Problema de Raíz: Racismo

Hablar de problemas sociales como el racismo es sumamente complejo por las raíces y las condiciones que generan este tipo de conductas. Esta semana el tema del racismo tomó importancia en varios medios internacionales por las protestas que dejaron 3 muertos y 35 heridos en la ciudad de Charlottesville en Virginia, Estados Unidos. Estas protestas llamaron mucho la atención por tratarse de manifestaciones apoyadas por grupos con ideologías pro-nazi y de supremacía racial, los cuales se confrontaron a cientos de contra-manifestantes afroamericanos y de distintos grupos en general que causaron el desorden en esa ciudad.

Las reacciones a estos sucesos no se hicieron esperar, el gobernador de Virginia condenó los hechos y ordenó una serie de medidas de seguridad para asegurar un clima de paz social. Ciudades de otros estados como Baltimore (Maryland) y Lexington (Kentucky) han comenzado a retirar decenas de estatuas de personajes confederados con el argumento que incitan el odio racial. Inclusive en el conservador estado de Tennessee el gobernador pidió retirar el busto del Capitolio local de Nathan Bedford, un general confederado y de los primeros miembros del Ku Klux Klan.

La comunidad internacional mostró su solidaridad con los hechos, pero las críticas le llovieron al presidente Donald Trump, por su inacción y los comentarios que hizo, donde insinuó que los contramanifestantes, eran igual de culpables que los grupos neo-nazis. Estos comentarios generaron tanta indignación que dos consejeros de su equipo de asesores empresariales decidieron renunciar públicamente lamentando la postura de Trump. La propia ONU e inclusive la canciller de Alemania, Angela Merkel, han criticado la postura de Trump ante esta situación, aunque no debería sorprender si consideramos que gran parte del discurso de su campaña se basó en el odio y promover actitudes xenofóbicas.

Entrando al tema del racismo, según estudios del área de psicología los seres humanos somos seres racionales que tendemos a preservar nuestra identidad con un grupo y defenderlo. Todas las sociedades se han construido a base de relaciones de dominación y obediencia colectiva que vemos reflejado en los distintos sistemas de gobierno que existen con el fin de poner un orden en la sociedad. El ser humano le tiene miedo a lo desconocido y a lo diferente, por eso es que a lo largo de la historia podemos ver como muchos conflictos se han suscitado por diferencias raciales y como hoy en este proceso de globalización que estamos viviendo vemos las consecuencias y el rechazo de sectores importantes de la población a los migrantes y otras minorías que son percibidas como amenaza al “establishment” y al estilo de vida actual.

Según un estudio del INEGI, en México el 55% de la población reconoce que insulta a otros por su color de piel. Según la última Encuesta Nacional sobre Discriminación en México realizada por la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación en México el 20% de las personas no se sienten a gusto con su tono de piel, 25% de los mexicanos se siente o se ha sentido discriminado por su apariencia física y el 23% no estaría dispuesto a vivir bajo el mismo techo con alguien de otra etnia o cultura distinta.

La propia CONAPRED clasificó en 2014 a Monterrey como primer lugar nacional en discriminación contra personas indígenas, mientras que el INEGI muestra que en el estado de Nuevo León menos del 8% se siente identificado con alguna etnia e inclusive el 95% de los estudiantes de preparatoria encuestados mostraron una apreciación negativa hacia la comunidad indígena. No esta de más decir que en 2016 Nuevo León fue el estado que tuvo más quejas por discriminación presentadas ante la CONAPRED.

Es muy lamentable que en pleno siglo XXI persistan las conductas racistas de una manera sistemática, considerando que somos un país muy diverso, formado por la mezcla de múltiples culturas y etnias que en su conjunto dieron lugar a la cultura mexicana. Algo parecido pasa con Estados Unidos, que es un país de migrantes. que a lo largo de su historia ha recibido poblaciones de prácticamente todos los rincones del mundo y esa mezcla ha contribuido en su fuerza laboral y económica. Vale la pena mencionar que hay muchísimos estudios del campo de la psicología sobre el racismo que se contradicen pero lo que si es un hecho es que sigue siendo un problema sistemático, social y cultural. Es responsabilidad de todos desde las acciones cotidianas más pequeñas hasta la formación de la política pública buscar prevenir la discriminación racial y ser una sociedad más incluyente.

Tiroteo en Virginia termina con un congresista lesionado

Esta mañana se registró un tiroteo en un parque de béisbol en Alexandria, Virginia, en donde se encontraban entrenando algunos congresistas republicanos, entre ellos Steve Scalise, quien recibió un disparo en la cadera.

De acuerdo con los reportes, el sospechoso ha sido identificado como James T. Hodgkinson, de 66 años y es originario de Illinois, según The Associated Press. Previo al ataque, se acercó al congresista Ron DeSantis para preguntar si los que se encontraban entrenando eran republicanos o demócratas. Minutos más tarde, se registraron disparos del rifle que portaba el implicado.

Los congresistas se encontraban entrenando para el partido benéfico Congressional Basseball Game, que se celebra desde 1909. y que enfrenta a senadores y congresistas tanto demócratas como republicanos.

El senador Rand Paul señaló que los disparos duraron cerca de diez minutos y que sin la intervención de la policía del capitolio, hubiera sucedido una verdadera ”masacre”.

Se reportó que hay al menos cinco heridos, entre los que se encuentran: Steve Scalise, quien esta siendo operado y se encuentra estable; dos asesores de los congresistas, dos agentes del Capitolio y el sospechoso.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que se encuentran ”profundamente entristecidos” por los hechos suscitados en el estado de Virginia.

El Talón de Aquiles: “Realidades Alternativas”

El número de estadounidenses que dicen arrepentirse de haber votado por Donald J. Trump aumenta. Y es que lo menos que se puede decir es que las dos primeras semanas de la era Trump han sido intensas.

A mi me han hecho desear llegar al fin de semana, días que hasta el momento han sido “Donald-free”, y que me han permitido respirar y descansar de la cascada de pésimas noticias que llegan de lunes a viernes.

A decir verdad, el solo hecho de referirme al Presidente de Estados Unidos como el “hombre naranja” – jamás pensé hacer algo similar, en su respectivo color, con el expresidente Obama – indica la profunda crisis de credibilidad y de legitimidad por la que atraviesa Washington. Trump no genera respeto. Esta realidad alternativa impacta el mundo entero, iniciando naturalmente por América del Norte.




El 10 de enero, el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, procedió a un cambio de gabinete, entre los que resalta la salida del canciller Stéphane Dion, antiguo líder del Partido Liberal de Canadá (PLC), y conocido ecologista.

Sin duda, Ottawa recibió señales de que la nueva administración estadounidense se aprestaba a desbloquear la construcción de los oleoductos Dakota Access y Keystone Pipeline, por lo que, con un pragmatismo sorprendente, engavetó sus principios ecológicos para alinearse con la política de Washington.

Dion, quien estuvo a cargo de la cumbre sobre cambio climático de Montreal (2005), debe haber juzgado inaceptable el cambio. Claro, no todo fue pérdida para Dion: su premio de consolación fue su designación como embajador de Canadá ante Alemania y la Unión Europea. México, por su parte, también hizo lo suyo, a su manera.

La vieja política del compadrazgo, que en esta ocasión puso en el puesto de Canciller a Videragay, fue un intento de adaptación, si bien en este caso no hizo más que aminorar a un gobierno ya de por sí debilitado por su improvisación crónica.

Interactuar con “el Donald” equivale a atragantarse un curso intensivo de diplomacia, guerra y paz. Por lo tanto, Videragay, que llegó “a aprender”, debe estar bien contento con la suerte que le ha tocado. ¡Saldrá hecho todo un erudito en relaciones internacionales este canciller Mexicano!

Pero no exageremos: no todo es impredecible. El intento por frenar la implementación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare), por ejemplo, era de esperar.

Son 60 votos los que la Cámara de Representantes ha emitido, a lo largo de los últimos años, para anularla. Y si bien ahora los Republicanos no tienen la menor idea de qué hacer en este tema, es una posición tradicional del partido oponérsele y tratar de derogarla.

También era de esperar que Trump, como Bush, restableciera la prohibición, ideada por Reagan, de financiar ONG’s a favor del aborto (y que Clinton y Obama habían eliminado).

No es tampoco raro que se congelen temporalmente las contratos en el Gobierno Federal, ni que se revisen las decisiones que Obama tomó antes de acabar. Los conservadores siempre desconfían del Estado y de su aparato burocrático.




Varios de los decretos ejecutivos, sin embargo se convirtieron en coordenadas que indican, sin lugar a dudas, la existencia de una dimensión desconocida. Primero, la luz verde para construir el muro en la frontera entre México y Estados Unidos, merece nuestra atención. Seamos honestos: ya existe alguna forma de barrera en gran parte de la frontera, y eso desde hace años.

El problema es firmar el decreto cuando el canciller mexicano estaba en Washington preparando una visita del presidente Peña Nieto, continuar afirmando públicamente que México pagaría el muro de una forma u otra, le guste o no, confirmar los planes de deportación masiva de inmigrantes sin papeles, ordenar la publicación de una lista semanal de los crímenes cometidos por inmigrantes, y crear incertidumbre al sugerir gravar importaciones y/o remesas para pagar el muro.

¡Todo eso en 48 horas! Añádase a la lista la intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN), buscando un pacto respetuoso para Estados Unidos (porque la víctima es Washington), y señalar que la negativa de México de pagar el muro no haría más que agrandar su tamaño.

Los Republicanos nunca fueron reconocidos por su elegancia y multilateralismo , pero esto es franca provocación. ¿Queda claro por qué no sólo los mexicanos, sino el mundo entero, perciben que México ha sido humillado?

Segundo, la suspensión del programa de refugiados y el veto a la entrada de ciudadanos de siete países (Irak, Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, y Yemen) ha mostrado ser explosiva. Finalmente, un juez, quien tampoco escapó a los insultos del Presidente, interrumpió una medida que, más allá de su ilegalidad o inconstitucionalidad, resalta por ser inhumana y discriminatoria.

El problema inmediato fue la inseguridad jurídica creada por la confusión. Personas con visas válidas, con Green Cards, o con doble nacionalidad, fueron detenidas durante el fin de semana del 28 y 29 de enero de 2017.




En la semana siguiente, líneas aéreas rechazaron pasajeros en los puntos de embarque que podían generar problemas a su llegada. Tan solo 48 horas después de la firma del decreto, los procuradores generales de California, Connecticut, Hawái, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Nueva York, Nuevo México, Pennsylvania, Oregon, Vermont, Virginia, Washington, Washington DC publicaron un comunicado condenándolo.

Cuatro jueces (Brooklyn, Boston, Alexandria, y Seattle) emitieron ordenes señalando que quienes poseen una visa válida no pueden ser rechazados en la frontera.

Protestas tuvieron lugar en varios aeropuertos estadounidenses y no pocos abogados ofrecieron servicios gratuitos a las víctimas de estos actos arbitrarios. Hoy, la orden ejecutiva no está rigiendo, pero ya se anunció una batalla judicial al respecto.

El 21 de enero, una marcha contra la misoginia, pero también en defensa de los derechos reproductivos, a la igualdad y a la protección de las minorías latina y musulmana, congregó a miles de manifestantes, que llenaron 1.6 kilómetros.

Fiel a su marca de comercio – Trump siempre se presentó como un político no tradicional – el Presidente se preguntó por qué los manifestantes no habían votado (como si no hubiera perdido el voto popular por casi tres millones).

La inconformidad no es porque el candidato incumpla sus promesas, sino porque puede cumplirlas. La lógica del electorado estadounidense fue peligrosa: es fanfarronería, se dijo, pues al asumir, el sistema lo moderará.

También se afirmó que el sistema estadounidense lo detendría, como si la democracia se tratara de elegir líderes irresponsables para luego contenerlos a toda costa.

En la realidad alternativa en la que se nos ha obligado a vivir, el Presidente de la supuesta democracia más poderosa del mundo – siempre he tenido mis dudas al respecto – inspira terror; un líder comunista defiende el libre comercio mientras que un conservador republicano saca a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio (TTP); un vecino incómodo parece amenazar con invadir al vecino pobre. Lo grave no es especular, sino el hecho que no se pueda descartar que de verdad haya sucedido. La incertidumbre en esta realidad alternativa es elevada.

México no está preparado para enfrentar a Trump. Pero Canadá tampoco lo está. Los (supuestamente acalorados) intercambios con Turnbull, Primer Ministro australiano muestran que nadie sabe cómo enfrentar al hombre naranja.

En esta realidad alternativa, el olfato político de Trudeau puede valer lo mismo que la incompetencia de Peña Nieto. Ya ha indicado el Primer Ministro que Canadá recibirá a los inmigrantes que Estados Unidos rechace, lo que lo convierte en un blanco ideal de los insultos de Trump.

En algún momento me pasó por la mente hacer un esfuerzo consciente  para ignorar al  Trump. La mejor táctica es no alimentar ese ego. Pero aquí estoy, apenas dos semanas después de su juramento como Presidente, haciendo exactamente lo contrario.

Lo acepto: la realidad alternativa me ganó. Como intelectual, estoy convencido que es mi responsabilidad unir mi voz para contribuir a contener esta amenaza. Hacer otra cosa es irresponsable e inconsciente. ¿No es extraño que ahora Arnold Schwarzenegger y Kim Jong-un se perciban ahora, de un momento a otro, como chicos casi decentes?

Bienvenidos a la era Trump.

Fernando A. Chinchilla

Cholula (México), enero de 2016

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