el mundo para abrir, desarrollar o cerrar un episodio. Baste decir que las propias paredes de San Lázaro expresan en cada nombre de personas o instituciones una contribución, un recuerdo inmarcesible, y  también un silencio deliberado en la ausencia. Los esfuerzos responsables por enseñar, conocer, y difundir la historia patria son loables y necesarios, porque el conocimiento de los intereses y objetivos nacionales que se fraguan en nuestras leyes deben ser la guía para el presente y para la hechura del porvenir, los objetos de esa historia son sin duda una puerta de acceso.