Exhiben a Servidores Públicos que fueron sobornados por los Zetas

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Monterrey (7 de noviembre 2017).- La Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas realizó, demostró con declaraciones de más de 20 testigos que hablaron como parte de tres juicios federales llevados a cabo en Estados Unidos contra miembros de los Zetas.

El grupo delictivo denominado “Los Zetas”, tuvieron bajo su nómina a presidentes municipales, policías locales, funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR), a elementos del Ejercito y a gobernadores de Coahuila y Veracruz.

Incluyendo que también fueron favorecidos por Petróleos Mexicanos (PEMEX), y la Comisión de Electricidad (CFE).

En un documento titulado “Control… sobre todo el Estado de Coahuila”, en 2004, Efrain Torres “El Z-14”, en ese entonces brazo derecho del líder Heriberto Lazcano, donó 12 millones de dólares a Francisco Colorado Cessa para apoyar la campaña de Fidel Herrera cuando era candidato a la Gobernatura de Veracruz.

Dicha donación fue para que su empresa Colorado Cessa, ADT Petroservicios, misma que los Zetas usaban para lavar dinero, fuera beneficiaria de contratos de Pemex.

Uribe Tapia declaró que el mismo acompaño a Dany Menera, quier era el jefe de la plaza de Piedras Negras, a entregar dos pagos de 2 millones de dólares en efectivo a cambio de poder tener el control total del Estado de Coahuila.

El dinero fue entregado a Vicente Chaires, secretario personal del entonces Gobernador Humberto Moreira, y Jesús Torres Charles, Procurador General del Estado en ese tiempo para sobornar al Mandatario estatal, según el relato.

“Lo que hicieron ahí en Saltillo, sobornaron al Procurador General del Ministerio Público y eso fue por protección y el acuerdo al que habían llegado con el Sr. Humberto Moreira, anterior gobernador de Coahuila”, declaró Uribe.

El trabajo de la Universidad de Texas determina que los testigos explicaron como los Zetas pagaron sobornos y contribuyeron a las campañas electorales de gobernadores y candidatos politices para garantizar la continuación sin restericcionarese uno de sus negocios ilegales.

 

Misa de cuerpo presente: PEMEX

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Otra vez ocurrió una tragedia donde el nombre de Petróleos Mexicanos está metido y ahora no fue otro despilfarro del sindicato o tráficos de influencia, fueron víctimas humanas, trabajadores que murieron víctimas de la negligencia de la dirigencia de la planta y de Mexichem.

La existencia de accidentes no es algo extraño en la industria petrolera, pero la incompetencia en el manejo y en el mantenimiento es algo tan mexicano que nos hemos acostumbrado a solo agachar la cabeza y llorar por las víctimas como en todos los temas que impactan negativamente la nación.

No tengo la más mínima confianza en lo que vaya a o deje de hacer José Antonio Gonzalez como director de PEMEX, que simplemente es un sepulturero más que tratará de que el cajón fúnebre luzca de buena madera. Con privatización o no, el anuncio de la muerte de la petrolera tarde o temprano llegará y a decir verdad quizás ya estamos preparados para el funeral.

Esto es parte de la sistemática degradación de PEMEX, poco a poco ha ido avanzando el cáncer; desde tiempos del infame Joaquín Hernández Galicia alias “La Quina” que se robó hasta las tuercas de las refinerías para llegar a la dictadura actual del otro traidor de la clase obrera llamado Carlos Romero Deschamps que por salud mental no quiero pensar cuánto se ha robado. Aquella empresa nacional creada a bien por el General Cárdenas ahora es solo un recuerdo de algo que fue y no volverá a ser. Una empresa que mataron, sí , Pemex no murió por el mercado internacional, no fue la OPEP, no fue el “imperialismo yankee”. Fueron Los Pinos, su sindicato ruin y los compadres del presidente en turno que han manejado la empresa.

Como es una costumbre muy mexa, todo lo que toca el gobierno lo termina empeorando, ejemplos no faltan: Pemex, Conasupo, CFE, Luz y Fuerza, Concarril, etc. Ustedes, la clase política mataron a la empresa, tú, Carlos Romero… ustedes son los traidores, vendidos, ratas, ladrones, cobardes, anti-obreristas, ustedes que son los que se van a enriquecer con la venta no van a poner ni un peso por los trabajadores muertos en los accidentes, no pusieron ni pondrán un peso por las ciudades petroleras como Minatitlán o Coatzacoalcos que van a terminar temblando para ver que hacen en el “after Pemex”.

Hoy en Coatzacoalcos perdieron muchos no solamente Pemex; perdieron el trabajador a pie, su familia, los proveedores, las tiendas de autoservicios hasta el que vende tacos afuera de las plantas, el impacto a la cadena económica es terrible y nadie ha salido a dar la cara por esta bronca que tiene a la ciudad paralizada.

La existencia de accidentes no es algo extraño en la industria petrolera, pero la incompetencia en el manejo y en el mantenimiento es algo tan mexicano que nos hemos acostumbrado a solo agachar la cabeza y llorar por las víctimas como en todos los temas que impactan negativamente la nación.

De los discursos bonitos de los 54980965 directores que ha tenido PEMEX a largo de su historia no come la gente, no come el trabajador que arriesga su vida bajo condiciones paupérrimas solo por la “hueva política” de ponerse a trabajar como empresa que es y no como concesión de poder del presidente.

No tengo la más mínima confianza en lo que vaya a o deje de hacer José Antonio Gonzalez como director de PEMEX, que simplemente es un sepulturero más que tratará de que el cajón fúnebre luzca de buena madera. Con privatización o no, el anuncio de la muerte de la petrolera tarde o temprano llegará y a decir verdad quizás ya estamos preparados para el funeral.

Estimado lector, sobre Pajaritos hay que llorar, pero las lágrimas son para los obreros, los que si amaron a PEMEX, no para el gobierno, ellos no merecen nada.

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