Centennials y Separatismo

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En los últimos días distintas expresiones han estado surgiendo en redes sociales, muchas de ellas de broma, que Nuevo León o el norte del país debería independizarse parcial o plenamente de la República Mexicana. Vale la pena recalcar que muchos de los que más comparten esta idea haciendo memes y otros contenidos al respecto son los Centennials, la generación de los nacidos entre 1994 y 2010 que a diferencia de sus primos los milennial no solamente añora la libertad sino también el orden. ¿Debería de preocuparnos? En el corto plazo talvez no porque son pocos los elementos de identidad lo suficientemente fuertes para generar un verdadero sentimiento separatista en Nuevo León o en la mayoría del norte del país, fuera de la carne asada, los equipos de futbol y la narrativa que producimos más económicamente que otros estados, no hay grandes diferencias que nos hagan identificarnos como parte de una nación distinta. 

Nuevo León además es un estado con muchísimos ciudadanos de otros estados del centro y sur de país que emigraron a la Zona Metropolitana de Monterrey en búsqueda de un mejor empleo y mejores condiciones de vida por lo cual siguen manteniendo muchas tradiciones y costumbres de sus entidades de origen. ¿Porqué en el mediano o largo plazo pudiese representar un riesgo? Pudiera parecer lejano que Nuevo León, Tamaulipas o Coahuila busquen su independencia, pero dentro de no muchos años la generación Centennial estará en su totalidad en edad para votar y junto con la generación Milennial representarán más de la mitad del padrón electoral del país. Recordando que son una generación que alaba a los perfiles políticos disruptivos pero nacionalistas como el partido de Bolsonaro en Brasil o el partido de ultraderecha Vox en España. 

Un ejemplo de expresiones que demuestran este sentimiento es la añoranza de una historia independiente reflejado en que algunos jóvenes se les haga fácil compartir en redes sociales mapas, banderas y otro tipo de publicaciones haciendo alusión a la fallida República del Río Grande de 1840, un intento de un grupo de filibusteros para independizar y luego anexar a Estados Unidos los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. La rebelión no tuvo todo el apoyo ni militar, ni social ni político de los 3 estados y fue suprimida rápidamente. Es ridículo tomar este intento como referencia para un nuevo movimiento separatista parcial o total y quien lo haga además de ignorante también es un traidor. 

Ojo, estas expresiones en redes sociales no deben confundirse con los reclamos de estados y ciertos actores políticos de tener un acuerdo fiscal más beneficioso con las entidades que más aportan el PIB del país, al final es una petición valida que valdrá la pena analizar y discutir en su momento. Talvez valga la pena que la federación apruebe partidas extraordinarias de presupuestos para los estados y dejar una posible renegociación del pacto fiscal para después de la crisis.

Por otro lado hay que tomar en cuenta que Nuevo León no sería lo que es hoy si no fuera por el resto del país que dota de insumos y mano de obra a las industrias y comercios de nuestro estado, además que desde un punto de vista histórico han sido inversiones federales como la construcción de las líneas de ferrocarril a finales del siglo XIX las que detonaron que años después comenzaran a surgir los primeros industriales que dieron pie al estado que hoy somos. 

México y la mayoría de los países en el mundo no estaban preparados para afrontar una crisis de esta magnitud pero la dificultades económicas y sociales que viviremos como consecuencia de esta pandemia no deberían dar pie a expresiones que busquen dividir a la sociedad ni mucho menos a un país, el norte de México ha logrado tener los niveles de crecimiento y desarrollo que tiene porque se ha poblado conforme ha avanzado la industrialización cuyo ritmo de expansión ha sido impulsado por nuestra cercanía con los Estados Unidos.

En resumen, soy un convencido que ante una crisis de tal magnitud tenemos que mantenernos unidos como mexicanos y no tomarnos a la ligera expresiones como el #Nortexit o el hacer una nueva república ya que para muchos podría parecer una broma pero para algunos de los más jóvenes podría representar un sentimiento real que podría convertirse en un problema cuando aumente el rencor social que vendrá como consecuencia de la crisis económica por el Covid-19. 

¿Estudiamos para trabajar o para saber?

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Para nadie es secreto que el mercado laboral esta cambiando a pasos agigantados tanto en México como en todo el mundo. Estos cambios se reflejan tanto por los empleos creados por las nuevas industrias de la Revolución Digital (para muchos la Tercera Revolución industrial) como por la automatización en los procesos de producción en múltiples industrias de la manufactura y otras de servicio que reducen la cantidad de trabajadores involucrados en los procesos productivos de las empresas, generando desempleo en algunos casos y oportunidades de empleo para los que trabajen en industrias relacionadas con la automatización de estos procesos.

En México la educación superior tanto pública como privada tiene una amplia oferta de carreras profesionales y técnicas, pero muchos de los planes de estudio tienen más de 20 años sin actualizarse o se actualizan seguido pero no responden a las necesidades actuales del mercado. Entender esta realidad es importante inclusive para poder hablar de temas políticos, tomemos como ejemplo la pérdida de empleos en la industria de la manufactura en Estados Unidos, muchos pensarían que una causa importante son las fábricas que han trasladado su producción a México pero la realidad es que 7 de cada 10 empleos que ha perdido EU en los últimos 15 años en la manufactura han sido por la automatización de los procesos y no por la ida de las empresas a México.

Un estudio de SAP and Qualtrid publicado en el World Economic Forum señala que en el sudeste asiático es donde los estudiantes califican de menor manera si sus universidades los están preparando para el mercado laboral común 61% de encuestados que contestaron que consideran que la preparación es excelente o buena. Le siguen el Medio Oriente, Europa, Norteamérica y América Latina y el Caribe con números inferiores al 40% en promedio. En general lo que señala el reporte es que los estudiantes no sienten que sus universidades los estén preparando para los trabajos que tendrán que enfrentar hoy o en un futuro y también consideran que la educación superior sigue siendo un privilegio.

Las universidades como los propios estudiantes debemos replantearnos nuestro rol en el sistema educativo, más allá de los planes de estudio y programas de internacionalización debemos explorar y aprender sobre las industrias del presente y futuro que podrían darle a México una ventaja en comparación con otros países de Latinoamérica. Más allá de memorizar cosas y aprender técnicas que rara vez vamos a usar debemos entrarle a temas como la inteligencia artificial, las redes sociales, las energías limpias, la automatización de los procesos de producción, entre otros. 

El Poder Centennial

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Para nadie es secreto que las redes sociales llegaron para quedarse cambiando no solamente las formas en la que nos comunicamos y convivimos sino también en como las nuevas generaciones crecen bajo la influencia de esta nueva realidad virtual. La generación centennial representa a los nuevos jóvenes, a todos aquellos nacidos entre mediados de los 90s al 2010 equivalentes al 35% de la población mundial.  Una figura de esta generación es la joven sueca Greta Thunberg que encabeza el movimiento mundial “Fridays for Future” el cual invita a grupos de jóvenes para que realicen una huelga estudiantil para exigirle a los gobiernos de todos los niveles que atiendan la problemática del cambio climático.

Del 20 al 27 se septiembre se llevaron a cabo marchas por la semana de huelga mundial por el clima “Global Climate Strike” en donde se pronosticó que más de 4 millones de jóvenes salieron a las calles en 5,225 paros en 156 países a nivel mundial. En algunos países como Australia la manifestación es la más grande desde las ocurridas contra la guerra de Iraq en 2003 y con todo esto podríamos preguntarnos: ¿Quién está detrás de este movimiento? ¿Una serie de empresas y marcas buscando posicionar sus productos y servicios? ¿Grupos de cabilderos y políticos con intereses medioambientales? ¿Las Naciones Unidas y otros organismos internacionales con los recursos y el apoyo de decenas de gobiernos y empresas a nivel mundial? Y no, la responsable detrás de todo este movimiento es una centennial de 16 años quien hace apenas 1 año tuvo la idea de ir y plantarse afuera del parlamento sueco todos los días después de sus clases de secundaria para exigirle al gobierno que tomara medidas para reducir las emisiones de carbono que generaron en ese año uno de los veranos más calientes jamás registrados en ese país nórdico.

¿Cómo pudo una niña menor de edad lograr encender la mecha de un movimiento con más integrantes que muchos partidos políticos e inclusive religiones a nivel mundial? El ingenio a la hora de expresarse y el hablarle a su generación en su mismo lenguaje, en sus canales y en sus formas son parte fundamental de su éxito. Los centennials siguen comportamientos en manada y aunque si bien pudiese parecer que son ajenos a la política la realidad es que por el contrario se apasionan muchísimo cuando se les logra comunicar de la manera adecuada, creando valor, no anuncios y conectando, no convenciendo.

México es el país de Latinoamérica con más marchas registradas al momento con 65 marchas activas, seguidos por Brasil y Colombia con 48 y 43 respectivamente. Miles de jóvenes mexicanos se han estado registrando para participar en las marchas sin distinción de religión, ideologías, nivel social, ni de ningún tipo más que querer poner un alto a los elevados niveles de contaminación que se viven día a día, sobre todo en ciudades con alta actividad industrial y parque vehicular como la Ciudad de México y Monterrey.

Lejos de ser otro movimiento anti sistémico y rebelde, es en realidad una iniciativa que busca que los cambios en la reducción de la huella de carbono en cada país comiencen con acciones individuales en nuestros hábitos de consumo, alimentación y transporte. La manifestación más grande se llevó a cabo en Nueva York el 20 de septiembre en el marco de la Cumbre del Clima de la ONU en esa misma ciudad que a diferencia de otras cumbres o eventos internacionales en esta ocasión de integra en su mayoría por participantes jóvenes, en especial de la generación centennial y no es para menos, ya que es la generación que al final tendrá que lidiar con los estragos de la sobre explotación de los recursos hacía el 2050.

El tema del cambio climático no es el único tema que ha podido movilizar en años recientes a la juventud, distintos proyectos políticos algunos de derecha y otros de izquierda lo han logrado captando la atención de esta generación hablándoles en su idioma, entendiendo su sentir y partiendo de la idea que el centennial es sumamente emocional, le motiva crear y busca recompensas en el corto plazo. Quien quiera comunicar a esta generación deberá entender que los impulsos, trastornos y comportamientos de esta generación son diferentes a la de los milennials y requieren de estrategias que busquen un éxito rotundo. Quien sabe, podríamos tener a nuestra Greta Thunberg de seguridad, empleo o algún otro tema en nuestro país y solo es cuestión de tiempo para que surja.

El autor es consultor senior de centennials en Espora y consejero de la organización juvenil Alianza 2030

Centennials: Los Nuevos Jóvenes

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¿Quiénes apoyarían después de 40 años del fin de la dictadura en España a un partido con ideales franquistas?

La respuesta es sorprendente: en las recientes elecciones españolas el partido ultraderechista Vox recibió la mayoría de sus apoyos de adultos mayores y de los primeros votantes.

¿Quiénes son los primeros votantes? Es la generación centennial, que agrupa a casi 8 millones de personas en España y representa el 35 por ciento de la población mundial.

Hemos sido y seremos durante la próxima década “los game changers” en la mayoría de los procesos electorales, sobre todo en América Latina.

Los centennials somos todos los nacidos entre 1994 y 2010, que tenemos la característica principal que somos nativos digitales, nacimos conectados a las redes sociales y a las nuevas tecnologías.

Siempre hemos tenido toda la información a la mano y nos hemos comunicado de manera instantánea entre nosotros, lo que nos ha hecho flotar sobre superficialidades que nos hacen ser carentes de visión en temas importantes. Los Centennials mexicanos preferimos usar Instagram y Snapchat compartiendo contenido con temporalidad lo cual representa un reto para hacernos llegar mensajes largos y con fondo. 

La mayoría de los centennials sabíamos qué carrera íbamos a estudiar, pero no sabemos exactamente qué hacer con nuestras vidas, qué nos hace felices, cuáles son las causas que nos mueven, entre otras cosas.

Los países en donde se ha detenido el avance de las fuerzas políticas radicales, como en Francia o España, han venido acompañados de estrategas que también entienden esta realidad y crean contenidos que transmiten por canales de comunicación específicos a los centennials por medio de memes, blogs y otras herramientas.

Somos una generación menos idealista y más práctica. En la escena política, somos sumamente pragmáticos y nos dejamos llevar por ella. 

El 70% no compartimos nuestra información personal. Valoramos la libertad al igual que los milennials, pero añoramos la seguridad y el orden.

En el plano político mexicanonacimos en la democratización y apertura del sistema, tenemos hemos tenido espacios y plataformas para participar y alzar nuestra voz, por lo que como centennials ya no sólo buscamos perfiles disruptivos y entretenidos, distintos a la vieja política, sino que también buscamos perfiles que brinden orden, seguridad y progreso, sin intervenir en nuestras actividades cotidianas.

La psicografía de los centennials muestra que somos pragmáticos, impacientes, conservadores y competitivos, dejamos atrás a los influencers tradicionales para adoptar nuevos que se parezcan a nosotros y comunicarnos por medio de memes y formatos más gráficos de noticias.

Según el INEGI el 36% de la población en México somos Centennials, nuestra generación es menos apegada a las marcas y más exigente con la publicidad ya que priorizamos a que ponerle atención y que no por la sobre carga sensorial que tenemos y que reduce nuestro spam de atención a 8 segundos a comparación de los 12 se los milennials. 

El fenómeno de los partidos de ultraderecha o ultraizquierda pudiera llegar a México, de no reconstruirse los partidos tradicionales y de no haber una satisfacción a seis años con el Gobierno federal actual.

Para tal efecto será importante para las fuerzas políticas entender que los centennials somos los nuevos jóvenes y ya no los millennials que por su condiciones laborales o de nuevos padres han perdido gran parte de la rebeldía e irreverencia que los caracterizaba hace algunos años.

¿Debería ser Ilegal no Vacunar a tus Hijos?

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En las últimas décadas los avances en la medicina han aumentado la expectativa de vida de los mexicanos a 75 años y han disminuido en gran medida casi hasta la desaparición enfermedades como el sarampión, difteria, tos ferina, paperas y tétanos. Curiosamente en algunos países de Europa y en Estados Unidos han surgido movimientos denominados “antivacunas” que, promueven a los padres la no vacunación de sus hijos basados en supuesta evidencia científica que se ha demostrado es errónea, como decir que las vacunas contienen sustancias peligrosas como aluminio y mercurio, que pueden sobrecargar el sistema inmune del niño, que la protección natural es mejor inducida que la vacuna y que las vacunas son responsables de alergias, asma y enfermedades autoinmunes; inclusive han llegado a colarse teorías de paranoicos que dicen que el gobierno busca controlar la natalidad de la población y que las farmacéuticas buscan debilitarnos para consumir sus productos, todas las teorías con poco sustento y tinte amarillista.

En México no existe registro de movimientos organizados antivacuna, la mayoría de la falta de cobertura se debe a costumbres religiosas o al desconocimiento que genera la no demanda de las mismas por parte de los padres, pero debido a las redes sociales ya hay señales de personas que comparten estas ideas y teorías que podrían traer consecuencias desastrosas en términos de salud pública. Desde 1996 no se tenía registro de brotes de sarampión en México, dado que  la gran mayoría de la población ya contamos con anticuerpos que se han desarrollado gracias a varias generaciones de aplicarse la vacuna. 

En México la Ley General de Salud establece que la vacunación puede ser obligatoria en una situación de emergencia como una epidemia para todos aquellos susceptibles de contagio, fuera de ahí es decisión de los padres si vacunan o no a sus hijos, aunque desde que nacen la mayoría de los hospitales aplican las primeras vacunas. 

¿Debería ser ilegal no vacunar a tus hijos? Yo creo que si, al final todo se reduce a una situación de un derecho individual contra otro individual y/o colectivo. Si bien es cierto que todos tenemos derecho a la libertad religiosa y de decisión, también es una realidad que al no vacunar a nuestros hijos ponemos en riesgo la salud de los demás, vulnerando el derecho de los demás a la salud aumentando el riesgo de esparcir enfermedades que se creían problema del pasado. Ya hay países donde la vacunación es obligatoria y en México existe un antecedente de cómo la salud del niño se sobrepone a otros derechos, como lo es el tema de las transfusiones de sangre que se realizan a niños aún en contra de la voluntad de los padres, por temas religiosos o de otra índole para salvarlos en situaciones de riesgo, y si consideramos que el tema de las vacunas es aún más grave porque el no tenerla vulnera a los demás, pues entonces deberíamos plantearnos como instrumentar la obligatoriedad de las mismas. 

Teléfonos Inteligentes nos hacen menos Inteligentes

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No queda la menor duda que la penetración de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha aumentado exponencialmente en los últimos 20 años, ahora, tener un teléfono con acceso a redes sociales, aplicaciones, mensajes y llamadas es algo accesible para la gran mayoría de los mexicanos. Una de estas nuevas herramientas es el Smartphone o teléfono inteligente que ha revolucionado la forma en la que nos comunicamos, como nos llega la publicidad, como se hace política y como nos mantenemos informados “o desinformados”.

Contrario a la lógica que nos haría suponer que estos teléfonos nos hacen más eficientes la realidad de las cosas es que las implicaciones en muchos casos son negativas y no se limitan a la productividad. Por ejemplo, según un estudio del World Economic Forum en una escala del 1 al 5 de humor el estudio indica que el usar nuestro teléfono cuando estamos con alguien más empeora nuestro humor y perjudica a la persona o personas con las que estamos, irónicamente, estos aparatos nos acercan a los lejanos y alejan a los cercanos. 

En la Universidad de Virginia registraron el comportamiento de 174 estudiantes “millennials” por una semana, y encontraron que el utilizar el teléfono y navegar mientras se estudia o se hace la tarea distrae al estudiante de tal forma que tarda en promedio dos y medio veces más en realizar la misma tarea sin la distracción del teléfono. En Francia recientemente entró en vigor, una ley federal promovida por el Presidente Macron para prohibir el ingreso y uso de teléfonos celulares para alumnos en escuelas de educación básica.

Vale la pena mencionar que hay estudios que indican que compartir nuestras vidas y compararnos con los demás, por lo general disminuye la felicidad del ciudadano promedio y le puede generar traumas, además de reforzar estereotipos y distorsionar la naturaleza de muchas relaciones humanas. Al final, podemos concluir que el uso actual que le damos a los teléfonos inteligentes nos hace menos productivos y felices, por lo que sería poco inteligente no medir como nos afecta a cada uno en nuestra circunstancia y cuidar que la próxima generación “centennial” no crezca con estos problemas considerando que nacieron en una era donde no solamente ya existía el internet sino donde desde niños interactuamos con las redes sociales.

Bono Demográfico: Última Oportunidad

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Según datos del INEGI, México es un país de jóvenes, donde la edad promedio es de 27 años. Esta realidad social nos permite actualmente tener una gran oferta en mano de obra disponible, siendo el 7mo país con más egresados en carreras técnicas e ingenierías listos para trabajar en las distintas industrias que han florecido en nuestro país gracias a la inversión extranjera y las nuevas tecnologías. 

Este bono demográfico no lo volveremos a ver de manera natural en el futuro de México, actualmente crecemos aproximadamente 1.2% al año en población muy distinto a lo que teníamos en los 70s con poco más del 3% anual antes que se decidieran implementar los primeros programas de planeación familiar “Familia Chica Vive Mejor”. La ventaja del bono demográfico es que empuja a un crecimiento natural del PIB por la cantidad adicional de gente consumiendo y trabajando convirtiéndose población económicamente activa. 

Curiosamente el crecimiento económico de México en los últimos 20 años ha rondado alrededor del 2%, no muy alejado del crecimiento demográfico, pero no debemos fijarnos tanto en la medida de crecimiento del PIB, sino en distintos indicadores de desigualdad, poder adquisitivo y calidad de vida relacionados con cuestiones más complejas como el tipo de cambio, la inflación y cuestiones externas. 

Lo que si es cierto, es que no hemos sabido aprovechar este bono demográfico, es bueno que se generen empleos gracias a la inversión extranjera, pero debemos buscar que nuestra generación tenga incentivos para emprender e innovar para desarrollar la industria mexicana, diversificar el comercio y no ser un número más en la estadística, porque no podremos ser mano de obra barata para siempre si aspiramos a convertirnos en un país plenamente desarrollado, con salarios y condiciones de vida dignas. 

Criptomonedas: ¿Juego o Negocio?

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Desde hace algunos años se ha hablado mucho sobre un nuevo modelo de intercambios monetarios en línea iniciado por el famoso “Bitcoin”, considerado el padre de las criptomonedas. El revuelo fue tal que comenzaron a inventarse infinidad de nuevas monedas con inversiones multimillonarias y no solo eso, sino que la idea transito a modelos de negocio multinivel donde gente con poca capacidad de inversión decidió invertir todo o gran parte de sus ahorros en estas monedas con promesas de grandes ganancias.

Estas últimas semanas estas monedas han perdido aún más su valor, sin contar la burbuja que estalló el mes pasado, algunas monedas han llegado a devaluarse más del 70% de su valor más alto y otras han perdido prácticamente todo su valor. Esto ocurre debido a que el valor de estas monedas lo da el propio mercado con todos los actores dispuestos a comerciar con ellas pero al final terminó prestándose a especulaciones que no trajeron más que problemas para los “inversionistas”.

Para darnos una idea de la magnitud del daño, en países como Corea o Japón donde estas monedas tuvieron un gran auge llegaron a abrirse casas de cambio únicamente para este tipo de monedas (para aquellos que desconfían comprarlas en línea para evitar fraudes) y ahora tienen en promedio 1 cliente cada 2 o 3 horas, porque muchos ya no quieren invertir en estas monedas o por enojo las venden por no querer perder aún más de sus ahorros.

Estas monedas no necesariamente son un engaño, porque representan la adaptación de los sistemas de transferencias y compras en línea con el comercio cada vez más globalizado que busca brincarse el obstáculo de los tipos de cambio, las criptomonedas representan una forma efectiva y fácil de realizar transacciones sin estas barreras. El reto es regular estos negocios para que no se manejen como juegos especulativos para agentes multinivel o peor aún para aquellos que buscan transferir fondos desde el anonimato. 

México y el Impuesto a la Herencia

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El impuesto a la herencia es un tema polémico que últimamente se ha estado mencionando más en la prensa nacional. Actualmente en nuestro país no existe ningún impuesto a las herencias, sin importar que somos el segundo país de la OCDE con mayor desigualdad en el ingreso según el índice de Gini, cabe mencionar que en esa misma organización la mayoría de los países tienen algún tipo de gravamen a las herencias. Aquí y en China los impuestos son impopulares pero vale la pena analizar los casos de éxito y ver la forma en la que podría aplicarse en nuestro país.

En Estados Unidos el impuesto a la herencia es del 4% pero solamente aplica para el 2% de la población con herencias mayores a los 5 millones de dólares. La lógica detrás de este impuesto radica en que las grandes acumulaciones de capital no generan bienestar si no se gastan y solo se mantienen como ahorro para el propietario. Es gracias a las condiciones sociodemográficas, comerciales y políticas de un país que los empresarios pueden realizar sus actividades y sacar adelante al país con la actividad económica que generan, por lo cual debe haber una retribución para la gente, no solamente por medio de la responsabilidad social empresarial sino de la redistribución justa del ingreso, tanto para el empresario, como para el resto de la población.

De entrada, si queremos que una propuesta de este tipo tenga buena aceptación en esferas empresariales y de toma de decisiones, es necesario que se demuestre que México puede gastar mejor, combatiendo a la corrupción y mostrando mayores beneficios tangibles al contribuyente , aún y que somos uno de los países que menos recauda comparado con el resto de los países del G20.

El impuesto por si solo no sería suficiente, sería necesario generar un consenso con la clase empresarial y expertos para definir la tasa y a partir de que monto se podría aplicar, así como también deducciones y casos donde no aplique. Además habría que crearse todo un marco legal para evitar lagunas en el sistema como aplicar impuestos a las donaciones, tener unidades fiscales de investigación para evitar que se evada el impuesto, entre otras cosas.

Creo que la medida podría funcionar para redistribuir el ingreso, pero la propuesta debe ser integral y consensuada con la clase empresarial y otros sectores de la población para decidir los cómos y evitar caer en simulación o en una medida recaudatoria que terminé por desincentivar la actividad económica y no al revés como se busca con un mayor gasto público inteligente ocasionado por estos nuevos ingresos para el erario. 

Liderazgo Político Joven en América Latina

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El liderazgo como tal tiene varias definiciones, pero en general podemos coincidir en que es la capacidad de inspirar y mover a los demás hacia cierto objetivo en común. El liderazgo como concepto es transversal, no es exclusivo de la política y la función pública, lo hay en nuestra casa con nuestros padres, con los maestros, entre los propios amigos y muchos otros casos más. Latinoamérica como tal es una región que actualmente se caracteriza por vivir una crisis de liderazgos nacionales, la gran mayoría de los países de esta región han virado drásticamente de partidos de derecha a izquierda o izquierda a derecha con un común denominador que es el descontento con sus gobernantes, líderes sindicales y en algunos casos inclusive clase empresarial.

Latinoamérica es un continente con población primordialmente joven, la edad promedio es de 24 años y sus países están viviendo el mayor bono demográfico en su historia enfrentando una gran demanda por empleo, vivienda y oportunidades de estudio. Los países conquistados por España y Portugal heredamos una cultura organizacional más monárquica y vertical, más autoritaria, donde generamos la necesidad de alguien que nos cuide y nos controle porque si nos dejan sin correa sobran quienes quieren aprovecharse del sistema y enriquecerse o sacar algún beneficio de él, hay poca participación pero mucho interés y desorganización. Por el otro lado algunos países conquistados por Reino Unido o Francia como Estados Unidos que no tuvieron un mestizaje sino un proceso de movilización masiva de poblaciones de continente a continente heredaron la cultura de organizarse en comunidad, de gobernarse en lo local y ser menos autoritarios al fortalecer sus instituciones, en gran medida influenciados por los grandes pensadores del Siglo XIX. 

El reto para los jóvenes de Latinoamérica que queremos participar en política es romper con la idea que la juventud está peleada con la experiencia, pero también dejar de creer que solamente por ser jóvenes merecemos recibir algo a cambio y todavía peor, caer en la trampa de la escalera. Donde el joven que logra hacer la excepción y subir la escalera al llegar arriba la tumba para que no suba otros jóvenes, por miedo a ser superado en competencia, cuando la competencia es buena y la juventud es una condición, no una cualidad ni mucho menos una ventaja en términos de mérito.

Los jóvenes tenemos que buscar fortalecer las instituciones en las que participemos séase políticas, académicas o empresariales, buscando que la agenda la pongamos nosotros con temas de nuestro interés. Mezclar la curiosidad y versatilidad de los millennials y centennials con la estabilidad y determinación de la generación X y los Baby Boomers.

La edad promedio de la población de América Latina y el Caribe casi se duplicará entre 1950 y 2050, pasando de 28 a 40. Debemos ser congruentes como sociedad, para exigirle al político que no robe debemos empezar en nuestras casas no mintiendo, no copiando la tarea, no dándole la mordida al oficial de tránsito. Mostremos que el trabajo dice más que mil palabras y que solidarizándonos entre nosotros podemos hacer grandes cosas.