Asegura AMLO que hay complot para que Morena no tenga mayoría

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Durante su conferencia mañanera del día de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que distintos individuos como Enrique Krauze, algunos medios de comunicación y el INE se han organizado para realizar una estrategia política en contra de su movimiento; con la finalidad de que Morena no obtenga la mayoría en el Congreso. 

Esto, debido a que el pasado 19 de marzo, el Consejo General del INE aprobó unos criterios que impiden la sobrerrepresentación dentro de la Cámara de diputados y así evitar que hayan candidatos ganadores solo por la afiliación a su partido.

“Yo siempre he dicho que el INE en otros tiempos se ha prestado a los fraudes electorales o se han hecho de la vista gorda, desde luego tengo pruebas de lo que estoy diciendo. Es más, he sido víctima del fraude electoral y la complicidad de los organismos electorales”, afirmó el presidente.

De la misma manera, el presidente dijo no contar con elementos suficientes como para afirmar que el Instituto Nacional Electoral (INE) sea imparcial.

“Yo espero que recapaciten, porque hasta las piedras cambian de modo de parecer, y que ya actúen con rectitud, con integridad, con legalidad y que se haga valer la democracia, que sean auténticos, verdaderos jueces, que no se inclinen a favor de nadie, que tomen partido por la libertad y por la democracia”, formuló.

Cabe mencionar que Morena ya impugnó y acusó de “obstaculizar de manera ilegal a Morena y evitar que conserve la mayoría en el Congreso durante la próxima legislatura, beneficiando de este modo a la alianza del PRIAN” a los criterios ante el Tribunal Electoral.

Con información de: “Animal Político”. 

Acusan intelectuales a AMLO de sembrar odio y dividir

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Académicos, intelectuales y periodistas advirtieron que la libertad de expresión y la democracia están bajo asedio en el País.

A través de un pronunciamiento, señalaron que el Presidente AMLO utiliza, estigmatiza y difama a los que llama adversarios, degrada el lenguaje público y rebaja la tribuna presidencial de la que, consideran, debería emanar un discurso tolerante.

Sus palabras son órdenes: tras ellas han llegado la censura, las sanciones administrativas y los amagos judiciales a los medios y publicaciones independientes que han criticado a su Gobierno. Y la advertencia de que la opción para los críticos es callarse o dejar el País”, expresaron.

Asimismo, indicaron que López Obrador ha despreciado la lucha de las mujeres y el feminismo.

Ha despreciado también el dolor de las víctimas por la violencia, ha ignorado los reclamos ambientalistas, ha lesionado presupuestalmente a los organismos autónomos, ha tratado de humillar al Poder Judicial, ha golpeado a las instituciones culturales, científicas y académicas, y ahora pretende socavar la libertad de expresión“, alertaron.

Entre los firmantes están Ángeles Mastretta, Arnoldo Kraus, Roger Bartra, Enrique Krauze, Agustín Basave, Francisco Valdés Ugalde y Mauricio Merino Huerta.

También Diana Bracho, David Huerta, Denisse Dresser, Javier Sicilia, Valeria Luiselli y José Woldenberg.

 

(Con información de Reforma)

#ContraPortada: “El Verdadero Sismo”

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El 19 de Septiembre México conmocionó, un sismo de 7.1 sacudió a la capital del país. En cuestión de minutos el caos, la tragedia, el llanto y el conteo de muertos se apoderaba de los principales espacios de la prensa nacional e internacional. El mismo día que aquel 1985 donde cientos de familias mexicanas lo habían perdido todo, un dejavú de terror.

Lo que vendría después, es simplemente indescriptible. Millones de mexicanos reaccionaron; pero no solo con llanto y tristeza, salieron a las calles a quitar escombros, regalar comida, ayudar en las vialidades y a levantar un país que minutos antes se estaba derrumbando.

¿De dónde salieron tantos héroes? ¿Cómo es que se coordinaron tan bien? Cientos de miles de donaciones inundaban las redes sociales de esperanza, miles de fotos de jóvenes mexicanos que decidieron enfrentar la catástrofe en las calles, tendiendo la mano a quienes lo habían perdido todo. Horas y horas trabajando, sin dormir y sin comer pero con una gran convicción de salvar y encontrar vidas entre los escombros.

México, como hace mucho no pasaba, era admirado a un grito casi unánime por el mundo. ¿Dónde está la apatía que Krauze mencionaba para los millennials? ¿No que estábamos dormidos?

El sismo que vino a arrasar con edificios, a cobrar cientos de vidas y a generar una profunda tristeza nacional, jamás se esperó encontrar a un país que es cada vez más fuerte cuando se encuentra en el hoyo. Jamás nadie espero que nos uniéramos como nunca antes, sin importar clase social ni económica, raza, sexo o ideologías; lo único que compartíamos y lo más grande era el profundo amor por México.

El diario español “El País” tituló sus portadas de ésta forma: “Los jóvenes mexicanos toman el liderazgo tras el terremoto”. Y así fue, de forma contundente los jóvenes decidimos levantar a México. Hoy todos los que nos llamaron apáticos, dormidos, la generación “líquida” o la época pérdida tendrán que tragarse sus palabras.

México obtuvo del sismo catastrófico, una lección mucho más importante: la unión. Hoy nos dimos cuenta que la sociedad organizada y participativa es capaz de hacer de México una potencia mundial.

Los jóvenes mexicanos estamos listos para tomar las riendas de éste país, ya lo demostramos en la peor crisis de los últimos 30 años. ¿Qué es lo que sigue? Hacerlo por los próximos 20 años y posicionar a éste país como lo que debe ser, una potencia mundial.

Grande México, un sismo que llegó a hundirte, otra vez, te hizo mucho más fuerte.

#ContraPortada: La Generación que lo cambió todo

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Durante las últimas décadas nos hemos acostumbrado a llamar a los jóvenes como “la última oportunidad de cambiarlo todo” o “el futuro del mundo”, la realidad para muchos dista mucho de lo que han esperado de nosotros.

Recientemente, uno de los pensadores de los que más respeto les guardo, se refirió a mi generación como “los grandes ausentes”, aunque hacía referencia a la ausencia en el escenario político, no dejó de causarme “shock” que nos vean como una generación más que fracasó en el intento de cambiarlo todo.

Frecuentemente escucho a personas mayores referirse a nosotros como “la juventud pérdida”, haciendo eco en la era digital donde, dicen, hemos quedado atrapados en la apatía, el conformismo y en un mundo virtual que se encuentra muy lejos de la realidad laboral y social a la que nos enfrentamos. Nos han tildado de “zombies tecnológicos” o “ciudadanos de Facebook” sin el menor grado de trascendencia en el rodar del mundo al que pertenecemos.

Es evidente que no concuerdo-en la mayor parte- con los argumentos presentados por los protagonistas antes mencionados, definitivamente estamos viendo a dos o tres Méxicos, muy distintos y radicalmente opuestos.

Yo veo a la generación que lo cambiará todo, la que a pasos gigantes ya lo está haciendo. Esa generación que lucha por la libertad y la no discriminación, que pugna por la equidad de género y los derechos de la diversidad, mientras generaciones anteriores menospreciaban a las mujeres y querían-literalmente- linchar a personas por su preferencia sexual.

Veo a una generación que no le dio miedo probar nuevos esquemas laborales, que exige flexibilidad y que pretende darle sentido a cada una de las actividades que realiza en su vida. Aplaudo a la generación atrevida a la que pertenezco, que sí ejerce presión en su escenario más usado como lo son las redes sociales, pero que no tiene empacho en salir a las calles a exigir y tomar lo que creemos que es nuestro.

Krauze habla de jóvenes dormidos, que viven una vida de excesos cargados a la American Express de sus papás, de una generación desechable que tira todo a la borda, de jóvenes que no se sienten capaces de tomar un rol protagónico en la transformación de sus países. Seguro que existen jóvenes como los que menciona Krauze, seguro que también en su generación existieron.

Pero yo quiero dedicar mi pluma a escribir sobre los millones de jóvenes en el mundo que estamos conectando soluciones a problemas que la generación de Krauze y anteriores han creado. Al cambio climático que nos dejan, a gobiernos autoritarios que ellos eligieron, a esquemas laborales que jamás funcionaron pero que siguieron por esa apatía de la que ahora nos acusan.

Siempre será muy fácil señalar a los jóvenes como la esperanza del cambio, también es muy fácil nombrarlos culpables cuando las cosas no van bien.

Pero yo jamás me he creído el cuento de que los jóvenes somos los únicos responsables de la transformación del mundo, más bien creo que es un trabajo en equipo de generaciones anteriores que cometieron grandes errores pero que de ellos adquirieron experiencia junto al dinamismo y locura que representamos los jóvenes millennials y de la generación Z.

Diría Steve Jobs que los puntos solo se conectan hacía atrás, por eso sin temor a equivocarme, estoy convencido de que ésta generación- cuando esos puntos se conecten 50 años atrás- será nombrada como la generación que lo cambió todo.

#ContraPortada: México Necesita Menos Jóvenes Políticos

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No, no me mal entienda. México necesita que muchos más jóvenes se involucren, preocupen y participen en política y en todo asunto que trate de país. Lo que jamás ha funcionado son los jóvenes políticos, esos que visten de traje y corbata, que absorben las mañas de los políticos de siempre y que aspiran llegar a puestos de poder para repetir- ridículamente- lo que históricamente no ha funcionado.

México necesita menos jóvenes políticos, de verdad. Menos jóvenes dispuestos a tragarse sus valores e ideas con tal de agradar al jefe inmediato o al padrino político. Menos jóvenes capaces de prostituir sus ideas a cambio de una candidatura o un puesto de poder en el gobierno.

Necesitamos menos saludos de “mi estimado”, “mi líder” o cuestiones que hablan de un institucionalismo añejo, débil y de tono militar. Vaya, necesitamos menos zombies adoctrinados y muchos más jóvenes críticos y preparados.

Los jóvenes hemos sido- en voz de Enrique Krauze– los grandes ausentes de la política mexicana. Estamos dejando pasar una oportunidad única e inigualable, la estamos cambiando por pertenecer a eso que tanto criticamos y nos hacía hervir la sangre.

Esto no es un llamado a  una revolución contra el PRI, ni contra el PAN ni contra ningún partido. Es más, creo en el sistema de partidos en México. Esto es un llamado a dejar de “adoctrinarnos” si me permiten el término, los partidos y la política hoy están muy lejos de sus ideologías, los jóvenes no podemos servir como ejercito de procesos fallidos, inútiles e ineficientes.

Al país le urgen jóvenes rebeldes, pero no de los que toman las calles e incendian camiones; necesitamos jóvenes preparados, decididos, críticos dentro y fuera de la partidocracia. Necesitamos jóvenes participativos, que el ardor que provocan nuestros gobernantes se traduzca en involucrarnos en las causas.

Nos urgen muchos más jóvenes apartidistas, que busquen el beneficio del país entendiendo que mediante su avance las oportunidades crecerán diametralmente para todos. También necesitamos jóvenes dentro de los partidos, que los reformen, que hablen y debatan en busca de mejorar sus prácticas.

Es nuestro momento, jóvenes mexicanos. Nuestro momento de organizarnos y dejar de vivir al día. Dejar de cargar a nuestras tarjetas una vida de excesos e irresponsabilidad, dejar de querer tirar todo a la basura y creer que todo es desechable. En cambio comenzar a construir, ladrillo por ladrillo, lo que muy pronto será nuestra casa de acero que nada destruya, o nuestra casa de cartón que cualquier político y gobernante pueda pisotear. Ya no queremos más jóvenes políticos, no han hecho nada.