¿Habrá políticos serios?

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¿A qué juega el senador por el MC Samuel García? ¿Porqué exhibe facetas tan contradictorias y que serán usadas en su contra? ¿Será que todavía prefiere divertirse y que legislar (¿y/o gobernar?) no constituye su prioridad? ¿Porqué se esfuerza en presentar imágenes tan radicalmente opuestas, de un candidato con propuestas de una nueva Constitución y de un senador que le vale madre su responsabilidad de representante de Nuevo León en el Senado de la República?

Un senador que prefiere faltar a la sesión del Senado y llevar su pandilla a Miami en lugar de atender sus deberes en la capital de la República? ¿Así nos quiere convencer que representa la mejor opción para gobernar Nuevo León? No entiende que los electores neoleoneses, estamos hasta la coronilla de un payaso que nos engaño hace 5 años y que está hundiendo a Nuevo León y que no estamos dispuestos a apostar por otro payaso para otros seis años. ¿Será auto sabotaje o será que toma los electores de Nuevo León por unos débiles mentales que se divierten con sus ocurrencias?

Ocurrencias tenemos suficientes con un Presidente que también está confundiendo la gimnasia y la magnesia, y que saca su avión mágico de su sombrero de mago cada vez que se le atora alguna mala decisión en el camino. He aquí tres ejemplos de personajes, cada uno en su nivel de incompetencia que insultan diariamente a los mexicanos con sus actitudes provocativas y agresivas, los tres diciendo lo mismo, con los electores mexicanos, se puede hacer lo que sea.

Un presidente que a falta de poder controlar el país, impone sus decisiones erróneas en perjuicio del equilibrio nacional. ¿Hasta cuando se lo permitiremos? Un gobernador rescatado del lodo por su contrincante presidencial, quien lo encuentra más útil para lamerle las botas que destituido y de vuelta a su natal Pablillo. Un senador con un gran potencial político que exhibe descaradamente su falta de madurez y que pretende llevarnos por los caminos de la irresponsabilidad como lo hizo el dueño de Tornado hace 5 años.

A un año del proceso electoral para renovar los poderes estatales en Nuevo León, todas las alternativas están abiertas, por la falta de seriedad de quienes juegan a la política. Pero no alcanzan la calidad de políticos confiables. Se sigue a la expectativa para ver surgir candidatos serios y responsables. 

#EspacioPúblico: “¿A dónde vamos?”

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La plataforma Cómo vamos Nuevo León presentó en día recientes los resultados de la encuesta anual de percepción “Así vamos”. No es la primera vez que asisto a conocer los resultados de esta investigación y como ya es costumbre, varias cosas llamaron mi atención.

En primer lugar, es importante destacar la labor realizada con esta encuesta. Desde la sociedad civil surge un excelente diagnóstico de percepción de lo que sucede en el estado, con énfasis especial en el área metropolitana de Monterrey. Es notoria la evolución del instrumento, así como la incorporación y análisis de nuevos contenidos que se han ido descubriendo con el tiempo y son de gran importancia en día a día de la población.

En el caso específico de movilidad, ha sido de gran importancia ver como al incluir la perspectiva de género podemos ver diferencias importantes en la manera que se mueven hombres y mujeres y cómo sienten la seguridad en las calles. Gracias a esto, se pudo identificar que es mayor la cantidad de mujeres que se mueven a sus destinos principales a pie bajo condiciones adversas de seguridad física de banquetas, acoso callejero y deficiente seguridad en cruces peatonales.

La movilidad en el área metropolitana de Monterrey sigue siendo un tema de gran relevancia. Las banquetas continúan siendo de los elementos con más baja calificación, considerándolas dañadas, con obstáculos y angostas. Si sumamos que los cruces peatonales también son mal evaluados, tenemos como resultado una nada alentadora invitación a ser peatones en la ciudad.

Todos los municipios muestran importantes áreas de oportunidad en movilidad peatonal tanto en banquetas como en cruceros y elementos de seguridad. Si hay un elemento común en el área metropolitana de Monterrey que requiere atención especial y coordinada es este.

Cabe destacar que los cruces peatonales mejor evaluados están en el municipio que la gente menos se traslada caminando: San Pedro Garza García. Y también destacando, pero de manera preocupante, es que los peores evaluados están en municipios que tienen mayor número de peatones ya sea por residencia o por destino. Yo pondría un foco rojo en Monterrey. La capital del estado recibe muy bajas calificaciones en banquetas, cruces peatonales y accesibilidad, contrastando con una comunicación que ha destacado en los últimos años el gran presupuesto aplicado en su programa de vialidades regias.  Al parecer es un gran monto solo aplicado en calles y sus baches, cuando la movilidad peatonal también es vialidad.

Y al hablar de trasporte público las cosas no están mejor. Cada año, los niveles de satisfacción que muestra la ciudadanía con relación al transporte son cada vez más bajos y nos muestra la gran disparidad que existe en el uso del tiempo de los usuarios de automóviles con relación a quienes se transportan en camiones, metro y ecovía. Llegar a un mismo destino requiere prácticamente el doble de tiempo si se hace en transporte público que al hacerlo en un auto privado.  Mal síntoma en una ciudad que reconoce padecer un serio problema de contaminación, congestión vehicular y seguridad vial.

Por último, me causa una especial atención la ausencia de quienes deberían estar atentos a los resultados de su check-up anual: alcaldes, alcaldesas y el gobernador.

No solo es su ausencia, la falta de interés en los resultados me es preocupante.

No es una primera encuesta presentada, ya es su cuarta emisión. Hay muchos elementos para ver en su evolución a través de los años para poder detectar si las acciones que se toman desde el gobierno provocan cambios en la percepción ciudadana.  No es una evaluación personal de gobernantes, aunque hay un rubro que evalúa sus funciones, va más allá de eso. Es una buena forma de saber si las decisiones y acciones que se toman desde el gobierno ayudan a mejorar la salud de la ciudad o empeoran síntomas que pueden hacerse crónicos.

La encuesta “Así Vamos” es un buen diagnóstico que no se debe tomar a la ligera. Ignora o negar los síntomas de una enfermedad no es la solución. Puede poner en mayor riesgo la ya dañada salud del área metropolitana de Monterrey.

Bitcoin: ¿Oportunidad o Fraude?

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En los últimos años y en específico en los últimos meses ha ido cobrando importancia el nombre del Bitcoin dentro de las discusiones del ámbito económico y financiero a nivel mundial. La especulación en torno a esta criptomoneda fue tal que llegó a valer hasta $20,000 dólares la unidad lo cual es impresionante si consideramos que su valor inicial no fue ni de $200 dólares. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación combinado con la digitalización de los mercados ha facilitado el florecimiento de este tipo de monedas y sistemas que son cada vez más comunes y aceptados no solamente por los jóvenes inversionistas sino por comercios tiendas tradicionales sobre todo en Estados Unidos y algunos países de Europa.

En pocas palabras una criptomoneda es un medio digital de intercambio los cuales surgieron en 2009 con el Bitcoin pero han tenido otras variantes como el Litecoin, Etherum, Ripple, Dogecoin, entre otros. Estas monedas en pocas palabras buscan convertirse como en una divisa digital por medio de sistemas que garanticen seguridad y equilibrio en la cuentas así como reducción en los costos de transacción al no haber intermediarios, reducción de los tiempos y eliminar la necesidad de contratar agentes financieros.

El problema existencial de este tipo de monedas radica en cual es su verdadero respaldo, es cultura general saber que desde hace muchísimos años las monedas ya no se respaldan con el oro y tampoco con el dólar pero aún así los tipos de cambio y la fortaleza de una moneda se ven influenciados por muchos factores como la inflación, la tasa de crecimiento, el desempleo, la tasa de interés, entre otras cosas. En cambio el Bitcoin no se respalda prácticamente en nada sino en el valor que le dan los posibles compradores al ver que su uso es cada vez mayor y la emisión está limitada.

Para darnos una idea de la especulación en torno a esta moneda su valor se había disparado más de 160% en los últimos 5 días y 5,600% desde inicios del mes de octubre. La empresa que cotiza en Chicago bajo el nombre de Bolsa de Crypto tiene una capitalización de 11,260 millones de dólares (como 9,500 millones de euros), lo cual es equiparable con valores de mercado de empresas como el banco Sabadell y Mapfre. El tamaño que representa esta criptomoneda es sustancial y si consideramos que en otros países hay otras criptomonedas que son más utilizadas que el Bitcoin entonces podríamos estar frente a un problema en potencia.

Como era de esperarse este estrepitoso incremento fue solamente una burbuja especulativa la cual terminó por hacer más ricos a varios aprovechados y dejar con grandes pérdidas a quienes no se salieron a tiempo. La caída en el precio inflado no implica el fin de la moneda ni que este tipo de monedas no tenga futuro, en lo personal soy un convencido que la discusión y el enfoque debe ir hacía como regular este tipo de monedas que se no controlarse podrían causar algún tipo de crisis al tener repercusiones secundarias en la oferta y demanda de dinero. Debemos tomar el ejemplo de países como Japón que recientemente iniciaron con procesos para empezar a regular las criptomonedas, en nuestro país el Banco de México anunció que comenzaría a realizar un listado para vigilarlas pero muy lejos estamos aún de poder incorporar en la legislación algo como criptomonedas lo cual no fue materia de discusión de la reciente aprobada Ley Fintech.

#ElTalónDeAquiles: “Rom-Pom-Pom-Pom 2017”

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El silencio dignificante siempre ha sido mi arma en la adversidad, incluso cuando recibí oficialmente la noticia que Santa Claus no existía. En aquella fatídica reunión familiar, sólo alcancé a decir: “de todas formas, ya lo sabía”. Nunca me he dejado doblegar por las sorpresas que da la vida. ¿Quién podría seriamente creer que yo me hubiera tragado el cuento de que un viejo regordete, que viaja supersónicamente en un trineo volador jalado por renos, entregaba regalos a los niños que se portaban bien? Sin embargo, debo aceptar que sentí decepción. Esa conversación solo confirmó lo que ya sabía. Santa Claus no existe, y ese hecho provocó despecho.

Muchas navidades he pasado desde ese entonces. Varias las pasé compartiendo con familia y amigos tropicales, tal vez en alguna playa de mi querida Costa Rica; otras las pasé solo o acompañado deambulando por el frío invierno de Canadá. ¿Cómo olvidar a los amigos y amigas que me abrieron sus casas para rodearme de notas de piano y de niños en la nieve? Alguna vez también me perdí en Miraflores, sin saber qué diantres hacía yo inmiscuido en una noche buena peruana. Y aunque despotriqué contra Ciudad de México (CDMX) en 2016 por negarse a darme algo de lo que le pedí, también organicé posadas desde 2013, que fueron llenando mis apartamentos de trayectorias de vida. Poco importa si el epicentro fue Monterrey, CDMX, o Cholula, la consigna siempre fue compartir, celebrar.

Estas remembranzas me llevan al meollo del asunto de este Rom-Pom-Pom-Pom 2017: ¿Qué es el espíritu navideño? En el mundo capitalista en el que nos ha tocado vivir, para muchos la navidad es un momento para mostrar, por medio del consumismo compulsivo, el amor hacia los demás. Mientras más se compra, o mientras más caros sean los regalos, mejor. Para otros, es la excusa perfecta para embarcarse en un maratón de fiestas. Los kilos de más que aparecen en enero y las tarjetas de crédito al rojo vivo, no surgen por arte de magia. Comamos, bebamos, y gastemos sin parar: la navidad es una excusa para romper la dieta corporal y financiera. ¡Qué curioso concepto del espíritu navideño!

Aunque la mayoría piensa que la navidad es tiempo para dar, creo que, en mi caso, lo que ha hecho la diferencia entre las mejores navidades y las que no han sido tan buenas, es lo recibido. Me explico. Cuando hablo de recibir, me refiero a lo inmaterial, aquello destinado a convertirse en recuerdos que terminan adhiriéndose a nuestra historia personal. Además, se requiere de madurez y humildad para recoger. A algunos nos cuesta bajar “las defensas”, parar de buscar justificaciones racionales para los actos del prójimo, y simplemente dejarse llevar por el cariño desinteresado. En fin, y esto es lo más importante, es imposible recibir sin dar. Pero no es en navidad, sino a lo largo del año, que se da. Llámese amistad, solidaridad, humanidad, simplicidad, trasparencia, honestidad… poco importa. Navidad no es más que un momento en donde el común de los mortales decide dar, porque así nos lo mandata nuestras costumbres modernas. Naturalmente, se da más a aquellos de los cuales más se ha recibido.

Esta navidad he podido constatar la fortaleza y diversidad de mis jóvenes redes de nuevas amistades. Pareciera que, sin querer, he sembrado más de lo que supuse, lo cual me hace pensar que algo debo de estar haciendo bien. El cariño llega de todos los lugares y es una fuente de energía que me hace hoy declarar que Santa Claus no es un regordete volador, sino una idea abstracta que nos llama a dar y recibir desinteresadamente a lo largo de nuestra trayectoria de vida. Mientras pueda beber y envolverme en esas vibraciones, tendré suficiente espíritu navideño para acurrucarme en él, y para esparcirlo a mi alrededor. No es más que un acto de agradecimiento, pues, así como hay que dar para recibir, también hay que saber recibir para poder dar. ¡Felices fiestas!

Fernando A. Chinchilla

Cholula (México), diciembre de 2017

Vivienda y Millennials, una ecuación imperfecta

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Durante décadas, el modelo de negocio que se estableció entre los desarrolladores de la vivienda y los órganos de gobierno en México funcionó a la perfección. La ecuación consistía en construir una serie de casas de características similares a bajo costo. Estos inmuebles eran -y siguen siendo- caracterizados por estar hechos con materiales de baja calidad y por estar ubicados en terrenos muy económicos a la periferia de las ciudades. Con el paso del tiempo, los metros cuadrados de construcción vendibles pasaron a convertirse en la variable de mayor importancia en la ecuación sin importar si estas construcciones ofrecían a los compradores una buena calidad de vida.

Afortunadamente, la industria de la vivienda ha ido madurando debido a que los consumidores ya no solo buscan rentar o comprar un inmueble a bajo costo. Esto en parte es gracias a que hoy en día la generación que está tomando las decisiones económicas de todos los mercados del mundo, son los millennials.

Actualmente, los compradores de inmuebles evalúan temas como la ubicación y la cercanía a sus centros de trabajo y de recreación, la calidad y la tipología de los servicios que ofrecen, la calidad de los materiales con los que fueron construidos y si las viviendas cuentan con la tecnología que les permita ahorrar en consumos energéticos. Pero sobre todo, evalúan si estos bienes tienen la capacidad de ofrecerles la seguridad y la calidad de vida que tanto anhelan. Lo anterior está modificando no solo en la forma en que se construyen las casas, sino también en la forma en que se diseñan y se operan. Esto está marcando un punto de quiebre para toda la industria de la vivienda en México.

Una encuesta realizada este año durante el evento Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) por Planner Exhibitions, reveló que el 65 % de los jóvenes millennials (de entre 25 y 35 años) no tiene pensado comprar una casa debido a que las que están en venta, no ofrecen lo que necesitan, por lo que prefieren rentar aunque esto represente hasta un 50 % de sus ingresos. Además, esta generación busca que la vivienda que adquirirán sea sustentable, esto significa que al invertir en una, ésta no solo tiene que garantizar sus intereses ya mencionados, sino que igualmente, debe de ser una construcción que ayude a restaurar y a revertir todos los daños medioambientales hechos a nuestro planeta.

En un mercado maduro como al que nos estamos enfrentando, las palabras “calidad” y “sustentabilidad” son sinónimas, y la generación millennial está demandando que los inmuebles estén construidos con los estándares que garanticen estos beneficios. Es aquí en donde las políticas entorno a la vivienda tienen que migrar hacia prácticas de construcción sustentable que permitan que los compradores estén satisfechos. Esto definitivamente ayudará a que esta industria no vuelva a colapsar con prácticas que se utilizaron en el modelo de negocio para la vivienda de interés social.

Definitivamente, hoy la vivienda ya no tiene que ser lujosa ni tampoco económica, sino que debe de ser práctica aunque no sea espaciosa, y debe de crear comunidad aunque no todo sea privacidad. En fin, la ecuación del modelo de negocio de la vivienda en México tiene que remplazar sus variables para que la ecuación pueda expresar el resultado que están demandando los millennials. Este es el gran reto que tienen los desarrolladores y el gobierno mexicano.

 

#Kleroterion: “Una agenda personal y política”

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Cuando acepté ser candidato a Diputado Federal por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) lo hice bajo la convicción de que los ciudadanos además de la critica a nuestros gobernantes podemos aportar ideas, acuerdos e acciones en beneficio de las personas, las familias y las comunidades. Estos años en el H. Congreso de la Unión fueron de aprendizaje acelerado, de aportaciones que se expresan en más de 50 iniciativas de reforma de ley que presenté con el PRD integrantes de otros Partidos Políticos, porque las ideas, si realmente pueden servir, importa poco de quién sean, lo sustancial es que se concreten. Tuve el privilegio de Presidir la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, espacio de honda responsabilidad política, jurídica y legislativa cuyo fin es que la ciudadanía pueda vivir en una condición de paz y estabilidad en un Estado independiente, soberano, indivisible y prestigiado en el orden internacional.  

El diálogo con los diferentes partidos y el esfuerzo de mi equipo de trabajo se tradujo en ser reconocido el mejor legislador del Congreso de la Unión, y en otrosreconocimientos nacionales e internacionales, además logramos gestionar recursos necesarios para el Estado de Nuevo León que se materializarán en obras de beneficio colectivo; y doné mi sueldo como Legislador a diferentes organizaciones sociales, para apoyarlas en las tareas que desde lo privado realizan con vocación y fines públicos, en especial para los grupos más débiles y vulnerables de nuestra sociedad. He vivido para la política no de la política, eso resume mis acciones; no más, tampoco menos. De todo esto no espero premios, aplausos o diplomas, serví con pasión y entrega porque así lo decidí, porque creo que es lo correcto, y porque el mejor juez que tengo es el nombre que me da mi familia, en especial mi esposa hijos. Uno no habría de hacer las cosas bien por alguna recompensa sino porque es lo correcto. 

Mi mayor aprendizaje en estos años fue reconocer que el poder público sí puede servir a las personas, a no actuar con deshonestidad intelectual sólo porque así conviene a tal o cual grupo político o por aspiraciones personales, y a no denigrar la política al repetir mitos, atavismos o mentiras que perjudican la acción de las instituciones contra los grandes retos nacionales. Hasta la mejor acción de gobierno puede cuestionarse si la intención es servir a intereses distantes de lo público, pero eso lejos está de servirle a la nación. Para ser honesto en política no se necesita ser independiente, ni ciudadano, ni nada, sólo hay que serlo, es todo.

Este quince de diciembre inicia la licencia que solicité al Congreso de la Unión y que será efectiva hasta el 31 de enero de 2018, dos objetivos habré de cumplir en ese lapso: 1. Atender asuntos personales, en especial estar con toda mi familia; 2. Reflexionar si buscaré un espacio de representación popular. Las dos tareas se entrelazan porque el trabajo político es demandante en todo sentido, y porque buscar una posición política implica una tarea intensa. Hay cientos de personas que aspiran a esos cargos. Lo que sí puedo señalar es que sólo participaré si tengo la certeza de que podré servir con honestidad a las personas y sus familias, sino ¿para qué hacerlo? Las definiciones habré de tomarlas en lo personal y con mi familia, después hablaré con los actores políticos, habré de ponderar los retos y de ser el caso buscaré el voto de la ciudadanía. En lo personal esa es la agenda que viene, y espero sea también en lo colectivo, ahí están los resultados. Hoy lo importante es hacer más, trabajar más y lograr más para servir a Nuevo León. 

#PulsoUrbano: “2017: Favor de no blindar al urbanismo de la política”

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Lo que nos dejó el 2017 fue un largo año de tensiones para hacer que la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano aprobada a nivel federal en 2016 pasará con éxito en los Congresos locales al menos como un marco de referencia para la adaptación local de qué es lo que deberíamos poner a consideración de la Agenda legislativa como propuesta para la reglamentación de las ciudades del futuro.

En medio de confusiones, ignorancias y desinformación absoluta, así como de perfiles egóicos de técnicos que han vivido de hacer negocio con lo que saben pero no entienden qué significa a profundidad el bien común, así como de muchos intereses en juego, Nuevo León fue el único estado en la República Mexicana que se amparó ante esta naciente Ley que fue liderada por el Senador Francisco Burquez en el Senado.

La tan urgente como importante #ReformaUrbana pasó a la historia como una renovada visión legislativa que permitiría servir de brújula para hacer ciudades de escala humana. Una apuesta ríspida para quienes siguen creyendo que la ciudad sólo se puede sostener de prácticas, diseños o Planeación errónea del pasado.

Sin embargo, pese a ese conflicto, algunos de los puntos importantes pasaron y son ahora parte de la Ley de Desarrollo Urbano de Nuevo León. No salió de forma ideal como lo hubiéramos querido quienes hemos impulsado durante años una nueva reglamentación para la ciudad. Pero al menos se generó el debate necesario.

No pudimos con la carga cultural e historia que piensa que la ciudad sólo debe ser para transitarse y no para vivirse. A pesar de eso, la realidad seguirá marcando el reloj de los cambios que podrán ser rechazados pero que tarde o temprano son inevitables.

Porque si hay algo que debemos rescatar es el cómo le haremos para transformar esta urbe regiomontana que hoy no es competitiva para hacer la que necesita de serlo a raíz también de la agenda urbana internacional. El reto es enorme cómo la carencia de indicadores de calidad de vida que auguren su éxito.

Considero que la mayor proeza en este año que termina fue no blindar al Urbanismo de la política. Que, al contrario, técnicos tan comprometidos con su ciudad como Paulino Decanini, Gabriel Todd y la que le escribe, hayamos dado la cara de forma frontal a defender el futuro que no puede seguir estando en el monopolio de intereses que más que nocivos empiezan a ser en la distancia del tiempo, arcaicos.

Está confrontación al menos hizo ese debate mucho más factible y no el espléndido silencio en el que ha vivido un tema tan importante como el diseño de la ciudad.

Había escrito hace tiempo en este mismo espacio que perdimos, pero en realidad viéndolo en esa perspectiva ganamos abrir la puerta de manera transparente en la defensa de la ciudad competitiva, justa, segura, humana y sustentable no que queremos, sino que hemos trabajado desde la raíz.

No más blindajes en lo “oscurito”. Hay que hacer política urbana. Porque como diría la abuela de un amigo. Nadie puede defender como uno lo que es de uno.

Nuestro fue el gran logro de la Reforma Urbana a nivel nacional en su adaptación en los Congresos locales de cada entidad del país. Ese es un gran logro. Velar hoy por el mañana de las ciudades en México. Aún y cuando la nuestra sigue en el rezago urbano en el que quiere estar.

#HojaDeRuta: “El Balompié se cuece aparte”

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Defenderle no es necesario: existe, arrastra, apasiona. En los últimos días, la pelota se apropió de incontables páginas, pantallas, charlas y deseos. Se haya experimentado gusto, rechazo o indiferencia, nadie pudo escapar de la sombra del evento deportivo más importante en la historia de la ciudad.

En una época donde la cultura es consumo y la maquinaria depende de la insatisfacción permanente, hay momentos sublimes que escapan a cualquier factura: Valencia picando la caprichosa que hizo lenta y bella elipse hasta acariciar la red rival. El ecuatoriano se atrevió a marcar un penal con la máxima humillación posible: cobrar a lo “Panenka”. Galeano escribió que son precisamente los rebeldes y su magia los que desaparecen -así sea por preciosos segundos- los grilletes comerciales y se enmarcan en la estética.

¿Qué es un golazo sino belleza inesperada? El deporte tiene una liga especial con los procesos sociales: desde la victoria de un hombre negro que humilló a la Alemania nazi en su propio terruño, hasta pintar de rosa uniformes y balones para promover la prevención del cáncer de mama.

El deporte es emoción: tenemos el mismo derecho a emocionarnos con una pirueta de Nadia Comaneci que con un batazo de Sammy Sosa o el gancho al hígado de Julio César Chávez. Pero por alguna razón curiosa, el balompié se cuece aparte. Será porque es democrático: cualquier calle o cualquier patio escolar se volvían cancha, piedras o mochilas los largueros, cinta enredada o un envase vacío lleno de basura hacían las veces de balón. La pelota divierte a raudales, pero también roba el corazón. Espectáculo y sentimiento, sentimiento y espectáculo. Decía Benedetti que un estadio vacío es un esqueleto de multitud. Por eso no extraña que medio millón de personas hayan tomado el espacio público para gritar su amor amarillo.

No tiene mucho caso entrar a discutir la usual queja de “ojalá así se manifestaran contra el gobierno”, porque habría que anteponer un importante número de quejas a esa: ojalá todas las personas tuvieran nutrición suficiente, educación formadora, trabajo decente, espacios de convivencia. Centrar los males del mundo en la pelota sería tan injusto como reclamar que se baile cumbia: sería negar el derecho a la alegría.

Este clásico nos dio la oportunidad de disfrutar la pasión deportiva y, al mismo tiempo, demostrarnos que podemos hacerlo sin agresiones de por medio. ¿Qué vale un campeonato? Nada…todo. Es algo que cada cual hace suyo sin tenerlo, es un orgullo masivo, una sonrisa grabada en el tiempo. La U de Nuevo León se ha convertido en un modelo exitoso de gestión deportiva en uno de los ámbitos más cruelmente globalizados que existen. Y al mismo tiempo, una fuente de goce para los muchos que tienen poco y los pocos que tienen mucho.

Cualquiera tiene lugar en un grito de gol. Así sea viendo los colores de Monet, escuchando la trompeta de Chet Baker o vibrando con las imágenes de Iñárritu, tenemos derecho a disfrutar de aquello que nos provoca y apasiona. Tenemos derecho a la alegría. Y a mí, a lo largo de la vida, ser de Tigres me ha hecho sentir.

 

#ElTalónDeAquiles: “Se abre el telón: el Trump-tico”

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Cuando Hillary Clinton manifestó en 2016 que la mitad de los seguidores de Trump eran “deplorables”, refería a un segmento poblacional “racista, sexista, homofóbico, xenofóbico, y islamofóbico”, que votó más por reacción que por acción. Se trataba de un “voto pre-moderno” contrario a los ideales de tolerancia, internacionalismo y cosmopolitismo tan promovido por el pensamiento progresista contemporáneo. Se trata del mismo voto que pidió sacar a Inglaterra de la Unión Europea, que rechazó el acuerdo de paz en Colombia, que eligió a Trump, y que hoy apoya en Costa Rica a Juan Diego Castro. Es un voto antisistema que muchos ven irracional, motivado por el odio, la ignorancia, y por el hartazgo ante las élites políticas tradicionales.

Además de los tres partidos que han ganado las elecciones en el pasado – Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), y Acción Ciudadana (PAC), se presentan 16 agrupaciones más al proceso electoral costarricense de 2018. Dejo por fuera aquí al Movimiento Libertario (ML) y al partido Republicano Nacional (RN); al ser rezagos de la derecha tradicional, fueron ya estudiados en la primera entrega de esta serie de artículos. Tampoco incluyo al Partido Renovación Costarricense (PRC), que a pesar de tener representación legislativa (2014-18), se disolvió en mayo de 2017. En fin, dejo también por fuera al PAC, al Frente Amplio, y a otros grupos, que, al ser parte de la izquierda, serán abordados en mi última entrega de esta trilogía. 

De los partidos minoritarios que tienen hoy representación legislativa, los partidos Restauración Nacional (PREN), y la Alianza Democrática Cristiana (ADC) forman parte del llamado “Bloque Cristiano”. Basado en un raciocinio puritano, estas agrupaciones defienden posiciones en contra de la fertilización in vitro, de la unión de parejas del mismo sexo (en cualquiera de sus formas), y buscan endurecer la legislación sobre el aborto. Por la flagrante contradicción con los principios del “Estado de Derecho”, nunca he entendido cómo es posible que todavía se acepte en Costa Rica partidos políticos religiosos. El establecimiento de un Estado laico es una de las deudas históricas de los forjadores de la patria. Pero este es tema de otro artículo. Por suerte, el peso electoral de estos partidos es insignificante.

Sin embargo, un nuevo actor, el Partido Integración Nacional (PIN), puede convertir la pesadilla estadounidense en una realidad tica. Su candidato a la presidencia, Juan Diego Castro, un abogado cuyas raíces se sitúan en la oligarquía cafetalera, es conocido por haber roto agujas de peaje (al negarse a detenerse), por haber sido acusado de violencia doméstica en contra de su madre, y por haber sido mencionado en la investigación de los Panama Papers. Con un estilo excéntrico e irreverente, Castro ha logrado crecer de un 6% en las intenciones de voto (agosto) a un 15% (noviembre). Los datos, provenientes de encuestas del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, lo ubicaban en noviembre de 2017 en empate, a la cabeza, con el candidato del PLN. Cualquier parecido a la disyuntiva entre escoger entre el “payaso Trump” y la “crooked Hillary”, es mera coincidencia. Claro, el PLN no es opción.

Se equivocan aquellos que indican que Juan Diego Castro es una distracción para solapar al “verdadero enemigo”, el PLN. Por su discurso antisistema, su capacidad a capitalizar en la exasperación popular, sus dotes para convertir a la política en un espectáculo de mal gusto, su verborrea sin medida, y su excéntrica irracionalidad con sabor populista, Castro es un peligro para la institucionalidad de Costa Rica. En el amanecer de la larga noche neoliberal, comenzamos apenas a ver las secuelas de la desmejora en los sistemas educativos de las últimas décadas. Castro es reflejo de nuestra sociedad: “¡Démosle un merecido a esos politicuchos que nos han gobernado desde hace años! Luego nos preocupamos por las consecuencias”. ¡Qué grave error es pensar así! En este mundo de redes sociales, en donde la política es espectáculo y lo superficial puede más que lo sustantivo, lo que Clinton llamó despectiva (y erróneamente) “los deplorables”, muchos de los cuales no son más que la gente común, unieron sus voces en contra de un sistema disfuncional que dejó de responder a sus expectativas desde hace tiempo. Se trata, hasta cierto punto, de una versión postmoderna de la dictadura del proletariado.

Fernando A. Chinchilla

Cholula (México), diciembre de 2017

Industria 4.0

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El siglo XXI trajo consigo una serie de avances tecno que podemos ver en todos los ámbitos de nuestras vidas, desde nuestros teléfonos celulares hasta complicadas máquinas y procesos que ahora se llevan a cabo de forma automatizada. El proceso de globalización ha permitido un mayor intercambio de bienes y servicios entre países y ha incrementado el comercio (más no ha disminuido la desigualdad) pero también vemos como en mayor medida los países desarrollados como Estados Unidos pierden empleos (aunque se crean nuevos en otras áreas) sobre todo en la industria manufacturera la cual ha ido trasladando su producción a países de Asia y América Latina lo cual a su vez ha alimentado en gran parte los argumentos y la fuerza del discurso de políticos radicales como Donald Trump y casos en algunos países de Europa que pugnan en contra de los cambios que viven nuestras economías y sociedades 
La industria 4.0 hace referencia a una era de actividad económica impulsada por la automatización de los procesos, por los robots y sistemas que hacen más fácil nuestras vidas pero que también generan pérdida de empleos tradicionales. Curiosamente más de la mitad de los empleos de la industria manufacturera que ha perdido Estados Unidos desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994 se han perdido no porque se hayan ido a China o a México sino porque los procesos de las líneas de producción requieren cada vez menos personas. 
Es ridículo pensar en como debería combatirse y/o detener un cambio que a todas luces es inevitable, el país o estado que se niegue a automatizar sus procesos y apostarle al desarrollo de esta nueva industria tecnológica entonces se volverá menos competitiva por los altos costos y podría entrar en recesión. 
Hay otros temas relacionados con la industria 4.0 que también son puntos de discusión como lo son la inteligencia artificial y algunos nuevos avances en la medicina que ponen en duda su viabilidad ante la ética de muchos países. El reto de los países desarrollados es lograr generar empleos en otras áreas y lograr que las zonas que eran dependientes de la industria manufacturera desarrollen otra industria como el turismo, las tecnologías u algún servicio. Los países desarrollados también tenemos un gran reto de no caer en la tentación de sentirnos en una zona de confort por las inversiones de la industria de la manufactura y no lograr desarrollar una industria nacional de tecnologías de la información y la comunicación.