#ElNidoDelGavilán: “Historias del Topo Chico parte 3: Deudas pendientes”

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En la entrega anterior hablamos de internos famosos, en esta conclusión de la trilogía sobre la clausura definitiva de la famosa prisión estatal hablamos sobre las deudas pendientes que deja en el sistema penitenciario.

Desde corridos hasta canciones de rap se han escrito sobre la prisión, su vida interna y su impacto hacia la sociedad debido a su ubicación céntrica y concurrida que la volvía parte de la dinámica normal del poniente de Monterrey.

Entre las deudas pendientes queda lo siguiente:

1- Reinserción social

Un problema crónico de nuestro sistema penitenciario es la falta de oportunidades laborales y de desarrollo personal que tienen las y los internos dentro de las cárceles. Si bien Topo Chico tenía programas de reinserción, deberán tomarse las prácticas que hayan funcionado ahí para aportar a las realidades nuevas en Cadereyta y Apodaca. No se pueden echar en saco roto las lecciones de 76 años de operación.

2- Infraestructura

Topo Chico fue construido a las afueras de Monterrey, así se decía, sin embargo, en unas cuantas décadas quedó dentro de la zona con mayor boom demográfico de los años 70s y 80s, la zona que va desde Simón Bolívar hasta San Bernabé.

Llegaron las nuevas colonias y con ellas, el Metro, de tal manera que desde la estación Penitenciaría por un tiempo se podía ver al interior del centro.

La prisión fue constantemente parchada, adaptada, manteniendo la operación -como se pueda-, vicios crónicos de las prisiones en México. El sistema penitenciario de Nuevo León tiene que convivir con los planes de movilidad y desarrollo urbano para desarrollar accesos de transporte público eficientes para llegar a las prisiones de Apodaca y Cadereyta, así como la planeación a futuro de la expansión de la mancha urbana alrededor de estos centros.

3- Autogobiernos y prácticas organizacionales

Un problema que tenía el Topo Chico es que durante años vivió tomado por un puñado de narcolíderes que tomaban decisiones organizacionales, operaban hacia dentro y fuera, imponían sus reglas, reclutaban, vendían y transportaban mercancía, entre otras.

Si bien los internos peligrosos fueron mandados a centros federales, Nuevo León tiene historia negra en cuanto a motines e incidentes penitenciarios de alto impacto originados por el crimen organizado. Existe riesgo latente para el gobierno de Nuevo León de que las cúpulas de Topo Chico entren en pugna con las existentes en Apodaca y Cadereyta.

Finalmente, el cierre del “Topo” deja un legado imborrable de historias y anécdotas de seres humanos a quienes la prisión les marcó la vida para siempre.

Lo dicho, dicho está.

#ElNidoDelGavilán: “Historias del Topo Chico parte 2: Nombres famosos”

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En la entrega anterior, abordamos los dos motines que marcaron para siempre la historia del penal del Topo Chico. En esta, hay que recordar a los internos famosos que dieron mucho de qué hablar en prensa.

El Doctor Ballí

Uno de primeros internos famosos fue el “Doctor Ballí”, Alfredo Ballí Treviño, médico condenado en 1959 por el homicidio de su presunta pareja sentimental, Jesús Castillo, al cual destazó de tal manera que logró meterlo en una pequeña caja, que luego fue encontrada por el rumbo de La Noria.

El doctor fue el último mexicano en ser condenado a la pena de muerte, la cual fue conmutada por una condena de 20 años de prisión. Sin embargo, su fama se extendió por ser la inspiración para Thomas Harris, creador de la novela “El silencio de los inocentes” que luego protagonizó Anthony Hopkins en su versión cinematográfica.

Harris fue a Topo Chico a visitar a un psicópata norteamericano que había asesinado a tres hermanos en Monterrey. Ahí conoció a Ballí, quien, a pesar de estar condenado, actuaba como médico para los internos y estaba atendiendo al recluso extranjero.

Ballí salió libre en 1981 y murió en 2009 haciendo consultas médicas gratuitas en los últimos años de su vida.

Jorge Lankenau

Lankenau, de oficio banquero, era un hombre respetado de la clase alta empresarial de Monterrey. Era dueño de ABA Seguros, Grupo Ábaco, Banco Confía y presidente activo del Club de Futbol Monterrey. En 1997, fue detenido por el delito de fraude en perjuicio de 250 personas por un total de 170 millones de dólares. Después de acusar e involucrar sin éxito en los tribunales a expresidentes, exgobernadores, empresarios y políticos famosos, Lankenau Rocha pasó 8 años tras las rejas hasta el 25 de diciembre de 2005. Alejado de los reflectores y medios de comunicación, murió en su casa en 2012.

Miguel Nazar Haro

Un personaje oscuro de la época de la Guerra Sucia de los años 70s es Miguel Nazar Haro, represor y ex director de la Dirección Federal de Seguridad. Creador de la Brigada Blanca, un grupo paramilitar encargado de la identificación, captura, desaparición, tortura y muerte de militantes de izquierda en esos años. De febrero a abril de 2004 estuvo recluido en Topo Chico acusado de la desaparición de diversos elementos de la Liga Comunista 23 de septiembre, entre ellos Jesús Piedra Ibarra, hijo de doña Rosario Ibarra, renombrada activista y promotora de asociaciones de búsqueda de desaparecidos. Tras pasar a prisión domiciliaria, con juicios pendientes y absuelto de otros cargos murió en 2012.

Rodrigo Medina

El exgobernador acusado de malversación del erario pisó la cárcel solo por 19 horas tras salir bajo el amparo de un juez federal ante el asombro de propios y extraños, especialmente de la Fiscalía Anticorrupción del estado. La gran promesa de campaña de Jaime Rodríguez se vio cumplida por poco tiempo, sin embargo, aunque no logró su cometido, la fotografía de su ficha en Topo Chico se viralizó y es el recuerdo más reciente de Medina de la Cruz, el cual sigue alejado de medios y de la vida partidista.

Estos cuatro internos, entre otros tantos, causaron revuelo en medios y dieron a Topo Chico una proyección nacional e internacional. La prisión se cierra con sus múltiples historias, estas son apenas 4 de los miles de internos e internas que, en más de 70 años, Topo Chico tuvo dentro de sí.

Lo dicho, dicho está.

Buscarán cuerpos en el Penal de Topo Chico

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El Gobernador Jaime Rodríguez anunció que se comenzarán a buscar fosas clandestinas en el Penal del Topo Chico, como había sido recomendado por las autoridades federales.

La petición de la búsqueda fue hecha por Claudia Tapia, Diputada local, y respaldada por Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

Las acciones se hará en coordinación con La Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas y la Fiscalía General.

“Es un penal muy viejo que ha tenido muchas historias y antes de empezar las visitas, la demolición o el proyecto del parque, vamos a realizar esta búsqueda.

“Vamos a meterle tecnología, a hacer la búsqueda completa y ver qué hay al interior del Penal. Me parece una preocupación válida, y vamos a hacerlo”, dice Rodríguez.

 

Con información de El Norte. 

 

 

#ElNidoDelGavilán: “Historias del Topo Chico parte 1: Motines famosos”

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El penal de Topo Chico cerró. Nuevo León culmina el ciclo de la prisión más importante de su historia.  Se convirtió en una cárcel antigua e ingobernable donde las fugas, motines, asesinatos, extorsiones y el autogobierno del crimen organizado, crearon un ambiente enrarecido que cíclicamente en varias ocasiones en los últimos años.

El tiempo llegó y Topo Chico se quedó anquilosado, la Ciudad de Monterrey lo cubrió por completo, al tal grado de tener colonias a unos metros de sus rejas o tener plazas comerciales a unas cuadras de distancia por la Avenida Aztlán.

Más allá de los internos famosos de los que hablaré en otra entrega, Topo Chico tuvo dos motines que transformaron para siempre a esa pequeña prisión en el monstruo amorfo que durante años se parchó para mantener el status quo.

El motín de 1980

En esos años, dirigía el penal el carismático capitán Alfonso Domene Flor Milán, en el gobierno de su homónimo, pero oscuro y represor, Alfonso Martínez Domínguez. El capitán se había ganado la confianza de los internos comiendo diariamente con ellos.

Sin embargo, todo cambió el 27 de marzo de 1980, cuando Carlos López Atencio alias “El Cubano” y Rodrigo Alcalá López “El Huevo”, encabezaron un motín, en el que exigían la liberación de 12 internos y mantuvieron de rehenes al chofer y a tres secretarias del centro y asesinaron al capitán. Los amotinados liberaron al chofer y pidieron al periodista Gilberto Marcos como interventor de sus demandas. Durante 36 horas los dos delincuentes y más reclusos simularon tener con vida a Domene para poder negociar su escape de la prisión. Al conocerse la muerte del capitán, el Gobernador mandó a un comando armado al interior del penal, se les comunicó a los amotinados que en el patio del penal sería colocada una camioneta para que huyeran, sin embargo, fueron acribillados tan pronto se acercaron al vehículo.

Este fue el primer motín mediático que durante años, los medios locales recordaban.

El motín de 2016

Fue hasta el 11 de febrero de 2016, cuando en pleno apogeo del crimen organizado peleando el control de los penales del Estado, se desató una masacre conocida a nivel mundial que dejó un saldo de 49 muertos y 34 heridos, en uno de los motines más mortíferos en la historia de México.

Aquel día, el recién electo Jaime Rodríguez Calderón explicó que el motín se debió a que integrantes del Cártel de Golfo se enfrentaron a miembros del grupo criminal Los Zetas. Extraoficialmente, el detonante fue el intento de fuga de Jorge Hernández Cantú, El Comandante Credo, que intentaba supuestamente huir esa noche de la cárcel, pero en su fuga, fue sorprendido y asesinado por sus adversarios, dirigidos por Juan Pedro Zaldívar Arias, alias el Z-27, recientemente había sido trasladado a la cárcel.

El enfrentamiento que duró poco más de dos horas al interior del penal derivó, al exterior, en una gresca provocada por familiares de los internos y personal penitenciario que habían acudido a Topo Chico para conocer el estado de salud de sus seres queridos y se habían impacientado al ser notificados vía telefónica -desde la cárcel- sobre la masacre que estaba ocurriendo al interior.

La presión hacia las rejas les permitió cruzar a uno de los perímetros de seguridad, aunque sin mayores percances. Finalmente, el Ejército Mexicano y la Policía Estatal se hicieron presentes y sofocaron el problema, sin dar cuenta del grado de letalidad que aplicaron para contener el problema.

A los meses, en junio, se registró otro motín de dimensiones más bajas, pero con saldo letal de 3 muertos.

Estas historias nos han mostrado la fragilidad histórica del sistema penitenciario de Nuevo León que no ha sabido integrar debidamente las demandas de los internos, las necesidades de la infraestructura y lo crónico de sus problemas.

El Bronco realizó el protocolo para el retiro de los últimos 150 internos hacia el Cereso de Apodaca y cerró el portón principal como acto simbólico. La historia dio vuelta a una página.

Lo dicho, dicho está.

Cierra operaciones penal del Topo Chico: Historia de autogobierno, privilegios y corrupción.

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El día de ayer, 30 de septiembre, en punto de las 10:30 horas se dieron cita autoridades estatales para presenciar el cierre oficial de operaciones del Centro Preventivo y de Reinserción Social “Topo Chico”. Penal, que fue inaugurado en 1943 y que por décadas los reclusos vivieron, algunos llenos de privilegios y otros en condiciones infrahumanas.

Según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2018 (DNSP) de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en escala del 1 al 10, Nuevo León y sus 4 penales en promedio alcanzan una calificación de 6.03, siendo el mejor evaluado el Centro de Reinserción Social Femenil de Escobedo con 7.08, seguido del Centro de Reinserción Social de Apodaca con 6.18, ambos en el semáforo marcados en amarillo; y en rojo, con calificación reprobatoria, está tanto el Centro Preventivo de Reinserción Social de Topo Chico con 5.51 y el Centro de Reinserción Social de Cadereyta con 5.32 de calificación. 

Lo bajo que está evaluado Nuevo León en materia penitenciaria no debe resultarnos extraño, pues sus dos penales peor evaluados, han sido protagonistas nacionales de motines realmente bochornosos y testigo de historias de violencia que han dejado un sin fin de muertos y heridos.

Dichas calificaciones, la CNDH las establece de acuerdo a cinco rubros importantes que considera de acuerdo a estándares internacionales para el funcionamiento adecuado de una prisión, los cuales son: 1.- Aspectos que garantizan la integridad personal del interno; 2.- Aspectos que garantizan una estancia digna; 3.- Condiciones de gobernabilidad; 4.- Reinserción social del interno; y 5.- Atención a internos con requerimientos específicos. 

Las deficiencias del penal del Topo Chico eran evidentes, la CNDH apenas el año pasado marcó en color rojo, es decir, reprobatorio, a dicho penal en 4 de los 5 rubros antes mencionados, señalando que en esa prisión existían deficiencias en los servicios de salud, insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos, deficiencia en la atención a personas internas en condiciones de aislamiento, inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro, inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene del área médica, así como del área de cocina y/o comedores, además de deficiencias en la alimentación, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias; y lo más preocupante, que existían condiciones de autogobierno/cogobierno y presencia de actividades ilícitas como cobros (extorsión y sobornos).

En pocas palabras, el Topo Chico era prácticamente inoperante, incumplía con una muy amplia parte de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Mándela) -llamadas así en homenaje a Nelson Mandela que pasó 27 años encarcelado con motivo de su lucha por los Derechos Humanos-. A lo cual asociaciones civiles locales como RENACE ya se habían pronunciado en varias ocasiones pidiendo especial atención a este penal.

Esperemos que el traslado de los 2,782 internos del Topo Chico al penal de Apodaca II, no muden consigo el autogobierno, si no que realmente sea este la extinción de privilegios y corrupción que por años imperó, y que finalmente, ésta estrategia de reingeniería penitenciaria y las certificaciones internacionales que vendrán, garanticen el estricto respeto a los Derechos Humanos al interior y se sienta la rectoría del Estado. 

Cabe resaltar que estas condiciones no son exclusivas del “Topo” -como coloquialmente se le conoce-, 77 de 183 penales del país tienen una baja calificación, todos con un común denominador: el autogobierno en las prisiones. 

Como bien lo dijo el asesor penitenciario Eduardo Guerrero: “Si no gobiernas las cuatro paredes que tiene una prisión, no puedes salir a gobernar la calle”.

El debate enriquece la mente, se vale discrepar. 

Cierran de forma definitiva el Penal de Topo Chico

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Después de 76 años de estar en funciones, el penal de Topo Chico cerró su operación como cárcel con el traslado de los últimos 15o reos al Cereso de Apodaca en Nuevo León.

Los planes para el centro penitenciario son convertirlo en un parque y en Archivo General del Estado. El parque ya tiene un recurso de 50 millones de pesos para su creación, los cuales provienen de la administración del Parque Fundidora.

Jaime Rodríguez Calderón, gobernador de Nuevo León, dirigió el evento de clausura del penal. Informó que el penal estará abierto a la ciudadanía a más tardar un mes y medio para que conozcan las condiciones en las que vivían los internos. Se espera que esto haga conciencia en los jóvenes para que no rompan la ley.

Durante la ceremonia, reveló que ha recibido mensajes de texto en desacuerdo con la decisión tomada porque le cortó ingresos económicos millonarios a las organizaciones criminales.

“El tema de violencia y maldad es muy complicado. Yo no puedo ir al cine porque a lo mejor alguien está enojado conmigo, ustedes sí pueden ir al cine. Yo no puedo ir ya a muchos lugares porque arriesgo a los que van conmigo porque tomé esta decisión (de cerrar el Penal), y sé que a muchos les va a molestar, y sé que a muchos les está molestando.

“Recibo muchos mensajes, muchos no agradables, que no los digo para no preocupar a nadie, pero todos los días, a cada rato, porque tomé esta decisión. Le quitamos a la delincuencia organizada una gran cantidad de ingresos, millones de pesos, y eso no es sencillo,” dice “El Bronco“.

Por otro lado, el gobernador pidió a los diputados locales dar celeridad a la reforma de la Ley de Seguridad del Estado. De esta manera, el Sistema Penitenciario pasaría a ser responsabilidad de la Secretaría General de Gobierno y no de la Secretaría de Seguridad, como lo es actualmente.

Manuel González, secretario general de Gobierno, adelantó que la nueva meta es certificar los penales de Apodaca y Cadereyta para una mejor estadía de los internos.

Al evento asistieron Jens Pedro Lohmann, comandante de la Cuarta Región Militar; Carlos César Gómez López, comandante de la Séptima Zona Militar; Gustavo Adolfo Guerrero, fiscal General del Estado; Juan Carlos Ruizel presidente del Congreso local; Francisco Javier Mendoza Torres, presidente del Tribunal Superior de Justicia; y funcionarios estatales. En el evento también participaron vecinos de las calles cercanas.

 

Con información de Grupo Milenio. 

 

Pide Cadhac control en los Penales de Nuevo León

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La violencia en el penal del Topo Chico no cesa, dado que el día de ayer falleció otro reo en las instalaciones del penal.

La víctima, Francisco Iván Mateos falleció el lunes a las 2:30 horas, sin embargo su muerte se  reportó 36 horas después. A lo anterior la AC Cadhac ha señalado la impunidad que se vive y da inicio con el gobierno interino de Manuel González.

“Las autoridades de Nuevo León no están garantizando la protección que por mandato constitucional tienen hacia las personas recluidas en los penales, así como para sus familiares”.

Francisco Mateos cumplía una condena por secuestro y narcotráfico, acusado del secuestro y asesinato del empresario Ruiz Leal en San Pedro.

“Vale la pena recordar que el 30 por ciento de las personas recluidas no cuenta con un proceso penal fijo, es decir, están bajo proceso de investigación, por lo que no se sabe si son culpables o no”, señaló Cadhac.

Por lo anterior es de suma importancia que se cumpla con la protección de derechos humanos de los reos y se actúe en apego total a la ley.

Cadhac ha solicitado que se repare el daño a los familiares de la víctima del penal y que se ponga un énfasis en la protección de los derechos de los reclusos, evitando así en hechos futuros la negligencia presentada.

Acusa Tribunal amenaza a juez de caso de Medina

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Después de que se revelara que el juez de Control estatal que avaló prisión preventiva al ex Gobernador Rodrigo Medina será imputado por la PGR, el Poder Judicial de Nuevo León condenó ayer la decisión y acusó que exhibe cómo los juzgadores están siendo amenazados por denuncias penales.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia(TSJ), Carlos Arenas, advirtió  que esta estrategia de litigantes y funcionarios de Gobierno amenaza la independencia de los jueces.

El titular del Poder Judicial estatal afirmó que la situación del juez Miguel Ángel Eufracio Rodríguez marca un mal precedente a nivel nacional porque la PGR dio entrada a una queja de un abogado por una presunta violación de amparo.

“Es una situación preocupante y no lo digo solamente por el juez Miguel Eufracio, sino por otros juzgadores del Estado que han sido amenazados por litigantes o por las partes o por áreas  de Gobierno con iniciarles procesos penales”dijo Arenas en una entrevista.

“Ya están estas voces amenazado con denuncias penales. No comparto esta estrategia que pone en riesgo la independencia de los jueces.

El ex Gobernador estuvo 19 horas en el Penal de Topo Chico hasta que comprobó que contaba con un amparo.

El juez fue denunciado por la defensa del priista por desacato a la suspensión provisional de amparo para evitar ser detenido.

Penales… Otra vez

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En este espacio, un día antes del motín en Cadereyta se había escrito respecto a las malas condiciones penitenciarias del estado y las bombas de tiempo que se tenían, en ese momento me refería a que había que verse en el espejo de lo que pasaba en Culiacán y en los penales de Tamaulipas.

Ahora el Topo Chico vuelve a ser objeto de atención por un nuevo escándalo interno.

El Gobierno del Estado tiene que regresar a pedir recursos para la construcción de un nuevo penal. El penal del Topo Chico es un penal viejo, poco modernizado y con una infraestructura insuficiente.

Nuevo León tiene que brindar una atención de calidad a los internos y sus familias. Los medios en la ciudad se han encargado de sensacionalizar con las noticias y alterar a los familiares.

Por una cuestión de derechos humanos, el gobierno no puede dejar a su suerte la integridad de dichas personas. Además, no todo interno de los tres penales del Estado está sentenciado, existen personas en distintas condiciones debido al lento sistema judicial y fallas procesales.

Aldo Fasci y las dependencias a cargo deben presentar un plan estratégico para enfrentar esta problemática. No pueden seguir dejando en lo oscuro los arreglos con los internos pues esto fomenta la corrupción y el trato discrecional.

Hoy fue Topo Chico, mañana puede ser Cadereyta o Apodaca, tal parece que la mala organización interna, el deficiente diagnóstico de las condiciones de los penales y la poca importancia que parece tener el que reos de grupos rivales convivan son cosa de todos los días.

El gobierno estatal ha fracasado rotundamente en materia penitenciaria y por más cambios directivos que se hagan, mientras no se cambien las prácticas discrecionales de siempre y se sigan protegiendo a grupos y dejando a su suerte a otros, las cosas no cambiarán.

Lo dicho, dicho está.




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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

Dimes y Diretes: “Orange is the New PRI”

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Que sorpresita nos llevamos el día de ayer en la mañana con la noticia que Rodrigo “Golden Boy” Medina había sido internado en el Penal del Topo Chico. Para muchos algo que iba a ser imposible ha logrado (no podemos celebrar eso si) Medina estuvo por un tiempo detrás de las rejas.

Para el medio día de ayer ya teníamos una foto de “Rorro” Medina vestido de naranja, confirmando así que el naranja es el nuevo PRI.

Haga por favor sus cuentas, y hasta el momento de todos los ex gobernadores y gobernadores acusados de corrupción, son en su gran mayoría priistas o lo fueron, pues ya Javier “Ñoño” Duarte, por ejemplo, fue expulsado del partido.

Muchos de los acusados de corrupción y hasta asesinatos, son o fueron parte del “Nuevo PRI” que tanto presumió Enrique “Henry Monster” Peña Nieto en un programa de televisión.

Creo yo que nuestro querido Presidente necesita cambiar su frase, y poner que por definitiva el naranja es el nuevo PRI. Todos estos gañanes acusados de corrupción deberían de estar vestidos de naranja y tras las rejas, como Guillermo Padrés y ahora Rorro Medina. ¿Pero qué pasa? Simplemente el partido no los quiere soltar, no los quiere entregar, en especial a “Ñoño” Duarte.

Pero en fin, así las cosas con el PRI Naranja. Pero muy aplaudible las acciones de la Sub Procuraduría Anticorrupción del gobierno de “el Bronco”, pero en definitiva esta es una victoria para la ciudadanía de Nuevo León, que durante todo el gobierno no ha quitado el dedo del renglón y sigue exigiendo que Medina y sus secuaces sean encarcelados.

Eso sí, no cantemos victoria hasta que en verdad Rorro y sus ex colaboradores estén donde deben de estar, en una cárcel.

¡Ahí Se Leen!

*Título Crédito: Roberto Gallardo

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