Líder republicano en el Senado respalda batalla legal de Trump

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El líder republicanos en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, respaldó las acciones legales del presidente Donald Trump por las elecciones del pasado 3 de noviembre en la que los resultados proyectan el triunfo del candidato demócrata Joe Biden.

“Obviamente, ningún estado ha certificado aún sus resultados electorales. Tenemos al menos uno o dos estados que ya estañan en camino para un recuento y creo que el presidente puede tener desafíos legales en curso en al menos cinco estados”, declaró McConnell en conferencia de prensa.

Por otro lado, el republicano afirmó que el proceso debería ser transparente u observable por todas las partes y que los tribunales manejarían las disputas.

“El presidente Trump está 100 por ciento dentro de su derecho de investigar las denuncias de irregularidades y sopesar sus opciones legales”, añadió McConnell.

Cabe mencionar que los comentarios del líder republicanos llegan en medio de la preparación para las dos elecciones especiales de Georgia el 5 de enero, donde se disputará el control del Senado.

Confirman a Amy Coney Barrett en la Suprema Corte de Estados Unidos

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, obtuvo una importante victoria este lunes con la esperada confirmación de su candidata a la Corte Suprema, consolidando la mayoría conservadora en el alto tribunal y dándole un impulso a su campaña a la reelección a ocho días de los comicios.

A pesar de la oposición de los demócratas, que denunciaron un proceso “ilegítimo” tan cerca de los comicios, los senadores republicanos, mayoritarios en la Cámara Alta, avalaron todos -salvo una excepción- el ingreso de Amy Coney Barrett, una católica ferviente opuesta al aborto, al máximo tribunal de justicia del país.

La Corte Suprema, árbitro de los asuntos más espinosos de la sociedad estadounidense, contará así con seis jueces conservadores de nueve, tres de ellos nombrados por el mandatario republicano.

“Es un día trascendental para Estados Unidos, para la Constitución estadounidense y para un Estado de derecho justo e imparcial”, dijo el mandatario poco después durante la toma de juramento de la magistrada en el jardín de la Casa Blanca.

Los demócratas advierten que Barrett podría votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y que tal vez ayudaría a anular la sentencia del caso Roe contra Wade de 1973 que permite el derecho al aborto.

Pero Barrett dijo que mantendrá sus creencias personales separadas de su trabajo.

“Haré mi trabajo sin miedo ni favores (…) Y lo haré independientemente de los poderes políticos y de mis propias preferencias”.

La magistrada podría participar en su primera audiencia a partir del 2 de noviembre, la víspera de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, teóricamente actuará en caso de que se examinen posibles apelaciones contra los resultados de la votación.

El nombramiento congracia a Trump con los votantes de la derecha religiosa y cimienta una estrategia que ha implicado la nominación de más de 200 jueces conservadores en todo el sistema judicial federal durante su mandato.

Pero más allá del resultado del 3 de noviembre, su legado será perdurable porque esos cargos son vitalicios y Trump ha elegido en general jueces jóvenes. Barrett tiene 48 años.

“Ella va a estar ahí mucho tiempo”, había dicho el mandatario antes de la nominación ante una multitud en Lititz, en uno de los tres mítines previstos este lunes en Pensilvania, un estado clave en las elecciones.

Durante el debate en el Senado antes de la votación, el jefe de la minoría demócrata, Chuck Schumer denunció la “hipocresía” de los republicanos y afirmó que la jueza no fue elegida por sus credenciales, sino por sus creencias “de derecha radical”.

Pero del lado de los republicanos, todo fueron halagos. El poderoso senador Lindsey Graham celebró un día “histórico” y el jefe de la bancada, Mitch McConnell, enalteció las “brillantes” credenciales de Barrett.

Poco después de la votación, la joven congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez tuiteó su apoyo a una idea que circula en el ala más izquierdista: aumentar el número de magistrados de la Corte Suprema para contrabalancear la influencia de los jueces nombrados por Trump.

El rival de Trump, el demócrata Joe Biden, aunque no es un entusiasta de esa idea, no la descarta del todo. Si es electo, planea crear una comisión bipartidaria para reformar la Corte Suprema.

– “Peor presidente” –

Para Trump el triunfo del nombramiento se ve empañado sin embargo por un deterioro de la crisis sanitaria en el país, que sigue impactando su campaña de reelección.

Biden, continúa acusando al mandatario republicano de darse por vencido ante un virus que ha matado a más de 225.000 estadounidenses e infectado a más de 8,6 millones, incluidos casi 90.000 el sábado, un récord.

“Donald Trump es el peor presidente posible para liderar el país durante una pandemia”, dijo el lunes en una visita sorpresa a Chester, en Pensilvania.

En su recorrido por Pensilvania, Trump negó haber capitulado ante el virus. “Definitivamente estamos pasando la página”, aseguró a periodistas.

Pese a la emergencia, las expectativas de que el Congreso apruebe un nuevo paquete de estímulo a una economía devastada por la pandemia se desvanecen y la Bolsa de Nueva York cerró con pérdidas de 2,3%.

El domingo, las declaraciones del jefe de gabinete de la Casa Blanca reforzaron la imagen de un gobierno impotente frente al virus.

“No vamos a controlar la pandemia. Vamos a controlar el hecho de recibir vacunas, tratamientos y otras mitigaciones”, dijo Mark Meadows en CNN.

Estos comentarios recibieron un llamado de atención del jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, que advirtió que es “peligroso” abandonar la estrategia de intentar erradicar el virus.

(Fuente: AFP)

Fallece Ruth Bader Ginsburg, icónica jueza feminista de la Suprema Corte de Justicia de EU

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Ruth Bader Ginsburg, jueza en la Corte Suprema de Estados Unidos y cuya carrera legal estuvo dedicada a promover los derechos de las mujeres, falleció este viernes a los 87 años.

Murió debido a complicaciones de cáncer de páncreas metastásico. Estaba rodeada de su familia en su casa en Washington, dijo el tribunal en un comunicado este viernes. Ginsburg luchó contra cinco ataques de cáncer.

Su muerte se produce menos de dos meses antes de las elecciones y le da al presidente Donald Trump la oportunidad de intentar llevar la ya conservadora Corte de nueve miembros más a la derecha. La confirmación por parte del Senado de su nominado aumentaría las posibilidades de que una decisión anule o restrinja severamente el fallo de Roe v. Wade sobre el derecho al aborto.

Solo unos días antes de su muerte, National Public Radio informó que Ginsburg dictó esta declaración a su nieta Clara Spera: “Mi deseo más ferviente es que no sea reemplazada hasta que se instale un nuevo presidente”.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo anteriormente que el Senado tomaría medidas para confirmar a cualquier nominado este año, a pesar de que McConnell impidió que el presidente Barack Obama tuviera una audiencia sobre su nominación de Merrick Garland en 2016. Eso preparó el escenario para que Trump nominara a Neil Gorsuch en su lugar.

“Nuestra nación ha perdido a un jurista de talla histórica. En la Corte Suprema hemos perdido a una querida colega”, dijo el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, en un comunicado. “Hoy lloramos, pero con la confianza de que las generaciones futuras recordarán a Ruth Bader Ginsburg como la conocimos: una defensora incansable y resuelta de la justicia”.

Mucho antes de que el presidente Bill Clinton la nombrara para la Corte Suprema en 1993, Ginsburg argumentó casos ante la Corte como académica y defensora del movimiento por los derechos de las mujeres. Ella fue una defensora de alto perfil del fallido esfuerzo por adoptar una Enmienda de Igualdad de Derechos a la Constitución de los Estados Unidos.

En la cancha, construyó un récord como uno de los miembros más liberales, apoyando los derechos de los homosexuales y el aborto, la ley de atención médica del presidente Barack Obama y las restricciones a la pena de muerte.

Su fuerte desacuerdo con los fallos que recortan los derechos de voto y la acción afirmativa le valieron el apodo de admiración de “Notorious RBG”. En 2018 se estrenaron dos películas sobre ella: el documental RBG y una biografía de Hollywood, On the Basis of Sex.

Recibió críticas durante la campaña presidencial de 2016 cuando denunció a Trump, que había conseguido la nominación republicana, como un “farsante” en una entrevista con los medios. Ginsburg dijo más tarde que lamentaba los comentarios. Trump le pidió que renunciara y dijo en Twitter que “su mente está disparada”.

Ginsburg dijo que experimentó personalmente la discriminación de género cuando intentó, sin éxito, unirse a las principales firmas de abogados de la ciudad de Nueva York después de ser una estudiante de derecho estrella en las universidades de Harvard y Columbia a fines de la década de 1950.

Ginsburg dejó su huella más clara en la Corte Suprema cuando luchaba contra lo que consideraba discriminación de género, a menudo desafiando a sus colegas masculinos por opiniones que consideraba sexistas.

Su experiencia fue similar a la de la primera jueza, Sandra Day O’Connor, nombrada por Ronald Reagan que se unió a la corte en 1981 y se retiró en 2006.

“He hecho cosas malas, pero no abusé”, dice Trump

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, apenas un día después de que terminó su juicio político, celebró su absolución y aseguró que el proceso había sido “malvado” y “corrupto“.

Al recibir ovaciones, Trump acusó: “Hemos pasado mucho juntos y merecemos el aplauso por una situación muy injusta (…) Si miras atrás, en los años pasados (ha sido) una cacería de brujas y nunca se ha detenido“.

En el mismo sentido, Trump afirmó que los demócratas le han perseguido desde que llegó a la Presidencia. “Si no hubiera destituido a James Comey del FBI, probablemente yo no estaría aquí“.

En referencia a la presión que ejerció  a Ucrania para investigar a Joe Biden, lo que detonó el juicio político afirmó que: “No hice nada malo. No hice nada malo. He hecho cosas malas en mi vida, pero no esto“.

Así mismo, el presidente criticó a la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien ha dicho que reza por el Presidente. “Nancy Pelosi es una persona horrible“, afirmó.

Por lo que criticó fuertemente a quienes lo llevaron al juicio político: “Como todos saben, mi familia, nuestro gran país y su Presidente han sido sometidos a horribles experiencias por algunas personas corruptas y deshonestas (…) Han hecho todo lo posible por destruirnos y con ello han herido mucho a nuestra nación“.

Posteriormente arremetió contra el Partido Demócrata, que votó unilateralmente por su destitución en el Senado, pero no logró la mayoría necesaria para quitarlo del cargo.

En la sala donde dio estos comentarios se encontraban sus abogados y aliados, a quienes agradeció junto a las personas que estuvieron de su lado durante el proceso. “Mitch McConnell, quiero decirte, hiciste un trabajo fantástico“, dijo Trump al líder de la mayoría republicana en el Senado.

Finalmente, Trump hizo una salida triunfal en la Casa Blanca, parecida a la que realizó luego del ataque de Irán contra bases estadounidenses. Caminó por una alfombra roja, mientras sonaba música en la sala donde estaban reporteros y aliados.

Con información de Reforma

Senado de EU exonera a Trump

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El Senado de Estados Unidos, controlado por republicanos, votó este miércoles para exonerar al Presidente Donald Trump de los cargos de abuso de poder y de obstrucción de justicia. Los resultados de las votaciones fueron, 53 contra 47 para el primer cargo y 52 contra 48 para el segundo.

“Al no lograr los dos tercios de votos necesarios, Donald Trump está ahora absuelto de los cargos”, anunció el John Roberts, Juez de la Suprema Corte.

El único senador que rompió filas con su partido fue Mitt Romney, quien votó en contra de Trump por el primer cargo.

El Mandatario había sido acusado por la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, de abuso por usar su cargo para pedir a Ucrania una investigación contra un rival político, Joe Biden, y así presuntamente interferir con las elecciones de 2020. También se le acuso de obstruir al Congreso al ordenar a las agencias federales y a funcionarios no comparecer ante las citaciones de los legisladores.

“Este juicio partidista terminará hoy”, afirmó el líder republicano, Mitch McConnell. La lideresa de la Cámara de Representantes intentó asumir los cargos del Senado”.

Ayer, Donald Trump presentó su discurso del Estado de la Unión, en el que recalcó sus logros al frente de la Casa Blanca y aumentó la tensión con la líder demócrata, Nancy Pelosi.

El presidente no hizo referencia al juicio político, pero en una comida previa indicó que después de que acabara el juicio en el Senado haría una serie de declaraciones.

 

Con información de Grupo Reforma. 

Inicia juicio político contra Trump; republicanos rechazan citar a testigos

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El juicio político contra el presidente de Estados Unidos entró en una nueva etapa este miércoles después de que el Senado debatió hasta altas horas de la noche las reglas que regirán el proceso y los republicanos bloquearon todos los intentos de los demócratas de citar a altos funcionarios.

Antes de que el proceso se centrara en los dos cargos que pesan sobre Trump -uno por abuso de poder y otro por obstrucción al Congreso- los republicanos que dominan el Senado y la oposición demócrata se enfrascaron en una crispada pugna por la hoja de ruta que se extendió durante 13 horas hasta casi las 02H00 hora local (07H00 GMT).

Todos los intentos de los demócratas de citar testigos clave u obtener documentos fueron bloqueados por la mayoría republicana, en un indicio de que cómo se desarrollará un proceso que probablemente concluirá con la absolución del mandatario, que busca la reelección en las presidenciales de noviembre.

El jefe de la mayoría republicana, Mitch McConnell, presentó la noche del lunes un plan de resolución para un juicio abreviado que en cerca de dos semanas puede despachar el proceso.

Este cronograma establecía tres sesiones de ocho horas para la acusación, un tiempo equivalente para la defensa y luego 16 horas para las preguntas.

Este plan de trabajo fue adaptado a último minuto tras la propuesta inicial presentada por McConnell contemplaba sesiones vespertinas de 12 horas, lo que fue duramente criticado por los demócratas que afirmaron que con esto pretendía que el proceso se desarrollara a espaldas de la opinión pública.

Estos fueron los únicos cambios que admitió McConnell y las once enmiendas presentadas por el jefe de la bancada demócrata, Chuck Schumer, para citar a altos funcionarios cercanos a Trump y para obtener documentos fueron rechazadas sistemáticamente con los 53 senadores republicanos votando en bloque.

Cuatro meses después de que estallara el escándalo ucraniano que llevó a los demócratas a acusar a Trump, los senadores dieron comienzo al proceso que convirtió a este en el tercer presidente en la historia de Estados Unidos en ser sometido a un proceso de destitución, después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1999.

Según la acusación, Trump intentó presionar a Ucrania para que interfiriera en las elecciones de 2020 en su favor, sugiriendo a su homólogo Volodimir Zelenski que investigara los negocios del hijo de Joe Biden, quien podría ser su rival demócrata en las presidenciales.

Los demócratas que lideraron la investigación acusaron además al presidente de obstruir la investigación llevada a cabo en el Congreso al negarse a que sus principales asesores testificaran.

Y según ellos, Trump manipuló a Ucrania al retener cerca de 400 millones de dólares en ayuda militar para un país que tiene un conflicto con rebeldes prorusos en el este de su territorio.

El martes el proceso se desarrolló apegado a un protocolo que dicta que no están permitidos ni los aplausos, ni los teléfonos móviles en la sala y que dentro del hemiciclo solo se puede tomar agua o leche.

Este día histórico en Washington, en la que un soslayado sol de invierno iluminó el Capitolio pese a las temperaturas bajo cero, en un procedimiento poco habitual algunos miembros de la Cámara de Representantes se dirigieron al Senado durante una audiencia.

Una de las figuras centrales fue el demócrata Adam Schiff, a cargo de la acusación contra Trump, que abogó la citación de testigos y la presentación de documentos.

“La verdad va a salir a la luz”, dijo Schiff a los senadores. “La pregunta es cuándo”, planteó el congresista que lideró las investigación contra Trump en la Cámara de Representantes.

El representante de Trump, Pat Cipollone, en el proceso dijo que un juicio partidista equivale a “robarse una elección” y afirmó que bloquear los testimonios de los altos funcionarios de la Casa Blanca es un “acto de patriotismo”.

“Ellos quieren sacar al presidente Trump de las papeletas”, dijo en referencia a las próximas elecciones.

La senadora Elizabeth Warren, una de las precandidatas demócratas a quien el proceso dejó anclada en Washington, se expresó con dureza después de que los republicanos sepultaron una enmienda para citar al jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney.

“Seamos claros: no estaríamos aquí presentando enmiendas a las 22H00 si el senador McConnell y los republicanos no estuvieron tratando de manipular las reglas del juicio político”, dijo Warren.

Por su parte, Trump está en Davos para participar en el Foro Económico Mundial y desde donde volvió a calificar el proceso en su contra como una “una cacería de brujas que ha estado desarrollándose durante años”.

(AFP)

Cámara de Representantes de EU aprueba enviar artículos de impeachment al Senado

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La Cámara de Representantes, la cual es controlada por los demócratas en los Estados Unidos, ha aprobado este miércoles 15 de enero que se envíen los artículos del “impeachment” contra Trump al Senado; lo lograron con 228 votos a favor y 193 en contra. Legisladores demócratas como Adam Schiff, Jerry Nadler, Hakeem Jeffries, Zoe Lofgren, Val Demings, Jason Crow y Silvia Garcia harán de “fiscales” en el juicio contra Donald Trump, al igual que había dicho la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi.

Está pronosticado que esta tarde se entreguen formalmente los artículos al Senado (de abuso de poder y obstrucción al Congreso), y el juicio político podría ya comenzar el próximo martes, según lo que informa Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana de la Cámara. “El énfasis está en subrayar los ‘con la mayor fuerza posible y defender nuestra Constitución para buscar la verdad para el pueblo estadounidense”, dice Pelosi a periodistas.

A pesar de la expectación generada y la muy evidente división política dentro de los Estados Unidos, “el resultado del proceso es previsible que sea favorable a Trump”, principalmente debido a que en el Senado la mayoría son republicanos y se requiere de una mayoría de dos tercios para que se pueda destituir al Presidente. Sería el tercer presidente de los Estados Unidos que afrontará un proceso de destitución después de Andrew (1868) y Bill (1998 y 1999), ambos de los cuales fueron absueltos en el Senado.

(Con información de La Vanguardia)

#HojaDeRuta: “Cálculos Políticos rumbo al 2018”

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“Los guerreros victoriosos ganan primero y después van a la guerra. Los guerreros derrotados primero van a la guerra, luego buscan ganar” – Sun Tzu.

 

Una de las máximas habilidades en el arte del general, o estrategia, es la capacidad de cálculo. La guerra y la política guardan una relación íntima, vital en su esencia: la noción amigo-enemigo; el conflicto; la lucidez al tomar decisiones; la moral de la tropa; el espionaje; el engaño. Hitler erró en su cálculo de abrir múltiples frentes y buscar invadir Rusia en el invierno. Nixon erró en su cálculo de permitir y posteriormente negar el infame escándalo de espionaje de Watergate. El desafuero contra Andrés Manuel López Obrador fue calculado como una estrategia para destruirlo, y terminó por colocarlo como el principal personaje opositor al “sistema” y fortaleciendo su primera candidatura presidencial. Nos dice Sun-Tzu: “No hay más de cinco notas musicales, sin embargo, estas cinco crean más melodías de las que podrán ser escuchadas”. El cálculo estratégico requiere de un elemento primordial: la imaginación, y cuando esta falta, se nota.

“La reputación de McConnell como un maestro de la táctica recibe un golpe” fue un titular de ayer del New York Times tras el revés que sufrió el Senador republicano Mitch McConnell, que se vio obligado a posponer la votación de la ley de salud que echaría por la borda el famoso “Obamacare”, que provocaría que millones de personas pobres perdieran su servicio de salud y beneficiaría a quienes más tienen. McConnell apostó a que todos los senadores republicanos se unirían a la que quizá sea la principal promesa del llamado “Grand Old Party”: echar abajo el sistema de salud construido por Obama. Se equivocó.

Senadores de diversos estados se echaron para atrás por la razón más lógica del mundo: la (contra) reforma afectaría gravemente a muchísimos de sus electores, que en campaña vitorearon rabiosamente los dichos de Trump, muchas veces sin la conciencia de que estos cambios les afectarían también a ellos. Quizá los republicanos acaben pasando una versión regresiva (aunque menos agresiva) de la ley, pero el error de cálculo fue evidente.

Los meses siguientes serán fundamentales en términos de cálculo para actores locales y nacionales: ¿Tiene sentido para Jaime Rodríguez volverse el principal enemigo de la prensa, desde el gobierno, antes de una posible candidatura presidencial? ¿Le conviene al PAN y PRD una candidatura presidencial conjunta, o perderían credibilidad y acabarían allanando el camino a AMLO? ¿El PRI debería impulsar una candidatura propia competitiva y al mismo tiempo pensando en apuntalar la de otro partido o coalición, dada su baja reputación? ¿Debería AMLO considerar la posibilidad de construir un gobierno de coalición? ¿Las organizaciones civiles de Nuevo León deberían dedicar su tiempo y esfuerzo a construir base social, más que a participar en consejos o espacios tradicionales?

Vienen tiempos que exigen cálculos complejos, y por ende, de las mentes que puedan realizarlos.