No, Hillary no ganó

El pasado 26 de septiembre se llevó a cabo el primer debate presidencial entre el candidato republicano, Donald Trump, y la candidata demócrata, Hillary Clinton. Durante este primer encuentro se abordaron diversos temas, y pudimos oír un poco sobre sus respectivas posturas en economía, seguridad cibernética, defensa nacional, el uso innecesario de violencia por parte de la policía, entre otros.

Inmediatamente después del encuentro, los análisis que buscaban definir al ganador no se hicieron esperar. Los comentaristas de ABC afirmaron que, aunque Trump estuvo a la cabeza durante los primeros 20 minutos, el resto del debate había sido de Clinton. El noticiero The Young Turks llegó a una conclusión similar [1], así como el periodista Jaime Bayly [2]. Por otro lado, Trump presumió su victoria haciendo alusión a varias encuestas ilegítimas de Internet [3].

Durante el debate, Trump no proporcionó soluciones reales a la mayoría de los problemas que se plantearon, por ejemplo: cuando se habló sobre racismo, se limitó a describir lo terrible que es esta situación una y otra vez; y cuando se habló sobre el Estado Islámico, dijo tener un “plan secreto”. Además, contra toda evidencia, negó varias de sus polémicas declaraciones previas, y se dedicó principalmente a interrumpir y descalificar a su contrincante.

Las propuestas y la elocuencia de Clinton fueron contundentes y superiores, pero la verdadera victoria debe reflejarse en un incremento en las encuestas de popularidad generales. Promediando los resultados de varias encuestas, el Huffington Post señala que, un día antes del debate, Clinton lideraba con un 47.3%, mientras que Trump seguía con un 42.5%; al 3 de octubre, la encuesta le daba a Clinton un 47.2%, y a Trump un 41.2% [4]. Cuando se ve desde esta perspectiva, el desempeño de Clinton en el debate no fue suficiente.




La falta de un cambio importante en las tendencias nos lleva a una conclusión deprimente: poco importan las estupideces que salgan de la boca de Trump, porque ante los ojos de quienes lo apoyan, no puede perder. No nos ceguemos ante lo obvio, la popularidad de Trump depende precisamente de ese tipo de actitudes que nos resultan tan reprobables.

Sus partidarios no esperan un argumento inteligente, sino insultos que diviertan y una voz que valide posturas políticamente incorrectas. Partiendo de ahí, para Clinton –quien es percibida como la representación de los políticos de siempre– sería casi imposible disuadir a quien ya se ha decidido por Trump. La buena noticia es que esta misma lógica funciona también en la otra dirección.

El verdadero reto es ganarse los votos de quienes no están seguros, quienes pretenden abstenerse, y quienes se inclinan por el Partido Libertario o el Partido Verde. Estos factores son tan relevantes, que hasta Obama ha declarado que el voto nulo, o un voto para Gary Johnson o Jill Stein, terminarían beneficiando a Donald Trump [5]. Este argumento también había sido expresado previamente por el senador Bernie Sanders [6].




Por ahora nada es seguro, debemos esperar a ver cómo se desenvuelven los candidatos en los debates del 9 y 19 de octubre. Seguramente Trump y Clinton tendrán oportunidad de expresar sus posturas y opiniones sobre otros temas relevantes, y de sacar otros trapitos sucios que inspiren más apoyo.

Pero antes de definir al ganador con base en los mejores y más lógicos argumentos, recordemos que muchos de los votantes no se fijan en eso. Sigamos monitoreando las tendencias en las encuestas de popularidad, y preparémonos para la posibilidad de que este año Halloween caiga en noviembre.

[1] The Young Turks, “Presidential Debate | Who Won?” YouTube. 26 de septiembre del 2016. https://www.youtube.com/watch?v=8OUrNzJI2WI.

[2] Latin Signal, “Jaime Bayly Show 09.26.16” YouTube. 27 de septiembre del 2016. https://www.youtube.com/watch?v=KK1FnFc73wc.

[3] Jessica Taylor, “No, Donald Trump Didn’t Win Post-Debate Polls.” NPR. 28 de septiembre del 2016. http://www.npr.org/2016/09/28/495805190/no-donald-trump-didnt-win-post-debate-polls.

[4] “2016 General Election: Trump vs. Clinton.” The Huffington Post. 29 de septiembre del 2016. http://elections.huffingtonpost.com/pollster/2016-general-election-trump-vs-clinton.

[5] Sam Levine, “A Vote For A Third Party Is A Vote For Trump, Obama Says.” The Huffington Post. 28 de septiembre del 2016. http://www.huffingtonpost.com/entry/obama-third-parties_us_57ebce9be4b0c2407cdaa0a7.

[6] Chris Sanchez, “Bernie Sanders: Don’t vote for a third-party presidential candidate in this election.” Business Insider. 17 de septiembre del 2016. http://www.businessinsider.com/bernie-sanders-dont-vote-third-party-gary-johnson-jill-stein-2016-9.

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– “Todos los puntos de vista son a título personal y no representan la opinión de Altavoz México o sus miembros.”

#Marihuana: un debate que debieran ser dos

“Chile se suma a la legalización de la marihuana medicinal. Y el presidente [de México] haciendo un debate cargado y con línea desde Los Pinos.”
– Raúl Elizalde Garza

El debate sobre la legalización de la marihuana no es de surgimiento reciente. En México, hay especialistas en política de drogas y en seguridad pública que han propuesto su legalización desde hace más de una década. Sin embargo, comenzó a tomar más fuerza y atención el tema a raíz del sexenio del ex presidente Felipe Calderón, por su estrategia contra el narcotráfico que tuvo como efectos colaterales muchas muertes de civiles.

Ese sexenio llevó a toda la población a reflexionar sobre una mejor política de drogas: una que acabe o, por lo menos, que tranquilice la violencia descomunal que han provocado los cárteles del narcotráfico.

Aunado a este contexto histórico reciente, está el famoso caso de Grace Elizalde Benavides. Grace es una niña de ocho años que desde su nacimiento tiene el Síndrome de Lennox-Gastaut. Entre otros padecimientos, este síndrome le provoca a Grace más de cuatrocientas convulsiones diarias.

Ante esta situación, sus valientes padres, Raúl Elizalde y Mayela Benavides, solicitaron a la Secretaría de Salud que les dejara importar de Estados Unidos un medicamento derivado de la mariguana, el Cannabidiol, que está científicamente comprobado que ha ayudado a muchas personas con el mismo padecimiento de Grace a controlar su enfermedad.

Debido a la negativa, se ampararon y un juez federal en materia administrativa les otorgó una suspensión provisional para que Grace pudiera recibir el medicamento, argumentando que se violaba su derecho humano a la salud.

Les negaron el permiso, sin siquiera fundamentar bien su resolución (la razón fue que el THC (elemento de la marihuana) tiene efectos psicoactivos y podía afectar la salud de Grace, pero el Cannabidiol no contiene THC). Debido a la negativa, se ampararon y un juez federal en materia administrativa les otorgó una suspensión provisional para que Grace pudiera recibir el medicamento, argumentando que se violaba su derecho humano a la salud.

Como la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios de la SSA interpuso un recurso de queja ante dicha suspensión provisional, el abogado de la familia de Grace solicitó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que resuelva el caso de fondo. Pero, por lo pronto, la niña está recibiendo el Cannabidiol y ha tenido notables mejoras.

A su vez, un grupo de ciudadanos integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante obtuvieron una sentencia favorable de parte de la SCJN ante un amparo que interpusieron en materia del consumo lúdico de la marihuana.

La tesis aislada de la Corte declaró inconstitucionales los artículos de la Ley General de Salud que prohíben el uso y cultivo de la marihuana para fines recreativos, argumentando que violan el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad.

Entonces, la situación jurídica actual es la siguiente: la legislación vigente no considera al consumo de la marihuana un delito, pero sí considera delitos el cultivo y la distribución de la marihuana.

Entonces, la situación jurídica actual es la siguiente: la legislación vigente no considera al consumo de la marihuana un delito, pero sí considera delitos el cultivo y la distribución de la marihuana. Es decir, la ley te dice: “sí puedes consumirla, pero no puedes cultivarla, comprarla, distribuirla, ni nada similar”. Bueno, ¿entonces cómo la consigo sin cometer un delito en el proceso? Esta situación es absurda, claro está.

Por el reciente auge de presión social y resoluciones judiciales en torno al tema, el Gobierno Federal ha convocado a una serie de debates sobre la despenalización de la marihuana, los cuales serán abiertos al público e incluirán a médicos, especialistas, académicos y funcionarios públicos. El objetivo es abordar los dos temores principales de la legalización: la seguridad pública y la salud de las personas.

Ya vamos tarde con la legalización de la marihuana y la política de drogas prohibicionista sólo ha contribuido al derrame de sangre en el país, por lo que sólo veo necedad en ese sentido por parte de los prohibicionistas.

Queda claro que una política prohibicionista es lo peor que puede adoptarse si se busca mejorar la situación de la seguridad pública. Definitivamente ya vamos tarde con la legalización de la marihuana y la política de drogas prohibicionista sólo ha contribuido al derrame de sangre en el país, por lo que sólo veo necedad en ese sentido por parte de los prohibicionistas.

Y en materia de salud, está científicamente comprobado en muchísimos estudios que nadie ha muerto de una sobredosis de marihuana, que no genera adicción (hay unos que dicen que sí, pero precisan que el porcentaje es de 9%) y que además tiene beneficios médicos. De nuevo, sólo veo necedad por parte de los prohibicionistas que no quieren ver dichos estudios. Son sus perjuicios contra la ciencia. Nada más.

Quisiera dejar clara una consideración personal. Es algo que creo que no se ha tomado en cuenta ni por el Gobierno ni por la ciudadanía. Sobre esto tuve un intercambio de ideas con el Lic. Fernando Belaunzarán y con el Sr. Raúl Elizalde, padre de Grace: se trata de la necedad de embarullar dos debates en uno.

Estimo importantísimo que el Gobierno Federal y la ciudadanía en general esté consiente de que no debe haber un debate sobre la legalización de la marihuana. Deben haber, mínimo, dos: uno en torno al uso lúdico y otro en torno al uso medicinal.

Estimo importantísimo que el Gobierno Federal y la ciudadanía en general esté consiente de que no debe haber un debate sobre la legalización de la marihuana. Deben haber, mínimo, dos: uno en torno al uso lúdico y otro en torno al uso medicinal. Y, por supuesto, que este último debe tener prioridad sobre el primero.

Considero que se ha estado confundiendo una cosa con la otra y es muy importante segregar ambos temas porque, si bien ambos engloban la legalización de la marihuana, las finalidades son enteramente distintas. Así, las declaraciones del presidente Enrique Peña Nieto para manifestarse en contra, si bien es su derecho, contribuye a la confusión: contribuye a que de algo que debieran ser dos debates separados, se haga uno.

El uso medicinal de la marihuana no debería siquiera estar en discusión, dados los múltiples estudios médicos que le sustentan y la enorme cantidad de niños y adultos que podrían beneficiarse de los medicamentos derivados de ella.

El uso medicinal de la marihuana no debería siquiera estar en discusión, dados los múltiples estudios médicos que le sustentan y la enorme cantidad de niños y adultos que podrían beneficiarse de los medicamentos derivados de ella. El que sí amerita debate es el del uso recreativo porque, aunque yo estoy a favor y creo que ya vamos tarde para la despenalización, vivimos en una democracia y todo lo que concierne al pueblo debe ser objeto de escrutinio público.

No obstante, me gustaría que todos estuviéramos conscientes de que estamos discutiendo un tema, mezclando cosas que no deberían mezclarse, en lugar de discutir dos temas, como debe de ser, por separado.

En ese sentido, propongo a la ciudadanía que se reflexione sobre la legalización de la marihuana en dos ámbitos separados: uno con fines médicos y otro con fines lúdicos. No debemos mezclar. Pido al Gobierno Federal que se realice la serie de debates que convocaron, igualmente, con esos dos puntos de análisis distintos, atendiendo a la diferencia de los fines con los que se busca legalizar esta sustancia.

Esto es, ahorita, lo que me parece más importante recalcar sobre el debate de la legalización de la marihuana.

“El debate está cargado completamente al lado recreativo. Marihuana medicinal no está siendo tomada en cuenta seriamente.”
– Raúl Elizalde Garza

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