“He hecho cosas malas, pero no abusé”, dice Trump

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, apenas un día después de que terminó su juicio político, celebró su absolución y aseguró que el proceso había sido “malvado” y “corrupto“.

Al recibir ovaciones, Trump acusó: “Hemos pasado mucho juntos y merecemos el aplauso por una situación muy injusta (…) Si miras atrás, en los años pasados (ha sido) una cacería de brujas y nunca se ha detenido“.

En el mismo sentido, Trump afirmó que los demócratas le han perseguido desde que llegó a la Presidencia. “Si no hubiera destituido a James Comey del FBI, probablemente yo no estaría aquí“.

En referencia a la presión que ejerció  a Ucrania para investigar a Joe Biden, lo que detonó el juicio político afirmó que: “No hice nada malo. No hice nada malo. He hecho cosas malas en mi vida, pero no esto“.

Así mismo, el presidente criticó a la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien ha dicho que reza por el Presidente. “Nancy Pelosi es una persona horrible“, afirmó.

Por lo que criticó fuertemente a quienes lo llevaron al juicio político: “Como todos saben, mi familia, nuestro gran país y su Presidente han sido sometidos a horribles experiencias por algunas personas corruptas y deshonestas (…) Han hecho todo lo posible por destruirnos y con ello han herido mucho a nuestra nación“.

Posteriormente arremetió contra el Partido Demócrata, que votó unilateralmente por su destitución en el Senado, pero no logró la mayoría necesaria para quitarlo del cargo.

En la sala donde dio estos comentarios se encontraban sus abogados y aliados, a quienes agradeció junto a las personas que estuvieron de su lado durante el proceso. “Mitch McConnell, quiero decirte, hiciste un trabajo fantástico“, dijo Trump al líder de la mayoría republicana en el Senado.

Finalmente, Trump hizo una salida triunfal en la Casa Blanca, parecida a la que realizó luego del ataque de Irán contra bases estadounidenses. Caminó por una alfombra roja, mientras sonaba música en la sala donde estaban reporteros y aliados.

Con información de Reforma

Senado de EU exonera a Trump

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El Senado de Estados Unidos, controlado por republicanos, votó este miércoles para exonerar al Presidente Donald Trump de los cargos de abuso de poder y de obstrucción de justicia. Los resultados de las votaciones fueron, 53 contra 47 para el primer cargo y 52 contra 48 para el segundo.

“Al no lograr los dos tercios de votos necesarios, Donald Trump está ahora absuelto de los cargos”, anunció el John Roberts, Juez de la Suprema Corte.

El único senador que rompió filas con su partido fue Mitt Romney, quien votó en contra de Trump por el primer cargo.

El Mandatario había sido acusado por la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, de abuso por usar su cargo para pedir a Ucrania una investigación contra un rival político, Joe Biden, y así presuntamente interferir con las elecciones de 2020. También se le acuso de obstruir al Congreso al ordenar a las agencias federales y a funcionarios no comparecer ante las citaciones de los legisladores.

“Este juicio partidista terminará hoy”, afirmó el líder republicano, Mitch McConnell. La lideresa de la Cámara de Representantes intentó asumir los cargos del Senado”.

Ayer, Donald Trump presentó su discurso del Estado de la Unión, en el que recalcó sus logros al frente de la Casa Blanca y aumentó la tensión con la líder demócrata, Nancy Pelosi.

El presidente no hizo referencia al juicio político, pero en una comida previa indicó que después de que acabara el juicio en el Senado haría una serie de declaraciones.

 

Con información de Grupo Reforma. 

Inicia juicio político contra Trump; republicanos rechazan citar a testigos

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El juicio político contra el presidente de Estados Unidos entró en una nueva etapa este miércoles después de que el Senado debatió hasta altas horas de la noche las reglas que regirán el proceso y los republicanos bloquearon todos los intentos de los demócratas de citar a altos funcionarios.

Antes de que el proceso se centrara en los dos cargos que pesan sobre Trump -uno por abuso de poder y otro por obstrucción al Congreso- los republicanos que dominan el Senado y la oposición demócrata se enfrascaron en una crispada pugna por la hoja de ruta que se extendió durante 13 horas hasta casi las 02H00 hora local (07H00 GMT).

Todos los intentos de los demócratas de citar testigos clave u obtener documentos fueron bloqueados por la mayoría republicana, en un indicio de que cómo se desarrollará un proceso que probablemente concluirá con la absolución del mandatario, que busca la reelección en las presidenciales de noviembre.

El jefe de la mayoría republicana, Mitch McConnell, presentó la noche del lunes un plan de resolución para un juicio abreviado que en cerca de dos semanas puede despachar el proceso.

Este cronograma establecía tres sesiones de ocho horas para la acusación, un tiempo equivalente para la defensa y luego 16 horas para las preguntas.

Este plan de trabajo fue adaptado a último minuto tras la propuesta inicial presentada por McConnell contemplaba sesiones vespertinas de 12 horas, lo que fue duramente criticado por los demócratas que afirmaron que con esto pretendía que el proceso se desarrollara a espaldas de la opinión pública.

Estos fueron los únicos cambios que admitió McConnell y las once enmiendas presentadas por el jefe de la bancada demócrata, Chuck Schumer, para citar a altos funcionarios cercanos a Trump y para obtener documentos fueron rechazadas sistemáticamente con los 53 senadores republicanos votando en bloque.

Cuatro meses después de que estallara el escándalo ucraniano que llevó a los demócratas a acusar a Trump, los senadores dieron comienzo al proceso que convirtió a este en el tercer presidente en la historia de Estados Unidos en ser sometido a un proceso de destitución, después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1999.

Según la acusación, Trump intentó presionar a Ucrania para que interfiriera en las elecciones de 2020 en su favor, sugiriendo a su homólogo Volodimir Zelenski que investigara los negocios del hijo de Joe Biden, quien podría ser su rival demócrata en las presidenciales.

Los demócratas que lideraron la investigación acusaron además al presidente de obstruir la investigación llevada a cabo en el Congreso al negarse a que sus principales asesores testificaran.

Y según ellos, Trump manipuló a Ucrania al retener cerca de 400 millones de dólares en ayuda militar para un país que tiene un conflicto con rebeldes prorusos en el este de su territorio.

El martes el proceso se desarrolló apegado a un protocolo que dicta que no están permitidos ni los aplausos, ni los teléfonos móviles en la sala y que dentro del hemiciclo solo se puede tomar agua o leche.

Este día histórico en Washington, en la que un soslayado sol de invierno iluminó el Capitolio pese a las temperaturas bajo cero, en un procedimiento poco habitual algunos miembros de la Cámara de Representantes se dirigieron al Senado durante una audiencia.

Una de las figuras centrales fue el demócrata Adam Schiff, a cargo de la acusación contra Trump, que abogó la citación de testigos y la presentación de documentos.

“La verdad va a salir a la luz”, dijo Schiff a los senadores. “La pregunta es cuándo”, planteó el congresista que lideró las investigación contra Trump en la Cámara de Representantes.

El representante de Trump, Pat Cipollone, en el proceso dijo que un juicio partidista equivale a “robarse una elección” y afirmó que bloquear los testimonios de los altos funcionarios de la Casa Blanca es un “acto de patriotismo”.

“Ellos quieren sacar al presidente Trump de las papeletas”, dijo en referencia a las próximas elecciones.

La senadora Elizabeth Warren, una de las precandidatas demócratas a quien el proceso dejó anclada en Washington, se expresó con dureza después de que los republicanos sepultaron una enmienda para citar al jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney.

“Seamos claros: no estaríamos aquí presentando enmiendas a las 22H00 si el senador McConnell y los republicanos no estuvieron tratando de manipular las reglas del juicio político”, dijo Warren.

Por su parte, Trump está en Davos para participar en el Foro Económico Mundial y desde donde volvió a calificar el proceso en su contra como una “una cacería de brujas que ha estado desarrollándose durante años”.

(AFP)

Cámara de Representantes de EU aprueba enviar artículos de impeachment al Senado

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La Cámara de Representantes, la cual es controlada por los demócratas en los Estados Unidos, ha aprobado este miércoles 15 de enero que se envíen los artículos del “impeachment” contra Trump al Senado; lo lograron con 228 votos a favor y 193 en contra. Legisladores demócratas como Adam Schiff, Jerry Nadler, Hakeem Jeffries, Zoe Lofgren, Val Demings, Jason Crow y Silvia Garcia harán de “fiscales” en el juicio contra Donald Trump, al igual que había dicho la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi.

Está pronosticado que esta tarde se entreguen formalmente los artículos al Senado (de abuso de poder y obstrucción al Congreso), y el juicio político podría ya comenzar el próximo martes, según lo que informa Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana de la Cámara. “El énfasis está en subrayar los ‘con la mayor fuerza posible y defender nuestra Constitución para buscar la verdad para el pueblo estadounidense”, dice Pelosi a periodistas.

A pesar de la expectación generada y la muy evidente división política dentro de los Estados Unidos, “el resultado del proceso es previsible que sea favorable a Trump”, principalmente debido a que en el Senado la mayoría son republicanos y se requiere de una mayoría de dos tercios para que se pueda destituir al Presidente. Sería el tercer presidente de los Estados Unidos que afrontará un proceso de destitución después de Andrew (1868) y Bill (1998 y 1999), ambos de los cuales fueron absueltos en el Senado.

(Con información de La Vanguardia)

#HojaDeRuta: “Cálculos Políticos rumbo al 2018”

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“Los guerreros victoriosos ganan primero y después van a la guerra. Los guerreros derrotados primero van a la guerra, luego buscan ganar” – Sun Tzu.

 

Una de las máximas habilidades en el arte del general, o estrategia, es la capacidad de cálculo. La guerra y la política guardan una relación íntima, vital en su esencia: la noción amigo-enemigo; el conflicto; la lucidez al tomar decisiones; la moral de la tropa; el espionaje; el engaño. Hitler erró en su cálculo de abrir múltiples frentes y buscar invadir Rusia en el invierno. Nixon erró en su cálculo de permitir y posteriormente negar el infame escándalo de espionaje de Watergate. El desafuero contra Andrés Manuel López Obrador fue calculado como una estrategia para destruirlo, y terminó por colocarlo como el principal personaje opositor al “sistema” y fortaleciendo su primera candidatura presidencial. Nos dice Sun-Tzu: “No hay más de cinco notas musicales, sin embargo, estas cinco crean más melodías de las que podrán ser escuchadas”. El cálculo estratégico requiere de un elemento primordial: la imaginación, y cuando esta falta, se nota.

“La reputación de McConnell como un maestro de la táctica recibe un golpe” fue un titular de ayer del New York Times tras el revés que sufrió el Senador republicano Mitch McConnell, que se vio obligado a posponer la votación de la ley de salud que echaría por la borda el famoso “Obamacare”, que provocaría que millones de personas pobres perdieran su servicio de salud y beneficiaría a quienes más tienen. McConnell apostó a que todos los senadores republicanos se unirían a la que quizá sea la principal promesa del llamado “Grand Old Party”: echar abajo el sistema de salud construido por Obama. Se equivocó.

Senadores de diversos estados se echaron para atrás por la razón más lógica del mundo: la (contra) reforma afectaría gravemente a muchísimos de sus electores, que en campaña vitorearon rabiosamente los dichos de Trump, muchas veces sin la conciencia de que estos cambios les afectarían también a ellos. Quizá los republicanos acaben pasando una versión regresiva (aunque menos agresiva) de la ley, pero el error de cálculo fue evidente.

Los meses siguientes serán fundamentales en términos de cálculo para actores locales y nacionales: ¿Tiene sentido para Jaime Rodríguez volverse el principal enemigo de la prensa, desde el gobierno, antes de una posible candidatura presidencial? ¿Le conviene al PAN y PRD una candidatura presidencial conjunta, o perderían credibilidad y acabarían allanando el camino a AMLO? ¿El PRI debería impulsar una candidatura propia competitiva y al mismo tiempo pensando en apuntalar la de otro partido o coalición, dada su baja reputación? ¿Debería AMLO considerar la posibilidad de construir un gobierno de coalición? ¿Las organizaciones civiles de Nuevo León deberían dedicar su tiempo y esfuerzo a construir base social, más que a participar en consejos o espacios tradicionales?

Vienen tiempos que exigen cálculos complejos, y por ende, de las mentes que puedan realizarlos.